22 nov 1998

21-98. TELERA POR EL PUERTO DE BIESCAS. 22-11-1998.

Telera desde Pabellón. 30-9-12.

Refugio del Puerto de Biescas, Gruta del Forato, Peñas de Cochaldo, Cara Sur, Peña Parda, Collado Telera, Cara Sur, Telera, Arista Oeste de Telera y Plan de Usabas.
22-11-1998.
Salida 08 h. Llegada 15 h.
Sol.
Fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Telera procedente de Prames. Vía en amarillo.

            Alguna que otra vez habíamos estado en el Refugio del Puerto de Biescas y también, alguna vez, habíamos proyectado llegar hasta allí y subir por la Cara Sur a la Brecha de Telera.

            También habíamos proyectado llegarnos para acampar al Refugio de Usabas, tan pronto como supimos de su existencia, pues estaba en  un lugar ideal para recorrer nuestra desconocida Zona de la Sierra de Partacua.

            La burrada de Biescas aparcó momentáneamente este último asunto pues suponíamos que el tramo de pista entre refugios se habría destrozado. Además había que ir a pedir la llave de la barrera, lo que suponía un lío añadido; total que allí estaba el tema.

            Este Otoño del 98 que climatológicamente ha siso de cine, a nosotros nos salió de pena: el día 11 de Octubre tuvimos que venirnos a toda prisa de Barcelona, Carmen estaba hospitalizada. Solamente hemos hecho desde entonces un par de escapadas instantáneas a por setas.

            Pero de ahora no va a pasar. Carmen está estupendamente, por suerte pera todos y nosotros, el domingo 22 de Noviembre nos vamos al monte, ¡digo!

Ventana Superior del Forato Furcunfiecho. 28-5-11.

            Para ello no quedará otro remedio que coger el coche el sábado por la mañana y subirme hasta Biescas para pedir en el ayuntamiento la llave de la pista. El tiempo que está muy frío, también está muy seguro y con la llave no quedará ya más remedio que marchar.

            Ponemos el despertador a las siete menos cuarto y así aprovechamos que es todavía de noche para ir en coche y así poder echarnos a andar al punto del día.

            Cerrar la cadena me cuesta lo mío y me deja las manos heladas. De allí para arriba hay 9’5 kilómetros de pista que son una auténtica incógnita aunque esperamos que estos pelaires la mantengan en condiciones.

            La pista, que recordamos bastante, está bien. Solamente tiene un par de trozos helados porque el agua va por medio.

            Se hace de día conforme nos vamos acercando al refugio. Subimos el último escalón morrénico y antes de las ocho aparcamos junto al refugio, que por cierto está ocupado, situado a 1600 metros de altitud.

Ladera de pinos, genistas y calizas por encima del Forato Furcunfiecho.  28-5-11.

            Hace frío, pero el sol ya está ancho por allí. Nos calamos los gorros, nos ponemos los guantes y con las mochilas al hombro nos vamos en dirección este por la pradera hacia la Gruta del Forato que imaginamos junto al barranco próximo al refugio al que se refieren las precisas indicaciones de Miguel Angulo. Son las ocho y cinco.

            Enseguida encontramos entre los bojes el caminillo que conduce a la gruta. En ella encontramos una estrecha y vertical galería con gastadísima caliza en el apoyo de entrada, que nos conduce reptando tras quitarnos las mochilas, a través de 5 metros a la base de la chimenea abierta de unos 3 metros de diámetro y unos 5 metros de altura que hay que superar con buenísimas presas para salir al sol tras atravesar el potente y rocoso paredón  próximo al refugio, y de nuevo al camino que girando 90º frente al barranco  encara la inclinada y blanquecina pedrera caliza  medio vestida de arizón, que nos quitará el frío y nos depositará sin caminos concretos en la parte superior del paredón del refugio.

            En dirección noroeste subiremos alrededor de 300 metros de desnivel siempre en busca del final rocoso también especialmente descrito.

El Crestón de Cochaldo. 28-5-11.

            Una peña aislada sale a nuestra izquierda y hacia ella nos vamos: se trata de las tres peñas que forman la Brecha de Cochaldo, no hay duda.

            Aquí, recuperado el camino, atravesamos en horizontal una gran comba herbosa que muy inclinada desciende hasta las proximidades del refugio. Vamos en busca de la zona en la que la grada superior rocosa pierda potencia y se pueda superar fácilmente para acceder al tramo posterior de nuestra vía.

Vertiente Sur de Peña Parda y Brecha de Cachiribizas. 28-5-11.

            Poco más adelante, ya entre ligeras dudas, avistamos el abrevadero mientras el camino en suave ascenso se aproxima a la zona izquierda del circo donde el paredón rocoso termina. Nosotros nos vamos de frente antes del final atacando el último corredor. Son una veintena de metros fáciles los que nos depositan en el lomo herboso desde el que avistamos la Brecha de Telera y sus satélites al vientecillo fresco que campa por aquí recién llegados. Echamos un trago a 2150 metros de altitud. Nos quedan 200 metros de pasada hasta la brecha, pero la vemos próxima y eso siempre anima lo suyo.

            Tenemos que continuar en dirección a los murallones sur de Peña Blanca, o “Corona del Mallo” como la llaman ahora erróneamente; caminamos hacia el este, para pasar bajo los mismos virando hacia el norte bajo la Brecha de Telera y continuar bajo los verticales murallones  de Peña Parda. Queremos ir a almorzar al sol y al abrigo de los mismos en el inicio de la vía que permite subirlos sin necesidad de contornearlos totalmente. Para ello hay que buscar el mejor camino de entre varias posibilidades que conducen a nuestro objetivo con el mínimo gasto de energías. Son las diez y cinco cuando nos sentamos a almorzar a 2375 metros de altitud en una soleada mañana que nada tiene que ver con el frío que está haciendo estos días.

La Entrada a la Pared Sur de Peña Parda o del Medio. 28-5-11.

            Quince minutos después continuamos nuestro ascenso abordando la pared. Tres hitos perfectamente colocados hacen inequívoca a la vía. Yo la recuerdo vagamente de la vez anterior que la pillé  “a huevo” desde arriba y con prisa. Ahora desde aquí es otra cosa.

            Se trata de una vira bastante vertical que se abandona al final cuando se asoma a la vertical de la pared y que se continúa, tras girar un poco a nuestra derecha, con otra que termina poco más arriba en una laja aérea pero fácil de superar y un pequeño corredor que nos saca a los primeros retazos de pradera alpina, para continuar para arriba ya por cualquier parte, ascendiendo la Cara Sur de Peña Parda.

Telera desde la Sudoeste de Parda. 5-8-04.

            Se alternan tramos de pedrera caliza con otros de pradera alpina. Se supera una desdentada barrera de calizas ocres y se alcanza finalmente la zona somital del pico vestida de meteorizadas calizas claras, acompañadas de un fuerte viento racheado que se hará extremadamente frío en la Cima de Peña Parda  cuando son las once de la mañana.  Estamos a 2680 metros de altitud y Rosa llega cansada  y enfadada.

            No es demasiado grata la estancia en tan venteado lugar por lo que apenas dedicamos tiempo a una fotografía, a pesar de que Rosa no había hecho este pico y nos vamos en descenso en busca del Collado de Telera 75 metros más abajo.

            La poca nieve polvo se camina perfectamente y en un abrir y cerrar de ojos estamos abajo en el collado, de nuevo al sol y ahora al abrigo del viento, asiduo compañero de las crestas y las puntas.

            Son las once y cuarto. Nos esperan alrededor de 150 metros de desnivel por la soleada cara sudoeste de Peña Telera, al abrigo del viento, al calorcillo del sol y sobre continuada pradera alpina abrasada por el invierno.

Peña Parda desde Telera. 5-8-04.

            Veinte minutos después, con los cálculos previstos, tras asomarnos a la llegada de la Gran Diagonal de gratos recuerdos, hacemos Cima en Peña Telera a 2764 metros de altitud. Mientras Rosa llega, me asomaré a la vertical  de la cara norte para contemplar los paredones y el Corredor de Cachivirizas o Telera.

            Contemplamos brevemente el limpio paisaje conocido de los alrededores con la excepción del sur que queda tapado por Peña Parda. ¡Qué poca nieve hay!

            Echamos un trago de agua con isostar junto al vértice geodésico y cinco minutos más tarde iniciamos el descenso. Lo vamos a hacer por la arista oeste hasta el Collado  Este de Capullo.

            Se trata de una ladera absolutamente inestable en la que hay que bajar una pequeña grada con algún apoyo de manos y que a la sombra nos somete al rigor más fino del invierno.

La Noroeste de Peña Telera. 13-6-99.

            Me asomo a la entrada del Corredor Aller y  ya en el collado continuamos en dirección sur el descenso orientándonos valle abajo dejando a nuestra derecha la alargada Peña Zarrambuchos nacida de entre el Pico Sin Nombre y el Tríptico.

            El valle que describe una pequeña curva  a nuestra izquierda se compone de una serie de escalones sucesivos vestidos de pradera alpina. Al bajar uno de los resaltes encontramos la primera surgencia desde la  que se conduce el agua entubada hasta el abrevadero de Usabas. Paramos a comer cuando es la una menos cuarto.

            Al sol y en un paraje bastante abrigado se está bien pero sin tirar tiros. No resulta tan bueno como nos parecía en principio y decidimos tomarnos el café más abajo y en mejores condiciones.

Cueva de las Grallera o Zarrambucho. 28-5-11.

            Pasamos junto a la Cueva de la Grallera y a las dos menos cuarto alcanzamos el llano del Refugio de Usabas cuando el sol está a punto de marcharse del lugar.

Plan de Usabas. 28-5-11.

            El refugio está impecable. Se nota que a este valle no llegan los “cerdos.” Lo dejamos perfectamente cerrado tras comentar que sería uno de esos lugares ideales para estar unos días de relax total.

            Son las dos menos cuarto. Alcanzamos los restos de la vieja pista que inmediatamente se pierde en el cauce del recién nacido Barranco del Puerto y en dirección  este ya por la sombra nos vamos para atravesar el barranco y continuar nuestro regreso por la pista que discurre ahora en la orilla derecha del barranco. La recorremos durante un buen trecho y comprobamos que ha sido cortada por varios barrancos que bajan  de Burrambalo. La parte más próxima al Refugio del Puerto está arreglada como comprobaremos poco después.

Fefugio Furcunfiecho en el Puerto de Biescas. 28-5-11.

            Abandonamos la pista, atravesamos el barranco y alcanzamos la pista de nuevo, 300 metros antes del refugio. A las tres y cinco estamos junto al coche.

            Entramos al refugio y comprobamos que ha sido utilizado hasta hace muy poco, todavía hay rescoldo, el ambiente está muy cálido y los alrededores huelen a humo.  Se trata de un refugio de dos plantas con un par de habitaciones en la parte superior con literas para varios. Abajo la sala está muy limpia a pesar de que hay leña.

            Lo cerramos, nos metemos en el coche y nos vamos pista abajo sin más. Ha sido un día estupendo pero que ya se ha refrescado algo. Agradecemos el calorcillo de la calefacción del coche, lo mismo que hemos agradecido el calorcillo del hogar del refugio.

            En Biescas entramos para devolver la llave y misión cumplida. Hoy ha sido un día estupendo en el que hemos movido 1250 metros de desnivel. ¡Ya tenía ganas!

            A las cuatro y cuarto estamos en nuestra casa. Hemos recuperado el sol pero el día está frío.

29 ago 1998

20-98. PUNTA FULSA Y PUNTA SUELZA DESDE URDICETO. 29-8-1998.

Ibón de Urdiceto y Punta Suelza desde Tres Huegas de Urdiceto. 27-7-01.

Lago de Urdiceto, Collado del Cao, Arista Este, Punta Fulsa, Corredor Norte, Collado del Cao, Arista Oeste, Punta Suelza, Corredor Norte y Lago de Urdiceto.
29-08-1998.
Salida 10:15 h. Llegada 16:45 h.
Sol.
Bastante fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Suelza y Fulsa procedente de Prames. Vía en amarillo.

            Desde que pasamos por el Ibón de Urdiceto en nuestra travesía del 87 me quedó el propósito de subir a acampar algún día al ibón y así hacer las dos puntas que se enseñorean del lugar. En aquella ocasión teníamos previsto alcanzar el Collado de Cao y por allí bajarnos hasta el Ibón y proseguir barranco abajo hasta Bielsa.

            Son las siete y media de la mañana del  sábado 29 de Agosto del 98, la  kilometrada será larga: prevemos 110 kilómetros de carretera hasta el desvío encima de Bielsa y luego 11 kilómetros de pista que esperamos mala ya que cuando  la bajamos estaba malísima. ¡Sería bueno hacerlo en tres horas!

            La mañana está estupenda, la carretera con poca circulación y nosotros vamos cumpliendo horarios previstos.

            Unas pequeñas dudas nos depositan en la entrada de la pista que está sencillamente infernal. Los dos primeros kilómetros con abundante roca madre en la que las aguas hacen estragos al no tener suficiente agarre son sencillamente épicos y constituirán la auténtica aventura del día, porque aventura arriesgada es meter un coche convencional por esa pista: la peor, con ventaja, que hemos pasado y alguna experiencia ya tenemos.

Suelza y Fulsa desde Machimala. 6-12-00.

            Tres cortos tramos hormigonados y algún esporádico tramo más fino no le rebajan la categoría de infernal hasta la central.

            Allí, un cartel que indica camino cortado sin posibilidad de dar la vuelta nos saca del coche y nos echa al camino con las menguadas mochilas al hombro. Pero no llevaremos ni siquiera 100 metros andados cuando caemos a la vez en la cuenta de que el cartel era para el trozo de pista que conducirá a las instalaciones de la central y que nosotros debemos continuar por la pista que no puede estar cerrada de ninguna manera.

            Volvemos al coche y efectivamente, así sucederá. Pasamos un par de barrancos que han depositado abundante material en la pista, pero los 4’5 kilómetros restantes, son lo mejor de la misma. De cualquier forma se nos va una hora pero a las diez y cuarto, a pleno sol, estamos junto a la Presa del Lago Urdiceto.

Detalle de los Dientes del Collado del cao y Fulsa 17-9-2000

            Cogemos agua en el  lago y a las diez y veinte  atravesamos la pared de la presa noroeste con ganas de mover el body. Estamos a 2377 metros de altitud.

          Punta Fulsa está claramente delimitada así como la vía que llevo dibujada en un croquis. No ocurre lo mismo con Punta Suelza, ya que el pico no resulta tan rotundo desde este lugar. De cualquier forma no hay ninguna duda y bordeando el lago por su orilla izquierda nos vamos hasta los derruidos barracones  del sur del mismo, junto a los que encontramos restos de la acometida de aguas en tiempo de las obras, pero ni siquiera la cambiamos.

Fulsa desde Suelza.13-10-11.

            En dirección sudoeste iniciamos el ascenso por el canchal granítico que empieza a aflorar sobre basto y seco praderío alpino. Vamos directos en busca del Collado del Cao y para ello caminamos en suave ascenso en busca de la pedrera metamórfica, que situada bajo los paredones de los dos dientes del collado y de la Cara Norte de Fulsa, nos ha enseñado la senda que conduce al collado. Subimos de frente y por cualquier parte  y a las once menos diez lo alcanzamos situado a 2664 metros.

            Se trata de una profunda brecha a la que se accede por senda prefabricada. Se trata del paso hacia el Ibón del Cao. Allí hemos de tomar a nuestra derecha, la arista  este y progresar por la misma hasta la cima.

            Pasamos un primer diente por la vertiente sur del collado y a continuación hemos de superar otro con una pequeña trepada en la misma arista, que nos hace dudar de sí será este el camino descrito, puesto que empieza a ser una trepada medio seria para no haberlo advertido. Luego, ligeramente en el flanco sur, ya no se repetirán las dificultades. Pasamos a continuación un diente escalonadamente herboso y alcanzamos la parte superior de un collado que desemboca, 50 metros más abajo en la pedrera sin aparentes dificultades que no sean las derivadas de estar completamente descompuesto.

Suelza desde la Cima de Fulsa.

            Poco después alcanzamos la cima de Punta Fulsa por la pendiente pero fácil pared sur, situada a 2858 metros de altitud cuando son las doce menos veinticinco.

            Se nos ha hecho un poco largo desde el collado hasta aquí, pero es que casi son 200 metros de desnivel que no hemos tenido en cuenta suficientemente.

            Almorzamos tranquilamente pues el día va a dar para todo. Contemplamos un paisaje que abarca 360 grados de interés: Montañesa, Cancías y Oroel difuminados en la neblina del sur; las Tres Marías, Ordesa, Astazu y Pimené en primerísimo plano; el Macizo de Panticosa  lejanísimo; Vignemale luminoso y el Circo de Troumouse cerrando el oeste; Cap Long y el Midí de Bigorre girando al norte; el Circo de Machimala y el Macizo de Posets con los Eristes llevándonos al este a rematar con Cotiella y Punta Suelza muy próxima. Se trata de una cima que cuenta con uno de los mejores y más completos paisajes que recordamos. Le dedicaremos media hora, algo inusual en nosotros.

Antecima de Suelza desde la Noroeste.13-10-11.

            A las doce y cinco iniciamos el descenso del primero de los cuatro dientes que conforman la Arista Este de Fulsa. Llegados al collado nos vamos para Abajo por allí tal y como me he propuesto tan pronto como lo he visto.

            No tiene otra historia  que la enorme cantidad de materiales sueltos que lo llenan, pues se trata de un corredor muy poco practicado limpio de nieve, la pedriza este muy compactada y algo húmeda por lo que no se deja hollar bien por las botas y te obliga a bajar incómodamente en busca de apoyos firmes para los pies. Alcanzada la entrada nos vamos a media ladera en ligero descenso  en dirección  este para contornear las barreras rocosas de los tres dientes de la Arista Este de Fulsa y continuar seguidamente la travesía  bajo el murallón norte del Collado de Fulsa hasta alcanzar la parte más oriental del mismo.

Suelza desde el Tozal de Fubillons.11-3-14.

            Hemos preferido esta vía  a tener que desandar por la arista hasta el collado. De allí en adelante bien podíamos faldear por el norte o por el sur, eran vías equivalentes que cumplían el mismo objetivo y conducían a idéntico punto de la arista.

            Alcanzamos fácilmente el camino que en la pedrera hemos llevado subiendo y buscamos en ligero descenso la base de los paredones de los dos dientes del collado al objeto de contornearlos perdiendo la mínima altura.

Suelza desde el Collado de la Cruz de Guardia. 27-7-06.

            Pasado este punto, comenzamos a ganar altura directamente hacia la parte este del collado. Lo hacemos en línea recta pues se puede ir por cualquier parte. Al final encontramos unas trazas de camino que llegan directamente desde el lago y a la una estamos en el collado de nuevo a 2740 metros de altitud.

            Contorneamos el primer diente por la ladera sur que nos ofrece unas gradas fáciles y alcanzamos la arista que poco más adelante se ensancha y se arrellana ofreciéndonos más adelante el casquete somital sobre el que se asientan un par de senderos practicados al amor de la pedrera desarrollada sobre la cara sur.

Suelza desde el Puerto de la Madera. 9-8-03.

            El casquete somital lo abordamos por la arista mediante una fácil trepada en su mitad inferior. Luego continuamos por una pedrera de grandes proporciones que se sube por cualquier parte y nos deposita en la alargada y plana Cima de Punta Suelza  situada a 2971 metros de altitud cuando son las dos menos cuarto.

Fulsa desde la Cima de Punta Suelza.

            En el vértice geodésico nos sentamos a comer  tras saludar a un par de pastores que han subido a dar vuelta por un rebaño de cabras que tiene por cuartel la Cima de Punta Suelza.

            Una hora después ellos arrastran como pueden a las cabras para abajo hacia Gistain y nosotros también comenzamos nuestro descenso.

Suelza desde la Espada de Urdiceto. 5-6-04.

            Nos bajamos la pedrera somital por la pala sur hasta alcanzar la plana y amplia arista y alcanzado el primer corredor nos vamos para abajo sin descender por toda la arista que hemos traído al ascender.

            Se trata de hacer en descenso un amplio corredor que baja hasta la cubeta lacustre de los pequeños Ibones de Urdiceto. Es la vía alternativa de acceso a Punta Suelza desde Urdiceto cuando la nieve se encuentra en condiciones y que para este tiempo no recomiendan por lo penoso y descompuesto del terreno.

Suelza y Fulsa desde la Cresta de Riomajou. 5-6-04.

        En el pedregoso corredor, bajado el tramo superior con materiales un poco más firmes, encontramos el camino en la pedrera, y en cuarenta y cinco minutos nos llegamos a uno de los ibones pequeños.

          Hace calor y decidimos darnos un remojón. El agua está bastante templada a final de este caluroso verano. Pasamos un delicioso rato sobre la fina hierba y al sol que aprovechamos para secarnos y Rosa para ligar un poco de bronce.

Solamente hasta el paso de los caballos de Urdiceto.27-2-05.

            Son las cinco menos cuarto cuando nos vamos sobre la pared de la presa este y nos llegamos al coche.

            Tras echar una ojeada a las dos casetas que están abiertas y que pueden ser utilizadas como refugio ocasional pues se encuentran en bastante buen estado y limpias, nos vamos para abajo.

Suelza y Fulsa desde la Zona de Machimala. 1-11-01.

            Bajamos la ya conocida pista con todos los cuidados necesarios y una hora después, cuando son  las seis y diez abandonamos la misma con ganas. La verdadera aventura del día no había sido los 950 metros subidos en la montaña sino los 22 kilómetros de pista que convertirán en buena la carretera hasta Sabi incluida la Guarguera.

22 ago 1998

19-98. EL CIRCO DE ARGUALAS POR LA AGUJA DE PONDIELLOS. ALGAS NORTE, ALGAS Y ARGUALAS. 22-8-98.

Argualas desde Garmo Negro. 18-8-13.

Garmo Negro, Collado de Argualas, Algas Norte, Algas y Argualas, Descenso por las Majadas al Balneario de Panticosa.
22-08-1998.
Salida 09:30 h. Llegada 14:00 h.
Sol.
Fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de las Argualas procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Estamos en la Cima del Garmo Negro a 3051 metros de altitud. Hemos empleado para venir desde la Aguja de Pondiellos veinte minutos. Son las  nueve y media. La referencia temporal era de media hora, lo que se ajusta algo al tiempo empleado.

Algas y Algas Norte desde Garmo Negro. 18-8-13.

            Desde la cima contemplamos  perfilado en la Cima del Infierno Central al montañero de la linterna. e inmediatamente y bajo la cima del Infierno Noroeste se produce un tremendo desprendimiento de rocas  del que contemplamos la polvareda que levanta y el estruendo de los materiales pared abajo, esperando que no baje nadie con ellos.

La Nordeste del Algas Norte bajando de Garmo Negro. 18-8-13.

            Iniciamos el descenso por la arista sudoeste en busca del Collado de las Argualas situado a 2940 metros y tranquila y relajadamente nos subimos al Algas Norte  a 3032 metros cuando son las diez.

Garmo Negro desde Algas Norte. 1-8-12.

Algas desde Algas Norte. 1-8-12.

            Quince minutos más tarde hacemos la Cima del Pico Algas con 3036 metros y otro cuarto de hora después alcanzamos la cima del Pico Argualas  situado a 3046 metros de altitud, con lo que liquidamos el circo que ya habíamos hecho con nuestra hija Biola.

Algas Norte desde Algas. 1-8-12.

Argualas y Algas desde Algas Norte. 18-8-13.

            En la cima comentamos las impresiones que nos ha producido hoy la parte conocida de la actividad en comparación con la primera vez que subimos a Argualas con Rosa y la otra vez que hicimos completo el circo con Biola, concluyendo con que algunas referencias cambian con el tiempo que es un primor.

Argualas desde Algas. 1-8-12.

En la Cresta Oeste de Argualas. 18-8-13.

            Contemplamos el paisaje y a los que ahora ya van subiendo al Garmo Negro, la gente no madruga mucho por lo que parece ser. Y, sin más que hacer iniciamos el descenso.

Nuestra primera Cima de Argualas. 29-11-87.

            Charlamos un momento con tres catalanes que han subido al Garmo y que nos piden informaciones sobre la zona  y tranquilamente, en contra de la riada que sube, nos vamos para abajo al encuentro de las cervezas que hemos dejado al fresco.

De Argualas a Algas 1-8-12.

            Paramos a comer junto a uno de los varios cursos de agua  que conforman el Barranco de los Arnales y a la agradable sombra de un pino negro pasamos cuarenta minutos deliciosos. Rosa se solea y se remoja los pies, yo descanso y gozo de la sombra.

La Aguja de Pondiellos sobre el Garmo Negro.

            Continuamos después para abajo llegando al Balneario a las dos menos diez, hemos hecho nuestra jornada de trabajo moviendo 1600 metros y la profunda sombra del Balneario nos recibe amorosa.

Balneario de Panticosa desde la Majada Alta. 18-8-13.

            Nos quitamos las botas y damos una vuelta por el Balneario asfaltado este año y algo más cuidado que en años anteriores. A ver si continúan en la tarea de mejorar su desaliñada cara, ya que es una pena que presente tan abandonado aspecto.

            A las tres menos cuarto estamos en casa.

Para ver el Comienzo.

18-98. EL CIRCO DE ARGUALAS POR LA AGUJA DE PONDIELLOS. GARMO NEGRO. 22-8-1998.

Vertiente Este del Garmo Negro con la Aguja de Pondiellos. 18-8-13.

Balneario de Panticosa, Majadas Baja y Alta, Collado de Pondiellos, Aguja de Pondiellos y Garmo Negro.
22-08-1998.
Salida 06:00 h. Llegada 09:30 h.
Sol.
Bastante Fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa del Garmo Negro procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Después de volver de los Alpes tras hacer la Chamonix-Zermat en el verano del 97 le había propuesto a Rosa hacer la Aguja de Pondiellos y así terminar todos los tresmiles que hay en la zona de Panticosa. La información que tenía según Miguel Angulo era de una arista fácil a la que le daba una hora y luego media hora más hasta el Garmo Negro con pasos de segundo y tercero a lo sumo. Pero la propuesta resultaba inoportuna, sobre todo, recién venidos de hacer la Cresta del Medio en Benasque y consecuentemente, mi esposísima se las arregló para exigir colaboración más experta que la mía, a su juicio necesaria para la empresa; y como fallara ésta, el tema terminó en un titi familiar intrascendente pero yo me quedé compuesto y sin novia pues un tiempo regularcillo me hizo desistir de realizar la aguja en solitario.

            Juan Buysé no dice nada más que desde el Garmo Negro se alcanza sin grandes dificultades, lo que te siembra de dudas y en la montaña solamente hay una cosa peor que la duda, es la niebla que va siempre a caballo de la duda. Por otra parte, la Aguja de Pondiellos tiene desde el Balneario de Panticosa un aspecto terrorífico, erguida y desafiante partiendo en dos la enorme y oscura mole del Garmo Negro.

            En la Primavera del 98 y desde el Ripera  la localizo y fotografío de forma lateral, visión que me anima a realizar la actividad un poco más si cabe, pues su aspecto es más amable.

            El sábado 22 de Agosto decidimos realizar la actividad aprovechando que Biola se va a nadar los Provinciales.

Collados de Arnales y  Pondiellos desde el Balneario de Panticosa. 18-8-13.

            Nos levantamos a las cinco de la mañana como en nuestros buenos tiempos, pues Rosa ha desechado la posibilidad de subir a acampar a los Ibones de Pondiellos con lo que la actividad se parte en dos y facilita otras alternativas en caso de dificultad.  A las cinco y veinticinco estamos en carretera con los más madrugadores que ya los hay y a las seis estamos aparcando en el Balneario de Panticosa  en los aparcamientos de la esquina este del ibón.

            Es noche cerrada. Nos ponemos las botas mientras otro montañero que al parecer va solo y que está aparcado a nuestro lado, cierra el coche y con linterna en mano inicia la marcha, recordándonos que nosotros la hemos dejado en casa.

            A las seis y diez nos echamos a un camino que conocemos  y que caminamos de la mano. No quiero que Rosa pegue un tropezón y me la monte tan temprano.

Argualas y Garmo Negro desde la Majada Alta.

            Cruzamos junto al campo de fútbol y nos encaminamos hacia el desagüe del Barranco de las Argualas para volver a nuestra derecha al encuentro del camino que sabemos va por allí. Lo encontramos enseguida, tan pronto como comienza a subir saliendo de la zona arbolada de hoja caduca. Estamos seguros de estar ya en nuestro camino cuando quiere comenzar a clarear, ayudado de nuestra salida del fondo de la cubeta lacustre.

Desde la Majada Alta.

            El camino de siempre, reconocido constantemente nos conduce fuera del primer resalte cuando localizamos poco más arriba la luz de la linterna de nuestro inesperado y desconocido compañero  de camino.

            Subimos el segundo resalte en el que cogeremos agua y dejaremos a refrescar un par de cervezas para la vuelta y charlamos con una pareja que ha dormido junto al barranco en la Majada Alta de las Argualas. El de delante está en el corredor que conduce a la pedrera.

Debajo del Collado de Pondiellos. 18-8-13.

            Subimos el corredor y a media ladera pasamos por la zona en la que acampamos con Biola, aunque no localizo el lugar exacto. Poco después cruzamos el barranco siguiendo una ruta suave y por su orilla derecha ascendemos hasta la base del Nevero Residual  que baja del Collado de Pondiellos.

            Hemos subido en dirección noroeste y en unas condiciones envidiables, llevamos ya un rato al sol que todavía no calienta, con lo que nos vamos a tragar la subida en esas condiciones que siempre se sueñan para la montaña.

La Aguja de Pondiellos y el Garmo Negro desde la Sur de Los Infiernos. 28-8-10.

            Nos hemos entretenido con una manada de rebecos en la que había bastantes retoños y ahora nos saluda un frío ventarrón que anuncia descaradamente la presencia del Collado de Pondiellos a 2809 metros de altitud. Con el montañero que nos precedía y que hemos alcanzado nos decimos hola y adiós, él va hacer el Pico de Pondiellos y nosotros en el mismo collado nos vamos a nuestra izquierda, que es el sudoeste, ascendiendo una pedrera inclinada e inestable que es el cono de deyección de un corredor en el que nace la arista sudoeste de la Aguja de Pondiellos. Veinticinco metros más arriba, al final de la pedrera y en la parte izquierda del corredor, al sol y al abrigo del fresco viento que campa por el lugar, paramos a almorzar y a descansar un poco. Son las ocho y veinte y hemos subido a quinientos treinta y cinco metros por hora sin esforzarnos gran cosa, lo que está bastante bien, y a mí me consuela y confirma en la idea de que todavía no estamos paralíticos del todo.

La Cresta Nordeste de la Aguja de Pondiellos.

            Rosa no tiene apetito trágicamente concentrada. Yo como un poco con gana mientras pienso que si hubiéramos acampado en los ibones, la mañana hubiera sido algo más que fresca. Qué diferencia entre el abrigado, soleado y cálido lado sur y el gélido, sombreado y severo lado norte en el que perduran neveros residuales.

            Media hora más tarde continuamos para arriba por un estrecho corredor fácil, con abundantes aunque no demasiado buenas presas, se trata de una pared metamórfica bastante descompuesta, sobre todo la parte más orientada al sudeste.

            El corredor tendrá alrededor de 30 metros y nos deposita en la arista que se continúa con un muro bastante inclinado y que nosotros vamos a pasar pos el sudeste. Serán unos tramos fáciles en una pared bastante descompuesta los que a lo largo de unos 100 metros hacemos muy próximos a la misma cuando esta se allana bastante aproximándose a unas manchas rojizas que llevan de nuevo a la arista.

La Aguja de Pondiellos desde el Garmo Negro. 18-8-13.

            Hacemos una fotografía y continuamos por la venteada arista que sigue siendo fácil y que virando un tanto  al sur y prácticamente ya en horizontal nos conduce a la Cima de la Aguja de Pondiellos situada a 3011 metros de altitud, veinte minutos después.

            La ascensión poco o nada ha tenido que ver con la hora que anunciaba  Luis Angulo desde el collado. A veces las descripciones se ajustan poco a la realidad, como en este caso, aunque a mi no se me escapa que dar referencias sobre una actividad es algo que depende de muchos factores de entre los que intervienen los personales ya para colmo. La ascensión ha resultado incluso más fácil de lo que yo suponía en contra de todo lo augurado por Rosa que me felicita en la cima.  Con este pico damos por concluida la ascensión a los tresmiles de la Zona del Balneario.

Balaitus, Infiernos e Ibones de Pondiellos desde el Garmo Negro. 18-8-13.

            Hacemos otra foto y desandando un poco de arista continuamos hacia el Collado de Separación con el Garmo negro. La pared del pico parece muy vertical y sostenida pero la experiencia me dice que con estos materiales será fácil el ascenso. Unicamente la parte superior nos puede deparar alguna sorpresa pero espero vadearla, si llega el caso, por el sur.

En la Cima del Garmo Negro. 3-9-88.

            La brecha está alrededor de 40 metros más abajo. Primero por pedrera y luego sobre unas placas metamórficas claras y buenas alcanzamos la brecha simada por un par de corredores.

La Aguja de Pondiellos que acabamos de subir desde el Garmo Negro.

            Unas huellas en el corredor este indican y confirman que el muro de salida se vence por la izquierda. Así que bajamos media docena de metros y enfilamos la pared de frente y por cualquier parte, es ocioso buscar vía, lo que hay que hacer es superar, de la forma más segura, una pared empinadísima pero fácil para nosotros, trepadores de postín.

En la Cima del Garmo Negro.

            Ascendemos buscando siempre materiales consistentes próximos a la arista, aunque sabemos que por allí desembocaremos en esa zona que hemos advertido como posiblemente complicada. Ya haremos alguna travesía si es preciso.

Marmoleras de los Infiernos.

            No será preciso ninguna travesía. Alcanzaremos la arista con buena roca y cuando nos disponemos a emplearnos un poco a fondo por si fuera preciso, la arista se allana y nos deja en la cima del Garmo Negro a 3051 metros de altitud. Hemos empleado entre bajar y subir otros veinte minutos. Son las  nueve y media.

Para ver la Continuación.