17 abr 2013

18-13. CAP DE BAQUEIRA. 17-4-2013.

La Montaña de Baqueira desde la Carretera al Pla de Beret.

Aparcamiento de Tanau, Pistas Cascada, Tortuga, Cabana y Cara Nord. Descenso por Cara Nord.
17-04-2013.
Salida 10 h. Llegada 15 h.
Sol.
Muy fácil.
Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Cap de Baqueira procedente de Iberpix. Vía en amarillo.
 
            Disponemos de un montón de estaciones de esquí a menos de 50 kilómetros de nuestra casa y cuando marchamos a Cerler es casi una expedición. Casi siempre vamos a Formigal o Astún, alguna vez vamos a Piau Engali y queríamos conocer algo más. Iremos a Baqueira.

            Tenemos tres horas con la furgo pues hemos de cruzar un buen tramo de la Vertiente Sur del Pirineo Central: Sabiñánigo seis de la mañana, Ainsa, Campo y luego obras en Egea, Veranuy, Viella… Baqueira  a las nueve de la mañana.

            La mañana del 17 de Abril de 2013 está espléndida tal y como ha sido pronosticada y en el edificio central de la estación de esquí donde arranca el teleférico, estamos a 1500 metros de altitud, nos buscamos la vida para conseguir un plano de pistas ya que la estación está cerrada al ser miércoles de fin de temporada.

            Las pista que desde aquí arranca para atravesar el bosque, además de estar algo erguida tiene bastantes claros y eso que es un año de nieves como pocos, pero como está orientada al sudeste… Conseguimos plano y seguimos para arriba hacia el Plan de Beret con intención de ver cómo está la salida desde Tanau, una zona residencial por encima de Baqueira.

            Unas cuantas revueltas nos conducen a una última en la que hay un pequeño aparcamiento de tierra a la orilla derecha del Arriu Malo, las pistas están en la orilla izquierda del mismo y se puede acceder desde aquí por un puente. Estamos a 1700 metros de altitud.

 
            Tomamos un bocado, preparamos los bártulos y a las diez de la mañana nos echamos al sol que domina el cielo y a la nieve blanda que cubre la Pista de la Cascada y con ella nos vamos para arriba en dirección este con el sol que nos guía.

 
            Alcanzado el telesilla de la Choza viramos un tanto al sudeste y tomando la Pista Tortuga ganamos altura para ir en busca de la Pista Cara Nord que es nuestro salvoconducto para alcanzar nuestro objetivo en un terreno completamente desconocido.

 
            Las pistas están cerradas, no hay esquiadores, la nieve está un tanto blanda no habiendo demasiada diferencia entre la pisada y la virgen y se puede ir por cualquier parte, sobre todo a partir de  la Zona de la Coma, un gran rellano del que arranca dos sillas, la del Mirador que llega prácticamente hasta arriba y la de la Cabana que será nuestra guía.

 
            Se trata de una zona amplia además de preciosa que nos deja claro la grandeza y amabilidad e la estación en este año de nieves. Subimos por cualquier parte en busca del final de la telesilla y alcanzado éste, hacemos una travesía en suave ascenso para alcanzar la Cara Nord que aquí es amplia y lineal.


            Por la pista sube un esquiador con el que charlaremos, conoce la zona y juntos subimos un par de tramos que nos aproximan a la zona de las Palas de Arias, una incógnita para nosotros ya que estamos en zona de resaltes y afloraciones rocosas.

 
            Pero no hay mayor problema ya que la gran cuenca que culmina en las paredes, cuenta con una pista pasillo que de nordeste a sudoeste nos saca del fondo y nos deposita en las laderas superiores de la Montaña de Baqueira con una entrada medianamente erguida y vestida de nieve dura todavía a la sombra.

Abajo queda Pla de Beret y L'Orri.

            Nuestra ruta general ha ido evolucionando un poco al sur y ahora recuperamos la dirección sudeste y por una amplísima ladera continuamos para arriba.
 

            Nos guía una antena  que suponemos situada en la parte alta de la estación y los remontes que convergen hacia la cima.


 
            Suavemente, como la mayor parte de la ascensión, alcanzamos el final de la Silla Mirador y pasando prácticamente en horizontal junto a la antena de telecomunicaciones y la llegada de la Silla Jordana ascendemos unos metros por nieve blanda y alcanzamos la Cima de Cap de Baqueira a 2500 metros de altitud. Son las doce y cuarto.

Cima de Cap de Beret.

Tuc de Llança.
 
            Se trata de una arista alargada y suavemente dentellada que se prolonga al sudeste por la Arista de Escornacrabas y culmina en la Tuc de Llança.

Tuc de Baciver.
 
            La arista cimera está medio pelada y la recorremos mientras contemplamos los brutales paredones que se descuelgan hacia el nordeste buscando el fondo del valle en el que se alojan los Estanis de Baciber de los que difícilmente distinguimos alguno pues están completamente cubiertos de nieve. Destacan poderosamente la Pirámide del Tuc del Rosari y la espléndida e inmaculada Cara Sur de la Tuc de Baciber. Al norte la, desconocida para nosotros, zona del Plan de Beret y en un horizonte un tanto nuboso el Macizo de la Maladeta y el Montarto más próximo. Posets y Perdiguero difícilmente se adivinan. No terminamos de identificar a los Besiberris ni la Pica pero no dudamos que se encuentren por allí.

Zona de Argulls.

            Comemos tranquilamente al sol del mediodía y alrededor de la una iniciamos el descenso en busca del Mirador: una plataforma que cuenta con una placa metálica con perfiles y nombres de montaña. Pasamos un rato contemplando un horizonte demasiado brumoso para identificar muchos puntos.

            Luego, tomamos el camino por donde hemos venido y nos vamos para abajo disfrutando de una nieve muy buena para la hora sobre terreno pisado por las máquinas y parecida sobre nieve virgen. Paramos frecuentemente, contemplamos el paisaje y disfrutamos el descenso como nunca.

            Localizamos las pistas que marchan al Aparcamiento de Orri y en el lugar en el que hemos coincidido con Cara Norte a la mañana, seguimos por la pista para abajo como medio de conocer un tramo más de la estación tratando de hacer una media circular.


            En la parte baja, ya con peor nieve, hacemos una diagonal paralela al barranco y alcanzamos la Pista de la Cascada en las inmediaciones de la misma.
 
Cascada de Baqueira.
 
            Tras quitarme los esquís salto la acumulación de nieve para fotografiar la cascada y retornando a la pista no queda más que buscar el puente del Aparcamiento de Tanau en el que nos quitamos los esquís dando por finalizado el recorrido del día en el que hemos salvado un desnivel de 800 metros de manera agradable y satisfactoria. Son las tres de la tarde y disponemos de medio día para poner a secar al sol nuestros bártulos, echar unos tragos y unos picoteos en la furgoneta, recorrer un desértico poblado de Baqueira y subirnos luego hasta el Plan de Beret  para tratar de visualizar la jornada siguiente.
 
Tanau.

 

 


12 abr 2013

17-13. PEÑA BLANCA DE ANEU CON ESQÚIS. 12-4-13.

Suaves resaltes hacia Peña Blanca.

Aparcamiento del Valle de Aneou, Barranco de la Gradillera,  Hount de la Glera y Arista Este.
12-04-2013.
Salida 09 h. Llegada 13 h.
Sol.
Fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.
 
Mapa de Peña Blanca procedente de Prames. Vía en amarillo.

            Desde el Valle de Aneou hemos subido repetidamente a Cuyalaret, al  Canal Roya, a la Peña del Col de l’Iou, a la Pombie… pero desde aquel invierno en el que se cayera en bloque la mayor parte de la ladera norte entre Canal Roya y Peña Blanca, de tan infausto recuerdo, aparcamos la idea de hacer algo en el Valle Colgado comprendido entre la Peña Mauhourat y la Peña de la Glera. Pero pasan los años y te dices que por qué no acometer esa ladera que tanto esquiador hace++ y en esas estamos el 12 de Abril de 2013.

            La noche no ha sido fría y el rehielo ha sido pobre; el riesgo de aludes es alto en las orientaciones este pues hay mucha nieve, pero yo creo que está muy bien asentada. Nuestro valle está orientado al norte y su cara este, la de la Peña de la Glera está fastuosamente iluminada por el sol a las nueve de la mañana cuando nos ponemos los esquís en el Aparcamiento del Valle de Aneou a 1700 metros de altitud.

            El aparcamiento está medio pues los “fransuas “ tienen cortada la carretera y eso es bueno para la belleza paisajística de la jornada pero es malo porque hay muy pocas huellas en el valle, nieva poco o mucho casi todos los días y tendremos que trazar. Además, el personal va a Canal Roya y nosotros me temo que no vamos a tener demasiada compañía.


            Cruzamos el Barranco de Aneou por su puente natural, pasamos junto al Centro Pastoral como siempre y utilizamos el conocido camino que sube hacia la Gradillera en busca de Canal Roya  como unos devotos más.

 
            Llevamos delante medio ejército de maniobras que en el segundo resalte nos cede el paso a pesar de que nosotros subimos tranquilamente deseando que algún grupo de esquiadores se oriente hacia nuestro valle.

            No será así cuando en el rellano posterior abandonamos la huella de fondo del valle y en horizontal buscamos el Barranco de la Gradillera.

            El cruce del barranco no ofrece ninguna dificultad teniendo en cuenta que son varios los puentes de nieve  que se nos ofrecen por encima del cauce completamente cubierto de nieve.
 

            Estamos a 1850 metros de altitud y un dorso muy bien nevado en el que hay una viejísima huella se introduce en el Hount de la Glere la ladera que defiende el valle colgado situado por encima de la misma. Hemos iniciado nuestro camino en dirección oeste y ahora continuamos un poco hacia el oeste-sudoeste.

            Buscando ganar altura de la forma más suave posible transitamos la Cara Norte de Peña Mauhourat hasta que alcanzamos el punto bajo de una colada, lugar en el que iniciamos una diagonal para atravesar la ladera orientados hacia la Peña de la Glera.

            La nieve en la vertiente de Mauhourat está algo más dura que en la vertiente de la Glera ya que el sol está haciendo su faena.

 
            Casi completada la diagonal tomamos una ligera depresión que orientada al sur nos acerca de nuevo a la zona sombría de la ladera  lugar en el que, tras poner las cuchillas, volvemos a cambiar de dirección y hacia la zona soleada subimos un resalte un poco más erguido que finalmente se arrellana un poco depositándonos en el borde del valle colgado, final de la pared que acabamos de subir.  Estamos a 2050 metros de altitud.

 
            La Peña de la Glera queda todavía bastante por encima de nosotros y comenzamos a divisar el Pic de Aneou  y la cresta que, hacia el oeste, nos conduce a nuestro objetivo que es Peña Blanca.

 
            Contorneamos una depresión y seguidamente  una suave loma que nos ofrece continuación por una amable y delicada rampa orientada hacia la base rocosa de la Glera que muy oscura vigila nuestras evoluciones en su valle.

            Al final de la rampa entramos en un pequeño  y poco inclinado barranco que nos conduce a la base de nuestro objetivo que luce inmaculada y espectacularmente blanco.
 
Peña de la Glera con su imagen menos conocida.
 
            Por el fondo del barranquillo alcanzamos el collado al este de Peña Blanca un pico inconfundible porque culmina la arista fronteriza y la potente Arista de la Peña de la Glera orientada al norte.

            Desde el collado completamente vestido de nieve contemplamos las afloraciones rocosas que adornan la arista hacia el Pico de Aneou e iniciamos el ascenso por la arista hacia la cima.
 

            Unos metros más arriba y bajo un último resalte muy erguido, dejamos los esquís y nos alargamos hasta la cima que alcanzamos inmediatamente. Son las once menos cuarto de la mañana cuando alcanzamos la Cima de Peña Blanca situada a 2366 metros de altitud.


 
            La cima es pequeña, vestida de nieve dura y muy aérea. Al Oeste destaca la amable cima del Canal Roya con visitantes varios, al norte la Fastuosa Peña de la Glera cabalgando sobre el Pla de la Gradillera y el valle que acabamos de subir y orientándonos hacia el Midi de Ossau tocado con boina persistente, y al este la Peña Mauhourat que culmina tras unos dientes rocoso en el Pic de Aneou. Al sur y tras la Canal Roya muy blanca se asoman: Espelunciecha, Arroyeras y Diente de Anayet custodiado por el Vértice y las Negras. Más allá una cierta nubosidad de mediano desarrollo y bastante inestable oculta el horizonte más lejano.


Canal Roya.

Pico de Aneu.
 
            Cinco minutos después volvemos sobre nuestros pasos y buscando un poco de abrigo para el viento en la cara este del pico nos sentamos sobre la nieve a echar un bocado.

            Al resguardo del viento y al intermitente sol de la mañana se está bien. Solamente nos preocupa un poco la presencia de desperdigadas nubes que ocultan el sol de manera intermitente y que subiendo escamoteaban descaradamente la visibilidad.


            Veinte minutos más tarde iniciamos el descenso sobre nuestros esquís aprovechando una nieve estupenda sobre la que encontramos algunas reducidas manchas de nieve polvo.

            Descendemos el barranquillo y la rampa hasta alcanzar la parte baja del rellano bajo la cresta, que por cierto no es uniforme sino que presenta un importante conjunto de depresiones y protuberancias.

            El disfrute dura muy poco ya que la nieve enseguida se ablanda y se pone irregular además de pesada: si no la queremos demasiado dura para subir hay que soportarla blanda para bajar.

            Abandonamos el circo colgado siguiendo la huella de la subida y tras bajar la mayor parte de la pared, en el rellanito inferior nos decimos de probar el corredor que baja directamente  por la Sudeste de la Peña de la Glera para alcanzar la parte baja del Pla de la Gradillera.
 

            El barranco debe estar con nieve muy blanda y el corredor al menos nos permite atravesarlo bastante más arriba de lo que lo hemos hecho a la mañana y remando un pelín alcanzamos el camino al Canal Roya y en el promontorio que limita el Pla de la Gradillera nos sentamos a comer y a contemplar la pared que hemos subido y bajado en auténtica soledad. La gente sube y baja de Canal Roya. Son las doce y cuarto.

Diminuta y en el centro Peña Blanca de Aneu.
 
            Comemos tranquilamente y media hora después montamos en los esquís y continuamos por camino archiconocido aunque nunca así: el resalte con afloraciones rocosas  es una perfecta y amplísima rampa sin  rastro de rocas que se baja muy bien pues está muy transitado. Luego hay que bajar con nieve blanda, hacer una última foto a Peña Blanca que se esconde encumbrada en un horizonte bastante limpio y  con los esquís desbloqueados remontar al encuentro del coche dando por finalizada, a la una y cuarto, una jornada estupenda para ser con nieve blanda en la que hemos movido 700 metros de desnivel, en un despoblado desierto blanco que hemos recorrido por primera vez.

3 abr 2013

16-13. SAOUBISTE FRUSTRADO. 3-4-2013.

Saoubiste desde el Col de Suzon.

Cabaña de Soques, Barranco de Pombie, Col de Suzon, Refugio de Pombie y vuelta por el Barranco de Pombie.
03-04-2013.
Desnivel acumulado 925 m.
Distancia recorrida 10500 m.
Tiempo efectivo 04:30 h.
Mixto.
Fácil.
Recorrido en el Circo de Pombie sobre proyecto de ascensión al Saoubiste. Se puede hacer en cualquier época del año y en invierno es conveniente hacerlo con raquetas o esquí. El descenso directo cuenta con pendiente suficiente en el rellano intermedio.
Agua en los barrancos de las inmediaciones de la Cabaña de Soques.
Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Saoubiste procedente de Prames. Vía en amarillo.

            Al Refugio de la Pombie  acostumbramos a subir desde el Aparcamiento de Aneou por el Soum de Pombie. Es la vía más rápida que te permite actividades en la zona.

            En una ocasión subimos desde la Cabaña de Soques con las raquetas y nos dijimos que había que disfrutar el circo con los esquís.

            Este 2013 y sus copiosas y reiteradas nieves han tenido cerrada la vertiente norte del Portalet durante un considerable tramo del invierno y entre esto y el mal tiempo pues no vemos ocasión hasta el 3 de Marzo, un miércoles  de buen tiempo anunciado en medio de dos borrascas de las que hemos tenido cumplidas noticias en este año.

            No son las diez de la mañana cuando aparcamos, a la sombra, junto a la Cabaña de Soques a 1390 metros de altitud. Hace fresco.


            Hay que bajar unos metros en busca del puente del Barranco de Aneou y tras ponernos los esquís bajamos hasta el puente para introducirnos con algunas dudas en el Hayedo de la Pombie que nace en la orilla izquierda del barranco.


            Hay muchas huellas pero enseguida y ya al sol, tomamos la principal que se va hayedo arriba en dirección noroeste. La mañana absolutamente luminosa y clara está espléndida.

            Una huella muy suave y continua nos aproxima al Barranco de Pombie  alcanzándolo en la parte alta del hayedo y cruzándolo por un potente puente de nieve propiciado por aludes bajados de la ladera sur del mismo.


            El barranco cuenta ya con algún ojo y nosotros avanzamos, ahora en dirección oeste, siempre en la vertiente izquierda del mismo.

            El fondo del barranco se pierde en un caos de ondulaciones muy llanas bajo la Cabaña Pucheaux pero la huella de un par que suben delante de nosotros abandona paulatinamente el barranco para ganar altura en busca de la Cabaña Arregatiou. Han caído tres centímetros de nieve y el circo está prácticamente virgen.
Inusual imagen del Midi de Ossau.

            Dos montañeros suben directos a Pombie y la pareja de delante enseguida se deja alcanzar. Se darán la vuelta inmediatamente mientras nosotros, en una suave media ladera vamos ganando altura en la cara sur de la arista que une los Pics de Pombie y Saoubiste.


            Todo está inmaculadamente nevado y sin huella alguna de tránsito salvo algún caminillo de rebeco despistado. Hemos dejado a nuestra espalda el Soum de Pombie y llevamos al frente el conjunto de Peyreget, Saoubiste y Pombie capitaneado por el Midi de Ossau que nos presenta una de sus imágenes quizá menos estética.

El Pallas.

            Orientados directamente al Col de Suzon al que se puede llegar con suma facilidad, nuestro objetivo es tomar la Arista Oeste del Pic Saoubiste, hacer la, creo recordar, fácil cresta hasta la base de las paredes y subirnos al pico dejando allí los esquís. La esquiada puede ser magnífica.

Bajo el Col de Suzon.

            En los sitios protegidos la nieve polvo recién caída se pega y me hace zuecos en las pieles de foca con lo que los esquís no deslizan gran cosa pero… paramos a echar un café calentito y a comernos un dulce. Son las once y media.

La arista al Saoubiste.

            Luego proseguimos y nos situamos bajo la pared que defiende el Col de Suzon y advirtiendo que  arriba hay ventisca lo que contrasta claramente con la apacible hora que disfrutamos aquí abajo al sol de la mañana.

            Podríamos acceder al collado de separación con el Pic de Pombie pero perseverando con nuestra intención, buscamos rampas suaves que nos permitan negociar la subida sin tener que poner las cuchillas.

            Encontramos nieve acumulada en algún tramo un poco más erguido pero de cualquier forma y siempre de manera fácil superamos el resalte más consistente que se arrellana y nos deposita en una pequeña cuenca abrigada media docena de metros por debajo del Col de Suzon.

            Lo tengo claro. Mi chica se sorprende de la decisión pero yo me quito los esquís  y con los bastones me voy al collado al que acaba de llegar Juan que ha subido de forma más directa con sus raquetas. Van a ser las doce y media y estaremos sobre los 2175 metros de altitud.

            Inmediatamente que alcanzamos la arista somos zarandeados inmisericordemente por una ventisca extraordinaria. El viento que sopla del sur arranca nieve que empuja pared arriba y que alcanzada la arista la convierte en surtidores que se elevan unos metros hasta disiparse en un ambiente absolutamente hostil. La ventisca llena nuestros bolsillos de nieve en un instante, se cuela por todas las rendijas de nuestras pertenencias,  y azota nuestros rostros absolutamente impía.

A petición expresa de mi chica.

             La arista es amplia, corta  y fácil hasta que alcanza la base de la pared somital del Saoubiste  que vemos solo de manera intermitente. Al oeste el Midi parece ajeno a lo que aquí acontece y de nuevo lo tengo claro: me vuelvo para abajo como una moto diciéndole adiós al pico mientras Rosa pide una foto para el recuerdo que Juan, paciente él, se la hará.

Magnífico Midi de Ossau.

            Juan todavía se acercará  hasta la base del pico y descenderá enseguida poniéndose al pairo en la cara sur. Nosotros, fuera de la arista estamos en otro mundo. Preparamos los esquís mientras las manos nos van entrando en calor y cuando queremos iniciar del descenso nos reunimos.


            La parte superior de la pared la descendemos por donde hemos subido. La nieve está muy buena para la pendiente y se gira muy bien, más abajo puede ser otra cosa.

            Mi chica propone acercarnos al Refugio de la Pombie ya que no hemos hecho el pico y consecuentemente, antes de alcanzar el fondo del rellano y como procedimiento de remontar lo menos posible iniciamos un flanqueo hacia la  la Grande Raillere que resulta generalmente fácil salvo un muraco que sale a nuestro camino y que hay que atravesar en diagonal  de forma satisfactoria gracias a la buena nieve que presenta.

            Atravesamos colas de aludes bajados de la Sudeste del Midi e iniciamos el remonte tras poner las pieles de foca.

Refugio Viejo de la Pombie.

            Atravesamos en suave ascenso una serie de barranquillos completamente cubiertos de nieve y alcanzamos el emplazamiento de las Cabañas de la Pombie tras contemplar el inexistente Ibón de Pombie pues nadie diría que lo fuera de no conocerlo.


            Es la una y cuarto cuando nos sentamos en la terraza del refugio situado a 2032 metros de altitud. Los dos refugios están cerrados. Los fransuas se habrán cansado del vandalismo y no se andan con leches.

            Comemos al sol y al abrigo que proporciona la cubeta de nieve en la que ahora se encuentra el refugio. Media hora después iniciamos el descenso. Se puede bajar directamente pero yo no tengo claro el rellano lleno de ondulaciones del terreno y prefiero descender al encuentro de nuestra huella de subida que es lo que conocemos.

            Siguiendo el camino que recorriéramos en su día con las raquetas, tomamos uno de los barranquillos que hemos atravesado y enseguida, en dirección nordeste un dorso lineal que suavemente nos deposita en la zona intermedia del circo.

            Todavía tendremos que atravesar un par de depresiones suaves a media ladera para alcanzar la huella de subida alrededor de los 1850 metros de altitud.

            Luego descendemos las suaves rampas de nieve por las que hemos subido, ahora está blandurria y  aproximándonos al barranco lo atravesamos por el mismo puente de nieve para entrar en el hayedo. El Valle de Arrious que nos guía en el descenso está de auténtica postal y el Pallas con las Aristas de los Geodésicos y la de Von Martin  pone un imborrable broche a un día que ha tenido muchas luces y alguna sombra.


            No tenemos costumbre de esquiar por camino entre  árboles y nos da un pelín de cosa a pesar de que sabemos que todo el problema se puede liquidar abrazándose a  algún niño y fuera. Lo bajamos sin problema y con un solo rehúse en el que mis esquís no quieren negociar una vuelta del camino.

            Ya muy cerca del barranco y al final de la nieve nos quitamos los esquís  y tras cruzar el puente subimos cansinamente el repecho que hemos bajado a la mañana y que nos deposita en la Cabaña de Soques tras 925 metros de desnivel que hemos acumulado en la jornada.