4 jul. 2016

46-16. ANETO UNA VEZ MAS Y VAN… 3-7-2016.


Aneto desde el Portillón Superior.

Aparcamiento de la Besurta, Refugio de la Renclusa, Portillón Superior y Paso de Mahoma. Descenso por el Ibón del Salterillo y Aiguallut.
03/07/2016.
Salida 06 h. Llegada 16 h.
Sol.
Fácil.
Ascensión.

Raúl Villacampa, Clara Abadías, Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Aneto procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Al Aneto hemos subido solos y por diferentes vías, nos quedan todavía, y acompañando a amigos  montañeros ocasionales, con crampones, con esquís, en el siglo pasado y en el presente… quién nos lo iba a decir aquel 15 de Agosto del 81.
            El pasado año estuvimos dos veces  y hoy 3 de Julio de 2016 volvemos, Raúl le tiene ganas y esperamos que Clara lo disfrute a pesar de todo.
            Se nos pasan, por diversas circunstancias, un par de findes  pero no vamos a comer el error del año pasado consistente en hacerlo casi a mediados de agosto y con el infierno de un pedregal granítico sin camino en un glaciar prácticamente extinto.
            Nos levantamos de las tiendas a las cinco menos cuarto pues estamos acampados en el Aparcamiento del Plan de Hospital y a las cinco y media tomamos el segundo autobús  pues funcionan desde anteayer.

Desde la Besurta.

            Son las seis de la mañana cuando salimos de la Besurta, amanece a 1900 metros de altitud.
            El transitado camino que parte del aparcamiento está balizado  para la Trail Luchón –Benasque, algo he oído al respecto, y en dirección sur  se marcha en busca del desvío hacia la Renclusa tras dejar el Camino de Aiguallut.
            Al fresco de una mañana cálida subimos tranquilamente hasta el Refugio de la Renclusa situado a 2140 metros de altitud.
            Cogemos agua en la fuente y nos introducimos en la Pared de la Maladeta vestida de riguroso e incómodo pedregal granítico. Llevamos gente por delante  como no podía ser de otra manera.
            Los caminillos pobremente establecidos en la pedrera prosiguen para arriba en dirección sur  orientados por la Cresta de la Maladeta y contenidos por la Cresta de los Portillones al este y el Barranco de la Maladeta al oeste.

Hacia el Portillón Superior.

            Hay que dejar que el camino discurra a nuestros pies de manera relajada, que los Ibones de Paderna se asomen a nuestros ojos cuando se quedan más abajo, que nos igualemos al Portillón Inferior rebasado el Pico de la Renclusa y alcanzar los neveros inferiores del Glaciar de la Maladeta.
            Hay una serie de corredores próximos a la Cresta de los Portillones que al estar durante las primeras horas de la mañana a salvo del sol guardan nieve y los utilizaremos para progresar con comodidad  a salvo del granito. Nos permitirán ganar por encima de los 200 metros de desnivel en tres resaltes sucesivos hasta alcanzar el cruce de caminos de Maladeta y Aneto, dejar el glaciar que se encumbra pared arriba muy lleno de nieve hasta la base de las Paredes de la Maladeta e iniciar el faldeo hacia el este en busca del  Portillón Superior.
            Hay una huella muy firme de crampones que llevamos por delante y que nos permite subir con comodidad para alcanzar el Portillón Superior situado sobre los 2900 metros de altitud y contemplar el Aneto desde allí y todo el glaciar que hemos de atravesar hoy muy cubierto de nieve.

Dejando atrás el Portillón Superior

            Hemos pasado gente, no mucha,  y por delante llevaremos alrededor de 40 montañeros, lo que nos parece poco para las fechas siendo que el refugio estaba completo. No nos molesta el personal pero así mejor pensando en el Paso de Mahoma.
            Nos echamos para abajo después de las consabidas fotos y en el límite de la nieve nos paramos a comer unos frutos secos, echar un trago y poner crampones que creo no serán necesarios pero… 

Avanzando hacia el Collado de Coronas.

            Son las ocho y media pasadas cuando entramos al Glaciar del Aneto siguiendo una transitada huella que ha de atravesar la mayor parte del Glaciar en suave y persistente ascenso en busca del Collado de Coronas al oeste del Aneto que nos orienta convenientemente.
            La huella, cómoda de seguir, salva algunas incipientes afloraciones de granito, transita bajo la Cresta del Medio y sucesivamente bajo los Picos de Coronas para aproximarse a las inmediaciones del collado del mismo nombre situado a 3200 metros de altitud.

Ibón Helado y Collado de Coronas.

            Se nos lleva casi una hora alcanzar el borde de la depresión en la que se aloja el Ibón Helado de Coronas que todavía no tiene agua.
            Unos por la huella inferior que rodea un poco más y otros por la que transita bajo la Pared de Punta Oliveras, nos vamos para arriba. Tras la confluencia de huellas  charlamos un poco con el forero Miklo que reconoce a Juan que va delante y que ya va para abajo, mientras que nosotros proseguiremos para arriba en busca del estrangulamiento, muy relleno de nieve, que nos permite acceder al casquete somital.

En el Casquete Somital de Aneto.

            Un pequeño esfuerzo más nos permite superar el último tramo de pared y nos deposita en la Cola del Paso de Mahoma, un pequeño rellano limpio de nieve  situado en las inmediaciones de la cima.
            Quitamos crampones, Raúl ya se los ha tenido que quitar más abajo pues se le soltaban con sus botas tan blandas y hacemos cola. Nos hay demasiada gente pero estaremos una treintena aproximadamente.

Haciendo cola en el Paso de Mahoma.

            Tenemos un incipiente rifirrafe con una “guide” que pretende ejercer el farde con sus clientes, la mandamos a freír espárragos y pasamos tranquilamente para alcanzar la Cima del Aneto situada a 3404 metros de altitud tras el Paso de Mahoma que es un trozo de arista de una treintena de metros con presas excelentes y con patio a ambos lados en torno al que se ha creado una tremenda leyenda para los que no lo conocen y que a Clara y a Raúl no les parece acorde con la realidad; pero claro, al Aneto quieren ir hasta los ratones colorados en busca de su pedacito de gloria.

Cima de Aneto. 

            Son las once menos cuarto y en la cima del Aneto hacemos las consabidas y clásicas fotos y nos bajamos unos metros hacia la Espalda para comer tranquilamente fuera del cirio de la cruz.

Cojin de silene acaulis en la Vertiente Este del Paso de Mahoma.

            Tres cuartos de hora después volvemos al paso hacemos otra breve cola ya que el personal no se suele atrever a cruzarse en el paso y lo desandamos para recupera el material que hemos dejado allí. Guardamos los crampones en las mochilas e iniciamos el descenso.

Collado de Coronas desde Punta Oliveras.

            Me adelantaré unos metros y me alargaré hasta Punta Oliveras-Arenas situado a 3302 metros de altitud y para el que solamente hay que abandonar la huella de descenso y faldear horizontalmente unos metros por la nieve que en un pis-pas te depositan en la rocosa cima.

Aneto desde Oliveras.

            Luego reunidos en la huella y en las inmediaciones del Collado de Coronas la abandonamos para marchar glaciar abajo y atravesarlo en dirección  norte en busca del Ibón del Salterillo.

Cruzando el Glaciar de Aneto hacia el Salterillo.

            Se trata de un recorrido utilizado con bastante frecuencia en el descenso del Aneto que permite un recorrido circular más atrayente que el convencional pues además gratifica con la visita a Aiguallut y sus encantos indiscutibles.

Allá arriba queda el Aneto.

            La nieve se alarga aproximadamente hasta el nivel que la hemos encontrado en el ascenso y nos permite un descenso cómodo. Al final de la misma caminamos los neveros cuanto podemos y con cuidado con las trampas de nieve para alcanzar el camino que se dibuja leve y vuelta a vuelta en la morrena y que nos permite descender el resalte que nos ha de depositar en el rellano lacustre donde se aloja el casi colmatado Ibón del Salterillo situado a 2470 metros de altitud.

Ibón del Salterillo y Tucas de Bargas.

            Por no dar la vuelta al ibón tendremos algún problemilla para cruzar las ramas del barranco en la parte este del rellano y tras conseguirlo nos sentamos a comer en el recién nacido barranco que se ahonda tributario de Barrancs.

Aneto desde el Salterillo.

            Ya por el praderío, el camino prosigue al norte descendiendo y faldeando por el este el final de la Cresta de los Portillones que se remata con el Pico de la Renclusa. Se trata de un descenso,  siempre por camino lleno de hitos, que pierde bastante altura progresivamente en busca del Rellano de Aiguallut.

Ibón Pequeño del salterillo.

            Se hace un pelín largo el descenso pero a cambio nos regala con una interesante colecciones de flores  de las que fotografiamos algunas de ellas.

Detalle de la búgula con flores en Aiguallut.

            En el Desvío a la Renclusa proseguimos para abajo por serpenteante camino entre rododendros medio en flor y alcanzamos el Rellano de Aiguallut en las inmediaciones de la cascada, donde encontramos un poste indicador con referencias al Refugio de Llauset que fue inaugurado ayer.

A remojo en Aiguallut.

            Ya hemos decidido no alargarnos para cruzar el barranco por el puente por lo que en la orilla nos descalzamos y cruzamos con los pantalones remangados. El agua baja fresquilla pero sin más.

Cascada de Aiguallut y Aneto.

            Luego, por la orilla derecha del barranco contemplaremos sucesivamente la espléndida Cascada de Aiguallut con su testigo fiel, el Aneto y el sumidero del Forau de Aiguallut por el que las aguas cambian de valle.
            Fotos y paradas para la contemplación para luego atravesar el Rellano de Aiguallut mientras vemos el paso de alguno de los participantes de la trail camino de Benasque. Han empezado a las 5 de la mañana en Luchón y, al menos estos, van a terminar tardísimo.

Preciosas flores de talictrum en Aiguallut.

            Volvemos por el camino alto, Pasamos junto a la Cabaña de Aiguallut y cerramos el bucle abierto a la mañana en el Desvío a la Renclusa.
            A la entrada del Aparcamiento de la Besurta hay un avituallamiento y un puesto de la Cruz Roja cerrado. En las inmediaciones del Salterillo había un montañero francés accidentado pero ni ellos ni nosotros teníamos cobertura para el 112 por lo que uno de los franceses ha marchado para abajo y un buen rato después hemos visto pasar el helicóptero. Les habríamos avisado pero por no liarla con los del avituallamiento y habiendo pasado el helicóptero pues lo hemos dejado correr.
            Son las cuatro de la tarde cuando llegamos a la Besurta. Un cuarto de hora después llegará el autobús, entraremos todos los viajeros sin problema y a las cinco menos cuarto estamos en el coche. Nos aligeramos de ropa y calzado, sacamos la mesa y nos ponemos a comer los abundantes restos de la cena de la noche anterior. Los 1500 metros de desnivel de la jornada los hemos ahogado con una cerveza calentorra que hemos tomado mientras esperábamos al autobús.
            Hemos sacado las tiendas a secar al sol y luego tras plegarlas y meterlo todo en el coche nos vamos de vuelta. Los socios me amenizarán el viaje entre Podemos y el Pepe: me cago en la leche con la jodida política y los políticos que son la auténtica lacra en este país aunque no sea por casualidad. A las siete y media cada mochuelo a su olivo.

Para ver más fotos.           

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