8 may 2005

13-05. PEÑAS ROYA Y BLANCA DE TENDEÑERA POR EL CORREDOR TRASARRIU. 8-5-2005.

Corredor Trasarriu desde Mandilar.

Pista de Hoz de Jaca y Corredor Trasarriu o Norte entre Peñas Roya y Blanca.
08-05-2005.
Salida 08 h. Llegada 14 h.
Sol.
Dificultad media.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre

Mapa de Peñas Blanca y Roya procedente de Prames. Vía en amarillo.

            -Tenemos que hacer ese corredor que sube desde Hoz de Jaca hasta el collado existente entre Peña Roya y Peña Blanca.
            -¿Cuál?
            -Ese de allí, ¿no lo ves?
Peña Blanca desde Peña Roya el principio de una ilusión.18-7-01.

            Cada vez que pasábamos de Bubal para arriba y eso suele ser cada invierno unas cuantas veces, hacíamos el comentario. Y es que el Corredor Trasarríu era para mí una auténtica provocación desde aquel día de Julio de 2001 en que lo veo transitando por la arista desde Sabocos hasta Peña Blanca. Perfectamente orientado al norte, inmaculadamente blanco... tiene que estar divino para subirlo.

            El 2 de Mayo de 2003 alcanzamos el rellano bajo el corredor, situado a 1950 metros de altitud y cómodamente sentados nos ponemos los crampones, la nieve ya es continua a partir de aquí.

Corredor Norte entre Peña Roya y Peña Blanca. 2-5-03.

            Atravesamos el rellano y nos incorporamos al corredor en dirección sudeste.
Comenzamos con un primer tramo de unos 50 metros de desnivel que se va empinando paulatinamente, hasta alcanzar un resalte rocoso que tiene un par de pasos, uno de ellos corto y fácil, que no nos obliga a quitarnos los crampones.

            Pasado el resalte aparece la nieve continua en un segundo tramo, un poco más largo que el anterior y algo más erguido que el final del anterior, rondará los 40º. La nieve esta buena en una mañana cálida, ideal para los crampones aquí ahora a la sombra. Subimos ligeramente por la parte derecha del amplio corredor acercándonos a las rocas laterales tratando de suavizar un poco la pendiente hasta alcanzar un pequeño rellano al que llegan los materiales de alud que ya hemos visto desde abajo.

            En el rellano nos orientamos definitivamente al sur e iniciamos el ascenso del tercer tramo. Es el más largo: tendrá alrededor de 300 metros de desnivel, es completamente rectilíneo y con una pendiente que va creciendo paulatinamente hasta aproximarse al final a los 40º. Lo subimos por su lado derecho dejando siempre a nuestra izquierda la parte del corredor que transitan los aludes.

            Hemos ido echando la vista para arriba y lo que hemos visto no nos ha gustado nada. Bueno, el corredor si me gusta, lo que no me gusta es el cordón de viseras que corona la parte superior del mismo.

            Nos situamos bajo un par de canalones, el de la izquierda es el canal de desalojo de la cuarta parte de la pared superior y de la zona de cornisas más pequeñas y el de la derecha, un poco más ancho, es el paso obligado de la mayoría de los materiales que han bajado y todavía tienen que bajar. Las cornisas tienen por encima de los 6 metros de espesor, hay que subir por estas gateras, a la fuerza, las cornisas orlan toda la arista y alcanzarlas no será cosa de menos de una hora. Una hora que se nos hace demasiado peligrosa.

Nos damos la vuelta. 2-5-03.

            Hemos llegado a la base del resalte, el sol ha entrado en el corredor, la nieve de la noche anterior, alrededor de 5 centímetros, está muy suelta y nos hace zuecos. “Acongojados” nos damos la vuelta.

            La montaña es un medio natural cambiante pero siempre está allí. No entiende demasiado de calendarios y hoy 8 de Mayo de 2005 volvemos, sabedores de que este año no hay tanta nieve.
            Aparcamos el coche en la última vuelta de la pista de Sabocos justo antes de que inicie el tránsito bajo el Pico Mandilar, a 1800 metros de altitud; e iniciamos la marcha en dirección sur-sudoeste ganando altura a través de empinada pradera alpina, en busca del barranco y de la entrada del corredor.

Corredor Trasarriu desde fuera.

            Cruzamos el Barranco Coronazo y atravesamos el rellano bajo el corredor para introducirnos en el mismo ascendiendo el amplio cono de deyección. Encontramos neveros residuales en el lugar en que en su día nos pusimos ya los crampones. Estamos a 1950 metros de altitud.

Entrando al Corredor Trasarriu.

            Subimos el cono de deyección en dirección sudeste y por cualquier parte, hacemos la travesía del primer resalte de calizas claras e iniciamos el ascenso del inclinado tramo que conduce hasta el segundo estrangulamiento del corredor. La nieve dura, hoy es una inclinada pradera mixta y un tanto cenicienta todavía.

Estrangulamiento Inferior del Corredor Trasarriu.

             En el estrangulamiento, vestido de grandes bloques de calizas, se asientan restos de nieve Esta dura puesto que el viento ha entrado un poco esta noche.

En la Zona Intermedia del Corredor Trasarriu.

            La continuación supone el ascenso ya en dirección sur de una larga pedrera un tanto inestable, entre largas colas residuales de nieve que no cierran el corredor hasta debajo del resalte principal. La subida resulta un tanto penosa puesto que la pendiente es consistente además de fuerte. Vamos en busca del sol que entra por arriba a la espera de que haya reblandecido un poco la nieve superficial y podamos pasar sin poner los crampones.

            De las tres posibilidades que aparecen a priori, descartamos la de la derecha del corredor ya que se incorpora a la arista noroeste de Peña Roya que se encuentra salpicada de varios gendarmes poco aconsejables con calizas tan ocres como descompuestas. Por tanto, nos quedan dos todavía y hay que decidirse.

            La central tiene un poco más de nieve para alcanzar el primer resalte y, por el contrario, está limpio y parece muy erguido por lo que no nos gusta un pelo. Con nieve estaría estupendo.

Tenemos tiempo para decidirnos en el Corredor Trasarriu.

            Por tanto nos queda el estrecho corredor de nuestra derecha bastante relleno de nieve y de incertidumbre pero hacia allí nos vamos.

            Entramos por fin en la nieve continúa alrededor de los 2300 metros de altitud, sobre un nevero ya muy empinado pero ciertamente corto en el que no es necesario tallar peldaños con el piolet puesto que con la bota es suficiente en principio, y enseguida se hace huella hasta con facilidad. La pendiente es muy fuerte, por encima de los 50 grados, pero eso no me preocupa. Enseguida alcanzamos la entrada del estrecho corredor que no parece desde aquí, muy sobrado de nieve.

Detalle del estrecho corredor que vamos a utilizar.

            La entrada nos proporciona un reducido descanso antes de que se ponga de pie, nos enseña la primera mini-rimalla abierta y nos anuncia la falta de nieve. Subimos unos primeros metros fácilmente e inmediatamente aparece a nuestra vista el primer corte y la razón por la que yo no quería poner los crampones: hay que abandonar el corredor ahora que se puede hacer fácilmente y salir al espolón rocoso de la derecha del mismo en el que, desde abajo, hemos visto posibilidades de progresar.

            Ni miramos ni nos lo pensamos más: a fuera a la roca a trepar y buscarnos la vida sobre un pilar de calizas ocres, algo descompuesto, algo mixto también pero por encima de todo accesible a nuestras posibilidades.

En los Resaltes Superiores del Corredor Trasdarriu.

            Poco a poco progresamos para arriba con cierta tranquilidad y con los piolets que guardamos a las espaldas para facilitar la trepada. Aparecen posibilidades y alternativas que no pasarán del IIº superior a lo sumo. El pilar tendrá alrededor de 50 metros de desnivel y se acuesta finalmente un poco para ensancharse y convertirse en un amplio tramo de pared bastante inclinada y en el que se asientan ya los neveros terminales sobre calizas claras. Subimos alguna pequeña rampa con nieve buena y hacemos una ligera travesía hacia la parte oeste del ahora amplio corredor. Vamos a salir a la zona de Peña Blanca aunque sea un poco más arriba.

Desde la Salida el Corredor Trasarriu.

            Los últimos metros son un simple paseo al sol sobre calizas claras muy meteorizadas alternadas con pequeñas manchas de nieve. No hay cornisas.

Vignemale desde Peña Blanca.

            Alcanzada la arista, unos metros más arriba nos espera la cima de Peña Blanca con 2555 metros de altitud. Son las diez de la mañana y hemos subido en hora y cuarenta minutos los 755 metros de desnivel desde el coche.

Salida del Corredor Trasarriu desde Peña Roya.

            La mañana es espléndida sencillamente y deambulamos por aquí y por allí sobre las aristas del pico. Luego buscamos un lugar soleado y abrigado en las proximidades del collado de separación con Peña Roya y nos sentamos a almorzar.

Sabocos y Peña Roya desde Peña Blanca.

            Sobre las once nos damos un paseo hasta la cima de Peña Roya y sus 2571 metros de altitud mientras vamos paseando nuestra vista por el corredor por el que hemos subido y tranquilamente nos vamos en descenso continuando en dirección este hacia el Portillo Chetro.

            Encontramos las balizas rojiblancas del GR. e iniciamos el descenso por un camino que no habíamos transitado antes. Hay que decir que al menos un corredor antes de llegar al Portillo Chetro se podía bajar tranquilamente para alcanzar la pedrera bajo las paredes de la arista.

Collado de Gavín desde Peña Blanca.

            En dirección norte alcanzamos la pedrera recubierta de nieve blandísima y profunda que nos invita a bajar los tramos de pedrera limpias aunque no sean ni tan cómodos ni tan rápidos. Por ellas nos llegamos hasta el rellano situado al Sur del Ibón de los Asnos y nos encaminamos a media ladera por encima de la orilla oeste del ibón para alcanzar el Collado de Bozuelo situado a 2000 metros de altitud, de la manera más económica posible transitando la tartera del ibón por camino utilizado por los rebecos.

Desde debajo del Collado de Bozuelo.

             Es la una y cuarto del mediodía cuando en dirección oeste, ya en descenso, nos vamos hacia la Arista Sur de Mandilar a media ladera y en veinte minutos al coche. Hoy han sido solamente 800 metros de desnivel los que hemos movido.

Detalle de la vía en el Corredor Trsasarriu.

            Hemos hecho lo que queríamos aunque no en las condiciones que hubiéramos deseado. ¡Qué le vamos a hacer! Para hacer corredores hay que cogerlos en su punto que no suele durar gran cosa.

            En la pista fotografiamos algunos cerezos en flor sencillamente encantadores.

2 may 2005

12c-05. PICO ROBIÑERA. 2-5-2005.

Cara Sur de Robiñera desde el Collado de Pietramula.

Aparcamiento de Pietramula. Collado de las Puertas y Cara Sur. Descenso a los Ibones de la Larry, Sobreestibo de la Estiba y Tozal de las Coronetas.
02-05-2005.
Salida 08 h. Llegada 15 h.
Mixto.
Bastante fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Robiñera procedente de Prames. Vía en amarillo.

Volvemos a pasar el túnel de Bielsa y nos llegamos, carretera abajo hasta el desvío a Chisagües: vamos a remontar el Valle del Río Real.

La carretera es estrecha  y vuelta a vuelta asciende fuertemente hasta que pasados 3’5 kilómetros la cambiamos por una pista que sigue valle adentro dejando por debajo al pueblo de Chisagües.

La pista es bastante llana, se encuentra en excelentes condiciones que se están mejorando todavía y tras 6’5 kilómetros en dirección noroeste nos deposita en el aparcamiento junto a la gran vuelta. Estamos a 1900 metros de altitud. Son las ocho de la tarde y estamos solos.

 Recordamos la continuación de la pista, el inicio del camino hacia Robiñera y el puente que permite cruzar el barranco para llegar al próximo Collado de Pietramula mientras vamos montando la tienda junto al coche en el herboso aparcamiento.

La tarde está un tanto nublada y es algo más fresca que la del día anterior pero sigue siendo buena.

Al reducido abrigo de la derruida caseta del aparcamiento Cenamos tranquilamente y sobre las nueve y media nos empiltramos llanamente dispuestos a aprovechar la noche. El día se ha saldado con 1500 metros de desnivel bajados y 1200 subidos, todo ello con peso, lo que supone en estos momentos un esfuerzo considerable para nosotros.

Llovizna en varias ocasiones al final de la noche, lo que no aporta buenos presagios y es por ello por lo que, sin prisas, a las ocho menos cuarto nos levantamos para desayunar y ver qué pasa, ya que el cielo está medio nublado en este lunes 2 de Mayo de 2005.

Mientras Rosa prepara el desayuno recojo la tienda, no vaya a ser que se moje, ahora que está seca, pues amenaza bastante por el oeste.

Collado de Pietramula y Tozal de las Coronetas.

Llegan al aparcamiento tres coches. Les pregunto por el tiempo, me dicen que a medias y sin más, aprovechando que clarea un poco nos vamos rápidamente para arriba.


Barranco del Clot de los Gabachos.

Son las ocho y media cuando partimos en dirección noroeste por el camino que sale en la misma vuelta y se adentra en la pradera alpina por la orilla izquierda del barranco y en dirección oeste para atravesar enseguida el Barranco de los Gabachos y continuar próximos al Barranco de Sobrestivo.

El camino gira al norte e inicia el tránsito por un lomo herboso en el que serpentea. Nosotros subimos de frente con cuidado de no perder el camino ya que lo recordamos a medias y los que salían tras nosotros se han quedado bastante y no nos pueden servir de guías.

Cara Sur de Robiñera desde  cerca del Collado de las Puertas.

Nos orienta la cara sur del pico al que vamos y comenzamos a recordar: hay que ir a media ladera al encuentro del Collado de las Puertas que queda un tanto al noroeste pero no hay que llegar. El pitón sudoeste del pico nos guía.

Transitamos junto a algún nevero, vamos ganando altura a media ladera un tanto descompuesta y nos aproximamos al Collado de las Puertas unos metros por encima del barranco.

Hay que perder una veintena de metros para atravesar el Barranco de los Gabachos e iniciar un corto ascenso hacia una silla bajo la arista sur del pico. Cuando estamos en el fondo del barranco nos alcanza una pequeña granizada de la que pretendemos librarnos poniéndonos los anoraks.

Al este del Collado de las Puertas.

Son las diez menos veinte, estamos a 2535 metros de altitud. La granizada no dura gran cosa ni es en modo alguno consistente pero con ella alcanzamos los primeros neveros de la cara sur que hay que atravesar a media ladera.

Hay huella que va a facilitar el tajo y con ella atravesamos los neveros que nos centran un poco en la pared.

            Nos quitamos los anoraks y ya sobre roca bastante consistente, de la poca que hay, continuamos el ascenso con cuidado puesto que la pared está algo inclinada, húmeda, llena de materiales sueltos y las presas son generalmente pequeñas.

            El pasaje dura poco pues lo liquidamos yéndonos al centro, lugar por el que parecen transitar trazas de camino en una auténtica escombrera metamórfica, por la que hay que ir buscando continuamente los materiales más gruesos y más firmes, además de ir sorteando pequeñas manchas de nieve.

            Ganamos altura a buen ritmo mientras comprobamos que las nieblas han copado la parte superior de la pared y están jugando con el ascensor.

            Aparece allá abajo el grupo que va detrás cuando nosotros nos introducimos en la niebla que nos recibe, casi de inmediato, con una segunda granizada  algo más consistente y más larga. Pero estamos tan arriba...

            La ladera no ofrece ningún abrigo y hemos de proseguir en busca del corredor que apunta directamente a la cima. Deja de granizar un rato después y enseguida alcanzamos el corredor que se supera con una sencilla trepada en medio de la ventolera que nos azota impía aquí arriba.

            Salimos del corredor y nos enfrascamos en una pelea con el viento a la vez que tratamos de progresar por la fina arista somital del pico que está nevada.

Nieblas en la Cima de Robiñera.

            En la horizontal arista, pasamos un primer tramo y nos envuelve la niebla completamente. Dejamos de ver lo poco que veíamos. Atravesamos un segundo tramo y todavía un tercero hasta alcanzar la pequeña depresión que conduce al tramo más norte del pico. La huella es buena, la arista no tiene nada de complicada, el viento es fuertemente racheado y no vemos “tres en un burro.” Por tanto, tocamos chufa y sin más nos damos la vuelta sobre nuestro pasos con ganas de salir del vendaval de la arista y meternos en la pared unos metros para abajo  como método para salir también de la niebla.

            Ni siquiera miro el altímetro, me fío de los 3005 metros que señala el mapa y recuerdo que la vez anterior que estuvimos en el Robiñera, en el 96, hizo muy buen tiempo.

Pasada la arista y nada más descender el corredor, al abrigo del viento, paramos a echar un bocado: unos dulces y un trago de agua. La arista se ha puesto peleona y a Rosa se le enfrían las manos con los guantes mojados. Se pone otros secos y nos vamos para abajo despendolados. Enseguida salimos de la niebla y tomando todas las pedreras que salen a nuestro paso, nos metemos a media pared en un momento.

Comodoto con las Tucas de fondo.

Sube el grupo, un tanto diezmado pues ha habido abandonos. Charlamos un poco con ellos y continuamos para abajo en busca de los neveros que atravesaremos por idéntico lugar. Luego, en la silla bajo el pitón  de la arista sur, habla mi señora con nuestra hija Biola pues hay cobertura. Solamente nos faltaba el móvil en el monte.

Peña del Hombre desde la Cubeta de La Larry.

Seguidamente nos orientamos al norte alcanzamos el nevado lecho del barranco que nos conduce, casi de llano, al Collado de las puertas y nos permite introducirnos de llano en la Cubeta Lacustre de La Larry o del Tormacal.

Paredones de la Oeste de Robiñera.

No es el mejor momento para ibones puesto que no ha comenzado prácticamente el deshielo todavía, pero teníamos ganas de volver por aquí. El 87 queda ya algo lejos.

Almorzando en el Inferior de la Larry.

Transitamos unos metros por la orilla este del ibón más bajo y en una enorme piedra que está limpia de nieve nos encaramamos a la misma y nos disponemos a almorzar. Son las doce menos diez.

Hacemos fotos mientras almorzamos y esperamos que las nieblas descubran un poco más arriba del Paso del Gato en la Munia pero en vano, y ya es algo que las nieblas no vengan por nosotros.

Quiere asomarse la Munia.

Almorzamos tranquilamente ya que a pesar de que el día está cubierto y es fresquillo aquí, no nos hemos mojado y a las doce y cuarto nos vamos para abajo ya que aquí con la nieve blanda que hay poco lucido se puede hacer.

En el Collado de las Puertas.

Rodeamos con el camino la Punta de las Puertas y cuando empezamos a bajar el espolón herboso, tomamos un nevero que nos baja en un santiamén hasta las proximidades del Barranco de Sobrestivo a una altitud de 2200 metros.
Pitón Sudoeste de Robiñera.

Atraveasamos el barranco por un puente de nieve y en dirección sudoeste ascendemos suavemente hasta alcanzar la loma sudeste de la Punta del Huerto.

Bajando el Collado de Pietramula.

El día esta medio decente por aquí abajo y vamos a echar una ojeada por los Puertos del Sobrestivo, una planicie herbácea de considerables proporciones, ahora abrasada y medio cubierta por las nieves todavía.

Tucarroya desde el Sobrestivo de la Estiva.

Queremos asomarnos  a Pineta pero no será fácil. Bajo nosotros se extiende un estrecho valle ocluido y alargado en el que se encuentra el Refugio de la Estiva, que se remata por el lado sudoeste con un crestón de calizas blancas tras las cuales asoma el pino negro de la Ladera Norte de Pineta. Es la Canal Fonda.

Robiñera desde la Estiva.

Contorneamos por el sur, siguiendo un camino de vacas, el Tozal de las Coronetas y en medio de los enormes bloques calizos del Collado de Pietramula nos paramos a comer un poco tentados por un sol engañoso. Estamos a 2150 metros de altitud.

Ibonciecho de Plana Fonda.

Contemplamos la Cara Oeste de Comodoto y los juegos de las marmotas en uno de sus neveros mientras comemos y nos proponemos volver por aquí para estirar la nariz hacia la Zona de La Estiveta, aunque quizás sea desde Espierba.

Las Sobresplucas desde el Collado de Pietramula.

Luego proseguimos el descenso en dirección nordeste siguiendo las trazas del GR11. que por nieve blanda nos coloca en el puente sobre el Barranco de Pietramula  y en el coche cuando son las tres y cuarto.

Charlamos un poco con el grupo que acaba de llegar y está comiendo, nos dirán que todavía han podido echar cuatro fotos, tres más pues que nosotros; y sin más, nos metemos en el coche, abrimos una cerveza, nos cambiamos de calzado y nos vamos pista arriba, un par de kilómetros, a estirar la nariz hacia las Minas de Liena.

La pista está con mucha piedra caída durante el invierno pero aparcamos junto a la cabaña  que está abierta y en malas condiciones. Luego andando nos subimos unos metros hasta las derruidas instalaciones mineras, comprobamos que la pista sigue hacia el este y nos volvemos al coche pues quiere gotear.

Hemos liquidado hoy, a la tonta, 1320 metros de desnivel y ya vale. Nos bajamos hasta Chisagües, a la carretera y tranquilamente a casa cuando son las siete de la tarde. Queremos instituir nuestra salida de Primavera aunque solamente sea a cambio de la del Pilar.

1 may 2005

12b-05. PICO DEL PUERTO VIEJO DE BIELSA Y VUELTA VISITANDO LOS LACS DE BARROUDE. 1-5-2005.

Arista Sur del Pico del Puerto Viejo de Bielsa. 

Pico Barrosa, Collado Sur del Pico del Puerto Viejo de Bielsa y Arista Sur. Descenso al Puerto de Barrosa, Refugio de Barroude, Puerto de Barrosa, Cabaña de Barrosa y Inicio de la Pista de Barrosa.
01-05-2005.
Salida 12 h. Llegada 18 h.
Mixto.
Fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa del Puerto Viejo de Bielsa procedente de Prames. Vía en amarillo.
 
En la Cima del Pico Barrosa a 2774 metros de altitud, son las once y media del Primero de Mayo de 2005, hacemos algunas fotos, contemplamos el paisaje tratando de identificar los picos de Neouvielle a Machimala, lo que nos resulta algo incierto y diez minutos más tarde nos damos la vuelta sobre nuestros pasos, siguiendo los de la pareja con la que nos hemos cruzado poco antes.

Robiñera desde el Puerto de Barrosa.
 
Sierra Morena y Troumouse desde el Puerto de Barrosa.
 
En la bifurcación tomamos la rama de la loma que se orienta hacia el norte y descendiendo suavemente a un pequeño collado ascendemos, buscando un poco el camino, el Casquete Somital del Pico del Puerto Viejo de Bielsa de 2742 metros de altitud. La altitud estaba ya ganada y el tránsito de pico a pico no tiene prácticamente historia.

Robiñera y las Tres Marías desde Puerto Viejo.

Sierra de Liena y Montinier desde Puerto Viejo.
 
 Son las doce y media de la mañana cuando contemplamos el Circo Lacustre de Barrosa o Barroude y la posibilidad de bajar directamente al mismo, pero nosotros hemos de pasar por el Puerto de barrosa para recoger nuestra mochila y eso es lo que vamos a hacer de la manera más económica, ya que la nieve resulta blanda y profunda por tanto.

La Norte del Pico Barrosa desde Puerto Viejo.
 
El Puerto de Barrosa desde Puerto Viejo.
 
Alcanzamos el puerto, recuperamos la mochila y tomando la dirección norte, en suave descenso, nos bajamos siguiendo una huella que pasa por el desagüe del mayor de los lagos.

Lacs y Murallones de Barroude.
 
Cubeta Lacustre de Barroude.
 
Llegando a los Lacs de Barroude.
 
Estamos a 2355 metros de altitud y hemos de ascender suavemente hasta alcanzar el emplazamiento del Refugio de Barroude situado en medio de los dos lagos mayores.

Refugio de Barroude y Gerbats.
 
Es la una y media pasadas cuando alcanzamos el desierto refugio, ya que la pareja se ha marchado ya para abajo y los “fransuás” no han subido por aquí hoy.

Tras la Gela se asoma el Soum des Salettes.
 
             Voy a buscar agua a uno de los lagos próximos y sentados en la terraza sur del refugio nos ponemos a comer. Se está mejor fuera que dentro, sobre todo porque de cuando en cuando clarea el sol. El refugio está guardado en verano y abierto en invierno. Hay un par de colchonetas y sobre una docena de mantas a disposición de los que lleguen.

Cara Este de los Pics de Gerbats y Gela.
 
Pensábamos quedarnos a dormir en este refugio en previsión de que la actividad fuera más complicada y nos llevara más tiempo, pero cuando hemos coronado el puerto ya nos hemos dado cuenta de que no lo haríamos así y que, al menos, volveríamos a dormir a nuestra tienda. Hemos subido cargados: con material para pasar una noche, ni siquiera han sido necesarios los crampones y suerte que los piolets nos sirven de bastón. ¡Qué le vamos a hacer!

De vuelta al Puerto de Barrosa.
 
A las dos y veinte, teniendo en cuenta que el sol no está mucho por la labor y que ya hemos contemplado suficientemente los  oscuros paredones de Barroude, que como dicen los franceses no dejan de disparar pequeños aludes de nieve  que llegan pulverizados abajo, nos damos la vuelta sobre nuestros pasos, ponemos la marcha de resistencia y hablando de los Alpes nos llegamos por tercera vez al Puerto de Barrosa, justamente a la hora que había calculado en el refugio. Son las tres de la tarde.

Abandonando el Puerto de Barrosa.
 
Del collado para abajo, en dirección sur, tomamos un nevero que habíamos dejado a la subida a nuestra izquierda y con el nos llegamos hasta el rellano intermedio de la pared en un visto y no visto.

De nuevo Robiñera.

El Ibón de Sobrestivo.
 
Atravesamos el rellano para recuperar nuestro camino de subida junto al pequeño ibón y proseguimos para abajo a través de la pradera alpina atajando sobre el camino trazado en la misma como lo hemos hecho a la subida.

El descenso resulta más corto de lo que pensábamos pues a las cuatro y cuarto estamos en la tienda.

Descansamos un poco, bebemos, deshacemos las mochilas y la tienda y volvemos a montar las mochilas puesto que nos vamos para abajo.

A las cinco atravesamos el barranco tras buscar pasos cómodos y tranquilamente dejamos que el camino pase a nuestros pies. Tan tranquilamente que nos cuesta más bajar que ayer subir. A las seis y cuarto estamos en el coche, también algo más cansados que ayer.

Cascada de Marcatiecho  desde la Carretera al Túnel de Bielsa.
 
Cascada de Pinarra sobre el Túnel de Bielsa.
 
Sin prisa pero sin pausa nos cambiamos de botas y calcetines y nos vamos con el coche en busca del Túnel de Bielsa para pasar al otro lado.

Cascada del Riu Nere en la Boca Norte del Túnel de Bielsa.
 
Aparcamos en la boca norte y echamos una ojeada al  Barranco de la Neste, es el inicio de la vía al Pico Bataillance  que, a lo mejor, podemos hacer con los esquís de travesía. La verdad es que ahora sin nieve no tiene demasiado buen aspecto ya que el barranco baja muy encajonado. Quizás con nieve resulte otra cosa. Mucho mejor nos parece la subida hacia el Puerto Viejo.  Contemplamos y fotografiamos la suntuosa cascada y tras remontar alrededor de 50 metros de desnivel, visto lo visto, nos volvemos al coche.