16 mar 2013

12-13. CIRCULAR A CUCULO Y SAN SALVADOR. 16-3-2013.


Cuculo y San Salvador desde la Atalaya.

Barranco Carboneras, Collado Betito, Arista Sur, Cuculo, Collado Betito, San Salvador, Atalaya, San Salvador, Camino de la Sierra de San Juan, Monasterio Nuevo y Monasterio Viejo de San Juan de la Peña.16-03-2013.
Salida 09 h. Llegada 14 h.
Nublado.
Muy fácil.
Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Cuculo y San Salvador procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Hace ya bastantes años que visitamos a San Salvador y Cuculo que son los bastiones más occidentales de la Sierra de San Juan de la Peña y que tan espléndida estampa presentan desde la Canal de Berdún, invitándonos descaradamente a soñar con la montaña tras el aperitivo que nos ofrece la Higa de Monreal viniendo de tierras navarras.

            Se trata de un monte recurso para esos días complicados meteorológicamente hablando y este invierno han salido unos cuantos: año de nieves, año liado para salir el monte, pes para que nieve, ha de hacer mal tiempo y no sirven de nada las quejas de las estaciones de esquí.

            Para hoy 16 de Marzo de 2013 han anunciado tiempo borrascoso pero creemos que la mañana todavía puede dar juego y tras recoger los esquís en el armario nos vamos a San Juan de la Peña con la calculadora.


            Son las nueve menos cuarto cuando aparcamos, ya más arriba de Santa Cruz de La Serós, justamente en la vuelta del Barranco Carboneras. Al lado del depósito de agua hay espacio para dos o tres coches. Estamos a 1020 metros de altitud.

            Aprovechando que ha hecho viento y que supones habrá secado bastante el sotobosque, iniciamos la marcha barranco arriba en dirección oeste. Otra opción sería subir por la carretera hacia San Juan y dejar para la vuelta el barranco pero creo que hoy a lo mejor se remoja antes de lo esperado.


            Hay un camino que parte del depósito y asciende por la orilla orográfica izquierda del barranco hasta coincidir enseguida y cambiar de orilla. Está muy limpio y en nada se parece a aquel que recordábamos muy cerrado y poco transitado.

            Cruzado el barranco comienza a ascender de manera consistente ya en las proximidades de las Paredes de San Juan cuyos conglomerados transita.

            El barranco presenta una vegetación mixta absolutamente exuberante: a los pinos royos de buen porte se unen los abetos blancos, las hayas, los tejos, los robles, las encinas y los abedules con también variado sotobosque de boj, enebro, rosal silvestre y genistas varias. El roquedo se adorna de corona de rey, en las paredes menudean las escorrentías heladas y en los claros aparece la nieve. La mañana está espléndida aunque no contamos con las caricias del sol pues el cielo está cubierto de nubes medias que cierran ya las cabeceras de las Sierras Prepirenaicas.

            Solamente Oroel levanta acta en una mañana que va poco a poco a peor y que confirma nuestra apreciación de dejar para mejor ocasión la Peña Arafita de nuestras dudas.


            Cuarenta minutos nos cuesta alcanzar el Collado Betito situado a 1373 metros de altitud en el que nos reciben el rellano vestido de nieve y praderío adornado de diminutos narcisos amarillos como el oro y el viento que sopla del sudeste.

Narcisos en el Collado Betito.

            Atravesamos el amplio collado hacia el nor-noroeste, abandonamos las crecidas masas de boj y nos incorporamos a la Arista Sur de Cuculo siempre al resguardo del viento por un ascendiente praderío que sucumbe a la pujanza de la genista hórrida.

La Norte de San Salvador nos esperará un poco.

            Atravesamos algunas lazadas de una vieja pista y coincidimos con los hitos que señalan camino al pico.


            Hemos de superar un suave promontorio para alcanzar la base del casquete somital del pico en el que un indeciso caminillo nos conduce a la amable Cima de Punta Cuculo situada a 1549 metros de altitud cuando son los diez de la mañana.


            Desde el final norte de la Sierra de San Juan contemplamos hoy un reducido paisaje que abarca desde la Canal de Berdún a la Val Ancha pasando por todo el Campo de Jaca. Más allá, las nubes lo rellenan todo.


            Hacemos algunas fotos carentes de profundidad y nitidez, y cinco minutos después nos damos la vuelta sobre nuestros propios pasos antes de que se nos enfríen las manos.


            Descendemos en busca del Collado Betito contemplando la Cara Norte de San Juan y de la Atalaya pintadas al blanco norte de la temporada.

            No tenemos prisa pero abreviamos en el descenso y en  poco más de diez minutos alcanzamos el Collado Betito. A partir de allí y en dirección sur ascendemos el nevado cortafuegos en el que hay una vieja huella cubierta con dos dedos de nieve polvo recién caída.

La Ermita de San Salvador.

            Se trata de un repecho de casi 200 metros bastante sostenido que se sube muy bien echando la vista atrás de cuando en cuando para contemplar la Sur de Cuculo que es de donde venimos.

            Son las diez y media cuando alcanzamos la Cima de San Salvador situada a 1547 metros de altitud coronada por el edificio de la ermita al que se le adosó en su día un casetón de servicio y una antena de comunicaciones que la afean definitivamente.

            Le ermita está abierta y nos metemos dentro para echar un bocado al resguardo del viento.


            Un cuarto de hora más tarde y antes de emprender la vuelta nos vamos a acercar hasta la Atalaya. Para ello hay que proseguir por la arista en dirección oeste y tras descender unos pocos metros por amplia loma remontar suavemente un promontorio intermedio que faldeamos ya casi por arriba y por la vertiente norte vestida y de blanco, conduciéndonos a otro suave collado desde el que, en suave ascenso alcanzamos la Cima de la Atalaya situada a 1542 metros de altitud.

            Desde aquí contemplamos como se despeña la arista al oeste hasta morir tras alcanzar las Torres de Pomardan, la gatera por la que marcha a tierra plana el Gállego con Peña Rueba muy difusa y una espléndida vista de Cuculo y San Salvador hacia el norte.

Las Paredes de San Juan de la Peña.

            Volvemos de inmediato espoleados por el viento contemplando los paredones de la Sierra orientados al sur.

            Se nos va un cuarto de hora entre ida y vuelta y a las once pasadas atravesamos el nevero que se ha asentado el viento al abrigo del vértice geodésico y proseguimos en suave descenso, en dirección este al encuentro de la pista.

            Enseguida alcanzamos la pista y el cartel que nos ofrece las opciones de marchar al Monasterio Nuevo por pista o por camino.


            Elegimos el camino con dudas por el viento pero a pesar de que transita la cabecera de la sierra no nos azotará gran cosa con lo que la vuelta será agradable. La pista va paralela al camino unos metros más abajo.


            Siempre con la señal de Oroel en el horizonte proseguimos hacia el este con pequeñísimas subidas y bajadas y siempre en descenso, por un transitado camino sembrado de antenas cabalgantes sobre los paredones del sur. ¡Si serán necesarias tantas y tan dispersas! Y eso que es un “sitio protegido.”

            El camino desciende un escalón de mediana consistencia por conglomerado y se aproxima a la pista  para terminar coincidiendo con ella cuando queda alrededor de un kilómetro al monasterio. Comienza a nevusquiar.

Monasterio Nuevo de San Juan de la Preña.

            Por la pista que está asfaltada nos llegamos al Monasterio Nuevo situado en la Explanada de San Indalecio cuando son las doce y cuarto.

            Tendría siete  años cuando me trajeron aquí de excursión  por primera vez. Solamente recuerdo el partido de futbol que jugamos con balón de cuero de los de cordón atado. Entonces, cuando teníamos balón, era gran fiesta. La Cuna del Reino de Aragón  carecía de importancia frente al balón.

            Damos una vuelta alrededor del monasterio y seguidamente tomamos la carretera con el objeto de continuar hacia el Monasterio Viejo.

            Enseguida la abandonamos para tomar un camino balizado en amarillo que ataja las curvas fuertes de la carretera y coincide en la misma en las inmediaciones del monasterio.

Monasterio Viejo de San Juan de la Peña.

            El Monasterio Viejo de San Juan de la Peña está a 1120 metros de altitud. Está abierto y no hay nadie que controle las visitas lo que nos parece un auténtico despropósito: habrá una legión de chupones con los dineros públicos libres de recortes, pero no hay un triste funcionario que controle medianamente las visitas. No sabemos si será consecuencia de los recortes o para facilitar el vandalismo. ¡Este país huele a carnuzo!

Claustro de San Juan de la Peña.

            Hacemos algunas fotos con cierta e inevitable rabia y marchamos carretera abajo en dirección oeste para recuperar el coche.

            Son tres kilómetros y medio de carretera que comienzan ascendiendo suavemente para luego bajar definitivamente mientras la nieve se mezcla con el agua pero no hay problema, los problemas se han quedado a la Altura del Collado Betito que ni siquiera se ve desde la carretera.

            Es la una y media del mediodía cuando cerramos el bucle iniciado a la mañana y conseguido tras superar  alrededor de 750 metros de desnivel. De vuelta a casa nos alegramos del acierto de nuestra elección. Lloverá toda la tarde cumpliéndose fielmente las peores estimaciones sobre el tiempo.

            ¡Ah, que se me olvidaba! No hemos oído el canto del cuculo. Cuculo es una palabra aragonesa, equivalente con el nombre del cuco común en Castellano. Consecuentemente, la primavera se hará esperar.
           

  

           

3 mar 2013

11-13. GRALLERAS NORTE POR EL BARRANCO DE BACARIZAL. 3-3-2013.

Gralleras Norte desde el Barranco de Bacarizal.

Aparcamiento de Espelunciecha, Barranco Bacarizal y Arista Oeste.
03-03-2013.
Salida 11 h. Llegada 15 h.
Sol.
Fácil.
Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Gralleras Norte procedente de Prames. Vía en amarillo.

            Gralleras Norte no es lo mismo que la Campana de Aneou, son dos cimas contiguas, separadas por un collado con un desnivel de alrededor de 60 y 100 metros respectivamente y poseen diferencias notables pese a su proximidad.

            El Barranco de Bacarizal pertenece al Circo de Espelunciecha. Alojado en la parte norte del circo es el valle que cuya ladera izquierda conforma la Arista Fronteriza.

                Lo habíamos contemplado tanto desde su cabecera como desde su base en las inmediaciones del Portalet, incluso lo habíamos caminado y contemplado, por ejemplo, desde Peña Meytadere o desde la Campana de Aneou; pero siempre que lo contemplábamos desde la “óptica  de los esquís” tenía poca nieve para nuestro gusto. Pero este 2013, no es el caso, hemos estado unos días parados por culpa de una maldita pierna y hoy domingo 3 de Marzo vamos a probarla con la idea de que se trata de una subida relativamente corta y si el asunto se complicara disponíamos de las pistas de  esquí para tener un descenso más suave.

            Hemos aparcado junto a la rotonda del Aparcamiento de Espelunciecha a 1780 metros de altitud y van a ser las once de la mañana cuando tras encaramarnos en la acumulación de nieve originada al limpiar el aparcamiento  nos bajamos para cruzar el recién nacido Gállego cuyas aguas aparecen unos metros más abajo.
 

            El Valle del Barranco de Bacarizal asciende  hacia el sudoeste y parece bastante longitudinal pero sus laderas se yerguen de cuando en cuando no demasiado amables enseñándonos desde el principio el resalte inferior. Nosotros tomamos su ladera  derecha acogedora en principio. Con ella subimos los primeros metros hasta que nos colocamos en la base del resalte. Para entonces ya hemos comprobado la dulzura de unos centímetros de nieve polvo y la dureza de una capa de nieve bastante dura debajo de la misma que nos invita, mejor dicho, nos exige colocar las cuchillas para entrar al fondo del barranco.

            Por el barranco han bajado y bajan continuamente esquiadores que nos dirán que las pistas están a reventar de gente y que mejor marchar por libre y nosotros que pretendíamos estar bastante solos…


            Por el fondo del barranco no podemos subir el resalte con tanto esquiador, así que, subiremos por la soleada ladera izquierda que, aunque bastante erguida, cuenta con buena nieve. La negociamos con unas vueltas maría que con las cuchillas se hacen con suficiente seguridad.

            Transitando la ladera nos adentramos barranco arriba hasta que, bien rebasado el resalte, hemos de coincidir con el fondo del mismo que ha venido a nuestro encuentro tras una larga travesía bastante horizontal.

            Alcanzado el barranco superamos un segundo resalte más corto y más suave que el de abajo con una zeta de este a oeste.
 

            Tras un nuevo rellano, un subsiguiente muro lleno de bañeras practicadas por esquiadores y tabloneros  nos limita el horizonte pero como tiene bastante amplitud practicamos una diagonal de derecha a izquierda que nos facilita su remonte.

            Desde la cabecera del resalte contemplamos el cierre del valle en cuya cabecera gobierna el Gralleras Norte, nuestro objetivo.
 
La Sur de la Campana de Aneu.

            El Barranco se amplía y nos enfrentamos a la Cara Sur de de la Campana de Aneou vestida de vertical roca oscura que contrasta con el blanco inmaculado de la nieve del barranco.

 
            Poco más adelante aparece en nuestro camino la Cara Este del Gralleras que cuenta con un par de resaltes sucesivos que se encumbran en su cima pero, yo, engañado por el mapa y las curvas de nivel, propongo ganar altura suavemente hacia el collado sur del pico en lugar de enfrentarnos a la pared.

            Será un grave error puesto que alcanzamos tranquilamente las inmediaciones del collado e iniciamos una diagonal en la cara sudeste que nos puede depositar en la parte alta de la pala este. La pala tiene un final muy erguido, la nieve se va muy blanda y decidimos cambiar de rumbo y marchar al hombro situado por encima del Collado Sur.  
           Estamos  a 2225 metros de altitud, dejamos los esquís y ascendiendo un tramo de pared bastante erguido y muy bien nevado alcanzamos  el paso rocoso de la arista que inmediatamente nos deposita en la Cima de Gralleras Norte a 2264 metros de altitud.
 

            Son las trece horas y desde la cima en la que corre una frescucha brisa, contemplamos gente en Cuyalaret  y en la arista que viene hasta aquí, en Gralleras Sur, el  barranco que acabamos de subir, al espectacular como siempre Midi de Ossau y a la impresionante Campana de Aneou que nos muestra su Pared oeste aquí mismo en nuestras narices.
 
Cuyalaret y Aneu.

Diente de Anayet.
 
La Campana der Aneu.
 
          Hacemos algunas fotos y nos volvemos en busca de los esquís para introducirnos inmediatamente en el barranco esquiando una nieve estupenda.


            Alcanzado el rellano en la parte alta del barranco nos sentamos en un gran bloque calizo y emergente para comer al sol y al abrigo del viento que sube del sudeste. Es la una y media
 
Barranco de Bacarizal.


            Comemos tranquilamente y media hora después continuamos con nuestro descenso. La nieve está bien y el barranco se baja estupendamente. Solamente el resalte Inferior que podríamos haberlo descendido tranquilamente por su ladera izquierda está infernal de placas y bañeras. Por debajo del mismo un corto tramo de barranco nos  conduce suavemente al corto remonte que hacemos con los esquís al hombro y que nos depositan junto al coche cuando son las dos y media, poniendo fin a una suave actividad en la que tan solo hemos movido unos escasos 500 metros de desnivel.
 
Campana de Aneu, Gralleras Norte  de donde venimos y Cuyalaret.

            Recogidos los bártulos nos acercamos al Portalet para echar una visual a la vertiente francesa desde allí y contemplar entre otras cosas la cara nordeste del pico del que acabamos de bajar. El Valle de Aneou es un auténtico merengue.

24 feb 2013

10-13. UNA VUELTA POR BOLAS. 24-2-2013.


Bolas desde la Corona de Larrés.

Carretera de Larrés a Acumuer, Primera Plataforma Gasística, Arista Oeste-noroeste, Bolás, Corona de Lerrés,  Plartaforma de Isín y Carretera.
24-02-2013.
Salida 09 h. Llegada 13 h.
Sol.
Muy fácil.
Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

 Mapa de Bolás procedente de Prames. Vía en amarillo.

            La Val Ancha es una terraza aluvial  orientada este-oeste y limitada por los Capitiellos al sur y la Sierra de Larrés al norte. Se trata esta última de una alineación de suaves colinas  que arrancan del pueblo y que en la Plana de Lerés  se abre en dos ramales: uno conduce  a Bacún y la otra a Rapitán conformando el límite sudeste de la Garcipollera.

            El Paco de Larrés es una de las zonas más frecuentadas para la recolección de robellones en otoño. Nosotros vamos de cuando en cuando pero nuestras actividades en el Valle de Acumuer se orientan fundamentalmente en la otra vertiente. Hoy hará un día de perros en altitud y nosotros nos vamos a dar un paseo por Bolás, la mayor altitud del Monte de Larrés.

            Hay una pista que sale de la parte oeste de Larrés y que se sube primero a la cara norte o paco para luego ramificarse y alcanzar la parte alta de la sierra. Nosotros nos saltamos el inicio y aparcamos en la Carretera de Acumuer justamente debajo del primer Pozo de Gas. Son las nueve y media y estamos a 930 metros de altitud.


            Ascendemos por la carretera hacia la plataforma del pozo y en la primera curva nos vamos de la misma al sur para atravesar un pequeño torrente y tomar un cortafuegos que nos lleve ladera arriba en dirección oeste.

            El monte está cosido de tiraderas de madera viejas, nuevas y pistas de servicio ya que se trata de un pinar  de repoblación. Enseguida atravesamos la pista que transita por encima de la sucesión de pozos de gas y proseguimos al oeste ganando altura suavemente aprovechando espacios libres de sotobosque en el que abunda el boj, la genista, el enebro y el rosal silvestre.

            El día no está tan feo como lo pintaban,  al sol y prácticamente sin viento hace una mañana agradable y hasta se nos quiere hacer calor. Ascendemos en busca de la cabecera de la sierra con la intención de alcanzar la pista alta que sabemos la transita y contemplamos como la vegetación arbórea va disminuyendo a la vez que aumentan los retazos de nieve dura.


            Subimos en dirección oeste-noroeste y alcanzamos la cabecera de la sierra en el Tozal de las Salareas sobre los 1300 metros de altitud, van a ser las diez y media.

            Allí tomamos la pista cubierta de nieve dura que se camina muy bien y con ella nos vamos en dirección oeste prácticamente de llano.


            Corre una ligerísima brisa que nace de la ventisca que cierra completamente el paisaje norte de Collarada y la Partacua y al oeste la neblina escasamente permite ver a San Salvador y Cuculo. Oroel, Los Capitiellos y la Val Ancha quedan en un primer plano  medianamente diáfano.


Cima de Bolás.

            En nuestro horizonte se apunta la Plana Cima de Bolás a la que nos iremos aproximando siempre pisando nieve de buen andar tanto que preferimos proseguir por la pista que faldea la cima por el suroeste y desde un incipiente collado volver al este para alcanzar el vértice geodésico. Serán alrededor de 200 metros que recorremos por el cortafuegos perfectamente nevado como si estuviéramos en una de las pistas de Esquí de Valdelinares rodeada de pinos silvestres tan característicos por aquella zona. No imaginábamos tan extraordinaria innivación en la cabecera de la sierra.

Oroel.


            Son las once y cuarto de la mañana cuando hacemos una foto en la planísima Cima de Bolás situada a 1466 metros de altitud. Desde allí echamos la vista atrás para contemplar al contraluz de la mañana Gue, Oturia y Santa Orosia y buscando un abrigo del pinar al sol nos sentamos a echar un bocado.


            Un rato después continuamos adelante puesto que desechamos tomar el cortafuegos que se orienta hacia Isín y nos vamos en suave descenso por donde hemos llegado.


            Alcanzado un primer collado del que sale una pista que marcha al norte y que anuncia 4’2 kilómetros a la Barrera de la Pista de Isín, proseguimos adelante ascendiendo sucesivamente un par de suaves promontorios siempre por el cortafuegos cubierto de nieve hasta alcanzar la Corona de Lerés situada a idéntica altitud que Bolás. Son las doce y cuarto.

            El Paisaje sigue en similares condiciones y sin buscar el cortafuegos que tiene que partir hacia el norte  nos damos la vuelta sobre nuestros pasos antes que meternos por el pinar para jabalinear al encuentro de la pista.

            Hemos de volver hasta el Collado al Oeste de Bolás y tomar la pista en dirección norte que enseguida se gira al nordeste  y comienza a ramificarse. Consecuentemente, tomamos los desvíos que nos parecen más oportunos y descendemos siempre por nieve que, en algunos tramos, no se ha transformado lo suficiente y nos hace trabajar un poco.

Isín.

            Nos orientamos con el Collado de San Antón y la Pardina de Asqués en la Solana del Valle de Isín y un buen rato después con el Caserío de Isín todavía bastante abajo.

            Creemos que alcanzaremos por aquí la plataforma que se encuentra frente a Isín como así será pero no sin antes darnos una profunda vuelta mediante una buena lazada que nos coloca a la altura de la confluencia de las pistas de Asqués con Bolás. Será necesaria para bajarnos la altura suficiente y girar al este para depositarnos en un tramo conocido de las inmediaciones de la plataforma gasística.

Hepática nobilis en flor.

            Podemos utilizar la pista que recorre las inmediaciones de las plataformas del valle pero como la nieve está ya blanda preferimos alcanzar la carretera y recorrernos por la misma los alrededor de 3 kilómetros que en suave descenso nos depositan en el lugar donde hemos estacionado el coche. Cuando es la una y media del mediodía finalizando nuestro paseo en el que hemos salvado un desnivel de 625 metros y aprovechado una mañana de pésimas predicciones meteorológicas.

17 feb 2013

9-13. LA CABECERA DEL SORROSAL. 17-2-2013.

Preciosa imagen del Sorrosal con Tendeñera y las Torres de Otal.

Barrera de la Pista del Sorrosal, Refugio de Sorrosal y Barranco de las Planas de Abozo.
17-02-2013.
Desnivel acumulado 800 m.
Distancia recorrida 16000 m.
Tiempo efectivo 05:00 h.
Sol.
Muy fácil.
Agua en la Fuente de Bozuelo y en los barrancos según época y costumbre.
Se trata de un recorrido que se puede hacer en cualquier época del año y con nieve tanto con raquetas como con esquís.
Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa del Sorrosal procedente de Prames. Vía en amarillo.

            Hace ya bastantes años que recorrimos el Valle del Sorrosal aprovechando su pista en la orilla izquierda del mismo, también hay un tramo de camino que parte del puente sobre el barranco. Se trata de un valle que cuenta con dos refugios pastoriles y que ofrece un camino directo a Peña Otal por su vertiente sur; bueno, también a Mondiniero, al Tozal de las Comas, al Tozal de Suaso, las Fañanizas, Navariecho e incluso Tendeñera, pero por lo que destaca especialmente es por la extraordinaria vista que ofrece de los paredones de la Sierra de Tendeñera entre Otal y Tandeñera.

            Se trata de uno de esos valles iniciáticos que recorriéramos con nuestra hija y que luego hemos repetido con cierta frecuencia. Hoy 15 de Febrero de 2013 nos vamos con los esquís.

            Sabemos que  como casi todos los valles, qué raro, es largo y su recorrido no lo regalan ahora, puesto que la barrera de la pista, en otros tiempos de uso libre, está a 100 metros del principio de la pista y a 1250 metros de altitud.

 
            Son las diez de la mañana cuando nos ponemos los esquís tras un par de minutos de porteo y en dirección norte nos vamos pista arriba.

            La pista tiene rodadas pero se sube decentemente a pesar de que son varios los barrancos, bajados de Mondiniero,  que cortan la nieve ya. Suben, cazadores y algún “vehículo oficial” de la D.G.A. que se ha debido de perder en el sarao, con logística de tractor y alargarán las rodadas pero no demasiado ya que todavía queda mucha nieve a pesar de la orientación. Y eso que no tienen dinero ni para gasolina según dicen.

Ripera y Tendeñera.
 
            A media pista nos quedamos solos y proseguimos para arriba en muy suave ascenso que no se acrecentará nada más que bajo el Refugio del Sorrosal o de las Planas de Abozo. Allí, la pista absolutamente longitudinal describe varias lazadas sucesivas que ascienden una ladera vestida  de vegetación y nos depositan en el refugio a 1650 metros de altitud.

            La importancia económica de este valle es muy notable ya que está completamente abancalado y cosido de bordas muchas de las cuales están en lamentable estado.

 
            El refugio está con nieve que ha entrado por la chimenea así que mejor nos sentamos en un gran bloque calizo para almorzar un poco al delicioso sol de la mañana. Han sido 6 kilómetros de pista que se nos han llevado hora y media pasada.

            A estas alturas el valle se abre en cuatro: al este con el Barranco de Arriesas, al oeste con los Barrancos de las Fuebas y Cebollar y al norte con el Barranco de las Planas de Abozo. El abozo en Fabla  corresponde al  asfódelo gamón blanco en Castellano y es una auténtica  delicia la floración en primavera.

Circo de las Planas.

            Son las doce cuando proseguimos jornada. Juan marcha con sus raquetas hacia el Tozal de Suaso y nosotros nos vamos valle arriba  por el Barranco de las Planas de Abozo que está inmaculadamente nevado.

 
            Inmediatamente abandonamos la pista que marcha al oeste hacia el Refugio de la Faja o de Linás para proseguir al norte en suave y persistente ascenso.

 
            Se trata de un amplio valle flanqueado por el Tozal de Suaso al este y por la Cresta de las Fañananizas al oeste que se articula mediante una suave ladera que recorremos por la orilla izquierda del barranco mientras contemplamos las evoluciones de una pareja de sarrios y otra de perros que están cazando por su cuenta.

Fañanizas Altas.
 
            Ganamos altura, pasamos junto a la Cascada de Carduso y proseguimos para arriba  en busca de las paredes que cierran el circo. La nieve, algo variada, está un tanto reblandecida y cede bajo los esquís en cuento se acrecienta la pendiente. Muy cerca del Espolón Sur de Peña Otal detenemos nuestro ascenso pues no queremos tentar la suerte y marchar a vueltas ladera abajo envueltos en nieve.
 
Fañanizas Bajas.
 
            Es la una y cuarto, estamos sobre los 2050 metros de altitud, Juan inicia el descenso desde el Tozal de Suaso y nosotros nos hacemos un pequeño nicho en la nieve para hacer cómodamente las maniobras que nos permitan el descenso a partir de aquí.

Toronzué.

            Nos lo tomamos con calma mientras esperamos al socio que baja a nuestro encuentro. Se está deliciosamente aquí pero nos espera una esquiada de 400 metros de desnivel hasta el Refugio de las Planas y entre otras cosas, a eso hemos venido.
 
La Oeste de Mondiniero.
 
            La nieve transformada en esta orientación sur está espléndida y es una delicia el descenso de los resaltes. En los rellanos se clava un poco pero se deja manejar entreteniéndonos con los pequeños tubos de nieve mixta que se asientan en los declives.

 
            Disfrutamos los dos kilómetros largos de descenso que alargamos de manera intencionada con lazadas y giros interminables en un mediodía espléndido.

Tozal de Suaso.
 
            A las dos y cuarto de la tarde llegamos de nuevo al Refugio de las Planas de Abozo y en la misma piedra nos sentamos a comer contemplando Manchoya y la  nubosidad creciente que anuncia el cambio de tiempo que tan espléndido fin de semana nos ha regalado.

Manchoya.

Tozal de las Comas.
 
            Alrededor de las tres atajamos la ladera hacia la pista y por ella nos vamos para abajo. Deslizamos decentemente la parte alta como ya esperábamos, cogemos agua de la fuente y echamos un buen trago y nos tenemos que quitar los esquís en una zona amplia cerca del barranquillo en el que ya lo habíamos hecho a la subida. Luego, con cuidado pasamos algunos cortes y nos encontramos con los cazadores de la mañana que llevan un par de jabalíes.

 
            Terminamos a 200 metros de la barrera como ya habíamos previsto por la mañana tras bajar la pista mejor de lo que esperábamos. Hoy ha sido una jornada estupenda tanto climática como paisajísticamente hablando en la que hemos movido 800 metros de desnivel. A las cuatro y media nos metemos en el coche y media vuelta para casa.