7 ene 2013

2-13. PICO CANAL ROYA PARA COMENZAR EL 2013. 7-1-2013.

Canal Roya desde el Pla de  la Gradillera.

Aparcamiento del Valle de Aneu, Centro Pastoral, Pla de la Gradillera, Col de la Gradillera y Arista Norte.
07-01-2013.
Salida 11 h. Llegada 15 h.
Sol.
Muy fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Canal Roya procedente de Prames. Vía en amarillo.

            El Valle de Aneu es uno de los paraísos invernales con los que cuenta el  Pirineo. Nosotros lo conocemos bien pues lo tenemos a mano. Siempre hay gente paseando, raqueteando, esquiando y jugando con la gente menuda. Su aparcamiento suele estar lleno a rebosar en días festivos y terminas aparcando en la carretera como puedes. Algunas veces los coches han llegado hasta el Portalet.

            Hoy es 7 de Enero de 2013, día medio festivo, y nos vamos a estrenar la temporada con los esquís aprovechando que  las aglomeraciones vacacionales ya han pasado.

            Son las once de la mañana cuando nos calzamos los esquís a la entrada de la pista que da servicio a la zona pastoral sobre los 1720 metros de altitud. La mañana está espléndida con inversión térmica y la nieve estupenda, muy trasformada y todavía un pelín dura pues el sol todavía no la ha calentado y el rehielo nocturno ha sido importante.

Campana de Aneu y Gralleras Norte.
 
            El Puente del Barranco de Aneu está sin nieve y pasamos con cuidado sin descalzarnos para introducirnos en el rellano de la Centro Pastoral en dirección oeste. Hay amplias y abundantes huellas que llevan al personal en esa dirección.
 
Pico de Aneu y Peña de la Glera.
 
            Ascendemos suavemente el primer resalte tras el que aparece el Rellano de la Cabaña Senescau y también tranquilamente vamos ascendiendo el largo y amable resalte que conduce a un marcado collado entre rocas limpias de nieve, lugar desde el que se observa ya los campos superiores del circo. El corredorcillo final tiene ya alguna afloración caliza.

Peña de la Glera.

            Un nuevo rellano se yergue suavemente para transitar la cara norte de la Peña de la Glera a la sombra de la mañana mientras adelantamos y nos adelanta gente pues paramos con unos conocidos a charlar un poco.
 

            Vamos por la parte alta del circo para atravesar muy arriba el barranquillo que nace en las laderas de Peña Blanca y accedemos también por arriba al Pla de la Gradillera, tanto que prácticamente ni lo tocamos y utilizamos la parte más al sur de la rampa que conduce a la base del Casquete Somital de Canal Roya. Las pieles de foca nos patinan de cuando en cuando sobre la nieve machacada y sombría por lo que alternamos huella con trozos vírgenes en los que agarran más.

            Hay que atravesar en diagonal la Pared Nordeste de Canal Roya en busca del Collado de la Gradillera. Una buena huella facilita el acceso además de que la nieve, aquí soleada permite flanquear por cualquier parte.

Arista Norte de Canal Roya.
 
            En el amplio collado, situado a 2220 metros de altitud hay gente contemplando el brillo cristalino de la arista norte del pico, descansando y almorzando. Nosotros, visto lo visto, decidimos poner las cuchillas pues a pesar de que la ladera noroeste ofrece rampas suaves, ya que suele estar bastante dura casi siempre; de esta manera nos olvidamos de incómodos resbalones además de que para eso las llevamos.

 
            Con toda comodidad, un cuarto de hora más tarde,  alcanzamos la cima del Pico Canal Roya situado a 2345 metros de altitud cuando es la una menos cuarto.

Aspe.

Rinconada de Anayet.
 
            Hay varios grupos de gentes, casi todos somos españoles ya que en Francia es día laborable. Buscamos un sitio en la amplia y alargada cima y nos sentamos sobre las mochilas a comer y a contemplar un paisaje sobradamente conocido: con Peña Blanca, el Pic de Aneu y la Peña de la Glera al este, y el Mala Cara al oeste; al sur desde Espelunciecha, Culibillas, Arroyeras, el Diente de Anayet, las Negras y todo el Macizo de Aspe con el Bisaurín; Al norte Midi y Peyreget, Lurien y Arrious; y cerrando al este el Pallas, Balaitus, Frondiellas, Ferraturas, Infiernos… bueno, la tira.

La arista hacia Peña Blanca Argualas y Tendeñera.

Pallas.
 
            Nos lo tomamos con calma pues no recordamos un mediodía tan cálido y agradable de entre las repetidas veces que hemos estado aquí, y se nos hace la una y media cuando nos preparamos y nos vamos para abajo por donde hemos subido.

Midi por encima de Gradillera.
 
            La salida está un pelín dura y consecuentemente rápida pero los cantos de los esquís hacen lo suficiente para convertir un, dudoso a priori, descenso en algo agradable que se pasa en un suspiro.

            Luego, en el Collado de la Gradillera entras en el resalte de nieve soleada que muy transformada se deja girar de maravilla  para faldear la cara nordeste del pico y  luego, buscando la nieve mejor transformada, continuamos para abajo disfrutando de la esquiada en la Gradillera.

 
            Pasamos el Barranquillo de Peña Blanca por la zona intermedia y hacemos a media ladera la sombría Norte de la Glera saliendo al sol en el segundo rellano.

De nuevo la Peña de la Glera.
 
            De allí para abajo alargamos cuanto podemos el descenso hasta el primer rellano y luego sin más nos bajamos hasta el Puente del Barranco de Aneu cómodamente. Hoy no hemos tenido que remar en el descenso.

            Son las dos y media del mediodía cuando tras remontar con los esquís desbloqueados nos llegamos al coche poniendo fin a un delicioso día de esquí en el que hemos movido relajadamente 650 metros de desnivel. El Valle de Aneu suele propiciar delicias como la de hoy.       

3 ene 2013

1-13. LA LETA Y EL CIRCO DE LA GARCIPOLLERA DESDE ISIN. 3-1-2013.

Lorbito y Leta vestidas de nieve.

Barrera de la Pista de Isín, Collado de San Antón, Colluguané, Lorbito, Leta, Bacún Norte, Bacún, Collado Norte de Costueña, Ermita de Iguacel, Larrosa, Colluguané y Collado de San Antón.
03-01-2013.
Salida 9 h. Llegada 18 h.
Sol.
Fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa del Circo de la Garcipollera procedente de Prames. Vía en amarillo.

Mapa de Isin a Colluguane procedente de Prames. Vía en amarillo.

            La forma más ligera para hacer el Circo de la Garcipollera es iniciarlo desde Santa María de Iguacel o desde Colluguané. El sentido es lo de menos aunque yo prefiero el ascenso de inicio y consecuentemente hacerlo en el sentido de las agujas del reloj. El Circo de la Garcipollera desde el Valle del Aurín, que es desde donde lo acostumbramos a hacer, se podía iniciar en Asqués, San Antón o incluso Colluguané, en este último punto  resultaría equivalente a hacerlo desde Iguacel. Actualmente el asunto ha cambiado: la pista de Isín ha sido cerrada, una más, y la actividad desde aquí resulta cara.

            Son las nueve y cuarto de la mañana del 3 de Enero de 2013 cuando aparcamos en la Barrera de la Pista de Isín a 1030 metros de altitud. Se puede salir directamente desde Isín y quizás resulte un pelín más corto pero de cualquier manera poco trascendente con el conjunto de la jornada.

 Arista por delante y de Collarada a Bucuesa. 

            La mañana es sencillamente espléndida y con la pista nos vamos hacia arriba en dirección fundamentalmente noroeste. Enseguida alcanzamos el rellano del desvío a Bolás y atajando lazadas de la pista nos llegamos a las inmediaciones de Asqués que también atajamos dejando la pardina a nuestra derecha.

            Poco más arriba volvemos a atajar una gran lazada de la pista  que deriva mucho al este y nos llegamos directamente al Collado de San Antón a 1300 metros de altitud.

            Echamos la vista al Valle del Aurín y a la Divisoria con el Puerto de Biescas coronada  con  Retona  y el resto de la Partacua hacia el este y tomamos de nuevo la pista que prosigue hacia el oeste en suave ascenso.

            La pista sigue perfectamente engravada y nos muestra los primeros trazos de nieve faldeando la Norte de Frondollón y enseguida alcanzamos el GR 15. que atraviesa el Circo de Iguacel por su parte baja y se alarga hacia Acumuer.

Continuación tras Colluguané.

            Poco después avanzando en horizontal alcanzamos el Collado de Colluguané a 1410 metros de altitud. Hemos echado una hora cumplida hasta aquí y sin perder el tiempo. Un cartel anuncia 5’2 kilómetros hasta la barrera de la que hemos partido.

            La lógica indicaría  bajar hacia Iguacel pero nosotros preferimos hacer el circo en sentido contrario a las agujas del reloj por si decidiéramos abandonarlo en Bacún con lo que al menos aseguraríamos la parte alta y espectacular del mismo.


            Proseguimos pista adelante en dirección nor-noroeste  comprobando que la pista continúa arreglada aunque sin engravar y enseguida se yergue deliciosamente soleada y tras un par de resaltes suaves nos conduce a Punta Aspra y su derruido casetón situado a 1490 metros de altitud.


            Pista a adelante avanzamos por una zona de promontorios suaves haciendo camino por una loma amplia y amable en la que aparecen de nuevo manchas de nieve residual. Hemos atravesado la pista que pasa de Iguacel a Acumuer por Larrosa y algo más arriba otra que se baja hasta la Caseta de Tabletas mientras nos vamos acercando a Lorbito contemplando el Circo de Canales y la Vertiente Sudeste de Collarada con Samola Baja en primer plano.

La Abuela.

           Sobre los 1750 metros de altitud entramos en nieve prácticamente continua y alcanzado el rellano del cercado de piedras bajo Punta Lorbito nos sentamos al sol a almorzar un poco.

Collaradas desde Lorbito.


            Aprovechamos para ponernos los crampones que nos pueden facilitar la tarea tanto con nieve blanda como con alguna placa venteada y dura de la arista y reemprendemos el camino cuando son las doce de la mañana.


            Hemos pasado una zona de genista quemada para facilitar pastos para el ganado y ahora afrontamos un resalte algo más consistente y vestido de nieve que se sube muy bien con los crampones. Nos deposita en Punta Lorbito situada a 1900 metros de altitud.


            Todavía tenemos por delante un par de cúpulas nevadas  a cuyo término se encuentra la Leta que cubre el final de la arista hacia Bacún Norte. Nos entretenemos contemplando al paso toda la vertiente sur de Collarada y la Partacua mientras ganamos altura sin prisa pero sin pausa.


            Van a ser las doce y media de la mañana cuando alcanzamos  el pilón de piedras de Punta la Leta situada a 2121 metros de altitud lugar donde la amplia loma se convierte momentáneamente en arista.


            Ante nosotros  se extiende una amplia  arista que muere en la amplia y rechoncha loma de Bacún Norte. Hay que descender suavemente por una arista muy fácil en la que hay unas viejas huellas alternando tramos de nieve muy buena con algunos de nieve profunda y venteada. Con ello alcanzamos un punto bajo sobre los 2050 metros de altitud y tras superar un par de minúsculos promontorios completamente nevados nos introducimos en la amplia ladera que suavemente nos ha de conducir a la Cima de Bacún Norte  o Espata situada a 2191 metros de altitud, punto más elevado del Circo de la Garcipollera. Es la una del mediodía.


Lecherines.

            Han derribado el pilote de hormigón que tan bien venía para hacer alguna foto pero a pesar de ello inmortalizamos  Collarada y el momento  con un clásico trípode de fortuna de esos que amenazan con liquidar la existencia de la cámara. Hacemos algunas fotos, contemplamos la nueva imagen que nos brinda el oeste con los Mallos de Lecherines, el Bisaurín y la Arista de la Magdalena y  tomamos la loma que en dirección sudoeste nos ha de conducir a Bacún.


            Hay que descender suavemente sorteando tramos de nieve profunda  y entreteniendo la vista con las cornisas y los caprichosos trabajos realizados por el viento  ascendente de la cabecera de la Espata. Pasamos un suave promontorio intermedio y de igual modo alcanzamos la aplanada Cima de Bacún situada a 2114 metros de altitud.
En Bacún con Collarada.

            Es la una y media y sobre el vértice geodésico hacemos una foto, echamos un última visual al Barranco de la Espata con Villanúa al fondo y sin pérdida de tiempo iniciamos el descenso de la amplia loma que se va para abajo en dirección sur.

            Nuestra vista se pierde en el profundo azul oscuro casi negro del sur del que que emerge la silueta de Oroel, San Salvador y poco más que el verde pinar que sucederá a la nieve. Tenemos ante nosotros un largo descenso que será primero de nieve continua hasta los 1850 metros para luego tenerla que ir buscando unos metros más  ya entre genistas, bojes y pinos que nos reciben.

Pista hacia Larrosa y Colluguané.

            Quitamos los crampones y siguiendo las entrecortadas huellas que hemos localiza ya arriba nos introducimos en el pinar.

            Bajamos un rato a nuestro buen criterio pues no hay ni camino decidido ni hitos de piedras hasta que los encontramos dispersos en la amplia ladera y los seguimos con lógica. Luego aparecerá un camino algo más definido que seguiremos y que nos permitirá acercarnos hacia un punto bajo en la sierra, lugar en el que nuestro camino nos ha de introducir al interior del circo. Hasta ahora hemos ido por la cresta divisoria.

            Se nos hace largo el pinar hasta que alcanzamos una pista  que alcanza la cabecera de la sierra  en el Collado Norte de Punta Costueña, lugar en el que nos montamos en el GR 15 que nos tiene que llevar de vuelta hasta más allá de Colluguané.

            Estamos a 1400 metros de altitud y tras recorrer unos cortos metros de pista tomamos el camino que se orienta al este e inicia el descenso hacia el fondo del Circo de Iguacel.

            Vuelta a vuelta y a la sombra del mediodía el camino primero nos enseña la ermita y luego se alarga hasta las inmediaciones del Barranco de Iguacel que recoge las aguas del circo.

            Antes de llegar al mismo nos acercamos al merendero de las inmediaciones de la Ermita de Nuestra Señora de Iguacel y nos sentamos a comer al delicioso sol de la jornada. Estamos a 1200 metros de altitud y son las tres de la tarde.

Larrosa.

            Veinte minutos más tarde reemprendemos camino pues nos queda tajo todavía. Tomamos la pista, cruzamos el cauce del Barranco de Iguacel y proseguimos pista abajo por la orilla izquierda del barranco hasta que un kilómetro más abajo la abandonamos para tomar otra pista que se suba a la cabecera del circo pasando por las inmediaciones de Larrosa.

            Hay tablillas indicativas en el cruce de pistas y barrera que impide el paso a vehículos. La nueva pista prosigue en dirección sudoeste y en suave ascenso un par de kilómetros más hasta que la abandonamos tras atravesar un consistente barranco y por medio de una tiradera de madera nos acercamos a la parte baja del pueblo. Son las cuatro de la tarde y estamos a 1160 metros de altitud.

            Larrosa es uno de los muchos pueblos arruinados de este Pirineo, abandonado en la segunda mitad del pasado siglo y recorrido por senderistas y cazadores. Hay que atravesarlo por medio y saliendo por la parte este buscar el camino que conduce al Barranco Dinisuala.

             Bien balizado no hay problema para cruzarlo y comenzar a remontar pesadamente un camino que, vuelta a vuelta nos conduce al encuentro de una vieja pista prácticamente abandonada que viene del este y nos tiene que subir a Colluguané.

            La pista que orientada al este asciende suavemente y con frecuentes lazadas, termina por hacérsenos larga; bueno, lo que se nos hace larga es la jornada ya que son las cinco de la tarde cuando llegamos a Colluguané cerrando el bucle que hemos abierto a las diez y veinte de la mañana. Ha sido el último ascenso de la jornada que se saldará con 1450 metros de desnivel, lo que ya no es ninguna tontería.

Roble en Asqués.

            Casi media hora de suave descenso y con algún atajo breve nos conducen al Collado de San Antón y de allí para abajo nos vamos atajando hasta el primer encuentro de pistas, lugar en el que nos encontramos con Loren el de Margarita que viene de recoger un perro de caza que se les perdió el domingo. Charlando animadamente nos vamos para abajo hasta la barrera a la que llegamos cuando son las seis de la tarde. Luego lo dejaremos en su casa con el perro recuperado a esperar a que se vuelva a quedar cazando otro día por su cuenta.

28 dic 2012

65-12. CIRCULAR A PUNTA CATIERAS. 28-12-2012.

Cara Este de Catieras.

Pista de la Ripera, Barranco de la Ulot, Majada de Yenefrito, Sudoeste de Ferreras, Ibón de Catieras, Cara Este y Punta Catieras. Descenso por Corredor Noroeste, Barranco de Piniecho y Prados de Foratiecho.
28-12-2012.
Salida 09 h. Llegada 16 h.
Sol.
Fácil.
Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Catieras precedente de Prames. Vía en amarillo.

            El Día de los Inocentes, sin que lo queramos, es una fecha muy significativa para nosotros fuera de los chascarrillos y supersticiones que puedan estar  alojados en nuestro cerebro. Por ello, y aprovechando un buen tiempo cantado a los cuatro vientos, hoy 28 de Diciembre de 2012 nos vamos al monte: Iremos a Catieras.

            La marcha circular la hicimos ya hace unos años, allá por el 2004. Había un poco de nieve pero hoy será distinto pues hay mucha nieve.

            A las ocho de la mañana nos montamos en el coche y tras pasar por el Ayuntamiento de Panticosa a recoger la llave de la Pista de la Ripera, hacemos los 4 kilómetros de pista que tiene algunas manchas de hielo como esperaba y aparcamos junto a la portera del Barranco de la Ulot cuando van a ser las nueve de la mañana. Nos ha costado una hora como calculaba.

            Estamos a 1500 metros de altitud, la mañana promete una jornada espléndida y tomando el camino que asciende barranco arriba nos vamos en dirección este, siempre y bastante alejados en la orilla izquierda del mismo.

El Dedo de Yenefrito.

            Aprovechamos para contemplar con las primeras luces de la mañana las Cuevas del Forato y la Brecha de Sabocos mientras ganamos altura aproximándonos al Dedo de Yenefrito, llamativo como siempre.

            Empezamos a transitar nieve discontinua bastante granulada y que enseguida rellenará las laderas del barranquillo que se yerguen bajo el Collado de Yenefrito.


            Son aproximadamente las diez de la mañana cuando ponemos crampones y polainas puesto que la nieve ya es continua a partir del Collado de Yenefrito situado a 1800 metros de altitud.

            Transitamos en horizontal la cara norte de Escuellas siguiendo el trazado de la senda, claramente notoria y cubierta de una capa de nieve profunda a tramos. No hay huellas y tendremos que trazarla durante toda la jornada, algo que ya tenemos descontado.

            Con ello nos aproximamos a la Majada de Yenefrito, pasamos junto a la cabaña que tiene incluso leña y nos aproximamos al cauce del barranco.

            Unos metros más arriba atravesamos el Barranco de la Ulot y ya en su orilla derecha, avanzamos unos metros y atravesamos el Barranco de Catieras. Vamos a subir al ibón por el camino normal.


            Ascendemos la suave ladera que baja del Puntón Oeste de Ferreras, vestida con una profunda capa de nieve y hacemos una foto recordando la “inocentada” de hace seis años. La verdad es que el asunto nos ha rondado por la cabeza durante todo el ascenso, supongo que es algo inevitable; pero eso ya pasó y ahora tenemos por delante una pala que se yergue considerablemente junto al barranquillo de la orilla derecha del camino.

Escuellas.

            Subimos un poco más al oeste del camino hasta que decidimos faldear en horizontal en busca de la entrada al falso collado que nos permitirá pasar a la vertiente izquierda del Barranco de Catieras. Estamos ya al agradable sol de la mañana.


            En el falso collado contemplamos el barranco completamente lleno de nieve  y, en suave descenso y en dirección norte, atravesamos la sombría comba de nieve que nos permitirá alcanzar en ascenso posterior las inmediaciones  del Desagüe del Ibón de Catieras.



            Son las once de la mañana cuando avistamos el Ibón de Catieras a 2240 metros de altitud. Hemos de dar un pequeño rodeo en descenso para cruzar el barranco y alcanzar seguidamente la cola del ibón, único punto con agua de la inmaculada plancha de nieve.

Ibón de Catieras.

            Luego, rodeamos un poco el ibón por su orilla noroeste y enseguida abandonamos la trayectoria que nos llevaría al Collado de Catieras por el fondo del valle para ascender directamente al pico que ya nos orienta.


            Subido el primer resalte de la cara este aprovechamos una piedra limpia para pararnos a almorzar un poco pues son las once y media pasadas. Estamos ligeramente por encima de los 2300 metros de altitud.


            El almuerzo es agradable pues la cara este del pico en la que estamos es una auténtica tartera, se está muy bien pero eso tiene un precio que pagaremos al contado y enseguida.

            Veinte minutos después, nos hemos quitado ropa, reemprendemos el ascenso con una nieve que podría estar algo más dura, bastante variada y con tramos de costra que nos van a meter en calores y en sudores.


            Un segundo resalte que se yergue al final nos deposita en un rellano desde el que contemplamos el Casquete Somital de Catieras con su característico aspecto bicéfalo.

            Al sur tenemos la arista que nos podría llevar suavemente a la cima, al norte el Collado de Catieras  que se continua hacia el este con Baldairán y Espelunz rematando en el Puerto de las Ovejas y Ferreras, pero nosotros proseguimos de frente al oeste.

            Ascendemos una tercera pala más potente que en su tramo intermedio se yergue inclemente pues se acercará a los 50º y que liquidamos con una zeta entre rocas, siempre con buena nieve, que nos deposita en un pequeño hombro bajo el casquete somital.


            Allí nos partimos: Juan que sube sin crampones se va a por un corredor  situado al nordeste de la cima transitando entre afloraciones rocosas y nosotros atravesamos el hombro hacia el norte y nos introducimos en la pala somital orientada al norte.


            La nieve está bien, coloco a mi chica delante para que no le dé yuyu y nos vamos para arriba. La salida estará sobre los 60º pero con esta nieve  y los crampones no hay ningún problema. Giramos ligeramente al este y nos alargamos al encuentro de Juan que está saliendo del corredor, yo creo que un poco más erguido que el tramo final de nuestra pala.



            La Cima de Punta Catieras, a 2607 metros de altitud es una cumbre bicéfala pero no por su perfil visto desde el este sino porque cuenta con una doble cima: la este, ventada y mixta y la oeste perfectamente amable y nevada. De similar altitud, hacemos una foto con trípode de fortuna en la punta este y nos vamos tras recorrer una suave depresión hasta la oeste. Es la una y cuarto del mediodía.

Arista de Fenias desde Catieras.

                El día es sencillamente espléndido, el cielo está descaradamente azul y el paisaje, prácticamente circular es un auténtico escándalo: al norte Baldairán, aquí mismo enmarcando  al Macizo de Vignemale; en el distante este el Macizo de Neouvielle, la Munia y más cerca Ordesa; Ferreras al este que nos conduce a Tendeñera, comenzando por el sur toda la Sierra con Escuellas delante y rematando con el Verde y Mandilar; al oeste Toda la Partacua, Collarada, Aspe, Escarra y Anayet recortados por el Macizo de las Argualas e Infiernos casi en primer plano; y cerrando al norte Piniecho, Tablato y Brazato. Catieras es un pico con vistas.

            Propongo recorrer un centenar de metros la arista oeste y tomar una pala que baja sin cortes hasta el valle en el que origina el Barranco de Piniecho pero tomamos un corredor que nace en la misma cima y que orienta al noroeste conduce a la misma pala.


            La cabecera tiene poca nieve y hay que buscarla junto a la pared. Hago huella delante y bajamos sin contratiempo alguno alrededor de 40 metros muy erguidos y sombríos. Luego, cada uno por su sitio nos vamos para abajo relajadamente pues la nieve está espléndida.

            Se trata de un largo descenso por una pala que se va acostando paulatinamente hasta alcanzar un primer rellano desde el que se contempla todo el descenso y la vertiente oeste del Collado de Catieras. Luego se suceden un par de resaltes que descendemos con nieve más profunda y costra, siempre en dirección noroeste y contemplando la espléndida Cara Este de los Picos de Piniecho.

            Nos juntamos al sol junto al recién nacido Barranco de Piniecho y en una piedras limpias nos sentamos a comer. Son las dos y cuarto.

            Al sol se está muy bien pero la espalda se enfría un poco, lo que no impide degustar nuestro menú especial con una consistente tortilla de patatas con setas, pan de Cádiz y un botellín de cava con el que brindamos sencillamente por nosotros despidiendo un año montañero que nos ha llenado de felicidad. En nuestro monte no existe ni frustraciones, ni acritudes ni pervive la crisis. No sé qué seríamos sin nuestra  montaña que, además de algunos padecimientos, tantos placeres nos procura.


            Son las tres menos cuarto. Estamos a 2200 metros de altitud y nos queda un enorme descenso todavía.

            Cruzamos enseguida el barranco y por su orilla derecha nos orientamos al sudoeste prosiguiendo nuestro descenso al delicioso sol de la tarde. La nieve profunda nos obliga a un generoso esfuerzo a pesar que se compensa con el descenso. Paso a paso descendemos junto al barranco hasta que lo abandonamos yéndonos en busca de un pequeño collado ya que el Barranco de Piniecho se ahonda para derrumbarse más abajo en los Paredones de Yenefrito.


            Nosotros vamos a continuar en suave descenso rodeando las Puntas de Piniecho en busca de un descenso más amable.

            Desde el collado se prosigue con una travesía bastante horizontal y en dirección casi oeste para atravesar tres pequeños corredores que se derrumban un poco más abajo. La nieve desaparece paulatinamente no sin antes regalarnos con un amplio tramo lleno de trampas que negociamos decentemente a pesar de la incomodidad.

            Se trata de un “camino” poco transitado por decir algo con algún hito perdido  y en el que hay que imaginar entre reducidos tramos de trochas de animales.

            Vamos buscando una amplia pala que termine abarrancándose y que nos permita alcanzar los Prados de Foratiecho. La nieve de la cabecera de la pared  y las lluvias de otoño que han hecho de las suyas dificultan la orientación y casi nos pasamos de corredor. Alcanzado éste, nos vamos para abajo tratando de patinar sobre la irregular pedriza metamórfica. Patinamos poco pero nos ponemos como unos cochinos.

            Enseguida alcanzamos los prados y por ellos volvemos un poco hacia el este próximos a la pista.

            Pasamos bajo una de las Cascadas de Piniecho, la que tiene paso de hormigón sobre la pista y unos minutos después nos llegamos al coche cuando ya hace buen rato que el sol se ha ocultado tras el Verde. Son las cuatro y cuarto de la tarde. Hemos concluido una jornada espléndida en la que hemos movido satisfactoriamente 1150 metros de desnivel. Mi chica dice que igual podíamos ir un rato esta noche con la Luna Llena pero yo creo que en cuanto se duche a lo mejor le da pereza.

             Aunque no creo que con esta salida hayamos puesto fin a una temporada que comenzamos en Canal Roya. Quizás la terminemos allí o en la Raca con los esquís. Habrá sido una temporada con 94 salidas y 83000 metros de desnivel acumulado y sin llorar como los hombres.