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3 sept 2024

ATLAS 99 ANTES DE QUE ACABE EL SIGLO.


Desde Afella Diez Imouzzer, Toubkal u Toubkal Oeste.

Nuestra experiencia montañera se circunscribe al Pirineo y ocasionalmente a los Alpes, fuera de esto son meramente testimoniales nuestras incursiones a otros macizos o cordilleras a pesar de que ilusiones no faltan.

Pero nuestro afán incombustible de conocer nos impulsa a dar un paso más aunque sea con dudas, y no será fácil porque de Africa y del Atlas lo desconocemos casi todo pero, el 99 será el año del Atlas.

La búsqueda de información será costosa sin internet y por cauces poco convencionales y enseguida quedará claro que la actividad tendrá dos componentes importantes: el desplazamiento en coche y la actividad montañera, no sabiendo muy bien cual de las dos resultará más complicada.

Finalmente a finales de Julio iniciaremos nuestra ”aventurilla” pues Marruecos y sus cosas no dejan de preocuparnos, lo haremos con los cabos atados en todo lo que depende de nosotros pero no se nos oculta que no disponemos de todas las informaciones deseables que faciliten medianamente la consecución de los objetivos, especialmente en la zona de M’Goun; de Toubkal creíamos que disponíamos de lo suficiente.

         Diez años después de nuestra primera incursión en los Alpes, algunas experiencias han enriquecido nuestro bagaje montañero, marchamos al Atlas sabiendo que en poco o en nada se va a parecer a lo conocido.

            Ahora, veinticinco años después, he releído para comprobar que son recuerdos muy vivos a pesar del paso de los años y aquí están para todos aquellos que quieran información o entretenimiento sobre la Cordillera del Atlas.

 1-99. De Sabiñánigo al Barranco de Arouse. 28-7-99.

2-99. Ingil I-Goudamene o la sed.

3-99. Aproximación al Refugio Le Neltner. 30-7-99.

4-99. Toubkal Oeste y Toubkal. 31-7-99.

5-99. Imouzzer y Diez. 31-7-99.

6-99. Ras y Timesguida. 1-8-99.

7-99. Akioud. 1-8-99.

8-99. Biiguinnoussene dos veces. 2-8-99.

9-99. Afella. 2-8-99.

10-99. El regreso del Campamento Le Neltner a Sabi. 2-8-99.

Toubkal desde Sidi Chamarrouch a la vuelta. 

3 sept 2023

RABADA-NAVARRO Y EL OGRO, YA HACE 60 AÑOS.

 

La Nordwand lóbrega como siempre.

            Era una mañana de Agosto, tenía 12 años y estaba en la peluquería de mi pueblo, la de Abós, para que me cortaran el pelo. Mientras esperaba cogí una revista que podría ser el Hola o alguna por el estilo y ojeándola leí la noticia de la Muerte de Alberto Rabadá y Ernesto Navarro cuando escalaban la Norte del Eiger, el Ogro se había cobrado la vida de los dos escaladores aragoneses más punteros de la época.

            En el 63 yo era futbolero en medio de unas montañas que tenía ante los ojos pero a las que daba la espalda sin ningún pudor: subía a Santa Orosia,  o a los Capitiellos cuando me aburría y había estado en Ordesa un día pero el futbol y la guitarra eran mi mundo.

            Aquella mañana, no sé por qué, sentí una pena tremenda. Aquellos dos chavales habían perdió la vida tratando de  superar la última gran Cara Norte de los Alpes, la Nordwand, en una época en la que los países se ocupaban en demostrar “quién la tenía más grande”, la historia del montañismo está llena de esas cosas y seguimos pues los humanos debemos de ser así.

            Lo habían intentado la pareja Anglada y Pons sin éxito y para lograrlo allí estaban dos escaladores de roca  sin apenas experiencia en hielo y con materiales claramente inadecuados pues llevaban crampones de 10 puntas cuando ya los había de 12 y la diferencia es abismal.

            Aquella noticia no se me olvidaría jamás pues se encargarían de refrescarla mi ascensión, de paquete, al Aspe por la Vía de los Murciélagos o la contemplación del Monolíto conmemorativo en Riglos y luego, con la llegada de Internet con Youtube  un buen día hará alrededor de10 años, descubrí un video en el que se trataba de reproducir aquella fatídica ascensión de tan trágicos resultados.

            El tiempo no era bueno pero una ventana aceptable los empuja para arriba. Pasaron bien el zócalo inferior e hicieron la Travesía Hinterstoisser, la roca era lo suyo, pero el tiempo cambia y los deja en los neveros, con crampones de 10 puntas, en los que pasaron un par de días tallando peldaños en el hielo cuando tendrían que haberlos remontado en unas horas, con un tiempo de perros y con vivacs insoportables.

            Algunas cordadas abandonan por la vía de Salida del Tren de la Jungfrau pero ellos, no se sabe por qué, no lo hacen  embarcándose en un imposible, hartos de agua y sin comida.

            Al quinto día de ascensión Rabadá deja de pelear, se “quita los crampones” y se deja vencer por el sueño eterno; Navarro que lo asegura desde arriba, asegurado en una reunión que monta y luego vuela al encuentro con su amigo. Estarán seis meses colgados trágicamente en la pared hasta que son rescatados finalmente rapelando desde arriba. Por delante irían la pareja del Vivac de la Muerte que también perdió su vida y los cuatro alemanes del 36 que inauguraron la popularidad maléfica de la Nordwand, también perdiendo sus vidas.

            Cuando en el 92 fuimos a los Alpes Berneses, nuestro programa incluía la ascensión a la Jungfrau y el Monch, no estaba el Eiger ni siquiera por la Arista Mitteleggi, para mí era una cima proscrita. Mis chicos no lo saben pero en la parada que hizo nuestro tren a la Jungfrau, me marche a por un momento de soledad  para contemplar la Nordwand desde Kleine Scheidegg. Aquella pared de 1700 metros oscura y osca me pareció poseedora de una crueldad infinita.

            Unos años antes y a la vuelta de otro de nuestros viajes a Alpes nos enteramos de la muerte de otra pareja, esta vez de Sabi: Tito y Calvo que también se quedaron en una grieta del Pelvoux. La montaña que tan buenos ratos nos propicia de cuando en cuando también nos llena de pena.

            Aquí está el video de Al Filo de lo Imposible como homenaje a esa pareja irrepetible de  escaladores con más ilusiónes que medios: Alberto Rabada, Edil y Ernesto Navarro, Navarrico. Algunos no os olvidaremos. 

Rabada y Navarro al Eiger.

Navarro y Rabadá procedente de Internet.


15 jul 2023

LOS ALPES TAMBIÉN TUVIERON SU PRIMERA. ERAN OTROS TIEMPOS.

 

Montblanc desde Chamonix.

            Ni soy francófono precisamente ni tampoco tengo nada en contra de Francia o los franceses a los que considero vecinos habitantes de este planeta, pero todos los 14 de Julio de hace ya unos años no se me pasa la fecha por alto: es su Fiesta Nacional que invariablemente me lleva al año 1989.

            Los franceses la celebran con fuegos artificiales y nosotros aquel año y en una viña entre Carcasonne y Narbonne disfrutamos de una cena y un vivac espléndidamente luminoso: iba a ser nuestro bautismo de Alpes.

            Se nos ha ido media vida desde entonces pues han pasado 34 años, diríamos que en un suspiro pero no sería cierto: han sido 34 años de ilusiones, esfuerzos, alegrías zozobras  y cambios, además de todo lo que se quiera incluir en el lote con 11 incursiones en Alpes para hacer la montaña que siempre nos ha gustado.

            Nosotros, sin quererlo, hemos cambiado pues no somos aquellos chavales tan ilusionados como inexpertos, que querían echar un tiento a una montaña desconocida, poniendo en tamaña empresa todo su empeño. ¡Qué tiempos aquellos!

            Y los Alpes. También han cambiado.

            Han desaparecido algunos glaciares, los hay moribundos y en el mejor de los casos su extensión ha sufrido una merma considerable. Aquella “montaña glaciar de verano” es ahora imposible y el cierre de determinadas vías es ya frecuente.

            Íbamos sin reserva a los refugios  y si era necesario se compartía y dormía en los comedores; los montañeros, con mucha frecuencia, llevaban su comida, ahora pensión completa; los Refugios Libres y los Vivacs se compartían… ahora, olvídate. Ni se te ocurra ir a un refugio sin reserva que no entras, las cocinas libres han desaparecido, los Refugios se han convertido en Hotelitos de Montaña para turistas y guiris, también para  algunos montañeros  que se ven el culo para poder reservar y es que la montaña se ha masificado y hay demasiada gente  que descaradamente pretende vivir del montañero, guías incluídos; incluso determinadas vías son prácticamente imposibles de hacer si no vas con “guide.” El objetivo es sacarte la entretela pues el servicio al montañero es secundario.

            No me gustan los Alpes de la actualidad, no sé si volveré a disfrutarlos, pero no por ello dejarán de formar parte de mi universo montañero más entrañable. Me da mucha pena la actual versión de los Alpes que poco tiene que ver con la que pudimos disfrutar

            En aquel 89 decía: “Solo En contadas ocasiones los sueños se convierten en realidad. De esas contadas ocasiones, quizás las más quiméricas que se desechan  por inaccesibles tonterías que vagan en las mentes desocupadas de los soñadores, tocadas por mágico polvo de estrellas, vuelven a ocupar un lugar en nuestra mente.”

            He vuelto a releer y aquí están mis recuerdos tan frescos como en aquel año.

Alpes 89. La Dome de Gouter.

Alpes 89. Mont Blanc.

Alpes 89. Monte Maldito.

Alpes 89. Hohberghorn. 

Alpes 89. Stecknadelhorn.

Alpes 89. Nadelhorn.

Alpes 89. Rimpfischhorn.

Casquete Somital de Montblanc.

21 jul 2022

7-22. ALPES 22. ETAPA 7. CABAÑA JAFFUEIL A EMBRUN. 13-7-2022.

Acercándonos a Sant Sauveur.

 Dorso Morrrénico bajo la Cabaña Jaffueil, Crevoux, Belvedere de Bajoulan, les Gaillard, Sant Sauveur y Embrun.

13-07-2022.

Salida 06:30 h. Llegada 12:30 h.

Desnivel ascendido 125 m.

Desnivel descendido 1425 m.

Distancia recorrida 20000 m.

Tiempo efectivo de marcha 05:15 h.

Sol.

Fácil.

Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa General de la Travesía Alpes 2022.

            Llevamos alrededor de hora y media de adelanto sobre el programa previsto al prolongar la atapa de ayer pero a pesar de todo, espoleados por esas prisas que sin que lo queramos, se instalan en nuestro cerebro y nos empujan, nos levantamos al 13 de Julio de 2022 a nuestra hora reglamentaria, las seis de una nueva mañana, la última de la travesía, absolutamente espléndida para que sean siete de siete.

            La noche ha sido divina y me preocupaba porque el bosque de alerces cuenta con un sotobosque de agujas, piñas y hormigas. Los sacos ni se han humedecido prácticamente pues ha corrido una brisa cálida.

Mapa de la Cabaña Jaffueil a Embrun procedente de Geoportail. Vía en amarillo.

            En media hora hemos desayunado, recogido e iniciado nuestra marcha camino abajo siguiendo la dirección sur que tomamos ayer en el Col Jaffueil.

       El camino desciende desde los 2150 metros de altitud, una ladera algo seca, medianamente inclinada, a salvo del bosque y con tendencia a buscar el barranquillo que recoge las aguas de la pequeña cuenca bajo el Col Jaffueil, hoy completamente seco.

         Enseguida alcanzamos la ladera que prolonga las paredes y que enseguida se allana y se  sumerge en prados  escalonados y practicados a base de muros de piedra. Podríamos haber bajado hasta aquí para vivaquear pero ya da igual.

Bajando al Valle de Crevoux.

Alcanzamos la carretera que recorre el Valle del Crevoux y la tomamos al oeste. Estamos en territorio de la estación de esquí de fondo. Nos lleva a la Chalp donde contemplamos un panel de pistas ante el que me pregunto que hace un plano de estación de esquí cuando solamente cuenta con una pista y un arrastre muy altos y un área de esquí nórdico. Son las siete y cuarto

Luego en casa consultando las fotos me daré cuenta de que no se trataba de publicidad de la Estación de Vars sino de la de Crevoux que cuenta con unos pocos remontes y una docena de pistas de alpino. En la zona que hemos recorrido hay estaciones de esquí como hongos en temporada, lo que no sé es cómo subsistirán con la población limítrofe que no pasará de los 20000 habitantes.

El camino lleno de revueltas nos baja al Rellano de la Chalp. 

La Chalp cuenta con instalaciones y servicios comerciales acordes con el esquí y una carretera que continúa al oeste descendiendo hacia Praveyral, pero antes hemos de remontar una cincuentena de metros al sudoeste para llegarnos a Crevoux.

Son las ocho menos cuarto cuando llegamos a Crevoux, un caserío abigarrado y remozado con una fuente en la plaza que nos va bien para reponer agua pues imaginamos que de aquí en adelante igual no encontramos demasiada.

Estamos a 1613 metros de altitud  y tenemos que encontrar nuestra continuación en la parte alta del pueblo, los carteles que hay no nos ofrecen nada significativo para nosotros. Hablo con una persona que parece del pueblo y nos confirma la idea que tenemos pero tampoco lo deja claro.

Hemos bajado por la pared situada ala derecha del Barranco Jaffueil.

Tomamos la pista que parte muy llana y al oeste secundando nuestro propósito pero sabemos de la existencia de otros caminos paralelos a esta y de nuevo tenemos que consultar Google Maps para que confirme un poco nuestra idea.

La pista sigue muy llana, no localizamos un camino que tenía que alcanzarla proveniente de Praveyral y vamos algo moscas. Dejamos que parta hacia arriba una rama transitada y otra poco transitada que marcha hacia carteles no significativo para nosotros e iniciamos un suave descenso desde una cota que es bastante adecuada a nuestros intereses.

La pista muy transitada hasta por moteros de carretera que igual suben al Refugio de Landet no ofrece dudas para seguirla ya que en el peor de los casos saldríamos por la parte baja del valle y arreglado, pero enseguida alcanzamos un cruce con otra que sube de Praveyral, con un cartel que indica el Belvedere de Bajoulan.

Un buen rato después aparecera un cartel que indica el Belvedere de Bajuolan.

             Un cuarto de hora después alcanzamos el Mirador de Bajoulan en el que hay una furgo aparcada y una mesa. Desde allí contemplamos Embrún y el Embalse de Serre Poncon, no queríamos ver otra cosa y de por medio una distancia considerable de bosque algo más claro que el de Meale que hemos atravesado. Coger otro de los caminos nos hubiera llevado a la misma arista en la que nos encontramos pero 100 metros más arriba en el mejor de los casos.

Son las nueve y cuarto cuando, sin prácticamente detenernos más que para hacer una foto, continuamos pista al sur hasta que enseguida aparece un cartel que nos saca de la pista y nos mete en un camino que ataja hacia les Gaillards.

El Belvedere de Bajoulan es un mirador que nos muestra el Embalse de Serre Poncon.

Van a ser las nueve y media y nos sentamos a echar un bocado al tornasol que nos propicia un bosque en el que casi han desaparecido los alerces. Media hora después continuamos el camino que se arrellana y se convierte en pista para terminar en la carretera que nos depositará en les Gaillards a 1350 metros de altitud.

Alli llega el GR. de Serre Poncon y siguiendo sus balizas nos acercamos a Sain Sauveur no sin antes atajar un par de revueltas en medio del praderío.

A la salida del caserío giramos un poco al norte  con la carretera hasta que poco después la abandonamos por un camino seco y medianamente inclinado que terminará por bajarnos al rellano aluvial del Durance. Al mismo tiempo buscamos claros con perspectiva que nos permitan localizar el Puente Nuevo, o la Estación Eléctrica de Embrun.

Enseguida cambiaremos la pista por un camino que nos baja directo a les Gaillards.

El  camino se allana definitivamente, pasa entre unos prados y cruza la carretera frente al Puente Nuevo de Embrun donde queríamos terminar nuestra travesía. Son las once y media cuando obtenemos la respuesta al interrogante que abríamos hace seis días en Montgenevre.

Hace calor incluso en las inmediaciones del puente. Hacemos una foto, cruzamos el ruidoso puente de tablas y en una sombra del aparcamiento de la otra orilla, se queda Rosa con las mochilas, como habíamos planeado, mientras que nosotros nos vamos relajadamente hasta la parte alta del pueblo para comprar y recoger la furgo.

La carretera pasa junto a la Central Eléctrica para darse una vuelta alejándose la zona de cortados que tiene la ciudad pero nosotros la abandonamos para tomar un camino que asciende directamente hacia el centro y que ya reconocimos previamente.

El bosque se aclara conforme nos acercamos a Embrun. 

Tres calles más adelante encontramos la principal que cruza la ciudad de sudoeste a nordeste. Allí entramos a un Spar que teníamos localizado, compramos pan, fruta y un poco de verdura y con la bolsa de la compra en la mano nos vamos calle adelante en busca de la furgo que dejamos en el aparcamiento de una urbanización.

Son las doce y media cuando la recogemos, está medio a la sombra y ha estado mucho más a la sombra que al sol. Le conecto la batería y nos damos la vuelta en busca de Rosa.

Nos liamos algo hasta alcanzar la calle que baja al Puente Nuevo pues nos metemos sucesivamente en calles cortadas pero finalmente a la una la recogemos.

Al llegar al embalse vimos que tenía el nivel muy bajo y que darse un remojón no era tarea fácil en el lugar que conocíamos, así que, lo haremos en el río pues cerca hay gente bañándose y hay un aparcamiento con sombra.


En el Puente nuevo a punto de finiquitar nuestra travesía Alpes 22.

Después y con la furgo ventilada nos ponemos a comer y a secar un poco la ropa que hemos sudado y los sacos. Lo cierto es que las cervezas de la furgo están fresquillas y pasan bien. Lo mismo sucede con la poca verdura que dejamos. No la dejamos donde habíamos planeado pero creo que ha estado en un lugar inmejorable.

Son las tres y media pasadas cuando damos por concluido nuestro descanso, recogemos todo y nos echamos a la carretera dejando que el navegador nos lleve a Gap. Creo que será un acierto volver por la N94 que deshacer las carreteruchas que tuvimos a partir de Avignon.

No tengo demasiadas ganas de conducir pero como hemos terminado nuestra jornada antes de lo previsto disponemos de casi toda la tarde para hacer kilómetros. Gap, Orange, Avignon… alguna vueltecilla nos da el navegador pero vamos bajando.

Desde Embrun echamos la vista al Belvedere de Bajoulan.

Cerca de Nimes, ya finalizando la tarde,  paramos en un pueblecillo que resulta más extenso de lo esperado. Cenamos y nos empiltramos con ganas de acabar la jornada; una jornada en la que hemos hecho una buena cantidad de kilómetros después de hacer nuestra última jornada de travesía en la que apenas hemos subido 125 metros, bajado 1425 metros y recorrido alrededor de 20 kilómetros gracias al adelanto del día anterior.

La noche no resultará tan caliente como suponíamos, descansamos bien y a la hora de comenzar el 14 de Julio de 2022, Fiesta Nacional Francesa, nos despierta un coche que aparca a nuestro lado. Es un madrugador que aprovecha para regar su huerto antes de que llegue la fiesta y hasta se excusará por despertarnos.

Alrededor de las seis y media volvemos a la carretera, pasamos bien Mompellier, luego Bezieres y continuamos directos a Carcasonne. No sabría decir con precisión, pero me parece que no hay demasiada circulación al ser festivo.

Pasamos por Carcasonne y poco más adelante paramos a echar un café para romper la mañana. Luego, llegados a Villefranche Lauragais hacemos el vadeo de Toulouse y tomando la autovía, enseguida nos llegaremos a Lanemezan y con ello estamos de vuelta en Pirineos.

Hipericon perforatun bajando a Embrun.

Cerca de Arreau paramos a comer en una sombra de la carretera luego solamente nos quedara el repechón hasta el Túnel de Bielsa y en hora y media más llegarnos a casa a media tarde. Recibiendo el bofetón de los casi 40º centígrados de Sabiñánigo. En Queyras habíamos disfrutado de una meteorología inenarrable pero por aquí se estaban asando vivos.

Habíamos terminado nuestros Alpes, al fin. Habían pasado raudos como un sueño agradable y allí se quedaban para el recuerdo como siempre pasa. Siete jornadas en seis días, 7800 metros subidos, 8600 metros bajados y 135 kilómetros recorridos habían servido para prolongar nuestro “gusano alpino” que ahora se extendía de Embrun a Zermat.

¿Prolongaríamos ese “gusano” algún día…?

Parece claro que precisamente hacia el sur no, pues esos Alpes no son otra cosa  que  más Pirineos y de eso estamos bien servidos, no necesitando hacer 2000 kilómetros de carretera y no he sentido ni sueño ni cansancio conduciendo.

Zermat cae ya muy lejos  y hace falta ilusión, unos paquetones de ilusión que ahora mismo igual no tenemos pero…

Para ver el Comienzo.

 

 

 

 

20 jul 2022

6-22. ALPES 22. ETAPA 6. CABAÑA DES HOUERTS A CABAÑA JAFFUEIL. 12-7-2022.

Acercándonos al Pont de le Chatelet. 

Cabaña des Houerts, Aparcamiento y Pont de le Chatelet, Grand y Petitte Serenne, Sant Paul Sur Ubaye, Sentier Forestiere de la Traverse, Col de Vars, Cabaña Ecueille y Col y Cabaña Jaffueil.

12-07-2022.

Salida 06:30 h. Llegada 19:15 h.

Desnivel ascendido1200 m.

Desnivel descendido 1350 m.

Distancia recorrida 28000 m.

Tiemppo efectivo de marcha 08:15 h.

Sol.

Fácil.

Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa General de la Travesía Alpes 22.

            Cuando nos levantamos al 12 de Julio de 2022 no solamente habíamos pasado el ecuador de nuestra travesía sino que habíamos terminado con las dos jornadas intermedias que podríamos considerar como de alta montaña, pero no por ello podíamos desocuparnos ya que quedaban todavía las dos últimas jornadas de senderismo por delante.

Mapa de Cabaña des Houerts a Cabaña Jaffueil.

            Consecuentemente nos levantamos a las seis de la mañana, hora ya habitual tras una noche agradable y reparadora. Por segundo día no hemos de recoger la tienda con lo que  los prolegómenos del día son breves y media hora después estamos de camino recorriendo el Rellano de la Cabaña des Huerts situado a 2300 metros de altitud

            Enseguida y dejando a nuestra izquierda el barranco descenderemos al sudeste primero un valle algo descarnado para entrar enseguida al bosque y volver a coincidir con el barranco que se precipita pared abajo formando una bonita y amplia cascada.

Antes de entrar en el Bosque del Barranco des Houerts.

            Bajo fotografiando algunas de esas flores de las que hemos disfrutado a la largo de toda la travesía y contemplando la luz del sol que ilumina las alturas mientras visualizo la ladera opuesta sin ninguna intención especial ya que no hemos de patearla.

            Tras un tramo de pendiente más amable el camino se inclina de nuevo para terminar depositándonos en la carretera que sube hasta Maljasset a 1720 metros de altitud. El aparcamiento anunciado debe estar un poco más arriba y ni siquiera lo vemos ya que tomamos la carretera en dirección sudoeste, aguas abajo del Ubaye. Llevamos una hora de camino.

La Cascada del Barranco des Houerts.

            El GR. utiliza fundamentalmente la carretera y siempre en la Orilla Derecha del Ubaye salvo en algún pequeño tramo de camino de poca trascendencia. Seguimos en suave descenso y a la sombra de la mañana y enseguida pasamos Sant Antonie a 1650 metros de altitud.

            Poco después comenzamos a ver el Pont de le Chatelet que fotografiamos en la distancia y descartando la idea falsamente preconcebida de contemplar desde abajo el impresionante tajo que el rio ha practicado sobre la roca, seguimos la carretera hasta el aparcamiento y remontamos suavemente hasta llegarnos al puente tras otra hora de camino.

Apollo sobre escabiosa en el Barranco des Houerts.

            Se trata de un espectacular puente de obra que salva un vano de alrededor de 20 metros sobre unas paredes verticales que tendrán por encima de los 100 metros de altura. Es la atracción del valle.

            Hacemos algunas fotos contemplamos el valle en ambas direcciones desde tan especial lugar y nos volvemos hasta las inmediaciones del aparcamiento para continuar carretera abajo.

El GR5. marcha por la carretera junto al Ubaye.

            Poco después alcanzaremos el Caserio de la Grande Serenne compuesto de grandes y destartaladas casonas que resisten el paso del tiempo gracias al turismo que lo utiliza todo.

            Poco después callejearemos por la Petite Serenne para continuar por el Pont Estret y alcanzar  caseríos ya próximos a Sant Paul Sur Ubaye, en un camino en el que ya nos calienta el sol y se está haciendo pesado a pesar de que solamente son las diez.

En Sant Antoine. 

            Hemos descartado el camino corto que atajaría por lo alto del pueblo a la Carretera al Col de Vars y proseguimos por medio del pueblo pasando junto a la panadería que no necesitamos como habíamos planeado. Cogemos agua en el Ayuntamiento porque todo está muy seco y salimos del pueblo por la parte sudoeste alcanzando la carretera antes de que esta cruce el Barranco de Maunal que baja del Col de Vars.

            En la Ladera Derecha del Barranco Maunal, en el que está establecido el Bosque de la Traverse, tiene que haber un camino que salga de la carretera tras cruzar el barranco e incorporarse seguidamente a la Route Forestiere de la Traverse. Pero no aparece y continuamos carretera abajo hasta que coincidimos con uno de los GR., el que baja valle abajo y que por no hacer un tramo de carretera le han echado un sube y baja a cambio.

En la Petite Serenne.

            El GR. cruza la carretera y comienza a ascender por el Bosque  de la Traverse pero en dirección casi sur y a nosotros nos interesa la noroeste ya que nos sigue guiando el valle por el que tenemos que ascender.

            Tras un rato de dudas aparece una pista y cuando nos detenemos a echar un bocado pues son las diez y media pasadas, me alargo y encuentro un cruce acartelado que no indica nada del Bosque de la Traverse pero si indican unas viejas fortificaciones que me suenan. Chalamos con una pareja de senderistas que tampoco lo tienen muy claro y concluimos que tiene que ser por allí.

Llegando al Puente sobre el Maunal.

            Alrededor de las once seguimos la pista que, en dirección noroeste, asciende muy suavemente en la dirección que nos interesa, pero lo hacemos con cierta precaución pues no queremos alargar con algún embarque y consultamos Google Maps para confirmar nuestra trayectoria.

            Caminaremos alrededor de una hora para finalmente describir una vuelta de 180 grados, cruzar dos ramas de barranco y alcanzar la carretera  cerca de los 1700 metros de altitud y en el lugar que había proyectado.

Volviendo al GR5. con intención de abandonarlo pronto.

            Hemos recorrido la mitad del valle en longitud pero no en altitud por lo que a partir de ahora unas largas lazadas de la carretera con pendiente muy consistente nos van a acercar al collado.

            Heremos algún atajo puntual por praderío basto, irregular y reseco pero preferimos poner la marcha de resistencia y avanzar uniformemente por la carretera hasta alcanzar la Cabaña des Ponts et Chaussees que está totalmente arruina, abierta y con una oveja dentro. Era una posibilidad para pernoctar

Remontando al Col de Vars por carretera vemos la traza de la pista que hemos recorrido.

            A esa revuelta de la carretera, una de las más altas y situada por encima de los 2000 metros de altitud, llega una pista que posiblemente enpalmará con la del Bosque de la Traverse que hemos recorrido sin tocar la carretera pero no poseíamos datos al respecto.

            Cerca de una hora de carretera nos permite alcanzar el Col de Vars situado a 2108 metros de altitud. Juan ha hecho un último atajo y nos sentamos en uno de los bancos de la parada para echar un trago. Es la una menos cuarto y lo que nos queda ya lo conocemos.

La Cabaña Pont et Chaussees está completamente arruinada. 

            Alrededor de la una recorremos el mismo camino que hicimos el día del avituallamiento. Se trata de un camino que marcha hacia la parte intermedia de la Estación de Esquí de Vars en el que una máquina está rompiendo la pradera para tratar de fijar un camino para las bicicletas, algo que era innecesario y que pone de manifiesto que el dinero es más poderosos que la conservación del medio natural. En todos los sitios cuecen habas, algo que ya sabíamos.

            Recogemos nuestro depósito de alimentos, lo hace Juan que va delante, y media hora después, tras atravesar el recién nacido barranco nos llegamos a la Cabaña de Ecueille situada a 2222 metros de altitud y donde teóricamente finaliza nuestra jornada. Es la una y media del mediodía.

Pequeño descanso en el Col de Vars.

            La cabaña está impecable en medio de su prado y rodeada de una zona de vegetación de majada. Es una cabaña de madera que tiene una parte baja abierta en la que se podría dormirá a cubierto  con algún trabajillo y toda la zona habitable para nosotros: estufa leña, mesas, bancos  y fuera una manguera de agua fresca, condiciones más que suficientes para pernoctar pero me creo que modificaremos el proyecto.

De momento vamos a convertir la proyectada cena en comida: aceitunas con cervezas, dos latas de lentejas arregladas, una ensalada de pepino y cebolla, un bote enorme de conserva que no acabaremos, unas naranjas… será una comida de príncipes que saboreamos dilatada y convenientemente.

Tenemos agua en las inmediaciones de la Cabaña de Ecueille. 

            Hemos decidido proseguir camino y entre tanto, como hay tiempo más que sobrado nos echamos una siesta del quince.

Alrededor de las cuatro nos desperezamos, enmochilamos y sobre las cinco menos cuarto abandonamos la cabaña dejándola tal y como la hemos encontrado, tomando el camino que nos ha traído hasta aquí y que llaneará o descenderá suavemente para entrar en la Estación de Esquí de Vars. Había otra alternativa por la Combe Froide pero hemos supuesto que nos exigiría mayores subidas y bajadas.

Comemos en la Cabaña de Ecueille.

Bastante llano y avanzando al noroeste, nuestro camino nos mete en territorio de pistas y arrastres a la vez que visualizamos el Collado Jaffueil tras identificarlo por los arrastres. Hemos pasado un tramo húmedo en el que van a hacer una pasarela de madera y cruzado un pedregal de grandes dimensiones en el hay otra pasarela recién instalada. Las estaciones de esquí se están convirtiendo en centros de multiactividad.

Remontamos una pista que asciende medianamente secundando nuestros intereses y sobre los 2300 metros de altitud visualizamos algo al sur el Lac de Chabrieres que no es más que una balsa para alimentar los cañones de la estación.

Entrando a la Estación de Esquí de Vars localizamos el Col Jaffueil o Crevoux.

Hemos atajado el camino previsto para pasar junto al lago desechando la posibilidad de una cabaña que no sería más que alguna instalación de las pistas, ya que nuestra situación  nos permite avanzar hasta la Cabaña Jaffueil, aunque de ella no tengamos información.

Remontaremos por terreno medianamente inclinado alternando alguna pista con tramos de praderío pobre y  alcanzamos el Col de Jaffueil o Chabrieres situado a 2500 metros de altitud cuando son las seis y cuarto.

Localizado el Lac de Chabrieres atajamos hacia el Col de Jaffueil.

Tenemos al sur el Pic Crevoux y al norte el de Chabrieres a los que llegan remontes de la estación, pero a nosotros lo que nos interesa queda al oeste y algo lejano: el Embalse de Serre Poncón que brilla a la luz de la tarde y que es nuestro destino final. Nos despedimos del territorio que hemos pisado estos días pasados y en el que identificamos las Torres des Houerts y seguidamente iniciamos el descenso.

En la vertiente oeste hay una pista de esquí que baja hasta un telearrastre. Alli, en las instalaciones podríamos pasar la noche pero proseguimos para abajo por una ladera de verdura muy seca y en la que no vemos agua.

En el Col de jaffueil visualizamos el Barrage de Serre Poncon.

Sobre los 2250 metros de altitud encontramos la cabaña, es de uso pastoril, está ocupada por el pastor pero no vemos las ovejas. Los alrededores están llenos de estiércol y por una manguera con llave cerrada, llega una miseria de  agua caliente que mantiene medio llena una pequeña bañera. No sabemos dónde beberán las ovejas ni cuanto podrán aguantar por aquí.

No es plan de quedarnos por aquí a pasar la noche pero recogemos una botella de agua extra que llevamos y esperamos pues las ovejas están volviendo hacia la cabaña y poco después se recorta en el horizonte el pastor. A la mañana siguiente sabremos que las ovejas venían de un circo alto, la Combe de la Pare, al sur del Pic Chabrieres en el que hay agua.

En la Cabaña Jaffueil hay mucho ganado y poca agua.

Hay un rellano algo inclinado debajo de la cabaña pero 100 metros más abajo aparece un lomo herboso algo plano y decidimos bajarnos hasta allí sin esperar a que llegue el pastor, si lo han hecho las ovejas en busca de la sal que tienen sobre las piedras.

Son las siete y cuarto cuando alcanzamos el dorso herboso situado sobre los 2150 metros de altitud. Hay buenos sitios para vivaquear y damos por terminada nuestra jornada que hoy se ha prolongado más de lo habitual: hemos ascendido 1200 metros, hemos bajado1350 metros y habremos recorrido una distancia por encima de los 28 kilómetros.

Bajaremos hacia el Dorso Morrénico bajo la Cabaña Jaffueil. 

Enseguida nos ponemos a cenar junto a unas piedras pues el sol se quiere marchar y queremos liquidar pronto la cena en la que terminaremos la conserva que nos ha sobrado para comer. También tomaremos un vaso de leche templadita aprovechando el agua que está así.

Juan se busca un sitio en medio del dorso para vivaquear y nosotros lo hacemos al abrigo de un alerce en el límite del bosque, la noche promete ser a juego con las seis anteriores.

Vivaquearemos junto a los alerces en nuestro último campamento.

Nos metemos en el saco sobre las nueve, Juan lo hará poco después tras haber encontrado agua en las inmediaciones del campamento y sin necesidad de desplazarse gran cosa. Disfrutaremos de una noche cálida, cómoda y suavemente venteada en compañía de la Polar y Casiopea.

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