4 ago. 2008

16c-08. LA GARGANTA DEL CARES. 4-8-2008.

La Senda del Cares desciende tras las Colladas.

Refugio Delgado Ubeda, Collado de Pandébano, Bulnes, Puente de la Jaya y Barranco Culiembre. Continuación hacia Cain de Abajo y Cordiñanes.

04-08-2008.

Salida 13 h. Llegada10 h.
 
Desnivel de subida 500 m.

Desnivel de bajada 1950 m.

Distancia recorrida 21000 m.

Tiempo efectivo 08:15 h.

Sol.

Fácil.

2 d.

Travesía.

Agua en bastantes lugares del camino, barrancos altos, canales y algunas fuentes a pesar de que es una zona caliza.

 Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa del Cares procedente Alpina. Vía en amarillo.
 
            Cuesta abajo abreviamos un poco y tras cruzarnos con una pareja en la Brecha de los Cazadores alcanzamos el refugio a las doce y diez. Todavía tenemos la tienda a la sombra del Naranjo.
La Norte del Naranjo de Bulnes.

Recogemos los bártulos rápidamente pues enseguida llega el sol al emplazamiento de la tienda y nos vamos a la parte noroeste del refugio para comer y beber tranquilamente a la sombra.

Se nos hace la una y media cuando arrancamos para abajo. No es conveniente perder más tiempo pues Torre Cerredo se ha llevado la mañana y la jornada no está ni siquiera a medias.

Camino de Pandébano.
 
El descenso hacia Bulnes tiene dos opciones que conocemos: el viejo camino que sube o baja las Canales del Camburero y del Baldosín y el camino más utilizado en la actualidad que es el que se alarga  hasta el Collado de Pandébano, más suave pero algo más largo.

Zona Intermedia de la canal del Camburero.

Hacia el Collado de Pandébano.

La solución hay que tomarla pronto pues cuando queremos darnos cuenta ya hemos dejado atrás el descenso de las canales que yo prefería pero… bueno, en que pase al otro lado de la arista girará por el praderío hacia el pueblo y  en paz.
 
Una delicatesen en Pandébano.
 
Bulnes desde el Camino de Pandébano.
 
Bajamos por buen camino, nos vamos despidiendo del Naranjo que se queda salpicado de nubecillas de poco desarrollo y saludamos al personal que sube. Nosotros estamos colgados por aquí arriba y el otro camino se ha despeñado ya allá abajo.

Canto Colluga desde Bulnes.
 
Con el camino que no se decide a bajar giramos un poco al nordeste y comprobamos que de marchar hacia el pueblo nada de nada. Se va a marchar suavemente inclinado hasta donde Cristo perdió las sandalias que es ni más ni menos en el plano Collado de Pandébano a 1224 metros de altitud. Y lo malo es que el Puente de la Jaya está a 240 metros de altitud y alrededor de 7 kilómetros de distancia.

Desde la Salida del Canal del Camburero.

Yo me he dado cuenta enseguida de la jugada y meto la marcha de resistencia sin concesiones, a pesar de ello, si llegar a Pandébano se hace largo, la bajada hasta Bulnes se va a hacer eterna.

Se trata de un camino que gira en el collado al oeste sigue bajando suavemente entre prados y masas de helechos hasta que se aproxima al barranco. Allí el camino comienza a girar y a bajar sobre bolerío calizo absolutamente redondeado y desgastado, resultando francamente incómodo y hasta peligroso en las zonas húmedas. Menos mal que el camino junto al barranco transita bajo el arbolado de rivera y la sombra se agradece.

Nos deposita en la Fuente de Bulnes a 650 metros de altitud. Son las cuatro de la tarde.
 
Hacia el Puente de la Jaya.
 
Mis socios llegan diez minutos después. Echamos un buen trago de agua y continuamos para abajo en medio del gentío.

Posando.
 
El camino transita por la orilla derecha del Riego del Tejo en dirección sudoeste prácticamente llano hasta que alcanza un punto en el que hay un edificio y la boca de un túnel. Se trata de la llegada del funicular que debe salir desde Camarmeña. No sabía que existiera pero lo que si es cierto que no se llega a Bulnes por carretera.

A partir de aquí se acabaron las multitudes. El camino baja fuerte hasta las inmediaciones del barranco para subir y bajar al dictado de las dificultades orográficas de la garganta por la que desciende. Poco después pasa a la orilla izquierda y por ella alcanza el Puente de la Jaya sobre el Cares, lugar en el que vamos a iniciar la famosa y conocida Ruta del Cares.
 
Llagando al Cares.
 
Puente de la Jaya.
 
Son las cinco y diez, estamos a 240 metros de altitud y hace un calorcillo interesante. Alcanzamos la pista que sube desde Camarmeña y que a nivel del río se adentra para arriba en dirección oeste, pero hay un cartel que restringe el paso, se supone que para vehículos pues hay una barrera, pero la gente transita una senda que se eleva por encima de la pista.

Riego del Tejo desde la Senda del Cares.
 
Inicio de la Senda del Cares hacia Caín.

Por la senda nos vamos en claro ascenso y en dirección oeste. Enseguida se queda el Cares allá abajo mientras nosotros nos cruzamos con gente que baja y entramos en calor con el sol en la cara una vez más. La senda está transitadísima es casi una pista y tiene dos dedos de polvo. Subir es un fastidio.

La senda sigue subiendo a través de una ladera reseca que no aporta nada que se parezca a lo que esperamos. Podría tener cierto interés si camináramos cerca del agua contemplando sus juegos o entre paredes pues se trata de una garganta pero lo único que crece es nuestra sensación de fraude.

Camino hacia los Collados.

Un poco más arriba alcanzamos una proa en la que hay restos de edificios de la época en la que la Eléctrica del Viesgo canalizó el agua en Caín. Hay también un rellanito herboso y plano, perfecto para acampar y estamos a punto de quedarnos, pero van a ser las seis de la tarde y decidimos proseguir un tanto a regañadientes.

Todavía hemos de continuar subiendo y cruzándonos con gente que va en sentido contrario. Finalmente alcanzamos un punto alto en la senda por encima de los 450 metros de desnivel y desde el lugar que tiene una amplia vista en ambos sentidos de la garganta iniciamos lo que parece va a ser un suave descenso para llanear fundamentalmente a continuación por la parte alta de la garganta que ahora si se estrecha

Jarrón natural.

Contemplamos un jarrón natural conformado por una roca sobre la que ha arraigado una carrasca y nos acercamos a la zona en la que el camino coincide frecuentemente con el canal, en las salidas de sus sucesivos túneles.

Vamos buscando algún ensanche de la pista para poder plantar la tienda pues llevamos agua, aunque en el peor de los casos sería relativamente fácil sacarla del canal y nos adentramos en la zona de barrancos y paredes en la que los trabajos para la realización del camino de servicio al canal han tenido que ser ya importantes.
 
Una ventana en el Cares.
 
Pasamos algún túnel. Estamos ya en plena garganta con lo que nuestra sensación original ha cambiado bastante y el paisaje comienza a ser interesante y la línea general de la garganta que se desarrollaba hacia el oeste ha girado casi al sur. Además estamos prácticamente solos.
 
Detalle de las Sendas Superior e Inferior.
 
Sobre las siete y media alcanzamos un edificio de servicio en un barranco lateral importante. Hay contenedores de basura y un cartel indica Culiembre. Un caminillo sale barranco arriba hacia el este, se trata de la Ruta de los Conquistadores balizada en rojo y blanco. Puede que haya algo adecuado para nosotros.

Túnel en el Cares.
 
Encuentro un rellano poco inclinado, una gran  fuente recién limpia y un lugar llano, justo para plantar la tienda: ¡Bingo!

 
Nos podemos lavar y remojarnos especialmente los pies que hoy han llevado una considerable soba pues, no en vano, hoy hemos subido 1173 metros y hemos bajado 2733 metros y la mayor parte sobre roca.

Luego hacemos la cena, cenamos con gana y sobre las nueve y media cuando empieza a caer la noche nos metemos en la tienda.

Comentamos lo que consideramos como nuestro “error” en la primera parte de la garganta. Hay tres o cuatro caminillos que unen la pista, luego camino, que progresa junto al cauce del Cares con el camino alto que hemos hecho nosotros. Hubiera sido mucho mejor caminar la pista junto al río e incorporarnos  por un fuerte repecho con el último de los caminos que ha subido por un barranco próximo al que nos encontramos ahora. Bajo nosotros se encuentra el Puente Pando y un caminillo empinadísimo remonta la ladera este perdiéndose entre los paredones que tenemos en frente.

La noche resulta cómoda aunque Rosa se queja de un bollo en el suelo de la tienda. La mañana nos sorprende en la tienda y son las siete menos cuarto cuando nos levantamos.

Desayunamos, enmochilamos nuestras pertenencias notando la disminución del peso de la comida y del agua y a las siete y veinte nos ponemos en marcha sobre los 400 metros de altitud.

La senda tiene alrededor de 10 kilómetros de longitud y debemos encontrarnos por la mitad. A partir de ahora entra de lleno en una estrecha y profundísima garganta y progresa fundamentalmente de llano casi hacia el sur a través de túneles y tramos de camino artificial conseguido a base de muros de sostén y de pasos picados en la roca. Hemos entrado en la Provincia de León y la parte leonesa de la senda es mucho más atractiva que la asturiana.

El Cares Encajonado.
 
Poco después pasamos a la orilla derecha del Cares a través del Puente Bolín y casi de inmediato volvemos a pasar por el Puente de los Rebecos. Vamos barranco arriba muy suavemente hasta que se pone fin a la angostura en el ensanche que proporciona un Barranco Dobesengros que baja del sudeste.

Saliendo del Cares.
 
Inmediatamente pasamos el angosto en el que está la presa para la toma del agua que conduce el canal y la garganta se abre depositándonos en Caín de Abajo. Van a ser las ocho y media.

En Caín tomamos la carretera que bastante estrecha sube y baja en dirección a Cordiñanes. Antes tenemos proyectado desviarnos  hacia el sudeste para entrar paulatinamente al Canal de Ansotín.

Cerca de Caín.

Identificamos el barranco vemos una posible entrada que no tenemos segura pero proseguimos carretera adelante en busca de Cordiñanes que no aparece cuando ya estamos pasando casi de largo por la amplia entrada natural del barranco.

Por carretera a Cordiñanes.
 
Finalmente para a un coche al que, tras preguntarle, nos indica que el pueblo está medio kilómetro más adelante.

Llegamos a Cordiñanes, que está sobre los 850 metros de altitud, un poco más arriba de lo que calculábamos, por una pista que nos evita dar una buena vuelta para acceder por una parte más alta que es por donde entra la carretera y nos llegamos a la fuente. El Cares lo hemos pasado con un descenso de 1800 m y con un ascenso de solamente700 m.

Puedes ver más fotos.

Puedes ver la Continuación.

 

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