8 jul 1990

7-90. CIRCO DE MACHIMALA. GRAN MACHIMALA. 8-7-2017.

Desde cerca de Abeille  los Machimalas.

Inmediaciones del Puerto de la Pez, Pico del Puerto de la Pez, Abeille, Marcos Feliu, Pequeño Machimala, Punta del Ibón, Punta Ledormeur,  Gran Machimala, Punta Sabre, Arista Sur y Refugio de Tabernes.
08-07-2017.
Salida 08 h. Llegada 16 h.
Sol.  
Bastante fácil.
Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Machimala proedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Son las seis y media de la tarde. Junto a las escorrentías del Pico de Puerto de la Pez a 2550 metros de altitud disponemos  de una tarde inmensa para montar la tienda, asearnos un poco al sol pues mañana por la mañana no lo veremos cuando nos levantemos, tomar el delicioso sol relajadamente, charlar, tomar notas y hacer la cena.
            A las ocho y media la niebla vuelve a colarse por el Puerto de la Pez pero no nos alcanzará aquí en nuestro abrigado campamento.
            Escuchamos algún partido del mundial de futbol que no nos interesa y a las diez menos cuarto nos empiltramos despidiendo una jornada que evaluaré como desigual.
            La noche es calurosa, me aligero de ropa y la pasaré deliciosamente hasta las siete de la mañana que nos despierta Rosa. Es la única que tiene prisa en este 8 de Julio del 90.

La Cresta del Abeille a los Picos de la Pez.

            En una hora tenemos tiempo suficiente para recoger, desayunar y estar dispuestos para la marcha tras quitarnos la ropa de abrigo del fresquillo de la mañana y salimos al este en busca de la cresta y no directamente para ganar altura por la sombra.
            De cualquier forma la pendiente es fuerte transitando un terreno mezcla de pradera alpina y pedregal metamórfico. Luego desaparecerá la pradera  y aparecerán los neveros que nos llevarán a la cresta pero ya muy arriba cerca de los 3000 metros. Nos hemos subido 450 metros en una hora.
            Echamos un limón con azúcar y tras contemplar los Ibones de Machimala y la cresta que nos aparece en primer plano nos vamos cresta adelante hasta alcanzar enseguida el Pico del Puerto de la Pez con 3020 metros de altitud. Continuamos  superando dientes fáciles hasta que, poco más adelante una potente brecha y dos dientes extraplomados además de bien defendidos nos invitan a descender por la vertiente sur y rodear las dificultades como medio de ganar tiempo ya que, pasar por la cresta, podría resultar cuando menos complicado y lo que tenemos por delante es ciertamente interesante.
            Terminamos perdiendo, como poco, 150 metros delicadamente pasando por la rimaya para trepar de nuevo a la cresta a la que llegaremos en las inmediaciones del Pico Abeille que coronamos inmediatamente. Estamos a 3029 metros de altitud y son las diez. Vamos bien en medio de una mañana suntuosa.

En la Cresta Norte de Mahimala. 

            La cima es un amplio y llano caos metamórfico que se afila hacia el este continuando la cresta, cosa que hacemos también nosotros de inmediato.
            La vertiente francesa nos revela sus prodigios pirenaicos: los Lagos de Aguastuertas y el Valle de Claravide con los Ibones de Pouchergues, Ischclots, Caillauas y Nere.
            Una hora después, sobre las once, por cresta afilada aunque fácil superamos enseguida una cota que creo llaman Marcos Feliu sobre los 3050 metros y seguidamente  hacemos el Pequeño Machimala con sus 3061 metros  confirmando nuestro aéreo paseo por encima de los 3000 metros. Vamos a buen ritmo, yo he recuperado la forma física y funciono como un avión: tarde pero en buena hora. Rosa viene medio al trote.
            Delante de nosotros tenemos un par de gendarmes y le Pointe Ladormeur que escoltan la Cara Norte de Machimala, una auténtica pared metamórfica. A las doce estaremos allí y no me equivocaré.
            Se trata de la Punta del Ibón de similar altura a las anteriores y de le Pointe Ladormeur algo más elevada con 3120 metros de altitud.

La Pared del Gran Machimala desde la Punta Ledormeur. 

            Haremos un par de pasos con un poco de cuidado que nos depositan en el bloque empotrado de la brecha y allí se inicia la cara norte.
            Unas clavijas nos indican la vía que no se ve difícil pero que está muy descompuesta. Las mochilas tiran lo suyo para atrás y la trepada requiere sumo cuidado, particularmente en los primeros 50 metros.
            Allí encontramos a una pareja de franceses que van encordados, pasaporte especial al cielo por parejas. Hablan con Juan, quieren hacer la cresta que hemos hecho nosotros, no sé hasta dónde pero tengo mis dudas: aparentemente no llevan material de vivac y al menos nosotros no conocemos refugios próximos. En fin, ellos sabrán y mejor que sepan.
            El final de la pared es fácil. La afilada Cima del Pico Machimala o Schrader es toda nuestra a las doce del mediodía, estamos a 3171 metros de altitud y es el techo de nuestra travesía.

Desde la Cima de Machimala la cresta hecha por la mañana.

            Soltamos las mochilas, admiramos tan dilatado paisaje, comemos, bebemos, hacemos unas fotos y contemplamos entre otros los Macizos de la Maladeta, Vallibierna y el sempiterno Posets.
            A las doce y media nos vamos hacia la Punta Sabre para rematar la cresta ya en descenso. Superamos tres dientes entretenidos y aéreos que están por encima de los 3100 metros de altitud y rematamos en Punta  Sabre y sus 3136 metros.
            -¿Ya no tenemos que subir más?
            -No, hemos acabado ya con los tresmiles.
            -¡Ya era hora!
            Es la una menos diez y sin parar nos vamos para abajo. La pared sur es también vertical y descompuesta, el pico no tenía nada que ver con la imagen que guardábamos.
            Bajamos la pared con cuidado pues los pies acusan el trote que les hemos dado y las yemas de los dedos de las manos van algo afiladas.

Ibones de Machimala desde la Cresta del mismo nombre. 

            Nos encontramos con cuatro montañeros que suben y continuamos para abajo en una arista que se hace larga. Al echar la vista atrás el pico parece un tejado de pizarra.
            Le decimos adiós a buen ritmo al ampliarse la cresta que bajamos y convertirse en una serie de pedreras y graveras. Paramos a hacer unas gaseosas antes de entrar en el mullido de la turbera, remojando los pies de paso, en un nevero residual.
            Las turberas darán paso poco después a una crecida pradera alpina que no parece pastada por el ganado. En ella el camino se arrellana siguiendo la dirección oeste y unas señales blancas.
         Nos queda todavía salvar el escalón que lleva al Vado de Machimala donde se encuentra el pluviómetro. Lo hacemos atravesando parajes verdaderamente idílicos integrados por pino negro, pastizal y rododendro florecido: una auténtica delicia para los ojos.

Punta Sabre y Posets desde el Gran Machimala. 

            Son las tres y cuarto cuando pasamos junto al Pluviómetro, nos queda media hora. Continuamos por el Camino de la Orilla Izquierda del Cinqueta de la Pez. Pensamos que el camino atravesará el congosto pero no será así, nos “embarcamos” de buena manera, lo que supondrá media hora adicional.
            A las cuatro y diez estamos en el Refugio de Tabernes en el que, a base de la comida que guardamos en el coche lo celebraremos de lo lindo: cerveza, judías, manos de cerdo, café con leche… se nos hacen las seis menos veinte sin enterarnos.

El Vado de Machimala.10-7-01.

            Con el coche hacemos la pista tragándonos el polvo de tres que bajan delante y en plan nos tropezamos con un mogollón por el tema de la línea de alta tensión.
            Continuamos después en medio del enorme calor de una tarde auténtica de verano para llegarnos a casa  sobre las ocho y media. Todavía veremos la final de Italia 90 con el triunfo de Alemania contra Argentina.


7 jul 1990

6-90. CIRCO DE MACHIMALA. CULFREDA. 7-7-1990.

Suelza, Baliniero Culfreda desde Guerreis. 10-7-01.

Refugio de Tabernes, Pluviómetro, Barranco de la Madera, Cauarere, Culfreda, Guerreis, Guerreis Norte y Puerto de la Pez.
07-07-1990.
Salida 17:30 h. Llegada 18:30 h.
Mixto.
Bastante fácil.
2 d.
Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javieerre.

Mapa de Culfresa procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Pasábamos bajo la Cara Este de Machimala en nuestro segundo día de travesía del verano 87. Habíamos dormido en Estós y tras superar el valle por el Collado de Gistain en el que habíamos encontrado una enorme manada de rebecos, nos lanzábamos para abajo hacia las Granjas de Viadós.
            Paramos a la bajada a almorzar frente a un pico poco atractivo fundamentalmente por su, desde este lugar, acolinado, piritoso y rojizo aspecto.
            -Ese es Machimala.
            -¿Es un tresmil?
            -No faltaría más, es un hito importante dentro del Pirineo Axil.
          A pesar de ello, conforme íbamos bajando, el pico se yerguía cada vez más majestuoso y le dimos la espalda al virar al sur siguiendo el ya crecido Barranco de Añes Cruces.
            En el Invierno 89-90 se me ocurrió incluirlo como preparación para los Alpes, era el aldabonazo final de un circo que ofrecía una preciosa cabalgada de altura que era lo que nos interesaba.
            Intentamos recabar información sobre la zona pero era una auténtica desconocida en los ámbitos montañeros que frecuentábamos. El Mapa de la Alpina describía como fáciles un par de tramos pero el resto, la mayoría, era una auténtica incógnita.

Refugio de Tabernes,

            Todo quedó preparado para finales de la primavera del 89 pero unos incipientes granitos en el cuerpo de Biola, era varicela, malograron la marcha.
            El año siguiente está fastidiado, Biola marcha a la Colonia de Inespal en Altafulla y nosotros trataremos de aprovechar la circunstancia. Juan se vendrá para celebrar el aniversario de nuestros primeros Alpes. Estrenará la tienda.
            El viernes 6 de Julio de 1990 quedamos a las dos de la tarde, Rosa sale a las dos y media y es cuestión de iniciar la marcha cuanto antes pues además hay cortes en la carretera y si nos “toca la vespa” se puede fastidiar algo el proyecto.
            A las dos y cuarto salimos a todo trapo hacia la Guarguera en medio de un tórrido día. En Boltaña buena carretera de nuevo para tomar en Ainsa la carretera de los cortes anunciados. Nos salvamos de los primeros pero nos retienen los segundos en el Valle de Gistain, serán diez minutos.
            En San Juan de Plan tomamos la pista que estaba reparada según nos habían dicho pero los 10 kilómetros se nos llevarán casi una hora para depositarnos bajo un soberbio pino en compañía de moscas y tábanos junto al Refugio de Tabernes.
            Estamos a 1700 metros de altitud, son las cinco y media y tras comernos unos bocadillos y enterrar convenientemente una litrona en el Cinqueta de la Pez nos vamos barranco arriba entre el pino silvestre y el abeto blanco que salpican el verde pastizal vestido del encanto y la finura del rododendro florecido.

Machimala desde el Ibonet Glace de en las Planas del Abet. 6-8-08.

            Cruzamos a la orilla derecha en busca del pluviómetro que alcanzaremos en media hora. Hemos subido 100 metros cuando tomamos al oeste el camino por la depresión del Barranco de la Madera no sin antes contemplar al norte  parte del tajo del día siguiente.
            Por fuerte y sombreado repecho voy a saborear plenamente el amargo sabor de mi deplorable estado físico; estoy tan cansado, cosa que ya sabía, que lo voy a pasar bastante mal, el infierno acaba de empezar.
            Mal que bien vamos ganado altura y haciendo camino bajo la justicia de las mochilas. No cederé ante las tentaciones de repetidos descansos que me proponen los socios pues eso podría suponer un pequeño desastre a la sombra del pino negro.
            Una hora después hemos salido del bosque y bebemos del primer arroyo que baja de Picarueta en pleno dominio, nunca mejor dicho, del rododendro: atravesamos un delicado océano de flor que yo no disfruto convenientemente, lo que no deja de ser una pena.
            Por el Puerto de la Madera comienzan a colarse delicadamente blancas nieblas. Estamos lejos de ellas pero suponen una amenaza aunque sea remota: creemos que puede obligarnos a dormir más abajo del collado.

Cima de Batoua, al fondo Ordesa. 

            Poco después viendo que la niebla persiste y además va bajando para abajo, decidimos cruzar el Barranco de la Madera y buscar un lugar abrigado del viento que escupe la niebla en los últimos dominios del sol. De cualquier forma la niebla es más rápida que nosotros y nos alcanza antes de que encontremos ese lugar abrigado que vamos buscando y que encontramos poco después junto a unas escorrentías que bajan de Cauarere.
            Nos abrigamos rápidamente pues hace un frío tremendo en comparación con la temperatura que teníamos no hace más de media hora; además estamos sudados y eso nos produce una mayor sensación de frío. Montamos la tienda y nos disponemos a capear la situación. Son las siete y media, estamos a 2250 metros de altitud y habremos perdido en media hora alrededor de 30º centígrados de temperatura. Hacemos un caldo caliente  y tras calentarnos las manos con el vaso caliente,  dejamos el resto de la cena para meternos en el confortable interior de la tienda. Allí, abrigados del viento y vestidos con todo lo que llevamos rematamos la cena a base de queso, embutido, frutos secos y leche mientras la persistente niebla prosigue valle abajo dejando arrociada a la mullida pradera.
            Cuando la niebla quiere nos regala con la encantadora imagen  de la Oeste de Posets y las Espadas. Pasa la tarde y también al fin la nieblas disfrutando de un divino anochecer de luna llena sobre los agresivos y recónditos Picos de Eriste, pero no estamos por la labor, hemos comenzado a entrar en calor y preferimos recordar nuestras  pasadas correrías en el Mont Blanc y la luna llena.
            A las diez y diez nos empiltramos convenientemente. Es todavía de día, sigue haciendo frío pero los sacos lo remedian satisfactoriamente. Me consuelo al calorcillo, pues voy a dormir vestido, pensando que el frío que me tenía congeladas las manos ha pasado y que después de un largo sueño reparador del que estoy completamente falto, recuperaré mis fuerzas y podré comenzar a disfrutar que para eso he venido.

Cilfreda desde Cauarere. 

            De la primera tacada se me hacen las seis de la mañana y sin llorar como dice mi amigo Jorge. A las siete y media el sol nos llama, nos despierta y nos levantamos satisfechos, a disfrutar de una espléndida mañana que nada tiene que ver con el atardecer del día anterior.
            Nos aseamos como los señores, desayunamos copiosamente como unos ídem y tras recoger nos echamos las mochilas a las espaldas a las ocho y media  saliendo por fuerte pendiente, no ya en dirección al Puerto de la Madera sino un poco hacia el norte en dirección a Culfreda, alcanzando la cresta una hora después en la Antecima Occidental con un altímetro que señala 2650 metros y que nos la va a jugar.
            Echamos un limón con azúcar cara al sur  y ya por la cresta continuamos contemplando el Valle de Rioumajou apacible y recoleto. No hay mucha ganadería pero las pocas ovejas que vemos son de “alta montaña.”  Encontramos huellas de rebecos y luego una perdiz nival se asusta con nuestro paso.
         Enseguida llegamos a Cauarere, todavía estamos a 2901 metros de altitud. Yo voy sintiendo el peso de la mochila y el peso de mi cansancio del que todavía no me he recuperado.
          
Desde Culfreda Balinier y Balinet.  

            Ante nosotros se extiende una bella y, para mí, desoladora imagen: el Pico Batoua, según Juan, majestuoso y elegante está muy lejos, tanto que me considero incapaz  de tragarme el plato programado para el día y no es que pretendiera terminar la jornada al mediodía ni mucho menos.
            Continuamos cresta adelante y yo al menos con la mente en una quimera.
            Subiendo a Culfreda nos cruzamos con dos franceses y dos españoles serán los únicos seres vivientes que veremos en todo el día.
             En la cima el altímetro  ha descendido y los 3034 metros pasan por un dosmil más. Son las diez y media pasadas, la cresta es alomada, llana y descompuesta, está constituida por materiales metamórficos de oscuras tonalidades que refulgen con el sol.
            Delante de nosotros tenemos un par de promontorios relativamente próximos son las cimas de Batoua de una altura similar a Culfreda, pero el circo sigue.

Cresta de Machimala desde Guerreis.

            Frente a nosotros tenemos un profundo diente que nos obliga a dar un rodeo en descenso de aproximadamente 200 metros antes de afrontar la subida a Balinet que salvaremos por el sur ante su aspecto poco amble cuando menos. Para ello hemos de perder otros 100 metros más por terreno descompuesto pero fácil y una vez alcanzada la base iniciar  el ascenso que nos devolverá de nuevo a la cresta a pesar del duro sol.
            Ya en la cresta que se encuentra ahora más descompuesta nuestros pasos nos llevan a la Cima de Balinier  a 2963 metros de altitud en medio de mi creciente envidia por el elegante y delicado vuelo de un buitre leonado: la moral por los suelos.
            El Puerto de Peguera nos espera allá abajo en el infinito, son 200 metros de desnivel en descenso que calificaré como poco de entretenidos pues se nos llevan una hora cumplida. La cresta, descompuesta y afilada nos obliga a sortear sus continuas dificultades agrandadas por mi pésimo estado de ánimo, con continuos apoyos de manos pues es casi un destrepe.
            La continuación nos enseña unos delicados dientes que habrá que sortear de la mejor manera posible y que se nos puede llevar descaradamente un buen rato. Aquí, al  Puerto de Peguera sobre los 2800 metros de altitud llega un brutal corredor que atravesamos por su parte superior con el vértigo que solamente puede proporcionar el cansancio. Entre tanto Rosa y yo conspiramos de camino a Guerreis sin saberlo.

Lustou desde Guerreis. 

                -¡Qué mal voy!
                -Pues yo… No tendríamos que haber venido. ¡Qué dirá Juan!
          -Oye Juan, nosotros nos vamos a desmontar por aquí, tú continúa si quieres, ya nos encontraremos abajo.
         Discutimos sobre la continuación del circo después del pico al que nos dirigimos que no concuerda con la idea que tenemos del Puerto de la Pez ni con el resto del circo.
Si este de aquí abajo es el Puerto de la Pez yo no veo sentido de continuidad al circo por donde dices.
            -Al menos podemos hacer el pico que tenemos delante y luego ya veremos mientras comemos.
         Asiento como ante un supremo sacrificio. El camino es ahora  una serie indefinida de dientes ascendentes separados por sus correspondientes brechas de respeto que salvamos con la esperanza de que allá arriba vamos a parar a comer y que, en eso coincidimos con Juan, el Puerto de la Pez está cerca.
            Son la dos y media, estamos en la Cima de Guerreis a 2962 metros de altitud. Y ahora se aclaran nuestras dudas: a tiro de piedra tenemos la Cima Norte de Guerreis y a nuestra derecha el Puerto de la Pez de feo aspecto. Saco mi mapa francés de la zona y comprobamos que el pico al que se refería Juan era el Lustou, más al este aparece Arrouyette y el altímetro se ha mojado al menos 75 metros.

Llegando al Puerto de la Pez desde el oeste. 10-7-01.

            Comemos tranquilamente con la moral reconstituida, lo que no cenamos ayer, en medio de un espléndido día con poca agua y mucha sed. Después de resolver un problema aflora a la conciencia como inminente el problema siguiente: agua. No hemos querido llevar mucha y nos pasa lo de siempre, que se desea una cosa cuando precisamente falta.
             A las cuatro menos cuarto Rosa dice que se queda pero nos acompaña, nos vamos por una cresta que sigue dentada y descompuesta y un cuarto de hora después estamos en la Cima Norte de Guerreis a 2975 metros, la altitud del Pallas o el Cap de Toro. Hacemos un par de fotografías y nos vamos por el amplio, empinado y descompuesto corredor que nos tiene que llevar al Puerto de la Pez. Se trata de una gravera infernal que se baja bien.
            Nuestro problema es el agua próxima al lugar de acampada, ya que agua hemos visto al final de un nevero en medio del corredor que estamos bajando.
            Vemos tan problemática el agua para acampar que decidimos hacerlo en el más Occidental de los Ibones de Machimala pues en la proximidad del puerto no hay ninguna posibilidad de ella.
            Antes de llegar a las escorrentías del nevero de Guerreis  encontramos otra escorrentía en la que saciamos nuestra sed a golpes de “gaseosas de pito”, Rosa se remoja los pies un tanto castigados y Juan escucha el Tour; Perico, como ya es costumbre ha perdido medio minuto.
            El corredor está cortado en su parte inferior y por tanto hemos de atravesarlo para ganar la cresta y por ella buscar algún camino que nos lleve al puerto, lugar inexcusable de tránsito.

Vertiente francesa del Puerto de la Pez. 10-7-01. 

            La cresta, afiladísima, nos ofrece un destrepe por el lado francés que aceptamos como la mejor vía. Nos coloca en el también afilado aunque horizontal Puerto de la Pez salpicado de verdura. Hemos bajado 525 metros de desnivel, estamos a 2451 metros de altitud y desde aquí el ascenso es inimaginable.
         Son las cinco y media. Contemplamos el francés Valle de la Pez verde e inclinadísimo, picoteamos un poco, descansamos las castigadas rodillas por el brutal descenso y disfrutamos un poco que ya era hora.
       Reanudamos el camino atravesando el estrecho puerto por el que nuestros “ilustres picatostes” quieren hacer pasar la Línea Eléctrica Aragón-Cazaril, elección por otra parte “acertadísima” pues así se mancillará uno de los poquísimos valles que quedan medianamente vírgenes en este Pirineo. Solamente queda esperar que Dios no les pague de acuerdo con la bondad de esta obra.
            Vamos ascendiendo una vez que hemos sobrepasado el collado, por la vertiente española en dirección a los ibones, no descartando la posibilidad de encontrar algún lugar para acampar antes de llegar a ellos cosa que conseguiremos junto a unas escorrentías que bajan del Pico del Puerto de la Pez, en unas manchas de verde acunadas al sol de la tarde a 2550 metros de altitud. Son las seis y media de la tarde.

3 jun 1990

5-90. BACIAS Y LABAZA SUDOESTE. 3-6-1990.

Pico Bacias desde la Punta del Puerto. 1-5-06.

Punta del Puerto, Arista Este, Cima de Bacias, Collado Alto de Brazato, Collado de Labaza, Sudoeste de Labaza, Ibones Altos de Brazato y Balneario de Panticosa.
03-06-1990.
Salida 12:45 h. Llegada 17:15 h.
Sol.
Fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Brazato procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Son las doce cuarenta, estamos en la Cima de la Punta del Puerto a 2732 metros de altitud y la vista sobre los Ibones de Brazato es sencillamente divina. Hacemos una fotografía con el Macizo de las Argualas como fondo y  cinco minutos después continuamos ahora hacia el este por la arista suave y limpia de nieve descendiendo en busca del collado que está un poco más abajo.
            Luego remontamos por la misma arista o ligeramente en la vertiente norte y veinte minutos más tarde alcanzamos la Cima de Bacias, somos recibidos por un par de perros que acompañan a los cuatro montañeros franceses. Es la una del mediodía y estamos a 2760 metros de altitud. Tenemos sed.

Abajo se han quedado el Collado Alto de Brazato y los Batanes. 13-5-12.

            Bebemos, descansamos un poco y charlamos con los franceses a la vez que uno de ellos nos delita con la flauta dulce que toca primorosamente.
            Les enseño los alrededores que tan bien conocemos y que ellos no dominan en toda su enormidad: todas, Telera, Tendeñera, Argualas con detalle, Aspe, Portalet, Arriel, Balaitus, Campo Plano, Vignemale, Ordesa… ¡Ahí es nada!

Tras la Punta del Puerto una parte del Circo de Panticosa. 26-5-13.

            A la una y media nos despedimos pues se quedan tomando el sol y tras hacer una fotografía con la Cresta de Montferrat y los Tapou al fondo, nos vamos de vuelta al Collado Superior de Brazato.

Vignemale desde Bacias. 

            Sorteando la blandísima nieve como podemos, cogemos un poco de agua en el collado y sin perder altura rodeamos el Diente Sur de los Picos de Labaza en dirección al collado que los separa de Serrato. Pasamos bien entre la nieve y el pedregal granítico que ahora, curiosamente, vamos buscando.
            Tomamos un primer corredor que parece accesible aunque algo descompuesto y empinadísimo nos conduce a una fuerte brecha en la cresta.

Cima de Bacias con Vignemale al fondo entre neblinas.13-7-03.

            Trepamos al sur para salir de la misma y tras algún paso delicado debido principalmente a que el granito está totalmente descompuesto, alcanzamos el Diente Sur de Labaza a la vez que comprobamos que la cresta no es para nosotros.
            Son las dos y cuarto. Admiramos el Cresterío de Labaza y Batanes, los Ibones de Espelunz y todos los alrededores cotejando nuestros conocimientos y nos volvemos con sumo cuidado por el camino que habíamos traído no sin hacer antes la correspondiente foto con el Pico Serrato al fondo.

Argualas e Infiernos desde Bacias.

            No perdemos ni tan siquiera 100 metros de desnivel, no es lo nuestro, y por el primer corredor que encontramos nos vamos hacia el collado que nos separa del Pico Serrato. Cinco minutos después de alcanzar el collado, por la cara sur del pico, algo descompuesta y empinada pero perfectamente transitable alcanzamos la Cima del Pico Serrato o Sudoeste de Labaza a 2689 metros de altitud.

La Norte de Bacias. 17-4-17.

            Allí encontramos definitivamente la llave de nuestras dudas y confirmamos los supuestos que habíamos hecho sobre la zona: al noroeste tenemos las cubetas de los Ibones de Labaza y La Basa, lugar por el que descendiéramos en nuestra Travesía de los Ibones; detrás Peñas de Serraro y Xuans y los Batanes con la brecha que nos cerró el paso aquel día. Casi adivinamos el paso que no encontramos y en medio de un mediodía espléndido, valga la redundancia comemos sin que se mueva la más leve brisa. Son las tres de la tarde.

Punta del Puerto desde debajo del Collado Alto de Brazato. 17-4-17.

            Hacemos una fotografía sobre los Ibones Superiores de Brazato y como un par de máquinas bien engrasadas nos bajamos de frente, como mandan los cánones, por el primer corredor que vemos aparente y que en un abrir y cerrar de ojos nos deja en la cubeta lacustre.

Sudoeste de Bacias desde el Lago de Brazato. 1-5-06.

            Dejamos los ibones a nuestra izquierda para irnos por el desagüe natural de los mismos en busca del camino que hemos llevado por la mañana.

Desde Labaza Sudoeste o Serrato, los Ibones de Brazato. 

            Lo alcanzamos justo en el punto en el que encontramos el primer nevero y habíamos enterrado las latas de cerveza, que por cierto encontramos medio enterradas, lo que nos da una idea de la cantidad de nieve que se deshace en esta época.
            Nos las bebemos sentados mientras nos adelanta un par de abuelos que bajan de los ibones. Poco después los volvemos a pasar y a las cinco y cuarto estamos echando un trago en la Fuente de San Agustín. Hemos movido 1350 metros de desnivel y nos encontramos muy bien.

Desde la Conjunción de Caminos de Brazato. 13-5-12.

          Pararemos en Panticosa para ver lucanas y a las siete y cuarto estamos en la ducha bien quemados pues el sol ha sido de estricta justicia.

          Para ver el Comienzo.

4-90. POR FIN LOS IBONES DE BRAZATO Y PUNTA DEL PUERTO. 3-6-1990.

Circo Lacustre de Brazato desde Argualas. En medio Puerto y Bacias. 20-5-06.

Balneario de Panticosa, Ibón Inferior y Lago de Brazato, Collado Alto de Brazato, Punta del Puerto.
03-06-1990.
Salida 09:45 h. Llegada 12:40 h.
Sol.
Fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Brazato procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            ¿A dónde podemos ir? Rosa me dice, de repente, que la cría se va con las abuelas a Javier. Nosotros podríamos aprovechar para ir al monte pero no tengo ninguna idea seductora.
            El Arnales lo tenemos reservado para este verano. Saldremos a las nueve de la mañana, muy tarde para grandes empresas a pesar de que el día en Junio es interminable.

La Arista del Serrato desde el Balneario de Panticosa. 2-9-07.

            Ya está, iremos a los Ibones de Brazato que en su día se nos resistieron. Hay  un buen camino hasta ellos y a partir de allí muchas posibilidades.
            Son las nueve de la mañana del 3 de Junio de 1990 cuando dejamos a Biola en el autobús con las abuelas y con todo preparado salimos pitando para arriba en medio de una espléndida mañana.

Brazato, Tablato y Foratura  tras las Foyas de Brazato. 13-5-12.

            Encontramos obras en Santa Elena y de nuevo en el Escalar, aparcamos bajo los plataneros  del Balneario de Panticosa y nos vamos por las preciosas escaleras de mármol al, sombreado por servales de cazadores y arces negundos, y amplio  camino que nos saca de la cubeta lacustre para incorporarnos a través del dominio del pino negro al canchal granítico que nos espera al sol.

En el Ibón Inferior de Brazato. 13-7-03.

            Subimos tranquilos a tren, no tenemos prisa a pesar de la hora ya que hemos salido a las diez menos cuarto.
            La senda está balizada de rojo y blanco  y orientada en dirección este; sigue el perfil del teleférico instalado para subir materiales en la época en la que se represaron los ibones. Empleada como camino por los trabajadores, está llena de eses que facilitan el paso a través de la brutal pendiente.
Brazato Inferior. 24-9-00.

            Un solo rellano herboso rompe la línea general de la pendiente. Al final, sobre los 2200 metros de altitud, encontramos los primeros neveros y enseguida nos conduce a la zona lacustre inferior.

Lago de Brazato. 24-9-00.

            Bordeamos por el oeste el Ibón Inferior de Brazato a 2375 metros de altitud y junto al desagüe de los ibones superiores paramos a almorzar pues son las once y media.
            Rosa no tiene apetito pero yo sí. Hacemos unas “gaseosas de pito”,  según dice, pues  el agua sabe a rayos y un cuarto de hora después continuamos para arriba.

La Sur de la Punta del Puerto. 1-5-06. 

            Enseguida alcanzamos el borde de la irregular cubeta en la que se asientan los cuatro Ibones Superiores que se encuentran todavía blancamente helados en contraposición con los Inferiores vestidos ya de un azul impecable salpicado con algún blanquísimo témpano.

Argualas atravesando uno de los Ibones Altos de Brazato. 1-5-06.

            Sin bajar a la orilla nos vamos, atravesando un amplísimo y suave campo de nieve en el que hay algunas huellas, en busca del Collado Superior de Brazato situado a 2578 metros de altitud que alcanzaremos pronto.

Rodeando el Ibón Sur de los Altos de Brazato. 13-5-12.

            Son las doce y cuarto y virando al este nos vamos hacia Bacias con la intención de hacer las dos puntas.
            Andamos por nieve en busca del collado de separación  en el que poco más arriba hay unos montañeros. La nieve está blanda y en las trampas nos hundimos casi hasta la cintura con el consabido riesgo de calzarnos alguna lesión, buscamos manchas calizas y zonas limpias de nieve por las que ascendemos directamente a la cima oeste descompuesta y escarpada.


La Noroeste de la Punta del Puerto.

            Son las doce cuarenta cuando alcanzamos la Punta del Puerto. Estamos a 2732 metros de altitud y la vista sobre los Ibones de Brazato es sencillamente divina. 

            Para ver la Continuación.