30 may 1999

5-99. TABACOL-TOBACOR ENCIRCULAR. 30-5-1999.

Punta Tobacol y los Murallones de la Fraucata. 5-6-06.

Aparcamiento de la Pradera de Ordesa, Clavijas de Cotatuero, Cara Noroeste, Punta Tobacol, Punta Tobacor, Refugio de Ordesa y Clavijas de Soaso.
30-05-1999.
Salida 10 h. Llegada 18 h.
Mixto.
Bastante fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Tabacol y Tobacor procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

Es 30 de Mayo. Han anunciado tormentas para la tarde y a pesar de que Ordesa es muy propenso a ellas, nos vamos antes de que se líe el asunto del acceso  con coches particulares, regulado desde el pasado verano.

            Estamos disfrutando de un año 99 estupendo, estuvimos en Ordesa en invierno y volvemos ahora en primavera cuando la nieve ya se ha refaldado definitivamente tras las últimas tardías nevadas. ¡Vámonos a Tobacor y Tabacol!

El Tozal del Mallo desde la Pradera de Ordesa. 18-3-07.

            Nos levantamos a las ocho y llegamos al aparcamiento de la Pradera de Ordesa cuando son las diez menos veinticinco. No ha ido mal la cosa.

Virgen del Pilar de Ordesa. 18-3-07.

            Estamos a 1300 metros de altitud y cinco minutos después iniciamos el camino hasta la Capilla de la Virgen y allí nos desviamos por el Camino de Cotatuero. La mañana está estupenda y el hayedo fresco y sombrío. Tranquilamente nos vamos para arriba junto al decidido murmullo de la espumeante y crecida blancura del Barranco de Cotatuero. Ha debido de tormentear por la noche y el barranco baja sencillamente salvaje.

El Hayedo de Cotatuero. 25-6-02.

Una hora después ya hemos salido al sol y nos encontramos bajo los luminosos resplandores  de los paredones del Gallinero.

La Cascada de Cotatuero.

Junto al cruce de caminos vemos a una pareja que viene de la Faja Racón e inmediatamente la perdemos en las gradas que conducen a las Clavijas de Cotatuero.

Las Clavijas de Cotatuero desde la Faja Canarellos.17-9-11.

Baja uno y dos parejas están enzarzadas en el tramo central de las clavijas. Nosotros ascendemos el corredor inicial y tenemos que esperar a que terminen de entrar al primer pasaje horizontal, hay una chica que lo lleva regular.

Las Clavijas de Cotatuero desde la salida.

Pasa por fin y pasamos el primer tramo. La continuación ya va mejor con el intermedio vertical y el último tramo horizontal con cadena. Las clavijas han sido reaseguradas, pues la última vez que las pasamos temblaba más de una.

Salidos del asunto, un pequeño resalte nos lleva al inicio del circo superior desde el que salta la Cascada de Cotatuero, situado a 2000 metros de latitud.

Nos despedimos pues se quedan a relajarse del apuro anterior y nos vamos por la orilla derecha del barranco en busca de vado. Me huele que va a ser nuestro principal problema y se trata de solventarlo sin tenernos que descalzar.

Dos gradas más arriba y bajo un potente salto, aprovechando que el barranco se abre en dos brazos, pongo una piedra y pasamos a su orilla izquierda.

La Cabecera del Barranco de Cotatuero. 25-6-02.

Cojo agua y sin más nos metemos, en dirección sudeste por un corredor que parece romper la barrera rocosa superior. Tenemos a la vista un par de posibilidades antes que ir al norte al encuentro del Collado de Millaris y subir por la arista.

Aprovechamos la nieve del corredor que está muy buena y ganamos altura fácilmente. Luego el corredor se empina   y se estrecha pero perseveramos calentando gemelos.

Poco más arriba se estrangula en la pared y nos salimos a su izquierda para salvar unos escalones rocosos fáciles y proseguir de nuevo por el corredor, ahora estrecho y limpio tanto de piedras como de nieve, lo que nos permite ganar la parte superior de la barrera rocosa.

Allá abajo se ha quedado el espumoso barranco que clarea entre el verde recién nacido de la pradera alpina, pues habremos subido alrededor de 450 metros de desnivel con el corredor.

Estamos en el inicio del pedregoso cono  somital clásico de estos picos interiores de Ordesa. Y en vista de que nos queda todavía un tirón, al solecillo de la mañana y en una pequeña grada horizontal protegida, nos paramos a echar un bocado cuando son las doce y cuarto.

Quince minutos después continuamos contorneando un poco  hacia el sur y ganando altura por medio del pedregal calizo abrasado por el sol al estar completamente descubierto de vegetación. Tan solo una ingente legión de mariquitas de siete puntos recoge con devoción los tímidos rayos del sol del mediodía pues el cielo se ha arañado un poco y corre una ligera brisa de altura que sube del sur.

Cima de Tabacol con Tobacor y Tres Sorores detrás.

Media hora después, hemos girado un poco por el sur, alcanzamos la parte superior del menguado nevero somital y con él, la Cima del Pico Tobacol situado a 2751 metros de altitud cuando es la una del mediodía.

Hacemos una foto con las Tres Sorores al fondo y con  la Punta Tobacor en primer plano, y nos vamos arista adelante  descendiendo un poco hacia el collado de separación.

Castillo Mayor, Montañesa y Sestrales desde Tobacor.

La mañana es deliciosa y  Ordesa nos regala su indescriptible encanto. La gloria  debe ser algo parecido y es un auténtico placer caminar por la fácil arista que en dirección nordeste nos conduce  entre menguados neveros y pequeños resaltes rocosos a la Cima de Punta Tobacor situada a 2760 metros de altitud veinte minutos después.

La vista desde cualquiera de las dos cimas es extraordinaria. Se trata del lugar desde donde se hizo la foto que se vende en tira de Ordesa y que tenemos enmarcada en nuestro despacho.

Mi señora ha localizado el Refugio de Góriz y quiere ir hasta allí. Se aparta un pelín de nuestra ruta, pero al menos nos asegurará que no nos metamos en algún embarque por intentar abreviar pero a cambio nos mete prisas.

Punta Tobacor desde la Punta de las Escaleras. 16-8-09.

Yo sé que la vía normal de acceso al pico sube desde Góriz hasta el Collado de Millaris y de allí continúa próximo a la arista llegando a Tobacor. Es la ruta que he previsto para el descenso aunque nos dé un poco de vuelta. Así que nos vamos en dirección norte comenzando el descenso de la arista hasta que unos metros más abajo podemos observar  que la pared nordeste no está cortada y por medio del inestable pedregal nos vamos para abajo, directamente hacia Góriz, al encuentro de los neveros más elevados.

Una vez alcanzados patinamos cuanto podemos y en un momento nos colocamos en los deliciosos praderíos salpicados de innumerables barrancos que bajan de todas partes y en los que pasta un tranquilo grupo de rebecos.

Atravesamos el Barranco de Góriz y seguidamente un breve repecho nos lleva al refugio situado a 2160 metros de altitud.  Son las dos y cuarto, nos quitamos las botas, nos ponemos unas chanclos y nos introducimos al solitario comedor para comer tranquilamente.

Contemplamos las viejas vistas colgadas en la pared, comemos un poco y bebemos variados y gratos recuerdos del refugio.

Soaso desde la alternativa a las clavijas.

Tomo buena nota de una foto, de la vía al Perdido por la Punta de las Escaleras, y media hora más tarde, tras decir adiós a una docena larga de montañeros que en la terraza descansan, comen y se solean, nos vamos para abajo.

La Cola de Caballo que no se acostumbra a ver en fotografía.

El conocido camino hasta la Cola de Caballo se nos hace corto. Paso las clavijas sin tocarlas, cosa que se puede hacer perfectamente y en la pasarela bajo la cumplida y espumosa cascada espero, refrescándome al agua pulverizada que campa por el lugar, a Rosa que se ha quedado un poco en las clavijas y a los ocho que bajan detrás. Son las cuatro de la tarde

Las Clavijas de Soaso. 18-3-07.

No hay casi personal por los alrededores. La tarde que está algo tormentosa por abajo,  ha debido recoger a la mayoría. Nosotros de llano nos vamos para abajo un tanto cansadillos, pues  han sido 1525 metros los movidos además de una considerable vuelta. Sabemos que se nos hará largo el regreso al coche pero hay que hacerlo.

Ordesa está espléndido vomitando agua por todas partes y preñado de verde primavera como nunca.

Foto convencional de la Cola de Caballo. 17-9-11.

Gotea de mala gana en las Gradas de Soaso y lo volverá a hacer más abajo. Las cascadas bajan a tope y nos roban alguna mirada que otra.

Al final, ya en la Capilla de la Virgen del Pilar quiere gotear un poco más  y terminamos por sacar mi chubasquero y ponérnoslo sobre los hombros.

A las seis estamos tomándonos un café con leche en el restaurante del aparcamiento, y a las siete, con la ropa que humedecidas se ha secado ya con la calefacción del coche nos llegamos a casa.

9 may 1999

4-99. ESTRENO DE LAS RAQUETAS HACIA LA INCLUSA EN FORMIGAL. 9-5-1999.

La Inclusa desde Arafita. 7-6-08.

Urbanización de Formigal, Collado del Forato, Collado de Ministirio, Arista Norte de la Inclusa, Calciles de la Coroneta y Oeste de la Peña del Forato.

09-05-1999.

Desnivel acumulado 850 m.

Distancia recorrida 9500 m.

Tiempo efectivo 04:00 h.

Mixto.

Fácil.

No es el mejor momento para este paseo con raquetas pero puede serlo sin alcanzar la Arista Norte de la Inclusa. El desnivel sería más moderado y la actividad circular más gratificante. A tener en cuenta que la vertiente sur del Collado del Forato pierde la nieve pronto.

Agua en el Barranco de Arrigal pero mejor llevarla.

Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.


Mapa de la Inclusa procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

 

            Nos habían llegado las raquetas de nieve y había que estrenarlas. Era un poco tarde pero como se suele decir, más vale tarde que nunca.


            Es el domingo 9 de Mayo del 99. Pensamos madrugar pero... Estamos en plena primavera y las diez menos cuarto en los últimos Chalets de Formigal aparcando el coche sobre los 1600 metros de altitud.

Pacino y el Hayedo de la Tosquera desde el Formigal. 19-7-05.

            La mañana está muy buena, algunas nubes altas de poco desarrollo no pueden empañar un día de montaña que orientamos hacia el norte en dirección  al Collado del Forato que separa Peña Arafita de Peña Foratata.


Pico y Collado del Forato desde los Praderíos de Formigal. 7-6-08.

            Al suave solecillo nos vamos pradera adelante en suave ascenso junto al barranco que baja alimentado de los últimos neveros residuales de la zona. Hemos decidido subir por aquí al encuentro de una nieve que se nos ha refaldado, en estas últimas semanas, un poco más de la cuenta.


            Una hora después, alcanzamos el collado junto a una pareja que ha salido inmediatamente tras nosotros y que se va a Peña Foratata. Les indicamos con cuidado.


Collado del Forato y Arista del Portalet. 20-8-06.

            No hemos encontrado la nieve esperada y nos vamos a su encuentro tratando de ascender hacia la zona de Lourade con intención de patear de esta forma algo de nieve.


 Arafita desde el Collado del Forato. 22-9-12.

            Tenemos que dar un poco de vuelta para faldear por el este el enorme y vertical paredón de Peña Arafita. Para ello hemos de descender alrededor de 50 metros por un nevero residual bastante inclinado para alcanzar la base de la peña y continuar ya para arriba, por una fuerte pendiente, orientada al este y libre de nieve.


El faldeo de Arafita desde desde la Majada del Ministirio10-9-08.

            Ganamos altura hasta rebasar el collado situado al norte de Peña Arafita  para, posteriormente, encaramarnos a la arista que baja  desde El Ourade y La Inclusa.


            Hay unos importantes campos de nieve en la Cabecera del Barranco de Balzaroleta, pero hay que perder bastante desnivel y  estando ya en zona bastante erguida, la colección de aludes depositados es considerable y queda todavía mucha nieve por caer, así que, nos olvidamos de esa nieve y proseguimos arista para arriba, ruta en la que no preveo mucho futuro.


La Inclusa en la Arista de Ferraturas.

            Poco más adelante alcanzamos la arista ligeramente al noroeste de la cima de La Inclusa. Estamos a 2250 metros de altitud y son las doce menos cuarto.


            Vamos a almorzar un poco aquí contemplando la continuación por la arista que se resuelve con un par de paredones calizos cortados a pico que nos indica que se acabó la arista para nosotros hacia cualquiera de los dos lados, ya que el faldeo por ambos lados está además de erguido, con nieve profunda y peligroso.


Ministirio y la Inclusa desde Moncalbos. 10-9-08.

            Por muy poco no podemos alcanzar la Cima de la inclusa pero tenemos nuestra alternativa que nos sirve de recurso: nos iremos hacia el oeste desmontándonos con mucho cuidado de la arista en los 40 primeros metros hasta alcanzar los campos de nieve que rellenan el fondo del circo  de Ferraturas. Allí podremos probar al fin nuestras raquetas.


            Salidos de la fuerte pendiente sacamos de las mochilas las raquetas y tras calzárnoslas nos vamos para abajo a caminar y a aprender a hacerlo con ellas.


Foratata desde Arafita.7-6-08.

            De llano y cuesta abajo o cuesta arriba, siempre que la pendiente no sea medianamente fuerte, la cosa va bien. Luego, le cogeremos el tranquillo al descenso dejando resbalar un poco la raqueta hasta que ella sola se frene. Cuando la pendiente se acentúa, no sabemos si será porque la nieve está excesivamente blanda, se da algún traspié que otro. Lo más incómodo resulta el caminar a media ladera, pero a pesar de todo nos damos una buena vuelta por os Calzes de la Coroneta, compartiendo espacio con una crecida manada de rebecos.


El Nevero Oeste de la Inclusa. 7-6-08.

            Abandonamos la nieve frente al Minutar, y atravesar los crecidos brazos del Barranco del Arrigal, de vuelta hacia el Formigal es algo que hay que hacer con mucha picardía y con todo cuidado.


Paredón Oest e de la Inclusa.22-9-11.

            Hemos vuelto hacia el sur y ahora nos movemos  en busca de un lugar un poco seco donde parar a comer.


Loa Arrieles desde la Inclusa.

            A las dos, tras dar un pequeño susto a un  sarrio desperdigado que nos recibe con un bufido y tras escuchar el silbido de una marmota sorprendidos el un pedregal que vamos buscando, nos paramos a comer cuando son las dos de la tarde.


Ferraturas y la Inclusa desde el Puerto Viejo de Sallent. 10-7-05.

            Media hora después continuamos nuestro camino por pradera que verdea y florece a salvo, de momento del yugo del hielo del próximo pasado invierno.


            A las tres y media, tras faldear la cara sur de la Peña del Forato nos llegamos al coche. Hoy han sido 850 metros de desnivel pero el trabajo ha sido de una mayor cuantía. A pesar de ello el día ha resultado satisfactorio.


            Damos una vuelta por el Formigal para llegar a casa a las cuatro y cuarto de la tarde.

11 abr 1999

3-99. LOS IBONES DE ANAYET POR CANAL ROYA. 11-4-1999.

La Rinconada de Anayet por debajo del circo lacustre del mimo nombre desde Canal Roya. 23-2-08.

Aparcamiento de Canal Roya, Refugios del Barranco Canal Roya, Rinconada de Anayet y Circo Lacustre de Anayet.
11-04-1999.
Salida 11 h. Llegada 18 h.
Mixto.
Fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Anayet procedente de Iberpix. Vía en amarillo.
 
            Terminan las Vacaciones de Semana Santa, es 11 de Abril del 99 y hemos decidido según propuesta de mi chica subir la Canal Roya  y acercarnos hasta los Ibones de Anayet. Aunque a mi me pasa por la cabeza, con permiso de la nieve hacer el Diente de Anayet, aunque la hora no es lo más indicado, pues para ello echándonos a andar alrededor de las ocho de la mañana podría haber resultado una actividad impecable.

            Son las once de la mañana, una hora de pecado mortal, cuando aparcado el coche en el Párking Próximo a Rioseta nos echamos a andar pista adelante guiados por el plano de situación y las correspondientes balizas de la GR11. Estamos a 1340 metros de altitud.

            La mañana es fresquilla. En Rioseta y en la Raca están las frías nieblas que no pueden traer otra cosa que nieve.

Merendero de Canal Roya. 6-8-11.
 
            Contorneamos La Raca para orientarnos en dirección nordeste y en suave ascenso pasamos la portera que está abierta, poco más arriba el Campamento y la Fuente del Cerezo con su cartel de 1460 metros.

 La pista está bastante bien y se prolonga algo así como unos 3 kilómetros. Nos da tiempo para recordar: fue el año 85 y en nuestra travesía de Canfranc a Ordesa cuando  recorrimos el camino por primera y única vez. En aquella ocasión nos sonó a largo y ya no habíamos vuelto. ¡Cuántos recuerdos nos vienen a la memoria! Y ¡cuántos detalles se nos han olvidado! No podemos recordar la incorporación al barranco y ni siquiera si había mucha o poca pista. Habrá que leer mis memorias de la montaña, ya que  se trata del primer escrito que guardo.

Sólamente recuerdo el final de la pista o camino, roto por el Barranco de Canal Roya, cuando pisamos el paraje, en el que hay un jeep del ejército aparcado. Luego continuando por camino trillado que transita la orilla derecha del mismo, enseguida alcanzamos el primer refugio al que acaba de llegar una pareja que caminaba delante de nosotros. Son las doce y estamos a 1560 metros de altitud.

 La Canal Roya desde Peña Blanca. 12-4-13.
 
La pareja se va hacia Las Negras y nosotros camino adelante al encuentro de los primeros neveros que bajan hasta el camino. Encontramos algunas huellas no demasiado viejas sobre la nieve que se encuentra bastante consistente pues ha entrado algo de viento en el valle, así que suavemente y en ascenso continuamos por la base de la ladera norte del valle, ya que hemos cruzado el barranco en las inmediaciones del primer refugio.

            Poco más adelante y en la orilla derecha del barranco, recostado en los ya verdes prados del solano, aparece el segundo refugio. Cuando nos encontramos al frente del mismo, la nieve ya es continua pues estamos sobre los 1700 metros de altitud.

Diente de Anayet desde el Ibón Pequeño de Anayet. 12-11-07.
 
La monotonía de la nieve nos lleva a recordar el lugar por el que abandonamos el camino del fondo del valle y nos incorporamos directamente sobre la Cara Norte de Las Negras al encuentro de los inexistentes Ibones Bajos de Anayet. Aquello sí que era ilusión. Ilusión y otras muchas cosas más. Ahora continuamos por una vía hecha sobre la nieve por un auténtico experto: un sabio de los que, de vez en cuando caminan por la montaña y puedes reconocer sus huellas.

Es ya la una de la tarde cuando avistamos la Pared de la Rinconada de Anayet. Queda un buen trozo todavía. Así que, paso a paso, en medio del continuo manto blanco que rellena todo el fondo del circo y las paredes del mismo nos acercamos pasando bajo la Cara Nordeste del Diente de Anayet hacia la Pared de la Rinconada. Quedarán cerca de 300 metros de desnivel y le anuncio a Rosa una hora.

En los Ibones de Anayet. 11-1-09.
 
Llegados a la pared la huella traza una travesía hacia nuestra  izquierda para pasar entre afloraciones rocasas. La nieve venteada se ha puesto algo dura por lo que hay que poner atención pues no llevamos los crampones. La travesía se continúa con un tramo directo bastante pendiente en el que hay trazada una buena huella. Unos metros más adelante viramos en travesía hacia el otro lado de la pared en busca de un rellano intermedio en el que se acumula nieve venteada. 
 
Superada la parte más dura del resalte se soluciona el final con un par de corredores sucesivos en busca del camino más fácil que acabe con la pared y nos deposite en el borde superior del Cerrojo Lacustre de los Ibones de Anayet, en las proximidades del Diente. Son las dos de la tarde y estamos sobre los 2230 metros de altitud.

            El viento y el sol están en y por todo lo alto, así que, al abrigo de unas rocas nos paramos con la intención de comer un poco que ya es hora, pero eso solamente me lo parece a mí. Mi tiene unas prisas enormes por bajar la pared. Parece ser que le ha impresionado bastante. Así que no queda otro remedio que abreviar a tope y quince minutos después, dejando allá arriba a un grupo de franceses que gritan más que andan, iniciamos el descenso tras mi adiós al Diente de Anayet.

El descenso por la huella, fuera de la nueva vía que mi atrevida esposa quiere buscar, no tiene otra historia que el cuidado y la atención. El tramo más erguido de espaldas al valle y la travesía horizontal con la técnica requerida son un entretenimiento para cuarenta minutos escasos que nos sacan de la pared y nos depositan en una cabalgada sobre la nieve ya un poco más blanda.

Atrás quedan las nubes que, al fin, han llegado y que nos soplarán de espaldas para que bajemos un poco más aprisa si cabe.

La llegada a los refugios se hace larga, casi tan larga como la comida sobre el verde recién nacido en el solano de una manada de cerca de 200 rebecos.

En la pared oeste del refugio inferior, al abrigo del viento, paramos a comer. Son las cuatro y cuarto y Rosa ha llegado hambrienta tras 900 metros de desnivel. Bolisnea débilmente.

Media hora después reanudamos nuestro descenso atravesando el barranco alcanzando enseguida la pista.
 
 
Parte Baja de la Canal Roya desde el Pico Canal Roya. 19-3-09.
 
A buen paso deshacemos la misma, echamos una ojeada al Campamento que por cierto tiene sus instalaciones en muy buenas condiciones y nos llegamos al coche. Son las cinco y media de una tarde que por arriba se está encerrando bastante.

No hay circulación a pesar de ser domingo pues ha terminado prácticamente la Campaña de Esquí por este año. Cuando subíamos por la mañana se podían ver a la llegada del arrastre largo de Astún, el inicio del descenso de la pista por oscuros esquiadores que se recortaban al blanquecino cielo.

Paramos en Jaca para ver si nuestro primo Tomás nos ha conseguido una anunciada reseña sobre el Atlas y enseguida a casa. Tenemos que recoger a nuestra hija que vuelve del Campus de Vilanova.

3 abr 1999

2-99. EL PICO DE LAS ESCUELAS O ESCUELLAS. 3-4-1999.

Pico de las Escuellas desde la Arista Oeste de Piniecho. 2-9-06.

Pista de la Ripera, Barranco de la Ulot, Arista Nor-noroeste, Faldeo Cara Norte y Arista Norte. Descenso por el Collado de Yenefrito.
03-04-1999.
Salida 09 h. Llegada 16 h.
Mixto.
Bastante fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Escuellas procedentre de Iberpix. Vía en amarillo.
 
            Estábamos a punto de marchar con la caravana para disfrutar de las vacaciones de Semana Santa 99. Iban a ser cuatro días solamente pues Biola se había apuntado a un campus cuando me dice mamá por teléfono que se había roto un brazo al caerse de una escalera.

 No me lo tomé mal. Despedí tranquilamente nuestras previstas vacaciones por los alrededores de Olot y luego…

El sábado día 3 de Abril, con un buen tiempo anunciado como últimamente no se recordaba ya en la Semana Santa, decidimos ir al Pico de Las Escuellas, a ése que oí por primera vez en boca de Diego Alfonso Muñoz Cobo Vacas, el que me vendió la moto; y que luego, por casualidad, tantas y tantas veces vería en el portarretratos sobre mi mesa  de despacho, como fondo de aquella preciosa fotografía que sobre un maravilloso y amarillo prado de diente de león florido, tomada en la primavera del 94 cuando volvíamos de nuestro fallido intento de llegar al Ibón de Catieras con Biola debido a la crisis respiratoria que le sorprendió en el Collado de Yenefrito.

Luminoso Pico de las Escuellas desde la Pista de la Ripera. 2-1-10.
 
Aquella mole inmensa colocada en mitad de la Ripera me había subyugado poderosamente, pero no sé por qué razón todavía no lo habíamos subido, quizás sería porque el Pirineo es tan grande y nosotros somos tan limitados que no habíamos dado de sí suficiente para eso.

A las ocho y cinco salimos de casa y tras comprar pan tierno nos vamos hasta el aparcamiento de al Ripera. Aparcamos allí, nos calzamos las botas y con las mochilas al hombro pasamos la cadena y nos vamos pista para arriba en dirección este. Son las nueve menos cuarto.

La pista que hemos recorrido repetidamente arranca a 1200 metros de altitud y a la chita callando en poco más de 4 kilómetros asciende 300 metros y se sitúa a 1500 metros cuando la pista confluye con el Barranco de Piniecho. La mañana está arañada y estupenda para caminar.

Un poco más de nieve en la Oeste de las Escuellas. 20-1-07.
 
Una hora después abandonamos la pista y  nos vamos por las escorrentías de la Costera de Yenefrito para ganar altura y progresar en dirección sudeste lo más próximo a la arista ya que es la zona más limpia de nieve a estas alturas de la temporada.

Se trata de una zona de pradera muy erguida, de la que se acaba de marchar la nieve. Sacamos los piolets para emplearlos de apoyo, ya que la pendiente es considerable y comenzamos a caminar entre neveros.

Con la Arista Oeste de las Escuellas.
 
Poco más arriba alcanzamos el vallado de protección, eso que parecía una huella en los neveros superiores, y por la parte de fuera seguimos progresando, ya que por allí hay más tramos sin nieve.

Enredado en los alambres de la valla encontramos parte de la cabeza de un rebeco totalmente comida por los buitres. Tiene dos preciosos cuernos enroscados inimaginablemente en los alambres, que es lo que ha permitido que estuviera allí. Me cuesta un rato soltarla y me la echo a la mochila.

Tras un breve rellano, la pendiente se acentúa para afrontar el primer resalte. Nosotros tenemos que meternos en la nieve que está buena  siempre y cuando haya suficiente, ya que en otro caso se trata de hielo de transformación y con esta pendiente se trabaja muy mal.

Faldeo en la Noroeste de las Escuellas hacia la Norte. 3-10-10.
 
Paramos a almorzar en una zona limpia de nieve pues suponemos que a partir de allí pocos lugares habrá tan adecuados. Son las once de la mañana y estaremos sobre los 2000 metros de altitud.

 Decidimos después de pruebas meternos de lleno en la nieve abandonando las zonas que considerábamos mejores para subir limpias de nieve y enseguida alcanzamos el primer resalte con una pequeña sorpresa ya esperada: por la arista no se puede continuar pues hay un segundo resalte mixto muy complicado seguido del paredón somital y hay que perder altura además de meterse  en la nieve. Algo de esto ya imaginaba pero...

Descendemos unos metros sobre pedrera y nos incorporamos a la nieve que está buena pero profunda con la intención de, en suave descenso, trazar una travesía hacia el este atravesando una buena parte del amplio y perfectamente innivado corredor norte, perder la mínima altura e incorporarnos lo más arriba posible en el corredor cuando ya se estrangula.

Zona Inferior del Corredor Somital de Peña Escuellas. 3-10-10.
 
El asunto sale económico y nos deja en el estrecho corredor. Son 30 empinados metros los que nos depositan en una comba de nieve a la que le están llegando las nieblas. La mañana, que estaba mediana y peor por los alrededores, también aquí se ha ido estropeando y la nubosidad ha ido tomando consistencia terminando por echársenos encima. No llegaremos, le digo a mi chica pues la cima alargada y defendida por paredones está casada con la niebla, suerte que para bajar no hay problemas.

Se hace pesado abrir huella tantos ratos con nieve tan blanda y profunda pero voy bien. La comba de nieve se alarga y se empina. La niebla nos envuelve y nos regala unas finas gotas que no molestan. En dirección sudeste nos vamos en busca de un hito perfectamente colocado en la parte superior de un corredor de salida de la comba de nieve.

El final está muy erguido y nos conduce a la parte superior de un pequeño dorso que en dirección sudeste confluye poco más arriba con la arista norte del pico. Nosotros lo atravesamos en diagonal dirigiéndonos de frente hacia la base del corredor somital por el que suponemos poder acceder a la cima.

Placas en la parte alta del corredor. 3-10-10.
 
Estamos cerca y bien se nos vale, pues la nieve se hace más profunda, y más que se hará en el corredor que tendrá unos 50 metros. Lo intentamos junto a las rocas de nuestra izquierda tras desistir de incorporarnos a las mismas. La nieve es tan profunda que a veces hago huella sobre la misma huella. Progresamos  luego por el centro a cuatro patas con todo lo que tenemos.

Intentamos salir por nuestra derecha pero se trata de un tramo corto pero muy erguido de roca lisa según canta el piolet y desistimos por miedo a bajar envueltos en nieve corredor abajo.

Desde debajo del ollado de Yenefrito. 28-12-06.
 
Por tanto, nos vamos a nuestra izquierda para alcanzar la arista y el terreno mixto y complicado para más señas: hay poca nieve, algo de hielo, rocas sueltas y roca buena con las presas rellenas, un panorama francamente delicado. Solamente tiene dos aspectos favorables: uno que es corto y el otro, que si nos caemos tenemos dos buenos corredores para bajar.

Espléndida imagen de Escuellas desde Espelunz.5-9-08.
 
Superamos el primer tramo delicado y a continuación subo un bloque inclinado con piedras grandes y sueltas que puede ser bastante complicado para la bajada pues los apoyos de los pies tienen hielo. Rosa dice que se queda y yo no insisto estamos, según calculo a 20 ó 30 metros de la cima, y así es.
 
Visto y no visto. La cima casi ni la toco. En otras condiciones hubiéramos ido de punta a punta y hubiéramos contemplado un paisaje, hoy inexistente.

 Escuellas desde la Norte de Tendeñera. 20-7-07.
 
Estamos en la cima del Pico de Las Escuelas a 2507 metros de altitud. Es la una. Las nieblas nos han dejado llegar  y poco más. Me despido de la cornisa somital  y con todos los cuidados del mundo y uno más me voy para abajo al encuentro de Rosa que se ha ido unos metros para abajo apartándose, un poco si cabe, del riesgo de ser arrastrada por algún bloque suelto del paso clave.

Punta Escuellas desde la Norte de Peña Escuellas. 3-10-10.
 
Luego ya juntos bajamos con cuidado y atención los últimos metros de arista y  nos metemos en el corredor y ya en la gloria: bajamos a todo trapo el corredor somital pues ni siquiera tenemos miedo a bajar envueltos en nieve. Puede ser que haya sido el corredor más empinado y que mejor hemos bajado en nuestra ya crecida experiencia montañera. De la misma tacada bajamos el segundo corredor pero al llegar a la zona de la travesía de subida nos vamos deferente para abajo en dirección al Refugio de Yenefrito y al collado.

 La Norte de Escuellas desde el Contrafuerte Oeste de Ferreras. 5-9-08.
 
Nos alargamos por los neveros cuanto podemos y en las proximidades de Collado de Yenefrito alcanzamos la pradera alpina recién salida de la nieve del invierno. Son las dos de la tarde y estamos a 1800 metros.
 
Hemos bajado como motos y poco más abajo al abrigo de unas piedras bajo la peña extraplomada que llaman el Dedo de Yenefrito, pues el día está regularcillo nos paramos a comer un poco.

La Sudeste de Escuellas al sol de la tarde. 7-12-11.
 
Media hora después reaunudamos el descenso y en poco más de quince minutos alcanzamos la pista que desandamos admirando los preciosos prados junto a la misma y el maravilloso paisaje que se contempla desde cualquiera de ellos.

Tranquilamente en una hora de camino nos ponemos en el coche cuando van a ser las cuatro, algo antes de lo que calculábamos: han sido 1325 metros subidos, el ascenso ha sido un poco más largo de lo calculado pero en cambio el descenso ha resultado compensador. Ya sabíamos que el tema podía resultar peleón

La Oeste de Escuellas. 1-10-10.
 
Paramos en el Poblado de Bubal para echar una ojeada y un café con leche y a las cinco menos cuarto, sin apenas circulación, en casa.