8 jul 2005

19a-05. GRAN PICO DE PATERNEILLE. 8-7-2005.

La Sudoeste de Paterneille.

Balneario de Panticosa, Ibón de Bachimaña Inferior, Orilla Oeste del Ibón de Bachimaña Superior, Majada Bramatuero o de la Canal y Cara Sudoeste.
08-07-2005.
Salida 09 h. Llegada 13 h.
Mixto.
Fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Paterneille procedente de Alpina. Vía en amarillo.

            El 21 de Noviembre de 2004 lo intentamos y nos quedamos en el empeño. Había nieve temprana en la pared de Bramatuero, estaba sin transformar y sobre los 2500 metros nos dimos la vuelta, pues queriendo salirnos del mejor camino que es una larga vira que atraviesa la pared y que no nos gusta por estar muy llena de nieve, nos metimos quizás en el tramo más complicado de pared que, con terreno limpio, hubiéramos resuelto sin duda.

            Venimos de unos días muy atlánticos en Biarritz y mi esposa me propone ir al monte: ¡Guau! Nos vamos a Paterneille.

            Es 8 de Julio de 2005. A las ocho menos cuarto alto, media hora después estamos en la carretera y a las nueve menos cinco cogemos las mochilas en el aparcamiento de la Embotelladora de Agua del Balneario de Panticosa que debe seguir estando a 1630 metros de altitud. La mañana es espléndida.

La vista siempre de marcha al macizo de las Argualas.
 
            Con la rehabilitación del Balneario vamos a tener algún problema. De momento hay que caminar un cuarto de hora para llegar a la Casa de Piedra y el tema no ha de mejorar pues llevan camino de hacernos pasos alternativos a los montañeros, lo que a mí personalmente no me importa demasiado. Aunque sé que, egoístamente, nada mejorará para nosotros y que cuando acaben no lo va a reconocer ni su padre; también era una pena ver el lamentable estado en el que se encontraba el Balneario.


El Camino del Caldarés de Baños.
 
Cascada bajo el Rellano de Bozuelo.
 
Salto del Fraile desde el Camino a Bachimaña.
 
            Subimos haciendo fotografías a los conocidos Paisajes y Cascadas del Caldarés de Baños y a las diez y veinticinco estamos en la Cola del Ibón Inferior de Bachimaña y creo que después de haber hecho este camino tantas veces debe ser nuestro ritmo el que hasta se acompase con el tiempo.

Bachimaña Inferior.
 
            Contorneamos Bachimaña Superior por su orilla derecha y antes de llegar al final nos vamos hacia la cola del ibón. Pasamos junto a un ibonciecho  adjunto a la Cola  del Bachimaña y atravesamos el barranco que baja de los Azules acortando un poco el camino.

Bachimaña Superior desde la Majada de la Canal.
 
            Tomamos la dirección nordeste y en suave ascenso transitamos la Majada de la Canal donde nos paramos a almorzar cuando van a ser las diez y media. Estamos a 2200 metros de altitud.

La Nordeste de los Infiernos.
 
            Un cuarto de hora después seguimos progresando a través de la majada, atravesamos la Canal de Pecico con destrepe incluido y nos acercamos a la Pared de Bramatuero siguiendo idéntico camino que la vez anterior. Por tanto subimos un corto resalte herboso y nos introducimos en una pequeña canal herbosa ocupada por un nevero residual con el que perdemos unos metros y tras la que nos introducimos definitivamente en la pared.

Pared Sudoeste de Paterneille.
 
            Se puede progresar fácilmente ascendiendo en dirección al Pico Marcadau utilizando la parte más oeste de la pared que es muy asequible, también, luego lo sabríamos, desde la Cola del Bramatuero Inferior parte un corredor muy rectilíneo y más al este una amplísima ladera bastante suave y escalonada te lleva hasta la base del casquete somital sin ningún tipo de dificultad.

 Nosotros tratamos de hacer la vía directa a la arista sur y para ello nos incorporamos a la pared, tras atravesar la pedrera inferior de un pequeño barranco, en dirección este-nordeste.

Al otro lado de la pedrera aparece una larga vira herbosa que en la misma dirección atraviesa pared hacia el nordeste. Es la vira que desechamos la vez anterior por estar llena de nieve, ser bastante pendiente y además contar con un final rocoso que no nos gustó. Hoy subimos tranquilamente por la verdura escalonada, nos lleva bastante alto hasta sobrepasar la perpendicular de la mitad del Ibón Inferior de Bramatuero que presenta hoy un azul indescriptible.

La vira termina en un pilar granítico claro y bastante vertical, lo que se veía desde abajo, pero aquí presenta varias alternativas consistentes en superar el resalte utilizando alguno de los corredores que lo surcan. No buscamos demasiado y nos introducimos en uno de ellos que se inicia con un paso no muy difícil para enseguida ofrecernos un ascenso fácil empleando las manos sobre un buen granito. Nos deposita en un pequeño tramo de verdura escalonado que nos conduce al lomo del espolón.

Silene acaulis en la Pared de Paterneille.
 
Ascendemos un poco por el lomo para introducirnos paulatinamente en un corredor en el que se alterna la pedrera granítica con la pradera alpina de altitud. Se trata de un rectilíneo corredor, muy sostenido y bastante erguido que sube desde la Orilla Norte del Ibón Inferior de Bramatuero, cerca de su cola en una magnífica flecha. Ascendemos por el mismo alrededor de 150 metros de desnivel orientándonos hacia un peñasco extraplomado muy característico.

El peñasco crece y se convierte en un magnífico gendarme de la arista que viene de Marcadau y que enlaza con Paterneille. Alcanzo la brecha oeste y me reciben las nieblas. Ya estamos otra vez.

Ni me gusta el gendarme que es innecesario para nuestro objetivo, ni los que le siguen en la arista medio envueltos en nieblas. Así que, me desmonto de la brecha y faldeamos hacia el este el siguiente gendarme con lo que cogemos un poco de perspectiva de la arista y localizamos el Casquete Somital del Pico Paterneille entre nieblas.

Casquete Somital de Paterneille.
 
La alternativa es sencilla y consiste en faldear un tramo de arista de alrededor de 200 metros de longitud prácticamente sin perder altura a través de una pedrera granítica de pequeñas dimensiones y alcanzar la base del casquete somital del pico.

El casquete somital me llena de dudas pues no veo una entrada fácil. Se trata de la parte más erguida resuelta en un paredón bastante vertical, hosco y consistente.

Salvado el inicio veo una vía a base de una rampa hacia el este y un tramo más suave y amplio hacia el oeste que nos sube hasta que la pared se arrellana cerca de la cima. Eso se ve claro.

Paterneille desde Bramatuero Inferior.
 
Atravesamos la pedrera en dirección casi este guiados por mi olfato montañero. He imaginado más que visto una vira oculta y hacia allí nos vamos. Al llegar a la base de la pared encuentro un hito cuando terminaba de hacer el mío para poder localizarla desde arriba a la vuelta.

Un estrecho corredor que tiene un primer paso que no será de tercero nos permite encaramarnos en la pared y abandonar el corredor por la rampa oculta que yo había imaginado. La rampa es estrecha, medianamente inclinada, cuenta con algo de material suelto pero se sube bien con apoyos de manos y se eleva en dirección norte entre hitos.

En la Arista Sudoeste de Paterneille.
 
La rampa termina en la vira herbosa que he localizado desde abajo orientada hacia el este, bastante pendiente pero amplia. Luego se amplia y se arrellana ligeramente continuándose con otro tramo más amplio que se suaviza llegando a la arista, la cima está más atrás. En el rellano he localizado un corredor herboso y fácil que conduce directamente a las pedreras de la cara sudeste del pico y que podemos utilizar para abreviar en el descenso.

En la Cima de Paterneille.
 
Ya en la arista hay que faldear un gendarme por su orilla oeste, pasar una brecha fácil y trepar a toda arista para alcanzar la cima del Pico Paterneille señalada con un hito de granitos. Es la una del mediodía y estamos a 2761 metros de altitud.

Bramatuero Superior desde Paterneille.

Lac Superior de Paterneille.
 
Mi chica que no había tenido en cuenta lo de “la penúltima” se mosquea un poco, le digo que baje y en lugar de hacerlo hasta la brecha para faldear el primer diente, se va para abajo por otro amplio corredor que baja a las pedreras inferiores del sudeste del pico. Luego tendrá que remontar algunos metros pues se marchaba ya para casa.

Detalle de la Vía de acceso a Paterneille.
 
En la cima estamos algo más de un cuarto de hora contemplando las nieblas de la vertiente norte que lo llenan todo. Apenas nos permiten ver en un instante los próximos Lacs de Paterneille y como pretendemos acercarnos al Pico del Ratillo y la vista puede ser equivalente, abandonamos la cima dando tiempo a las nieblas a que se marchen.

 

1 jul 2005

18b-05. VALLE DEL ARA VOLVIENDO DE BAISELLANCE.1-7-2005.

Tenía ganas de fotografiar el Couloir de Gaube con las luces de la mañana.

Refugio de Baisellance, Hourquette de Ossoue, Collado de los Mulos, Valle del Ara y Cabañas de Labaza y Ordiso.
01-07-2005.
Desnivel ascerndido 650 m.
Desnivel descendido 1900 m
Distancia recorrida 21000 m.
Tiempo efectivo 07:15 horas.
Sol.
Fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa del Valle del Ara procedente de Prames. Vía en amarillo.

            En la habitación del Refugio de Baisellance que es para siete y que permanecerá cerrada toda la noche se hace calor pero resistimos bastante bien hasta las seis de la mañana hora en que nos despertarán los compañeros de dormitorio.

Ordesa emergiendo de las nieblas del valle.

            No tenemos mucha prisa en comenzar el mes de Julio de 2005 pero tampoco estamos sin programa. Así que, a las seis y cuarto nos levantamos y con una tranquilidad inusual en nosotros lo vamos disponiendo todo para la marcha.

Hacia la Hourquette de Ossoue.

            A las siete y diez abandonamos el refugio en dirección oeste-sudoeste en suave ascenso hacia la Hourquette de Ossoue: la decisión ya fue tomada ayer y hoy tenemos un programa que cumplimentar a pesar de que el día parece bueno y despejado. También lo era ayer y... Además, las nieblas rellenan los fondos de los valles y nadie tiene asegurado que no tomen el ascensor.

Petit Vignemale y Col des Glaciers.

           Subimos el suave y largo nevero que nos deposita cómodamente cerca de la Hourquette a 2734 metros de altitud e iniciamos el descenso en dirección norte por el transitadísimo camino que nos ha de conducir hacia el Refugio de las Oulettes de Gaube. Queremos volver a la Cabaña de la Cerbillona por el Collado de los Mulos, es decir, por el largo Camino de los Españoles al Vignemale, aunque si yo tuviera que elegir subiría por Bernatuara antes de que por el Ara.

Bajando hacia el Rellano de les Oulettes de Gaube.

       
     Couloir de Gaube.

            Solamente hay que dejarse llevar por el transitadísimo camino que nos mostrará el desvío hacia loa Lagos de Estom y el oscuro Collado y Pico Araille situado al este del Refugio de las Oulettes. Luego el camino se orienta al noroeste para bajar el amplísimo corredor que nace en el Collado de Arraille y terminar en la parte este de la amplísima terraza glaciar en cuyo límite sur se asienta el refugio. Al norte y durante todo el descenso hemos disfrutado de la incomparable cara norte del Macizo de Vignemale con sus infinitos ángulos y matices.

Camino hacia el Collado de los Mulos.

            Casi abajo decidimos no pasar por el refugio y abandonamos el camino del mismo para pasar justamente por encima de las Surgencias del Barranco de Gaube orientándonos un poco al oeste.

El Refugio desde el Rellano de les Oulettes de Gaube.

Alcanzada la terraza sobre los 2130 metros de altitud de nuevo al claro sol de la mañana, nos dirigimos hacia el barranco que baja del Collado de los Mulos por el que transita un marcado camino que reconocí ayer desde la Pique Longue.

Vertiente Norte del Collado de los Mulos.

            El camino asciende primero por la orilla derecha del barranco lo más a salvo posible de la pedrera y justamente cuando nos enseña la Vía de Acceso al Collados de les Oulettes, un paso ligeramente más elevado que el de los Mulos, pasamos a su orilla izquierda y siguiendo balizas rojiblancas ganamos altura entre los agudos chillidos de las marmotas, tomamos un par de neveros residuales que permiten pasar fácilmente la larga pedrera metamórfica y alcanzamos el Collado de los Mulos a 2611 metros de altitud. Pasamos al lado este y nos sentamos a almorzar media hora. Son las diez menos veinte.

Camino hacia el Collado de Artille desde el Collado de los Mulos.

            El Collado de los Mulos se encuentra entre el pico de les Oulettes al sur y las Agujas y el Pico Chabarrou al norte, lugar en el que gira el circo para continuar hacia el sudoeste con las Puntas Negra y Blanca que conducen al Collado de Aratille: es el circo en el que nace el Río Ara.

            La continuación al sur es conocida: el Frontón de Bramatuero tras los paredones del Pico Aratille, La Punta de las Neveras, Los Dientes de Batanes... estamos en terreno conocido.

Bacias, Batanes y Neveras.

            A las diez y diez iniciamos el descenso del Alto Valle del Ara que esperamos largo según recordamos de la travesía 85 en la que lo iniciamos en el Collado del Letrero como paso desde el Circo de Bramatuero.

En la Cabecera del Ara.

Empezamos con el camino que claramente se dirige al Collado de Aratille pero enseguida decidimos abandonarlo para perder altura por cualquier parte y acercarnos al río en su nacimiento y coincidimos con las balizas que en unas afloraciones rocosas se reorientan al sudoeste y ya, puestos en harina cogemos un par de neveros y nos bajamos en un pispás hasta el río en el que recuperamos las balizas.

Las Agujas de Chabarrou.

            Poco después y en la orilla derecha del río las perdemos de nuevo pero da lo mismo vamos para abajo hasta la confluencia de barrancos, tras pasar bajo los Collados de Aratille, la Montañeta y Letrero.

Vertiente Sur del Collado de Les Oulettes.

Collado de Aratille desde el Ara.

            En la orilla izquierda del río por la que va otro camino, localizamos el Collado de Les Oulettes y su posibilidad de paso aunque el barranco sea más angosto y erguido y menos transitado; pero sobre todo vamos tratando de localizar las Agujas del Clot de la Hount, cosa bastante complicada.

La Cabecera del Ara.

            Poco después cambiamos de orilla y por la izquierda seguimos pacientemente para abajo contemplando las zonas de Baciás y de Bila, recordando que tenemos una cita pendiente con ésta última desde Panticosa.

Collado del Letrero desde el Ara.

            Pasamos por la Majada de los Batanes en la que encontramos ganado coincidiendo con el río con el que hemos ido girando hacia el sudeste.

Agujas en la  Sudoeste de la Cerbillona.

            Poco después transitamos bajo la Cerbillona y enseguida alcanzamos el Barranco de Musárez en las inmediaciones de la Cabaña de Labaza donde cogemos un poco de té de roca. Son las doce y diez y hemos terminado el segundo de los cuatro objetivos de nuestra actividad.

Gordolobo o verdasco en el Ara.

            En la cabaña comemos unas aceitunas y bebemos la cerveza que habíamos dejado a refrescar en el barranco. Luego, recogemos el material de vivac, rehacemos las mochilas y sobre la una del mediodía proseguimos el descenso del Ara, nos quedan 9 kilómetros hasta San Nicolás y el Valle del Ara sigue siendo muy largo.

Barranco de Ordiso.

            Entretenidos con un par de vacas y un ternero que se quedará por el camino nos bajamos hasta Ordiso barranco tras barranco: primero el de Labaza que baja de entre el Tapou Chico y el Labaza, luego el Barranco de Abé, la Punta Lourdes que le separa del Barranco de Cardal. Luego vendrán el Pico del Cardal, el Bernatuara y la Punta Crapera (para nosotros Bernatuara), pero eso será más abajo.

Las Fajas de el Oeste de Ordesa.

            Se nos hace algo largo llegar a la Cabaña de Ordiso pero finalmente contemplamos las blancas espumas de la cascada sumidas en la profundidad del verde de un bosquete mixto. Son las dos y diez.

            Luego bajamos la pista alternando sol y sombra. No somos capaces de localizar el lugar de nuestra comida en la travesía y a las tres y veinte llegamos a San Nicolás de Bujaruelo liquidando 650 metros de subida y 1900 metros de bajada. El resumen de dos días es interesante, hemos movido 2800 metros, lo que confirma esos de “... Bujaruelo y calcetinada.”

Faja del Mallo.

            Nos mojamos un poco los pies junto al puente y tras cambiarnos de calzado nos bajamos en el coche hasta las inmediaciones del Puente de Santa Ana donde paramos a comer ya que llevamos agua fresca recién cogida en una surgencia cerca de San Nicolás.

            A las cuatro y veinte nos metemos de nuevo en el coche y una hora después lo descargamos en casa. Nos ha sobrado mucha comida y es que por un lado aligeramos peso pero por otro lo aumentamos con comida y la cuestión es que en qué quedamos.

            En lo que quedamos es que, parece ser, que las Agujas de Vignemale deben estar malditas para nosotros pues hemos tenido que desistir de ellas por segunda vez y lo de las nieblas debe ser consustancial con Vignemale.

 Puedes ver el Comienzo.

29 jun 2005

18a-05. VIGNEMALE POR EL CORREDOR DE LA MOSKOWA. 29-6-2005.

El Corredor de la Moskowa.

San Nicolás de Bujaruelo, Cabaña de Labaza, Corredor de la Moskowa, Cerbillona, Glaciar de Ossoue y Cara Sudoeste.
29-06-2005.
Salida 16 h. Llegada 13 h.
Mixto.
Algo difícil.
2 d.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Vignemale procedente de Prames. Vía en amarillo.

            Es 29 de Junio de 2005 y estamos en San Nicolás de Bujaruelo a 1338 metros de altitud cuando son las cuatro y diez. Nos vamos pista adelante en dirección noroeste.

            La tarde esta estupenda y poco más adelante la pista se abre en dos, la de nuestra izquierda que se elevará hacia el Valle de Otal y la que nosotros llevamos que se irá con el Ara. El sol nos invita a abandonar la pista en el puente e introducirnos en un sombreado camino que transita la orilla izquierda del río, atraviesa una sucesión de diminutos prados alpinos y se aproxima al estrangulamiento del valle.

            El camino se alarga más de lo previsto y decidimos alcanzar la pista por libre unos metros antes de que lo haga el indeciso camino ya metidos en las paredes del desfiladero.

            Pista adelante agradecemos la intermitente sombra, contemplamos el Río Ara y nos llegamos hasta la Cabaña de Ordiso cuando son las cinco y veinte de la tarde.

            Estamos a 1650 metros de altitud y aparece a nuestra vista el Corredor de la Moskowa. Es inconfundible y da la impresión de que cierra el circo sobre el que se asienta aunque no sea así. Hago alguna foto y recojo la impresión de que tiene carácter, aunque quizás sea más por lo que conozco del mismo que por lo que veo. Suele suceder que luego, de cerca, todo resulta más fácil que de lejos.

            La cabaña está en perfecto estado según dice Rosa y nosotros tras los 5 kilómetros de pista tomamos el camino que continua valle adentro en dirección noroeste y por la orilla izquierda del río.

En la Cabaña de Labaza.

            La tarde sigue espléndida y calurosa sobre todo en esta ladera en la que el camino va atravesando una serie de barrancos que bajan de la arista nor-nordeste de Vignemale; primero el de Cardal, luego el de Abé y finalmente el de Labaza. De cualquier forma son 9 kilómetros que en suave ascenso nos conducen al Refugio de Labaza situado a 1800 metros de altitud cuando son las seis y veinte de la tarde. La verdad es que no recordamos casi nada de lo que vimos hace 20 años cuando pasamos por aquí pero el tiempo pasa y  suele distorsionar los recuerdos que se guardan envueltos en una fidelidad normalmente inexistente.

            Se trata de una cabaña doble de pequeñas dimensiones pues cabremos escasamente media docena de personas en cada una. En una de ellas hay tres montañeros que tienen la tienda montada al lado y la otra, que parece la del pastor se encuentra libre y allí nos metemos ya que tiene puerta y la de al lado está arrancada.

1400 metros para subir a Vignemale pasando por la Cerbillona.

            Mi chica se queda haciendo estiramientos mientras yo me voy a reconocer el inicio del camino. Los hitos conducen inmediatamente a la ladera pero desaparecen también de inmediato aunque no sea problema: hay que tirar para arriba por la orilla derecha del barranco.

            A la vuelta nos encontramos los cinco en la cabaña y charlamos mientras cenan y cenamos aunque es pronto. Ellos van de travesía y nosotros marcharemos mañana muy temprano. Antes de las nueve nos empiltramos: Rosa ha dormido poco y yo quiero descansar de la mochila que me ha pesado un poco más de lo esperado y me duele un poco el cuello.

            Con los sacos sobre las esterillas y estas a su vez sobre un colchón de loneta pinchado que hay en la cabaña tratamos de amortiguar la dureza del hormigón del suelo. Damos algunas vueltas pero dormimos y descansamos, más que de los escasos 500 metros subidos, de los que nos quedan por subir.

            El jueves 30 de Junio se estrena pronto, son las seis menos cuarto cuando nos levantamos pues queremos salir cuanto antes.

Cascada del Barranco Musárez.

            Desayunamos, hacemos las mochilas dejando el material de vivac extendido en la cabaña y partimos siguiendo las señales rojiblancas del GR11. en dirección noroeste. Inmediatamente atravesamos el primer ramal del Barranco de Musarez y virando al norte abandonamos las marcas del GR. por las hitos que atraviesan el lecho principal del barranco y se introducen en la pared. Son las seis y diez.
            Sabemos que el “camino”, si lo hay, transita por la orilla derecha del barranco. Por tanto, no nos lo pensamos demasiado y tomamos de frente y para arriba. Se trata de una pared herbosa bastante inclinada y consistente que permite el paso por cualquier parte. No nos importa perder las hitos pues ya aparecerán y así es: aparecen enseguida sin buscarlos y además ciertas trazas de camino; por tanto, mejor que mejor.

En el Primer Resalte de la pared.

            La vía discurre de manera natural ascendiendo fuertemente y con lógica. Es algo que hemos hecho muchísimas veces y que aquí va perfectamente: hay que subir 1400 metros.

            La mañana es espléndida y nosotros tomamos nuestro ritmo de crucero, entramos en calor y subimos. En la primera hora ascendemos 500 metros de desnivel y alcanzamos un minúsculo rellano algo inclinado y cubierto de cantos rodados de mármol blanco, bajados a vueltas de las Marmoleras de Labaza. Estamos a 2300 metros de altitud y el barranco viene de más arriba pero es algo que no nos preocupa ya que llevamos agua desde abajo.

            Continuamos con un fuerte resalte que vamos a abordar un poco al oeste del barranco al que hemos ido a parar. Un lomo morrénico nos saca del lecho del mismo y que se encuentra ocupado por un nevero residual, nos coloca sobre un resalte rocoso muy escalonado y que se puede subir por cualquier parte.

Segundo Resalte hacia el Corredor de la Moskowa

            Vamos primero hacia la base de un potente espolón rocoso que es el nacimiento de la arista sur del Pico Cerbillona. Luego progresamos de nuevo hacia el centro del circo a través de una zona de placas de mármol sobre las que flota una inconsistente capa de materiales muy sueltos que dificultan la progresión de manera considerable.

            La mañana se refresca un poco, cae la segunda hora y estamos a 2700 metros, lo que supone que en esta segunda hora hemos subido 400 metros con lo que alcanzamos el nivel de los neveros en la vertical del Frontón de las Marmoleras de Labaza y enseguida el último rellano en el que nace, en dirección nor-noroeste, el esperado Corredor de la Moskowa.

            La nieve esta un poco dura, algo normal a esta altitud y a estas horas a pesar del cálido tiempo general del que disponemos, por lo que decidimos ponernos los crampones cómodamente sentados.

            Se me rompe una de las correas del primer crampón  que reparo con un cordón de bota que llevo de repuesto y para terminar se me rompe la hebilla del otro, de tal forma que además de perder algo más de veinte minutos y de terminar con los crampones pésimamente atados, no tengo seguro poder pasar el corredor. Este cúmulo de miserias me ha contrariado bastante y me ha puesto un tanto nervioso. ¡Cómo no!

El Corredor de la Moskowa.

            Se nos ha hecho fresco en la parada, hemos mal comido unas barritas energéticas pero con todo, lo peor es que aparecen las nieblas por arriba.

            Me he puesto el forro y no me va a sobrar en la subida del corredor. A Rosa se le hará fresco en mangas de camisa.

            El corredor tendrá en estos momentos alrededor de 300 metros de nieve y cuenta con un estrangulamiento central. La primera parte se va empinando paulatinamente hasta alcanzar los 35º de inclinación que subimos por su parte centroderecha hasta alcanzar la rimalla bajo el estrangulamiento.

            El estrangulamiento es más largo de lo apreciado y algo más erguido: tendrá por encima de 75 metros de desnivel y la pendiente pasará de los 45º. A pesar de ello mis crampones resisten y la dureza de la nieve permite una buena ascensión. La parte derecha del mismo ofrece algunas alternativas a base de la rimalla y la roca. Luego, el corredor se abre en principio igualmente erguido limitado por los paredones de su izquierda que se cierran sobre la cabecera del mismo con sus dos falsas salidas.

Por la rama izquierda es más fácil el acceso a la arista.

            Nosotros nos vamos paulatina y totalmente a la derecha del corredor, lugar por el que se suaviza un pelín la pendiente llevándonos directamente al final de la nieve en la que nace un estrecho corredor rocoso con una placa rocosa lisa y característica en su parte superior derecha.

            Nos introducimos en la rimalla, nos quitamos los crampones cómodamente, echamos un trago de agua y nos vamos para arriba.

            El corredor tiene dos ramas: la derecha tiene un largo paso que me extraña un poco y en el que tengo que ayudar a Rosa. Luego, descompuesto y fácil nos conduce a la brecha de la placa característica.

            Estamos sobre los 3000 metros de altitud y desde la arista se contempla un laberinto monumental y complicadísimo tras el que aparece la Aguja Sudoeste de la Cerbillona. Es del todo imposible flanquear directamente desde aquí, la verticalidad y complejidad de la pared  son escandalosas y, por tanto, hay que seguir por la arista.

            La roca está un tanto descompuesta y se estrena con una pared que será, como poco, de tercero y que a mí no me consta. Por lo tanto bajo un poco y busco la posibilidad de introducirme en la rama izquierda del corredor que se ha abierto por debajo del paso largo.

            Hacemos una travesía no demasiado expuesta sobre un pilar muy vertical pero con buenas presas y alcanzando el fondo del corredor ascendemos fácilmente de nuevo hasta la arista en la que nos recibe un hito.

Aguja Sudoeste de la Cerbillona desde la Arista Sur.

            La mañana se está estropeando y las nieblas inician sus consabidos juegos con el ascensor. Un pequeño rellano en la arista que se yergue de inmediato es la continuación para iniciar enseguida un flanqueo ligeramente al este, pero de momento no se observan dificultades además que van apareciendo discretos tramos transitados y algún que otro hito que facilitan el tránsito por una pared bastante descompuesta y que nos resulta bastante familiar: la de pasos que habremos dado en laderas y pedreras como ésta.

            Las nieblas son ya otra cosa pues bajan decididamente a por nosotros mientras dudamos entre ir hacia el Collado de Lady Lyster en travesía hacia el este o ascender directamente a la cima del Cerbillona. Finalmente transitamos en travesía hacia el collado por encima de los paredones de la Moskowa ya que es el mejor camino dentro de un medio tan descompuesto puesto que no estamos para despilfarrar esfuerzos inútilmente.

            Nos engullen las nieblas y enseguida alcanzamos el Collado de Lady Lyster situado a 3200 metros de altitud cuando son las nueve y media de la mañana.

            El rellano superior del Glaciar de Ossoue está lleno de nieblas y apenas y de forma intermitente podemos localizar el Clot de la Hount, la Pique Longue y el Pico Central. Llega Rosa y tomamos un transitado camino que recorre las cimas del circo. En suave ascenso y en dirección oeste alcanzamos enseguida el Pico Cerbillona a 3247 metros de altitud.

Glaciar de Ossoue desde la Cima de la Cerbillona.

            Desde la cima no se ve nada y corre una ventolera absolutamente glaciar, así que, bajamos unos metros sobre la cara nordeste y nos sentamos a comer un poco tratando de resguardarnos del viento y esperando que las nieblas se disipen.

            Hay momentos que ni siquiera vemos ninguno de los dos collados próximos y claro, se nos pasa una hora decididamente fresca, pero lo más importante es que las nieblas siguen dueñas de la situación y el tema de bajar a pisar las Agujas de la Cerbillona y del Clot de la Hount cada vez está más difícil  e imposible con estas nieblas. Ni siquiera acierto a precisar la situación de la Sudoeste de la Cerbillona desde la cima en un momento en que quieren clarear y mucho menos la vía de acceso. Las agujas requieren de buen tiempo y eso es precisamente lo que más nos falta.

Adios Agujas.


            Lo veo claro: este macizo está resultando medio maldito para nosotros; cuatro veces hemos estado y en ninguna de ellas nos han faltado las nieblas.

Pico Central desde Cerbillona.

Tu frío y mi desencanto en las Grutas de Russell.

            Son las once menos veinte y hay que ponerse en marcha despeñando algunos de nuestros proyectos. Tomamos la dirección norte y nos bajamos hacia el Collado de Separación con el Clot de la Hount situado a 3195 metros de altitud. Allí tomamos la nieve de la Cabecera del Glaciar de Ossoue y una huella  que transita la base de los Paredones Somitales del Clot de la Hount hasta alcanzar el Emplazamiento de las Cuevas de Russell.

Clot de la Hount y Gran Vignermale desde la Cerbillona.

            La nieve alcanza el nivel de la entrada de las dos más bajas. Hacemos alguna foto y seguimos la huella hasta la Base de la Pique Longue que es el lugar en el que se concentra el personal.

            Hemos decidido subir antes de marcharnos para abajo pues en tramos tan concretos las nieblas no son selectivas. Así que, dejamos las mochilas aseguradas con los piolets y nos vamos para arriba. Son las once de la mañana.


            Las nieblas se disipan un poco y ascendemos por cualquier parte sobre la Pared del Casquete Somital de la Pique Longue, más sencilla y menos descompuesta de lo que creíamos recordar. Son poco más de 100 metros que subimos tranquilamente y charlando con un par de españoles a los que alcanzamos y a las once y diez estamos en la Pique Longue a 3298 metros de altitud. Las nieblas nos cubren de nuevo y van dos de dos.
En la Cima de Vignemale con sus inseparables nieblas. Tres de tres.

            La foto de cima sale con nieblas pero menos ya que, como no tenemos prisa, podemos esperar un poco. Luego se aclara algo y podemos hacer alguna foto de fortuna y recorrer la cima en busca de vistas.
            Quince minutos más tarde nos vamos para abajo con las manos en los bolsillos y no es ninguna perogrullada. Bajamos junto a la gruta excavada bajo la cima con placa referente a Russell, cómo no, y entre tanto confirmamos la tendencia de las nieblas de juguetear alternativamente de unas cimas a otras del circo con lo que tomo la decisión de bajar el Glaciar de Ossoue, dejando para otra ocasión, si es que llega, el paso del Col de los Glaciares. Es nuestra segunda renuncia del día que no resulta tan dolorosa como la anterior a pesar de que en la mochila llevo kilo y medio de cuerda para el efecto.

Bajo el Pitón Carre.

            Tomamos las mochilas y en dirección sudeste atravesamos el rellano glaciar en busca del resalte. No es necesario llevar puestos los crampones pero en el inicio del resalte hay un pequeño tramo de hielo viejo tras el que hay un fuerte descenso sobre nieve muy blanda.

La Sur del Petit Vignemale.

La Nordete del Pico Monferrat.


            No tenemos prisa y nos volvemos a poner los crampones. Luego pasamos el obstáculo tranquilamente y vamos girando al este bajo la cascada de grietas para alcanzar el final del glaciar siguiendo la huella.

Parte Inferior del Glaciar de Ossoue.

            Colgamos los crampones en los piolets para que se sequen y siguiendo el camino sobre la morrena izquierda unos pocos metros, nos salimos de la misma para incorporarnos a la ladera izquierda del valle por la que transita el camino más económico para ir a Baisellance.

            Un camino entre placas metamórficas nos hace confluir con el que sube desde el Embalse de Ossoue. Estamos sobre los 2500 metros de altitud y con el camino ascendente giramos al nordeste. Van a ser 150 metros de desnivel que se querrán hacer largos después de la jornada que llevamos pero ni siquiera lo consiguen. A la una y media llegamos al Refugio de Baisellance situado a 2651 metros de altitud poniendo fin a la jornada con 1700 metros subidos y 850 bajados.

            Parece ser, que las Agujas de Vignemale deben estar malditas para nosotros pues hemos tenido que desistir de ellas por segunda vez y lo de las nieblas debe ser consustancial con Vignemale.
            A la mañana siguiente las nieblas están apelmazadas en Gavarnie, el día será espléndido y nosotros por el Collado de los Mulos nos bajaremos a San Nicolás de Bujaruelo.

Puedes ver la Continuación.