20 abr 2001

3-01. UN HISTORIADO GALLINERO POR ARRASAN. 20-4-2001.

La Sudeste del Gallinero.

Refugio de Arasán, Pista de Piedras Blancas, Cara Sudeste y Arista Sur.
20-04-2001.
Salida 08 h. Llegada 11 h.
Sol.
Muy fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa del Gallinero procedente de Prames. Vía en amarillo.
 
            Al fin y siendo casi tan resistentes como la memoria, conseguimos celebrar la Semana Santa 2001 a nuestra manera.

Dolmen de Tella y Castillo Mayor.
 
            El tiempo sin ser malo no acompañó gran cosa pero con todo y con ello comenzamos el miércoles 18 de Abril al mediodía recorriendo el Valle de Añisclo. Continuamos la tarde subiéndonos a visitar Revilla abandonado y que están reconstruyendo, luego Tella en manos del Organismo Encargado del Parque Nacional de Ordesa y Monteperdido y su dolmen que no conocíamos. La tarde está fría sin paliativos y nos bajamos  hasta un refugio junto a la carretera 2 kilómetros más abajo del dolmen.

            El refugio está cerrado pero su planta baja de 1´4 metros de altura tiene abierto el hueco de una puerta, está hormigonado y muy limpio. Allí cenamos y dormimos de cine.

            El jueves 19 sale con nieblas, por lo que se nos escapa la ascensión a la Pala Montinier: otro día será. A cambio nos vamos a ver Plan, San Juán, Gistaín y nos subimos hasta la Virgen Blanca para darnos un paseo hasta le Refugio de Biadós recordando.

            El día sigue regular y por la tarde nos llegamos hasta el Collado de Sahún. Solamente podemos ver un nevero que corta el paso hacia Chía, de paisaje nada de nada ya que las nieblas están puestas sobre los 2200 metros de altitud y además nevusquea. En el collado encontramos abierto y muy limpio un extraordinario refugio con algún cristal que otro roto.

            Intentamos volviendo la pista hacia Barbaruéns que está bien hasta la faraónica ermita de Nuestra Señora de La Plana y que se convierte en impracticable poco después, y nos volvemos de nuevo hacia otra que dice conducir a Chía.

            Pasada la pista, de Chía a Castejón para subimos hasta Arrasán. Hemos visto una capilla que nos puede servir de abrigo para pasar la noche pero en el pueblo, guiados por una señora mayor, tomamos la Pista de Piedras Blancas que conduce hasta los pastizales desde los que se lanzan los parapentistas.

            Son 9 kilómetros de una pista que sube mucho y que salvo el principio está estupenda. La lluvia se convierte en nieve que poco después cubrirá la pista  y ya muy arriba se abre en dos. Salimos, uno para cada rama, en busca de algún refugio que suponemos habrá y sí lo hay: Rosa me llama pues habíamos parado a 50 metros del mismo, la niebla no dejaba ver nada.

El Refugio de Arrasán de vuelta del Gallinero.
 
            El refugio está abierto, es nuevo y por estar sin terminar suponemos que se trata del mismo que empezaron Eloy y compañía  hace un par de veranos. En medio de la gélida noche que se avecina es un auténtico chollo. Yo he subido muy cabreado porque Rosa ha tomado la decisión de subir sin valorar todas las circunstancias que rodeaban a la decisión, ya que no teníamos noticia de nada y el hecho de no encontrar algo útil y abierto suponía inexcusablemente bajar nevando la pista para llegar a cenar y montar la tienda para dormir, todo ello de noche, dada la hora.

            La planta baja tiene tres paredes, está hormigonada y muy limpia. La de arriba está cerrada con cristales y contravientos, tiene el suelo hormigonado el techo entarimado y también está limpia: divina.

            Cenamos con todo dentro y nos acostamos con la doble amenaza de la nieve y de la temperatura y sus consecuencias ya que estamos a 2125 metros de altitud.

            El viernes 20 nos levantamos intencionadamente  tarde, a las ocho menos cuarto. Desayunamos y recogemos pues la mañana está despejada: hace frío y el sol se cuela por el Collado de la Corva. El pico, frente a nosotros, está impecablemente resplandeciente. Ayer no se veía nada.

Casquete Somital del Gallinero.17-3-11.
 
            A las ocho y media hemos recogido todo en el coche que se ha podido abrir gracias a que intencionadamente dejé un par de puertas sin cerrar, salimos para arriba siguiendo el ramal de pista que conduce hacia el Collado de la Arca Morús, pero enseguida la abandonamos comenzando a ganar altura en dirección nordeste en busca del Collado de la Corba.

            Hay 10 centímetros de nieve recién caída pero se camina muy bien ya que debajo está la pradera alpina. El día está, como poco, fresco y vamos con casi todo puesto. Lo que nos falta nos lo pondremos enseguida ya que el viento que se ha levantado es bastante frío.

Vertiente Oeste de Gallinero.
 
            El ramal izquierdo de la pista da una vuelta y se orienta poco más arriba, pasando bajo la cara sur del pico, hacia el Collado de la Corva. Alcanzamos el final de la misma sobre los 2300 metros de altitud cuando el viento ya es importante. Por ello decidimos atacar la ascensión directamente sin ir al collado, suponiendo que de esta forma estaremos más protegidos del viento.

            La pala se va empinando y nosotros vamos ganado altura sorteando los neveros, que suponemos con nieve dura bajo la recién caída; en dirección a la arista sudeste pero ya a media altura, atravesando un nevero que confirma nuestra suposición.

            La arista es una loma que subimos soleados y muy bien venteados. Poco más arriba superamos un resalte rocoso al que le sigue un minúsculo rellano anterior al casquete somital que subimos sin otra dificultad que la debida al viento.

En la Cima del Gallinero.
 
            Son las diez de la mañana y estamos en la Cima del Pico Gallinero a 2728 metros de altitud. El viento es frío de verdad.

Frío tremendo en el Gallinero. Al fondo Maladetas.
 
A duras penas hacemos un par de fotos, contemplamos el Pico Cibollés al este, muy próximo y de la misma talla, el Collado del Ampriu y el Pico de Cogulla a los que llegan los arrastres de Cerler que están funcionando pero no vomitan esquiadores, y más lejos, de sur a oeste el Congosto de Ventamillo, el Turbón, Cotiella, el Perdido entre nieblas, los Eristes, el Posets y todo el Macizo de la Maladeta de cierre.
 
Cibollés desde Gallinero.
 
Aneto desde el Gallinero.

Nos vamos enseguida para abajo ya que el rato está resultando infernal. Tengo la mano derecha fría como no la recuerdo.


Tuca de Urmella desde Gallinero.
 
Bajado el casquete somital se para el viento y nosotros nos detenemos para comer unos dulces. Luego continuamos hacia  abajo en dirección al Collado de la Corva, situado sobre los 2400 metros de altitud, contemplando la fácil y corta subida a la Tuca de Urmella que está aquí mismo y utilizando los neveros como procedimiento de bajar más cómodamente. Entramos en calor con la ausencia de viento en parajes ya protegidos.

La Plana de Piedras Blancas bajando de Gallinero.

Son poco más de las once cuando llegamos al refugio.

Al abrigo del viento en la Sudeste de Gallinero ya es otro día.
 
El coche está cochino pero deshelado. Recogemos las mochilas y tranquilamente nos vamos, por una pista que negrea, para abajo. La nieve en esta epoca ya sabemos lo que dura. A 1900 metros de altitud ya ha desaparecido. Entramos en calor poco a poco.

En Nuestra Señora de Obarra.
 
Paramos frecuentemente contemplando el paisaje y nos vamos hacia el Collado de Fadas disfrutando de un par de vistas espléndidas del pico durante la subida al mismo. Después Espés Bajo, luego más pista y fresco para comer a pesar de buscar un paraje teóricamente abrigado. Luego Obarra, Puebla de Roda, Roda de Isábena, Graus y Barbastro con visita familiar como colofón de una Semana Santa con atrayentes propósitos que se ha liquidado con 800 metros subidos en total y a duras penas, pero nos queda la esperanza de que otra vez será.

16 abr 2001

2-01. GARMO DEL PICO FENIAS. 16-4-2001.

La doble Cima del Garmo del Pico Feniás. 2-8-12.

Pista del Puerto de Lanuza, Mallata del Frondón y Arista Sur-sudoeste. Descenso por la Arista Oeste y Pista del Puerto de Lanuza.
16-04-2001.
Salida 15 h. Llegada 19 h.
Sol.
Fácil.
Rosa Mª Martínez y Mariano Javierre.

Mapa del Garmo del Pico Feniás procedente de Prames. Vía en amarillo.

            Mi chica  trabajará por la noche y decidimos, a pesar de que ella quería salir antes, comer en casa y así llevamos más aligerada la mochila.

            Vamos a recorrer la Cara Sudoeste del Macizo de las Argualas.

            Hace ya mucho tiempo que nos llamaba la atención esa pista que parecía conducir hasta la antena repetidor que se encuentra situada al Oeste del Embalse de Lanuza.

 Un buen día decidimos iniciarla pero enseguida nos damos la vuelta y continuamos por la rama inferior de la misma que nos ha de conducir hasta la entrada de Panticosa. Otro día consulto un mapa actualizado de la Alpina y descubro que la pista conduce efectivamente hasta el repetidor. Por tanto, hoy  16 de Abril de 2001, Lunes de Pascua en plenas vacaciones de Semana Santa, después de tanto acechar al tema lo vamos a atacar, a ver qué sale.

            El día está estupendo y son las dos y cuarto de la tarde cuando cogemos el coche para subirnos hasta la Presa de Lanuza. La pasamos con el coche y tomamos la pista que se inicia a continuación sobre los 1280 metros de altitud y que en dirección oeste comienza a ascender  al encuentro de la esperada barrera que suponemos segura.

Garmo del Pico Feniás desde el Barranco del Porté. 1-8-12.

            No será así pues sobre los 1500 metros de altitud, un pequeño corrimiento de tierra, de aspecto no muy viejo, impide el paso para vehículos de cuatro ruedas.

            La sorpresa es importante, ya que solamente hemos subido 200 metros de altitud y ni siquiera hemos recorrido 2 kilómetros de pista. Menudo chasco pues nuestra pretensión era llegar hasta el repetidor situado a 2100 metros de altitud.

            Son las dos y media de la tarde cuando dejando en el coche los piolets y los crampones nos echamos con las mochilas a la espalda pista para arriba.

            Hacemos un par de atajos sobre pradera alpina en la que ya están las vacas con un buen puñado de terneros recién nacidos y nos encontramos con la barrera sobre los 1650 metros de altitud. Está levantada pero da lo mismo en esta ocasión.

            La pista que se encuentra en perfecto estado de conservación continúa ascendiendo de forma endiablada dejando allá abajo la zona del embalse. Pocas pistas recordamos que suban como lo hace ésta.

Las dos aristas que confluyen en Garmo del Pico Feniás desde Piedrafita. 30-4-07.

            Poco más arriba, alrededor de los 1900 metros de altitud, cuando la pista gira decididamente al norte, la abandonamos; pensamos ir ganando altura en dirección nornordeste sobre la Majada d´o Frondón, contorneando el contrafuerte derecho del Barranco Esforronías.

            Nos alejamos de la caseta próxima al barranco pero decidimos acercarnos al mismo puesto que la arista que sube por su orilla izquierda está limpia de nieve y carente de dificultades por lo que nuestro ascenso bien podría realizarse por allí, en cuyo caso habría que atravesar el barranco y no vaya a ser que más arriba se complique el vadeo.

La Cresta Oeste del Garmo del Pico Feniás. 2-8-12.

            Como si nuestros pensamientos hubieran sido una premonición, así sucederá. Cuando avistamos el barranco el paso horizontal está regular y el camino más adecuado nos hace perder bastante altura y caminar demasiado a media ladera lo que no complace excesivamente a Rosa. Por tanto, decidimos continuar por la orilla derecha del barranco

            Ganando altura fuertemente por el espolón que acabamos de rodear.

            Vamos al encuentro de lo que resultará ser un falso collado defendido por cornisas de nieve lo que nos invitará a abordarlo por su parte oeste y que nos debe permitir  incorporarnos a la arista oeste del Pico Feniás.

            Avistamos a una pareja de rebecos y ascendemos fuertemente tras atravesar en horizontal una pequeña majada de la que se acaba de marchar la nieve.

La Oeste de las Argualas desde Tarmañones. 14-1-06.

            Rosa sube regular tras su mes de baja por la operación de hernia y por el invierno de práctica inactividad debido a su dolencia, yo subo bien, como si nada hubiera quedado de los supuestos vértigos del Sábado de Gloria y mi urgente paso por el hospital de San Jorge.

            Una pequeña trepada nos deposita sobre un resalte rocoso junto a la nieve del falso collado que alcanzamos fácilmente.

            Continuamos en horizontal atravesándolo para acceder a la base de la arista que sube desde las inmediaciones del Repetidor de Sierra Plana. Estamos sobre los 2450 metros de altitud pues hemos subido más de lo previsto pero decidimos seguir hasta un  gendarme rocoso y significativo dentro de la arista. Para ello tomamos dirección nordeste y ascendemos un tramo en el que empieza a faltar la pradera alpina.

            Un pequeño rellano nos deposita en un indeciso corredor rocoso de unos 30 metros de altura que hay que trepar fácilmente y que nos coloca bajo la cima defendida por una pequeña barrera rocosa limitada por dos neveros que rematan en la arista.

La Punta Sur desde la Norte del Garmo del Pico Feniás.  2-8-12.

            Superamos la barrera rocosa por la rinaya este y alcanzamos la Cima del Garmo del Pico Feniás a 2650 metros de altitud cuando son las 5 de la tarde.

            Al oeste ya muy próximas queda el Pico y las Peñas de Feniás tras una suave y fácil arista de nieve que se remata con una pala también suave y sin complicaciones que no haremos puesto que no conviene tentar demasiado la suerte ya que Rosa tiene molestias.

            Contemplamos el archiconocido y dilatado paisaje del Valle de Tena y jaleados suavemente por una levísima brisa, nos vamos pronto para abajo no sin antes contemplar una vía aceptable de acceso por la cara sudoeste al Macizo de las Argualas que no tardaremos demasiado en explorar.
La Arista de descenso desde el Barranco Porté. 1-8-12.

            Poco más abajo, fuera ya del corredor paramos a echar un trago y a comer unos dulces continuando para abajo hasta el falso collado. Una vez allí  decidimos tomar los neveros que en dirección oeste-noroeste  nos dejarán fácil y rápidamente en las inmediaciones de la pista muy próximos al repetidor.

            Bajamos la pista hasta le lugar donde la habíamos abandonado a la subida y comprobamos que este tramo es fundamentalmente plano como ya suponíamos pero bastante más corto.

Toda la Arista de descenso del Garmo del Pico Feniás. 30-9-12.

            A las seis y media nos llegamos hasta el coche tras haber movido 1150 metros mucho más fácilmente de lo que podíamos esperar.

            A las siete ya estamos comiéndonos unos bombones en casa de mi abuela que me pregunta con dudas si ya estoy bien.

17 feb 2001

1-01. PEÑA BLANCA DE CANAL ROYA. 17-2-2001.

Peña Blanca y Canal Roya desde Cuyalaret. 4-1-09.

Aparcamiento del Portalet, Valle de Aneu, Col de Aneu  y Cara Sudoeste y Arista Sudeste.
17-02-2001.
Salida 13 h. Llegada 17 h.
Sol.
Fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.
 
Mapa de Peña Blanca procedete de Prames. Vía en amarillo.

El 27 de Diciembre de 2000, a principios de unas vacaciones de Navidad bastante decentes en principio, se complican por el tiempo y por la falta de nieve en las Estaciones de Esquí a pesar de que una nevada importante y temprana nos había hecho abrigar esperanzas. Rosa tiene más vacaciones que yo, por lo que sus relevos carecen de importancia de momento y decidimos ir a dar una vuelta con las raquetas. Nos llegamos al Portalet y nos tenemos que dar la vuelta a causa de una persistente niebla que nos impide transitar por terreno amplio y medianamente conocido. Nos iremos a Anayet y allí por terreno menos propicio para las pérdidas en caso de niebla; nos subiremos, con permiso a regañadientes de las nieblas, hasta el rellano inferior a los Ibones de Anayet. Peña Blanca se quedaría para mejor ocasión.

            Las vacaciones se terminan de complicar con la hospitalización de Carmen y ¡adiós vacaciones!

            Como ahora vamos a relevos, el tema de nuestras acostumbradas salidas se ha complicado. Además hemos de acompañar a Biola que está corriendo la Copa CAI de Cross que se celebra en domingos. Así que vamos a esquiar tres sábados y con pena de entre Enero y mitad de Febrero y al monte no hacemos más que un par de salidas de chichi y nabo. Para colmo Rosa se ha herniado y tendrá que operarse: ¿quién da más?

            El sábado 17 de Febrero dan buen tiempo, el mal tiempo se terminó con las vacaciones; tenemos fiesta ambos y no hay competición. Por tanto nos vamos al monte con permiso de la hernia.

            Rosa sale de trabajar a las seis de la mañana y malduerme hasta las once.
 
La Altiva Campana de Aneu y Gralleras Norte. 4-1-09.

            A las doce hemos preparado todo y estamos comprando pan. Salimos hacia el Portalet. El día está divino y hay que aprovecharlo mientras se pueda.

Las pistas de esquí están a tope según vemos y el Portalet concurrido.

           Aparcamos junto a las Instalaciones de la Antigua Aduana, nos cogemos las mochilas y con las raquetas en la mano nos echamos a la nieve a 1794 metros de altitud cuando son las doce y media pasadas.

 Cuyalaret. 4-1-09.
 
            Enseguida nos ponemos las raquetas  y comenzamos a caminar  en suave ascenso y en dirección oeste. La nieve está todavía dura y no son muy precisas las raquetas pero por no llevarlas a cuestas...

            Hay huellas por todas partes y gentes en Cuylaret. Poco después  alcanzamos la entrada del barranco que nace en el Collado de las Gralleras. Viramos un tanto  al oeste sudoeste y proseguimos por el fondo del barranco con ascenso un poco más pronunciado.
 
Hacia el Col de Aneu. 10-12-05.

            Hemos dejado a nuestra izquierda la Campana de Aneu, faldeamos por el norte el Pico Cuyalaret y nos vamos acercando a la arista fronteriza defendida por una pared no muy consistente ni menos complicada ya que se encuentra perfectamente nevada y hemos advertido en ella un par de lazos de huellas que la franquean perfectamente.
 
La Este de Aneu y el collado del mismo nombre. 4-1-09.

            En la base de la pared dejamos las raquetas y con los crampones en la mochila seguimos las huellas que nos conducen al ventoso collado de la creta fronteriza. Nos asomamos a Canal Roya frente al Diente de Anayet de severo y frío aspecto.
 
Barranco bajo el Collado de Aneu. 4-1-09.

            Rosa se va rezagando un poco a pesar de que la espero de cuando en cuando. Se quedará en el collado mientras que yo en dirección norte me voy al encuentro del corredor oeste para ver cómo tiene la nieve, a la vez que salgo deprisa de tan venteado lugar. Estamos a 2243 metros de altitud y es un paso utilizado entre los dos valles.
 
Col de Aneu y Peña Blanca desde Cuyalaret. 4-1-09.

            Subo una bella y corta arista de nieve venteada y alcanzo el abrigo de la soleada cara oeste del pico en donde ya es otro día.

            Inmediatamente inicio el ascenso de la pared comprobando que la nieve está buena, bastante transformada y permite hacer huellas consistentes con un par de punterazos de las botas.

            Hay que describir una diagonal para sortear la proximidad de unos torreones rocosos calizos y alcanzar el corredor por el que bajan materiales provenientes de las cornisas que ha laminado el viento en la arista.
 
La Este de Peña Blanca haciendo honor a su nombre. 12-4-13.

             Hago profundos peldaños para mi señora pero me dice que no sube y que se va para abajo pues tiene frío. Yo continuo para arriba con idéntica tarea ya que me vendrá bien para cuando baje. La pared tiene una fuerte pendiente por encima de los 45 grados, es uniforme y está en buenas condiciones.

            Atravieso el corredor hacia su lado derecho y en las proximidades a un dorso nevado que sube de más abajo continua hacia la arista que ya está próxima.
 
Rinconada de Anayet desde Peña Blanca. 12-4-13.

            En quince minutos alcanzo la arista que se defiende vertical en su tramo último. Lo hago entre dos cornisas que no han caído todavía y alcanzo la fina arista vestida de nieve polvo bastante profunda, por lo que me ladeo un tanto al nordeste de la misma para coger nieve más consistente y peleando con el viento alcanzo la Cima de Peña Blanca a 2364 metros de altitud cuando son las dos de la tarde. Una Peña Blanca más de las varias que hay en este Pirineo.
 
Canal Roya desde Peña Blanca. 12-4-13.

            Echo un vistazo al Midí d’Ossau y al Peyreget con cierta intención, al Lurien, al Palas y a toda la Corte Celestial de los Tresmiles conocidos hasta el Pico de Feniás, también con intención. Todo está inmaculadamente blanco, la verdad es que hay una importante cantidad de nieve en altitud. En el horizonte sur próximo destaca la imponente y señorial Cara Norte del Diente de Anayet pastoreando la Canal Roya y un par de minutos después inicio el descenso siguiendo idéntico camino. Rosa espera y me empuja esa inquietud que es inseparable compañera en circunstancias en las que hay que hacer algo con cierto cuidado.
 
Pico de Aneu desde Peña Blanca. 12-4-13.

            La parte más erguida la hago de espaldas al valle y cuando voy a alcanzar el corredor ya de cara al valle prosigo para abajo a muy buen ritmo.

            Alcanzado el collado prosigo primero por las huellas en el tramo más erguido y luego finalmente de frente al encuentro de las raquetas.
 
Valle de Arrious desde el de Aneu. 10-12-05.

            Con ellas bajo el brazo y a buen paso me voy al encuentro de Rosa que está bastante más abajo.

            Nos encontramos frente al inicio de la Peña de Maohurat pues me está esperando y paramos a comer en una de las pocas rocas que afloran del imponente campo nevado. Son las dos y media
 
La Altiva Campana  o Caperan de Aneu10-12-05.

            Rosa dice que tiene frío, que ha paso mucho frío ya antes de llegar al collado y que por eso no ha subido. Bueno, la verdad es que a mí me da la impresión de que cada vez está para menos trotes y eso que ya son pocos. Además, ha salido de trabajar a la seis y prácticamente no ha dormido. Comemos con el fresquillo que trae el viento del nordeste que entra valle arriba y el calor del sol que hace lo suyo.

Veinte minutos después continuamos para abajo en busca del gorro de lana que se me ha caído y que no volveré a ver.

            A las cuatro y veinte, en medio de la concurrencia que regresa a los aparcamientos, contemplamos el numerito que monta la gente inexperta con las raquetas en una pendiente escalonada de nieve dura y nos llegamos al coche. Han sido 570 metros movidos fácilmente lo que no ha supuesto más que un agradable paseo.

            En el desvío hacia Aso de Sobremonte paramos a coger unos pinos palmeros que hay movidos junto a la carretera y  que plantaré en la zona comunitaria de la urbanización aprovechando que han echado algo de tierra. Será la única manera de que deje de ser un basurero o al menos que sea un basurero un poco verde y a las cinco, tranquilamente llegamos a casa. Mañana ya se verá.

29 oct 2000

38-00. EL PALAS IMPREVISTO Y COMPLICADO. 29-10-2000.

 El Pallas desde el Ibón Intermedio de Arriel.  14-7-05.

Embalse de la Sarra, Llano Cheto, Ibones de Arriel, Cara Sudeste Corredor a la Arista Sudoeste y Arista Sudoeste. Descenso por la Cara Sur y Corredor Ladormeur.
29-10-2000.
Salida 08 h. Llegada 17 h.
Sol.
Bastante fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa del Palas procedente de Prames. Vía en amarillo.
 
            Hacía ya muchos años que habíamos subido al Palas. En aquella ocasión, un día de verano, fue con Gabriel y  Rosa de camino a nuestro primer Balaitus. Nos habían dicho que tenia un corredor a la izquierda, rebasado el Pitón Von Martin y tuvimos la suerte de encontrar el hito en la entrada del mismo y luego llegados a la arista un poco por aquí y poco por allá siguiendo la misma hasta la cima.

            Llevábamos tiempo diciendo que teníamos que volver al Palas pero las primeras y prematuras nieves del otoño aparcan el proyecto. Luego, las buenas temperaturas de octubre se llevan la nieve y el domingo 29 decidimos subir.

            A las siete y media salimos para arriba. La predicción meteorológica es dudosa pero amanece con estrellas y el tiempo nos da confianza. De cualquier forma tenemos la alternativa de la travesía de Musales si la cosa está fea cuando lleguemos a medio camino.

El Aguas Limpias. 5-6-07.
 
            A las ocho ya es plenamente de día, aparcamos en la Cola del Embalse de La Sarra a 1438 metros de altitud y nos echamos al camino. La mañana está fresca y el cielo está levemente salpicado con dispersos retazos de nieblas absolutamente inconsistentes.

En el Paso del Oso. 5-6-07.
 
            De conversación nos llegamos a la Entrada del Valle de Soba y poco después,  a la nueve y diez, al Paso del Onso y  al  Llano Cheto.

Cascada Inferior de Arriel. 5-6-07.
 
            Caminamos en dirección norte salvo pequeños cambios de dirección como la de este llano hacía el este, que se compensará inmediatamente al abandonar el Camino a Respomuso y tomar el camino al Circo de Arriel en el Paso del Pino.

Ibón Inferior de Arriel desde el sur. 5-6-07.
 
            En el repecho de la pedrera del Pico de Arriel subimos junto al barranco del mismo nombre alcanzando con cierta facilidad el desagüe del circo y por conocido y transitado camino recorrer toda la cubeta lacustre.

Nieblas sobre el Palas. 5-6-07.
 
              Sorprendemos a la Cara Oeste del Balaitus con traje de novia, lo que inquietará a Rosa y casi dormidos a los ibones en los que ya hay mosquitos: la mañana está bastante buena.

Collado de Arremoulit desde el Ibón Superior de Arriel.
 
            Contorneamos por el oeste el Ibón de Arriel Alto y atravesada la pedrera que baja del Collado de Arremoulit, sobre los 2285 metros de altitud, paramos al solecillo para almorzar cuando son las diez y media.

Palas desde la Cubeta Lacustre de Arriel. 14-7-05.
 
            No emplearemos mucho más de diez minutos en la faena para continuar luego para arriba hasta alcanzar el camino bajo de los que salen desde el Collado de Arremoulit y que salvan la afloración rocosa que moja sus pies en el ibón alto.

            Mi buen ojo me dice que no habrá que perder altura para incorporarnos al pedregal sur del pico y así es, nos metemos en decidido ascenso en busca de la vertical de la cara sur del pico para pasar enseguida bajo el Collado de Palas.
 
Palas y Balaitus desde el collado de acceso al Paso de Orteig. 8-5-11.

            Una pareja baja hacia el ibón mientras que otra pasa más arriba, suponemos que hacia el pico, pero terminará yéndose hacia el Collado de Lavedán: nuestros caminos se cruzan en la distancia.

            Subimos el pedregal a buen ritmo ya que la pendiente es importante, alternando los materiales más firmes que encontramos con retazos escalonados de pradera alpina.  Nos acercamos al Collado de Palas y al Pitón Von Martin sorteando pequeñas manchas de nieve soleada y blanda.

            Rebasado el pitón aparece a nuestra vista un claro corredor y decidimos que será el nuestro ya que nos encontramos próximos  al eje de simetría de la cara sur del pico.
 
            Ascendemos los últimos tramos de pedrera y no encontramos el hito que esperábamos a la entrada del corredor. Lo que sí hay es un pequeño nevero de entrada y sin huellas.

            Dudamos pero nos decidimos por él.

            El principio es algo liso y erguido, me recuerda a la entrada del Corredor Sur del Collado de Neouvielle. Me parece algo fuerte para que nosotros lo hubiéramos hecho con Gabriel y Rosa en aquella época y tampoco se parece en nada a la grieta estrecha que nosotros creemos recordar.

Inicio del corredor erróneo y paralelo al Ledormeur. 6-8-06.
 
            Bueno, el corredor es bastante vertical pero salvadas las complicaciones de la entrada no ofrece dificultades aunque hay que ir seleccionando continuamente la vía. No es camino para todo el mundo ni mucho menos.

            Subimos alrededor de 125 metros de desnivel con el mismo y cuando alcanzamos la arista, sorpresa: ¡éste no es el corredor!

            La pared oeste es vertical, la este también y la arista es de mucho respeto.

            La primera decisión es la de bajar el corredor y buscar el bueno, seguidamente pienso en hacer el Pitón Von Martin y dejar el pico para otra ocasión y la tercera es probar la pared este del centinela  que se opone a nuestro paso para ver qué pasa.

            Le digo a Rosa que no ha terminado de subir, que empiece a bajar, o mejor dicho que se quede donde está y que espere mientras pruebo.

            La pared este es vertical fundamentalmente, pero el granito es bueno y hay una posibilidad de incorporación a la misma en travesía que inicio. Luego supero un par de escalones verticales y sucesivos que me conducen a una pequeña repisa bajo un gran bloque  extraplomado. Pero se me ilumina la bombilla y en lugar de pasarlo por debajo lo escalo y me encajo en un nicho tras él. Se trata de la clave del centinela pues allí nace una incierta vira inclinada que permite superar la vertical del centinela y avistar una continuación fácil que conduce al rellano inclinado al que tiene que llegar el corredor que deberíamos haber tomado.

Deshago la vía y vuelvo a por Rosa que tendrá alguna dificultad para superar los pasos atléticos para ella pero necesarios para izarse sobre el bloque extraplomado.

            Luego fácilmente, salidos del embarque, alcanzamos el rellano inclinado en el que se asienta pradera alpina, los hitos de la salida del corredor y el transitado camino sobre la hierba que continua paralelo a la arista. Nos las prometemos muy felices pues la cima está ya muy cerca.

            Pero el día va de sorpresas, el rellano se acaba, el camino llega a la arista y ¡sorpresa!: la arista está complicada, la pared este es muy vertical entroncándose con la cima, por lo que el camino debe discurrir por la cara oeste pero el claro corredor que la recorre está cubierto  por un erguido nevero de aspecto bastante desagradable. Lo que recordábamos como un fácil paseo por la arista se puede complicar decididamente ya que la nieve está durísima, la temperatura está relativamente baja y estamos sin material para el hielo.

            Hay una primera alternativa consistente en atravesar el corredor para tomar unas rocas limpias  y lisas en la zona derecha del mismo y progresar por ellas, con algún paso sobre nieve ya un poco soleada, hasta la cima; pero la nieve está durísima y son necesarios 8 ó 10 punterazos para  hacer una huella suficiente para la puntera hasta mitad de la planta y menos huella no es aconsejable debido a que el corredor es muy empinado además de larguísimo y no se le ve el fin. Así que, tras hacer 4 ó 5 huellas decidimos abandonar la idea.

            La otra alternativa que se nos ocurre es intentar progresar por la arista libre de nieve pero bastante aérea y lisa en principio.

            Vuelvo con Rosa que se ha quedado fuera de la nieve en la arista e iniciamos la escalada de la misma. El granito está frío como el ambiente, la moral está flojilla pues vamos un tanto frustrados y la incertidumbre nos atenaza un tanto: el primer tramo de arista  es bastante delicado pero lo pasamos.

            Al sol continuamos otro tramo más horizontal y más sencillo que conduce a un muro vertical y liso, al que a su lado este le sale un corredor también vertical que parece puede conducirnos a la cima del pico.

            Hacemos una pequeña travesía hacia el centro de la pared sur del casquete somital del pico y tras superar un par de pasos erguidos pero con buenos agarres alcanzamos la base de una fisura estrecha y vertical que se sube bien y que termina en el final de la arista que, de una forma u otra, estamos subiendo.

            Hasta allí llega el nevero de la cara oeste que nos ha traído las últimas complicaciones y hasta allí llega Rosa. Pero para acceder al monolito cimero hay que atravesar una fínísima arista de nieve casi horizontal de 4 interminables metros pues estamos sin material.

            Pero a horcajadas la paso y luego la tengo que volver a pasar en busca de Rosa que no se queda como ha jurado hace un instante.

Balaitus desde la Cima del Pallas.
 
            La arista, ya mixta continúa unos pocos metros más  y unos últimos pasos sobre roca lisa limpia de nieve e inclinada nos conducen a la Cima del Palas cuando son las doce y media. Estamos a 2974 metros de altitud y han sido 1550 metros subidos en cuatro horas y media.

El Corredor Ledormeur. 6-8-06.
 
            En la cima un sol frío nos ilumina, 200 metros más abajo están las nieblas que nos sitúan en una isla en medio de un océano de algodón. Hacemos una foto cogiendo la parte del Balaitús que emerge de entre las nieblas y como el paisaje no va a ser para nosotros por esta vez, nos vamos para abajo. Puede ser que haya sido de las cimas más efímeras que recordamos en nuestra vida montañera.

            El descenso lo hacemos con cuidado hasta la arista nevada. Allí tallo fácilmente y en el lado este de la misma unas profundas huellas que resultan muy consistentes y que nos permiten franquear la arista con cierta facilidad y elegancia, para inmediatamente afrontar el descenso de la fisura.

            El destrepe de la misma resulta fácil como imaginábamos con técnica de empotre y poco más abajo, llegados a la arista y cambiamos de ruta: he visto una posible vía en medio de la pared que compruebo mejor al llegar a la arista. Creo que nos puede permitir el descenso más fácilmente que por la misma arista.

Puesta de Sol sobre Palas desde Balaitus. 14-7-05.
 
            El tramo resulta entretenido en busca de sucesivas repisas con algún que otro paso aéreo pero nunca difícil. Además, al solecillo y al resguardo del viento nos van entrando en calor las manos.

            Justamente antes de alcanzar el rellano herboso en el que se inicia el descenso del corredor que vamos a utilizar para bajar, nos paramos a comer, las hostilidades suponemos que ya han terminado por hoy pues, en otro caso, mi esposa no habría accedido a hacerlo aquí y ahora.

            Es la una y cuarto y en un cuarto de hora nos despachamos continuando para abajo.

            Poco después tomamos el corredor que deberíamos haber tomado para subir. Tiene hitos en la entrada y también un poco más abajo.  Es amplio, de dificultad equivalente al que hemos tomado nosotros salvo el paso de entrada. Termina en su parte baja abriéndose en dos ramas: la rama derecha es la fisura estrecha que recordábamos y que está equipada con un par de rápeles montados y la rama izquierda que nos gusta más, también se estrecha bastante y lo bajamos con más incertidumbre que cuidado, ya que el final también está relleno de nieve.

El Palas y el Circo colgado de Lavedán. Visibles los dos corredores utilizados.14-7-05.
 
            Al fin, la nieve está blanda y fácilmente alcanzamos unas pulidas y redondeadas viras graníticas escalonadas que nos conducen a la pedrera alrededor de 25 metros más al norte que el inicio del corredor tomado a la mañana para el ascenso.

            No vemos el enorme hito que esperábamos encontrar en el inicio del corredor y sin más tomamos el blando nevero que conduce al barranco y que nos permitirá resbalando medianamente, bajarlo rápidamente  pues la nieve está blanda.

            Al final abandonamos el nevero, relleno como esperábamos de trampas de nieve, cuando ya nos ha dejada muy abajo.

Palas desde Lurien. 25-7-01.
 
            Poco después localizamos las primeras trazas de camino en la pedrera que seguimos, pues suponemos, como así será, que se trata del camino que contornea el ibón superior por su parte izquierda.

            Con el camino cada vez más marcado alcanzamos la Orilla del Ibón de Arriel a 2259 metros de altitud. El paretazo tiene más de 600 metros de desnivel. Atravesar la cubeta lacustre por este lado es más directo que por el otro pero aún así se lleva su tiempo pues las proporciones de la misma son bastante considerables.

            Decidimos bajar un poco más para buscar un lugar abrigado y al sol ya que por aquí entra algo de viento fresco del sur. Al final en la pedrera de la Cara Sur del Pico Arriel, atravesado ya el barranco  y apoyados en el caliente granito de los contrafuertes más bajos del Garmo de la Frondiella bajo la cascada, paramos a echar un bocado y un trago, son las tres y media.

            Se está bien allí pero hay que continuar para abajo y lo hacemos, poco después, tranquilamente hasta el Paso del Pino, luego el Llano Cheto, el hayedo y a las cinco en La Sarra.

            Paramos en Sallent a echar un café en el casino recordando tiempos pasados y a las seis estamos en casa; bueno, a las cinco pues hay que atrasar los relojes una hora ya que nosotros no lo hemos hecho todavía. Hemos liquidado una jornada que en ciertos momentos se había puesto interesante y peleona.