11 jun 2011

32-11. LOS QUIMBOAS. 11-6-2011.

Chipeta Alto desde Petraficha.

Llano de Tatxeras, Cabaña de Tatxeras, Cabaña Faxa Catalán, Pico Petraficha, Arista Noroeste, Quimboa Alto, Collado de Quimboa, Quimboa Bajo, Cara Sur y Camino Barranco Petraficha.
11-6-11.
Salida 09 h. Llegada 17 h.
Sol.
Muy fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Quimboas procedente de Prames. Vía en amarillo.

Hay que volver de cuando en cuando a los Valles Occidentales Aragoneses es una cita, para nosotros, obligada.

No es el mejor momento dice mi chica pero yo no le creo. Es difícil encontrar momentos malos para ir al monte.

No madrugamos gran cosa puesto que hemos estado de cena; además empleamos hora y media en la carretera entre Sabi y el Rellano de Tatxeras, el tramo final de pista está muy bueno, así como la carretera entre Ansó y Zuriza y el paso entre Hecho y Ansó. Son las nueve de la mañana cuando aparcamos la furgo a 1275 metros de altitud y nos ponemos en marcha abreviando.


Tomamos el camino que en dirección este  y en suave ascenso se marcha pradera arriba por la orilla derecha del Barranco de Petraficha orientados por la arruinada Cabaña de Tatxeras perfilada entre el verde de la primaveral pradera alpina y el difuminado azul del cielo al contraluz de la mañana.

Recordamos vagamente el valle que recorriéramos años atrás en una tarde de travesía entre el Ibón de Ezcaurre y la vertiente este del Collado de Petraficha y en el que la subida por el barranco se nos hiciera absolutamente eterna.

El camino, muy mal balizado de rojo y blanco pues las señales están prácticamente borradas en medio de un sinfín de caminillos que recorren el valle en cualquier dirección, abandona la pradera y se introduce en el pinar tras desechar la idea de bajarnos al encuentro del barranco y proseguir por el camino que transita su orilla izquierda.


Poco después perderemos las balizas que no buscamos y siguiendo un caminillo que transita un barranco secundario alcanzaremos la Cabaña de la Faxa Catalán situada alrededor de los 1800 metros de altitud, lugar en el que desaparece camino alguno que nos permita avanzar hacia nuestro objetivo claramente situado al este.

El bosque ha desaparecido y progresar por la pradera alpina de la orilla derecha del Barranco Petraficha es fácil al cálido sol de la mañana.

Petraficha y el collado del mismo nombre.

Ganamos altura hasta que el Collado de Petraficha desaparece cubierto por la Arista Oeste-sudoeste del pico del mismo nombre. Ya hemos decidido no alcanzar el collado puesto que recordamos un potente resalte en la arista que habría que faldear por el oeste y consecuentemente proseguimos en suave ascenso y en dirección este-nordeste aprovechando la facilidad que propicia la amplitud de la ladera.

Paramos a echar un bocado puesto que hemos desayunado poco y deprisa y lo hacemos contemplando los Murallones de Alano. Nuestra vista se va de diente en diente en suave ascenso hasta culminar en el Rincón de Alano que nos ha de esperar hasta mañana.

En Petraficha.

Poco más arriba hemos de faldear un naciente barranquillo subsidiario del principal. Lo haremos, mi chica por encima de la cabecera transitando la parte superior de las paredes de cierre y yo justamente por debajo de los mismos. Coincidiremos en la ladera somital cubierta de verdura y ya suavemente alcanzamos la Cima del Pico Petraficha situado a 2149 metros de altitud. Son las doce menos cuarto de la mañana.

Barranco Petraficha.

A la apacible cima se asoma de golpe el Valle de Oza. Allí abajo está la Mina, Guarrinza, Aguas Tuertas, la Arista de Aillari a Acue, El Castillo de Acher y Chipeta Alto de una tacada al sur. Enseguida la vista se marcha más al norte en busca del sosegado remanso del Ibón de Acherito custodiado por las nieblas que coronan el Larraille y la Peña del Ibón de gratos recuerdos. Más allá con dificultad se distingue el Billare y el Dec de Lhurs y sumidos en las nieblas la Mesa y las Agujas de Ansabere. Y emergiendo de las mismas el Conglomerado de Anzotiello, la Gorreta y el Mallo de Acherito.

Mallo de Acherito.

En la cima corre una tenue brisa que no tiene nada de agradable por lo que nos ponemos en marcha en dirección noroeste. Un suave resalte nos permite progresar en suave ascenso y alcanzar una de las cimas de Quimboa Alto, la más oriental y creo de menor altitud.

Se trata de una sucesión de lomas vestidas de verdura por la suave ladera sudoeste y cortada por verticales paredes en la nordeste. Un ventilado lugar que nos invita a abrigarnos un poco.

Abandonamos el pilote de piedras y nos vamos suavemente para abajo. Unos metros más adelante alcanzamos un amplio collado y charlamos con una pareja de Huesca que hace la cresta en sentido contrario.


Desde el collado un suave ascenso nos conduce a una segunda cima desde la que localizamos el paso de Anzotiello que uno de los pasos que comunica Oza  con Zuriza y con detalle la Este de Anzotiello.

Ibón de Acherito.

De nuevo bajamos ligeramente y tras un suave collado ascendemos una nueva loma que nos deposita en la última Punta de Quimboa Alto, que creo que es la más alta y acotada a 2196 metros de altitud, aunque el altímetro no lo refleje con exactitud.


Petraficha, Cúpula de Secús, Bisaurín...

Va a ser la una del mediodía cuando proseguimos hacia el oeste loma adelante  comprobando que se hace ligeramente pedregosa y que desciende suavemente.

Quimboa Alto y Petraficha desde el oeste.

Unos cientos de metros más adelante abandonamos la cabecera de la sierra en dirección sudoeste con el objetivo de alcanzar el amplísimo Collado de los Quimboas una enorme majada bastante plana y recorrida por el nacimiento de un pequeño barranco que se ha de incorporar al Barranco Gamueta.

Collado de Anzotiello.

Salidos del pedregal y alcanzados los retazos más altos de pradera alpina buscamos un escalón rocoso que nos cubra de la brisa que viene del oeste y nos sentamos a comer. Va a ser la una y media.

Comemos tranquilamente pues nos lo tomamos con calma y aprovechando el agradable solecillo que  nos propicia un ratillo agradable mi chica se solea un rato mientras  que yo echaré una deliciosa siesta montañera.

Alrededor de las tres de la tarde reanudamos la marcha bajando en dirección sudoeste hasta la parte baja de la planicie situada sobre los 1950 metros de altitud.

Quimboa Bajo.

Tenemos ante nosotros la Cara Nordeste del Quimboa Bajo  que es un cono alargado y bastante pelado de vegetación donde lucen las calizas grises en contraposición con el verde de la pradera.

En el Collado Quimboa.

Androsaceas alpinas en Quimboa Bajo.

Un poco más de una centena de metros de desnivel nos separan de la punta más oriental a la que subiremos directamente sin necesidad de tomar un ascenso un poco más suave y lleno de verdura que se encarama hasta la zona más oeste.

Anzotiello subiendo a Quimboa Bajo.

El cresterío de la jornada.

Son las tres y media pasadas de la tarde cuando alcanzamos la alargada cima de Quimboa Bajo. El cielo se cubre de neblina de poco desarrollo que ni siquiera es una amenaza con estas temperaturas. No irá a más.

Avanzamos hacia el oeste por la loma y antes de alcanzar el declive entre las dos puntas nos vamos pared abajo.

Se trata de un paretazo de calizas grises muy escalonado y articulado de viras rellenas de basura en el que es fácil encontrar camino de descenso siempre en travesía hacia el oeste que es el lugar en el que la pradera se refalda más. Terminaremos bajando en diagonal alrededor de 50 metros de desnivel.


Fuera de la pared una ladera bastante inclinada y que conforma un recién nacido barranco formado por dos ramas de agua nos ofrece alternativas suficientes para ir bajando con absoluta comodidad.

En la confluencia de los barranquillas echamos un trago de agua y  por su orilla derecha proseguimos para abajo en dirección sur, el fondo del valle queda muy abajo.

Giramos un tanto al sudoeste para salirnos de unos escarpes un tanto inclinados y bastante vestidos  con lo que iniciamos una travesía en descenso entrando en un bosque mixto en el que rivalizan pinos y enebros.

No encontramos trazas de camino fuera de algunos pequeños tramos de sendas de animales pero bajamos sabedores de alcanzar el camino que hemos utilizado a la mañana.

Finalmente, como cabía dentro de las posibilidades,  cuando ya avistamos el camino buscado, nos cierra el paso una zona de bosque mixto bastante inclinada y muy cerrada en la que tendremos que pelear jabalineando entre los enebros.

Alcanzado el camino enseguida nos lleva al barranquillo lateral en el que localizamos las balizas del GR. y unos metros más abajo la divisoria de caminos y el lugar por el que nos podríamos haber incorporado al camino bajo.

Salimos enseguida del bosque y alcanzamos la Cabaña de Tatxeras. Un cuarto de hora después estamos en la furgo. Son las cinco de la tarde, hemos liquidado una jornada con 1100 metros de desnivel y disponemos de una enorme tarde para pegarnos un remojón en el barranco, telefonear a nuestra hija y esperar al día siguiente. Nos espera la Sierra de Alano.

28 may 2011

31-11. TELERA POR EL PUERTO DE BIESCAS. 28-5-2011.

La Sur del Casquete Somital de Telera.

Pista del Puerto de Biescas, Refugio Furcunfiecho, Cueva Furcunfiecho, Brecha Cochaldo, Cara Sur de Peña Parda y Collado Sur de Telera. Descenso por la Cara Oeste, Barranco del Puerto, Plan Tubo, Plan de Usabas y Refugio Furcunfiecho.
28-05-2011.
Salida 08 h. Llegada 17 h.
Sol.
Bastante fácil.
Clara y Raúl López, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Telera. Vía en amarillo.

            A Telera hemos ido en repetidas ocasiones y por  diversas vías pues nos gusta conocer las posibilidades que ofrecen los picos. Hemos hecho vías por los cuatro puntos cardinales y hoy vamos a llevar a unos amigos. Lo haremos por el sur combinando una ruta circular a partir del Refugio Furcunfiecho.

            Hay 9 kilómetros de pista restringida al tráfico, que comienza en la carretera del Sobremonte y por ello, el viernes he de subir a Bisecas para solicitar el permiso de uso de la pista. Hoy sábado 28 de mayo de 2011 a las siete y cuarto nos reunimos en nuestra casa y nos vamos. Han anunciado una buena climatología.

            Enseguida de pasar Biescas tomamos la carretera del Sobremonte y algo antes del desvío a Betés nos introducimos en la pista, pasamos la barrera y nos vamos por una pista que está estupenda y que fundamentalmente llana  se marcha al encuentro del Barranco del Puerto.

            Los cruces del barranco están hormigonados y la pista impecable nos coloca en el Refugio Furcunfiecho situado a 1600 metros de altitud. Son las ocho de la mañana.


            Hay que atravesar el praderío en dirección este para acercarse a las paredes. Nadie lo hará si no conoce el camino.

            Un caminillo muy cerrado parte de los prados y en ascenso a través de los bojes alcanza la base de las paredes ligeramente al oeste de la única brecha que presenta la pared en la zona del refugio.

Entrada Inferior de la Cueva de Furcunfiecho.

            Se trata de la Cueva de Furcunfiecho que consta de dos minúsculas galerías a distinto nivel. Se accede por la galería inferior que tiene una enorme claraboya en el techo y un boquete de calizas gastadas por las que se accede a la galería superior, de suelo terroso e inclinado, que conduce a la boca de salida con algún apoyo de manos.


             El pasaje es original y sorprende a todo aquel que no lo conozca.

            Un caminillo poco marcado se introduce hacia el barranco en dirección norte y nos muestra una ladera bastante inclinada, de calizas claras en la que se asienta el pino silvestre y la genista hórrida.


            El camino, poco transitado y con esporádicos hitos sabemos que lo vamos a perder como así sucede enseguida pero hay que ascender en dirección noroeste buscando cortos tramos limpios de genista y en ello nos empleamos dando alguna que otra vuelta en busca de algo mejor que enseguida deja de serlo.

            Subimos al sol y entramos cumplidamente en calores de tal manera que la ladera se alarga más de lo deseado. Hemos desechado la opción de subir por la rampa herbosa de la parte norte de la ladera puesto que hace ya muchos años que hicimos este camino y vamos buscando puntos clave que nos orienten en la parte baja de semejante paretazo.

Puntas de Cochaldo.

            Subiremos entre pitos y flautas alrededor de 300 metros hasta que la ladera culmina en un crestón calizo bastante aislado y asentado en dirección norte sur. Se trata de la Brecha de Cochaldo un grupito de agujas calizas que arrancan del límite inferior de la genista y nos ofrecen por encima de las mismas  un praderío muy inclinado y salpicado de barreras calizas.

Vertiente Oeste de las Puntas de Cochaldo.

            Se puede pasar por el cuello superior de las agujas o por la brecha entre las mismas que es por donde pasamos para que nuestros amigos la disfruten.


            De la brecha hay que avanzar hacia el caminillo que, muy difuminado en la inclinada pradera alpina se va prácticamente horizontal hacia el oeste  hasta un subsiguiente crestón tras el que una inclinada rampa herbosa nos muestra una primera grada caliza.

            Ascendemos en dirección noroeste hasta que la grada pierde potencia y nos ofrece una rotura en la que apoyando las manos un poco, ganamos la parte alta de la misma sin tener que avanzar un poco más al oeste y nos asomamos a la Brecha de Cachibirizas que refulge espléndidamente contrastada entre las luces soberbias de Peña Parda y la oscuridad incierta de Peña Blanca. Estamos a 2150 metros de altitud.


            No hay que llegar hasta la brecha pero casi y el camino no van a regalarlo. Hay que avanzar primero en dirección norte, hacia Peña Blanca para descender lo menos posible en el barranco que nace en la vertiente sur de la brecha. Luego, antes de alcanzar las paredes, nos orientamos al noroeste para alcanzar el fondo del barranco cubierto de neveros residuales. La nieve está dura y confirma nuestra elección del sentido circular de nuestra marcha.

Subimos un poco barranco arriba para abandonar enseguida la vertical de la amplia Brecha de Cachibirizas y tras un ondulado lecho tomamos un pequeño dorso que nos lleva a la pared sur de Peña Parda, justamente en el lugar en el que las placas que arrancan de la brecha se trocean convirtiendo la pared en algo asequible para su ascenso.


Había y hay un hito en la base de la pared y nada más, debería haber alguna otra que confirmara el inicio de la vía alternativa  a la existente en la Norte de Peña Parda.

La vía asciende alrededor de 40 metros de altura en una diagonal que tras un inicio medianamente inclinado enseguida requiere de apoyos de manos continuos para ganar un paso clave que rodea un pequeño saliente de la pared y que se continúa con pequeños corredores bastante erguidos que sin ser difíciles tienen cierto carácter.

Un hito medio deshecho nos confirma la vía  en un momento en que se acuesta ligeramente la pared y en la que seguimos la diagonal ascendente al encuentro del final de las calizas claras lugar en el que la pared se convierte en rampa inclinada y en la que hay una buen hito que es la clave indispensable cuando se hace la vía en descenso. Nuestros amigos han subido como unos auténticos profesionales.

La Brecha de Cacribirizas.

Estamos en la Cara Sur de Peña Parda, una enorme ladera muy erguida y coronada de gradas calizas y torreones dispersos por la ladera y todavía hemos de ascender al encuentro de una pedriza muy menuda y muy clara que recubre el casquete somital del pico.

Sería muy fácil irse directamente para arriba  y fuera dudas pero no queremos ascender hasta la cima puesto que nuestro objetivo es el Collado Sur de Telera que queremos alcanzar de la forma más económica posible de esfuerzo. Consecuentemente nos concentramos en una diagonal ascendente en dirección noroeste para ir rodeando el pico.

Son las diez y media de la mañana cuando nos detenemos en un corredor de calizas ocres  bajo unas torres para comer un poco pues queda subida todavía.

Un cuarto de hora más tarde reanudamos el ascenso y tras ascender el corredor en el que encontramos algún hito  alcanzamos la pedriza somital  cuando ya empezaba a estar un pelín mosca.

En la pedriza buscamos infructuosamente un caminillo que recuerdo y que nos ayude a rodear el pico ahora casi en dirección norte. Lo localizaremos  al alcanzar la vaga arista oeste del pico cuando ya avistamos el Collado Sur de Telera que es nuestro objetivo inmediato.

La pedriza de calizas grises está absolutamente inestable y la travesía en busca del collado será tediosa y salpicada de pequeñas complicaciones que solventaremos con paciencia, alcanzando el collado en suave descenso al que llega el corredor orientado hacia el oeste completamente lleno de nieve.

Son las once y media pasadas, estamos sobre los 2600 metros de altitud y nos queda  la Pared Sur de Telera que se puede ascender directamente por la arista sur mediante una pequeña trepada que te deposita en la rampa somital del pico. Nosotros faldeamos ligeramente hacia el este, atravesamos el nevero residual de fondo y nos introducimos en la amplia ladera buscando la arista sudeste en la que alcanzaremos el camino que sube por la vertiente norte desde la Brecha de Cachibirizas. Es un camino más tendido ya que cruza toda la pared, se asoma a la Salida de la Gran Diagonal y luego por la arista alcanza fácilmente la cima.


A las doce alcanzamos la Cima de Peña Telera cuando quieren condensarse algunas nieblas de manera completamente aleatoria. La mañana está espléndida.

Junto al vértice geodésico está una  placa en memoria de Oscar que colocaron sus amigos de Tramacastilla. Telera fue su montaña y se quedó en el Latok  haciendo lo que más quería.

Vignemale.

Hacemos algunas fotos con un horizonte norte bastante claro sobre el Pirineo Axial en el que destaca Arriel, Pallas, Balaitus, Frondiellas,  Infiernos, Argualas, Vignemal, Tendeñera… también Escarra y Lurien

Ibón de Piedrafita.

Al profundo sur se asoma Cancias, Guara, Oroel… Más cerca tocándolas casi con los dedos está Peña Blanca y la Corona del Mallo entre nieblas, Peña Parda o Peña de en Medio, Retona de Zarrambucho y Peña Gabacha, pequeña, allí toda “pincha” y desafiante llenándome de recuerdos e imaginando a aquel pastor que subiera por primera vez ayudándose de una cincha de burro.

Son algo más de las doce y media cuando nos vamos para abajo con la intención de hacer un descenso completamente diferente.


Desde la Oeste de Peña Parda he localizado perfectamente un descenso por medio de la cara sudoeste. Hay un par de neveros que nos han de servir de orientación antes de tomar el resalte que nos deposite en el corredor oeste. Conocía la arista oeste pero esta zona no.

Saxifraga opositifolia.

Un descenso fácil y sin dudas nos deposita en el resalte que bajamos tranquilamente con un solo apoyo de manos. Luego la ladera del corredor se incorpora al potente nevero residual al oeste del Collado Sur de Telera y sobre la nieve nos vamos para abajo en dirección oeste-noroeste.

No recuerdo con claridad la estructura del Barranco del Puerto pues hace ya mucho tiempo que lo transitáramos pero tentado por la vía directa cruzamos el nevero y nos orientamos hacia el Plan Tubo en dirección oeste.


Alcanzamos la parte superior de los paredones del barranco y antes de probar pues el barranco queda muy hondo y no es cuestión de embarcarse, remontamos hacia el norte hasta alcanzar la cabecera del Barranco del Puerto que es el lugar en el que los paredones pierden potencia.

Descendemos un par de tramos de nevero bastante erguidos y alcanzamos el fondo del Barranco del Puerto por el que marchamos para abajo en dirección sudoeste.

En la surgencia de la que toman el agua para el ganado nos paramos para comer. Son las dos de la tarde.

Una hora más tarde continuamos con el descenso barranco abajo en busca del Plan Tubo.

Cueva Zarrambucho.

Contemplamos nuestra vía de descenso de Peña Retona de Zarrambucho, pasamos junto a la espectacular Cueva Zarrambucho y nos bajamos al encuentro del botón de oro que tiñe de amarillo oro los minúsculos praderíos del barranco.

Gabacha.

Desde Plan Tubo.

Una serie de resaltes consecutivos van articulando el Barranco del Puerto. Mientras los vamos bajando contemplamos al frente las Peñas de Aso, Balposata, el Pilón de Acumuer, la Peña Gabacha y Retona de Zarrambucho que nos llenan de recuerdos.

Refugio de Usabas.

Retona de Zarrambucho o Ratona.

Alcanzamos el Plan de Usabas y entramos al refugio que está abierto y recién adecentado. Lo emplean mucho los espeleólogos en su tarea impenitente de explorar cuevas. Estamos a 1820 metros de altitud

Atravesamos el plan y nos colocamos en el barranco, en este punto todavía seco. El barranco gira al sudeste, echamos un buen trago de agua en la Fuente de Usabas y tras avanzar un poco por el camino que comparte lecho con el barranco alcanzamos la pista que transita por la orilla izquierda del mismo.

Alguien comenta que ya tenía ganas de pisar plano. La verdad que la subida ha sido un tanto tediosa además de llena de alicientes, vamos, un pelín pestosilla.

Un par de kilómetros de pista en suave descenso que nos permiten admirar el gamón blanco maravilloso en flor para al final atajar  finalmente un poco, cruzar el barranco y llegar al refugio Furcunfiecho. Son las cinco de la tarde y hemos liquidado 1200 metros de desnivel.

Nos bajamos hasta Bisecas, echamos una trago tras devolver la llave de la pista y  liquidamos la jornada un rato después. Otro día más.

22 may 2011

30b-11. PUNTAL DE BACHACO. 22-5-2011.



La Arista al Puntal de Bachaco desde Peña Altura.
 
Cima de Peña de Altura, Arista Este, Collado de Separación con Bachaco,y Arista Oeste. Vuelta al Collado de Separación con Altura, La Plana, Barranco Seco y Dolmen de Tella.
22-05-2011.
Salida 12 h. Llegada 15 h.
Sol.
Muy fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.
           
Mapa del Puntal de Bachaco procedente de Prames. Vía en amarillo.
 
              La mañana es espléndida  con algunas nubes de desarrollo que aparecen un poco por cualquier parte pero  que no suponen amenaza consistente lo que nos viene muy bien ya que nuestro siguiente objetivo aparece perdido en la distancia.

Llerga y Montañesa.
 
            La Arista Este de Peña de Altura se inicia bastante plana y llena de pequeñas afloraciones calizas que la hacen incómoda de caminar. Es por ello y no por la dificultad de la misma por lo que nos desmontamos ligeramente a la vertiente norte de la cresta y tomando caminillos de animales nos vamos cómodamente adelante en busca del resalte bajo el que se encuentra el Collado de Separación con el Puntal de Bachaco.


            Luego la arista cae un poco hasta el resalte terminal que aparece rocoso y vertical. Consecuentemente decidimos perder un poco más de altura y atravesando en descenso un crestoncillo rocoso tras el que encontramos trazas de camino alcanzar el herboso Collado de Separación de Altura con Bachaco.



            Aquí iniciamos el ascenso por la amplia ladera sin acercarnos a la arista. Tenemos ante nosotros cuatro lomas sucesivas, de las cuales, las dos primeras no coronaremos puesto que los caminillos de animales nos ofrecen una ruta cómoda y acertada.



            En la tercera loma alcanzamos la arista más por asomarnos a la vertiente norte que por otra cosa y ya por ella, suavemente nos llegamos hasta el Vértice Geodésico del Puntal de Bachaco o Peña de Salinas situado a 2317 metros de altitud cuando es la una del mediodía.

Barrancos del Cao y Barleto con Fulsa y Suelza.

Cotiella y Mobisones.
 
            La cima tiene un espolón que arranca hacia el norte y desde un hombro próximo contemplamos la Cabaña de la Estibeta de Montinier así como el Valle de Pineta coronado por el Fercarral y nubes. Lo mismo sucede con el Robiñera que se aprecia bastante bien mientras que el Macizo de la Munia está relleno de nubes. Ordesa está casi cubierto, muy azules y salpicados ya de nubosidad el castillo Mayor y no digamos Sestrales y Peña Oroel o Guara.

Robiñera y la Munia.

            En la zona con el horizonte más limpio aparece Montañesa, la Solana, Llerga y con los Mobisones nos acercamos a Cotiella. Sobre la que ya crece la nubosidad. Más al este, limpios pero distantes Eristes, Posets y Machimala.


Pineta.

Estibeta Montinier.
 
            Nos entretenemos un poco tratando de ver descenso por un vertical corredor que se orienta al este cuando la arista a partir de aquí comienza a descender de manera consistente para sumergir sus pies en el Cinca  muy abajo y un cuarto de hora más tarde nos damos la vuelta sobre nuestros propios pasos.

            Recorremos el tramo de arista alomada hasta alcanzar la pala de descenso al collado y aprovechamos para  distraer la vista a con ambas vertientes sin prisas ya que la nubosidad de desarrollo todavía no es amenazante.

            Hemos desechado la idea de faldear directamente por la cara sur  hasta la Plana porque hay un par de barrancos que no nos han dado buena perspectiva de futuro. Así que, desde el collado remontamos el resalte por su vertiente norte hasta alcanzar un cuello verde inmediatamente al oeste del mismo y por allí nos vamos para abajo.

Detalle de torvisco del pirineo a Daphne cenorum.
 
            Se trata de una ladera herbosa, primaveral y medianamente erguida, recorrida por multitud de caminillos de ganado que nos va a permitir una travesía rectilínea y en descenso uniforme guiados por el depósito de agua que hay en  la Plana, lugar en el que se encuentra un todoterreno con un par de ocupantes. No hay mucho personal por aquí.

            No nos pararemos a comer puesto que hemos decidido hacerlo abajo y sin querer tomamos un ritmo de descenso persistente que termina por cansar las rodillas en tan largo faldeo lateral.

            Ni siquiera nos llegamos hasta el depósito pues todavía tenemos agua sobrada. En las zonas calizas el agua es algo que hay que controlar en cualquier época, incluso en primavera.
 
En  Barranco Seco.
 
            Tomamos la pista y los correspondientes atajos del camino sobre la misma y nos llegamos a la Cabaña Buxarbala apartándonos ligeramente del camino. Tenemos la costumbre de mirar siempre las cabañas, refugios o abrigos para ver su estado y posibilidades. Consideramos de enorme valor la conservación de las mismas como forma de facilitar la vida en la montaña. Este Pirineo debería estar cosido de ellas pero ni es negocio, ni la gente las conserva como consecuencia de la mala educación. Esta se encuentra sucia y en deficiente estado, al igual que un importantísimo número de ellas que en una docena de años estarán absolutamente inservibles.

            El coche con sus dos paseantes nos adelanta en la pista. Ya sabemos que el disfrute de las mismas es arbitrario y vulnera los derechos de casi todos pero es una más de las múltiples chapuzas que soportamos en este país. Nosotros proseguimos para abajo con ritmo persistente. Es el procedimiento para que el camino de vuelta se nos haga más corto que el de ida.

            Llegamos a la fuente de las inmediaciones del dolmen cuando son las tres de la tarde y a la vez que un nutrido grupo que ha subido desde Bielsa por el Camino del Canal y que ha llegado con sed puesto que el mediodía está resultando muy cálido por aquí abajo.

Solana y Montañesa desde Tella.
 
            Nosotros liquidamos aquí nuestra jornada en la que hemos movido 1100 metros de desnivel, cogemos la furgo que al sol está bastante calentita y nos movemos en busca de refrescarla  para parar enseguida en una profunda sombra y comer como unos mariscales. Luego, a media tarde, para casa. Nos queda Pirineo para rato.