8 may 2004

10-04. MASCUN INFERIOR. 8-5-2004.

Ciudadela y Cuca de las Bellostas en Mascún.

Rodellar, Barranco de Mascún Inferior, Ciudadela, Beso, Otín. Vuelta por el Camino de la Costera.
08-05-2004.
Desnivel Acumulado 600 m.
Distancia recorrida 1500 m
Tiempo efectivo 05:45 h.
Sol.
Fácil.
Se trata de una actividad de barranquismo realizada de manera poco convencional tratando de no mojarse en el barranco.
Agua en Rodellar y en los barrancos laterales, especialmente en las Fuentes de Mascún según temporada.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Mascún procedente de Prames. Vía en amarillo.

Todo el mundo habla de barrancos, todo el mundo ha hecho algún barranco, hasta nuestra hija ha hecho algún barranco y eso que no va a la montaña. Bueno, todo el mundo menos nosotros. Nosotros en el monte somos de secano y a pesar de que Rosa en algún momento ha dicho de hacer alguno, yo he sido más reticente en ese tema y lo que se dice bajar un barranco en el sentido que se le da actualmente, no lo hemos hecho.

Otra cosa es que en nuestra actividad montañera hayamos utilizado barrancos para atravesarlos o como vía de paso; los barrancos son sustanciales a la montaña, pero siempre nos han servido como vía de ascenso, de mejor calidad que sus laderas. Luego si ha sido necesario o conveniente lo hemos bajado y en paz. Pero siempre con poco agua líquida. Nieve o hielo ya es otra cosa.

El tiempo de esta Primavera es malo y las alturas están totalmente vestidas de blanco, de un blanco y de un blando que desaconsejan ir por allí para no ir a ningún lado. Mala Primavera nos espera pues.

Tenemos un “fin de semana de novios” pues estamos solos y decidimos, algún día tenía que ser, bajarnos a Rodellar y hacer el Mascún. En la decisión también influye el hecho de que el domingo anterior hiciera la actividad GMS. y nosotros no pudiéramos apuntarnos puesto que Rosa tenía trabajo ya que nos apetecía.

De Guara conocemos algo pues no en vano llevamos muchos años y algún que otro pellizco le hemos dado, pero no demasiado y en Rodellar ni siquiera habíamos estado nunca a pesar de que Alvarito Correas ya llevaba veinte años con el cámping que montó en el pueblo.

El sábado 8 de Mayo nos levantamos a las siete y media, no es preciso madrugar a pesar de la carretera y a las ocho marchamos hacia Huesca y carretera de Barbastro hasta el desvío hacia el norte que nos introduce en el Parque Natural de los Cañones de Guara.

Rodellar.

Luego seguirá un tramo de mala carretera que al final se nos hará larga pero que nos deposita en Rodellar cuando son las nueve y media. Aparcamos en la plaza en medio de una mañana soleada y suavemente venteada, cogemos las mochilas y nos vamos en busca del barranco bajando hacia el oeste.

Unos metros más adelante preguntamos por confirmar en unas casas de la derecha del camino y le dice a Rosa una mujer que mejor por arriba que habrá menos agua, pero nosotros vemos el vado y para abajo nos vamos.

Lo primero que hemos visto ha sido una multitud de caminos tanto de bajada como trazados en ambas orillas lo que nos llena de inquietud pero...

Barranco de Mascún desde Rodellar.

En el vado hay agua como para tener que descalzarnos pues creemos que hay que comenzar por la orilla derecha. Después de buscar pasaderas nos descalzamos, pasamos al otro lado y calzados de nuevo nos vamos hasta la primera balsa que nos cierra el paso.

Volvemos sobre nuestros pasos y tomando un camino en la orilla derecha  salimos del lecho del barranco y ganamos altura en dirección noroeste. El camino sigue para arriba y algo más altos que el nivel del pueblo contemplamos los caminos junto al barranco sobre los prados de la orilla derecha.

El Barranco Mascún Inferior.

Hemos de reconducir nuestros pasos y bajar al barranco. Para ello y aprovechando que el camino se alarga hacia una pedrera que baja un poco en la ladera la tomamos. He visto la posibilidad de descolgarnos por las paredes para ganar la pedrera inferior. Hemos de buscar los destrepes necesarios para descolgarnos por la pared con más maniobras de las previstas para bajar sobre 50 metros. Luego ya en la pedrera respiramos y enseguida alcanzamos los prados de junto al barranco que buscamos. Los primeros 100 metros de barranco se nos han llevado una hora, todo un récord evidentemente. Pero lo malo es que desconfiamos absolutamente de nuestro futuro en un barranco que queremos hacer sin mojarnos, procedimiento que entendemos como algo antinatural pero, nosotros resistentes, continuamos adelante.

Progresamos por la orilla contemplado el crecido barranco a la espera de las Fuentes de Mascún con la esperanza de que aporte la mayor cantidad del caudal y de allí para arriba la tarea sea más fácil.

El Delfín del barranco de Mascún.

Las paredes se acercan y el barranco se angosta. Enseguida contemplamos un gran hueco en una pared de la orilla derecha que se conoce como La Ventana ó El Delfín como podremos comprobar a la vuelta con una perspectiva un poco más elevada.

Detalle del Delfín de Mascún.

Cruzamos por unas pasaderas el barranco e inmediatamente alcanzamos el Barranco de la Virgen, erguido y angosto y tras un giro a nuestra izquierda enseguida aparece  la Fuente de Mascún en la orilla izquierda del barranco. Aporta agua pero no es la que esperábamos.

En la orilla derecha desemboca el Barranco de Andrebot pero nosotros giramos a la derecha en la que se levantan potentes paredones a la vez que se ensancha el cauce y transitamos por ambas orillas atravesando repetidamente el barranco por pasaderas de fortuna.

Aprovechando un rato de claro sol nos detenemos a almorzar un poco pues prevemos que el día será largo

La Ciudadela de Mascún.

Poco más adelante y en la orilla izquierda se perfilan las magníficas agujas de la Ciudadela con sus espectaculares ventanales y al lado la maravilla natural conocida  como La Cuca de las Bellostas, una inconfundible aguja perfectamente aislada que se afila incontenible hacia el cielo.

La Ventana de la Ciudadela de Mascún.

Una pareja con la que acabamos de coincidir se sale del barranco camino de Otín por el indicado Camino de la Costera. Nosotros continuamos por abajo con la vista en las alturas y en el barranco que hemos de sortear continuamente.

Espléndida la Cuca de las Bellostas.

Las nubes y debajo un nutrido grupo de buitres sobrevuela las agujas de la Ciudadela y poco más arriba y en la orilla izquierda las de Cagatés, un espléndido concierto de la geología caliza, de ocres infinitos y de insultante verticalidad. Nosotros progresamos barranco arriba contemplando estas sensacionales formaciones geológicas.

Poco más adelante el barranco se puebla de bloques de grandes dimensiones y hay que remontar un poco entre bojes por la orilla derecha del mismo con el fin de salvar alguna balsa.

Retornando al cauce y cruzado una vez mas el barranco hemos de sortear otra balsa, ahora remontando sobre unas lajas lisas que la defienden.

Poco más arriba de nuevo vuelven a aparecer los bloques rocosos de grandes dimensiones en un lugar en el que el cauce se ahonda un poco y que se conoce como el Caos del Onso. Advierto un camino que sale sobre la orilla derecha pero llegar a tomarlo no es demasiado sencillo debido a la cantidad de agua que lleva el barranco, Por ello, volvemos sobre nuestros pasos y tomamos una pedrera que asciende sobre la orilla derecha en busca del camino que vadee el paso.

Encontramos una vira rocosa muy dudosa que se corta más adelante y nos confirma que no se trata del paso alternativo al del cauce, por lo que volvemos sobre nuestros pasos al barranco para intentar tomar el camino desde cuyas proximidades nos hemos dado la vuelta.

Primero probamos el centro del cauce que nos obligaría a saltar sobre un pequeño ramal del barranco con lo que nos tendríamos que poner a remojo y luego probamos y pasamos por la orilla derecha haciendo un paso “ a culo arrastro” para bajar un potente bolo liso con el riesgo de meternos de patas en el agua.
Pozas en Mascún.

No es necesario remojarse y a continuación tomamos el camino que asciende de nuevo sobre los bojes de la orilla derecha y luego faldea horizontalmente atajando sobre una fuerte curva a la izquierda del barranco.

El propio camino desciende al cauce del barranco mientras nosotros buscamos las rocas y la Balsa del Beso puesto que por aquí quizás sea posible abandonar el barranco en dirección a Otín ya que el barranco se angosta, más si cabe de aquí en adelante, lo que nos hace suponer que se trata del comienzo de los Oscuros de Otín.

A pesar de ello seguimos adelante fácilmente, e inmediatamente el barranco se abre un poco y nos muestra El Beso, no tenemos ninguna duda nada más verlo. La balsa nos decepciona pero no tenemos dudas.

Ahora el tema es más sencillo por la orilla derecha no se puede pasar, por el cauce salta mucha agua, además de la balsa y por lo tanto hay que buscar camino en la orilla izquierda.

            Lo encontramos y por allí sorteamos el paso a la vez que nos incorporamos a una vira rocosa bastante dudosa por la que proseguimos adelante a lo largo de alrededor de 100 metros. La vira desaparece y el camino bajo los paredones paulatinamente deja de parecer transitado hasta que se cierra por lo que vuelvo al encuentro de mi chica que espera.

Volvemos por la vira que enseguida se corta sobre un paredón y hay que volver a considerar y echar una ojeada a uno de los múltiples caminillos dibujados sobre cualquier pedrera del barranco y que suponemos recorrido por animales o escaladores en busca de cualquier pared o aguja.

Hemos visto tantos... que  no hemos reparado en que algunas de las lazadas primeras del mismo estafan fabricadas con pequeñas paredes y eso, no lo hacen los escaladores ni lo hacemos los montañeros; eso tiene que ser el camino hacia el pueblo que buscamos hecho por las gentes del pueblo.

Volvemos de nuevo hacia el hito que he desechado primeramente y el caminillo nos descuelga por la pedrera al barranco. Al otro lado hay un par de hitos que indican el inicio del Camino de Turmo que nos permitirá abandonar el barranco y llegar a Otín.

Metidos para arriba en dirección oeste ya no nos ofrece ninguna duda a pesar de que la pared por la que asciende ya la había desechado yo puesto que en la parte norte la posible escapatoria a mitad de la pared me parece muy fea y al sur el paredón es descomunalmente vertical.

El camino se eleva por medio hasta donde yo había visto, y luego cruza la pared hacia el norte pero no sale por el norte imposible sino que por medio de unas pequeñas lazadas ocultas se elevan un poco más en la pared y la cruza hacia el sur para proseguir con un tramo también oculto desde abajo y salir de los paredones inferiores. Luego, a grandes lazadas sigue ganando altura pero sobre una pendiente más suave, para llegar finalmente a aburrirnos de tanto divagar suavemente de una parte a otra de la ahora amplia loma.

Otín.

Finalmente alcanzamos la cresta alrededor de los 1050 metros de altitud y divisamos algo más abajo y al oeste el Pueblo de Otín.

Faldeamos un poco bajo la Peña Punible y a media ladera descendemos hasta el pueblo. Cruzamos el barranco y en el bar, abandonado y abierto, nos espera un grupo de franceses que come al sol en la calle.

Son las dos y media, estamos a 1020 metros de altitud y como no hay posibilidad de tomarnos la cerveza proyectada nos vamos inmediatamente hasta el barranco y no sentamos a comer.

Hemos llegado a Otín y hemos hecho el barranco a lo basto, a lo bestia. No nos hemos mojado pero la soba que nos hemos dado entre idas vueltas, embarques y saltos ha sido considerable. En verano, con calorcillo y con el agua que no debe molestar mucho a lo mejor se puede pasar un día agradable. Hoy ya imaginábamos que el tema iba a ser peleón y espabilando hemos necesitado casi cinco horas para hacer el barranco en el que habremos movido por encima de 600 metros de desnivel cuando solamente tiene poco más de 300 metros.

A las tres tomamos un camino próximo al Barranco de Otín y que en dirección sur irá primero llaneando entre robles para alejarse poco a poco del barranco que girará al este.

Luego atravesamos el inicio de otro barranco pasando junto a unos robles centenarios y nos quedamos un rato a tomar el sol en un abrigado paraje vestido también de robles jóvenes. Luego continuamos camino e iniciamos el descenso.

El camino de la Costera rodea los torreones de la Ciudadela por el  oeste para girar un poco al sur. Nos va a permitir contemplar de nuevo las torres más brillantes del barranco desde una nueva perspectiva.

Perdemos altitud rápidamente y alcanzamos el lecho del barranco que por cierto nos recibe con un más que agradable calorcillo pues la tarde se ha teñido de agradable primavera.

Contemplando escaladores que practican en la multitud de vías equipadas que hay en el tramo de barranco más próximo al pueblo nos llegamos hasta la Fuente de Mascún. Echamos un buen trago de agua y continuamos para abajo encontrándonos con la pareja de la mañana.

Luego ya finalmente en la orilla izquierda buscamos el camino que nos lleve directamente al pueblo sin los dibujos de la mañana. Lo encontramos parcialmente ya que en un momento determinado hacemos una fácil trepada, que no es el camino más indicado precisamente, pero que nos deja en el lugar que debimos cogerlo a la mañana, pues verlo si lo vimos.

A las seis menos cuarto llegamos al coche y nos vamos a ver si podemos localizar el cámping de Alvarito.

En el primero que encontramos entramos y mientras doy la vuelta le digo a Rosa que le pregunte a una chica que está al sol en unos bancos.

Es Adela la mujer de Alvarito. Echamos una fresca cerveza y una agradable  charrada como siempre sentados en una mesa al delicioso sol de la tarde y tras poner en orden e inventario todo nuestro universo común nos despedimos pues se han hecho las siete y hemos de volver a casa.

La vuelta la haremos hasta Bierge y desde allí nos vamos por Aguas y Bandaliés para llegar a Huesca. A las nueve menos cuarto estamos en la ducha. Tenemos cena con los vecinos.

25 abr 2004

9-04. PEÑA ARAZURES. 25-4-2004.

Bellísima la Peña Arazures. 14-3-10.

Aparcamiento del Valle d’Aneu, Cabaña Senescau, Col deth Arazures y Arista Norte. Descenso pasando por la Falsa Peña del Col de L’Iou.
25-04-2004.
Salida 12 h. Llegada 16 h.
Sol.
Muy Fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Peña Arazures procedente de Prames. Vía en amarillo.
 
            En un día anticiclónico, cálido y primaveral como lo es el 25 de Abril del 2004, coger los esquís no es muy recomendable pero si además se los pone uno a las doce menos veinte del mediodía, resulta poco menos que una temeridad. Pero mi chica se ha acostado a las seis de la mañana muy pasadas y ¿quién se queda en casa...?

            Puede ser una de las últimas oportunidades del año para hacer algo con los esquís y a pesar de las dificultades que ya conocemos decidimos apechar con todas ellas.

            Pasado el Portalet de Aneu nos detenemos en una de las vueltas para contemplar con detalle la cara sur del Peyreget. La conclusión es que está muy negra, mucho más negra de lo esperado en la zona intermedia del camino hacia el Refugio de Pombie. Subir se puede subir con mucho cuidado y sorteando las faltas de nieve pero para bajar no quedará más remedio que quitarse los esquís un par de veces, con lo que unido a la inversión de la pendiente en el sentido de la marcha entre el Collado de Soun de Pombie y el refugio, nos deja una actividad carente de un mínimo disfrute. Por tanto iremos a Peña Arazures.

            Aparcamos el coche en el Aparcamiento de Arraille, preparamos los bártulos y nos vamos con los esquís al hombro puesto que la zona comprendida entre los dos puentes del Barranco de Brouset está limpia de nieve.

            Ya en la orilla izquierda del barranco nos ponemos los esquís a 1700 metros de altitud  y por camino ya conocido en dirección oeste-noroeste iniciamos la marcha por el camino común con Pombie.

Remontando hacia la Cabaña Senescau. 14-3-10.
 
            La mayoría de la gente baja pero no toda, hay gente para todos los gustos o de todas las disponibilidades, a pesar de que no hay el llenazo de los días buenos de final de invierno.

            Cogemos nuestro ritmo que es aceptable y frente a la pared sur de Peyreget a la que nos hemos ido aproximando, desestimamos definitivamente lo de Pombie y proseguimos adelante hacia la zona de Iou.

            En una ladera muy soleada compruebo que la nieve está achicharrada en un primer espesor de alrededor de 3 ó 4 centímetros y que aguanta de muy mala manera los esquís, por lo que habrá que irse con cuidado en las medias laderas fuertes.

            Suavemente ganamos distancia y altitud  cuando abandonamos la ruta alta del Collado de Iou y nos vamos por abajo al Col deth Arazures.

Deliciosas laderas nevadas en la Falsa Peña del Col de L'Iou. 14-3-10.
 
            La llegada al collado resulta más sencilla de lo esperado ya que al no dar la lazada lógica para vencer la pendiente subimos de frente la última pala.

Arazures desde la Falsa Peña del Col de L'Iou. 14-3-10.
 
            La arista que sube al pico, sin ser excesivamente pendiente, lo es lo suficiente como para aconsejarnos aparcar los esquís en un una pequeña isleta sin nieve, unos metros más arriba del Collado de Arazures situado sobre los 2150 metros de altitud.

            Soltamos de paso las mochilas y con los bastones nos vamos arista para arriba. Rosa se ha cambiado de botas pues con las de esquí camina muy mal.

En Peña Arazures.
 
            Un resalte final muy inclinado pero con buena nieve ya en dirección sudoeste nos conduce a la plana arista cimera adornada con interesantes cornisas que se localizan perfectamente. Rosa no quiere hacer la arista hasta el final pues no llevamos ni crampones ni piolet, pero yo insisto, no hace falta ningún material: hago buenas huellas siempre por el filo y tras salvar unas pequeñas prominencias alcanzamos la Cima de la Peña de Arazures situada a 2213 metros de altitud.

            Es la una y media del mediodía y Rosa se lamenta por no haber subido las mochilas ya que podríamos comer en la cima en medio del agradabilísimo día.

Desde Canal Roya la Modesta Arazures.
 
            Contemplamos el Midí, la subida al Peyreget con la conexión entre el Collado de Peyreget y el de Iou que no es directa pero tampoco difícil, la zona del Paradis y Casterau con el Ibón de Ayous y toda la arista fronteriza en la que tenemos algún asunto pendiente. En España los de siempre y no falta ninguno, el día es de los de pasar lista.

            Un cuarto de hora después, mi señora baja contenta y relajada, alcanzamos las mochilas y nos sentamos al sol a comer.

            No hay  mucho personal por la zona, pero no falta. En cualquier caso parece que van de vuelta. Desde luego la hora no es para menos pero todavía habrá excepciones.

            Poco después, son las dos y diez, nos montamos en los esquís, volvemos al collado  y faldeamos directamente en busca del Collado de l’Iou. Hay una huella aceptable que tomamos a pesar de que nos reserva la sorpresa de un par de pasos sobre tierra, cuando ya giramos de norte a oeste y afrontando el resalte terminal alcanzamos la Peña del Col de L’Iou.

Peña Arazures desde la Gradillera. 1-1-12.
 
            Son las dos y media, nos hacen una foto a 2220 metros de altitud, quitamos las pieles de foca y nos vamos para abajo en dirección sudeste buscando pendientes que nos permitan disfrutar un poco.

            La nieve bajo el collado a la postre será la mejor de todo el descenso, cosa que comprobaremos después de que nos detengamos un ratillo sobre unas rocas para que mi señora se solee un poco.

            Luego siguiendo las huellas de la mayoría seguimos bajando por nieve que está, como esperábamos, malísima; no puede ser de otra manera.

            No se pueden hacer florituras, únicamente podemos bajar tratando de no aterrizar, que no es poca cosa.

            Nos quitamos los esquís junto al barranco y con ellos al hombro nos llegamos al coche cuando son las cuatro y cuarto y le ponemos fin a los 600 metros movidos.

            Desenterramos de la nieve la cerveza que hemos colocado al efecto por la mañana y recogemos los bártulos pensando que será la última de esta temporada.

            Luego, como el coche ya se sabe el camino de vuelta nos deposita en casa cuando son las cinco de la tarde.

23 abr 2004

8-04. PUNTA GABAS POR EL CORDAL DE MAITO. 23-4-2004.

Detalle de Punta y Peña Gabás desde Labati en Aragüés del Puerto.

Barrancos de las Huertas y Zarraz, Puntal de Maito, Cerro Maito y Arista Nor-noroeste.
23-04-2004.
Salida 09 h. Llegada 15 h.
Mixto.
Fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

            Hace ya bastantes años que cayó en mis manos el mapa Ansó-Hecho de la Alpina y allí vi, y me llamó la atención inmediatamente, la Sierra de Maito.  Y es que en casa y para los amigos de siempre yo he sido y soy Maito.

Me bautizó con ese nombre mi madrina Mari Silva, una gallega que vivía en mi casa cuando nací y que no pareciéndole muy bien eso de Mariano o Marianito, de camino pasando por  Marito me quedó Maito.

            Me había propuesto muchas veces ir por allí pero siempre lo había dejado para mejor ocasión. Se trataba de una sierra relativamente baja aunque próxima al Bisaurín pero que no caía al paso, las sierras bajas no nos gustaban ni en verano porque son un secarral, ni en invierno porque si hay nieve suele estar hecha una sopa; de tal manera que allí se había quedado el asunto esperando.

            Los últimos años hemos ido saliendo más durante el invierno y hemos ido conociendo lugares de media montaña muy aceptables para  esta época, mas si se tiene en cuenta las dificultades de esfuerzo que supone la montaña nevada a poca nieve profunda que haya.

            Aprovechamos el viernes 23 de Abril, festividad de San Jorge para conocer la zona, dejar a Máximo en Aragües con Vicente, su cuñado, y por la tarde llegarnos hasta Pamplona para recoger a Biola: todo un programa.

            El invierno de este año 2004 se ha despedido con nieve en abundancia y el mes de Abril ha sido nuboso de cabo a rabo con lluvias por abajo y nieves por arriba, como pocos. Las estaciones están cerrando con más nieve que en toda la temporada, pero cierran con nieve polvo por falta de clientela puesto que después de Semana Santa los esquiadores huyen de la nieve. Por ello no podemos subir muy alto y hemos de realizar actividades alternativas a las de altitud.

            Nos levantamos a las siete de la mañana y a las ocho y media estamos en Aragües del Puerto. Salinos del pueblo en dirección hacia Lavati pero nada más pasar la zona deportiva alcanzamos la curva de la Casa de los Frailes y nos vamos por la pista que nace a nuestra izquierda junto al Barranco de las Huertas.

            En dirección nor-noroeste, pasamos la indicación de pista de uso restringido al encuentro de una valla que no aparece, pasamos junto a la Paridera de Loco nos alargamos casi un kilómetro hasta que la pista terrosa y húmeda se pone tiesa y aparcamos el coche a un lado tras darle la vuelta.

            Son las nueve menos cuarto cuando iniciamos el camino a 1050 metros de altitud. La pista que transita la orilla izquierda del pequeño barranco sube inclemente como pocas hemos visto y, terrosa además de húmeda, mejor no hacerla en coche a pesar de que está en muy buen estado. Se abre a su izquierda el ramal del Boyaral y tras una fuerte lazada  más llana se empina de nuevo y nos deposita tras kilómetro y medio en la Basa Alta a 1390 metros de altitud.

            Entre seguir por la loma que parece bastante limpia o continuar por la pista, optamos por esta segunda alternativa aunque en principio no gana altura pero si parece una ruta más directa. Por tanto nos introducimos con la pista en la ladera derecha del Barranco Zarraz y proseguimos adelante en dirección norte.

            Se trata de una vieja pista maderera en desuso, medio cerrada por el rosal silvestre y solamente transitada por  vacas. Llanea en dirección norte hacia la cabecera del barranco, lo atraviesa y continua llana por la otra orilla. Nosotros desechamos los dos barrancos que bajan del Puntal de Maito por húmedos y porque suponemos que hay que ir más a la derecha y lo hacemos hasta el siguiente que tomamos para arriba cuando llevamos otro kilómetro y medio más.

            Dejamos la pista sobre los 1600 metros y tras casi 200 metros de desnivel muy sostenido alcanzamos la parte superior del contrafuerte que separa el Barranco Zarraz del de Turnolo y que casi de inmediato nos conduce al nevero somital al abrigo del viento de una loma acotada a 1800 metros.

La Norte del Puntal de Maito.
 
            La mañana que ha sido suave y agradablemente soleada, se torna áspera, ventosa y fría en un instante minúsculo que nos obliga a buscar el abrigo de los últimos pinos, vestirnos y prepararnos a otear a través de la niebla que nos aguarda en la ladera noroeste de la Sierra de Maito.

            Inmediatamente alcanzamos la parte superior del ancho cordal de la sierra  en medio del frío vendaval que vomita la niebla que nos secuestra el paisaje y nos llena de incertidumbre acerca de nuestro objetivo.

            De momento tomamos el cordal y junto a la valla de ganado nos vamos en dirección nordeste en suave ascenso hacia el Zerro Maito situado a 1883 metros de altitud. Se trata de una larga, amplia y llana loma que recorremos casi en dirección norte.

            Azotados impíamente por el viento seguimos adelante con la esperanza de que las nieblas nos permitan ver lo que no vemos y así podamos orientarnos con certeza. Pero no será así y hemos de decidir sin certeza.

 Iniciamos el descenso de más de 100 metros en dirección norte, que nos deposita en el Collado de Cubilar Mentar a 1770 metros de altitud, para seguidamente iniciar un suave ascenso en la misma dirección hacia el contrafuerte que nace en los formidables paredones de Peña Gabás.

            Cuando nos encontramos sobre el cubilar y al abrigo de los últimos pinos negros paramos un poco al abrigo del viento para comer alguna cosilla y echar un trago pues suponemos que arriba no estará el “orache” para esas cosas.

            Paramos unos menguados minutos pero los suficientes  para que nos entre frío. Así que nos apretamos un poco las ropas y continuamos para arriba.

            No llegaremos al inicio de la arista sobre la Peña Gabás puesto que suponemos que está azotada infernalmente por el viento, hemos decidido atravesar el nevero del barranco que baja hacia Urdués y atacar la pared por el centro, lugar que suponemos ofrecerá el abrigo del viento.

            Cruzamos el nevero con nieve blanda e inmediatamente comienza a nevar pues hemos entrado en la niebla.

            Se trata de una ladera medianamente inclinada en su inicio en la que se alterna la piedra caliza suelta con minúsculas manchas de pratenses y que se adorna con pequeños neveros residuales de nieve reciente, pues está perfectamente acostada al sur.

            Paulatinamente la pared se va poniendo de pie y nosotros nos aproximamos a su parte oeste que suponemos más limpia de nieve, como así sucederá, pero también más venteada.

            Entramos al casquete somital del pico, inmaculadamente nevado, tras un minúsculo rellano. La nieve polvo, recién caída, está divina para caminarla y por tanto, atacamos de frente la pala de nieve sumergida en una niebla que ahora si es realmente espesa y no nos permite ver nuestro objetivo. Por tanto nos vamos para arriba, de frente y por lo blanco.

En Punta Gabás.
 
            Hago huella sobre buena nieve, el piolet se clava muy bien y, por tanto, a pesar de que arrecia la fuerza del viento nos aproximamos a la cima. Unos últimos paso francamente verticales y difíciles de hacer no por la  nieve sino por el viento nos depositan en la amplia y plana Cima  de Punta Gabás a 2161 metros de altitud.

Son las doce del mediodía y en medio de un enorme vendaval que nos recordará al día de Momdiniero, con una mano en el gorro espero a Rosa para echarle la otra mano si hace falta. Juntos y de llano nos alargamos hasta el hito cimero para tratar de observar desde allí la arista este-nordeste que debe conducir al Puntal Alto del Foratón al que pretendíamos llegar pero que, decididamente y en estas condiciones, no vamos a ir.

 Tampoco recorreremos la arista oeste que conduce a Punta Cuta y a Punta Mentar, lo que vamos a hacer y con cuidado es abandonar la cima por la vía de urgencia buscando un poco el abrigo del viento salidos de la cima.

Lo que tendríamos que haber visto desde la Cima de Punta Gabás.
 
Busco y encuentro nuestras huellas de llegada casi borradas por el viento e iniciamos el descenso por las mismas. Tan pronto como entramos en la pared desaparece el vendaval que no el viento y empezamos a encontrarnos a gusto a pesar de que sigue haciendo viento y llevamos los forros polares y las ropas blancas de nieve, además de las manos completamente heladas.

Vamos entrando en calor ladera abajo pero el viento sigue azotando, y es lo suficientemente fuerte y frío para que las manos tarden bastante en entrar en calor y hagan del descenso un rato francamente desagradable.

Llegados al Collado de Cubilar Mentar iniciamos el faldeo del Zerro Maito por su ladera oeste.

Detalle de parte de la arista que hemos recorrido.
 
El faldeo se hace largo y entretenido en busca de claros en la ladera vestida de nieve blanda pero finalmente alcanzamos la arista prácticamente en el lugar en el que la hemos tomado a la subida.

Luego siguiendo en dirección sudoeste junto a la alambrada pasamos por la cota 1800 y proseguimos hacia abajo hasta alcanzar por la amplia arista alomada la Cima del Puntal de Maito a 1700 metros de altitud.

Hemos ido echando la vista para atrás y en algún momento hemos contemplado la Punta Gabás limpia de nieblas y casi hemos visto al Bisaurín, pero sólo casi. Al este reluce impecable Collarada y aparecen tímidamente los Mallos de Lecherines. Al sur Oroel oscuro y Guara blanco. En el fondo y al oeste Urdués, Hecho y Siresa.

Desde allí tomando la arista en dirección sur continuamos el descenso por la loma que hemos desechado a la mañana al encuentro de la pista.

La loma está bastante limpia pero parcialmente cubierta de pino silvestre y enebro rastrero, lo que no supone prácticamente dificultad para su tránsito. Pero a pesar de ello y contando con que Rosa baja fastidiada por el estómago, se nos termina por hacer larga.

Ya próximos al Collado de la Basa Alta donde encontraremos la pista, también encontramos el abrigo del viento y volvemos a un día cálido en comparación con lo anterior. Nos dirán luego que hacía frío al mediodía en el pueblo.

Cerca del coche, al sol y al abrigo del viento paramos a comer. Hemos bajado rápidamente la pista y a las tres y diez estamos cambiándonos de ropas en el coche después de haber comido.

Diez minutos después estamos en Aragües del Puerto. Saludamos a nuestro primo Tomás y subimos a saludar a Vicente y a Fina que están con el abuelo. Tomamos un café, echamos una charradeta y a las cuatro nos vamos puesto que hemos de llegar para las seis a Pamplona.

A las ocho y cuarto estamos en casa. Cuando hemos parado a comer me encontraba de cine, ahora, entre los 1225 metros movidos al viento y la paliza de coche, tengo los riñones hechos polvo. Mi chica se va a trabajar a las diez. ¡Casi nada!

18 abr 2004

7-04. OTURIA POR EL BARRANCO DE LAS VALLES. 18-4-2004.

Casquete Somital de Oturia desde las inmediaciones del Barranco de las Balles. 13-11-10.

Pista del Barranco de las Balles, Barranco de las Balles y Cara Oeste.
18-04-2004.
Salida 15 h. Llegada 19 h.
Mixto.
Fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Oturia procedente de Prames. Vía en amarillo.
 
            Se había rumoreado que G.M.S. había limpiado el camino a Santa Orosia por Lárrede. Rosa lo da por sentado y decidimos hacerlo con la finalidad de conocer un accerso más a Santa Orosia y a Oturia.

            La Semana Santa de 2004 sale primero regular y cuando mi señora tiene la fiesta se estropea definitivamente por lo que decimos adiós a Benasque.

Barrancos de las Balles y de Satué desde el Rellano del Campamento de Senegué. 12-2-08.
 
            Pero el sábado al mediodía se “aclara” un pelín el horizonte y después de comer nos vamos a dar una vuelta. Es 18 de Abril de 2004.

            Nos llegamos a Lárrede y preguntamos por el camino. Nos dicen que de camino limpio no hay nada de nada y al paso nos aconsejan que tomemos la pista de La Collada.

            Por tanto volvemos hasta el Collado Divisorio de Cuencas entre Javierre del Obispo y Lárrede y tomamos allí mismo la pista que nace en dirección este-nordeste a 900 metros de altitud.

Avanzando por la Pista del Barranco de las Balles.
 
            Llanea entre pequeños campos, atraviesa un par de veces el barranco y se introduce poco a poco valle adentro por la orilla derecha del Barranco de Las Balles.

            Luego describe una lazada a la vez que gana un poco de altura y se estropea bastante. Nos han dicho que podemos hacer con ella 1’5 kilómetros y como llevamos ya 2 kilómetros hechos decidimos dar la vuelta al coche y continuar nosotros andando para arriba.

            Son las tres y cuarto de la tarde cuando iniciamos el camino a 1075 metros de altitud. Gotea ligeramente.

            En dirección este proseguimos pista adelante. Lo haremos a lo largo de otros 2 kilómetros más en los que la pista se arregla enseguida y asciende muy suavemente.

Arista Noroeste de Oturia desde las Balles. 13-11-10.
 
            Finalmente confluye con el barranco y desaparece convertida en una tiradera de madera sobre el hayedo de la ladera norte del barranco a 1200 metros de altitud.

            Ganar la arista noroeste de Oturia puede ser complicado debido, suponemos, a lo excesivamente vestido que podemos encontrar el monte aunque nos encontramos relativamente próximos a la misma. Subir por el hayedo, más claro, puede ser una solución que no tenemos demasiado clara puesto que nos puede proporcionar una considerable vuelta además de que la hojarasca de un hayedo empinado no es muy aconsejable para caminar. Por tanto, decidimos tirar por el camino de en medio y subir barranco arriba para ver qué pasa pues, de momento, no tiene mala pinta.

            Comenzamos en dirección sudeste a ascender lo que hemos visto. Tiene una primera parte bastante amplia, limpia y con una pendiente muy suave; pero con este día y en este ambiente, las piedras están húmedas y mohosas con lo que hay que ir “al loro.”

            Subidos los primeros 100 metros de desnivel continuamos con un segundo tramo más erguido, más encajonado entre rocas y más entretenido además de interesante, en el que aparecen sucesivamente un par de minúsculos resaltes que se pasan sin ninguna dificultad y que nos permite alcanzar los primeros restos de nieve. Ganamos con el tramo alrededor de 150 metros.

Oturia desde el Puerto de Javierre del Obispo. 13-11-10.
 
            Finalmente, un último tramo más inclinado, más largo, más inestable y más húmedo nos permite subiendo alrededor de 200 metros, alcanzar una pequeña bifurcación del barranco y nos conduce al final del Llano de Santa Orosia en su parte más elevada, es decir, al norte; en la zona en la que transita la Vía a Oturia por Javierre del Obispo.

La Salida del Barranco de las Balles desde el Puerto de Javierre. 23-4-05.
 
            Estaremos sobre los 1650 metros de altitud  y solamente nos queda ascender el limpio e inclinado casquete somital del pico al encuentro de las nieblas y del pilote.

Casquete Somital de Oturia. 13-11-10.
 
            Lo hacemos con experiencia: tranquilamente a ritmo. Oturia es así.

Pilote de Oturia. 23-4-05.
 
            A las cinco de la tarde me parapeto en el pilote de Oturia pues además de unas ténues nieblas corre cierto vientecillo, me abrigo un poco y preparo agua mientras espero la llegada de mi señora.

La Val Ancha desde la Cima de Oturia. 23-4-05.
 
            No tenemos demasiada necesidad de visualizar el paisaje que conocemos bastante  pero de cualquier manera, las nieblas tampoco nos lo permiten. Así que comemos alguna cosilla y quince minutos más tarde nos volvemos para abajo pues se nos hace un pelín de frío, no en vano cae algún copo de nieve.

            Iniciamos el descenso por idéntico camino entre nieblas que van y vienen, y enseguida entramos en calor.

Oroel desde las Laderas de Oturia. 5-10-08.
 
            En el inicio del barranco recogemos una esquila con su cañabla correspondiente de alguna oveja que debió llevar mal verano y a muy buen ritmo nos bajamos el barranco, sobre todo la parte superior en la que aprovechamos lo húmedo y descompuesto del terreno para bajar deprisa con pasos amortiguados.

            Tranquilamente alcanzamos la pista en el final del barranco y nos paramos un rato a disfrutar del lugar.

            Luego nos vamos pista abajo al encuentro del coche. Ha sido una tarde excelente en la que hemos movido 850 metros de desnivel, aunque eso no sea lo más interesante. Más interesante ha sido conocer un nuevo camino a un monte tan emblemático como Oturia en el Serrablo y todavía más el recorrido botánico del que se puede disfrutar.

La Pista de las Balles y el horizonte oeste desde Oturia. 23-4-05.
 
Hemos comenzado entre campos de cereal de temprano, separados de setos naturales y rodeados por el espinoso sotobosque de la tierra profusamente vestido de aliagas, espinos y rosales silvestres. Seguidamente hemos pasado por el seco bosque mixto de pino silvestre y roble mezclado con enebros comunes y otras esquisiteces propias de las solanas; con  los fresnos, álamos y sauces cabrunos del profundo y fresco barranco al que se han sumado primaveras y hepáticas para poner un toque de expléndido color; y con las  hayas  y abetos blancos sobre el boj y los musgos de las umbrías del bosque húmedo. Después hemos visto clarear el bosque, aparecer el pino negro y la genista hórrida sobre la abrasada pradera alpina manchada irregularmente de nieve primavera y por último hemos visto desaparecer la pradera alpina orientada al sur entre loserío de arenisca envuelto por el frío que escupe la niebla. También, se me olvidaba, no podían faltar algunos cubos y latas de gasoil y aceite dejados por los maderistas para recuerdo imborrable de su depredador y contaminante paso por el monte.

Luego encontramos a nuestro amigo Juan en la puerta de su casa y nos echamos una cumplida además de agradable  charrada para completar una deliciosa tarde.