14 oct 2011

55-11. CABET, PEÑA Y PUNTA DE LA PALA MONTINIER DESDE PINETA. 14-10-2011..

 
Cabet, Peña y Pico de la Pala Montinier desde el Ibón del Cao. 13-10-11.

Embalse de Pineta, Barranco Montinier, Estiba de Montinier, Portillo Tella, Cabet, Peña de la Pala y Punta de la Pala Montinier.
14-10-2011.
Salida 08 H. Llegada 16 H.
Sol.
Fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.
 
Mapa de Cabet, Peña y Punta de la Pala Montinier procedente Prames. Vía en amarillo.

            A finales del Verano del 2003 hacíamos una incursión en la Arista de las Tucas desde Revilla Subíamos directamente al Pico de la Pala Montinier y desde allí nos íbamos hacia el oeste pero no nos quedó el tema demasiado claro y queríamos volver. Lo hacemos hay 14 de Octubre de 2011.

Estibeta Montinier.
 
            Estamos aparcando en el Embalse de Pineta a 1150 metros de altitud y son las ocho y media de la mañana cuando cruzamos por la presa del embalse para tomar un camino conocido que nos conducirá para arriba hacia la Estibeta Montinier.

            Tomamos la pista que enseguida se va hacia el oeste para pasar junto a un refugio de pescadores pero nosotros la dejamos enseguida para incorporarnos a un camino con hitos que conocemos y que  volverá a coincidir con la pista que sube hasta la Estibeta de Montinier desde Bielsa.

            Unos minutos después alcanzamos de nuevo la pista cuando transita entre prados y de nuevo la abandonamos siguiendo el GR. que conduce al Portillo de Tella.

            El camino está muy transitado y sumergido en un viejo pinar asciende lazada a lazada para incorporarse al Barranco de Montinier sin alcanzarlo.


            Sobre los 1550 metros de altitud coincide de nuevo con la pista frente a una borda bastante deteriorada y allí, camino y pista llanean en dirección prácticamente sur a lo largo de un kilómetro o poco más.

            Cuando alcanzamos el Barranco Montinier, el camino se separa de la pista y en dirección sudoeste se introduce en la Estibeta de Montinier, una zona de pastos en la que los bojes y los pinos negros disputan el terreno al praderío.
Cabaña Montinier.
 
            El camino, viejo y descarnado, está lleno de bloques calizos de medianas dimensiones que deben ser un tormento para las vacas y que recordamos cubierto de hielo el día que lo conocimos. Enseguida se arrellana y alisa entrando a la zona de praderío en la que se encuentra la Cabaña Montinier a 1700 metros de altitud. Son las diez de la mañana cuando pasamos junto a la cabaña y siguiendo las balizas proseguimos atravesando la Estibeta en la que pastan caballos, vacas, ovejas y algún rebeco.

Mallo Grande de camino al Portillo Tella.
 
            El praderío se articula en tres escalones y enseguida alcanzamos el intermedio en el que hay una balsa para agua hecha de obra. Poco más arriba alcanzamos el rellano superior que nos acerca al corredor que baja del Portillo Tella mostrándonos en todo su esplendor la Cara Norte del Mallo Grande.

Fulsa y Suelza.
 
            El praderío se inclina y le salen piedras. Nosotros progresamos por un lomo herboso hasta alcanzar el resalte de calizas claras que estrangula un tanto el amplio corredor al que nos dirigimos.

Vertiente Norte del Portillo Tella.
 
            Unas cortas zetas para subir de grada en grada nos permiten superar el resalte y nos depositan en medio del corredor en el momento que se amplia y se cubre de praderío.

            La senda atraviesa el amplio corredor de este a oeste para volver luego a la zona este, lugar en el que alcanzamos el Portillo de Tella situado a 2067 metros de altitud cuando son las once menos veinte.

            Almorzamos al abrigo del viento en las rocas del  amplio collado mientras contemplamos la vertiente sur recordando nuestra última subida por allí a la Peña de Altura. En los valles hay una cierta neblina de poco desarrollo que los rellena y algunos girones que quieren ir para arriba pero no pasarán de las medias laderas.

Cabet en primer plano.

            Son las once cuando nos saludamos en la distancia con un montañero que se irá por la arista hacia el este mientras que nosotros lo haremos hacia el oeste.

Portillo Tella, Bachaco y Altura.
 
Faja Palomín.
 
            Prácticamente de llano por la cabecera de la pradera alpina que llega hasta el collado marchamos contemplando el resalte del Cabet y el inicio de la Faja Palomín de la que arranca la pared somital sur de la Arista de las Tucas. Por debajo de ella hay un paredón que se asienta en el praderío inferior por el que discurre la pista también hacia el oeste.

            Hay un embudo en la faja y debajo un corredor que permite el acceso desde abajo pero nosotros vamos en suave ascenso con la intención de atravesarlo llegando por encima del corredor.

La Sur del Cabet.
 
            Encontramos caminillos de animales que nos facilitan el tránsito por las pedreras descompuestas y alcanzamos el embudo herboso con el que remontamos ligeramente hasta  enfrentarnos a la ladera sur de la arista justamente al oeste de los Paredones del Cabet.

            Localizamos algún hito en la pedrera bajo las paredes y ascendemos con ellos la faja en dirección norte.

            Se trata de una pared de calizas claras compuesta de barras algo tumbadas rotas por fisuras y corredores poco incrustados en la pared que se puede subir por muchos lugares pero que en cualquier momento te obliga a dar algún rodeo o realizar pequeñas travesías en busca de los escalonamientos fáciles de la pared.

            Ascendemos bien, hacemos algún hito, empleamos las manos con frecuencia pero todo dentro de un tono asumible. La pared se acuesta un poco y nos deposita en la arista por encima de los Paredones de la Este del Cabet.
 
Peña de la Pala Montinier.
 
            Estamos a 2400 metros de altitud y por delante disponemos de una arista alomada y fácil que recuerdo vagamente, quizás es el tono general de la misma ya que accedimos en su día a la arista más al oeste.

Hay un primer promontorio dentro de una arista que va ascendiendo poco a poco al que se accede cómodamente a toda cresta salvo los últimos metros que faldeamos ligeramente al sur.


No presenta notoriedad puesto que tras un pequeño tramo de inflexión la arista sigue en ascenso en busca de un siguiente diente, característico por contar en su cara nordeste con una cueva abrigo de rebecos a juzgar por su orientación y por su base rellena de ortigas.

Antecima de la Punta de la Pala.
 
El ascenso no tiene otra historia que ir distrayendo la vista de aquí para allá. Es una pena que haya una cierta neblina en el fondo de los valles que empobrece la vista.
 

Creo que se trata de la Peña de la Pala acotada a 2556 metro de altitud pero aquí también hay un lío tremendo lío con los mapas. Mi altímetro por si sirviera de algo, anda por allí.

 
Todavía quedan un par de promontorios en ascenso con los que iremos subiendo unos metros más  y finalmente desde el segundo aparece una cima alargada con un hito grande de piedras. Hay que bajar unos pocos metros y ascender suavemente una arista tendida que nos deposita en la Cima de la Punta de la Pala acotada según un cartelón del Embalse de Pineta a 2593 metros de altitud. Son las doce y media de la mañana.

Ordesa desde la Punta de la Pala Montinier.
 
La arista prosigue hacia el oeste, ahora en claro descenso y realiza un quiebro en su alineación,  conducen a cimas como Cabez, Siso, Verdes, Marías… al fondo queda todo el Macizo de Ordesa. Al Sur las Gargantas de Escuain y al Norte el Valle de Pineta, el resto queda bastante difuminado por la neblina, excepción hecha del Circo del Cao.

Puntal de Bachaco y Peña de Altura desde la Punta de la Pala.
 
Permanecemos en la cima alrededor de un cuarto de hora y seguidamente iniciamos el regreso por la arista siguiendo aproximadamente el mismo camino hasta que alcanzamos el hito que he colocado al llegar a la arista marcando el lugar en que hemos de abandonarla.

Enseguida de iniciar el descenso de la pared perdemos los hitos y tomamos un corredor herboso y escalonado que nos parece el que hemos utilizado para subir.

No será así, pero al final del corredor hay que salirse del mismo porque se corta y tenemos que hacer una travesía sobre unas placas bastante lisas que superaremos en adherencia. Luego, unas viras un tanto estrechas y regularmente escalonadas nos obligan a prestar toda la atención y poner el máximo cuidado pero nos sacan de las placas y nos depositan en la ladera mixta bajo las mismas.

Peña de Altura.
 
Hemos alcanzado la Faja Palomín y tras comprobar que hemos bajado 100 metros más al oeste, tomando caminillos de animales nos volvemos al encuentro del Portillo de Tella.

No llegaremos hasta el punto bajo del mismo al que llega la senda sino que aprovechando una rotura de la pequeña barrera rocosa que ocupa la parte oeste del amplísimo collado nos, vamos directamente para abajo al encuentro del camino.

 
Luego de alcanzar el camino, ponemos en marcha el piloto automático y dejamos que nos baje hasta el abrevadero. Cogemos agua que mana fresquísima y nos vamos a comer a la Cabaña Montinier. Son las dos y media de la tarde. La cabaña está limpia, tiene leña dentro pero nada de mobiliario.

Media hora más tarde reemprendemos camino hasta la pista, nos cuesta un cuarto de hora y otro tanto recorrerla hasta que la abandonamos para introducirnos en el camino, que liquidaremos con otra media hora de persistente ritmo pero sin excesos. Son las cuatro de la tarde.

Nada más alcanzar la orilla del embalse, buscamos un lugar discreto al sol y nos metemos un relajante remojón que nos alivie de los 1500 metros de desnivel que hemos hecho en la jornada. Nos queda la vuelta a casa que se nos llevara casi un par de horas con el sol en la cara durante casi toda la Guarguera.      

13 oct 2011

54-11. PUNTA SUELZA POR EL CAO. 13-10-2011.

Suelza desde la Pleta del Cao.

Puente sobre el Cinca de Bielsa, Barranco del Cao, pleta e Ibón del Cao y Cara Sudoeste. Descenso por la Plan de Chisarzes, Corredor Noroeste, Pleta y Barranco del Cao.
13-10-2011.
Salida 08 h. Llegada 18 h.
Sol.
Bastante fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Suelza procedente de Prames. Vía en amarillo.

            Hace ya un porrón de años, era allá por el 87, cuando pretendíamos bajar de Urdiceto a Bielsa por el Barranco del Cao. Mi chica llegó muy tocada de los pies y allí se quedó el proyecto. Nos dirían: “…oh, no hubieran encontrado el camino, está muy cerrado y es malo”. En aquella ocasión no íbamos a Suelza.

Años después, al menos si alcanzamos el Collado del Cao por dos veces en el mismo día con motivo de hacer Fulsa primero y Suelza después fue en el 98 y bueno, fue una jornada de descubrir, aunque casi siempre lo suelen ser.

Son las ocho de la mañana y hemos dormido en Bielsa. Nos hemos levantado con el clarear del alba pues estamos a 13 de Octubre de 2011 y nos ponemos en camino bajando al Puente sobre el Cinca y tomamos el camino que arranca en la orilla izquierda y que indica cuatro horas al Ibón del Cao.

¡Ya será menos!, pensamos  mientras que el camino asciende suavemente por entre viejas terrazas de viñas, balizado de amarillo y blanco, en dirección nordeste y al encuentro del Barranco del Cao que baja por medio de un espeso pinar. Hemos partido rondando los 1000 metros de altitud.

Barranco del Cao que coincide con el de Barleto.

El camino está bastante cerrado pues hace tiempo que no se ha limpiado pero está algo transitado a pesar de que las indicaciones del senderismo local lo califican como difícil.

Con algún sube y baja y música de fondo de barranco rumoroso nos acercamos al mismo pero tardamos en alcanzarlo. Comprobaremos que no es fácil hacer tanto ruido con tan poco agua.

Alcanzamos el barranco, sobre los 1400 metros de altitud, en el lugar en el que el valle se divide: una rama  se va al este como Desagüe de los Ibones de Barleto y la otra  sigue fundamentalmente al norte como desagüe del Ibón del Cao.

En algún momento habíamos pensado hacer el camino de los Ibones de Barleto y luego empalmar por arriba con el Cao pero visto lo visto, de abandonar el camino nada de nada y en la confluencia de barrancos no advertimos ningún indicio de camino aunque fuera poco transitado.

Se nos va una hora en alcanzar una vieja borda deshabitada en la orilla derecha del barranco. Y siguiendo la orilla derecha del mismo nos vamos para arriba por un camino que bien balizado menos en un corto tramo, que sucede al rellano de la borda y en el que lo perdemos, se dedica a atravesar barranquillos subsidiarios que secos, nos muestran un bolerío granítico muy redondeado para estar tan próximo a la arista que limita el barranco por el oeste y de la que se han desprendido.

Serán nueve barrancos los que habrá que atravesar en un camino tedioso, descompuesto, erguido e inestable que se desarrolla sobre la morrena lateral del valle. Pero no todo lo relativo al camino es malo: subimos a la sombra de la mañana y con la pendiente del camino es algo que hay que saber agradecer.

Portillo Tella.

Puede ser uno de los caminos más malos que hayamos recorrido pero a pesar de ello ganamos altura y tras atravesar un penúltimo barranco  de tres ramas, los pinos comienzan a clarear y aparece la pradera alpina  a la vez que la pendiente se acuesta.

Estaremos sobre los 2150 metros de altitud y hemos ido girando un tanto al este con lo que entramos en el umbral del circo colgado y, prácticamente llaneando, iniciamos la travesía de la Pleta del Cao, un puerto de altura completamente vestido de hierba absolutamente socarrada y en la que meandrea un  débil barranquillo en la parte sur.

Agujas del Collado del Cao.

El praderío es de enormes proporciones y está estructurado a dos niveles  entre los que salta una pequeña cascada prácticamente sin agua.

Cruzar la Pleta del Cao se nos lleva media hora prácticamente y son las once y veinte cuando alcanzamos el Ibón del Cao situado a 2320 metros de altitud. Nos ha costado lo suyo.

El apacible Ibón del Cao, 24 años después de lo previsto, que no es nada.

Se trata de un ibón redondeado de dimensiones medianas y poco profundo que ocupa la parte alta del circo rodeado por paredes en su mitad nordeste.

Almorzamos al sol mientras contemplamos la belleza serena y solitaria del ibón al contraluz del sol de la mañana que nos ha alcanzado en la Pleta.

Bajaremos por el crestón izquierdo y visible de ese corredor.

Al norte tenemos el Collada del Cao y sus tres Agujas entre la Brecha y el Collado. Al nor-noroeste la espléndida Aguja de Punta Fulsa o Fuesa, de nombre funesto y de no demasiado agradable recuerdo. Al nor-nordeste la mole de Punta Suelza con una espléndida pared que vamos a subir.

Al este del ibón las verticales paredes metamórficas impiden el paso  para bajar del Plan de Chisarzes, lugar desde el que podremos contemplar los Ibones de Barleto, pero… hay un corredor un poco más  al sureste con un tremendo cono de deyección que aparentemente no tiene resaltes en la parte alta o al menos yo no los advierto al alejarme un poco al frente del mismo para visualizarlo.

           


Son casi las doce cuando dejamos el ibón a nuestra derecha y ascendiendo el praderío de fondo tomamos un corredor bastante tendido que se orienta directamente a la Brecha del Cao. Subimos unos pocos metros con él y alcanzamos un pequeño rellano herboso en la vertical de la Brecha por debajo de las pedrizas metamórficas que sustentan las tres agujas.

Somital del Ibón del Cao.

Nuestra vía va a consistir en atravesar toda la pared de oeste a este y para ello iniciamos la travesía en la terraza herbosa que en un punto intermedio se va hacia arriba contándose enseguida y reanudándose un centenar de metros más arriba. A toro pasado creemos que deberíamos haber ascendido por la rampa pero…

 
Atrás Fulsa.

Tras atravesar la rampa continuamos por una pared más descompuesta que erguida, se puede ir por cualquier parte pero ninguna es cómoda. Hemos de atravesar un par de corredores  también muy descompuestos y tenemos que emplear las manos para buscar pasos más seguros en un terreno que se ha puesto bastante tieso.
Pleta del Cao.
Travesía adelante y pasados los corredores nos aproximamos a una zona de placas poco amables ante las que decidimos tirar un poco más de frente para arriba. La pared está muy erguida pero es más segura. Son una cincuentena de metros que hay que hacer con mucho cuidado hasta que la pared se acuesta un poco ya bastante próxima a la arista oeste del pico.

 

La continuación es fácil y enseguida alcanzamos la arista y el camino que ha llegado a la misma por la vertiente norte.

Nos aproximamos a la antecima oeste que está defendida por unos paredones interesantes, primos de los de las Agujas y la senda se orienta hacia la cara sur, muy llana, faldeando las paredes de la antecima. Luego, suavemente prosigue en ascenso por un enorme canchal calizo ascendiendo en diagonal de manera persistente hasta que se asoma el vértice geodésico.

Ibones de Urdiceto.

Es la una y media. La Cima de Punta Suelza está a 2972 metros de altitud. Ha sido una dura subida de 2000 metros de desnivel que no es ninguna tontería.

Machimala.

Fulsa.

El paisaje es extraordinario y no faltan a la cita visual casi todo Ordesa por comenzar en algún lugar, el Circo de Troumouse, el Midí de Bigorre, la Arista Fronteriza de Bielsa, el Macizo de Neouvielle, Machimala, Perdiguero-Portillón, Posets, Eristes, Cotiella, Turbón, Montañesa, incluso Peña Oroel y el tajo de mañana al oeste del Portillo Tella. Debajo están los Ibones de Urdiceto y la pista que serpentea hasta el represado.

Plan Chisarzes.

Un cuarto de hora más tarde iniciamos el descenso pero no vamos a desandar camino sino que nos vamos para abajo en dirección sudoeste hasta salir de la pedrera e incorporarnos a un hombro que presenta la ladera antes de convertirse en arista.

En este punto  que puede ser de retorno si no sale bien nuestro proyecto, estaremos sobre los 2800 metros de altitud, abordamos el descenso de un resalte más consistente que nos ha de bajar hasta la cabecera del Plan de Chisarzes, una majada alta  e inclinada hacia la Cubeta Lacustre de los Ibones de Barleto.

Superior de Barleto.

Inferior de Barleto.

Antes de alcanzar la cabecera de la arista que recién nacida aquí se va a alargar en dirección oeste-sudoeste faldeamos un poco  hacia el sur para contemplar desde un lugar privilegiado los Ibones de Barleto. Primero vemos el Ibón Bajo de Barleto situado ligeramente por debajo de los 2500 metros de altitud, acorazonado, mermado de nivel pero elegantísimo y enseguida el ibón Alto de Barleto, unos metros más arriba y más irregular y completamente lleno.


Luego, pasado el primer promontorio alcanzamos la arista y en suave descenso nos ocupamos en escudriñar cada una de las cabeceras de los múltiples corredores que nacen en la misma, los primeros descontados ya  que mueren en las placas verticales del este, luego vendrán los que buscamos.

Pasadas las cabeceras de las primeras brechas aparecen embudos metamórficos de entrada a corredores que, o se cortan inmediatamente, o no tienen el aspecto deseado; sabido que la estampa de un corredor difiera bastante si se contempla desde abajo o desde arriba.

El Cao queda lejos hondo desde la cabecera del corredor.

Ya estamos a punto de desistir y darnos la vuelta sobre nuestro pasos cuando me voy para abajo en busca de la cabecera de otro corredor. Rosa se queda esperando.

El cono de entrada es muy terroso y rojizamente metamórfico, lo buscado. No es excesivamente erguido pero se pierde la vista a pesar de que no se estrangula y ya puestos allí intentaré ampliar y precisar la visión del mismo.

A la izquierda del corredor hay un crestón que aparece inicialmente bastante escalonado. No me cuesta nada, me digo, y me voy para abajo fácilmente. Terminará bajando un buen tramo hasta que el crestón de pone vertical  y desde allí me permite contemplar todos sus secretos.


¡Baja por el crestón! ¡No estrés al corredor!

Mi chica que me ha visto destrepar el crestón se viene tras de mí mientras yo vuelvo a su encuentro hasta casi la cabecera del mismo para destrepar juntos. Está muy escalonado y bastante descompuesto además de muy erguido pero se baja bastante bien ya que los asentamientos de pratenses tienen poco desarrollo pero compactan el terreno.

Bajaremos alrededor de 75 metros gasta que alcanzamos un especie de repisa en la cabecera de un potente pilar. Allí nace una vira bastante amplia inclinada y descompuesta que se incorpora al fondo del corredor 25 metros más abajo. El descenso es fácil pero lo más importante es que ya se ve el corredor entero coincidiendo con lo que yo había visto desde el ibón a la subida.


Ya en el corredor incluso patinamos algunos tramos estrechos y muy erguidos, sorteamos algunos  inseguros  o con piedras poco estables pero bajamos mejor de lo esperado hasta introducirnos en el cono de deyección que también patinamos en su mitad superior.

Con las botas llenas de pedreguilla nos bajamos hasta el barranquillo para remojarnos los pies y comer. Son las tres de la tarde, estamos a 2280 metros de altitud y nos hemos bajado los 300 metros del corredor soñado olvidándonos de la pestosa pared sudoeste de Suelza.

Media hora más tarde, con el ritmo de resistencia nos vamos para abajo. La jornada va un pelín cargada.

Atravesamos la Pleta del Cao, descendemos la parte inferior de la misma hasta alcanzar la pared y bajamos al sol el camino que irá atravesando los barrancos sucesivos.

Madre con hijo.

Volvemos a perder el camino en el mismo lugar que a la subida pero recuperado nos llegamos a la borda que se encuentra sumergida entre zarzas.

Poco más abajo alcanzamos el barranco, echamos un buen trago de agua y proseguimos impenitentemente el descenso con ganas de ver la calabaza de rebiqué pintando a todo color la huerta del inicio del camino.

A unos metros de alcanzar la carretera y en el Barranquillo Plañera que tiene unas preciosas pozas perfectamente cinceladas en la pared  soltamos las mochilas y nos pegamos un remojón compartiendo el remojo con las hojas de fresno que flotan amarillas sobre la superficie del agua.

A las seis y media estamos en la furgo. Hemos conocido el Barranco del Cao cuyo camino no permite, en una buena parte, ni siquiera poner el piloto automático y para ello hemos pagado un peaje de 2000 metros de desnivel pero conocer un trocito de Pirineo no tiene precio. 

6 oct 2011

53c-11. PICO DE PINETA CON VUELTA POR EL PUERTO NUEVO. 6-10-2011.

Vertiente sur del Pico Pineta.

Refugio de Tucarroya, Ibón de Marboré, Cara Sur y Arista Oeste. Descenso al Ibón de Marboré, con vuelta por el Rellano de Marbore hasta el Refugio de Tucarroya. Descenso por el Corredor Norte, Puerto Nuevo de Pineta y Embalse de Gloriettes.
06-10-2011.
Salida 08 h. Llegada 16 h.
Sol.
Fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Pineta procedente del IGN francés. Vía en amarillo.

            Once horas dentro del saco de dormir, aunque la comodidad de las colchonetas del Refugio Tucarroya es notable, nos regalan una noche larga y no os digo una cosa por otra ya que a la una y media consulto la hora en el móvil. Pero se está caliente, no se suda nada, ninguna piedra se da la vuelta, no hay que consultar el mapa, así que aguantamos hasta las siete y media, hora prudente a la que nos disponemos a comenzar el 6 de Octubre de 2011. ¡Nos levantamos sin llorar ni nada!

             Recogemos y desayunamos dando tiempo a que se espabile la mañana y a las ocho y media, con poca mochila nos ponemos en camino descendiendo por el Corredor Sur de la Brecha Tucarroya.

No necesita presentación.

            Setenta metros más abajo está el Ibón de Marboré todavía medio somnoliento y como contraste, el Glaciar del Perdido luce esplendorosamente luminoso. ¿Quién no le hace una foto?

Sin siquiera llegar a la orilla del ibón, estaremos ligeramente por encima de los 2600 metros de altitud, abandonamos el camino y nos acercamos a la pared sur del pico. que está fundamentalmente vestida de placas calizas bastante lisas aunque algo fisuradas.


Pasamos bajo la entrada del primer corredor y avanzando unos metros tomamos el segundo. Se trata de un corredor bastante tumbado que inicia una larga travesía de la Pared Sur del Pico de Pineta de oeste a este. Ayer visualicé incluso una amplia rampa herbosa que sale de la vertical de la orilla este del ibón pero no es necesario ir en su busca.


El corredor es cómodo si se utiliza el inicio de la placa superior y con él nos subimos unos primeros metros hasta que se sumerge en una amplia ladera, medianamente inclinada  y llena de opciones. Se puede ir un poco por cualquier parte pues se trata de una serie de escalones de reducida potencia que están muy fraccionados. Consecuentemente, proseguimos rumbo este-nordeste y en suave ascenso.


Poco más arriba se asoma el casquete somital del pico que nos ha de servir para confirmar nuestra dirección y enseguida comenzamos a encontrar hitos que van para arriba provenientes de la rampa herbosa que arranca de la orilla este del ibón.

Ponemos en fuga a una manada de rebecos y con frecuentes paradas para contemplar el espléndido Cresterío de las Tres Sorores y aledaños nos vamos para arriba aproximándonos a la arista


Subimos jugando con el sol que se va elevando por encima del casquete somital del pico y finalmente alcanzamos la cresta en un pequeño resalte inmediato a la Brecha Oeste desde la que contemplamos el Circo de Estaube que recorriéramos ayer y al que volveremos luego.

Pineta.

Atravesamos la pequeña brecha sin ninguna dificultad y nos dirigimos para arriba entre grandes bloques de calizas ocres colonizadas de líquenes blancos muy cerca de la arista.

Son las nueve y media de la mañana cuando alcanzamos la Cima del Pico de Pineta   situada a 2861 metros de altitud.
Ferqueral, Capilla, Blanco... Munia y Robiñera.

Desde la cima contemplamos Los Picos de la Fenetre y Forcarral y la arista que se alarga hacia el norte en busca del Blanco, el de la Canau, el Tormacal y los de Estaube antes de que nuestros ojos se lleguen al Circo de Troumouse. Contemplamos la Estiba arrancando de La Larry, el Valle de Pineta ahogado entre pinos, Las Marías, La Suca y la Vertiente Norte del Parque Nacional de Ordesa casi de manera monotemática.

Los Astazu y el Tucarroya están tan inundados de sol que casi hacen mal a la vista y permanecemos un buen rato contemplando horizontes que ya visualizáramos ayer desde el Pimene.

Alrededor de los diez nos vamos para abajo un poco sobre nuestros pasos pero sin preocuparnos demasiado, la pared suavemente inclinada permite múltiples alternativas.

Tenemos como objetivo alcanzar la Orilla Este del Ibón de Marboré y darnos una vuelta por la parte este del Balcón de Pineta

En una media hora relajada de descenso salimos de la pared y en dirección sudeste  nos acercamos al límite del circo atravesando una irregular planicie salpicada de ibonciechos que están prácticamente desecados y junto a los cuales hay abundantes instalaciones de vivac aprovechando los depósitos de lodos grises como las calizas de la zona.

Contemplando la faja de salida de las Terrazas de Bellavista y la Faja Tormosa nos llegamos hasta las inmediaciones de la llegada de la Senda que parte del fondo del Valle de Pineta. No iremos más allá puesto que resultaría ocioso tratar de localizar las cascadas ya que el barranco está prácticamente seco.

Desde allí y orientándonos al oeste ganamos la parte alta de un suave promontorio que se prolonga hacia el ibón y que divide el altiplano en dos. Es un estratégico lugar para contemplar  el rellano de Marboré que no tiene nada de llano como ya sabíamos.

Pico Tucarroya.

Desde la parte alta del promontorio nos acercamos en suave descenso hacia el ibón y desde allí iniciamos un largo rodeo por la orilla sur y este del mismo hasta alcanzar la senda que inicia el ascenso al refugio de Tucarroya.

Alcanzada la senda, buscamos un lugar al sol abrigados de la brisilla que corre y nos sentamos a almorzar, son las once y cuarto.

Brecha Tucarroya.

Un cuarto de hora más tarde reemprendemos camino, subimos el corredor y nos llegamos al Refugio de la Brecha Tucarroya cuando son las   doce menos cuarto y está llegando el sol.

Recogemos y enmochilamos todo tranquilamente, dejamos el refugio perfectamente recogido y a las doce ponemos rumbo norte yéndonos corredor abajo.


Y como a pesar de que el terreno está muy descompuesto y hay que prestar atención, se baja mejor que se sube y eso que ahora vamos a bajar todo el corredor puesto que no vamos a retornar a Gloriettes directamente, vamos a darnos una vuelta por el Puerto Nuevo de Pineta.

Para ello, abandonamos el camino que se sale del corredor y proseguimos para abajo dejando el Gendarme a nuestra izquierda. Bajamos eligiendo las zonas con mejores materiales pero encontramos de todo, especialmente zonas con materiales muy sueltos y desde luego no pisados.


Pero como lo que queremos es bajar lo hacemos hasta alcanzar el cono de deyección del corredor donde los materiales están más asentados y la pendiente se ha suavizado de manera notable,  pasado un tramo que tras un pequeño rellano nos ha llenado de incertidumbre aunque solamente hay sido momentáneamente.


Poco después alcanzamos el camino que sube al Puerto Nuevo de Pineta y en un caos de bloques de grandes dimensiones situado a 2250 metros de altitud dejamos las mochilas a la sombra de uno de ellos y tomaos el camino con dirección al puerto. Nos hemos bajado 400 metros de corredor.

El camino en dirección este, primero llanea, luego busca la base del pedregal para atravesarlo parcialmente y prosigue a través del mismo, ya en ascenso, en busca de un crestón que nos aproxima a la ladera norte del mismo.

Vertiente Oeste del Puerto Nuevo de Pineta.

Muy transitado a pesar de que no conduzca a ningún lugar notorio y siempre lleno de hitos, termina por incorporarse al fino pedregal que compone la ladera sudoeste de la Punta la Capilla y suavemente en ascenso por la pedriza alcanza el amplio collado del Puerto Nuevo de Pineta a 2500 metros de altitud.

Pineta.

Al sudoeste del puerto nos achican los verticales paredones del Ferqueral en cuya base hay un abrigo de escaladores; al este un amplísimo corredor acoge un no demasiado transitado caminillo que baja a Pineta y al nordeste, un caminllo similar se encumbra en la descompuesta ladera que conduce a la capilla previo paso por una antecima que tiene muy buena estampa desde Estaube.  Tenemos que conocer este camino, lo tenía en mente y ahora hemos venido hasta aquí para reafirmar nuestro propósito.

Cinco minutos más tarde desandamos camino para volver al encuentro de las mochilas. Hemos empleado casi cuarenta minutos en subir y veinte en bajar pues es la una y media un pelín pasadas.

El Gendarme del Corredor a la Brecha Tucaroya.

Entre el sol y la sombra que proporciona el bloque y situados de frente al Corredor de la brecha Tucarroya nos sentamos a comer y a contemplar unas perezosas nubes de escasísimo desarrollo que andan desperdigadas por el cielo.

Media hora más tarde, son las dos nos ponemos de nuevo en marcha dispuestos  a regresar y lo hacemos por camino, cosa rara, y con el piloto automático puesto, lo que no nos impide recoger un poco de basura que dejamos escondida  ayer después de la comida.

El cielo se va cubriendo. De mala gana llegan algunas nubes del sur y se levantan las que estaban acostadas en los llanos del norte. Nosotros bajamos persistentemente y alcanzamos con el camino las inmediaciones del Barranco de Estaube, para atravesar el praderío, barranco incluido y llegarnos a la Cabaña de Estaube situada sobre los 1760 metros de altitud.

Cardo.

Se trata de una cabaña pastoril  de reducidas dimensiones, de frecuente uso pero que está abierta para  montañeros siempre con los debidos cuidados. Justamente cuando la abandonamos dejándola perfectamente cerrada, quieren caer unas gotas diminutas y desperdigadas que no irán a más.

Cruzamos de nuevo el barranco por el puente, contemplamos la cascada que está en las inmediaciones del puente y seguimos camino, ahora en sentido contrario de algunos paseantes que van para arriba.

Lac des Gloriettes.

Llegados al puente de las inmediaciones de la cola del embalse decidimos volver por la orilla derecha del mismo alcanzando uno de los entrantes del embalse y teniendo que dar un poco más de vuelta. Mi chica desiste y vuelve por la orilla izquierda.

Son las cuatro y media de la tarde cuando llegamos al aparcamiento hoy hemos subido 625 metros y bajado 1625 en una jornada ligera.

Luego bajaremos hasta el cruce de carreteras y nos subiremos al Circo de Troumouse para dar una vuelta hacia la zona de los Ibones de Aires y contemplar las espléndidas paredes del circo en completa soledad.

En Gavarnie, por la noche llueve un poco pero el programa está liquidado y las nieblas bajas nos acompañarán hasta la frontera del Portalet en el viaje de vuelta.

También puedes ver el Comienzo.