27 mar. 2017

20-17. VIENTO EN ESTREMERE, COMO NO. 26-3-2017.


El Corredor Este de  Estremere nos irá de cine para el descenso.

Aparcamiento de Espelunciecha, Majada Binzanar, Petrosos, Arista Sudeste y Arista Oeste.
26-03-2017.
Salida 13:30 h. Llegada 16 h.
Sol.
Muy fácil.
Esquís de Montaña.

Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Estremere procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Llegan las nevadas de primavera puntuales a su cita encañonadas desde el sur y reparten nieve a montón en cotas bajas.
            Ayer sábado 25 de Marzo de 2017 nevó y hoy se espera que la nubosidad se vaya dispersando conforme avance la jornada. Tenemos ocupada la mañana con la Media Maratón de Sabi, pero disponemos de la tarde para hacer algo corto y tratar de disfrutar el nevadón que “dicen” ha caído.

No ha nevado gran cosa en Binzanar.

            Las caras norte están muy cargadas y consecuentemente tendremos que buscar algo a salvo de las purgas que tienen que hacer las paredes y pensamos en Estremere que cumple las condiciones básicas exigidas además de recorrer una zona que enseguida pierde la nieve y quizás, en esta ocasión nos permita acceder a su cima.
            Es la una y media cuando aparcamos junto a la Rotonda del Portalet a prácticamente 1800 metros de altitud. Hay poquísimos esquiadores en Formigal y el mediodía que está agradablemente soleado entre nubes rotas se acompaña de la clásica Brisa del Portalet que en esta ocasión sopla del sur.
Labores del viento en la Majada de Bariella de camino a Estremere.

            El nevadón, unido a la ventolera cotidiana titular del lugar, a duras penas cubre la hierba de las Laderas del Binzanar por donde comenzamos el foqueo en suave ascenso al este en busca de la Arista Sudeste de Estremere. Las depresiones al abrigo del viento presentan acumulaciones de nieve más húmeda que polvo.

Peyrelue y Ourade desde Petruso.

            Hay una huella de raquetas que abandonamos enseguida pues llanea próxima a la carretera y con ella coincidiremos algo más arriba, así que abrimos huella a nuestro gusto buscando rampas exentas de peladuras en las que aparezca la hierba salpicada de piedras que se harán más frecuentes en el Petroso que es la zona en la que alcanzamos la arista sudeste, visualizaremos Peyrelue y Ourade y las rampas de la cara este por las que proseguiremos el ascenso.

En busca de rampas de nieve en la Sudeste de Estremere.

            Una progresión  amable y suave en la que mejora paulatinamente la nieve nos acerca al corredor este, muy bien nevado y que utilizaremos para el descenso, mientras que nosotros evolucionamos hacia las rocas de la arista para ascender el pasillo acostumbrado y alcanzar la arista oeste del pico en la que nos recibe el viento que había hecho su presentación hace un poco.

Subiremos por las rocas de la arista dejando el corredor para el descenso.

            En la vertiente sur de la arista que hemos visto desde abajo, la poca nieve que ha caído ha sido desalojada por el viento con lo que las peladuras incluso se introducen en la otra vertiente y además con esta ventolera como que no apetece demasiado maniobrar en la arista.

No hay mucha nieve pero está buena por arriba.

            La lógica aconseja una rápida transición y vuelta para abajo pero dejamos los esquís bien clavados en la nieve y, tras abrigarnos nos vamos a bota pelada en busca de la cima dispuestos a llegar como sea.

En la Arista Oeste de Estremere.

            La arista se compone de tres cortos resaltes. El inicial alomado y amable además de medio pelado nos conduce tras una breve depresión al intermedio un poco más erguido y en el que el viento ha practicado unas cornisas espectaculares que nos obligan a pasar por la vertiente norte clavándonos hasta el culo en la nieve.

Casquete Somital de Estremere faldeando la Antecima Oeste.

            Se podría haber faldeado por el norte desde el anterior con los esquís pues esta vertiente está muy bien nevada y al abrigo del vendaval pero no hemos visto huellas ni de raqueteros ni de esquiadores.
Nieve profunda en la Vertiente Norte de Estremere.

Otra con el Midi en la Cima de Estremere.

            Luego queda el resalte terminal corto y con mucha roca que  nos deposita en la amable y alargada Cima de Estremere o Portalet a 2159 metros de altitud cuando son las tres de la tarde.

Peyreget, Midi y Saoubiste desde Estremere.

Sucesivos resaltes en la Oeste de Estremere.

            La arista norte del Pico nos señala el Midi espléndido como siempre, al este las Palas de Peryrelue y Ourade que bajan hasta el Puerto Viejo de Sallent, al oeste  Formigal muy blanco y mucho viento. Hacemos unas fotos rápidas y volvemos sobre nuestros pasos para detenernos al abrigo del viento en el faldeo de las cornisas y contemplar el Corredor de Araille que nos tienta perfectamente nevado pero hay una zona que no visualizamos y nos hace desconfiar por lo que lo dejamos para otra ocasión en la que se vean huellas de tránsito. Sabemos que se baja pero nosotros no bajamos todo lo que baja el personal además del riesgo de aludes pues está muy cargado.

Buena nieve en el Corredor Este de Estremere.

            Enseguida nos montamos en los esquís e iniciamos el descenso a duras penas pues el viento en la arista  prácticamente nos detiene durante el suave inicio del corredor obligándonos a remar para introducirnos en el mismo.

Formigal aparece redondo de nieve.

            El corredor este tiene una nieve divina y el descenso aunque corto es un auténtico placer que nos lleva al éxtasis tan pronto como salimos del azote del viento que por suerte no es frío.
            En la parte baja del mismo hacemos una pequeña travesía en busca de la arista y alcanzada nuestra huella nos vamos para abajo disfrutando la nieve.

¡Qué bien se gira con estos esquís!

            Hemos visto brevemente  a la subida  un parapente y ahora nos encontramos con el Puerto Viejo cosido de huellas de esquí: el esquiador parapentista le está haciendo un traje de mil rayas.
            Siguiendo nuestra huella que nos asegura nieve alcanzamos el Petruso y  virando al oeste nos volvemos a nuestro punto de partida al que llegamos alrededor de las cuatro de la tarde.

Espelunciecha volviendo al aparcamiento.

            Nos queda mucha tarde para preparar cena con amigos pues ha sido un corto paseo con alrededor de 370 metros de desnivel, agradable aunque deslucido por el viento. El Portalet sin viento no existiría.

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