13 oct 2006

20a-06. TUCA DE BAGUEÑA. 13-10-2006.


La Noroeste de Bagüeña.

Eriste, Camino de la Vall. Ibones de Bagüeña, Tuca de Bagüeña, Ibon de los Juncos Pleta de la Vall y Eriste.
13-10-2006.
Salida 17 h. Llegada 18 h.
Sol.
Fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Bagüeña procedente de Prames. Vía en amarillo. 

           Sería a finales de los años 80 cuando tratamos de institucionalizar nuestra escapada a Benasque para el Pilar. Fueron solamente dos años que en nuestros recuerdos sonaban a más. Luego por ce o por zeta, el abecedario es amplio, se fueron malogrando esas escapadas una tras otra.

Es necesario que haya puente, que Rosa con sus relevos tenga fiesta y que nuestra chica no venga a casa de puente, lo que ya supone alguna complicación. Además, a  mitades de Octubre el tiempo ya es bastante corto, suele helar por las noches, la nieve de la temporada ya acostumbra a ser frecuente en altitud y el tiempo normalmente es incierto cuando no es malo; pero, esos sí, cuando hace buen tiempo los días suelen resultar sencillamente indescriptibles.

En este 2006, se han debido de alinear muchos astros para que nos salga una carambola a tantas bandas. Rosa ha pedido un día de permiso y el 12 de Octubre al mediodía, dormirá algo y después de comer nos marcharemos. El tiempo para este día es regular pero los siguientes ya se han previsto como buenos.

A las dos de la tarde, cumpliendo las previsiones montamos en el coche y nos vamos. Nada más entrar a la variante con dirección a la Guarguera, cogemos algún pequeño bache, salta el cerrojo de capó delantero del coche, le entra el aire pues iremos sobre los 80 kilómetros por hora y se levanta el capó, se suelta de los goznes, golpea el cristal delantero y nos da un susto tremendo pues nos tapa la visión. Yo por el pequeño hueco que deja en la parte inferior del cristal delantero me guío con las bandas de la carretera, freno y paro sin mayores consecuencias.

Recogemos el capó, lo metemos en el coche, nos vamos para casa y lo arreglo yo. La chaspa está un poco abollada y arañada al caer tras el frenazo en el asfalto pero poco más que el susto.

Son las dos y media cuando salimos de nuevo. A las cuatro y media estamos en Eriste. Entramos al pueblo y preguntamos. Nos dicen que el camino parte de la plaza y que por el Puente de Tamarrius, una pista...

Tomamos la carretera que sube hacia el Refugio del Forcau y con alguna duda llegamos al puente. Pasamos por el vado para vehículos a 1245 metros de altitud y tomamos la pista en dirección  sur por la orilla derecha de la Aigüeta de Eriste.

La pista no está transitada, en el mapa no se ve que conecte con el Camino de la Vall pero tenemos la secreta esperanza de que nos remonte algo pista adelante.

La pista, ya muy cerca de Eriste, termina en un prado y allí ponemos fin a nuestro trayecto en coche, tomamos las mochilas y emprendemos la marcha por el camino pero en dirección al pueblo al objeto de alcanzar el Camino de la Vall.

No caminaremos más allá de cinco minutos cuando un abuelo nos dice que el camino es ese pero para arriba, nos da un par de indicaciones y nos damos la vuelta sobre nuestros pasos.

Hemos partido casi desde el pueblo a 1118 metros de altitud y el primer cuarto de hora se ha fundido entre ida y vuelta. Son las cinco y cuarto cuando pasamos de nuevo junto al coche, el camino cruza la pista y se interna en el bosque mixto que ocupa la enorme cara este del Pico de Eriste en dirección noroeste.

Cruzamos el bosque en el que predomina el pino silvestre y el boj con abundante presencia de falsos robellones, en sostenido ascenso para ir incrementando la inclinación del repecho con un camino balizado de verde que busca las inclinadas pedreras metamórficas que bajan del pico.

Subimos a la sombra pero entramos en calor ayudados por la carga que porteamos ya que llevamos tanto material de vivac como material de nieve.

En una segunda pedrera nuestro camino confluye con el otro que baja a Eriste y tomando la rama noroeste nos vamos para arriba al encuentro de la Aigüeta de la Vall

Aigüeta de la Vall cerca de la Cabaña de Foradet.

Poco más arriba, el camino se acerca al barranco y se arrellana dentro de un espeso bosque mixto en el que menudean los abedules y en el que cogemos algún boleto edulis y perdemos un poco de tiempo que no nos importa puesto que creemos que pronto alcanzaremos alguna cabaña para pasar la noche junto o dentro de ella y utilizarla a conveniencia.

Escuchando el sonoro descenso del agua por el barranco y contemplando las espumosas aguas que se derrumban resalte a resalte alcanzamos finalmente el Puente de la Aigüeta por el que pasamos a la orilla izquierda de un barranco que nos parece demasiado angosto para que se hayan emplazado casetas para los pastores.

La tarde cae y ganamos altura al encuentro del ensanche del valle cosa que no se adivina hasta algo más arriba. Estamos por encima de los 1800 metros de altitud y enseguida aparece una pequeña majada junto al barranco y una minúscula caseta. Es la Cabaña del Foradet y nuestro objetivo puesto que el tiempo apremia.

Tiene la puerta abierta lo que ya es un mal presagio, el tejado tiene buen aspecto pero dentro sorprendemos a una oveja con su cordero. Ha sido utilizada recientemente pero en estas condiciones no nos vamos a meter allí.

No hay un solo rellano en la ladera en la que se asienta la caseta y tenemos que bajar a toda prisa a la majada, espesamente cubierta de verdura  entre la que destaca la ortiga clásica de las majadas y encontrar un lugar para plantar la tienda parece tarea complicada puesto que se encuentra sembrada de cantos rodados de granito.

Con suerte podemos limpiar un trozo y plantar a toda prisa la tienda cuando ya se hace de noche. Queda alguna piedra no demasiado importante pero valdrá para estreno de la tienda. Son las ocho de la tarde.

Sacamos las frontales y preparamos la cena en medio de un ambiente bastante húmedo muy cerca del barranco y en medio de tanta verdura. Estamos a 1845 metros de altitud.

Cenamos no demasiado a gusto, ni siquiera nos hacemos la pasta y enseguida nos metemos en la tienda, fuera se nos hace frío medio sudados pues, a pesar de que la tarde ha sido espléndida, la noche está fresca.

Comemos algún dulce, frutos secos, nos hacemos la leche y entramos en calor dentro de los sacos mientras Rosa trata de hablar con nuestra hija Biola pues hay cobertura.

Sobre las nueve bastante pasadas terminamos por dormirnos al amor del calorcillo de los sacos.

Daremos algunas vueltas por falta de costumbre pero a pesar de la enorme humedad que tenemos la noche resultará fundamentalmente confortable.

Salir del saco al viernes 13 resulta un pelín duro pues a pesar de todo se está muy bien dentro. Remoloneamos un poco pero finalmente a las siete y media de la mañana, cuando ya es bien de día nos ponemos en pie.

La Pleta de la Vall.

Desayunamos, preparamos unas mochilas reducidas, cerramos la tienda y a las ocho y cuarto nos ponemos en marcha frente al Torrente del Cierco.

La mañana está espléndida y en suave ascenso por la orilla izquierda del Barranco de la Aigüeta alcanzamos enseguida el Rde la Pleta de la Vall en el que el barranco se remansa y meandrea en medio de un rellano de verdura idílico.

Cascada de Bagüeña.

El valle se orienta al este hacia el Collado de la Ribereta mientras que nosotros alcanzamos el cono de deyección del desagüe de los Ibones de Bagüeña que se nos regala con la suntuosa y espléndida Cascada de Bagüeña que contemplamos mientras abandonamos el rellano herboso y nos incorporamos a la pedrera situada en la orilla derecha de la cascada.

Vía Normal hacia los Ibones de Bagüeña y Pico Bajo Bagüeña.

La pedrera se eleva suavemente al principio para erguirse sostenida y estrecharse al encuentro de una vira  de verdura amplia y muy inclinada, que rompe los paredones de este a oeste  y que se arrellana más arriba sobre un claro lomo del que parte una rampa orientada hacia el este que nos puede colocar por encima de las paredes inferiores de la cascada.

Así será pero no resulta gratis a pesar de que hay abundantes hitos que confirman nuestra apreciación. El resalte tendrá alrededor de 250 metros de desnivel que nadie regala al cálido sol de la mañana puesto que ascendemos en dirección noroeste.

La rampa cruza un pequeño corredor ya en horizontal y se ensancha escalonada de pratenses enseñándonos la inclinada parte superior del desagüe de los ibones bajo la Arista de la Llantía.
Ibón Grande de Bagüeña y Picos de Eriste.

Localizamos perfectamente la ubicación de los ibones más próximos y en suave ascenso nos introducimos en amplísimo Valle de Bagüeña alcanzando el Lago de Bagüeña a 2470 metros de altitud cuando son las diez y cuarto de la mañana.

Ibonciecho de Bagüeña por encima de la cascada.

Pasamos por su orilla sur y nos dirigimos al norte para visitar los ibones altos.

Hay dos fosas lacustres muy marcadas, vamos en busca de la Balsa bajo las Agujas de la Llantía pero terminamos ascendiendo más directamente y, guiados por un torrente, alcanzamos el Ibón de la Tuca de la Llantía situado sobre los 2675 metros de altitud.

Al sol y en la orilla oeste del mismo almorzamos rodeados de nieve de la temporada cuando casi son las once de la mañana.

Ibón Grande de Bagüeña y Tozal de las Lleras de Cecilia.

Media hora después, ya hemos decidido no ir hasta la Balsa de las Agujas de la Llantía, continuamos en dirección oeste y prácticamente en horizontal para pasar bajo unas paredes graníticas en al Arista Sur del Pico de la Forqueta y asomarnos al Ibón Alto de Bagüeña.

Eriste Norte.

Desde este lugar contemplamos toda la grandiosidad  del circo limitado entre otros por los tres Picos de Eriste y por los Picos de la Forqueta. Pero como a esos picos ya hemos ascendido bueno será subir a cualquier otro del circo y le va a tocar a la Tuca de Bagëña. Hay un tajo pero estamos con ganas.

Eriste Central.

No queda otro remedio que bajar hasta la salida del Ibón Alto y desde allí remontar en busca de la Brecha de Bagüeña para tomar allí la arista sur del pico.

Eriste Sur.

Hemos de descender alrededor de 50 metros de altura por un canchal granítico medianamente cubierto de nieve pero las pérdidas de altitud que inmediatamente se han de recuperar son un fastidio.

Picos de la Forqueta desde el Ibón Alto de Bagüeña.

Pico y Agujas de la Llantía desde la Ladera Este de Bagüeña.

A las doce menos cuarto atravesamos el desagüe del ibón e iniciamos inmediatamente en dirección sudoeste el ascenso de la ladera sudoeste del circo en dirección a la Brecha de Bagüeña.

Pared Somital de la Nordeste de Bagüeña.

Vamos a chuparnos la segunda sudada del día pues hay que subir al sol un desnivel aproximado de casi 300 metros con nieve muy irregular aunque fundamentalmente escasa. Mientras tanto contemplamos los Ibonciechos Intermedios de Bagüeña que se van quedando en el fondo y la pared que defiende el acceso a la brecha.

En la pared, que tendrá alrededor de 50 metros, hay un par de viras, evidentemente nevadas que nos pueden facilitar el ascenso. Están situadas en paralelo y nos decidimos por la superior ya que presenta aparentemente una dificultad más sostenida pero la preferimos al pasaje intermedio de la inferior que complica una vira aparentemente más fácil.

Ya en la pared una serie de repisas graníticas nos facilitan el ascenso o nos lo dificultan en función de lo lisas o inclinadas que se presentan. De cualquier forma hacemos algún paso que no llegará a IIIº y terminamos incorporándonos a la vira inferior por encima de su dificultad principal.

Bajo Bagüeña desde la Brecha de Bagüeña.

A las doce y media alcanzamos la Brecha de Bagüeña situada en los 2852 metros de altitud y echando un trago, dejamos las mochilas y continuamos con el ascenso del casquete somital del pico por su arista sur.

En la Cima de Bagüeña con Eriste Norte, Espadas y Posets.

Se trata de una arista fácil llena de bloques sueltos en su inicio y surcada por un intermitente caminillo en los tramos cubiertos de materiales graníticos de menores dimensiones. Son menos de cien metros de desnivel los que se pasan en un suspiro de tal forma que a la una menos cuarto alcanzamos la Cima del Pico de Bagüeña o Tuca de Comajuana  de 2946 metros de altitud.

Eristes desde la Cima de Bagüeña.

Se trata de una cima alargada que recorremos para asomarnos a la Brecha de Bagüeñola o de Eriste y contemplar la espléndida cara sur del Eriste Sur, el Ibón Chelau y los Ibones Altos de Barbarisa, además del recóndito Ibón de Leners. Luego dejamos discurrir la vista que nos muestra la espectacular cara sur de los Picos de la Forqueta y tras ellos el Diente de Llardana que hace los honores a la Arista de las  Espadas y el Posets ya vestidos de blanco.

Ibones Altos de Barbarisa.

Ibones Pequeño y Grande de Barbarisa.

La vista es enorme pero hay que continuar. Un cuarto de hora después desandamos nuestro paso por el casquete somital, tomamos las mochilas y en dirección sur vamos a descender paulatinamente por la ladera izquierda de un valle suspendido situado al nordeste del Pico Bajo Bagüeña, contemplando sucesivamente los dos Ibones de la Ribereta vestidos de unos espectaculares verdes a estas horas del mediodía.

Ibones Altos de la Ribereta y Circo del Box.

Pico y Brecha de Bagüeña desde el sur.

Alcanzamos el fondo del valle justo por debajo del desagüe del ibón más bajo y tomando un camino horizontal por la orilla derecha de la Aigüeta de la Vall nos vamos en dirección de las Cabañas de Pardines.

Ibones de la Ribereta o de los Juncos.

Por la orilla izquierda del barranco sube desperdigado un grupo de alrededor de 40 montañeros de Teruel, les indico un poco  y enseguida pasamos al lado de las dos Cabañas de Pardines y junto al colmatado ibón para dirigirnos en suave ascenso hasta alcanzar el Ibón de los Juncos.

Detalle del Ibón de los Juncos.

Son las dos y media y hemos llegado a la hora calculada. Estamos a 2250 metros de altitud y vamos a comer tranquilamente y a descansar un poco.

No será nada más que alrededor de media hora pues el sol juguetea con unas nubes que se asoman por la Arista del Box y casi se hace frío.

Luego entramos en la caseta nueva del pastor que ha sido violentada con un piolet y la encontramos llena de comida y muy bien acondicionada además de limpísima. Se nota que está siendo utilizada. La otra no tiene puerta, es más pequeña y está utilizada para guardar restos de la obra y cartones que serán llevados para abajo con helicóptero probablemente.

Nos acercamos al desagüe  de los ibones y pasando a su orilla derecha iniciamos un suave descenso directo hacia el rellano de la Pleta de la Vall, lugar por el que transitan los Turolenses que han llegado al primer ibón y se han dado la vuelta.

Recuperado el camino de la mañana cogemos ritmo e incluso pasamos a los más rezagados. A las cuatro de la tarde alcanzamos el emplazamiento de la tienda y allí nos quedamos mientras que los que hemos adelantado del grupo van pasando para abajo. Nosotros tenemos que desmontar la tienda y cargarlo todo en las mochilas.

Media hora después, todo en orden, continuamos para abajo. Vamos algo despacio pues nos duelen bastante los pies. Incluso perdemos un poco de tiempo mirando setas en el rellano posterior al cruce del barranco.

No volveremos a ver a ninguno del grupo de Teruel ni siquiera en los lugares de amplia vista. Media hora es mucho.

Hora y media invertimos en el descenso hasta el coche al que llegamos sin problema alguno. Son las seis y media de la tarde y entre los 725 metros que subimos ayer y la jornada de hoy hemos terminado moviendo  1925 metros de desnivel y eso lo notan fundamentalmente nuestros pies.

Con el coche nos bajamos a Eriste y nos llegamos a Benasque para dar una vuelta por el pueblo.

Alrededor de las siete nos subimos hasta el Refugio de Pescadores de Senarta. El refugio está vacío, bastante limpio y recogido y además tiene leña dentro, un hogar bajo y una mesa con varias sillas. Vamos a estar de cine.

Nos hacemos un sobre de pasta a la vez que se hace un poco de brasa con la que asaremos unas pocas setas que hemos cogido bajando. Cenamos como generales y luego nos empiltramos cuando van a ser las nueve de la noche. Estamos mullidamente cómodos y eso es suficiente para tomar casi de inmediato un ave que nos pasaporta a la gloria de un reparador descanso que nos corresponde esta noche después de la jornada. Lo de la tranquilidad y el silencio está descontado ya.

1 oct 2006

19-06. DE BUCUESA A IP POR EL COLLADO NORTE DE PEÑA NEVERA. 1-10-2006.

Vertiente Este del Collado Norte de Peña Nevera.

Pista de Acumuer, Churrón, Circo de Canales, Circo de Peña Nevera, Collado Norte de Peña Nevera, Ibón de Ip, Collado Norte de Punta del Aguila, Ibones de Bucuesa, Faja del Ganado de Canales, Churrón y Pista de Acumuer.
01-10-2006.
Desnivel acumulado 1500 m.
Distancia recorrida 19000 m.
Tiempo efectivo 06:30 h.
Mixto.
Bastante fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre

Mapa de Bucuesa e Ip procedente de Prames. Vía en amarillo.

           ¡Qué lejos quedan ya aquellos tiempos en los que una meteorología insegura nos dejaba en casa! Nuestra montaña ha sido cómoda y a salvo del mal tiempo fundamentalmente pues no hemos tenido que ir al monte fuera el tiempo como fuera; pero eso era antes. Ahora, quién sabe por qué, nos toca de todo y lo tenemos perfectamente asumido. ¡Puede llover! Pues bueno...

            El tiempo previsto es regular con posibilidades de lluvia y con tendencia a mejorar. Es suficiente para hoy que comienza Octubre del 2006.

            No iremos demasiado altos o sí. Queremos pasar de Bucuesa a Ip.

            Rosa trabaja por la noche, nos levantamos a las ocho menos cuarto y media hora después estamos en la Carretera de Acumuer.

            En Isín nos encontramos con una impresionante partida de caza que se está preparando para iniciar la temporada. Charlamos con Eloy y con José entre otros conocidos y proseguimos para arriba. Abrimos la barrera con la llave que nos ha facilitado Graciano y nos vamos pista arriba hasta donde podamos llegar.

            La pista está bastante arreglada y a pesar de que hay un par de tramos delicados llegamos hasta el Barranco de Ruda Saso. Allí hay tres coches aparcados.

            Son las nueve y veinte de la mañana cuando iniciamos la marcha un poco por debajo de los 1500 metros de altitud.

            La mañana está muy nubosa y las nieblas taponan el Circo de Bucuesa pero a pesar de todo es una agradable mañana para caminar, incluso cálida.

El Churrón.

            Caminamos aproximadamente un kilómetro por la pista que discurre a través de los prados más altos del puerto hasta que nos incorporamos al camino que transita el Estrangulamiento del Churrón.

            Se trata de un camino que conocemos bastante bien a pesar de que no venimos demasiado por aquí y que tras salvar el estrangulamiento se aproxima al barranco y por su orilla izquierda se introduce valle adelante en suave ascenso.

            Vamos subiendo los Praderíos de Canales y cuando ya nos aproximamos al fondo del circo comienza a gotear a la vez que las nieblas bajan a nuestro encuentro.

            Vamos con las ropas húmedas de sudor pero a pesar de ello sacamos las capas. La condensación siempre moja menos que la lluvia y la mañana tiene mala pinta para ponernos el cortavientos.

Paredones del Circo de Canales.

            Cruzamos el barranco al inicio de la pedrera sobre los 1850 metros de altitud y cogemos un poco de agua. Nunca hemos visto el barranco tan alto: o bajaba filtrado o estaba cubierto de nieve.

            Nada más comenzar la pedrera deja de llover y yo me quito la capa. Prefiero llevarla en la mano por si acaso y así, de paso se ventila un poco la humedad ya que ha movido un poco de viento del sur.

            Tomamos la vía de la orilla derecha del circo para ascender al oeste del enorme monolito por el que discurre el corredor más practicable. El corredor ha sido barrido por importantes corrientes de agua que han practicado abundantes depósitos de piedra pequeña en pequeños rellanos a la vez que han dejado limpio y pulido el resto.

El Gendarme de Canales.

            Superada la primera parte del corredor, y a la altura de la base superior del monolito, lo abandonamos para tomar una conocida vira inclinada  próxima al barranco para terminar introduciéndose en el mismo, atravesarlo hasta su orilla izquierda y ganar así una rampa herbosa que nos permite alcanzar  el inicio de los praderíos del Circo Lacustre de Bucuesa.

            Atravesamos el praderío en dirección norte y pasando junto a la cabaña del pastor tomamos una depresión longitudinal y rectilínea situada al oeste del Ibón Grande de Bucuesa  y en suave ascenso nos introducimos en el Circo de Peña Nevera. Son  las once menos diez y estamos sobre los 2150 metros de altitud.

El Ibón de Bucuesa antes de que lleguen las nieblas.

            Avanzamos en dirección noroeste, atravesamos el fondo del valle y nos incorporamos un poco a su ladera izquierda buscando siempre terrenos herbosos o lo más firmes posible dentro de la pedrera caliza que rellana el valle.

            Distinguimos las pedreras que bajan de los paredones de Peña Nevera pero las nieblas no nos permiten ver las paredes del circo, de tal manera que estamos llegando al final del mismo y no reconocemos ni Punta Bucuesa, ni Cuchillares. Solamente reconocemos las pedreras de Nevera y no sabemos con precisión dónde nos encontramos. Sobre los 2450 metros de altitud y frente a una pedrera que no reconozco nos paramos a almorzar, son las once y media y así hacemos tiempo a ver si se levantan un poco las nieblas y nos situamos.

            Veinte minutos después, las nieblas siguen a lo suyo, decidimos volver un poco rodeando los paredones ocres en los que creo reconocer a Cuchillares para intentar encontrar el acceso al collado de separación entre Cuchillares y Peña Bucuesa.

            Rodeamos un pequeño contrafuerte y luego otro más y no reconociendo el acceso esperado nos damos la vuelta sobre nuestros pasos y nos vamos a por la pedrera que no reconozco. Si no alcanzamos un flanco de Cuchillares alcanzaremos el otro.

            La piedra grande está intransitable a causa de las últimas lluvias y luego la gravera inclinada está muy suelta así que tomamos la base de un pequeño espolón firme y nos vamos de frente y para arriba de manera segura al menos.

            El espolón se incorpora a una pared bastante vertical pero escalonada  lateralmente nos permite subir de maravilla con algún apoyo de manos.

En el Collado Norte de Peña Nevera.

            Subimos alrededor de 100 metros por la pared y los últimos 10 metros por cualquier parte con los que alcanzamos el Collado Norte de Peña Nevera situado a 2590 metros de altitud cuando son las doce y cuarto.

            Se trata de un doble collado separado por un enorme gendarme y que de momento no nos dejan reconocer las nieblas que nos rodean. Yo ya tengo claro dónde nos encontramos. Entre el gendarme y Cuchillares.

Hago una foto llena de nieblas y nos vamos hacia abajo por la vertiente de Ip.

Hay una amplia vira pegada a la pared  noroeste del gendarme que permite bajar fácilmente unos metros, al frente tenemos unos importantes paredones que se prolongan sobre la cara noroeste de Cuchillares.

Ip desde fuera de las nieblas.

            La vira va a parar a un par de corredores que también se cortan poco más abajo. Nosotros hemos de atravesarlos con cuidado para alcanzar una pedrera bastante amplia e inclinada que nos permite alcanzar fácilmente ya el Rellano del Corral de Ip en dirección norte hacia el ibón.

Alcanzada la pedrera las nieblas quedan cubriendo el Collado Norte de Peña Nevera.

            Se nos va media hora larga para alcanzar el rellano y otra media hora a buen ritmo para llegar a la orilla del Ibón de Ip. El circo tiene considerables dimensiones.

Vertiente Oeste del Circo de Ip.

            Alcanzamos la cola del ibón sobre los 2120 metros de altitud cuando es la una del mediodía y tras echar un trago en el torrente que baja de la parte sur del circo, hoy corre el agua por todas partes, iniciamos el ascenso en dirección nordeste para trazar una larga diagonal sobre la Zona Este del Circo de Ip y alcanzar el Collado Norte de Punta del Aguila.

Collado Norte de Punta del Aguila para entrar al Circo de Bucuesa.

            El cielo este se va abriendo poco a poco aunque las nieblas siguen persistentes en los casquetes somitales del circo desde Collarada a Punta Bucuesa y el tránsito en ascenso en busca del collado se hace un poco largo, debido fundamentalmente a   que ya llevamos encima una considerable jornada.

Ibón de Ip y Collarada con nieblas.

            Son las dos de la tarde cuando alcanzamos el Collado Norte de Punta del Aguila situado sobre los 2530 metros de altitud y allí nos recibe el viento que está barriendo la nubosidad.

Hombro de Escarra y Escarra espléndidos.

            El Hombre de Escarra y Escarra nos muestran todo su esplendor y ante nosotros se extienden los enormes praderíos de los Puertos de Piedrafita y Tramacastilla. hacemos algunas fotos y tomando las balizas del GR11. nos vamos en dirección prácticamente sur y en suave descenso para atravesar todo el Corral Alto que mayoritariamente está constituido por una pedrera caliza bajada desde Punta del Aguila y Punta Bucuesa.

Ibón de la Sierra y Tres Huegas.

Ibón de Escarra y Peñas de Armenuso.

Bajando a Bucuesa los tres ibones del circo.

            Es hora de comer y lo vamos a hacer en la orilla del Ibón Alto de Bucuesa desde el que fotografiaré los tres ibones y con agua.

Tres Ibones de Bucuesa con agua.

            Son las tres menos cuarto, estamos alrededor de los 2200 metros de altitud y a pesar de que el sol está presente, corre un “birugi” que además de refrescarnos casi convierte el rato en desagradable.

Samola Alta y Nevera desde el Ibonciecho de Bucuesa.

            Media hora más tarde, hemos aguantado más para descansar que por apetencia, continuamos con el descenso en dirección sur para pasar por la Orilla Oeste del Ibón Grande de Bucuesa y tomando el barranco llegarnos primero a la Caseta de Eleuterio y luego seguidamente irnos a fotografiar el Ibón Bajo de Bucuesa o Ibón de Aurín que se encuentra en la parte baja del circo lacustre sobre los 2090 metros de altitud.

Pala de los Rayos y Retona detrás.

            Son las cuatro menos cuarto y decidimos hacer el descenso hasta Canales por la Faja del Ganado. Es un poco más largo pero así no repetimos el camino de ascenso.

Casetón de Eleuterie.

Matameriendas.

Ibón de Aurín.

            Recorremos la faja que recuerdo perfectamente y comprobamos que las lluvias torrenciales de días pasados han hecho de las suyas arrastrando de todo en los ocasionales torrentes. Luego, acabada la faja, la pedrera nos incorpora al Aurín recién nacido y desde allí por el camino bajaremos hasta el Churrón y enseguida al coche. Son las cinco y cuarto de la tarde  y hemos liquidado un desnivel de 1500 metros.

La faja del Ganado de Canales antes de entrar en ella.

La Salida de la Faja del ganado de Canales.

Todavía nos daremos una vuelta por los "planetones" junto a la pista que sube hacia el Plan de Igües, luego devolveremos la llave en Larrés y a las siete y cuarto llegamos a casa. Mi chica va a trabajar a las diez.

26 sept 2006

18-06. TOZAL DEL CEBOLLAR POR BUJARUELO. 26-9-2006.

Tozal del Cebollar desde cerca del Barranco de las Comas.

Puente de los Navarros de Torla, Camino Viejo de Bujaruelo, Camino del Cebollar, Hayedo del Cebollar y Collado Sudoeste o de la Artica. Regreso pasando por la Escala al Puente de Santa Ana y Pista de Bujaruelo.
26-09-2006.
Salida 14 h. Llegada 19 h.
Sol.
Fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa del Tozal del Cebollar procedente de Prames. Vía en amarillo.

              Los viejos caminos utilizados por las gentes de la montaña suelen ser inequívocas demostraciones de sabiduría popular y ejemplos preclaros de economía de esfuerzo. No podían ser de otra manera teniendo en cuenta que prácticamente vivían de ellos, con ellos y en ellos. Las pistas que posteriormente poblaron y pueblan las montañas son otra cosa y, generalmente, carecen de los encantos comunes de los viejos caminos.
            La maleza crecida al amparo del desuso conservó los caminos para disfrute y deleite de unos pocos sibaritas de la montaña capaces de degustar tan exquisitos manjares, y ahora, parece que se trata de echar en ellos a las gentes que queriendo disfrutar de la montaña no están capacitados para hacer sus propios caminos.
Mondarruego desde el Cámping de Torla. 11-4-10.

            Septiembre se acaba y con la llegada del otoño del 2006 también nuestras posibilidades de escapadas relámpago al monte. Por ello, hoy día 26, ha sido un día peleón pues hemos celebrado mi 56 cumpleaños con los compañeros, pero con todo y con ello, a las dos menos cinco estamos en el Puente de los Navarros, aparcamos un poco más abajo, hacia Torla, me cambio de ropa y a las dos y cinco iniciamos camino.

            Unos metros debajo del Puente de los Navarros, en la orilla oeste de la carretera a 1100 metros de altitud, hay un poste indicador del Camino Viejo de Bujaruelo, anterior a la construcción de la pista del valle y que a la vez conduce también al Collado del Cebollar y por allí nos vamos.

            El camino va a recorrer la orilla derecha del Ara adentrándose en el valle  a través de los paredones, por esos lugares en los que difícilmente se puede imaginar el tránsito. En dirección norte y en fuerte ascenso por terreno calizo bastante pedregoso alcanzamos enseguida un rellano en el que se asienta una pilona del tendido eléctrico que crucifica al valle.

Inicio del camino. 11-4-10.

            El camino muy transitado pues forma parte del GR11. nos conduce a través del bosque mixto y nos introduce en una grada elevada por la que va a discurrir en mediano ascenso al encuentro del pinar asomándose de cuando en cuando a los paredones y enseñándonos la confluencia del Arazas con el Ara y todo el Cañón del Arazas.

Camino Viejo de Bujaruelo. 11-4-10.

            El camino se adentra en el valle ya por encima de los murallones más bajos y enseguida dejamos el Viejo Camino de Bujaruelo y no vamos a nuestra izquierda, un tanto al oeste y en ascenso por el Camino del Cebollar balizado de rojo y también de amarillo y blanco. Por balizas que no sea.

La Faja del Cordiador. 11-4-10.

            Seguimos en ascenso a través de un viejo pinar en busca de los escarpes de una de las múltiples proas con las que se estructura el valle. Un fuerte ascenso nos conduce a los verticales de la pared y allí, una faja artificial nos permite la travesía de la pared. Antes también picaban y barrenaban.

Tozal del Cebollar desde la Faja del Mallo. 30-10-06.

            Encontramos algunos tramos defendidos con muro artificial para asegurar el tránsito del ganado y sobre todo, unos miradores excepcionales sobre el ya profundo, crecido y espumoso curso del río, amén de los incomparables pinares de la margen izquierda y los Murallones de la Gatera bajo Escuzama y Mondarruego. Mi señora a la que no le atraía especialmente el tema, está agradablemente impresionada y completamente encantada, que ya es decir.

Paredes de Sierra Casas. 11-4-10.

            Continuamos en fuerte ascenso incorporándonos al Barranco del Cebollar contemplando a través del bosque mixto de sus orillas las espumosas cascadas hasta que finalmente alcanzamos el lecho del mismo y perdemos el camino.

Camino defendido cerca del Barranco de las Comas. 11-4-10.

El Cerro Cebollar desde el camino Viejo de Bujaruelo. 11-4-10.

            Progresamos unos metros por el lecho del barranco y viendo que el camino no prosigue por allí, damos la vuelta  para recuperarlo.

Saliendo del hayedo en la Sur del Tozal del Cebollar. 11-4-10.

Llegando al Collado de la Artica. 11-4-10.

           Estamos a 1500 metros de altitud. El camino pasa a la orilla  izquierda del barranco, se introduce en un delicioso hayedo y serpentea en fuerte ascenso en dirección noroeste al encuentro del Collado del Cebollar o de la Artica.

            Al sol y al abrigo del collado, estamos a 1650 metros de altitud, comemos. Son las cuatro de la tarde. Las sardinas saben deliciosamente contemplando el Cañón del Arazas desde este pináculo inigualable.

Tozal del Cebollar desde el Inicio de la Arista a las Comas. 11-4-10.

Zocalo rocoso del casquete somital en la Oeste del Tozal del Cebollar. 11-4-10.

            Veinte minutos después alcanzamos la majada del herboso collado y  atravesándolo en dirección nordeste tomamos unas viras fáciles que permiten superar la pequeña pared que defiende el casquete somital y alcanzamos la cima del Tozal del Cebollar a 1680 metros de altitud cuando son las cuatro y media de la tarde.

            El día está sencillamente espléndido y el ambiente tiene una nitidez propia de los días de otoño con viento en altitud que por aquí sopla intermitentemente. El paisaje es sencillamente espléndido, como dicen algunos, “de primera magnitud”, y yo sin la cámara fotográfica por razones que no vienen a cuento.

            La cima es una amplia e irregular planicie con una majada hundida y vestida de crecida hierba que se alterna con el boj y las afloraciones de calizas grises. La cara este es un vertiginoso, espectacular y vertical paredón que baja de un solo tajo hasta el Ara.

Pocas vistas hay tan guapas del C añón de Ordesa. 11-4-06.

            El barranco en cuya orilla izquierda se encuentra la Ermita de Santa Elena que nace en el collado cuenta con una empinada rampa de verdura y se angosta ocultándose de nuestra vista. El imaginario faldeo para bajar por el Barranco de Fenez hay que olvidarlo,  habría que contornear unos tremendos escarpes del Arañonera y el tema puede resultar larguisimo además de bastante delicado.

            A las cinco nos damos la vuelta sobre nuestros pasos aligerando.

            En un cuarto de hora nos liquidamos el hayedo, cruzamos el barranco y aligeramos para abajo no sin echar frecuentes miradas sobre los miradores más espectaculares.

            A las seis menos cuarto alcanzamos el cruce de caminos situado sobre los 1300 metros de altitud y tomando el GR11. nos introducimos en La Escala, en suave descenso a través de un pinar.

            Poco más adelante se atraviesa un barranco seco y se alcanza un tramo de camino soportado con muro artificial, que a través de una estrecha cornisa alcanza  el Paso de la Escala: una pared rocosa muy lisa que baja hasta el río formando ondulaciones horizontales  en una pared muy vertical. El paso es fácil ahora pero para el ganado debía resultar complicadisimo y con hielo sencillamente imposible.

          Luego se atraviesa en descenso un pedregal bastante amplio hasta que se alcanza el bosque mixto en la orilla derecha del Río Ara.

     Enseguida y ya de llano se alcanza la base de la espectacular Cascada de Carpín con un impresionante salto de 130 metros que nos regala con su inseparable nube de agua pulverizada.

            Unos minutos después alcanzamos el Puente de Santa Elena cuando son las seis y cuarto. Hemos quitado un cuarto de hora de la hora y media prevista.

Tozal del Cebollar desde los Murallones de la Gatera. 29-10-06.

            Nos queda media hora de pista en descenso hacia el Puente de los Navarros contemplando las obras de ampliación y defensa de la pista y los paredones por los que hemos transitado anteriormente y sobre los que tenemos algunas dificultades para localizar el camino.

Pliegue Tumbado de Torla. 11-4-10.

            A las siete menos diez alcanzamos el coche y cerramos el bucle con el que hemos movido 680 metros de desnivel.

            Cincuenta minutos después estamos en casa tras comprobar que el aparcamiento de Torla está sin coches y el acceso a la Pradera de Ordesa ya está abierto. El negocio es el negocio, el mal tiempo ha echado a los turistas y como el servicio de autobuses no es rentable, los “conservacionistas” ya no perciben problemas de contaminación. Sin duda sus bolsillos cumplidamente “forrados” les habilitan de una “cara dura” que duele de nada más verla. ¡País!