13 jun 2009

22-09. LAS LLENAS POR EL CORREDOR WALLON. 13-6-2009.

Llena de la Garganta y los dos corredores empleados.

Candanchú, Lomeros de Aspe, Corredor Wallon, Oeste-noroeste de la Llena del Bozo, Este-sudeste de la Llena de la Garganta, descenso Corredor Este de la Llena de la Garganta, Lomeros de Aspe y Candanchú.
13-6-2009.
Salida 08 h. Llegada 17 h.
Sol.
Bastante fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de las Llenas procedente de Prames. Vía en amarillo.

            Las Llenas son picos que siempre los hemos hecho a pares, como si se tratará de una pareja inseparable y van tres de tres.

            Nos olemos que este sábado 13 de Junio de 2009 va a ser un buen día para el monte y alargando al máximo la temporada de corredores nos vamos a por el Wallon. Lo tenemos en cartera desde la primavera pasada cuando hicimos los Corredores de la Norte del Aspe y hoy, o para otra temporada.

            Son las ocho de una espléndida mañana, aparcamos en Candanchú a 1560 metros de altitud y nos recibe suntuosa y en traje de calle la Zapatilla.

Acceso al Calcinar en la Norte de la Tabla desde Candanchú..

            Suavemente y en dirección oeste nos acercamos hacia el Collado Causiat pero superado el estadio de biatlón nos vamos al noroeste orientados por el camino alto el la Cara Nordeste de la Tabla. El camino transita retazos de pradera alpina, con afloraciones de calizas claras, muy verde pero seca. Mal año para el champiñón.

De camino al Calcinar.

La Zapatilla y la Tuca Blanca.

            Enseguida se acerca a la pared, pasamos un torrente que crecido baja de la Oeste de la Tuca Blanca y tras coger agua filtrada en la Cueva de los contrabandistas, abandonamos enseguida la pradera y nos introducimos en el Calcinar, la Ladera Norte de la Tabla cubierta de calizas desnudas.

Corredor del Cantal de Escuarez camino alternativo al Valle de los Sarrios.

Acherito, Petrechema y Mesa desde la Norte de la Tabla.

            El camino da alguna vuelta que otra al sur de Esper y tras superar el resalte, atraviesa pequeños neveros residuales y alcanza el praderío de los Lomeros de Aspe sobre los 2050 metros de altitud. Siempre se nos hace largo este tramo de camino pero es que son 500 metros de desnivel.

La Norte de la Llena del Bozo desde los Lomeros de Aspe.

            Atravesamos un par de barrancos con nevero incorporado vestido de nieve muy buena  en dirección sur y desde lo alto contemplamos el majestuoso circo, todavía bastante bien nevado. Al este el Aspe y el Paso de Aspe pelado a la salida;  a la derecha La oscura pared norte de la Llena de la Garganta, a su derecha los tres corredores de nieve del Collado Wallon y al oeste la Llena del Bozo el Puerto de Aisa y el Ruabe del Bozo.

Los Tres Corredores del Collado Wallón. Ascenso en amarillo, descenso en verde.

            El corredor oeste está cortado muy arriba y lo desecho de inmediato. El corredor este tiene origen común con el central pero hay que hacer un flanqueo medianamente delicado sobre las verticales paredes del Zócalo Inferior de la Llena de la Garganta aunque tiene una opción fácil consistente en superar el zócalo por el este y cuando se está debajo del Paso de Aspe flaquear la norte de la Llena de la Garganta para alcanzar la entrada del corredor este.

            Queda el central: erguido, estrecho y directo a la Brecha Wallon y ese es el nuestro. A esto hemos venido.
            Iniciamos el descenso hacia el Barranco de Aspe destrepando, en las proximidades  de un nevero de viento muy erguido, una serie de escalones calizos ocres muy húmedos. Luego, unos retazos de pradera abrasados por la nieve nos permiten alcanzar en dirección sur el fondo del barranco completamente nevado y arrellanado por tanto.

            Estamos a 1990 metros de altitud y sobre una plana piedra nos ponemos los crampones y sacamos los piolets. Son las diez.

Comienzo del Corredor Central al Collado Wallon.

            El Corredor Wallon es una flecha de 350 metros de desnivel. Ancho en la entrada puesto que abarca el inicio de los tres corredores, no se anda con contemplaciones: se empina en el inicio pilla los 45º de pendiente y no tiene ni un mínimo descanso. La única característica destacable es que al final se convierte en un pantalón inverso y la brecha izquierda es la luz que ilumina y orienta el ascenso.

            Requiere paciencia pues no es difícil. Sabemos que la próxima hora será de paso tras paso con una nieve un pelín blanda para los crampones lo que obliga a cargar trabajo extra sobre los gemelos. Cuando quieres descansar y relajas el apoyo, el pié se va para abajo y te obliga a un esfuerzo extra para estabilizar el paso.
Progresando en el Corredor Central al Collado Wallón.

            No hay huella y tampoco es necesaria lo que facilita el avance a nuestro gusto: nada de zetas, que se pierde mucho tiempo, de frente y fuego a la barraca hasta que se queme el mono.

            Lo que si me ha gustado es que a pesar de que hay afloraciones de roca madre y se traslucen ya las pedreras en la entrada del corredor, no he localizado basura de tamaño preocupante en el mismo, lo que significa que las paredes laterales están limpias y mejor que mejor.

            Dejamos a nuestra izquierda el flanqueo para entrar al corredor situado al este y casi a la vez la entrada del corredor oeste al otro lado mientras que proseguimos de frente en busca de la sombra que alcanzamos, en algo más que un suspiro, en el punto en el que el corredor se abre en dos y nos vamos por la rama derecha del mismo.

Nos guía la Brecha de Salida del Corredor Central al Collado Wallon.

            Se trata de la vía más directa y está a la sombra lo que nos aporta un agradable fresco, nieve en mejores condiciones y algún que otro tramo de hielo donde hay que clavar el piolet con un poco más de energía. Mi chica hace huella y yo voy detrás ejerciendo de “Maharajá de Kapurtala”, esta es la montaña que me encanta.

            A las once salimos al sol a 2330 metros de altitud.

La Salida del Corredor Oeste al Collado Wallon.

            Estamos en el Collado Wallon o Paso de Napazal y a nuestros pies está el mundo del sur con unos toques de blanco de nevero residual por encima del collado inferior. Debajo el verde del Valle de Aisa.

            Dejamos el material a la salida del corredor y nos vamos hacia la Llena de la Garganta  en dirección sudeste y con el camino que en suave ascenso nos conduce a un potente nevero que habrá que atravesar.

Subida en amarillo, descenso en verde a la Llena del Bozo.

            Hago huella con relativa facilidad pero casi al final del mismo aparece una placa de hielo que nos invita a volver en busca de algo de material.

            Volvemos al Collado Wallon, hemos perdido casi media hora  y decidimos hacer, como siempre primero la Llena del Bozo.

            Cerca de la arista y en dirección este-nordeste se suben unos cuantos metros y, si optas por las vías de la cara sudeste hay que ir hacia el centro de la pared vestida de pedreras calizas claras o si vas a las vías de la cara nordeste mejor proseguir por las inmediaciones de la arista en la que encuentras la llegada del Corredor Oeste, cortado como ya viera desde abajo y adornado con materiales muy descompuestos, con aspecto de no transitarse.

            Siempre subimos por la cara sudeste, lugar por el que bajaremos, pero esta vez alcanzamos la base de la pared y nos vamos en dirección casi norte por una estrecha y horizontal vira que atraviesa la cara este del pico y nos conduce a un nevero residual que se opone al paso.

            Una de las opciones consiste en trepar un corto corredor que desemboca directamente en la cima, como luego veríamos y a la otra en faldear por debajo del nevero en una ladera bastante inclinada y muy descompuesta.

En la Norte de la Llena del Bozo.

            Tomamos la segunda opción y descendemos para remontar una vez rebasado el nevero y alcanzar la arista  nordeste, lugar por el que acceden los que suben desde la Foya de Aragües.

            Unos metros por la fácil arista nos depositan en la cima de la Llena del Bozo a 2559 metros de altitud. Son las doce y cuarto.

El Valle Colgado de Bernera desde la Llena del Bozo.

Llena de la Garganta. Ascenso en amarillo descenso en verde.

            Nuestra vista se va hacia la Foya de Aragües con el Ruabe del Bozo, el Lie Labati y claro, termina en Olibón, Bernera y la Punta de la Garganta. Detrás Bisaurín.

            Otra mirada  al Collado del Bozo, Mesola y Lizara, un poco de conversación con el personal que está en la cima y para abajo contemplando la Cara Oeste de la Llena de la Garganta.

            Hay una opción  nada más tomar la loma sur del pico  para descender unas gradas escalonadas que conducen a un crestón descendente desde el que fácilmente se alcanza la pedrera bajo la pared. Otra  requiere descender unos metros más por la loma y tomar un pequeño embudo lleno de gradas escalonadas que te conducen fácilmente a la cabecera de unos paredones que se faldean justa e inmediatamente al sur de los mismos, por debajo del nevero residual bajo la pared. Todavía hay una tercera opción más al sur, ahora cubierta de nieve pues es un corredor algo más profundo
Detalle de la Barrera Rocasa Sudeste.

            Tomamos la segunda opción, alcanzamos la pedrera y faldeamos la misma en diagonal en busca de la arista y por encima del nevero residual que arrancando del barranco ocupa la parte inferior de la pared.

Llena de la Garganta desde el Collado Wallón.

            Va a ser la una cuando estamos de nuevo en el Collado Wallon y con un piolet, por si acaso, nos vamos para arriba, no para atravesar el nevero sino para faldearlo por arriba ya que hemos visto que se trata de una opción interesante. Por eso no había huellas en el nevero del que nos hemos dado la vuelta.

            Una ladera medio herbosa y vestida de abundante caliza ocre bastante estabilizada, que se puede subir por cualquier parte, nos deposita en la arista. Avanzamos unos metros en horizontal y en dirección este sudeste y alcanzamos la salida del Corredor  Este a 2430 metros de altitud. La gente sube por aquí pues hay alguna huella.

            Un tramo de arista ascendente nos permite faldear el nevero por su parte superior y ya en horizontal  tomamos una inclinada grada que nos conduce a la parte intermedia de un corredor bajo el que se aloja un nevero residual.

Atravesando el corredor en la Oeste de la Llena del Bozo.

            Estamos por encima del resalte terminal del corredor y una vira horizontal lo atraviesa para ascender unas gradas escalonadas en la izquierda del mismo y salir a las rampas superiores del pico con algún apoyo de manos. Hay otro corredor más al sur al que se acercan diversos caminillos trazados en la pedrera inferior.

            Las rampas superiores vestidas de calizas de medianas proporciones nos permiten ascender los últimos 100 metros de desnivel caminando entre neveros residuales que utilizaremos en descenso.

Hacia Bisaurín.

            Accedemos a la depresión intermedia de las dos puntas  y de allí a la Cima de la Llena de la Garganta situada a 2599 metros de altitud. Es la una y media.

Aspe desde la Llena de la Garganta.

            Una visual al Aspe y sus corredores, a los Mallos de Lecherines y a Collarada que en unión al Diente de Anayet lo presiden todo. Al cuidado de la manada está el Midí.

            Diez minutos más tarde y abreviando en los neveros superiores descendemos las rampas superiores y tomando el mismo camino descendemos la pared hasta alcanzar la salida del Corredor Este.

            Dejo la mochila y me bajo hasta la Brecha Wallon para recoger el resto del material. Hemos decidido bajar el Corredor Este.

            Recojo el material, y vuelta al collado superior donde mi chica ha preparado la comida: nuestra lata de sardinas. ¿Cuántas llevaremos…?

            Son las tres menos cuarto, nos levantamos con los crampones puestos y comprobamos que nos encontramos ligeramente sobados.

Entrando al Corredor Este del Collado Wallon.

            El corredor es más amplio, menos pendiente que el de subida pues estará entre los 35º y los 40º y es algo más corto pues no tendrá más allá de 200 metros desnivel. Bueno, tiene un resalte en la zona media alta que rondará los 45º pero lo bajamos entero de cara al valle con tanto o más miedo a los posibles zuecos, que no nos incomodarán demasiado, como paciencia y cuidado.

            Poco más abajo de la mitad se ensancha e iniciamos un faldeo diagonal en dirección este en busca del rellano intermedio frente al Paso de Aspe, es un pequeño rodeo que evitará el riesgo de bajar de frente  y no encontrar paso en el potente zócalo rocoso de la Cara Norte de la Llena de la Garganta.

Cascada en la Arista Norte del Aspe.

            Alcanzamos la vía de descenso del Paso de Aspe sobre los 2200 metros de altitud y tras comprobar que no hay posibilidad de franquear el zócalo frente al corredor que acabamos de descender nos vamos suavemente para abajo en dirección norte.

            Enseguida comenzamos a flanquear  por la ladera derecha del valle tratando de negociar una vía descendente, no demasiado incómoda y que nos permita descender la mínimo posible ya que luego habrá que remontar hasta alcanzar los Lomeros de Aspe.

            El flanqueo es largo pero suavemente descendente no se hace pesado y nos deposita bajo el nevero de viento que hemos evitado a la mañana y que ahora hemos de pasar en ascenso. Son una veintena de metros tan fáciles como impresionantes puesto que están de pie. Van a ser las cuatro de la tarde.

            Luego, en el segundo barranco nevado nos quitamos los crampones y nos introducimos en un camino de regreso algo cansino y con el sol en las espaldas en el que utilizamos todos los neverillos residuales que hemos evitado en la subida.

            Se alarga la vuelta pero alrededor de las cinco liquidamos una espléndida jornada en la que nos hemos metido entre pecho y espalda 1400 metros de desnivel. Estamos un pelín zurrados.            

7 jun 2009

21-09. TOZAL DE GUARA POR LA FABANA. 7-6-2009.

La Sur de Guara desde la Tejería.

La Tejería, Ermita de la Fabana, Barranco Calcón, Collado Petreñales y cara sudoeste. Descenso por las Graveras y la Canal del Abadejo.
07-06-09.
Salida 9 h. Llegada 16 h.
Nublado.
Fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Guara procedente de Prames. Vía en amarillo.

            A Guara Hemos subido por el norte desde Nocito y desde Used. Por el sur lo intentamos un 4 de Diciembre de 2005 y las nieblas y la nieve nos hicieron desistir. Hoy 7 de Junio de 2009 lo vamos a intentar de nuevo y digo vamos, puesto que la meteorología anunciada es mala como casi siempre que bajamos a Guara, y así nos va.

            Nos acercamos hasta las proximidades del Pueblecito de Aguas y de allí hasta el final de la carretera en las casas de la Presa del Embalse del Calcón. Allí tomamos la pista que parte al noroeste y que nos deposita, tres kilómetros después, en el aparcamiento de la Tejería sobre los 900 metros de altitud.

            Son las nueve de la mañana cuando tomamos un indicado y transitado camino que se introduce en un pinar de repoblación  en dirección este, atraviesa un barranco y va girando al este hasta alcanzar las ruinas de la Ermita de la Fabana tras enseñarnos la cola del Embalse de Calcón o de Guara que, por cierto, está completamente lleno.

Ermita de La Fabana.

            Del rellanito herboso de la ermita, una pista poco transitada y llena de verdura desciende ligeramente hasta aproximarse al cauce del Barranco de Calcón y por su orilla derecha proseguir en dirección nor-noroeste hasta alcanzar la entrada de las Gargantas de Fabana. Al norte parte la Canal del Abadejo y al noroeste la Garganta de Solencio de Fabana que es por donde baja el Barranco Calcón.

            Tenemos las mismas dudas que la vez anterior pero en esta ocasión localizamos manchas de humedad en las piedras por las que se progresa barranco arriba y con ellas nos vamos adelante.

Barranco Calcón.

            El camino compite con el curso de agua y muy transitado serpentea de un lado a otro bastante horizontal y limitado por verticales paredones a ambos lados que dificultan la entrada de la luz del sol incluso a estas horas.

            Utiliza los rellanitos de alubión que ha formado el mismo en sus orillas y en los que se ha instalado un sotobosque típico de rivera, hasta que unos cientos de metros más adelante se ensanchan las paredes a la vez que el barranco describe una rotunda ese para comenzar a ascender orientándose al norte.
            Llevamos el barranco a nuestra izquierda, casi siempre por debajo del nivel del camino hasta que se separan un poco alcanzando un colladito herboso desde el que se divisa el Cuello Lizana momento en el que la presencia del barranco deja de ser tan notoria y nos introducimos en un espeso pinar en el que un empinado y rectilíneo camino nos ofrece una sucesión casi ilimitada de rampas que van subiendo el Barranco de las Balles contenido entre  Fragineto al oeste y la Ronera al este.

Fragineto.

            Sobre los 1300 metros de altitud hay un poco marcado camino que prosigue por las laderas de la Ronera pero nosotros nos dirigimos hacia el Collado de Petreñales y para ello nuestro camino se sale del fondo del barranco y con una fuerte lazada se incorpora a la ladera este de Fraginero y, en suave ascenso, alcanza los prados del Collado de Petreñales sobre los 1600 metros de altitud, lugar al que también se accede desde el Barranco La Pillera tras pasar por el Collado de Chemelosas.

En Petreñales.

            Van a ser las once y media y nos sentamos a echar un trago y un bocado.


La Sudoeste de Guara.

Hacia el Raso de los Hongos.

            Un cuarto de hora después, el camino de aquí para arriba ya lo conocemos, un camino horizontal y en dirección este se introduce de nuevo en el pinar, pierde algunos metros cruzando alguna torrentera, pasa junto a la Fuente del Chinebro y alcanza el Raso de los Hongos, lugar al que ha llegado el caminito directo desde el fondo del barranco.

En el Raso de los Hongos.


            Más allá del Raso de los Hongos, el camino comienza a ascender suavemente hasta que sale del bosque y se incrusta entre las manchas de genista hórrida que rellenan las laderas de calizas claras de Guara.
Caminillos sobre caliza y genista.

            Una multitud de caminillos que aprovechan tanto las acumulaciones de calizas sueltas como las afloraciones firmes asaltan la ladera noroeste de la peña. Puedes elegir camino pues son equivalentes pero lo corriente es tomar alguna de las diagonales más notorias y, de la manera más suave ganar altura, a ser posible sin entrar en las Graveras de Guara ya que es el camino utilizado en descenso y su ascenso se hace penoso debido a la inestabilidad del terreno.

En la Oeste de Guara.

            Al final casi siempre se alcanza la arista oeste a la altura de un hombro que nos muestra los paredones somitales de la cara norte y de allí para arriba, en suave ascenso por materiales bastante firmes se alcanza la Cima del Tozal de Guara a 2077 metros de altitud. Es la una menos diez.

Casquete Somital Oeste de Guara.

            El cielo, como a lo largo de toda la mañana, está relleno de nubes de cierto desarrollo que tamizan la luz y ocultan bastante del paisaje distante pero no llueve y eso ya es suficiente para propiciar un buen día de montaña.

En la Cima del Tozal de Guara.

            A pesar de ello, desde la cima se contempla un dilatado paisaje hacia la Hoya de Huesca que se acerca hasta el Embalse del Calcón  coronado de verde y poco más allá de los límites del Parque: Gratal y Oroel. Al norte Nocito y San Urbez.

El Calcón desde Guara.

            Contemplamos con cierto detalle la arista este que se alarga hasta Punta Ballemona mientras recordamos la última subida entre nieblas desde Used en la que no vimos nada y un cuarto de hora después nos vamos para abajo por el mismo camino.

Las Graveras de la Sur de Guara.

            Antes de llegar al hombro nos tropezamos, casualidades de la montaña, con una pareja, perteneciente al grupo de navarros con los que coincidimos en Escarra el fin de semana anterior. El mal tiempo previsto nos ha hecho coincidir. Charlamos un rato y luego, continuando con el descenso alcanzamos la cabeza de las Graveras de Guara, nos montamos en ellas y nos vamos para abajo.

            Las graveras son dos y  recorren verticalmente y en dirección sur el casquete somital sur de Guara. La más alta, y más larga es un poco incómoda en la parte superior pero luego es estupenda y permite bajar alrededor de 200 metros de desnivel.

            Para coger la inferior hay que hacer un poco de travesía al oeste y permite añadir otros 100 metros más de descenso que terminan incorporándose en un sotobosque espinoso y típico de Guara en el que ni se puede ni se debe perder el camino, so pena de sufrir desagradables consecuencias: el enebro es de lo más agradable de la vegetación, las genistas abundan y la carrasquilla se defiende sola. Es la Canal del Abadejo.

            Hay que decir que desde la parte baja de la pedrera superior, un bien marcado camino te ofrece la posibilidad de faldear hacia el oeste hacia el Raso de los Hongos.
Debajo de las pedreras.

            Nosotros bajamos las dos pedreras y alcanzamos los hitos que marcan el inicio del camino. Será un descenso largo, pestoso y no exento de esfuerzo pues el camino transita el lecho de un reseco barranco que castiga nuestras rodillas hasta que finalmente se arrellana un poco.

Torres del Abadejo.

            Estamos en el lugar del que nos dimos la vuelta en la anterior ocasión y ahora nos queda en primer lugar un largo descenso por un camino que mejora ostensiblemente y que se desarrolla por la ladera oeste de la amplia canal y que nos muestra las Torres del Abadejo que recordamos perfectamente.

            Superadas las torres que quedan a nuestra izquierda, disfrutamos del esplendor de las madreselvas o loníceras etruscas en flor y cruzamos el barranco.

            Un suave repecho que nos sabe a rayos nos saca del fondo del barranco, con el premio de un precioso rusco con frutos que fotografío y nos coloca en un suave camino que poco a poco desciende por la ladera oeste de las Puntas de la Mer, siempre en dirección sur.

            Se nos hace apetito pero decidimos llegarnos hasta el Calcón para comer allí a la orilla del barranco. Son las dos y media pasadas cuando lo hacemos. Agradecemos la comida y el descanso ya que Guara se ha cobrado cumplidamente su peaje.

Madreselvas.

            Media hora después  sin demasiadas ganas reemprendemos el regreso en suave ascenso hasta llegar a la Ermita de la Fabana y despedirnos de Guara. Nos queda un agradable camino por el pinar y la sorpresa de encontrarnos con gente conocida de Sabi: Fiti y su esposa que también huyendo del mal tiempo se han subido  pero por Montidinera.

            Charlamos un rato hasta alcanzar los coches que están en el mismo aparcamiento, descansando de los 1200 metros que nos hemos movido nosotros, cuando son las cuatro de la tarde.       

30 may 2009

20-09. PUNTA ESCARRA POR EL CORREDOR NORTE. 30-5-2009.

Escarra desde Izas.

Col de Ladrones, Canal de Izas, Corredor Norte y Arista Norte.
30-05-2009.
Salida 8 h. Llegada 17 h.
Sol.
Bastante fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Escarra procedente de Prames. Vía en amarillo.

            Punta Escarra es una cima arrogante y distante, se sabe Señora de Ip, Izas, Balsera y Armenuso y no se puede decir que se trate de una “chica fácil”. Escarra está siempre lejos y su conquista requiere un espléndido esfuerzo, no admite otros presentes.

            Nuestra memoria guarda aquella primera ocasión en la que subimos desde Canfranc, era Julio del 92, nos íbamos a los Alpes y tuvimos la “inestimable” compañía de las nieblas. Todavía recuerdo que bajamos con Juan hasta las inmediaciones del collado noroeste y convencimos a mi chica para subir de nuevo.

            En la segunda ocasión lo hicimos por la Rinconada de Armenuso pasando por Bucuesa y haciendo una vía muy original  en la que disfrutamos de un espléndido jardín de edelweis, era agosto de 2000.

            Llevaba tiempo detrás del corredor norte. Cada vez que subía a esquiar a Formigal me acercaba con el arrastre hasta el Collado de Izas y se me hacían los dientes largos.

            A Escarra se puede subir por Balsera pero si el corredor ha de estar en condiciones, la pista más allá de la cola del Embalse de Escarra puede estar infernal o sencillamente intransitable. Podría ser la vía más corta aprovechando la pista pero…

            Por cualquier sitio largo y con un desnivel de fuste pero ya tenemos ganas de estrenar la temporada como mandan los cánones.

            Es 30 de Mayo de 2009, la primavera está casi finalizando y con tanta nieve y tanto esquí casi se nos pasa el asado.

            A las ocho, hemos aparcado en Col de Ladrones  junto al cartel indicador del Valle de Izas, a 1340 metros de altitud y en dirección este tomamos el camino por la orilla izquierda del barranco.

            Tras el desmonte de la morrena, el conocido y balizado camino, que nos guarda el delicado obsequio del tablero de damas florecido, nos va elevando sobre el estrangulamiento del barranco vestido con un enorme pedregal de calizas claras desde el que observamos el crecido y espumeante cauce del Barranco de Izas.
 
Cascada del Barranco de Izas.

            En este valle en el que a la mañana hay que hacer las fotos de la tarde, aprovecho para contemplar la Cara Este del Tobazo con el que tenemos una cuenta pendiente, luego, por la tarde, si no hay tormenta, haré las de la mañana.


Campaniles de Izas, Campanal y Pala de Ip.
 
            De cualquier forma y aprovechando la calidez del día y el repecho para entrar en calor, alcanzamos el umbral del valle colgado cerca ya de los 1500 metros de altitud  y desde allí, avanzando de llano, contemplamos al contraluz un espléndido y arrellanado valle, escandalosamente verde y recorrido por una delicada cinta de plata con un lujoso y espumeante lazo: la Cascada de Izas que baja que revienta.

Murallones de la Tronquera.
 
            Enseguida dejamos que parta a nuestra derecha o sur el Camino de la Vuelta de Iserías que conduce al Ibón de Samán sobre el que dejamos que se asome la cabeza de La Moleta y cruzamos crecidos torrentes que bajan del sur recordándonos que, en primavera, no se pueden cruzar por cualquier parte.

La Moleta desde la Cabaña de Iserías.
 
            Ganamos suavemente altura contemplando los paredones del norte vestidos de verdura y recordando una original subida al Vértice de Anayet, alcanzamos la Majada de Iserías  sobre los 1650 metros de altitud cuando son las nueve pasadas.

La Sur del Porté.

            En este punto abandonamos el balizado camino que se va perezosamente por el fondo del valle en busca del Collado de Izas y tomamos un espolón herboso que en suave ascenso se orienta directamente hacia los Campanales de Ip. Nos gusta contemplarlos de cerca y como nos pillan de camino…

Campanil de Ip.
            Ascendemos en dirección este-sudeste hasta ponernos por encima de los 1900 metros de altitud  para continuar en una media ladera muy suave tomando de nuevo dirección casi este.
 
Pala y Campanal de Ip.

            Hemos dejado primero la Rinconada de Iserías, luego la Rinconada de la Tronquera y ahora pasamos al norte del contrafuerte en el que se asientan el Campanil de Ip, El Carrillo y que asciende hacia el Campanal de Ip. Hacemos fotos por el oeste y luego por el este ya en competencia con la imponente pared de la Pala de Ip.
 
Ventiente Este del Campanil de Ip.

            Transitamos de cuando en cuando neveros residuales asentados entre retazos de praderío todavía abrasado por el invierno y progresamos por un puerto suavemente ondulado orientados por la entrada del corredor existente en la Cara Norte de Punta Escarra. Más al este se queda el Porrón y el Pico de las Tres Guegas recortados sobre el horizonte este.


Paredes de la Norte de la Pala de Ip.

            La nieve se nos hace continua cuando nos aproximamos a los 2150 metros de altitud y transitamos al norte de los paredones que enlazan la Pala de Ip con Punta Escarra. No se hunde prácticamente de lo asentada que se encuentra pero a pesar de ello decidimos parar a echar un bocado, un trago y colocarnos los crampones sobre una gran piedra plana que emerge de la nieve cuando son las diez y media pasadas.

            Son casi las once de la mañana cuando iniciamos una diagonal rectilínea hacia la entrada del corredor en suave y persistente ascenso. La nieve responde noblemente y avanzamos con relativa comodidad a ritmo aceptable.

Entrada al Corredor Norte de Escarra.
 
            Poco después alcanzamos el estrangulamiento de entrada del corredor cuando ya nos hemos elevado un tramo considerable pues estaremos sobre los 2300 metros de altitud. La pendiente rondará los 30º.

            Colocados en el centro del corredor nos aguardan  250 metros de desnivel que aparecen bastante sostenidos.
 
Buscando la sombra en la orilla derecha del corredor. 

            Un primer tramo  en el que la pendiente sobrepasa los 40º nos conduce a un primer estrangulamiento originado por una afloración rocosa en la orilla izquierda del corredor. Pasado el estrangulamiento la pared se yergue un poco pero enseguida vuelve de nuevo a tener una inclinación similar a la anterior.

Por encima del Estrangulamiento Inferior.

            Un segundo tramo algo más largo y sostenido se eleva poderosamente en busca de otro estrangulamiento alto.
 
Parte Intermedia del Corredor Norte de Escarra.

            Subimos tranquilamente pero a tren a pesar de que mi chica está muy fastidiada y pasamos la rimalla originada bajo un pequeño resalte en el que la pendiente rondará los 50º.

Ya se perfila la salida.

            Un suave descansillo dentro de la tónica general del corredor nos conduce hasta el estrangulamiento superior en el que el corredor describe un suave quiebro y afronta una última largada ya muy soleada y con nieve un tanto blandurria pero que se sigue subiendo bien siempre y cuando trabajes con el medio crampón delantero. La salida es un muro de alrededor de 20 metros que rondarán los 60º de inclinación. Un grupo de navarros contempla desde arriba nuestras maniobras cuando van a ser las doce y cuarto y estamos a 2560 metros de altitud.
 
La Arista Norte de Escarra por encima del corredor. 

            Dejamos crampones y piolets en las rocas y proseguimos hacia el este próximos a la arista. Hay un bien marcado caminillo que nos ayuda puesto que solamente tenemos vagas ideas acerca del casquete somital del pico.

            Alcanzamos la arista tras ascender alrededor de 50 metros de desnievel, el camino se difumina un tanto ya que  l0s hitos además de poco rotundos están algo desperdigados.

            Ascendemos un poco por la arista recordando que en algún momento hay que pasar a la cara este y enseguida, en una minúscula brecha lo hacemos.

Para arriba por cualquier parte de la Nordeste de Escarra.
 
            En la cara este se puede progresar un poco por cualquier parte pero en cualquier punto hay que apoyar las manos y tener cierta costumbre. Una serie de viras, pasillos, fisuras, pequeños diedros y escalones jalonan la cara este en la que progresar requiere un poco de cuidado y atención para ver la continuación del paso en el que estás metido.

            Nosotros nos vamos un poco hacia el centro de la pared y por ella nos acercamos a la cima siempre con la intención de retornar a la arista.

En Escarra con Bucuesa.

            Son las doce y media pasadas cuando alcanzamos la Cima de Punta Escarra situada a 2748 metros de altitud. Charlamos con la pareja que ha subido por Sarrios.

Lago de Escarra y los Ibones de y Sobatiella y Saleras.
 
            Escarra nos ofrece todo un universo pirenaico conocido del que picoteamos nuestros manjares preferidos: Los Campanales de Collarada, el próximo Pico Balsera, la Peña Samola Alta, la Faja Oeste de Peña Retona, la oscuras Peñas del Calzin, los recónditos Ibones de Balsera y de la Sierra, el Pico Royo, el Collado de Izas y el Pico de las Tres Huegas, el Midí, el Balaitus, el Pallas… Nos fotografian con los ibones de Bucuesa.

Ibón de la Sierra desde Escarra.

Los Gendarmes de la Norte de Escarra.
 
            Media hora después nos vamos para abajo. El descenso lo haremos más cerca de la arista que a la subida, hay posibilidades de elección. Reconocemos la incorporación a la arista en nuestra anterior visita y, llegados al collado nos sentamos a comer.

Descenso del Corredor Norte de Escarra.

            Son casi las dos cuando calzamos de nuevo los crampones, tiramos para abajo por el corredor. Primero descendemos el muro de salida de espaldas al valle y luego, poco más abajo nos damos la vuelta puesta que la nieve lo permite.

            Bueno, lo que hace la nieve son unos zuecos salvajes en los tramos en los que está más reblandecida, yo los negocio con fuertes patadas, mi chica, que lleva crampones de puntas más largas que las mías no gana para resbalones. El descenso le resulta incómodo y, en los tramos más erguidos maniobrar de espaldas al valle. A duras penas vencemos la tentación de hacer algún “culembajen” de los clásicos nuestros.

Las Foyas.
 
             Fotografiamos el Ibón de las Foyas medio sitiado por la nieve y poco después alcanzamos la entrada del corredor.

            La continuación consiste en faldear un poco por encima de nuestra huella de subida al objeto de trazar una diagonal todavía más larga y cómoda que la de la mañana. Salidos de la nieve colgamos en las mochilas el material y echamos un trago con sed.

            Bajamos más directamente hacia el fondo del valle, un poco por cualquier lado ya que no cuenta con resaltes de consideración y reconvenimos en que es una pena que tenga una entrada tan poco afortunada para el esquí.

            En la Majada de Iserías nos salimos del recién recuperado camino para acercarnos hasta la Cascada de Izas y contemplar una espléndida demostración de las fuerzas de la naturaleza.

Tablero de damas, celestial regalo de la primavera.
 
            Luego volvemos al camino y lo desandamos al encuentro de las flores de tablero de damas que fotografiaré repetidamente.

            Cansinamente llegamos al coche cuando son las cinco de una tarde un tanto plomiza o es que nos han pesado demasiado los 1420 metros de desnivel que hemos movido.