13 oct 2003

27-03. BACUN SUR, BACUN Y ESPATA POR EL BARRANCO DE LA ESPATA.13-10-2003.

En el Casquete Somital de Punta Espata. 22-2-12.

Fuente del Paco, Barranco de la Espata, Bacún, Bacún Norte, Punta Espata, Collado de Marañán, Barranco de Bozuelo, Refugio de la Espata, Barrera de la Pista de la Trapa y Fuente del Paco.
13-10-2003.
Salida 12 h. Llegada 19 h.
Mixto.
Fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Punta Espata procedente de Prames. Vía en amarillo.

            Es el lunes 13 de Octubre, festivo del Pilar 3003. Han anunciado nubes y agua y a las dos de la madrugada, cuando nos acostamos, llueve para confirmar los pronósticos. Así que ni siquiera ponemos el despertador.

            Nos levantamos s las diez pasadas y un  pequeño aclarado de nubes mete prisas a mi esposa. ¡Venga, vamos!

            Pasadas las once salimos de casa.

            No te preocupes por esas nubes que estaban allí y ahora aparecen por allá, hoy nos toca mojarnos.

La Oeste de Punta Espata. 3-2-07.

            Llegados  Villanúa tomamos la pista de Collarada en sus tres primeros kilómetros hasta la barrera. Allí nos vamos en dirección sudeste por la pista que conduce a la Fuente del Paco pues hemos visto un cartelillo que indica el Camino de la Espata.

            Pasamos el barranco y aparcamos en un ensanche a la orilla del mismo junto a unos cuantos coches de hongueros. Queremos subir por allí e incluso acercarnos si se tercia hasta la Buchaquera.

Collarada y Collaradeta desde la Oeste de Bacún. 15-9-08.

            Son las doce menos cuarto cuando iniciamos a 1220 metros de altitud el camino que en dirección este prosigue por el Barranco de la Espata. Está balizado de blanco pero enseguida perdemos las balizas mientras que nosotros continuamos por la orilla izquierda atraídos par transitados caminillos de buscadores de setas. Nos damos cuenta enseguida pero proseguimos por el lecho del barranco que parece algo transitado y no tiene aspecto de cerrarse.

            A partir de los 1450 metros de altitud, el barranco se empina paulatinamente hasta que poco más arriba nos conduce al primer resalte, una cascada vertical de entre 10 y 12 metros, mojada y no my fácil de superar.

Bacún desde el Refugio de la Espata. 3-2-07.

            Tomamos un terraplén  a la izquierda de la misma y con él nos subimos hasta la parte superior del resalte. Luego hay que escalar y faldear un dorso descompuesto en el que unas viejas raíces de pino colaboran decididamente, puesto que son el único medio seguro que facilita el paso, para a continuación descender unos pocos metros por otro terraplén que nos deposita de nuevo en el lecho del barranco.

            El barranco por el que continuamos está relleno de materiales calizos y absolutamente inestable nos conduce poco después a un segundo resalte, de menor entidad que superamos con relativa facilidad a la izquierda del agua.

Barranco de la Espata desde la Cabecera. 15-9-08.

            Poco más arriba aparece un tercer resalte, similar al anterior que se puede superar por ambos lados, siempre con materiales descompuestos pertenecientes a estratos con alternancia de calizas y arcillas.

            El barranco se hace largo, fundamentalmente engañados por la previsión del desnivel a salvar, aunque nos damos cuenta de que hemos iniciado la marcha a un nivel más bajo del previsto.

Cara Sur de Collaradeta, Nevera y Samola Alta desde Bacún. 15-9-08.

            Ganamos la altitud a la que va acabando el pinar y todavía tendremos que superar algún pequeño resalte de menor entidad después de otro de alrededor de 6 metros, algo tumbado y que subiremos por medio, ya que es poca la cantidad de agua que baja por el barranco.

            El Barranco se divide en dos minúsculas ramas y nos vamos por el de la derecha orográfica. Poco después, frente a un último resalte, abandonamos el lecho del mismo y nos encaramamos en su orilla izquierda al objeto de alcanzar la pradera alpina. Quiero comprobar lo que se confirma de inmediato: hay abundante robellón de pradera entre los últimos y aislados pinos. A este paraje tan inclinado y elevado no han llegado los buscadores.

Collarada y Collaradeta desde Bacún Norte. 22-2-12.

            Cogemos en un momento alrededor de un par de kilos a la vez que continuamos ascendiendo. Podríamos haber cogido un montón pero hay que llevarlos el resto del día en las costillas.

Bacún Norte desde Punta Espata. 22-2-12.

            Continuamos para arriba al encuentro de las nieblas por pendiente herbosa inclinadísima. Se nos hace largo el camino hasta la arista pero al final lo hacemos bajo el Casquete somital de Bacún Norte o Espata.

            A continuación y prácticamente de llano nos vamos en dirección sudoeste hasta alcanzar Punta Bacún a 2114 metros de altitud. Son las dos y cuarto.

Collaradeta desde Punta Espata. 22-2-12.

            Como tenemos hurtado por las nieblas la mayoría del paisaje, poco tenemos que hacer y, consecuentemente, nos damos la vuelta por el mismo camino al encuentro de las mochilas que hemos dejado en la arista.

            Luego, en dirección nordeste, iniciamos el ascenso del casquete somital vestido de pradera alpina y enseguida alcanzamos la suave y amplia Cima de Bacún Norte que para nosotros siempre ha sido Punta Espata a 2191 metros de altitud.

Villanúa, Espata y la Trapa desde Punta Espata. 22-2-12.

            Son las dos y media, las nieblas nos rodean y comienza a llover y a granizar a la vez, un “escañacrabas” como decimos en nuestra tierra. Recojo el mapa que he sacado para consultar prudentemente a causa de las nieblas y nos vamos para abajo en busca del Collado de la Espata.

            Descendemos en dirección este y cuando las nieblas nos permiten situarnos un poco hemos de faldear horizontalmente al nordeste para corregir el rumbo y alcanzar así el Collado de la Espata situado a 2037 metros de altitud.

La Arista de Espata a Leta. 15-9-08.

            Hace ya un rato que posponemos la parada para la comida en busca de un lugar o de un tiempo un poco más propicio, pero decidimos ir para arriba a ver si entre las rocas encontramos alguna protección.

El Valle de Aurín desde Punta Ralla. 22-2-12.

            Ascendemos en dirección nordeste al encuentro de la arista rocosa que conduce a la cima. Son casi 200 metros de desnivel y la cima se alarga y se eleva rocosa enseñándonos los paredones de la cara norte que dan a Bozuelo.

En la Cima de Punta Ralla.

            Finalmente atravesamos un par de pequeñas brechas sobre calizas claras y alcanzamos la Cima de Punta Espata, para nosotros Punta Ralla a 2203 metros de altitud. Son las tres de la tarde pasadas y tras comprobar que el descenso directo al Collado de Marañán tiene un rápel de 20 metros que se puede sortear por el este, volvemos a la cima y nos disponemos a comer.

            Inmediatamente vuelven las precipitaciones que acompañan a las nieblas pero, ya en harina, hay que dejarlas caer y comer, aunque no sea demasiado agradable. Terminaremos mojados y con fresquillo.

Debajo del Collado de Marañán.

            Van a ser las tres y media. Nos abrigamos con los forros polares e iniciamos el descenso de la arista sudeste hacia Punta Escobona. Bajados los primeros metros abandonamos la arista para tomar hacia el norte unas rampas herbosas alternadas con franjas calizas y posteriormente un amplio corredor que nos deposita en la pradera alpina que viste el Collado de Marañán.

La Oeste de Punta Espata o Ralla.

            Luego continuamos el descenso por la empinada ladera herbosa en diagonal que nos ha de conducir a la parte más alta del Collado de Marañán y, desde allí, iniciamos por la pedrera el descenso del Barranco de Bozuelo, con cierto cuidado puesto que tanto la roca como la hierba resultan un tanto deslizantes.

            Poco después pasamos junto a la Cabaña de Bozuelo que tiene medio tejado con goteras y a duras penas se puede utilizar la otra mitad en caso de necesidad y antes de bajar hasta el fondo del barranco nos quedamos un poco en el pinar próximo para coger algún robellón más si los hay.

El Abrevadero de la Espata.

            Lo que pillaremos será otro chaparrón que durará más de un cuarto de hora y que pasaremos al abrigo de unos corpulentos pinos, algo es algo, y unas cuantas setas de las que me gustan con algunos robellones más.

            Total que son las cinco y cuarto cuando alcanzamos la Pista de la Trapa  junto al Refugio de la Espata y pista abajo nos vamos, ahora con sol y con truenos de fondo en la zona de Bucuesa y en el Valle del Aurín.

Dolmen de Letraz.

            La pista se nos lleva hora y cuarto a pesar de que tomamos algunos atajos.

            En el cruce bajo la barrera se queda Rosa con las mochilas mientras que yo me marcho a buen paso en busca del coche. Calculo un kilómetro de pista pero será casi kilómetro y medio que hago en doce minutos. Hoy han sido 1150 metros de desnivel lo que nos ha supuesto el previsto paseo.

Punta Ralla desde el oeste. 3-2-07.

            Luego con el coche nos bajamos hasta Villanúa, a las siete y cuarto en casa, ducha y luego charla con Jesús Fatás al que le llevo unos robellones más que nada por acompañarle un poco.

13 sept 2003

26-03. DE PALA MONTINIER A LA ZUQUETA POR REBILLA. 13-9-2003.

La Antecima de la Punta de la Pala Montinier. 14-10-11.

Rebilla, Camino por la izquierda del Barranco Consusa y Contrafuerte Sudoeste, Pala Montinier, Punta Cabez o Rebilla, Tozal Blanco, Puntas Verdes y La Zuqueta o Angonés. Vuelta hasta el Tozal Blanco y descenso a Rebilla.
13-09-2003.
Salida 08 h. Llegada 17 h.
Sol.
Fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de la Pala Montinier-Zuqueta procedente de Prames. Vía en amarillo.
 
            Tenemos dudas entre ir a la zona de Labasar o la de Montinier pero al fin decidimos hacer más desnivel y menos coche y nos decantamos por Rebilla.

            Son las diez menos diez de la noche del sábado 12 de Septiembre de 2003 cuando recojo a mi chica que sale del trabajo, antes le he llevado un bocadillo caliente al trabajo, he cenado y nos vamos con intención de hacer la carretera como forma de madrugar menos al día siguiente.

            Sin sueño, vamos a buen ritmo por la Guarguera. Luego, en Ainsa tomamos dirección a Bielsa hasta el Hospital de Tella, lugar en el que nos introducimos a nuestra izquierda, valle adentro en fuerte ascenso y con una estrecha aunque bien cuidada carretera, hasta que alcanzamos el refugio forestal situado poco antes del desvío a Tella y Rebilla, que conocemos desde la vez anterior que estuvimos por aquí.

Pala Montinier o Portañús desde las inmediaciones de Tella. 21-5-11.
 
            Y es que el tema de la Pala Montinier viene ya de largo: queríamos subir desde hace bastante tiempo y un buen día que queríamos hacerlo por Tella hemos de desistir a causa de las nieblas tras haber pasado la noche en el refugio. Ahora lo vamos a intentar por Rebilla.

            Tomamos un vaso de leche caliente, bueno, Rosa tomará dos; y con los sacos y un par de mantas por si acaso, nos disponemos a dormir en el coche sin necesidad de montar y desmontar la tienda.

            La noche es cálida y “lunosa” por lo que tapamos un poco los cristales del coche y sin introducirnos en los sacos nos disponemos a pasar una noche que resultará cómoda puesto que en los asientos reclinados del coche se duerme muy bien, aunque de madrugada nos tapemos un poco.

            A las siete y cuarto de la mañana, ya es de día, nos levantamos, recogemos, desayunamos con leche caliente y  nos echamos a la carretera para hacer los pocos kilómetros que nos quedan hasta Rebilla.

            La mañana está espléndida y el horizonte norte nos muestra  la Cadena de la Sierra de las Tucas desde la Punta Montinier hasta Las Tres Sorores, con lo que deducimos el lugar al que hemos de encaminar nuestros pasos, además de que comprobamos que la salida del pueblo no se puede realizar por cualquier parte ya que además de tratarse de un tramo boscoso muy pendiente, está sembrado de barreras calizas.

            A las ocho, hemos aparcado en medio del pueblo a 1220 metros de altitud, tomamos el camino hacia la iglesia para, en el cementerio contiguo, saltar la pared y tomar un transitado camino que va para arriba.

Cara Sur de la Pala Montinier.
 
            El camino trazado en uno de los mapas de los que dispongo, vuelve al oeste para pasar sobre el pueblo y  luego toma la dirección nor-nordeste por la orilla izquierda del Barranco de Consusa.

            Inmediatamente aparece un letrero de Consusa pero nosotros creemos que hemos de ir más al oeste antes de girar. Caminamos durante un cuarto de hora prácticamente en horizontal hasta que encontramos un puente sobre un barranco que nos hace recelar.

            El camino debe subir por la orilla izquierda del barranco y éste se va a la derecha, además de que no vemos mucha posibilidad para que cambie de orilla más arriba. Por tanto, hemos de volver sobre nuestros pasos y tomar el desvío que habíamos desechado antes.

            El camino nos llena de dudas puesto que se va claramente hacia el este, haciéndonos sospechar que nos plantará en Tella. Nosotros queremos salir del pinar y alcanzar el puerto superior para manejarnos a partir de allí a nuestro gusto.

            Cuando ya estamos bastante moscas, el camino gana altura y gira al oeste. Cada lazada al oeste nos devuelve la esperanza de que sea el nuestro.

            Sobre los 1700 metros de altitud recorre toda la pared hacia el oeste y nos aproxima al barranco para subir por su orilla derecha sobre camino muy balizado que coincide con el del mapa.

Caseta Buxarbala y atrás Montinier. 22-5-11.
 
            Ascendemos de nuevo consistentemente a la vez que se aclara el pinar hasta que 150 metros más arriba desaparece y las hitos nos depositan en un arizonal medianamente inclinado, que atravesamos en busca de su parte superior en la que desaparece dejando paso al pastizal de altura.

            Tenemos frente a nosotros como guía la imponente Cara Sur de La Pala, y no nos queda ninguna duda cuando alcanzamos el rellano a 2040 metros de altitud, lugar en el que encontramos un poco de ganado y al que llega la pista que viene desde Tella. Con dudas y pérdidas de tiempo estamos donde queríamos estar.

 Bueno, un poco más abajo. Aproximadamente 500 metros más bajo pero estamos confirmando lo que hemos visto desde el refugio: vamos de frente para arriba.

La pared que tenemos delante arranca suavemente sobre pradera alpina que se va elevando para ganar los primeros 100 metros de desnivel y conectarse con la pedrera caliza clara que surge tras desaparecer la pradera. Son otros 100 metros de desnivel que se suben bastante bien, a pesar de que la pendiente se vaya acentuando y que nos depositan en el tercer tramo y más pendiente de la pared. Se trata de un tramo de pared sobre lapiaz calizo un tanto fragmentado y bastante erguido, de unos 200 metros de desnivel que se puede subir por cualquier parte. Nos hace emplear a gusto pero nos mete allá arriba, en la última parte un poco más tendida y descompuesta que nos saca a la arista suavemente venteada por encima de los 2500 metros de altitud. Unos metros más en dirección noroeste, por una arista agradablemente venteada, pues hemos sudado de lo lindo, nos deposita en la primera Punta de La Pala.

 Pala Montinier desde Peña de Altura. 22-5-11.
 
Echamos un trago de agua y continuamos adelante, ya casi en horizontal, pasando una pequeña prominencia que nos incorpora a la loma terminal del pico.

Son las once y diez de la mañana cuando alcanzamos la cima de la Pala Montinier también llamada Portañús a 2556 metros de altitud.

Nos sentamos a almorzar y a disfrutar del paisaje. La Pala es un pico realmente bien situado que goza de un horizonte impresionante aislado de las alturas que lo circundan: desde la oscura e inconfundible Montañesa al sudeste vamos girando con Cotiella y Labasar, Perdiguero, Bachimala y Neouvielle con el Long al norte, con Robiñera y La Munia en primer plano; el Circo de Estaube, el Circo Colgante del Balcón de Pineta ya con manchas de nieve y la arista que nace en El Marboré y tras pasar el Collado de Añisclo se presenta, pico a pico, aquí. Luego queda el apacible sur del que sobresalen Sestrales y Castillo Mayor. A los pies quedan, al norte el profundísimo Tajo del Cinca por Pineta y al sur la igualmente profunda y estrecha Garganta de Escuain. ¿No está mal, verdad?

Peña de la Pala Montinier desde el este. 14-10-11.
 
El viento que mueve en la ladera norte nos refresca de lo lindo, nos obliga a vestirnos un poco y nos levanta a las doce menos cuarto.

Hacemos una foto, de las de Rosa, ya veremos lo que sale, y continuamos cabalgando sobre la arista en dirección oeste. Al este se quedan los potentísimos contrafuertes del pico que nacen junto a La Estibeta y  que rematan el pico con los enormes paredones del norte. Bajamos suavemente hasta alcanzar un resalte que se remata con un paredón que evitamos por el sur fácilmente. Abajo, un suave collado nos conduce a un corto tramo medianamente erguido que remata en la Punta Cabez a 2457 metros de altitud.

Rosa no ha querido faldearlo por el norte como procedimiento de alcanzar horizontalmente el collado al que hemos de bajar a continuación.

Ordesa desde la Punta de la Pala Montinier. 14-10-11.
 
Acabamos de dejar atrás el primero de los varios contrafuertes que en dirección norte salen de la arista  fraccionando el Valle de Pineta perpendicularmente de forma tan repetida como característica. Se convierten sin perder casi altura en unas proas que caen vertiginosamente sobre el valle a juego con los enormes paredones de reducidos circos que bajan a poner sus pies en el  profundo y recóndito Cinca.

Poco después alcanzamos el collado a 2366 metros de altitud y tras faldear  cerca de la cima el Torzal del Siso, del que surge el siguiente contrafuerte, pasamos sobre la Cabecera del Circo de Sarga en el que nace el Barranco de Sacos y alcanzado el amplio Collado Blanco, iniciamos un suave ascenso que nos ha de conducir a la antecima del pico siguiente.

Luego un pequeño rellano que se va elevando sucesivamente nos permite alcanzar la cima de Puntas Verdes de 2617 metros de altitud cuando es la una del mediodía.

En la Cima de la Zuqueta.
 
Junto al vértice geodésico echamos un trago y decidimos proseguir un poco más adelante. Para ello hay que descender alrededor de 50 metros para alcanzar un pedregoso y suave collado que se convierte en pedrera  grisácea a la vez que se empina paulatinamente para depositarnos, tras veinte minutos de camino en la cima de La Zuqueta o Pico Angonés a 2662 metros de altitud. La nomenclatura de estos, entre otros picos, se las trae: los franceses  del I.G.N. dan unos nombres, las de la Alpina otros y los últimos mapas de Prames otros diferentes; ahora, aclárate si puedes. Bueno, los de Prames han hecho mal hasta el trazado de la ruta a la Pala, lo que ha sido, en parte, la causa de nuestro dudoso inicio de la mañana.

Contemplamos la afilada Arista de La Monesma que conduce hacia las Tres Marías que ya conocemos y nos damos la vuelta sobre nuestros pasos cuando es la una y media. Hoy las nieblas solamente han aparecido recién nacidas en las laderas del sur pero sin consistencia. Ya nos tocaba, puesto que en esta zona estábamos abonados a ellas.

Pala Montinier desde el Tozal Blanco.
 
Faldeando lo más horizontalmente posible por el sur no dando un solo paso extra vamos realizando la vuelta. Hemos de contornear por la Cabecera el Circo de Sarra y finalmente, ya en descenso el Circo de Consusa. Perdemos altura  al sur de Cabez o también llamado Punta Rebilla para alcanzar sobre los 2050 metros el Nacimiento del Barranco Consusa y parar a comer cuando son las tres menos cuarto. Estamos un poco sobadillos pues no en broma hemos subido 1725 metros y agradecemos la parada.

A las tres y cuarto continuamos el descenso pasando junto a la surgencia importante de la que se nutre el menguado barranco, cogemos y bebemos un buen trago de agua fresca y enseguida alcanzamos el rellano al que llega la Pista de Tella.

Luego, sorteamos un poco por el este el arizonal y tras coger un poco de champiñón tomamos el camino junto al barranco en la entrada del pinar.

Peñas Solana y Montañesa desde Tella. 22-5-11.
 
Después, al justiciero sol de la cálida tarde en esta abrigada ladera vamos desandando el camino, hacemos sed, recuperamos los robellones y matacandiles que hemos localizado subiendo y a las cinco menos cuarto llegamos a Rebilla.

Nos descalzamos a gusto  junto al coche, echamos un buen trago de agua que esta todavía muy fresca y a las cinco iniciamos la carretera de vuelta.

Paramos junto al refugio para hacer una fotografía de la cara sur y luego, a buen ritmo y sin sueño, cosa rara, nos plantamos en casa cuando son las siete menos cuarto. Rosa a pesar de ir recostada en el asiento del coche no ha podido dormir. Va por la noche y quiere ver la final del Campeonato de Europa de Baloncesto que, a pesar de las espectativas, perderá España con Lituania ya que hará un pésimo partido.

27 ago 2003

25-03. PUNTA CUTA EN CIRCULAR DESDE TORLA. 27-8-2003.

Duáscaro y Acuta desde Santa Ana. 5-6-06.

Inicio de la Pista de las Cutas en Torla, Ermita de Santa Ana, Mirador del Molar, Cuello Estatón, Punta Cuta, Senda de los Cazadores, Pradera de Ordesa y Camino de Turieto Bajo.
27-08-2003.
Salida 07 h. Llegada 13 h.
Sol.
Fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Punta Acuta procedente de Prames. Vía en amarillo.

            Era mitades de Marzo de 2003, cuando las nieblas que nos dieron la mañana nos obligaron a dar la vuelta cuando, a nivel de la pista de Torla a Nerín, nos encontrábamos en las proximidades de lo que yo siempre he llamado Punta Diazas y que ahora llaman Punta Acuta o Cuta.

            Hoy, 27 de Agosto, volvemos, pues Rosa no quiere esperar a hacerlo para el invierno.

Aprovechamos que Biola marcha a París para ver los Campeonatos del Mundo de Atletismo y como la acompañamos al autobús a las seis de la mañana, nos vamos al monte seguidamente.

            Ni siquiera hemos mirado el tiempo pero este año ni siquiera hace falta: el buen tiempo está asegurado.

            Nos llegamos a Torla, a estas horas vacío y tras atravesar el Arazas, dejamos a nuestra derecha el Cámping y nos vamos por la pista por la orilla izquierda del río. Luego dejamos a nuestra izquierda el camino de Turieto y nos introducimos en nuestra pista esperando que ya hayan arreglado el derrumbe del barranco bajo la Ermita de Santa Ana.

Torla desde el Rellano de Santa Ana. 23-4-07.

            La sorpresa es inmediata pues nada más entrar a la pista vemos el cartel que prohibe la circulación sin tapar como estuvo durante el invierno. Además de inmediata es considerable ya que nos encontramos a 980 metros de altitud.

            Son las siete y cuarto, aparcamos el coche y nos echamos pista para arriba en dirección sur. La pista se encuentra  en perfectas condiciones y sube consistentemente. La mañana está un pelín arañada y presagia un excelente día de monte.

            Nos cruzamos con un microbús que baja de hacer su negocio particular a costa de Ordesa y de las prohibiciones para el resto de los mortales y enseguida llegamos a la barrera que no recordaba que estuviera la vez anterior. Está claro que la carretera y el derrumbe deben estar arreglados y que ya ha debido haber acuerdo entre Torla y Nerín. ¡Todo sea por la pasta!

Vertiente Oeste de Punta Cuta. 23-4-07.

            La pista comienza a dar lazadas orientándose al este, nos saltamos las indicaciones del viejo camino, mucho más directo y proseguimos pista arriba hasta la siguiente ocasión en la que confluyen camino con pista, lugar en el que tomamos el camino balizado de amarillo y blanco.

Ermita de Santa Ana recién restaurada. 32-4-07.

            El camino, más entretenido y empinado que la pista gana altura rápidamente vuelve a concluir con la pista en la Ermita de Santa Ana a 1320 metros de altitud. Allí ya sabemos que un nuevo tramo de camino evita las dos enormes lazadas que la pista da en los prados de la ermita. Por tanto, por él nos vamos para seguir ganando altura fuera del barranco.

Prados de Santa Ana y Cascada Estatón.

            De nuevo coincidimos con la pista  y otra vez tomamos otro tramo de camino que, ahora en dirección nordeste y a través de un claro bosque de pino negro  sobre base de pratenses, nos sitúa muy arriba cuando la pista se allana.

            Hemos visto rebeco en el tercer tramo de camino y ahora en la pista a una ardilla que no está demasiado interesada en huir. No es gran cosa para tratarse de un territorio protegido, lo que viene a significar que lo de la protección no es más que un camelo.

Tobacor y Peña Duáscaro desde el Mirador del Rey.

Poco después nos desviamos hacia el Mirador del Molar en el Mirador del Rey y recordando a las titis que vimos con zapatos de tacón la vez anterior que estuvimos aquí, nos damos la vuelta y proseguimos pista adelante en dirección este para pasar bajo Punta Duáscaro y su altísimo pinar de pino negro.

 La Oeste de Peña Duáscaro. 23-4-07.

            Creemos localizar el lugar donde almorzamos entre nieblas y el lugar desde el que nos dimos la vuelta pero no con absoluta seguridad, y cuando ya nos aproximamos al Cuello Estatón, abandonamos la pista y tras ir al encuentro de la arista nos subimos la herbosa cúpula de Punta Cuta, para nosotros Diazas.

Barranco de Diazas y Pista de Santa Ana.

 Nieblas en Cuello Estatón. 16-3-03.

            Estamos a 2242 metros de altitud y son las diez menos cuarto de una mañana en la que unas reducidas nieblas nos esconden parcialmente el paisaje superior.

Manchoya desde Punta Cuta.

Valle de Vió desde Punta Acuta.

            Almorzamos al sol y al ligero vientecillo que mueve por aquí.

La Sierra de las Cutas desde Punta Acuta o Diazas.

            A las diez, hemos localizado un camino que se inclina hacia el fondo del Cañón de Ordesa y descendiendo de la punta en dirección noroeste, lo alcanzamos y nos vamos para abajo.

Pradera de Ordesa desde la Senda a Calcillaruego.

            El camino está balizado de rojo y blanco y es el que nos interesa.

            Lo anuncian como muy peligroso pero ya será menos. Lo cierto es que resulta francamente artificial: abandona el praderío con poca flor de nieve en un pequeño espolón y se introduce en un corredor para girar inmediatamente al este, atravesar el espolón y sucesivamente un par de proas y sus correspondientes corredores.

Camino de Descenso al Mirador de Calcillaruego desde Duáscaro. 5-6-06.

            Va en busca de la Senda de los Cazadores ubicada en la Proa sobre la que se asienta el Mirador de Calcillaruego y lo hace de forma indecisa, indirecta y artificial con un par de repechos incorporados para seguir el faldeo general hacia el este.

            Alcanzamos la pedrera del último y más amplio de los corredores, con rebeco incorporado y enseguida la Senda de los Cazadores.

            En dirección contraria al personal que sube nos vamos ligeros para abajo saludando e informando a algunos ávidos de información relativa al camino.

Tozal del Mallo sobre la Masa Arbórea del Cañón de Ordesa.

            A las once y diez alcanzamos la pradera y diez minutos después estamos en la fuente junto al restaurante. Nos ha costado bajar menos de lo que habíamos calculado.

            Cinco minutos después y siguiendo la dirección oeste atravesamos el Arazas por un puente al oeste de la pradera y tomamos el Camino de Turieto, el viejo camino de Torla a Ordesa que todavía no conocemos.

Cascada de Molinieto desde el Camino de Turieto.

            El camino sombríamente precioso nos enseña las Cascadas de Los Abetos,  La Tamboroterra y Molinieto. Luego nos encontramos con Luis Alastruey el pequeño que sube con gente del pueblo y enseguida giramos con el camino hacia el sur tras contemplar a la entrada del valle tanto la Boca de Añisclo como el fastuoso Estrato Plegado.

            Luego transitamos bajo los paredones impresionantes de la Cara Oeste del Mirador del Rey, en los que se aconseja no escalar en épocas de reproducción de aves y a la una menos veinte llegamos al coche, que por cierto, está a la sombra.

            Hemos liquidado lo que hemos iniciado como un paseo sin objetivo y que se ha convertido en una actividad interesante y entretenida, además de nueva ya que nos ha permitido conocer un nuevo Acceso a Ordesa y total, solamente nos ha supuesto 1300 metros de desnivel. Estamos en casa cuando son las dos menos cuarto.

19 ago 2003

24-03. EL CIRCO DE CORONAS. PUNTA AGAROT SUR, AGUJA AGAROT, AGUJA TCHIHATCHEFF Y AGUJA FRANQUEVILLE. 19-8-2003.

Agarot, Tchihatcheff y Franqueville desde la Arista de Llosas.

Puente de Coronas, Barranco de Coronas, Ibones de Coronas, Corredor a la Brecha Inferior de Llosas, Punta Agarot Sur, Aguja Agarot, Aguja Tchihatcheff,  Aguja Franqueville Brecha Superior de Llosas.
19-08-2003.
Salida 17 h. Llegada 10 h.
Sol.
Algo difícil.
Miguel Lanaspa, Juan Castejón y Mariano Javierre.

Mapa del Circo de Coronas procedente de Prames. Vía en amarillo.

            -¡No pueden pasar! Está cerrada la carretera por voladuras de la una a las tres y cuarto de la tarde. Si quieren hay una carretera que...

La Fueba, Troncedo, Panillo, al fin Graus;  son las dos y diez de la tarde y a las tres sale de Senarta el último autobús a Vallibierna.

Habíamos salido de Sabi a las doce. Calculábamos dos horas y cuarto para llegar a Benasque, teniendo en cuenta que ya estaba abierto el tramo de Eje Pirenaico entre Ainsa y el Alto de Foradada; comer lo podíamos hacer o en Senarta o si no teníamos tiempo en el Puente de Coronas.

Salió rana el tema del Portillón para el 19 de Julio y hoy, un mes después nos “echábamos al charco” pero sin Rosa. Ella trabajaba y se trataba del último periodo de dos días y medio que tenía Miguel. Así que...

Este verano de 2003 había salido complicado por todas partes y no podía darse  ahora la excepción. Apareció el Tour el día de Vignemale y aparecen las voladuras hoy. Pero como no hay dos sin tres, en la zona del congosto nos encontramos hasta un circo que baja de Benasque y, por si fuera poco, paramos en Barrabés porque Miguel quiere comprarse unas gafas de sol. ¡Cómo ya no llegamos!

En la oficina de turismo leo que el autobús sale a las tres y cuarto. Así que hubiéramos llegado.

Lo que son las cosas. A las tres y veinticinco, en Senarta nos dicen que a las cuatro y media vuelve el autobús, que hablemos con el chofer. Y digo yo: si la última bajada es a las seis y a las cuatro y media baja el autobús, el autobús tiene que subir para hacer la última bajada del día y allí estamos nosotros subiendo al autobús y con el, Pista de Vallibierna para arriba. Antes hemos tenido tiempo de sobra para comer detrás del edificio de la entrada de la Acampada del Plan de Senarta.

A las cinco menos cuarto, el autobús es todo nuestro por 36 euros y nos enteramos de que hay poca gente por arriba, de que ayer no pudieron hacer la última bajada debido a una fuerte tormenta y de que la tarde, que está medianamente tormentosa, mejorará.

Refugio del Puente de Coronas. 2-7-05.

A las cinco y cuarto dejamos a nuestra derecha el refugio de pescadores del Puente de Coronas a 1950 metros de altitud y caminamos en dirección este por la abandonada y llana pista hasta que el Cartelillo de Coronas nos orienta al norte por la izquierda del barranco.

No conocemos el Valle de Coronas pero será por poco tiempo. Enseguida se termina el plano praderío vestido de majestuosos pinos negros, dulcísimas frambuesas y arándanos y  aguerridos cantos erráticos del más puro granito del Pirineo Axil.

Barranco de Coronas. 18-8-03.

El praderío sucumbe a la pedrera y se estructura en tres partes: la primera es un potente resalte que culmina en la Pleta de Coronas con preciosa cascada incorporada a 2230 metros de altitud, que nos mete en calores digestivos del garbanzo en la olla a presión. Luego le sigue otro potente resalte a modo de circo colgante que abordamos en dirección este y que nos quita inclementemente el resuello. Y por último una potente y continuada rampa que hace de cierre del Ibón Inferior de Coronas situado a 2625 metros de altitud y que nosotros subimos en dirección norte.

Atardecer en el Circo de Coronas. 18-8-03.

Como 700 metros de desnivel son pocos para Juan, tendré que llamarle a capítulo cuando con paso marcial atacaba ya las primeras rampas de la Brecha Inferior de Llosás.

-¡Eso es para mañana, tío! Vamos un poco a la izquierda que las campas para vivaquear están un poco más abajo junto al ibón.

Ibón Alto de Coronas. 19-8-03.

Son las siete menos cuarto cuando elegimos, pues estamos solos, un abrigo de piedras situado en un pequeño dorso al sudoeste del ibón a 2675 metros de altitud. Plantamos la tienda y salimos de los calores de la subida con carga. Ya se sabe que cuando llegas sudoroso luego se hace fresco seguro.

Preparamos una salvajada de pasta que ventilaremos sobre las ocho y cena que te cena se nos hacen las nueve y media, cuando cae la noche y nos empiltramos.

El cielo velado de cierta nubosidad nos ha aconsejado colocar el plástico sobre la tienda por si cae algún chaparrón, pero el viento y la música que nos proporciona, nos aconseja recogerlo por si alguno de nosotros pretende dormir un poco.

A pesar de ello, Miguel, como canario en jaula, maniobra en la oscuridad junto a la puerta, hasta que decide marcarse un tanto y arrea con su saco y su esterilla a disfrutar de la noche estrellada. Juan y yo quietos en la mata, que no se nos escape la noche.  

            A las seis y media de la mañana, nos sorprenderá Miguel precipitándonos al día 19 de Agosto de 2003. ¡No hay tiempo que perder! El Universo Pirenaico espera.

Brecha Inferior de Llosas desde Coronas. 21-8-93.

            A las siete y cuarto, desayunados y con las mínimas mochilas posibles, iniciamos la marcha en dirección sudeste por la pedrera granítica de grandes proporciones que nos permite incorporarnos al Corredor que Baja desde la Brecha Inferior de Llosás.

            Recordando que ya la habíamos recorrido con anterioridad Biola Rosa y yo vamos ascendiendo a la vez que va disminuyendo el tamaño de los materiales de la misma hasta que próximos a los 2800 metros de altitud, abandonamos el corredor para introducirnos en una especie de canal orientada al nordeste, y algo más arriba de la que habíamos localizado la tarde anterior, que esperamos nos conduzca hacia la arista sin necesidad de tener que llegar a la Brecha Inferior de Llosás.

            La canal es amplia, el granito es bueno y se encuentra bastante limpia por lo que la progresión resulta fácil y también rápida, ya que, la pendiente es fuerte y sostenida.

            Subimos a la sombra pero entramos en calores a buen ritmo. Pasamos una zona de grandes placas inclinadas que nos conducen a  la clásica pedrera de la arista. Unos metros más adelante alcanzamos la Punta Agarot Sur, nuestro primer tresmil del día.

Agujas Agarot y Tchihatcheff desde Agrot Sur.

            Estamos a 3030 metros de altitud cuando son las ocho menos diez. Tomamos aire pues hemos subido a tren, contemplamos el Circo de Llosás y el Macizo de los Vallibierna y sobre todo contemplamos el tajo que nos espera al nor-nordeste.

            Fotografiamos la arista con las tres agujas que tenemos más inmediatas y tras un descansillo excesivo, en el que nos colocamos los arneses, continuamos adelante.

Llegando a la Aguja Agarot.

             De esta poco relevante cima bajamos a una primera brecha sorteando bloques fácilmente, no perdiendo más allá de 15 metros. Las manos que hemos empezado a utilizar en la canal van a tener tarea en el día de hoy.

            Franqueada la brecha nos encontramos con una pared, medianamente inclinada y  fácil puesto que cuenta con terreno amplio, con grandes bloques, en el que podemos elegir pasos. Prácticamente al paso alcanzamos la Cima de la Aguja Agarot de 3035 metros. Son las ocho y cinco de la mañana.

Aguja Tchihatcheff desde Agarot.

            Delante de nosotros se encuentra la siguiente aguja que parece un poco más tumbada pero para llegar a ella hemos de destrepar por terreno muy inclinado aunque no difícil unos cuantos metros que nos depositan en una estrecha aunque accesible brecha, situada por debajo de los 3000 metros.

Detalle de la Aguja Tchihatcheff.

            El calentamiento ha terminado puesto que nos encontramos ante la primera dificultad seria de la jornada: la entrada a la pared es un paso durísimo de alrededor de 5 metros, extraplomado y carente de presas aceptables que prueba Miguel, pero por demás. No hay rastro de los pitones que se supone que deben estar colocados y se impone la lógica de la óptica: nos vamos un poco para abajo por la canal de la vertiente de Coronas, un tanto descompuesta e inclinada y nos incorporamos a un corredor de granito claro, bastante descompuesto y algo tieso por el que esperamos progresar para arriba.

            Subimos con máxima atención y cuidado para no emprendernos a bolazo limpio, de tal forma que sorteamos la dificultad ganando la arista unos metros más arriba cuando la misma se allana un poco.

            La arista se ensancha y nos presenta un segundo tercio de placas lisas y bastante inclinadas que escalamos aprovechando algunas fisuras. El tramo resulta más sencillo de lo esperado y nos deposita en el tercio superior de la aguja, muy erguido en el que hay que superar un par de cortos corredores bastante verticales, sobre todo uno de ellos que es algo estrecho. Luego, unos bloques nos depositan en la dentellada Cima de la Aguja Tchihatcheff  a 3052 metros de altitud. Son las nueve menos veinte.

Agujas Tchihatcheff y Franqueville.

            Inmediatamente recorremos la alargada y dentellada cima y nos asomamos a la cara norte de la aguja sabiendo que se trata quizás del tramo más impresionante de la arista: es un paredón de alrededor de 50 metros de altura que hay que rapelar obligatoriamente.

            A la derecha hay un paretazo enorme y vertical con un rápel montado y un poco más a la izquierda hay otro rápel doble. No podemos atacar el largo con nuestra cuerda de 60 metros por lo que destrepamos con cuidado hasta el emplazamiento del de la izquierda.

            La cuerda da lo justo para alcanzar una repisa elevada sobre la parte alta de una rampa que nace en el collado. Montamos el rápel y para abajo por la zona izquierda de la placa. Bajo en medio con poca confianza, lo mío no es la escalada y menos el rápel.

            Hacemos alguna foto, estamos en la brecha, hemos superado la aguja más difícil y Juan tiene alguna dificultad para recuperar la cuerda.

            Para atacar la tercera de las agujas nos encontramos con más de lo anterior: unas placas lisas y difíciles que hay que supera o flanquear por nuestra izquierda. Para ello, de nuevo hay que descender por la canal hacia Coronas unos cuantos metros y tomar la pared por la izquierda de las lajas.

En la Aguja Franqueville.

            La escalada de la pared no es difícil pero hay que prestar bastante atención debido a lo descompuesto del terreno. Ascendemos con cuidado y sin excesivas complicaciones, y puesto que el terreno es aceptable, ni siquiera volvemos a la arista. Tiramos por ella muy arriba alcanzando fácilmente la arista en la parte superior de la aguja. Luego también fácilmente alcanzamos la cima de la Aguja Franqueville de 3065 metros de altitud.

Desde la Aguja Franqueville las Agujas Tchihatcheff y Agarot.

            Son las nueve y veinte, echamos un trago, intento montar en automático mi cámara para hacernos una foto los tres juntos, cosa que no conseguiré y proseguimos adelante por una dentellada arista que en principio parece enorme hasta la Brecha Superior de Llosás.

            Descendemos ligeramente por medio de unos bloques afilados y enfilados para continuar por una arista fundamentalmente llana, muy aérea, completamente erizada y llena de bloques afilados, dientes y gendarmes que hay que pasar, escalar o faldear tanto por una vertiente como por la otra.

            El pasaje, no siendo difícil, resulta bastante entretenido, nos calienta las manos y se lleva su tiempo.

Cresta de Llosas desde Ballibierna. 30-8-04.

            Al final nos asomamos a la brecha, tropezándonos con los cintajos de un rápel que salva de un destrepe algo más que comprometido.

            Montamos el rápel que no tendrá más allá de 20 metros y accedemos rápidamente a la Brecha Superior de Llosás. Estamos a 3059 metros de altitud y son las diez y cinco cuando les sugiero a mis socios hacer unas circunvoluciones de orejas que es lo único que nos falta por hacer. El que quiera hacer deporte integral que se marque una arista de éstas que ya irá bueno.