18 sept 1999

10-99. PICO DE FERRERAS. 18-9-1999.

Cara Sudeste de Ferreras.

Pista de la Ripera, Collado de Tendeñera, Puerto de Ordiso, Collado de Mallaruego, Arista Sur, Pico Ferreras, Ibón de Mallaruego y Barranco de la Ripera.
18-09-1999.
Salida 09 h. Llegada 16 h.
Mixto.
Fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Ferreras procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Septiembre del 99 sale pasado por agua y nos vamos a Salou de fin de semana. El tiempo resulta extraordinario y el agua está maravillosamente buena. El traumatólogo me dijo el día 9 al quitarme el yeso que tomara baños de agua de sal, y entre San Sebastián y Salou mejor el Mediterráneo que está más cerca.

            El sábado 18 nos levantamos a las siete de la mañana y a  las ocho abrimos el candado de la pista y nos marchamos para arriba. José Luis Allúe nos ha bajado la llave de la Pista de la Ripera. Es la primera vez que la subimos en coche ya que la vez anterior casi ni la empezamos.

            La pista está bastante estropeada en relación con el final del invierno cuando la subíamos para ir al Pico de las Escuellas, estaba impecable en aquella ocasión.

El Collado de Yenefrito. 2-9-06.

            Subidos 4 kilómetros en dirección este-sudeste hasta el inicio de la Costera de Yenefrito, y orientándonos al sur continuamos ascendiendo la pista a lo largo de 3 kilómetros y medio más. Para ello hemos de pasar al lado izquierdo del Barranco de la Ripera y transitamos junto a un refugio pastoril cuando la pista quiere girar un poco al este.

            Poco más arriba frente a la cascada del barranco, en un plano ensanche junto a la pista, aparcamos. Estamos a 1600 metros de altitud y las paredes de Peña Forato nos cierran ya el paso.

Cascada der la Ripera. 20-7-07.

            Son las nueve menos cuarto cuando nos echamos a andar. Dos que van delante de nosotros nos muestran el camino, por otra parte evidente y visible, al otro lado del barranco y a media ladera ascendiendo en busca del valle colgado del que salta la cascada.

            La pista continua en fuertes lazadas volviéndose hacia el sudoeste al encuentro del refugio pastoril que se instala cerca ya a la zona de Sabocos.

            Cruzamos el barranco y tomamos el repecho que tendrá cerca de 250 metros con tranquilidad, pues de momento el día no apura.

            Este tramo de camino, mejor dicho, este camino no lo recordamos. Hace ya tantos años, éramos tan principiantes y además estaba nevado que tenemos una imagen vaguísima e irreal del mismo.

            Pasado el repecho que hemos realizado en dirección nordeste, contorneamos un paredón rocoso perpendicular a Peña Forato y girando a nuestra derecha nos orientamos definitivamente al este en busca del Collado de Tendeñera.

Barranco de Tendeñera. 20-7-07.

            El camino se allana y cruzamos por tercera vez el barranco para continuar por su orilla derecha pasando junto a otro refugio pastoril que está muy limpio e instalado en un rellano vestido de pradera alpina y continuamos adelante mientras el sol pelea con cierta nubosidad que ya ha aparecido sobre el Collado de Tendeñera.

Vertiente Oeste del Collado de Tendeñera. 20-7-07.

            Poco más arriba, otro rellano nos catapulta hacia el repecho final, desaparecido ya el barranco.

            Hace fresquillo cuando a las diez y cinco alcanzamos el Collado de Tendeñera situado a 2330 metros de altitud. Charlamos con la pareja que también acaba de llegar. Quieren ir, si tienen ganas, hasta Tendeñera.

            Les indicamos algunos lugares que se ven desde el collado y proseguimos nuestro camino bajando un poco hacia Otal, pues en el mismo collado, una barrera rocosa, nos impide acceder directamente a la dirección en la que pretendemos continuar.

            Descendemos a media ladera no más allá de 50 metros de desnivel, y en el segundo corredor de los que parecen claramente practicables, nos metemos en él orientándonos hacia el norte.

            Sorteando el agua del barranco que baja por el corredor fruto de las lluvias de la semana, ascendemos fuertemente alrededor de 150 metros, y en el origen del mismo paramos a almorzar. Son las once menos cuarto.

            Comemos un poco contemplando la nieve que ya viste el Corredor Oeste del Perdido pues parece ser que el agua de esta semana ya ha sido nieve en altitud, contemplamos la Cara Norte del Pico Otal y el corredor de acceso a la cara sur, el bucólico y suspendido Valle de Otal y el Valle de Bujaruelo, lugares de gratísimos recuerdos acunados en el tiempo.

            A las once proseguimos para arriba en dirección norte, y tras salvar en fuerte ascenso un espolón que baja en dirección este, transitamos a media ladera las Zonas Lacustres del Puerto de Ordiso salpicadas de pequeños ibones. Vamos directos al Collado de Mallaruego.

            Para ello salvamos la pedrera somital del corredor y nos asomamos al norte: aparecen en primer plano el Collado de Fenez y el Pico de Ferreras.

Las Suertes de Otal desde el Collado de Tendeñetra. 20-7-07.

            El acceso al Pico de Mallaruego obliga a dar una pequeña vuelta hacia el norte para salvar los paredones que arrancan del propio collado, nos quedarán unos 50 metros hasta la cima que queda al oeste del collado pues debemos estar sobre los 2650 metros de altitud. Me digo de hacerlo a la vuelta por no perder tiempo ahora y nos descolgamos, pedrera abajo, en busca del Collado de Fenez tomado por un nutrido rebaño de cabras.

            Alcanzado el collado situado a 2499 metros de altitud, decidimos faldear por el este un par de picachos que adornan la arista hacia el norte y que conducen al Collado Sur de Ferreras. Es un flanqueo a media ladera en el que salvamos un par de pasos característicos en sendos y pequeños paredones para no dar más vuelta.

            Frente al pico decidimos tomar la arista sur que buscar la nordeste, más fácil, pero defendida por una larga pedrera menuda. Es la una menos cuarto cuando alcanzamos el collado sur situado sobre los 2560 metros de altitud y nos metemos en la arista que está muy descompuesta y no demasiado transitada.

            La primera parte es fácil pero nos espera la pared terminal que es un tramo carácterístico y de unos 15 metros, tan vertical desde abajo como desde arriba. Una fisura estrecha permite salvarla sin excesivas dificultades, pero no voy muy confiado con mi mano izquierda algo doliente al esfuerzo todavía por la rotura,  y poco después de empezar la fisura, viendo que hay un par de pasos fuertes, decido escaparnos por el oeste contorneando para ganar un corredor fácil que situado al nordeste nos conduce a la antecima del pico.

Vignemale, Calcile y Bila desde Ferreras.

Ibón de Catieras desde Ferreras. 2-10-10.

            Un pequeño descenso a la brecha intermedia y un cuidadoso paso de IIº nos depositan en la cima del Pico de Ferreras a 2638 metros de altitud cuando es la una del mediodía.

La Oeste de Ferreras. 2-10-10.

Reflejos de Ferreras en Catieras. 2-10-10.

            Hacemos fotos, echamos un trago, contemplamos el Ibón de Catieras allá en el hondo, los Picos de Catieras y Baldairán al norte y el próximo Collado de Espelunz, al que debimos llegar la primera vez que subimos a Catieras. Nos vamos para abajo a la una y cuarto.

El Puerto de las Obellas y la cresta hacia Ferreras. 5-9-08.

            Lo hacemos por la fácil arista nordeste antes que perder demasiado tiempo desandando la arista que hemos traído ya que resultaría algo más laborioso que este. Enseguida tomamos un fácil corredor que orientado al sudeste nos deposita en la cabecera de la pedrera que hemos desechado para subir.

Arista Norte de Ferreras desde la Sur de Espelunz. 2-10-10.

            La continuación es un flanqueo siguiendo algunas trazas de camino en la misma horizontalmente para ir en busca de los dos pasos claves que hemos utilizado en la ida y alcanzar el Collado de Fenez que sigue ocupado por las cabras.

Mallaruego desde la Sudoeste de Ferreras.

            Llegados al collado pasamos a su vertiente oeste y en diez minutos alcanzamos el Lecho Lacustre en el que se asienta el Ibon de Mallaruego. Son las dos de la tarde y paramos para comer, el lugar es absolutamente encantador.

Ordesa y Bujaruelo desde el Ibón de Ordiso.

            A las dos y veinte reanudamos la marcha virando un poco al sur para ni enrallarnos al este ni bajar al fondo del valle que desciende, a nuestra derecha.

La Norte de Otal desde los Ibones de Ordiso.

            Sale el sol y en un abrigado paraje, antes de iniciar el descenso que nos permita alcanzar el camino de ascenso utilizado por la mañana, paramos para tomar un poco el sol. Ya teníamos ganas de que saliera y nos endulzara un poco el día.

Ibón de mallaruego y Escuellas.

            Media hora después seguimos para abajo entre la inclinada pradera alpina y un amplio corredor en el que se notan los arrastres del agua de estos días pasados. Serán casi 200 metros de desnivel los que nos llevarán, tras flanquear la pedrera final ya hacia el oeste, al refugio pastoril  que hemos visto esta mañana en el primer rellano sobre los 1950 metros de altitud.

Descenso hacia el bón de Mallaruego. 20-7-07.

            Cruzamos el barranco y enseguida bajamos el último resalte al encuentro del coche que nos espera en el lugar que lo hemos dejado aparcado.

La Norte de la Peña del Forato bajando hacia el Rincón del Verde. 20-7-07.

            Son las cuatro y media cuando nos metemos en el coche, pasamos el refugio que a la mañana tenía un par de coches aparcados y tras adelantar a una cabaña que baja por la pista y que se desvía hacia Yenefrito, continuamos pista abajo para llegarnos a Panticosa.  Son las cinco y media.

            Luego dejamos la llave por debajo de la puerta del Ayuntamiento, como hemos acordado y a las seis estamos en casa con 1250 metro en las piernas.

29 ago 1999

9-99. COLLARADA POR ACUMUER. 29-8-1999.

Collarada desde la Sudeste de Collaradeta. 17-9-12.

Acumuer, Churrón Collado de Marañán, Collado de Ip y Cara Sudoeste.
29-08-1999.
Salida 08 h. Llegada 19 h.
Sol.
Fácil.
Aproximadamente 50 socios de GMS. y Mariano Javierre.
 
Mapa de Collarada procedente de Iberpix. Vía en amarillo.
 
            Collarada es, sin duda, el pico que con seguridad, más he visto; y a pesar de ello, quizás sea el que proporcionalmente menos veces he subido. Lo veo desde mi casa, desde Sabiñánigo, desde el colegio donde trabajo, desde cualquier parte. Me sugiere al campanario de la torre de una iglesia pero no solamente eso como podré comprobar, y también sé que desde otras partes presenta perfiles bien diferentes.

            Subimos con Rosa por primera vez, hará la friolera de 16 años, precisamente porque Biola mamaba entonces todavía y tuvimos que bajar a la carrera para que Rosa le diera su ración correspondiente ya que por la mañana mi madre le había dado un biberón. Subimos con Biola por segunda vez y última cuando tenía 10 años.

            En la primera ocasión subimos con el coche hasta el Abrevadero de La Espata  tomando un corredor, un poco al oeste y tras virar un poco más al oeste subir de frente para arriba. En la última ocasión nos subimos con el coche hasta el final de la Pista de la Trapa y tras acampar allí, al día siguiente subimos prácticamente de frente.

            Ahora se va a celebrar la Primera Puyada Popular al Collarada y el domingo 29 de Agosto hay que subir a balizar el camino.

            A las siete de la mañana tomamos el autobús hasta Acumuer. Seremos alrededor de 50 los que nos desmontamos junto a la barrera de la Pista de Bucuesa.

            Comenzamos a caminar a las ocho menos diez. Estamos a 1150 metros de altitud y la mañana está deliciosa. El personal me pregunta dónde está Rosa y qué me ha pasado en la mano.

Los prados de la Orilla Derecha del Puerto de Acumuer. 17-9-12.
 
            En la fuente  del final del puerto junto al Churrón rellenamos las cantimploras de agua, me da la impresión de que no vamos a parar junto al barranco para almorzar con agua, y a partir de aquí, no creo que encontremos agua pues yo solamente conozco una fuente en la zona y no cae cerca de nuestro camino. Son las nueve y veinte pasadas y estamos a 1520 metros de altitud.

            Atravesamos el Aurín para incorporarnos al Barranco del Buxacar que nos ha de llevar directamente al Collado de la Espata o de Marañán.

Por la orilla derecha del barranco hacia el Collado de Marañán. 17-9-12.
 
            Encontramos unas malos y pocos hitos hechos, con lo que pensamos que habrá que trabajar de lo lindo, y enseguida comenzamos el ascenso por la orilla derecha del barranco siguiendo un viejo camino, poco transitado y consecuentemente bastante cerrado que atraviesa en ascenso la masa arbustiva que puebla este lado de barranco.

            El primer tercio transcurre al encuentro de la pradera alpina, ha dejado atrás la masa forestal en la que se afinca algún haya y se toma un pequeño descanso pues ha subido con cierta rapidez.

Vertiente Este del Collado de Marañán. 17-9-12.
 
            El rellano del camino nos deposita en el seco lecho del barranco en el que la gente quiere parar a almorzar. Yo me voy directamente hasta el collado. Serán sobre 300 metros de desnivel que hago a buen ritmo, al mío pues subo solo.

            No se me llevará apenas media hora pero entro en calor. El Collado de Marañán está 2041 metros de altitud. Son las 10.

            Poco más arriba está Felipe Narvión haciendo hitos. Lo alcanzo y continuamos balizando un tramo de camino que discurre primero por pradera alpina a la que le va apareciendo lapiaz calizo y que en suave pendiente conduce a un visible collado en el Contrafuerte Sudoeste de Peña Samola Baja.

Collarada y Collaradeta desde el Collado de Marañán. 17-9-12.
 
            Alcanzamos el collado cuando son las once menos cuarto y decidimos esperar pues el personal no se asoma todavía por el Collado de Marañán o Espata. Yo aprovecho para almorzar pues no lo he hecho todavía.

Collaradeta y el Contrafuerte de Samola Baja desde el lapiaz. 17-9-12.
 
            Son las once y cuarto cuando llegan los primeros al lugar en el que nos encontramos. Hay gente que se ha quedado, otros van muy despacio y no todo el mundo pretende ir para arriba.

Collaradeta desde el Contrafuerte de Samola Baja.
 
            Unos pocos continuamos hacia arriba, siempre en dirección norte bajando unos 25 metros al encuentro de un corredor que viene de más abajo y se convierte en pedregoso, empinado y descompuesto para romper una barrera rocosa vertical que también se rompe en otro corredor 200 metros más al oeste, lugar por el que asciende la vía que desde el abrevadero casi llega hasta el mismo Collado de la Espata.

Rellano en la Sudoeste de Collaradeta con las Samolas de cierre. 17-9-12.
 
            Subido el corredor viramos un poco al noroeste y por una plataforma que discurre prácticamente en horizontal por la parte superior de la barrera rocosa contorneamos el Espolón Sur de Peña Pequeña o Collaradeta y volviendo de nuevo al norte tras un pequeño descenso que algunos hacemos por la pedrera sin bajar al fondo, tomamos un largo y estrecho corredor que se descansa un poco en su mitad y tras subirnos algo más de 150 metros nos deposita en un reducido, plano y cerrado circo contenido entre Collarada y Collaradeta a 2500 metros de altitud.

Collado de Ip.
 
            Frente a nosotros se encuentra el Collado de Ip, alrededor de 100 metros más arriba. Decido subir a mi ritmo y me voy para arriba en dirección al collado por un marcado camino en el que se notan  huellas de agua. Ayer tarde la granizada, "pedregada" fue considerable pues dejó el monte blanco y aquí en la sombra hemos encontrado acumulaciones de granizo y es pasada la una del mediodía.

La Sureste de Collarada desde el Collado de Ip.
 
            Desde el collado se contempla el fácil y sombrío corredor, casi todo el día, que sube desde el Ibón de Ip. Allí se vira un poco a nuestra izquierda y primero junto a la arista y luego hacia el centro de la pared nordeste, siguiendo caminos trazados sobre pedrera más inestable cuanto más alta ganamos altura a buen ritmo.
 
El Collar de Collarada 11-8-05.
 
            Bajo el casquete somital encontramos una escorrentía de agua de granizo de la tarde anterior que a alguno le va a ir de perlas. Alcanzada la cúpula, un corredor directo y bastante limpio nos permite, con algún apoyo de manos, pasar fácilmente los últimos 100 metros de desnivel. La verdad es que el paretazo tendrá 400 metros de desnivel y sube a destajo.

Cima de Collarada por primera vez. 14-8-83.
 
            A las dos estamos en la cima de Collarada a 2886 metros de altitud. La verdad es que el que llegue allí abajo un poco cascado se le va a atragantar el repecho de buena manera.

            Va llegando el personal. Mientras tanto bebemos, charlamos con el personal y les indico algunas cimas del dilatado horizonte que conozco. Encarnita Lanaspa ha subido mal, pero tenía tantas ganas de subir... Es la que me dirá que Collarada tiene forma de teta desde Sabi y tiene razón.

Collarada desde Collaradeta. 24-6-00.
 
            Doy unas galletas y agua a algunos que han dejado la mochila en el lugar del almuerzo, grave error de principiante, inducidos por algún enterado.

            A las tres menos cuarto iniciamos el descenso. Bajaremos haciendo hitos media docena, el resto hasta unos veinte, bastante tienen con bajar sus cuerpos respectivos.

            Bajo el Collado de Ip paramos a reagruparnos un poco. Encima del paredón sobre la grada horizontal lo hacemos otra vez y en el falso collado esperamos de nuevo a pesar de que vamos parando para hacer hitos de buen tamaño. Decidimos no parar a comer hasta el lugar del almuerzo donde todo el personal podrá hacerlo.

Una buena parte del recorrido desde Bacún Norte o Espata. 26-6-08.
 
            Son las cuatro y media  cuando alcanzamos el Collado de Marañán y sin parar nos bajamos hasta el lugar donde espera el personal. A las cinco menos cuarto empezamos a comer.

            Una vez comidos reanudamos el descenso encontrando el camino balizado con cintas plásticas con lo que se sigue muchísimo mejor. Tranquilamente alcanzamos el fondo del puerto y en la fuente paramos a coger agua. Son  las seis y el autobús tendrá que esperarnos un buen rato.

            Bajamos la pista ya bastante tarde, por lo que nos libramos del calor que suponíamos para media tarde. El día ha estado sobrado con 1700 metros de desnivel y el trabajo de marcaje que hemos realizado.

            A las ocho pasadas ducha con cuidado por el yeso y fin.

12 ago 1999

8-99. SAYO Y LE BONDIDIER, LOS OCCIDENTALES DE LA MALADETA II. 12-8-1999.

La Sur de las Maladetas Occidentales.

Pico Mir, Pico Sayó Arista Este, Collado Cordier, Pico Le Bondidider, Collado de Alba y Renclusa.
12-08-1999.
Salida 10 h. Llegada 18 h.
Mixto.
Bastante fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de las Maladetas procedente de Prames. Vía en amarillo.

            El día 12 de Agosto del 99 no ha hecho más que comenzar.

            Rosa “quiere ver” la anunciada brecha entre el Mir y el Sayó que suponemos aquí mismo.

            Así que, en menos de diez minutos nos despedimos del Pico Mir y siguiendo la arista en dirección este continuamos en descenso hacia el amplio, pedregoso y suave collado que separa a este pico del siguiente.

            Sin ninguna dificultad alcanzamos el nuevo punto de inflexión de la arista tras descender apenas 75 metros. En el collado desde luego que no hay rastros de esa brecha complicada, previamente anunciada y nada sabremos de ella.

Cima Mir. Al fondo Sayó y Maladeta.

            Un suave ascenso de 110 metros de desnivel sobre una pedrera granítica corriente nos conduce a la Cima del Pico Sayó situada a 3220 metros de altitud, tercer tresmil del día cuando son las diez y media de la mañana.

            La arista continúa hacia el este y se afila inmediatamente: nada que tenga que ver con lo que hemos hecho hasta ahora. Por otra parte, yo estoy lleno de dudas.

            Realmente no sé en que pico estamos a ciencia cierta: la brecha anunciada entre el Mir y el Sayó no ha aparecido, siendo la única dificultad importante de la arista según Juan Buysé que dice, que  la continuación ascendiendo al Sayó ya es fácil, así como la continuación hasta  el Pico Cordier. De allí en adelante se complica para llegar hasta el Collado de la Rimaya.

            Frente a nosotros, sin perder altura prácticamente, tenemos una arista absolutamente dentada y estrecha. Un poco más adelante aparece un diente un poco más importante, luego unos pocos dientes más que conducen a una tramo de arista fácil un poco en diagonal a la dirección que llevamos y en la que tenemos que continuar, y un poco más atrás un pico más elevado, más afilado y más abrazado por las nieblas que para mí, o se trata del Pico Cordier o ya es el Maladeta en cuyo caso…las nieblas no son muy buenas compañeras nunca y menos sobre terreno desconocido.

            Las nieblas van y vienen, no hace muy buen “orache” que digamos pero paramos a comer, a beber y a esperar. De vez en cuando las nieblas se intensifican y en algún momento  hasta casi queremos tener alguna “rayada” de sol, el día está regular y desde luego no apto para principiantes, cosa que desde luego no somos nosotros, o quizás sï y no lo suponemos.

            Hacemos alguna foto, y en plan explorador continuamos adelante hacia el este empezando a funambulear por la dentada arista que no es difícil, requiere reconocer, dar vueltas e ir trepando arriba y abajo en los tres primeros dientes. El siguiente nos ofrece un muro de unos 4 metros formado por una laja con una fisura muy estrecha. En el flanco norte hay una alternativa muy complicada y al sur nada de nada, pues se trata de un paretazo que se pierde allá abajo en el lecho del Ibón de la Maladeta, que no vemos, pues a partir del Collado Cordier, al pedregal sur le va saliendo una pared que a esta altura alcanza la arista que estamos transitando.

El Ibón de la Maladeta desde el Collado Cordier. 2-9-05.

            La también anunciada escapada al sur, en el supuesto caso de que este sea el paso difícil, no es precisamente una alternativa que se salve con una pequeña pérdida de metros, hay que perder aproximadamente 150 metros como mínimo que serán con toda seguridad al final 200 metros, para pasar bajo la cota 3000 e iniciar el retorno a la arista pasada esta dificultad y algo más.

Decidimos dar la vuelta por el camino que hemos traído y pasamos ligeramente al sur de cima del Pico Sayó en busca de un lugar en el que la pared pierda potencia o bien alcancemos algún corredor que no se corte y nos baje hasta abajo para acceder de nuevo a la arista más delante de la dificultad que nos ha echado para atrás. Calculo que se nos llevará más de una hora pero tenemos tiempo.

Desechamos varios corredores con finales entre imposibles y dudosos y finalmente tomamos uno que nos permite no tener que volver hasta las inmediaciones del Collado Cordier.

            Ya abajo vamos bordeando la pared por su base contorneando el contrafuerte sur del Pico Sayó, transitando por la parte superior de un pequeño nevero.

            Contorneado el espolón trazamos una recta que en suave ascenso a través de tramos fundamentalmente rocosos salpicados con pequeñas manchas de nieve nos ha de llevar a la base de un corredor pedregoso y fácil por el que podemos retornar a la arista pasados los conflictos que hemos abandonado. Hemos desechado tomar un corredor próximo situado unos metros al sudeste del elegido porque aunque se llega por pedrera, se trata de una ese muy empinada y con materiales muy sueltos y pequeños aparentemente.

Pico Le Bondidider desde el Ibón de la Maladeta. 12-8-06.

Para llegar a la base del corredor elegido hay un pequeño nevero poco inclinado que hemos de atravesar en una longitud de unos 40 metros. La nieve sin ser abundante se deja hollar suficientemente con el simple paso pero tomo una piedra como siempre que atravesamos un nevero si no llevamos en la mano el piolet.

Faltarán unos 15 metros cuando la nieve blanda desaparece prácticamente y hago huella con un par de patadas. Seguidamente intento hacer otra y resbalo. Instintivamente me intento asegurar con la piedra que llevo en la mano izquierda intentando clavarla en el nevero pero me falla un pelín la suerte. Iba tan tranquilo y confiado que ni siquiera debía llevar bien cogida la piedra de tal forma que el golpe que doy sobre la nieve hielo repercute sobre el dedo medio de mi mano izquierda doblándose con fuerza al impacto hacia atrás a la vez que escucho perfectamente un ruido seco en mi mano. Inmediatamente siento un dolor importante en la palma de la mano.

Estiro con la otra mano los dedos y compruebo que los puedo doblar perfectamente, luego compruebo que en la muñeca no tengo ningún problema, pero tengo un tremendo dolor en la mano.

Me he hecho mal. Tengo plena conciencia de ello y con el paso del tiempo tendré plena seguridad.

Sacamos los piolets pues no falta ya casi nada para alcanzar las rocas del corredor. Doy un par de pasos pero mi mano está muy torpe y nos espera una pequeña trepada en el inicio del corredor.

-Rosa, nos damos la vuelta. No me encuentro con facultades suficientes para vencer ni en ascenso ni mucho menos en descenso las dificultades que pueden surgir por simples que sean.

Son las doce menos cuarto y se nos acaba de escapar la oportunidad de completar la arista desde Alba hasta Aneto, con la excepción de la Punta Oliveras. Pero qué se le va a hacer, la montaña seguirá allí para otra ocasión.

Nos vamos para abajo con mucho cuidado, con un ritmo lentísimo y yo con un nuevo equilibrio de tres patas de un banco con cuatro. Me tomo una aspirina para calmar el dolor, cosa que conseguiré.

He recuperado un poco el ritmo y alcanzamos el Collado Cordier. Me quito la mochila y me voy hacia la Cima del Pico le Bondidier.

 Cima de Le Bondidier. 13-8-09.

Creo recordar una arista de puro trámite pero saldrá una trepada maja para las condiciones en las que me encuentro. A pesar de ello no tengo problemas y de paso compruebo que apoyando la muñeca no me duele la mano, mano que por cierto se ha inflamado y enrojecido un poco.

A la una hago cima en el Pico Le Bondidier a 3185 metros de altitud. Rosa que viene detrás, duda en la arista, se pierde y aparece rebasando la cima a la una y cuarto. Entre tanto yo he hecho la foto que quería.

Se extraña de mi marcha pero yo voy bien y apenas me molesta la mano. A la una y media estamos de vuelta en el collado. Cogemos las mochilas y a media ladera llevando una línea de mínima pendiente alcanzamos el Collado Superior de Alba cuando son las dos de la tarde.

La Sur de Le Bondidider desde Cregüeña. 20-10-07.

Bajamos bien la gravera superior y tras atravesar en descenso el nevero superior siguiendo las huellas de ascenso, nos sumergimos en la niebla que aquí en la cara norte está afincada firmemente. No la abandonaremos hasta alcanzar la pedrera plana próxima a la tienda.

A las tres y media llegamos a la tienda, comemos un poco, recogemos, hacemos las mochilas y a las cuatro y media reanudamos el descenso.

Veinte minutos después llegamos a la Renclusa. Hay muy poco personal.

Esperamos al guarda para preguntarle por los picos pues se ha ido a pasear. Pero como no llega y son pasadas las cinco, nos vamos para abajo.

Los Occidentales de la Maladeta desde el Pico de Paderna. 17-5-12.

En otros veinte minutos nos llegamos hasta la parada del autobús que llega inmediatamente. Son las cinco y veinticinco.

El autobús nos deposita en el aparcamiento donde hemos dejado nuestro coche y sin siquiera quitarnos las botas, pues no nos molestan a pesar de que hemos movido en conjunto 1725 metros de desnivel por lo menos aunque 400 de subida se hicieron ayer, nos metemos en él y nos bajamos hasta Benasque.

Me parece recordar la cruz roja en la circunvalación pero no será así y habrá que volver, aparcar y preguntar en la farmacia.

Justamente frente a ella está el Ambulatorio de la Seguridad Social y compartiendo edificio esta La Maz. Me pongo en principio a la espera del médico de guardia que acaba de entrar con un paciente cuando me da por levantarme para ir a preguntar a La Maz, no vaya a ser que por Muface también me corresponda atención médica.

Un médico muy amable me atiende me dice que ellos atienden a todas las mutualidades deportivas. Yo estoy federado y ellos tienen rayos, conque puedo elegir.

No tengo ninguna duda pues si entro a la Seguridad Social me enviarán a Barbastro pues allí no tienen rayos. Por tanto la decisión está tomada.

Dos radiografías me proporcionan inmediatamente un mes de vacaciones: tengo una rotura espiroidea del tercer metacarpiano de la mano izquierda.

Lo que viene a continuación es sencillo: un par de apretones en vivo para reducir la distancia de separación entre las partes del hueso roto que me hacen ver las estrellas y reducen un poco la inflamación de manera inmediata y diez minutos después estoy rellenando el parte del accidente con la mano enyesada. El doctor Jose Luis Ballestin nos ha recomendado lo que es de rigor en estas ocasiones: tomar algún antiinflamatorio y nos ha desaconsejado que vayamos al día siguiente a hacer el Pico Rusell. Nos despedimos y a la calle.

Confirmamos el parte meteorológico y a las siete y media al coche que conduciré hasta pasada la Guarguera. Allí lo coge Rosa y para casa, no vaya a ser que me espabilen.

Ahora solamente queda esperar un mes, anular algún compromiso y rumiar  un par de conclusiones: los accidentes se suelen producir por falta de vigilancia, y dar referencias sobre itinerarios es tarea harto complicada ya que las informaciones raramente tienen la precisión necesaria para el que las recibe.

Posteriormente reflexionaré cumplidamente sobre el asunto y seguiré en un mar de dudas y de nieblas acerca de si hicimos también el Pico Cordier y los dientes que escalamos pertenecían ya al conglomerado del Pico del Collado de la Rimaya.


7-99. PICO MIR Y PUNTA DELMAS, LOS OCCIDENTALES DE LA MLADETA I. 12-8-1999.

Pico Mir desde Punta Delmás.

La Besurta, La Renclusa, Ibones de Paderna, Collado de Alba, Corredor Sur, Pico Mir y Punta Delmás.
12-08-1999.
Salida 18 h. Llegada 10 h.
Mixto.
Fácil.
2 d.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de la Maladeta procedente de Prames. Vía en amarillo.


            Habíamos vuelto del Atlas con ese regusto que te dejan las montañas cuando no se cumplen todos los objetivos propuestos y además con ese estado de ánimo con el que no se puede emprender  empresa de ningún tipo, es decir, como si aquí nos hubiera dejado la riada. Se trata de una experiencia de la que querría conocer realmente las causas que conducen a esta situación que experimentamos y no precisamente por primera vez. Yo imagino que algo tendrá que ver la altitud y la presión con el tema. Pero qué se le va a hacer, habrá que conformarse con eso de que “no hay mal que cien años dure, ni cuerpo que lo resista.”

            Mi chica tiene vacaciones y decidimos marchar a Benasque con alguna disparidad de enfoque, pero a Benasque a por dos actividades sencillas y en principio dos días y medio más un sábado desprogramado pues Biola estará nadando en Grañen.

            El miércoles día 11de Agosto del 99 es el último eclipse total de sol del siglo y milenio. Mientras termino de preparar los bártulos por la mañana, observo el eclipse que aquí no llegará a ocultar al sol más allá del 80 %. También es el día del fin del mundo para los fallidos intérpretes de Mostradamus; pero nosotros, poco crédulos, haciendo caso omiso a tales predicciones, nos aprestamos para hacer lo mejor de este mundo  y del que puede venir tras su anunciado fin: irnos al monte.

            Comemos, marchamos Guarguera adelante, en Boltaña veladores a la sombra y en Benasque un pueblo hecho polvo con tanta ampliación, nada que tenga que ver con aquella medalla de pueblo que conociéramos.

            El Plan de Senarta está medio vacío y el Plan de Baños igual. ¿Dónde está la gente?

            Aparcamos en el Plan de Sarra y nada más cambiarnos de ropa llega el autobús: lo hace cada cuarto de hora y subimos solos. Son las seis menos cuarto.

            Son 550 pesetas dos idas y dos vueltas incluyendo la conversación con el conductor. En el valle se quiere el dinero del turista pero sin dar servicios a cambio, con lo que el futuro tiene poco idem.

Cubeta Lacustre y Pico Paderna. 31-7-04.

            A las seis y diez nos echamos al monte a 1900 metros de altitud, en dirección sur cruzamos el Barranco de la Valleta y por camino trillado entre turistas y montañeros nos llegamos al Refugio de la Renclusa a 2140 metros de altitud. La tarde está estupenda y subimos relajadamente pues las mochilas no pesan gran cosa.

            Son las siete menos cuarto cuando contemplamos y rodeamos las interminables obras de ampliación del refugio y atravesando el Barranco de la Renclusa por el puentecillo nos vamos hacia el oeste en busca de los Ibones de Paderna que alcanzamos a las siete y diez.

            Se queda Rosa junto al superior mientras yo me voy camino arriba en busca de un lugar menos descarado para acampar, ya que está prohibido.

Poco más adelante, junto al Torrente de Alba, lugar por el que discurre el camino que hemos de llevar al día siguiente, encuentro un buen lugar para acampar a 2300 metros de altitud, más abrigado que el de los Ibones de Paderna en el que acampamos el año anterior.

Pleta de Paderna. 3-7-08.

            Plantamos la tienda, preparamos enseguida las mochilas del día siguiente y nos hacemos la cena. Hace fresquillo aquí al inevitable sudor del ascenso con las mochilas a la espalda.

            A las ocho y media nos vamos al otro lado del barranco elevándonos sobre los desprendimientos  del Pico de Paderna. Desde allí contemplamos la Arista de los Portillones, La Maladeta con su glaciar, el Collado de la Rimaya, los Tres Picos Occidentales de la Maladeta, los Dientes de la Maladeta, el Collado superior de Alba y al Arista de Alba. La vista es sensacional pero hace fresco y a las nueve menos cuarto nos empiltramos en el saco para entrar en calor y accedemos a la gloria. Poco después llegará la noche y el sueño al blando tacto de la jugosa pradera alpina y al suave murmullo de las rumorosas aguas del torrente.

            Cuando el despertador toca a las siete menos cuarto del 12 de Agosto ya estamos preparando el desayuno. Es de día, lo que supone un cambio notable con respecto a Marruecos. Queremos aprovechar la luz para que a la vuelta podamos descansar un poco mientras esperamos que a las ocho de la tarde abran la barrera de Vallibierna.

            El cielo está nublado y algunas nieblas se agarran en las Cimas de la Maladeta a pesar de que durante la noche ha estado el cielo totalmente estrellado.

La Norte de las Maladetas desde Paderna. 2-9-10.

            A las siete iniciamos la marcha pues no corremos el riesgo de tener que deambular por terreno desconocido y complejo en el que se puede desorientar uno fácilmente, y además espero que se ventile el día.

            En dirección oeste iniciamos el camino para virar inmediatamente al sudoeste atravesando la pedrera granítica en la que confluyen todos los torrentes que bajan de la Zona de Alba. Atravesado el pedregal nos incorporamos hacia el espolón que baja por la Orilla Izquierda del Torrente de Alba.

            El transitado camino alcanza la pradera alpina y poco más arriba, terminada ésta se orienta al sur al encuentro de la Cresta de Tuca Blanca. Subimos tranquilamente a un ritmo normal  de 400 metros por hora. Las nubes, entre tanto, siguen con su tránsito de oeste a este, no bajando más abajo de los 3000 metros.

La Norte de Mir y Delmás desde debajo del Collado de Alba.

            Sorprendemos a cuatro rebecos que están haciendo la mañana, levantamos el vuelo de una pareja de perdices nivales, y ya muy arriba y próximos al Pico de Alba, nos orientamos ya directamente hacia el collado bajo el que nos espera un reducido nevero residual que probaremos en su parte inferior: no le queda casi nada de la nieve de temporada y por tanto nos enseña el hielo glaciar.

            Por la zona derecha en la que queda esa poca nieve avanzamos al encuentro de la parte superior del pedregoso e inestable corredor que tras estrecharse desemboca en el Collado Superior de Alba acotado con 3075 metros de altitud, cuando son las nueve de la mañana y el viento que reina en el lugar impide el asiento de las nieblas que son empujadas hacia arriba.

            En el mismo collado un hito nos invita a girar al este tal y como es nuestra intención. La arista que allí nace se pone de pie inmediatamente para culminar con el primer resalte importante que nosotros interpretamos como la Punta Delmás y que he fotografiado antes de llegar al collado.

La Norte de Punta Delmás.

            La ladera sur es un enorme canchal que se va encumbrando en busca de las cúspides de la arista. Nosotros, sin pérdida de tiempo, iniciamos su tránsito en ascenso siguiendo dispersas trazas de camino y algunos hitos. Sabemos que en media hora estaremos arriba.

            Las nieblas nos respetan y no necesitamos tanto tiempo. A las nueve y veinte hacemos cima en el Tercer Pico Occidental de la Maladeta también llamado Pico Mir, situado a 3185 metros de altitud, un enorme caos de losas totalmente desarticulado.

En la Cima Delmás. Detrás Mir y Sayó.

            Allí tenemos, efectivamente al noroeste, la cúspide que he fotografiado desde abajo. Una arista fácil de unos 50 metros de desnivel  conduce a un pequeño collado y desde allí, una trepada fácil buscando camino de paso nos conduce hasta los 3170 metros de altitud de la Punta Delmás. Hemos empleado veinte minutos de cima a cima y estamos en el segundo tresmil de la jornada, cuando son las diez menos veinte.

Desde la Cima del Pico Mir la Ladera Oeste de Sayó.

Hacemos una fotografía, confirmo la situación con los Dientes de la Maladeta rompiendo el glaciar del mismo nombre 300 metros más abajo, y sin más nos damos la vuelta por el mismo camino por el que hemos venido, comprobando que no se trata de una vía única y sin poder hacer la foto de la Cresta de Alba sitiada por las nieblas.

            Veinte minutos después recogemos la mochila que al final ha dejado Rosa al iniciar el ascenso, y en la Cima de nuevo del Pico Mir hacemos una fotografía con la cruz de hierro que está suelta y colocada entre dos piedras, y echamos un trago.