10 mar. 2014

16-14. VERDE O FACERAS POR EL BOLATICA. 9-3-2014.



Premonitoria del Verde o Faceras desde Lacuniacha dos días antes.

Panticosa, Puente Lazoche, Barranco Faceras y Cara norte.

09-03-2014.

Salida 10 h. Llegada 16 h.

Sol.

Fácil.

Esquís de montaña. y raquetas. 

Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.
 
Mapa del Verde o Faceras procedente de Iberpix. Vía en amarillo.
 
            Al Pico del Verde o Faceras, casi siempre subimos con nieve. La última ocasión que lo hicimos fue desde el Barranco de la Ulot por la Arista Fobarabach, bajando por la avanlanchosa cara este hasta el Collado del Verde.

            En aquella ocasión, había menos nieve que este año, nos impacto muy favorablemente la perfecta in nivación del Barranco Faceras; tanto que consiguió imponerse a la idea de un porteo casi seguro y generalmente no corto: teníamos que volver con los esquís.

            El viernes 7 lo fotografío a la bajada de Tarmañones. Hoy 9 de Marzo de 2014 nos vamos al Verde.

            Salimos de Sabi a las nueve menos cuarto, pillamos un poco de retención pues es domingo anticiclónico y a las diez menos cuarto aparcamos  con suerte en Panticosa, nos ponemos las botas al agradable sol de la mañana cargamos los esquís en las mochilas y sobre las diez nos ponemos en camino a 1180 metros de altitud.

            No hay que atravesar el Puente del Bolatica sino pasar de largo para avanzar por su orilla derecha siempre al este.
 
 
            Tras darnos la vuelta desde la verja de una finca particular tomamos el camino lleno de bolos redondeados tanto de granito como de otras metamórficas completamente limpio de nieve. Hemos de caminar un rato hasta que aparecen las primeras manchas de nieve en la orilla del camino que avanza en suave ascenso entre un bosque mixto de ribera con abundante boj.
 

            Hay que dejar todos los desvíos que aparecen a nuestra izquierda y proseguir siempre en busca del Puente de Lazoche. La nieve aparece pero muy discontinua ocupando solamente los tramos sombríos y cuando desearíamos que el puente estuviera más adelante pues la ladera izquierda del barranco está muy escarpada, aparece a nuestra vista indicándonos que el camino sobre el bosque será complicado. Estamos a 1300 metros de altitud.

 
            Llevamos media hora de porteo y todavía tendremos que hacerlo un cuarto de hora más para a la salida del bosque y en los primeros claros calzarnos los esquís. La nieve está muy dura y hasta aquí no había huellas de esquís.

            Todavía tendremos que atravesar con cuidado un par de discontinuidades de la nieve pero enseguida entramos en una zona de prados escalonados y allí no hay problema para foquear buscando un poco y ya en dirección sur.

 
            Son una serie de prados escalonados que nos depositan en la base de un primer resalte de cierta consistencia.

            Sobre los 1450 metros de altitud y a la entrada de la pared nos ponemos las cuchillas pues el sol incide muy oblicuo y la nieve está excesivamente dura de rehielo.

 
            Unas amplias zetas, no sé si de esta mañana, nos permiten superar el largo resalte tras el que alcanzamos un rellano justamente debajo de una enorme piedra triangular. Estamos solos y nos parece un tanto extraño pero… ayer si debió de haber tráfico a bota limpia a juzgar por las huellas.

            Desde la cabecera del rellano localizamos un esquiador que ha bajado al este de donde nos encontramos, seguirán enseguida tres más y nosotros tras atravesar el rellano nos vamos en busca de la Arista Norte del Verde. El tránsito de la arista nos ha parecido conflictivo desde abajo ya que aparece pelado de nieve a tramos.

            Ascendemos hacia un corredor que viene a nuestro encuentro en busca de un declive que imaginamos y que nos permitirá hacer una travesía en dirección este para  llegarnos a la arista.

            La nieve sigue muy dura y las cuchillas nos vienen muy bien, sobre todo en una travesía horizontal de un corredor sombreado que da cosa. Al final der la travesía alcanzamos el dorso de la arista pelado de nieve que nos abre las puertas del Barranco Faceras: era lo que estábamos buscando.

 
            Ante nosotros aparece el lienzo inmaculadamente blanco que cubre el barranco, un declive que se orienta al sur y la erguida ladera que se encumbra en Punta Fobarabach reconociendo nuestro paso hacia esa cima.

 
            Enseguida alcanzamos el fondo del barranco y visualizamos la Cara Norte del Verde. Juan se va arista para arriba y nosotros a 1900 metros de altitud nos enfrentamos con un ascenso cómodo que nos va a requerir paciencia por el fondo del barranco.

Punta Fobarabach.
 
            Al principio no había nieve, luego estaba muy dura por rehelada, después casi falta y ahora está costra, es lo que le faltaba a unos principiantes sobre nieve invernal.

Impecable la Norte del Verde.
 
            La cima aparece lejana, llevamos dos horas pasadas de marcha y nos queda...cálculo que otra hora; así que, tomamos una huella bastante de nuestro gusto y con ella y con paciencia benedictina nos vamos para arriba zeta a zeta.

 
            Dejamos por debajo de nosotros la Punta Fobarabach que algunos mapas llaman Facera y que nos saluda con su arista sudoeste pelada pero mejor que la helera que tuvimos que bajar y nos vamos aproximando inexorablemente a la pared somital del pico en la que se resuelve el barranco.

 
            Juan desde la arista nos vigila y en un momento nos anuncia nieve polvo. Nosotros entramos a la pared en las inmediaciones de la arista nordeste y desde allí bendecimos la clarividencia de los trazadores de la huella que en una amplia zeta cruza toda la pared y nos permite alcanzar la arista norte del pico cuando ésta se pone horizontal. ¡Bien hecho tíos!

Se aprecia la boca de la Cueva del Forato.


            Solamente nos queda avanzar prácticamente en horizontal por la amplia y amable cresta, en dirección sur y alcanzar la Cima del Verde o Punta Facera situada a 2287 metros de altitud. Es la una del mediodía.


Mandilar y la Partacua.
 
            La ventisca de la arista que hemos visto desde abajo ha cesado y lo celebramos. En la cima nos asomamos al Collado del Verde y contemplamos el Ibón de Sabocos a nuestros pies y la parte alta de la Estación de Esquí de Panticosa con Mandilar en primer plano y hacia el este toda la Norte de la Sierra de Tendeñera. Desde el Collado de Tendeñera la arista se prolonga por Ferreras y Mallaruego a Catieras y Piniecho, delante Escuellas; para empalmar con el conglomerado de Infiernos, Garmo Negro y Argualas punteado por la Aguja de Pondiellos y soportado  por las impecables columnas de las Peñas Cuchiblanga y Gabarda. Al Oeste destacan Foratata, Midi y la Norte de la Partacua con el encantador Circo de Bucuesa.

La Norte de Tendeñera.

            Un cuarto de hora después, corre un poco de brisa y decidimos no amargarnos la comida. Nos vamos para abajo en busca de un lugar abrigado.


            La arista cimera tiene nieve dura pero como es uniforme se desliza bien. Nos permite entrar a la pared en la que haremos unos buenos giros sobre nieve decentes hasta que entramos al barranco vestido de nieve costra y allí cada cual se las ventila como mejor puede.


            La nieve costra no nos gusta, no sabemos si le gustará o no al personal. Nosotros la bajamos un poco más sentados sobre los esquís que lo habitual, que ya es decir, pero bajamos. No sirve de nada la envidia que nos suelen dar esos esquiadores que dibujan tan espectaculares culebrillas sobre las laderas que descienden.

            Cansados de forzar las piernas nos sentamos a comer a la altura de Punta Fobarabach. Son las dos menos veinte.

Argualas, Garmo Negro, Infiernos... la Gloria.
 
            Sentados sobre las suelas de los esquís comemos tranquilamente y disfrutamos del espectáculo de la Argualas.

!Para soñar¡
 
            Media hora después reemprendemos el descenso para liquidar el descenso del tramo de Barranco Faceras mientras que nos adelantan como flechas la pareja que ha llegado a la cima cuando nosotros iniciábamos el descenso.

            Abandonado el barranco, el pasillo sin nieve lo cruzamos sobre una banda de hierba y con relativa facilidad hacemos la travesía horizontal que nos permite alcanzar el corredor  con una nieve que se ha reblandecido un poco.


            El descenso hasta el rellano bajo la gran piedra triangular es de lo mejorcito del descenso que continuamos con la gran pala final, vestida de nieve un poco más amable que a la subida que se gira muy bien.



            Luego el descenso de los prados escalonados es cómodo y resulta entretenido hasta que nos deposita en la entrada del bosque lugar en el que cargamos los esquís en la mochila. Son las tres de la tarde.

            La nieve del bosque se ha reblandecido y se camina muy bien con las botas rígidas hasta que en el Puente Lazoche cogemos agua del Bolatica pues hemos terminado con la que llevábamos.

            Luego solamente queda desandar el tramo de camino más o menos nevado con comodidad y pelear con el bolerío final que nos lleva a la base de la estación a al coche cuando son las cuatro de la tarde, finalizando una jornada con 1100 metros de desnivel que nos pesan en los riñones más que en las piernas.          

            Allí hemos dejado al Verde vestido con sus aliños de distintas nieves. Mientras que nosotros nos quedamos con la satisfacción de un día interesante  de esquí e inmejorable de meteorología. Hasta tenemos la suerte de no tener prácticamente retenciones en la carretera, de vuelta a casa, a la que llegamos a las cinco y ponemos fin, de momento, al fin de semana anticiclónico.

¡Cómo nos gusta el anticiclón! 

 

 

             

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