22 feb 2004

4-04. TOZAL DEL CUEZO. 22-2-2004.

Tozal del Cuezo desde Santa Orosia. 24-5-05.

Fanlillo, Pista de Santa Orosia y Arista Nordeste.
22-02-2004.
Salida 14 h. Llegada 17 h.
Sol.
Muy fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa del Tozal del Cuezo procedente de Prames. Vía en amarillo.
 
            Pasamos la Semana Blanca del 2004 en Andalucía. Fue un viaje relámpago pasando por Pamplona de vuelta con  2400 kilómetros de nada.

            Para el viernes han anunciado mucha nieve en la mitad norte peninsular y para el fin de semana el mal tiempo está asegurado, pero no sale tan malo como han anunciado, al menos en el Prepirineo; por ello, el domingo 22 de Febrero comemos pronto  y a la una y media cogemos el coche y nos vamos por Yebra hasta Fanlillo con la intención de recorrer un trozo de pista que conduce hasta Santa Orosia y…

            Por carretera asfaltada nos llegamos hasta el pueblo y tras iniciar la pista damos la vuelta y aparcamos en el pueblo. Hay otra pista más, al menos, y mejor será aclararse.

            Un abuelo nos confirma la pista que hemos tomado y a las dos y media iniciamos la marcha pista  adelante en dirección nor-noroeste.

Fanlillo.
 
            El pueblo, que por cierto está lleno de basura, se encuentra a 1080 metros de altitud y la pista, poco transitada se elevará poco a poco pues ha de alcanzar los 1600 metros del Puerto de Santa Orosia y es muy larga, según nos ha dicho el abuelo.

            La pista está muy mojada y el barro se pega a las botas, no en vano ha debido de llover o nevar durante la noche pasada y el sol del día no ha podido secarla. Con ella describimos el gran trazo a nuestra derecha tras pasar sobre el lugar en el que se asienta una caseta abandonada, luego en ascenso suave y continuado volvemos a nuestra izquierda hasta transitar un plano collado en el que nos orientamos: localizamos Santa Orosia y la alineación que va desde el Cuezo hasta Corona Alta y la pista que continúa al sudoeste de esta alineación y que tiene que llegar al puerto.

            En ese punto, habremos caminado alrededor de 3 kilómetros y nos encontramos sobre los 1360 metros de altitud, abandonamos la pista e iniciamos el ascenso de la arista sur-sudoeste que nos puede conducir a la parte superior del cordal sin demasiadas complicaciones, a excepción del manto de genista hórrida que cubre la ladera.

San Julián.

            Buscamos los pasajes más limpios y ganamos altura sobre la arista. Pasado el primer rellano la densidad de la genista aumenta y nos dirigimos un tanto al sur transitando lugares menos densos, siempre en ascenso.

            Pasamos un segundo rellano entre pinos silvestres y continuamos el ascenso de unos pequeños resaltes rocosos de conglomerado siempre hacia el este por los lugares de rotura.

            Alcanzado el rellano bajo la cima, tomamos de nuevo la arista vestida de genista y enseguida, cinco minutos después, alcanzamos la piedra situada en la Cima del Tozal del Cuezo a 1628 metros de altitud, cuando son las cuatro de la tarde.

            Contemplamos brevemente Telera, Tendeñera y Ordesa entre nubes medio rotas y ya sobre el claro: Oturia, Oroel, Guara y Montañesa; bueno, no está nada mal para un corto entretenimiento de 550 metros de desnivel. Comemos unas mandarinas, echamos un trago de agua y nos volvemos enseguida para abajo.

Peña Cancías y delante el  Tozal del Cuezo. 5-12-09.
 
            El descenso lo hacemos tratando de no perder nuestro camino de ascenso sobre el manto de genista hasta estar próximos a la pista. A partir de allí nos vamos directamente, en dirección sur, para atajar sobre el collado y el lazo grande de la pista, saltándonos la mitad aproximadamente.

            Luego, cuando queremos darnos cuenta, estamos en la fuente del jabalí ya en el pueblo. Hemos bajado en una hora y el abuelo nos dice que si ya hemos vuelto un tanto extrañado y más extrañado se queda al decirle que hemos estado en el Cuezo.

-Ya no se puede ir por estos montes de vestidos que están.

            Contemplando los primeros trabajos de la Yebra-Fiscal que llegan hasta debajo del pueblo nos llegamos a casa cuando son las cinco y media de la tarde y otro día más.

1 feb 2004

3-04. DIRECTA A LA CRUZ DE SANTA OROSIA. 1-2-2004.

Murallones bajo la Cruz de Santa Orosia.

Cruz Guariz, Vieja Pista, Cara Sudeste,  Cruz de Santa Orosia, Cueva de Santa Orosia y Camino de Satué.
01-02-2004.
Salida 14 h. Llegada 19 h.
Sol.
Fácil.
Mariano Javierre.

Mapa de Santa Orosia procedente de Prames. Vía en amarillo.

            A Santa Orosia hemos subido en multitud de ocasiones y por casi todos los tradicionales caminos conocidos, desde Yebra a Javierre. Quedan todavía algunos por conocer pero todo se andará.

            Recuerdo de forma vaga, quizás en la primera ocasión que subiera por Satué, sería alrededor del 65, que extraviamos el camino, proseguimos por un barranco hacia arriba y alcanzamos el puerto justamente en el emplazamiento de la cruz. No sé exactamente con quién subía pues solamente recuerdo a Esperanza Ramón pero no tuvimos más que apoyar de cuando en cuando las manos  únicamente en la parte final.

            Años después me pasará por la cabeza repetir el ascenso, pero siempre lo dejo porque supongo que el monte tiene que estar muy vestido al no haber ganado desde hace bastante tiempo.

            A finales de Enero, a consecuencia del pésimo tiempo que va haciendo coincidiendo con los fines de semana se lo propongo a Rosa  a la que no le hace ninguna gracia y, por tanto, el 1 de Febrero que va a trabajar a las dos, decido marchar solo.

Mallo de Santa Orosia desde Isún. 29-12-10.

            La dejo en su trabajo y a las dos y cuarto estoy aparcando en el Cruce de Guáriz a 940 metros de altitud. El día es espléndido a pesar de las predicciones. Este 2004 sigue igual que el año anterior, los días buenos en fin de semana se pueden contar con una sola mano.

            Con poca mochila inicio el camino en dirección nordeste, cruzando el campo de siempre y tomando el camino que pasa junto al colmenar y que conecta con la vieja pista que conduce en suave ascenso hacia el pinar.

Santa Orosia desde la Pista de Cruz Guariz.

            Alcanzada la pista que viene orientada desde Isún, camino unos metros por la misma, también en suave ascenso, paso junto a los rellanos en los que solemos coger hongos y pasados un par de minúsculos barrancos, abandono la pista y me introduzco definitivamente en el pinar sobre los 1100 metros de altitud.

            Hay un par de barrancos que discurren por la ladera y que tienen su origen en la hondonada  del sudeste de la cruz. En principio había pensado subir por alguno de ellos como procedimiento de encontrar paso lo más despejado de vegetación posible; pero ya en el ajo, el barranco de mi izquierda  está más vestido de lo que imaginaba y prefiero continuar para arriba por la ladera.

La Cruz de Santa Orosia desde Cruz Guariz.

            Se trata de un pinar de secano, orientado al sudoeste en el que los arbustos espinosos, entre los que destacan el enebro y el rosal silvestre abajo y la genista hórrida más arriba, compiten con el boj a poco que el sol ayude.

Vieja pista que abandonaré enseguida.

            Con algún pequeño rodeo en busca de diminutos claros que permitan fácilmente el paso, primero en imperceptible ascenso para luego aumentar el desnivel claramente, voy ganando altura.

            Hace calor y se agradecen los tramos sombreados en los que el boj y los musgos son los auténticos dueños del medio. También colabora en el tema el sostenido ritmo que llevo a pesar del flato del inicio del camino.

            Sin dificultad alguna más que la de dar pequeños rodeos, alcanzo el tramo superior del pinar bajo los paredones somitales. Aquí la pendiente ya es bastante fuerte, ha aparecido la genista, el conglomerado calizo de la zona ha desplazado a los musgos que cubrían el suelo y algunos de los pinos silvestres han visto pasar bastantes inviernos.

            Dejo a mi derecha una primera afloración rocosa y sobre ella me detengo a contemplar el pinar a mis pies. Luego, un fuerte ascenso me introduce en la depresión del sudeste de la cruz que se encuentra profundamente vestida de vegetación.

            Asciendo, un poco por medio, un segundo resalte rocoso de alrededor de 25 metros de altura ya que no es difícil su ascensión y por el contrario está bastante limpio de vegetación

La Val Ancha desde la Cruz. 25-12-13.

            En la parte superior contemplo los paredones que me cierran el paso  directo a través de la cabecera de la depresión, lo que me obliga a buscar los resaltes rocosos  de la cruz.

            Para ello he de atravesar de derecha a izquierda la depresión y el asunto no tiene buena cara. Luego, va a resultar peor puesto que la vegetación totalmente cerrada en una pendiente de más de 45 grados va a hacer imposible la búsqueda de camino y no quedará otro remedio que tirar de frente para arriba utilizando los bojes como presa y progresando unas veces por encima y otras arrastro por debajo. La progresión es penosísima además de lenta pero al final alcanzo el roquedo y respiro algo húmedo pues ayer nevó un poco por aquí y muy sucio puesto que he tenido que pelear con los musgos que colonizaban las ramas bajas de los bojes.

            El casquete somital tiene un resalte intermedio. La ascensión hasta la base del mismo es fácil  progresando un poco sobre los paredones del oeste y para superar el resalte utilizo un paso corto un poco más al este, lugar en el que encuentro los viejos perfiles de hierro sobrantes de la construcción de la cruz y que los “ ecologistas “ de la época despeñaron inmisericordes en lugar de bajárselos para abajo.

            Buscando un poco de camino alcanzo el resalte final. Parece fácil por cualquier parte bajo la cruz pero son 3 ó 4 metros con materiales bastante descompuestos y un patio feo los que invitan a recorrer toda la vira y escalarlo más fácilmente un poco al oeste de la cruz.

            Son las cuatro menos cuarto cuando me sacudo la ropa, incluidos calzones, que llevo llena de cortecillas de boj. Voy hecho un auténtico cochino pues he subido como un jabalí. Tiene que haber, posiblemente un poco más en la Arista de Satué, camino más limpio que el de la hondonada, pero yo no lo he buscado.

Cruz de Santa Orosia 2-11-11.

            Han sido 400 metros de pinar y 100 de roquedo que han tenido su interés indudablemente y que no hubieran satisfecho en modo alguno a mi esposísima. Ahora, a 1610 metros de altitud me dispongo a disfrutar de una deliciosa tarde en “puerto.”

En dirección sudoeste me alargo directamente hacia la cueva sin pasar por la ermita. Es un agradable paseo al sol de la tarde.

Cascada de la Cueva de Santa Orosia. 14-12-14.

Ya junto a la cueva saco la linterna y el chubasquero y me voy para adentro.

           Tras localizar la caja que dejamos el día que colocamos el belén, recojo las figuras envolviéndolas en papel de periódico y tras colocarlas de nuevo en la caja y en la bolsa que ha mantenido seca a la caja me salgo para afuera.

Seguidamente inicio la vuelta hasta alcanzar la pista y por ella subo hasta la fuente de la ermita que mana agua que revienta. Echo un trago y prosigo para arriba comiéndome unos frutos secos.

Fuente de la entrada al Hayedo de Satué.

Tras alcanzar la parte alta del puerto inicio el descenso por el Barranco de Satué, tranquilamente y contemplando el nevado horizonte de la cara sur de la Sierra de la Partacua.

Cruce del Barranco en el Camino de Satué. 2-11-11.

Covachos en el Camino de Satué. 2-11-11.

El barranco baja cumplido de agua y  las afloraciones de conglomerado calizo están vestidas de hielo que se quiere empezar a derrumbar por las temperaturas del día.

Del hayedo al Pinar en el Barranco de Satué.

Camino abajo alcanzo la pista para cerrar poco después el bucle descrito y luego el coche. Son las seis y media y he liquidado 770 metros de desnivel que son los que han supuesto la marcha, que no ha sido precisamente un paseo, al menos en la subida.

El Barranco de Satué y la Cruz de Santa Orosia. 13-11-10.

17 ene 2004

2-04. PEÑAS DE SAN MIGUEL Y DE AMAN. 17-1-2004.

Peña San Miguel.

Entrada a Santolrieta, Collado de San Miguel y Cara Norte. Descenso al Collado de San Miguel, Río Flumen, Reguero del Aguila, Collado de Amán, Arista Nordeste y Peña de Amán. Vuelta por el Collado de San Miguel.
17-01-2004.
Salida 10 h. Llegada 15 h.
Mixto.
Fácil.
Rosa Mª Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de San Miguel y Amán procedente de Prames. Vía en amarillo.
 
Hemos determinado, ante predicciones meteorológicas inciertas o más bien desfavorables, preparar el coche con los materiales necesarios para un par de actividades alternativas. Hoy, sábado 17 de Enero de 2004, coincidimos en la fiesta y estamos decididos a hacer lo que sea.

            A las siete y media el tiempo está mal y poco después, la  Ser nos dice que el tema del esky está regular con tendencia a empeorar y ante tal situación decidimos marchar al sur: vámonos al Salto de Roldán.

            Nos vestimos adecuadamente, desayunamos “a trote”, quitamos del coche todo lo que puede resultar innecesario y a las nueve estamos en marcha.

            Compramos pan y nos vamos hacia Monrrepós que, por cierto, presenta cierta nubosidad afincada en la toda la parte alta y que espero que solamente afecte a la cadena montañosa y no se prolongue al sur.

            En Nueno, un poco antes de tomar la autovía, nos vamos hasta Sabayés para tomar la carretera que conduce a Santolarieta. Son poco más de 8 kilómetros los que nos depositan en la vuelta en la que nace la pista que conduce al Embalse de Belsué.

Peña de Amán, el Fraile y San Miguel desde el oeste. 19-4-07.
 
            Hay una oruga que ha iniciado la marcha pista adelante y un cartel de prohibido circular que no recordábamos de otras ocasiones.

            Aparcamos el coche sobre los 950 metros de altitud, son las diez de la mañana, e iniciamos la marcha por la pista en dirección este y en suave ascenso. Se trata de caminar algo así como 1 kilómetro en el que adelantaremos a la máquina y alcanzar en poco más de diez minutos el Collado de San Miguel situado sobre los 1000 metros de altitud.

Casquete Somital Oeste de Peña San Miguel.
 
            Decidimos subir a la Peña de San Miguel ahora, a pesar de que ya la conocemos, puesto que nos permitirá reconocer el camino que queremos para hoy y que desconocemos.

Vista de la Zona de Clavijas de Peña San Miguel.
 
Detalle de un tramo de Clavijas de Peña San Miguel.
 
            Del collado hacia arriba en dirección este-sudeste, el viento corre con cierta intensidad y se agradece el abrigo de la cara norte bajo el casquete somital.

Segundo Tramo de Clavijas y Escalerilla en Peña San Miguel.
 
            Contemplando los primeros vuelos de una considerable colonia de buitres que anida en la zona nos llegamos a las clavijas del primer resalte y tras una pequeña vira alcanzar la escala metálica que permite salvar el extraplomo del segundo resalte y las últimas clavijas que nos sacan de los rojos paredones y nos depositan en la plana  y herbosa Cima de la Peña de San Miguel a 1120 metros de altitud cuando son las diez y media de la mañana.

Gratal desde San Miguel.
 
La Cima de la Peña San Miguel.
 

El Fraile desde la Peña San Miguel.
 
            Nos vamos hacia el extremo nordeste para protegernos del viento y contemplar con los prismáticos las evoluciones de los buitres pero permaneceremos allí poco tiempo debido al “frescacho que campa.” Ni siquiera nos acercamos al otro extremo de la cima en la que se encuentran los restos de una antiguas fortaleza de origen árabe, pasamos junto al aljibe y nos vamos para abajo por idéntico camino.

El Aguila desde San Miguel.

Picón y Matapaños detrás de Amán.
 
            Hemos divisado desde arriba al camino que baja hasta el cauce del Río Flumen y ese será nuestro objetivo. A las once menos cuarto estamos de nuevo  el Collado de San Miguel, cuando llegan con un coche una pareja de chicas que se ha saltado la señal de prohibido circular y que pretende, parece ser, ir a observar aves. Nosotros tomamos el camino que en dirección nordeste nos tiene que bajar hasta el río.

El Reguero del Aguila.
 
            El cartel está roto pero a pesar de ello lo localizamos sin dudar. Discurre en descenso continuado por una ladera caliza muy vestida de carrasquilla, aliaga, enebro oxicedro y algunas que otras lindezas por el estilo que se encargan de que el personal no abandone el camino bajo ningún concepto. Camino que, por cierto, parece estar muy poco transitado y prácticamente medio cerrado.

            Descenderemos alrededor de 300 metros de desnivel, pasamos junto a las ruinas de una caseta y al lado de otra que se encuentra en lastimoso estado y nos acercamos al cauce del río para continuar por su orilla derecha cauce arriba unos metros hasta que el camino nos lleve a la misma orilla para desaparecer.

Peña de Amán desde San Miguel.
 
            Buscamos una pasarela que no existe y tras descalzarnos y remangarnos los pantalones cruzamos el río que baja algo crecido además de frío.

            Nos calzamos y recuperando el camino en la orilla izquierda tomamos un empinado camino que pasa junta a un paredón calizo que posee en su base un oscuro entrante. El camino, sin concesiones gana altura suficiente para bordear el paredón por su parte superior.

San Miguel y Amán desde el sudeste. 2-1-08.
 
            Hemos abandonado el lecho del río que discurría de norte a sur y tras subir fuertemente en dirección nordeste el camino gira ya horizontalmente para orientarse al sudeste acercándose al Reguero del Aguila.

Cara Sudeste de Amán y arista de ascenso. 2-1-08.
 
            Por su ladera derecha proseguimos adelante hasta rebasar cumplidamente el Collado de Amán que está justamente al frente pero en la otra ladera. Es el procedimiento que utiliza el camino para atravesar el seco cauce del barranco sin perder prácticamente altura. Luego, siguiendo en suave ascenso en el que aparece el boj ganamos altura para alcanzar el Collado de Amán a 950 metros de altitud.

            En el collado hay un cartel que indica el camino hacia el sur, hacia San Julián de Banzo y la senda continúa ahora en dirección sudoeste, transitando la amplia loma que conduce a las barreras rocosas somitales.

Resaltes Terminales de Amán.
 
            Encontramos alguna encina a nuestro paso y nos acercamos por nuestra derecha a la arista que pasa un primer corto resalte buscando un paso fácil  a nuestra derecha casi en los paredones del noroeste de la peña. Seguidamente 3 clavijas de hierro facilitan el paso que conduce a la cima de la Peña de Amán a 1121 metros de altitud.

             El viento está en todo su apogeo por lo que nuestra estancia en la cima, además de corta es incómoda, pero nos permite contemplar los  verticales, rojizos e impresionantes paredones de San Miguel y del Fraile. El paisaje es absolutamente espectacular, el Salto de Roldán es conocido por ello y representa la puerta que abre el camino del llano a la montaña. Se trata sin duda de una majestuosa postal de presentación del Parque de Guara.

La Peña San Miguel desde la Peña de Amán.
 
            Es una pena pero tras hacer una foto a la carrera nos vamos para abajo con la intención de ponernos al resguardo del viento.

            El descenso de las clavijas resulta un tanto más complicado fundamentalmente por las acometidas del viento y por las manos que se nos han quedado entre frías y heladas. Además, la clavija del medio está suelta y hay que tratarla con sumo cuidado.

            Luego, recién salidos de los resaltes buscamos el abrigo del viento en las paredes del este y nos paramos a almorzar. No hay sol pero se está bastante bien.

            Es la una cuando continuamos con el descenso para introducirnos poco después en el abrigadísimo paraje del Reguero del Aguila y entrar en calor. Bajamos sin prisa pero a ritmo y en tres cuartos de hora nos llegamos al Flumen tras dar una pequeña vuelta que nos permite saltarnos el tramo de camino más erguido junto a las paredes rocosas próximas al río.

            Nos quedamos un rato a disfrutar del solitario y espectacular lugar cubierto de una exuberante vegetación autóctona del parque natural. Luego volvemos a descalzarnos para pasar el Río Flumen por idéntico lugar e iniciar el largo ascenso que nos ha de llevar al Collado de San Miguel tras contemplar el espectacular congosto que conforman las Peñas de Amán y San Miguel.

            Subimos a buen ritmo y en poco más de media hora nos llegamos al collado en el que encontramos a varios coches que no han hecho caso de la prohibición.

            Sin más nos vamos pista abajo hasta el lugar en el que hemos visto un romero arrancado por la máquina que ha practicado algunos desagües en la pista. Lo transportamos entre los dos con un buen cepellón pero decidimos dejarlo un poco más abajo en un lugar en el que puedo dar la vuelta con el coche.

            Luego se queda Rosa preparando la comida en un lugar abrigado de la pista mientras me bajo en un trote hasta el coche y subo a recoger el romero y a comer. Son las tres de la tarde y hemos liquidado un agradable paseo en el que hemos movido 900 metros de desnivel. El día no ha sido nada del otro jueves pero por arriba ha sido pésimo, por lo que la elección ha resultado un acierto pleno.

            Nos cambiamos un poco de ropa y nos vamos por Apiés hasta Huesca. Hay que hacer algunas compras, poca cosa pues antes de las seis de la tarde estamos ya en casa.

5 ene 2004

1-04. DE LA CALMA ALTA A GRATAL. 5-1-2004.

Gratal y la Calma Alta. Detrás el Aguila.

Embalse de Arguis, Pista Sur del Embalse, Barranco Bayón, Collado de las Calmas, Calma Alta, Collado de las Calmas, San Julián y Vértice de Gratal. Descenso por el Barranco Bayón.
05-01-2004
Salida 12 h. Llegada 17 h.
Sol.
Muy fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de la Calam Alta y Gratal procedente de Prames. Vía en amarillo.

            Hace un espléndido día a las once y media de la mañana cuando Rosa, que ha dormido bastante poco y mal como es su costumbre cuando hace el turno de noche, se levanta. Es 5 de Enero de 2004.

            Ayer estuvimos con los eskís de travesía y hoy puede ser un gran día para dar un paseo por las sierras exteriores. Por tanto, decidimos aprovecharlo: lo preparamos todo en un periquete, dejamos comida dispuesta para el personal y a las doce menos cuarto nos vamos hacia Monrepós con bastante circulación. A las doce y media aparcamos en la Presa del Pantano de Arguis e iniciamos la marcha allí a 950 metros de altitud.

Arguis y la pista de inicio de la  marcha desde el este. 20-2-05.

            Pasamos la pared de la presa y tomamos en dirección oeste la sombría pista que recorre la orilla derecha del embalse en suave ascenso y parcialmente cubierta de hielo que nos proporciona algún que otro resbalón y nos invita a buscar con cierta atención las partes limpias de la misma o las cunetas.

La Entrada al Barranco Bayón o de San Antón.

            Serán poco más de un par de kilómetros que se nos llevan algo más de un cuarto de hora los que tenemos que recorrer hasta que alcanzamos el Barranco del Bayón, un hito señala el lugar por el que hemos de abandonar la pista, a no ser que queramos dar una considerable vuelta.

            En dirección sur iniciamos un fuerte ascenso por marcado camino. Los primeros metros son por el mismo cauce del barranco, prácticamente seco en estos momentos, luego y sucesivamente iremos transitando ambas orillas aunque fundamentalmente la derecha, para ganar altura rápidamente sobre empinado camino manchado de hielo en los lugares que ha sido pisada la nieve.

            Coincidimos y atravesamos la pista en varias ocasiones, a la vez que nuestra línea de camino se va orientando al sudeste. No hay ninguna duda al respecto en un camino que recordamos parcialmente y que está balizado convenientemente.

            Tenemos que practicar la técnica de pisar fuera de la huella del camino como procedimiento de progresar sin patinazos importantes, fundamentalmente en los tramos más erguidos, lo que dificulta un tanto el ascenso, especialemte a mi resbaladora señora.

Calma Alta desde el Collado de las Calmas. 8-1-11.

            Luego unos metros finales de pista nos conducen al collado que separa a San Julián de la Calma Alta a 1497 metros de altitud.

            En el herboso collado arranca un camino que orientándose al norte rompe la barrera de bojes y asciende decididamente entre el arizón que coloniza el casquete somital del pico. Rompe las dos barreras calizas  y nos deposita en la Cima del Pico de la CalmeaAlta a 1584 metros de altitud.

Cima de la Calma Alta.

            Son las dos menos cinco, el día está espléndidamente soleado y nos invita a comer en la amplia y plana cima del pico contemplando un amplio panorama que abarca en blanco desde el Agüerri hasta el Turbón. Más oscuros y más próximos desde El Aguila, Guara, la neblinosa hoya de Huesca, Gratal, San Juan de la Peña... un amplio a la vez que agradable panorama.

Punta Viñaza y detrás las Calmas. 30-12-09.

            Comemos tranquilamente y media hora después iniciamos el descenso hasta el collado para quedarnos allí un rato a tomar el sol. Luego, sobre las tres continuamos pasando ya en dirección  oeste muy próximos a la cima, por la cara norte de San Julián alcanzando el collado al oeste del pico y continuando arista adelante y en suave ascenso en busca del vértice geodésico que se encuentra en la Cima de Gratal a 1542 metros de altitud, cuando son las tres y media de la tarde.

Peña Gratal desde el Vértice de Gratal.

Ordesa desde Gratal.

            Nos asomamos para contemplar el rellano de la fuente y contemplar la oscura cara norte del Pico Gratal al que hemos ascendido en repetidas ocasiones y poco después iniciamos la vuelta sobre nuestros pasos.
Guara desde Punta Gratal.

La Sotonera detrás de los Mallos de Gratal o Peña Mediodía. 8-1-11.

           Volvemos hasta el collado y desde allí, a través del manto mixto de boj y arizón alcanzamos la pista en la parte superior de la misma.

Peña Gratal.

            Por no retroceder al encuentro del inicio del camino nos vamos pista adelante recorriendo la enorme lazada  de la misma en la parte superior. Se hace larga más por lo poco que baja que por lo nevada que está y la recorremos a buen ritmo introducidos ya en el pinar.

Calmas y Gratal desde el Aguila. 20-2-05.

            Terminada la lazada de la pista tomamos el camino y por allí, con cuidado pero ligeros, nos metemos en poco más de media hora en el final del barranco. El descenso ha resultado menos complicado de lo que imaginaba Rosa.

           Luego, veinte minutos más, por la pista ahora en descenso nos depositan en la Presa del Embalse de Arguis cuando son las cinco menos cuarto y con ganas pues a pesar de caminar ligeros ya se nos hacía fresco.

            Nos metemos en el coche y comprobamos que me he dejado las luces del coche echadas y que estamos sin batería.

            Doy media vuelta al coche aprovechando la inclinación del aparcamiento y le digo a Rosa que pare a alguno que salga de la carretera vieja mientras yo saco las pinzas de batería.

            Enseguida el segundo coche que sale y primero al que hace señas Rosa para y nos saca del apuro arrancando con su batería. No hemos perdido ni un cuarto de hora con el contratiempo.

            Media hora después, ya que el embalse está más cerca que otros muchos lugares a los que acudimos con el coche para iniciar nuestras marchas,  estamos en casa. Son las cinco y media  y en estas cinco horas y media hemos liquidado una actividad en la que, con suma tranquilidad, hemos movido 700 metros  de desnivel en un día agradabilísimo que ya teníamos merecido.