30 abr. 2014

MAGIA DE LA PALABRA. LA PRIMAVERA PASA.








Entre valles y barrancos,
entre cumbres y laderas,
por entre azules y blancos,
ya, la primavera pasa.

Entre chopos y caxicos,
entre pinos y carrascas,
en las alas y en los picos,
ves, la primavera pasa.

Entre nubes y tormentas,
entre rosadas de plata,
entre la piel y las faldas,
hoy, la primavera pasa.


A tener en cuenta: chopo: álamo, caxico: roble, carrasca: encina y rosada: escarcha.

Y por simple curiosidad las flores son hepáticas, iberis, gencianas y diente de león.

¡Disfrutad de la primavera!



28 abr. 2014

32-14. EL AGUILA Y PUIACUTO EN CIRCULAR. 27-4-2014.

Puiacuto desde el Aguila.

Aparcamiento De Arguis, Sureste de Punta Viñaza Pico del Aguila, Arista Sur, Collado de la Ereta, Este de Puiacuto, Monte Puiacuto, Punta Puiacuto, Mirador de los Buitres, Ermita, Castillo y refugio de ordás y Aparcamiento de Ordás.

27-04-2014.

0Salida 9 h. llegada 14 h.

Sol.

Fácil.

Ascensión.

Clara Abadía, Raúl López, Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa del Aguila y Puiacuto procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Estamos en primavera y la meteorología es primaveral; pero para una vez que sucede lo natural, pues no nos viene demasiado bien. Hoy habrá vientos de consideración y abundante nubosidad de retención sobre la cadena fronteriza pirenaica y, consecuentemente, vamos a poner rumbo al sur: siempre nos queda Guara.

            Claro que en Guara también hace viento cuando van a ser las nueve de la mañana y nos reunimos en Arguis. Hemos bajado hasta el Aparcamiento de Ordás, allí han dejado su coche Clara y Raúl y todos juntos nos subimos hasta el pequeño aparcamiento de la entrada a Arguis. Haremos hoy una circular sin carretera aprovechando que tenemos dos coches.
 

            Una senda balizada se introduce a través del Pinar de Arguis en la Cara Oeste de Punta Viñaza. Se trata de un pinar maduro que se extiende por el este hasta la ladera derecha del Barranco Castil de Villas.
 

 
Las Calmas.

            Vuelta a vuelta y en dirección este va ganando altura hasta alcanzar una zona de pedriza donde desaparece el pinar sustituido por un camino amorosamente amurado que siempre me ha llamado la atención. 
 
Embalse de Arguis.

            Enseguida entra en la vertiente del barranco para faldear Punta Viñaza por el este llevándonos a un paso equipado con cadena no demasiado necesaria. Subimos ya al sol y zarandeados por el viento contemplando el blanqueo de al griñolera en flor, senera para los de la tierra; la gayuba también florida, diversas primaveras y hepáticas medio despiertas, espléndidos manojos de canastos de plata  y hasta algunos ejemplares tempranos de tablero de damas.


Iberis sempervirens o canastillos de plata.

            El camino, tras mostrarnos al contraluz la inconfundible cima del Pico del Aguila, sigue en ascenso pasando junto a unos escarpes al nordeste de Punta Viñaza  introduciéndose de nuevo en el pinar que nos ha de acompañar hasta arriba.
 
Nummulites o "dineretes" característicos de Guara.

            Gana altura un tanto al norte y llanea finalmente al este en busca de la arista oeste del pico que baja al encuentro de Peña Roya.

Tablero de damas.
 
            Próximos a la carretera que arranca desde el Mesón Nuevo de Arguis hay una cumplida escarcha a la sombra de la mañana y alcanzada la misma nos recibe un delicioso sol abrigado del viento.
 
Embalse de Belsue.

            Desde allí contemplamos el Embalse de Belsué  que brilla neblinoso al contraluz de la mañana entre las Sierras de Belarra y Gabardiella no demasiado nítidas. Detrás el Pirineo tan blanco de nubes como de nieve.
 
 

            Luego, unos metros por la carretera nos conducen a la Cima del Pico del Aguila situada a 1619 metros de altitud. Son las diez y media de la mañana.

            Se trata de una amplia cima ocupada por las instalaciones de diversos medios de comunicación alambradas convenientemente y mostrando sus correspondientes antenas en las que el viento brama salvajemente.
 
 

            Nos acercamos rodeando hasta la parte este en la que hay instalados  unos paneles indicadores y para hacer una foto del grupo me las veo y deseo por culpa del ventarrón que azota impío.

 
 
            Contemplamos el Salto de Roldán y el Picón, dibujamos nuestro camino hacia Puiacuto y seguidamente nos vamos para abajo por la arista este. Tratando de ponernos a salvo del viento.
 
            Conozco el descenso aunque no hay camino establecido. Se trata de descender negociando con la genista y los crestones calizos que conforman la arista.
 

            Enseguida arranca un crestón continuo poco practicable  y que abandonamos para introducirnos en un corredor medianamente vestido al norte del mismo.
 
Crestón calizo en la Este del Aguila.

            Nos permitirá bajar alrededor de 150 metros de desnivel hasta que desaparece en las inmediaciones de una vieja pista, lugar en el que paramos a echar un bocado. Son las once pasadas.
 
Monte Puiacuto.

            Un cuarto de hora después proseguimos unos metros por la pista que nos depositan en el camino que baja del Aguila y que recorre el amplio Collado de la Ereta y los Estudiases, una zona prácticamente llana  sobre los 1350 metros de altitud  para dirigirse hacia la Ermita de Ordás.

            Abandonamos el camino en una bifurcación y proseguimos por otro que llaneará por la Cara Este de Puiacuto, suponemos en busca del collado sur.

            El Monte Puiacuto muy vestido y sin caminos a la vista nos invita a faldearlo aunque lo que nos interesaría sería que fuera ganando altura sobre la ladera cosa que no hará.

            Incluso alcanza un punto en el que inicia un claro descenso y es el momento en el que decimos abandonarlo y echarnos ladera arriba utilizando un imperceptible barranquillo en el que aclarea un tanto la vegetación.

            Con cuidado y paciencia ganamos altura en la ladera bastante vestida y en dirección oeste elegimos pasajes que nos permiten pasar sin dificultad cosa no demasiado corriente en Guara.
 
 
            La ladera, suavemente inclinada se arrellana arriba y nos deposita en una loma amplia y suave. Unos metros por la misma en dirección sur nos permiten alcanzar la Cima del Monte Puiacuto situado a 1386 metros de altitud cuando son las doce y cuarto y el viento parece que se comporta.

            Desde la vestida cima contemplamos hacia atrás el Pico del Aguila del que venimos, Gratal al oeste, la Hoya de Huesca neblinosa al sur y por delante la Punta Puiacuto aunque no parece más alta que el lugar en el que nos encontramos.

            Habrá que perder algo más de 50 metros hasta el collado en el que localizamos un camino que nos puede llevar a la cima e iniciamos el descenso por un caminillo que imaginamos más que vemos y que nos permite perder altura con algún que otro rodeo.

            En el collado tomamos el camino que algo transitado nos conduce enseguida a la la Punta Puiacuto  acotada en los mapas con 1373 metros de altitud.

 
Mirador de los Buitres desde Punta Puiacuto.

            El diminuto casquete somital tiene una parte vestida de pedriza, algo que no es frecuente en los alrededores y desde el mismo buscamos y localizamos el Mirador de los Buitres en el que estuviéramos no hace mucho, cuando hiciéramos la circular por la Peña San Miguel.

            Va a ser la una menos cuarto,  el caminillo prosigue en dirección sur  y con el mismo  nos vamos para abajo.

            Tomamos diversas ramificaciones, atravesamos algunas afloraciones rocosas y enseguida nos llegamos al Mirador de las Buitres 50 metros más debajo de la cima. La pista que viene desde el sur  nos ha de servir para volver a Ordás.
 
 
            Unos metros por la misma, la portera, el desvío al muladar y enseguida la abandonamos por el camino que ataja una amplia lazada de la misma en la Vertiente Oeste de Puiacuto.
 
Ermita y Refugio de Ordás.

            El camino en suave descenso hacia el noroeste, transitado y con hitos de piedras nos conduce de nuevo a la pista y ya por ella y sin abandonarla hasta la Ermita y Refugio de Nuestra Señora de Ordás.

            La balsa está con poco agua ya que la captación debe estar en malas condiciones y en la fuente no baja agua. La Ermita está abierta, con flores y con velas ya que ha debido de haber alguna celebración. El refugio adosado a la ermita también está abierto y limpio. Cerramos alguna ventana que está abierta y nos vamos hacia el Castillo de Ordás.

En el Castillo de Ordás.

            Se trata de la más rudimentaria instalación defensiva que conozco: un muro de considerables dimensiones con puerta adintelada permitía aislar a la reducida población de Ordás de las escaramuzas árabes del siglo XII; tras el muro el rellano en el crestón que se despeña hasta el Isuela, defendido por inaccesible paredes les mantenía a salvo de sus enemigos.
 
Caseta de pastores.

            Unas fotos y vuelta para retomar el camino que a salvo de las paredes del noroeste permite descender en busca del Río Isuela  pasando previamente por una rudimentaria y encantadora caseta de pastores.

            Son las dos de la tarde cuando nos llegamos al coche que hemos dejado en el Aparcamiento de Ordás. Hemos liquidado una agradable circular con alrededor de 750 metros de desnivel en una jornada decente robada al mal tiempo meteorológico.

            Montamos en el coche y nos subimos, no habrá más de kilómetro y medio, hasta la entrada de Arguis donde está el otro coche. Besos y adioses pues cada cual tiene sus cuitas particulares.

Para ver más fotos.


 

26 abr. 2014

NIKITA. MAGIA DE LA PALABRA Y DEL SONIDO.

ELTON HERCULES JOHN
 
 pianista compositor y cantante británico de música rock publica en 1985 Nikita, una balada sui generis sobre la guerra fría.

 
 

Procedente de Google.
 
Nikita.

Hey Nikita Is It Cold
In Your Little Corner Of The World
You Could Roll Around The Globe
And Never Find A Warmer Soul To Know

Oh I Saw You By The Wall
Ten Of Your Tin Soldiers In A Row
With Eyes That Looked Like Ice On Fire
The Human Heart A Captive In The Snow

Oh Nikita You Will Never Know Anything About My Home
Ill Never Know How Good It Feels To Hold You
Nikita I Need You So
Oh Nikita Is The Other Side Of Any Given Line In Time
Counting Ten Tin Soldiers In A Row
Oh No, Nikita Youll Never Know

Do You Ever Dream Of Me
Do You Ever See The Letters That I Write
When You Look Up Through The Wire
Nikita Do You Count The Stars At Night

And If There Comes A Time
Guns And Gates No Longer Hold You In
And If Youre Free To Make A Choice
Just Look Towards The West And Find A Friend.



Oye Nikita Hace Frio
En Tu Esquina Pequeña Del Mundo
Tu Podrías Recorrer Alrededor Del Globo
Y Nunca Encuentraras Una Alma Más Calurosa

Oh Yo Te Vi Por La Pared
Diez De Tus Soldados De Estaño En Fila
Con Ojos Que Parecían Hielo En El Fuego
El Corazón Humano Está Cautivo En La Nieve

Oh Nikita Tu Nunca Sabrás Algo Sobre Mi Hogar
Yo Nunca Sabré Qu Tan Bueno Se Siente Abrazarte
Nikita Te Necesito Demasiado
Oh Nikita Es El Otro Lado De Cada Linea Del Tiempo
Contando Diez Soldados De Estaño En Fila
Oh No, Nikita Que Tu Nunca Conocerás

Alguna Vez Soñaste Conmigo?
Alguna Ver Haz Al Menos Visto Las Cartas Que Escribí
Cuando Tu Miras A Traves Del Alambre
Nikita Acaso Cuentas Las Estrellas Que Hay En El Cielo?

Y Si De Alli Llega Un Momento
En Que Las Armas Y Compuertas Ya No Te Tengan Atrapada
Y Si Fueras Libre De Tomar Una Decisión
Simplemente Mira Hacia El Oeste Y Encontrarás Un Amigo.

Si la letra no era precisamente excelsa,
 el tema musical  se quedó en nuestro cerebro
 y corazón para siempre.

Video. Canta Elton John.

24 abr. 2014

31-14. SANCHA COLLONS POR LA CUBETILLA. 23-4-2014.

Sancha Collons desde el Paso de la Cubetilla.

Presa de la Sarra, Pista y Camino a Ibonciecho, Majada  y Corredor de la Cubetilla, Paso de la Cubetilla y Arista Este.

Descenso por el Corredor Noroeste de Pui Arcol.

23-04-2014.

Salida 08 h. llegada 15 h.

Mixto.

Fácil.

Ascensión.

 Rosa Mª. Martínez. y Mariano Javierre.
 
Mapa de sancha Collons procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Era Enero del 88 cuando estuvimos en Sancha Collons y luego en Musales. Sancha Collons, en los mapas que manejaba en aquella época era nombrado como Garmo Pipos. Fue una jornada larga en un invierno anticiclónico y con poquísima nieve. No habíamos vuelto por allí y hoy 23 de Abril de 2014 vamos a volver  pero lo haremos por la Cubetilla.

            Madrugamos un poco de tal manera que a las ocho y cuarto hemos aparcado en las Barrera de la Presa de La Sarra a 1430 metros de altitud y nos ponemos en marcha pista arriba.

 
            La pista que asciende por la ladera suavemente y en dirección nordeste se compone de amplias lazadas que nosotros atajamos con el Camino a Ibonciecho. Se trata de cinco atajos consecutivos, nosotros nos saltamos el más alto y largo, que nos han de llevar hasta el rellano de la Majada Sancha Collons sobre los 1800 metros de altitud.

Sallent y la Partacua.
 
            La mañana está espléndida y en el cielo aparecen desperdigadas algunas nubes que vienen por el oeste mientras que nosotros atajamos el rellano siguiendo el camino en el que aparecen las primeras manchas de nieve.

            En la última gran lazada por debajo del crestón metamórfico que arranca de Pui Arcol desechamos el camino de subida  ya que la nieve está muy sombría y el corredor parece  bastante mixto y proseguimos pista arriba para rodear por el suroeste el crestón y acercarnos al Barranco Sancha Collons.
 
Collado y Pico Musales.

            La pista todavía sin nieve se ha llenado de basura bajada de la tremenda ladera en la que se asienta, aparecen algunos neverillos que enseguida se harán continuos cuando avistamos el Refugio de Ibonciecho junto al enorme pasivo y contemplamos el corredor al Collado de Musales.

Majada de la Cubetilla.
 
            Unos pocos metros antes de la última vuelta bajo el refugio abandonamos la pista y en dirección este iniciamos el ascenso ya por nieve, entrando en la Majada de la Cubetilla. Se trata de un vallecillo suave situado al norte del crestón y que se orienta hacia el Collado de Pui Arcol que es el paso natural para alcanzar  la Zona de Tebarray, Garmo Carnicero y Pondiellos y que nosotros recorriéramos para subir en su día a la Forqueta.

            Deambulamos en busca de trozos limpios de nieve pero finalmente decidimos parar poner polainas y crampones y dejarnos de tonterías. La nieve no está demasiado dura pero hay que ir con cuidados innecesarios con crampones.

Corredor de la Cubetilla.
 
            Son las diez de la mañana cuando proseguimos para arriba tranquilamente para situarnos enseguida  bajo el Collado de Pui Arcol. Aquí llega una huella vieja de esquís que ha subido por el corredor  noroeste de Pui Arcol que nosotros hemos desechado abajo y que se orienta al norte introduciéndose en el Corredor de la Cubetilla que a donde vamos. Estamos a 2220 metros de altitud.

            Faldeamos para no perder altura bajo el Collado de Pui Arcol y entramos al corredor soleado ya y de amable aspecto. Arriba al oeste del mismo se encuentra nuestro objetivo.


            Se trata de un amplio corredor que se estructura en tres resaltes. El primero es el más corto y suave no tendrá  más allá de 50 metros de desnivel.

Pui Arcol.
 
            Le sigue, tras un breve rellano inclinado, un resalte intermedio más consistente y algo más erguido que nos permitirá subir otros 100 metros más de desnivel. Lo hacemos con una diagonal de este a oeste pasando sobre una vieja colada bajada del Contrafuerte Norte de la Forqueta.


            Alcanzamos así la cabecera del resalte desde la que visualizamos el resalte superior que conduce al Collado de la Cubetilla. Tendrá alrededor de 200 metros de desnivel de los que los 100 últimos son un paretazo que no sé cómo puede subirlo  el personal con los esquís. La huella de los esquiadores desaparece por aquí.

La luminosa Sur de Sancha Collons.
 
            Perfectamente nevado, soleado y cubierto con un par de dedos de nieve reciente tiene también unas viejas coladas bajadas de la parte este del amplio collado y que alcanzamos en diagonal este oeste. De allí para arriba la pared se empina definitivamente y nos vamos de frente, total… No se sube mal pero se ahínca el repecho.
 
Bajo el paso de la Cubetilla.

            Alcanzamos la parte central del amplísimo Paso de la Cubetilla por encima del punto bajo situado a 2613 metros de altitud cuando son las once y cuarto de la mañana y la nubosidad, siendo desperdigada, sigue creciendo.

Crestas del Diablo Cristales.
 
            En el collado echamos la vista al horizonte norte con Arrieles, Pallas, Frondiellas, Crestas del Diablo, Cristales, Cambales, Aragón, las Faxas, Campo Plano, Llena de Cantal, Piedrafita… oh, oh, oh… a eso habíamos venido ¿no? A los pies nos queda la inmaculada plancha nívea de Respumoso, el Collado de la Piedra de San Martín, el Rellano de Campo Plano y el corredor al Collado de la Faxa.

 
            El Paso de la Cubetilla es una fina arista defendida por paredes nevadas a ambos lados y pasearla hacia el oeste es un placer mientras contemplamos la Arista Este de Sancha Collons que nos espera.

            Bajamos hasta el collado e iniciamos el ascenso del tramo inferior nevado que nos sitúa en la cresta metamórfica y mixta.
 

            Llevamos los crampones  y preferimos transitar por erguidos resaltes de nieve ligeramente al sur utilizando para apoyos las rocas emergentes de la arista. La nieve está buena.

En Sancha Collons  con Llena Cantal y Piedrafita entre otros.

            Superamos un pequeño hombro nevado y tomamos seguidamente un corredor en la vertiente norte que nos deposita en la nevada cúpula cimera cuando son las doce menos cuarto. Estamos a 2696 metros de altitud y la Cima de Sancha Collons es un lugar ciertamente espectacular.

Desde Aragón a Los Infiernos. Delante Forqueta y Tebarray.

             Además de lo dicho, la zona este sigue mostrando un skyline prestigioso:  al sur del Pico Piedrafita se extienden sucesivamente la Forqueta aquí mismo y el Tebarray que nos muestra su enorme ladera oeste que bajáramos en su día, los Infiernos de perfil, la Zona Lacustre de Pondiellos con su descenso fácil hacia el barranco, El Garmo Negro, Las Argualas con sus satélites delante, Arna, y  Zerrez de gratos recuerdos, el Garmo de la Mina que nos espera, Pui Arcol… también y ya en el sur se asoma Sabocos y Peña Blanca  para girar al oeste con la Partacua que hemos contemplado durante toda la mañana, Formigal y completando el círculo Musales y el Garmo Carnicero pendiente.
 
Cambales, Aragón, Las Faxas y Campo Plano.

            Hacemos algunas fotos que se llenan de nubes y nieblas y un cuarto de hora después nos vamos para abajo ya que hemos descartado con los crampones hacer la cresta hasta el Collado de Musales.  

Garmo Negro, Argulas, Zerrez y  Garmo de la Mina.
 
            En el corredor superior nos salimos a las rocas y nos sentamos a almorzar un poco pues hace abrigo.

 
            Media hora después continuamos arista abajo con nieve más blanda pero sin problemas hasta que alcanzamos el Paso de la Cubetilla.

            Desde la parte oeste del mismo iniciamos el descenso. La nieve está muy buena para descenderla de espaldas al valle. Bajamos la zona más erguida bajo el collado y luego proseguimos de cara al valle con cuidado pues se hacen zuecos.

 
            El descenso de los tres resaltes del corredor no tiene más historia que caminar relajadamente para abajo contemplando Pui Arcol  y disfrutando de unas campas nevadas inigualables.
 
Cielo cubierto sobre la Cubetilla.

            Alcanzada la parte baja del Corredor de la Cubetilla optamos por dejar el camino de subida desde las inmediaciones del Refugio de Ibonciecho y bajar por el corredor  directo que transita por la Cara Noroeste de Pui Arcol y que no conocemos.

Corredor de descenso en la Noroeste de Pui Arcol.
 
            El inicio es un corredor muy erguido y con grandes y abundantes rocas emergentes. Está vestido de nieve blanda ya que ahora ya le pega el sol y hay que bajarlo con cuidado pues en las orillas está lleno de trampas de nieve.

 
            Pasada la zona de bloques donde se estrangula un tanto, el corredor se amplia y se arrellana yéndose para abajo vestido de nieve blanda. Nos alargamos estirando los neveros hasta quitarnos los crampones 50 metros antes de alcanzar la pista en la gran vuelta.

Pui Arcol.
 
            Inmediatamente alcanzamos la pista y proseguimos con los atajos del Rellano de la Majada de Sancha Collons donde encontramos a una pareja de turistas con perro descansando. Serán los únicos que veamos en todo el día en este “pirineo masificado.”

Hepáticas albinas.

            Sin prisa pero sin pausa proseguimos para abajo atajo tras atajo por el Camino de Ibonciecho para llegarnos al coche cuando son las dos y media de la tarde.
 
Hepática nobilis de delicioso color azul.

            Nos subimos al merendero de la Sarra para comer sentados en una mesa y abrigados puesto que la nubosidad que ha ido en aumente llegará a cubrir oscura y amenazadoramente todo el cielo.

            Bebemos a gusto después de los sudores de los 1250 metros de desnivel. Hubiéramos preferido solearnos un rato relajadamente pero… el tiempo bueno debe hacerlo cuando estás en el tajo, ahora ya es intrascendente.

            Solamente nos queda montarnos en el coche y liquidar la tarde festiva de San Jorge pasados por la ducha.