31 jul. 2015

55-15. PICS CHANCHOU Y BARBE DE BOUC. 28-7-2015.

La Sur de Chanchou y el doble Casquete Somital de Barbe de Bouc.

Col Culaus, Arista Sur, Cima Chanchou, Arista Sudoeste, Cima de Barbe de Bouc, Soum de Aubiste y Refugio Russell.

28-07-2015.

Salida 11:45 h. Llegada 17:15 h.

Sol.

Bastante Fácil.

Ascensión.

Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Chanchou y Barbe de Bouc procedente de IGN. francés. Vía en amarillo.
 
            La imagen que nos brinda el Pic Chanchou desde la Cima de Cestrede y durante el descenso de su arista noroeste es auténticamente espectacular pero a pesar de ello, en ningún momento tienes la absoluta certeza de que no oculte alguna sorpresa en sus 400 metros de desnivel. Nuestras dudas se centran en el tercio superior y son el motivo de continuas paradas para escudriñar una zona que hurta la claridad que deseamos.

            Son las doce menos diez cuando volvemos de nuevo al Col Culaus situado a 2565 metros de altitud, el 28 de Julio de 2015 tiene tajo por delante.

Arrancando del Col Culaus.
 
            El día se ha tornado tórrido y he rellenado con nieve para que no falte agua. Bajo delante y sin solución de continuidad inicio el ascenso de la Arista Sur de Chanchou pausadamente.

            Enseguida nos juntamos caminando la primera parte de la arista en dirección norte pues se trata de un tramo de loma ascendente vestida parcialmente de pratenses.

            Las pratenses desaparecen sepultadas por el granito bastante descompuesto mientras que comienza a anidar entre sus componentes rododendros y enebros con algún hito de piedras, que por prudencia no han sido colocados más abajo y que marcan un poco transitado camino.

Tramo Intermedio de la Sur de Chanchou.
 
            Unos escalones vestidos de arbustos ponen fin a la parte vegetal de la arista que en progresivo ascenso se mineraliza completamente tras haber ascendido los primeros 100 metros de desnivel.

            Una segunda parte se realiza a toda cresta siempre fácil hasta que empiezan a aparecer pequeños muros y comienzan los faldeos que simplifican la progresión. Juan va delante.

Debajo Lac Noir y Laquette de Ravin de Lac Noir.
 
            La mayoría de los flanqueos se hacen en la vertiente este utilizando corredores amplios y descompuestos,  en los que aparece algo de verdura y desde los que se contemplan hacia abajo el Lac Noir y el Laquette del Ravin du Lac Noir.

            De nuevo en el filo de la arista contemplamos como se ha quedado allá abajo el Col Culaus mientras que por delante aparecen algunos resaltes más consistentes que se pueden escalar pero que ofrecen un fácil faldeo por el oeste y un laborioso retorno en el que hay que emplear las manos.

Aparecen grandes bloques en la Sur de Chanchou.
 
            La arista se ha vestido de bloques de granito de mayor tamaño y hay que elegir paso entre ellos lo que obliga a deambular por las inmediaciones de la misma cuando nos encontramos  en un punto de la arista a la que llega una canal oscura orientada de este a oeste y en la que se centraban nuestras dudas.

Torreones del Hombvro de la Sur de Chanchou.
 
            Escalado el resalte aparece un irregular hombro. Se trata de un rellano completamente erizado de agujas y torreones de medianas dimensiones que hay que sortear pasando entre grandes bloques de granito junto a un nevero residual que anida en el hombro. Será de un centenar de metros absolutamente irregular y descoyuntado que también se lleva su tiempo. Es la zona que no teníamos clara y desde la que arrancaba la parte superior.

            La pared final arranca del hombro mediante un corredor bastante erguido y de trayectoria quebrada que se sube bastante bien empleando las manos. Los últimos metros son dos largos escalones verticales  que resultan más sencillos de escalar de lo que parecían desde abajo.

Cúspide Cimera de Chanchou.
 
            Nos deposita en la arista desde la que contemplamos la vertiente norte del pico. Se trata de  que  arista llena de bloques y lajas de grandes dimensiones que, unos metros hacia el este, nos depositan en la Cima del Pic Chanchou situada a 2949 metros de altitud.

            Prácticamente es  una acumulación de un par de grandes bloques en los que no hay sitio para tres. El hito cimero está en una protuberancia de la arista al oeste de la cima.

Cestrede desde Chanchou.
 
            Es la una y cuarto. Desde la cima contemplamos la vertiente norte del pico que es un canchal en forma de cuenco amplio limitado por la Arista Sur de Ardiden que domina el oeste  de la cuenca y cuyos pies se sumergen en el Lac de Badet  y el cercano pico de Barbe de Bouc en la arista este que arranca de esta cima. Más allá y en la distancia aparecen las cimas que pastorea el Midí de Bigorre, de gratos recuerdos para nosotros.

Después de Chanchou vendrá Barbe de Bouc.
 
            Permaneceremos alrededor de cinco minutos en la cima e iniciamos un faldeo de la arista este puesto  que parece algo entretenida.

            Cada uno por su lado iniciamos un descenso cómodo en dirección nordeste con el propósito de faldear las hostilidades de la arista y perder la mínima altura posible que nos deposite en el amable collado de separación de los picos que estamos recorriendo.
 
Barbe de Bouc desde el collado de separación con Chanchou.

            Nos juntamos en el amplio collado situado sobre los 2825 metros de altitud y del que arranca la arista sudoeste del pico al que nos dirigimos.

            La arista no es difícil pero no es necesario hacerla pues enseguida aparece una larga vira herbosa establecida entre bloques erosionados de granito que  se eleva por el noroeste de la misma y que nos deposita en un corredor que sube desde el oeste.

            Alcanzado el corredor algo descompuesto, amplio  y lleno de materiales inestables subimos unos cuantos metros en travesía para alcanzar la pared cimera que siempre fácil permite superar unos pocos metros y nos deposita en la Cima del Pic Barbe de Bouc  o Epaule de Bastampe de 2965 metros de altitud cuando son las dos de la tarde.

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Cima de Barbe de Bouc con Midi de Bigorre.
 
            Hacemos una foto de cima y contemplamos  un paisaje repetido que queda algo difuminado en la distancia por una tenue neblina a pesar de que el día es espectacular. Parece ser que ha cesado el viento en altitud y se impone la calima.

Chanchou desde Barbe de Bouc.
 
            Hay una piedra que proyecta un poco de sombra y nos cobijamos bajo la misma para comer mientras especulamos acerca de cuál de los múltiples corredores  que seccionan la vertiente Este de la Arista Sur de Ardiden será el más adecuado para pasar al Circo de Culaus. El más profundo parece muy rectilíneo pero el inmediato siguiente hacia el sur es más amplio tiene dos tramadas escalonadas y un aspecto que invita a subirlo.

Faldeando en busca de la Arista Sur de Ardiden.
 
            En poco más de media hora nos desocupamos y desandamos camino hasta el collado de separación con Chanchou. La continuación es una pelea clásica por mantener la altitud adecuada que nos permita atravesar toda la tartera granítica con los ojos puestos en la base de los dos corredores mencionados.

            Siempre en muy suave descenso u horizontalmente  describimos un arco al que le salen indeseados subes y bajas que posiblemente sean más mentales que reales y que nos permiten atravesar el circo de pasillo en pasillo.

En el Corredor de paso hacia el Circo de Culaus.
 
            Cerca de la base de los corredores los bloques ganan tamaño y aprovechamos los neveros residuales para atravesarlos cómodamente en suave descenso que nos depositará a 2750 metros de altitud. A partir de allí unos metros horizontales nos meten en el corredor elegido.

            Se trata de una rampa doble seccionada por un corredor. La parte inferior es bastante tendida y en ella encontramos sombra y un hito que nos confirma la elección. Atravesado el corredor la parte superior se empina y estrecha pero nos permite un acceso cómodo y fácil a la brecha en la que culmina sobre los 2800 metros de altitud. Son las tres y cuarto.

Vertiente oeste de la brecha y razones por las que no se hace directamente la arista a Chanchou.
 
            Yo esperaba una rampa amplia que había localizado bajando de Ardiden pero lo que tenemos por delante es un paretazo granítico sin trazas de paso. Bajo la pared el canchal está tendido y se incorpora al amplio Circo de Culaus.

            No me gusta el descenso, un tanto defrudado en cuanto a expectativas,  e inicio un faldeo horizontal con trazas de camino que nos ha de llevar a la salida del corredor erguido en el que hay un pequeño hito y por el que también se puede bajar aunque está mucho más erguido y es muy angosto.

Soum de Aubiste y Arista Sur de Ardiden.
 
            Faldeamos un poco más en busca de hitos que nos confirmen descenso pero no localizamos nada hasta alcanzar una protuberancia que debe ser el Soum de Aubiste sobre los 2830 metros de altitud. Allí Juan marcha arista adelante  y nosotros iniciamos un suave descenso para bajarnos al Circo de Culaus.

            Hemos desechado la pared al sur de la brecha de llegada pero lo que vendrá la hará deseable.

            El tránsito más o menos horizontal es cómodo y al paso salen un par de corredores que no nos enseñan el final, bueno, que se cortan en las paredes por lo que hemos de atravesarlos con cuidado.

El Circo de Culaus desde el Soum de Aubiste.
 
            Tras ellos, el panorama sigue igual, cuanto más al oeste vayamos el circo se irá ahondando y lo que vamos descendiendo solamente servirá para compensar; así que alcanzamos un tercer corredor que baja bastante más que los anteriores pero que no nos muestra el final y nos vamos para abajo.

            Hay que extremar cuidados pues está muy erguido. Tras una rampa de verdura escalonada  hace un quiebro fácil a su izquierda y nos deja bajar unos metros más. Luego aparece un pequeño crestón rocoso que rodeamos por la derecha del corredor y faldeamos por debajo de nuevo a la izquierda.

            Nos conduce a una rampa rocosa muy vertical a caballo de la última veintena de metros de pared vertical.

            Me asomo con cuidado y veo una posibilidad con una entrada algo pestosa: hay que bajar unas placas graníticas muy tiesas y con pequeñas presas hasta alcanzar una estrecha vira que he visto desde arriba y que tiene ya buenos agarres. Llegar a la vira se las trae pero una vez allí el asunto mejora.

            La vira estrecha está muy erguida pero nos permite bajar empotrados  además de que ya vemos el final que consiste en un par de lajas escalonadas en las que hay buenas presas y un paso algo largo en el que ayudo a mi chica. Los últimos metros son una vira suavemente inclinada y amplia para que resulte un paseo triunfal que nos saca de la pared y nos deposita en el Canchal del Circo de Culaus.

Separados de la Oeste del Soum de Aubiste perdemos perspectiva.
 
            La Cara Oeste   del Soum de Aubiste ha resultado de lo más delicado de la jornada. Contemplado desde debajo, nuestro descenso parece un tejado de losa y unos metros más abajo ya hemos perdido las referencias del descenso; pero allí se queda, poco recomendable. Lo que viene va a ser un tedioso plato de canchal granítico para completar una jornada de canchales como solamente se disfrutan en el Batolito de Cauterets primo hermano del de Panticosa.

            Sabemos que no hay camino y continuamos con una travesía  suavemente descendente con la intención de encontrar cuanto antes el camino que baja de la Brecha de Agudes. Fotografiamos el Corredor  Sudoeste de Ardiden que me gustaría bajar, la Brecha de Agudes y proseguimos para  abajo en busca del camino que alcanzaremos un buen rato después.

            El camino resultará tan pestoso o más que la ladera en la que al menos el rododendro y el enebro amortiguaban algunos pasos. Tortuoso y lleno de piedras te obliga a controlar cada paso, haciéndose tedioso más ahora que el calor agobia lo suyo.

Campanulas en el Circo de Culaus.
 
            El camino desciende la ladera y se instala en el rellano en el que un escaso arbolado propicia poca sombra y el praderío aparece para amortiguar el paso. Poco después llegamos al Refugio Russell con ganas. Son las cinco y cuarto.

            Hay gente pero nos da lo mismo: nos pegamos un remojón en la fuente que nos sabe a gloria celestial y nos descarga parcialmente de los alrededor de 1650 metros de desnivel movidos.

            Comemos alguna fruta y bebemos mientras esperamos al sol de la tarde pues las nieblas todavía no han subido. Juan llegará más allá de las seis y media. Se ha llegado hasta el Ardiden y baja algo deshidratado pero no hay problema, tenemos cena pantagruélica, agua la que queramos, fruta y hasta cerveza que hemos subido y nos espera una noche larga y reparadora. También nos aguarda Cabaliros pero eso será mañana.
 

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