28 ene. 2015

8-15. CIRCULAR AL BORON POR LA ARISTA DE LOS PEPES Y EL BARRANCO DEL DIABLO. 26-1-2015.


Llegando a los Resaltes de la Arista de los Pepes.
 
Aparcamiento del Barranco Vadiello, Barranco Vadiello, Cueva de San Chinés, Arista de los Pepes, Punta Norte de los Pepes, Arista de los Pepes, Cuello Ligüerre, Cima del Borón, Cuello Ligüerre y Barranco del Diablo.

26-01-2015.

Salida 09 h. Llegada 15:30 h.

Mixto.

Bastantre fácil.

Ascensión.

 Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa del Borón procedente de Iberpix. Vía en amarillo.
 
            En el Borón habíamos estado en alguna ocasión que otra, siempre por la Canal del Mallo de San Jorge. En una de las ocasiones incluso iniciamos el descenso de la Cresta de los Pepes para ver. Luego estaríamos en el Pepe Fácil por Cuello Bail y me asomaría al inicio de la arista. Solamente quedaba recorrerla y como tengo alguna noticia de un supuesto camino por el Barranco del Diablo pues perfecto, haremos una circular.

            El 26 de Enero de 2015 lo anuncian con meteorología decente y son las nueve de la mañana cuando aparcamos en la vuelta tras el Puente sobre el Barranco Vadiello a 700 metros de altitud.

Comenzando el camino cerca de la Canal del Palomo.
 
            Tomamos en dirección oeste el camino que acartelado nos conduce enseguida a la Entrada de la Canal del Palomo de imborrable recuerdo. Joder que lujo: ¡le han puesto línea de vida! Y ya, de paso, habrán repuesto las clavijas que faltaban.

            El camino perfectamente balizado de rojo progresa siempre por la orilla derecha del Barranco Vadiello y enseguida se separa del mismo introduciéndose en un crecido pinar de repoblación por el que llanea o asciende muy suavemente.

La Pista pasa junto a una balsa de agua.
 
Abandonando la pista por el camino que sale al norte.
 
            Poco después el camino coincide de nuevo con la pista que hemos abandonado unos minutos antes, pasa junto a una balsa de agua y en las inmediaciones de una caseta la abandona para proseguir por un camino que en la base de Peña Foratata se acerca a un barranquillo seco que baja de la Zona de Bail y tras discurrir unos metros junto al mismo lo atraviesa y se orienta hacia la base de las paredes en las que, tras un breve descenso, alcanzamos la Cueva de San Chinés.

Ermita de San Chinés.
 
            La ermita está prácticamente derruida al ser utilizada por los animales como cubierto. Hacemos algunas fotos y contemplamos desde aquí la ladera que tendremos que subir y que culmina en la Arista de los Pepes.

Hay que bajar hasta el Barranco Vadiello.

             Estamos a 1820 metros de altitud  y todavía hemos de perder unos metros para alcanzar el cauce casi seco del Barranco Vadiello en el que perdemos el camino y tras buscarlo un poco nos introducimos ladera arriba a través del sotobosque de la orilla izquierda del mismo transitada por los animales.

Detalle de la ladera hacia la Arista de los Pepes.

            Enseguida se aclara el sotobosque y entre bojes, sabinas y enebros proseguimos ladera arriba, en dirección casi norte,  guiados por hitos de piedras cuando ya no son necesarios pues la vegetación se ha aclarado de tal forma que presenta continuadas rampas de conglomerados por las que se asciende de manera cómoda y consistente. Nos guían continuamente los Mallos de los Pepes o de Aliana.

Las placas de conglomerado facilitan la ascensión.
 
            Al agradable sol de la mañana ascendemos continua y persistentemente  pues no en vano el laderón tendrá alrededor de 350 metros de desnivel y el final se nos alarga un pelín.

La ladera se alarga y se volverá a llenar de vegetación.
 
            Ya muy arriba las placas desaparecen y también los hitos por lo que nos buscamos paso ascendente de nuevo entre vegetación. Hay varias opciones y la que elegimos, no siempre resulta cómoda y en algún momento nos obliga a echar las manos.

Los Pepes desde las inmediaciones de la arista.

            Faldeando casi en horizontal alcanzamos la cresta en el collado y puesto que no llevamos todavía dos horas de camino nos alargamos hasta el Pepe Fácil.

Faldeo hacia la Punta Norte de los Pepes.
 
            Los Mallos de Aliana o Pepes, son una pareja de monolitos gemelos separados por una potente fisura, en su mitad inferior rellena de verdura. Al norte de los mismos y separado una pequeña brecha se encuentra el Pepe Fácil o Cima Norte de los Pepes al que se accede por una rampa de conglomerado suavemente ascendente  que nos deposita en una cima próxima y vestida de paredes salvo su rampa de acceso  y a 1215 metros de altitud.

Bajando del Pepe Fácil a la Arista de los Pepes.

            Corre un poco de viento que se ha hecho patente al llegar a la cresta. Hacemos algunas fotos, contemplamos un Pirineo cubierto de nubosidad  y un cielo circundante que se va rellenando de nubes de viento y enseguida nos damos la vuelta sobre nuestros pasos, alcanzamos la brecha y nos introducimos en la masa de boj que rellena el pasillo que nos ha de devolver a la Arista de los Pepes.

            Al abrigo de los bojes echamos un café caliente con un dulce y poco después reemprendemos el camino saliendo al viento de la arista. Son las once y media.
 
La Arista de los pepes.

            La Arista de los Pepes, alomada y defendida por el norte con potentes paredes, se compone de tres resaltes; el inferior y más fácil es un corto muro, en la vertiente norte, de tres metros y con buenas presas sobre el que aparece una vira corta y suave que permite alcanzar la cabecera de la cresta. Se puede obviar avanzando un centenar de metros por la faja al norte de la cresta pasar más allá del punto bajo de la misma y tomar un paso fácil junto a un pino en las inmediaciones del Resalte Intermedio. 

Encima de las clavijas del resalte Intermedio.
 
            El Resalte Intermedio es un muro bastante vertical, de media docena de metros equipado con cuatro clavijas en su parte inferior. Se alcanza un nicho del que arranca una vira fácil también a derechas, que remata el paso.

En el Resalte Superior de la Arista de los Pepes.
 
            Poco más adelante el Resalte Superior es un muro que cuenta con un escalón inicial fácil y un corto tramo de pared con una fisura consistente y también equipada con unas clavijas que se acuesta al final del mismo.

            Rematado el paso no queda más que proseguir por la cresta o ligeramente al sur de la misma buscando el abrigo del viento y contemplando las evoluciones de los buitres sobre un cielo medianamente cubierto.

Fragineto y el Borón terminando la Arista de los Pepes.
 
            Unos promontorios suaves nos conducen a la Cima de los Mallos de Lazas a 1235 metros de altitud. Al sur se alarga la cresta que conduce a los Mallos de Ligüerre y al este la arista se ahonda hacia el Barranco del Diablo.

Faldeo de la arista este hacia el Cuello Ligüerre.
 
            Iniciamos el descenso de la arista este ya que no se puede acceder directamente al Collado Ligüerre y perdidos algo más de 50 metros, unas balizas azules nos confirman que hay que abandonar la arista para buscar una vira horizontal orientada al norte y que nos permite  acceder a una masa de encinas en la Cabecera del Barranco del Diablo y de allí en llanear hasta un claro vestido de genistas que nos deposita en suave descenso en el Collado Ligüerre a 1137 metros de altitud.

El Borón y el Cuello de Ligüerre delante.
 
            Hemos contemplado largamente la amable Cara  Sudoeste del Borón y en ella nos introducimos ascendiendo por una multitud de caminillos salpicados de hitos que nos conducen hasta la Cima del Borón situada a 1326 metros de altitud cuando son las doce y media.

En la Cima del Borón con la Arista de los Pepes.
 
            Desde la alargada cima del pico contemplamos Fragineto, Montidinera y detrás se asoma Guara. Girando hacia el oeste Gabardiella, las Puntas de Bail, los Pepes, la Arista de los Pepes, los Mallos de Laza y de Ligüerre, el Embalse de Vadiello, el Huevo de San Cosme… una buena vista a pesar de que las nubes ocultan el horizonte más distante.

            Unos minutos después iniciamos el descenso con la vista puesta en el Cuello Ligüerre al objeto de localizar el camino que debe iniciar el descenso al Barranco del Diablo.

            Desde la parte norte del collado no se advierte el inicio de ningún camino ni se localiza hito alguno por lo que hay que remontar la zona de genista para encontrar una serie de hitos de piedras que se encaminan al barranco.

Entrando al Barranco del Diablo.
 
            Son tres hitos sucesivos los que nos encaminan en dirección casi sur. Bajamos unos metros por unos claros entre la vegetación creciente y nos sentamos a comer en un lugar protegido. Esla una del mediodía.

            Media hora más tarde continuamos para abajo. Los hitos han desaparecido y los buscamos infructuosamente separándonos de la línea del fondo del barranco que se ahonda progresivamente vestido de placas.

            Lo orilla derecha del barranco está formada por verticales paredes mientras que la izquierda se llena de vegetación y desciende abruptamente llena de huellas de tránsito de animales y por ésta nos vamos para debajo: de encina en encina ayudándonos de las ramas de los bojes en un descenso jabalinero típico de un fuera se sendero en Guara.

La Mitra y San Jorge antes de sumergirnos en el arbolado del Barranco del Diablo.
 
            No es conveniente alcanzar todavía el fondo del barranco puesto que advertimos algunas rampas muy tiesas y no descartamos la presencia de saltos. Consecuentemente  continuamos para abajo con algún destrepe comprometido ayudándonos de todo aquello que se preste al efecto.

            Finalmente tras un destrepe que resulta más fácil de lo esperado alcanzamos el fondo del barranco  pero todavía proseguiremos un poco más en descenso fuera del mismo hasta que pisemos la grava del fondo cuando ya se ha puesto horizontal.

            El Lecho del barranco que se alarga hacia el este está fundamentalmente limpio de vegetación  pero cuando esta desaparece definitivamente comienza a descender de manera escalonada y se angosta medianamente apareciendo las primeras pozas con agua lo que puede suponer una dificultad adicional que se puede agravar si aparece el hielo en las escorrentías del barranco. Previendo esa adversidad hemos traído la cuerda.

¡Ala, no seas exagerada!
 
            No la emplearemos ya que faldeamos alguna poza por la izquierda, pasamos otras por el cauce, destrepamos bloques fáciles, bajamos algún resalte más consistente y lo hacemos sin huellas de tránsito ni hitos. El hielo solamente aparece muy puntualmente y lo sorteaamos sin dificultad.

            Se nos hace largo el Barranco del Diablo pero finalmente las dudas se disipan cuando aparece un puente en el camino que rodea al Embalse de Vadiello y liquidamos el barranco en seco y con lo que finaliza la música.

Espejos en Vadiello.

            Un camino muy elaborado rodea el embalse y nosotros lo seguimos hacia el sur mientras nos deleitamos con los espejos que el agua del embalse nos propicia. Luego, tras unos pocos sube y bajas el camino se allana y desemboca en la carretera que rodea una parte sur del embalse recorriendo su orilla con la ayuda de unos túneles hasta que alcanzamos el aparcamiento próximo a la pared de la presa donde se encuentra el inicio del Camino al Mallo de San Jorge por la Canal Terrosa o de San Jorge que es la vía normal de ascenso.

Los Mallos de Ligüerre.
 
            Un kilómetro más de carretera nos deposita en el aparcamiento donde hemos dejado el coche cuando son las tres y media. Han sido seis horas y media para un desnivel de 850 metros peleados puntualmente con la maleza en los fuera de camino de Guara que en el fondo es un plus importante para los que se atreven a transitar semejantes parajes.

Preciosa sabina llena de frutos.
 

2 comentarios:

  1. Esta ruta no pasará el invierno sin que la haga. De hecho, me queda de recorrer el laderón San Chinés-Pepes y el tramo entre el primer "escalón" y la cima de Ligüerri. Lo demás lo tenemos pateado como acceso a los barrancos que se descuelgan por la ladera sur de ese pedregal. (Barranco San Chinés, largo como un día sin pan pero precioso, Escomentué, espectacular, precioso adrenalínico... para repetir las veces que haga falta y Lazas... lo hice una vez y no repetiré... aquellos acantilados son demasiado para mi) En fin, que me has vuelto a poner ganas de volver a Vadiello.
    Gracias por la información y la descripción

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  2. ¡Hola José Miguel!
    La circular es variada y completilla. La subida a la Cresta de los Pepes es evidente y puedes elegir. Los dos resaltes superiores tiene cuatro clavijas y no hace falta ningún material para hacerlos. Lo más complicado para mí se centra en el Barranco del Diablo para hacerlo en seco como lo hacemos nosotros que somos de secano. No tuvimos problemas especiales pero hay que controlar que no haya hielo.
    ¡Que vaya bueno!

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