8 ago. 2016

53-16. MONTARDO DE ARAN Y VIVAC EN LOS ESTANIS DEL PORT DE COLOMERS. 3-8-2016.


Montardo de Arán bajando al Puerto de Guellicrestada.

Pic de Monges, Collado de Guellicrestada, Col y Pic Montardo, Col Montardo, Estany y Port de Caldes, Refugio Ventosa y Calvell, Estanis de Colieto y Port y Estanis de Colomers.
03-08-2016.
Salida 11 h. Llegada 18:30 h.
Sol.
Fácil.
Ascensión.

Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Montardo procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            En la Cima de la Tuc des Monges tenemos una mañana espléndida y nos sentamos a echar un bocado mientras contemplamos los alrededores que vamos identificando.
            Es 3 de Agosto de 2016 y lo tenemos por delante, diríamos que la mayor parte, a pesar de todo. Pues son las once de la mañana cuando nos ponemos de nuevo en marcha. Estamos a 2694 metros de altitud.

Estany y Tuc des Monges subiendo a Montardo.

            Un descenso suave próximo a la arista que emprendemos a las once, en dirección norte, nos permite bajar unos metros pero la presencia de un diente intermedio y su resalte final nos aconsejan abandonarla e introducirnos ligeramente en la ladera este, para bajar progresivamente la ladera mixta y escalonada de pratenses que nos depositará en las inmediaciones del el Col de Guellicrestada,  mientras contemplamos los estanis de la cabecera del circo y el perfil sur de nuestro destino próximo que es el Montardo de Arán.
            Hemos tenido tiempo suficiente para contemplar los paredones que arrancan  de las inmediaciones del collado accidentando también la cara sudoeste y en contraste, su lógica alternativa en la cara sudeste.   

Vertiente Sudeste de Montardo. 

            En los alrededores del Col de Guellicrestada, a 2475 metros encontramos gente y un pequeño grupo de vacas junto al estany que se propician sombra unas a otras. Nosotros tomamos el camino de ascenso al pico y nos vamos para arriba atravesando una pequeña pedriza y continuando con una rampa de hierba paralela al cono de deyección que articula verticalmente el amplísimo corredor.
            Poco más arriba el caminillo atraviesa la pedriza aprovechando un tramo estrecho en su arista y prosigue en ascenso en busca del Collado de Montardo anclado a la arista este, no del pico sino de su antecima situada al sur, a 2750 metros de altitud.

Casquete Somital de Montardo desde el collado del mismo nombre.

            En el collado tomamos la arista en dirección oeste para abandonarla unos metros más allá y faldear la antecima por el nordeste para  alcanzar la pala cimera que ascenderemos siguiendo el camino próximo a la arista y que nos deposita en la Cima de Montardo de Arán situado a 2833 metros de altitud cuando son las doce y media.

Guellicrestada, Restanca, Mar y discreto Rious con Maladetas.

            En la cima hay gente, hacemos fotos de nuevas perspectivas de la Restanca y la vertiente sur incluidas las Maladetas que brillan al exiguo blanco del hielo moribundo, pero lo que hacemos especialmente es concretar nuestra continuación que emprenderemos media hora después pues hay que moverse.

En la Cima de Montardo de Arán. 

Estani de Rious y Maladetas desde Montardo.

            Bajamos hasta el Collado de Montardo y todavía un poco más para tomar un camino que faldea por el sur la cresta este que alcanza el Port de Caldes y que es a donde nos dirigimos.

Hacia el contrafuerte entre Monges y Mangades. 

            El camino se alarga hacia el este hasta alcanzar un contrafuerte que divide las cuencas lacustres de Monges y Mangades y allí desaparece posiblemente hacia la brecha próxima de la  arista y nos deja colgados allí arriba.

Estany y Port de Caldes. 

            Hay un corredor que no se corta y que nos puede permitir alcanzar las pedrizas que rodean al Estany del Port de Caldes. Es muy vertical y cubierto de pratenses que hay que bajar con exquisito cuidado. Son alrededor de 70 metros peleones que se nos llevan su tiempo y nos alegramos de finiquitarlo al alcanzar la pedriza de base.
            Luego bajamos unos metros más  y atravesamos la cabecera del circo por la pedrera granítica eligiendo las zonas más favorables que no son muchas. Dejamos a nuestra derecha el estany y alcanzamos el amplio corredor que conduce al collado.

Hacia Colomers desde el Port de Caldes.

            Se trata de una rampa mixta con bastante verdura y suavemente inclinada que en unos cortos diez minutos nos deposita en el Port de Caldes situado a 2624 metros de altitud cuando son las dos de la tarde. Nosotros lo conocimos hace unos años en nuestro tránsito por el GR11 pero Juanillo no. Así que nos asomamos a la vertiente de Colomer y enseguida nos volvemos para abajo tras charlar con una pareja de chicas e informarles del Montardo.

Detalle del corredor que hemos bajado poco antes

            Descendemos un corto tramo por el camino de subida pero enseguida lo abandonamos y nos orientamos al sur prosiguiendo con el descenso en busca de la Orilla Este del Estany de Mengades en cuyas inmediaciones nos paramos a comer cuando son las dos y media.

Punta Alta bajando hacia Ventosa y Calvell.

            El día ya hace buen rato que ha entrado en calores y bebemos abundantemente de la surgencia en la que hemos parado. La jornada y el calor empiezan a apretar lo suyo.

Pic y Agujas de Travessani.

            Media hora después continuamos rodeando el estany ya en busca del de Travessani recorriendo un camino que encontramos y que va visitando uno tras otro los Estanis Altos de Travessani, al paso que nos muestra los abruptos relieves de la Vertiente Oeste de las Agujas de Travessani.

Estany de Travessani y Tuc des Monges. 

            El camino desciende poco a poco, alcanza el Estany de Travessani que rodeamos por el este y enseguida alcanzamos el emplazamiento del material que hemos dejado a la mañana. Son las cuatro menos cuarto.

Por encima del Estany Negre.

            Reorganizadas las mochilas, proseguimos acercándonos hasta el Refugio Ventosa y Calvell situado a 2220 metros de altitud al que llegamos diez minutos después.
            Mis socios entran a “refitolearlo” un poco, les dicen que mañana al inicio de la tarde anuncian tormentas y luego, por la noche, también. Entre tanto  yo me echo unos buenos tragos de la fuente a la entrada del refugio.

Creu de Colomers desde el estany de Colieto.

            De la parte trasera del refugio sale un camino en dirección casi este que vamos a seguir. Nos enseña al surdoeste el Estany Negre y se enzarza en un más baja que sube que termina por depositarnos en el fondo del vallecillo en el que se asientan los Estanis de Colieto. Creo que la decisión de pasar por el refugio ha sido un acierto frente a la primera idea en la que pensábamos faldear las Agujas de Travessani por el sur.

Genciana lútea de camino al Port de Colomers.

            Primero un pequeño estany, luego el Estany Gran de Colieto y poco más adelante el irregular Estany de Colieto al que llegamos tras superar un resalte medianamente consistente.
            La tarde se nos empieza a hacer larga cuando abandonamos la Cuenca de Contraix coronada por el pico del mismo nombre, cuando abandonamos el último estany por un rellano suave de verdura sobre granito del que salimos por un estrecho corredor herboso tras el que aparece la depresión del esperado collado.

Vista atrás sobre los Estanis de Colieto.

            No será así, pues alcanzada la depresión en la que hay un par de vacas aisladas, aparece un siguiente, también corto y ya último resalte que nos deposita en el Port de Colomers situado a 2600 metros de altitud. Son las seis de la tarde.

Vertiente Oeste del Port de Colomers.

            La arista sur que conforma el puerto se eleva en busca de la Creu de Colomers, en la vertiente este, el camino se ahonda suavemente girando al nordeste pero no nos enseña los estanis. Bajamos unos metros, abandonamos el camino y nos asomamos a un collado desde el que visualizamos el Estany Mayor del Port de Colomers.

El Estany del Port de Colomers y fin de la jornada. 

            Hay que descender otro inclinado corredor amplio y mixto que hacemos con cuidado y también con tranquilidad parándonos a mitad para reconocer  los alrededores en los que destaca el Pic Blanc  al sudeste y el Tuc del Perdú  al frente.

Echando la vista sobre el Tuc Blanc desde nuestro vivac.

            Cogemos agua fresca en una surgencia, Rosa se enrisca y tiene que salir con un paso de hombros y es que a estas horas estamos ya un pelín espesos y a las seis y media alcanzamos en la orilla oeste del estany una preciosa campa herbosa y elevada sobre el agua en la que nos vamos a quedar a 2460 metros de altitud.
            Se está marchando el sol de esta orilla pero la temperatura es extraordinaria y nos invita a un buen remojón en el estany que nos relaje de los tráfagos del día en el que habremos subido alrededor de 1250 metros y bajados sobre los 2000, alcanzando el lejano objetivo que visualizábamos a la mañana.

Remojón en el Estany del Port de Colomers.

            Luego bebemos, picoteamos unas aceitunas para reponer sales, nos comemos una pasta bastante cruda pues el recambio de butano se nos ha debido de quedar en el depósito de material  y alrededor de las nueve nos metemos en los sacos bajo el abrigo de un plástico atado a cuatro de nuestros bastones.
            La noche será extraordinariamente estrellada, cómoda sobre la mullida hierba que el rebaño de vacas, al que Juan expulsará a otro estany para que no nos den la noche, no es capaz de comer y ligeramente ventada a la madrugada además de reparadora por necesidad.

2 comentarios:

  1. Hola Mariano,
    No paráis de un lado a otro del Pirineo. Ha pasado varias veces por al lado del Montardo, pero todavía lo tengo pendiente. A ver si le ponemos solución, lo malo es que el tiempo no da para todo, jaja
    Un saludo y a seguir por esas bonitas montañas!

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  2. ¡Hola Luis!
    Mientras nos movamos será señal de que las ilusiones siguen vivas.
    En nuestro caso y creo que es un pequeño defecto, somos unos comodones y tentados a ser algo localistas pues desde aquí, es muy fácil serlo.
    A pesar de ello, de higos a peras, nos vamos de viaje y también habíamos paso de largo del Montardo cuando hicimos el GR11. Hemos vuelto a hacer algunas cosillas emblemáticas de una zona que conocemos poco y ha resultado muy agradable disfrutando de un tiempo excelente.
    La solución a tu problema, ya la sabes, el pico no es particularmente especial pero la zona no te defraudará nunca.
    ¡A aprovechar el verano que todavía queda!
    Mariano.

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