Aparcamiento de Estaragne,Cara Sru del
Cilindro de Estaragne, y Diagonal Sudoeste.
28 y 29- 07-2026.
Salida 16:15 h. Llegada 08:45 h.
Sol.
Fácil.
Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.
Estamos
todos de compromisos hasta los pelos y salir juntos no resulta nada fácil; así
que, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, nos vamos a por nuestro
vivac tresmilista y ya veremos que sale.
Tras
pasar a la sombra un ratito de alrededor de tres horas en las que comemos,
preparamos las mochilas y tratamos de descansar algo, nos montamos en el coche,
bajamos hasta Fabián y nos subimos al Aparcamiento del Valle de Estaragne.
Habíamos
pensado comenzar a caminar allá a las seis de la tarde pero bueno, son las
cuatro y cuarto del 28 de Julio de 2026, cuando entramos al Valle de Estaragne
situado a 2079 metros de altitud y a pesar de estar a esa altitud hace un
calorazo de justicia en el rellano inicial, cubierto de praderío algo reseco
que cruzaremos al sudoeste siguiendo un transitado camino.
Estamos
un poco cansados por la actividad de la mañana pero confiamos en que en
alrededor de dos horas, más que menos, tenemos que estar en nuestro vivac. Las
mochilas a pesar de ser cumplidas no nos pesan demasiado ya que vamos sin agua.
Sabemos
que el Barranco de Estaragne lleva una importante cantidad de agua y enseguida
vemos que el fondo del circo y algunos de los corredores mejor orientados
guardan neveros y eso viene a significar que una buena parte de la ascensión la
haremos sin el peso del agua.
El
valle bastante llano pero subiendo nos permite alcanzar el fondo del circo
situado sobre los 2200 metros. A partir de allí un resalte medio herboso
situado en la parte este del circo nos permite ganar un centenar largo de
metros hasta que alcanzamos un
descansillo.
Los
aportes principales de agua se han quedado a nuestra izquierda ya que nosotros
llevamos ahora un poco la dirección oeste hacia el Cilindro de Estaragne pero
no es problema ya que hemos visto una escorrentía debajo del Collado del
Cilindro y eso debe andar por los 2650 metros.
Continuando
por la parte oeste del circo hemos de remontar un segundo resalte, más
consistente que el anterior, siguiendo un transitado camino que zetea una rampa
mixta.
En
la parte alta de la rampa hemos localizado el agua y allí tomamos nuestros seis
litros de un agua que corta el morro. Nos sobrará con esa cantidad y suponemos
que más arriba ya no habrá posibilidad de recargar agua como así será.
Bajo
la blanquecina pedrera del Collado Sur del Cilindro de Estaragne aparece un
amplio rellano herboso que hemos de atravesar ahora en dirección sur-sudoeste
en busca de nuestro objetivo que se defiende con una extensa pedrera
metamórfica.
Hemos
de trazar una larga diagonal ascendente, primero vestida de profundos
barranquillos terrosos sin agua y posteriormente remontar un par de zócalos de
roca madre que no suponen ninguna dificultad. El único problema consiste en
nuestro cansancio pues a pesar de no hacer mucho tiempo que habíamos realizado
este ascenso, nos hacemos la ilusión de que debemos estar prácticamente arriba
cuando nos falta todavía un buen tramo de ascenso.
Las
dos horas calculadas se nos van a dos horas y media pues son las siete menos
cuarto cuando alcanzamos con ganas la Cima del Pic de Estaragne situado a 3006
metros de altitud.
Juan
que ha subido delante como casi siempre nos da una pésima noticia: en la cima
no se puede vivaquear.
Recorremos
la pequeña doble cima vestida de roca metamórfica madre y las posibilidades son
inexistentes y algo parecido nos sucede con la vertiente por la que acabamos de
subir, inclinada y con pedriza mediana.
Deberíamos
haber descendido hacia el collado de separación con Cambieil pues allí hay un
buen rellano pero la pereza nos lo impide y aceptamos como posible un vivac
para uno y otro que habrá que hacer una treintena de metros más abajo en la
arista-ladera oeste.
Juan
picará un lomo algo terroso y con vistas junto a la arista y nosotros dos nos liaremos a recrecer el vivac existente
con la dificultad de que hay que picar hacia el interior ya que recrecer hacia
abajo requeriría practicar un paretazo importante y el que hay es de los tente
mientras cobro.
La
suerte es que hay mucha tierra y gravilla sueltas por encima y será
relativamente fácil levantar el suelo y así conseguir amplitud para los dos
pero se nos va casi una hora.
Echamos
unos tragos y cenamos junto al vivac de Juan que hace un poco de rellano en
medio de una tarde con una temperatura envidiable que seca nuestras sudadas
ropas permitiéndonos empiltrarnos sin necesidad de abrigarnos pues estamos al
sol.
Enseguida
llegará una pareja que viene también a vivaquear y como quieren continuar hacia
Campbieil aceptan nuestro consejo y marchan para abajo hasta el rellano entre
los dos picos.
Pasadas
las nueve y con el sol por encima del horizonte me empiltro, fotografiaré el
ocaso al norte del Long sin necesidad de incorporarme. Juan lo hará desde la
cima.
No se está mal en
el vivac a pesar de la estrechez del mismo pues mi cica y yo seguimos casados y
la noche será una de las más cálidas y cómodas que recordamos no necesitando de
la linterna, pues tenemos luna llena que entretendrá la noche de Juan. Además
si bien es cierto que la primera parte la pasamos medio en blanco, las tres o
cuatro horas últimas las dormimos bastante, todo dentro de una noche ventosa
pero muy cálida en la que nuestra posición hace estéril la luminosidad de la
luna.
Alrededor de las
seis y media, la luna que casi ha conseguido borrar las estrellas del cielo
desaparece y nos deja sitio para que nos levantemos enseguida. Nunca lo hemos
hecho tan pronto pues acostumbramos a esperar al orto en el saco pero aquí no
llegará el sol hasta media mañana.
Recogemos sin
abrigarnos con una temperatura inimaginable y a las 7 estamos remontando a la
Cima de Estaragne, justo en el momento en que el globo solar rompe la
caliginosa nubosidad de la mañana estratificada al este.
La Planta del
talón derecho que me ha molestado un poco subiendo y luego durante toda la
noche me sigue roñando cada apoyo y si no se arregla puede ser una puñetería,
pero hay que bajar y me concentro en ello cojeando un poco y tratando de apoyar
descargando el peso sobre la parte delantera del pie, algo complicado en
descenso.
Bajamos los
resaltes, hacemos la diagonal de la pedriza y alcanzamos el praderío alto para
pasar por el acopio de agua y descender el resalte mayor.
Nos quitamos
alguna ropa y proseguimos descenso yo ocupado con mi roña y tratando de
mantener un ritmo aceptable aunque menor del deseado. Descendido el resalte
inferior y llaneando, en vistas de que el asunto no cesa decido tomarme un
ibuprofeno de tal forma que sus efectos, si se producen, perduren bastante en
la actividad que nos aguarda.
Son las nueve
menos cuarto cuando llegamos al Aparcamiento de Estaragne terminando nuestra actividad,
la dos de tres. Hace calor y yo estoy un poco molesto conmigo mismo y no por
los 950 metros bajados ni por el calor sino por lo que viene a continuación.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
¡Gracias por tu comentario! Responderé tan pronto como lo localice.