4 ago 2013

36b-13. VIVAC EN LA GRAN FAXA POR CAMPO PLANO. 4 Y 5-8-2013.

Puesta de sol en la Frondiella Sudoeste desde la Faxa.

Cima de Llena de Cantal, faldeo de la Cara Oeste, Cara Oeste de Campo Plano, Cima de Campo Plano, Ibones de Campo Plano, Collado de la Faxa y Cima de la Faxa. Descenso al Collado Falisse, Ibones de Pecico y Bachimaña.
4 y 5-08-2013.
Salida 13 h. Llegada 18 h.
Sol.
Fácil.
Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de la Gran Faxa procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            En la Cima de Llena de Cantal estaremos alrededor de un cuarto de hora más bien corto y a la una menos cuarto nos vamos para abajo desandando con facilidad, corredor, pared y rampas, el camino de subida.

            Tras el descenso de la pared nos llegamos hasta la orilla del ibonciecho y seguidamente patinando el nevero que hemos soslayado de subida nos llegamos a las mochilas a 2715 metros de altitud.

            A partir de aquí iniciamos el faldeo de la Oeste de Llena de Cantal mientras contemplamos la preciosa estampa del Balaitus y sus prestigiosos invitados de siempre.

            Perdemos altura poco a poco por pedrizas metamórficas unas más estables que otras y vamos girando al norte en busca del collado instalado entre el Campo Plano y el Llena de Cantal.

 Pico Campo Plano.

            Enseguida aparece la Cara Oeste del Pico Campo Plano  que nos advierte que hemos de bajar todavía más al encuentro del collado.

            Terminaremos bajando hasta los 2550 metros de altitud y atravesando el nevero con conversación incluida con un holandés residente en Sallent, nos incorporamos a la pared tras dejas las mochilas.

            Al Campo Plano subiremos por dónde lo hice la vez anterior pero también se puede subir fácilmente tanto por la cara norte como por la arista este.

            Entramos a la pared, que es abrupta sin más y localizamos algunos hitos que tienen tendencia a practicar una diagonal hacia el este en busca de la arista este. Juan se ve directo hacia la cima y nosotros iniciamos la diagonal que puede hacerse por cualquier parte.

            Cerca de la arista, la pared se yergue bastante descompuesta por lo que terminamos subiendo cada uno por nuestro lado y alcanzando la arista debajo del casquete somital. Superado un pequeño descansillo trepamos unos últimos metros fáciles que nos permiten alcanzar la Cima del Pico Campo Plano situado a 2721 metros de altitud.

Llena de Cantal desde Campo Plano.

            Son las dos de la tarde  y tras hacer alguna foto y contemplar la espectacular imagen de la Arista Norte del Llena de Cantal y el cómodo descenso por la arista este, nos marchamos para abajo en busca de las mochilas.

            Bajaremos por las inmediaciones de la arista sudoeste donde hay más materiales estables y prácticamente la misma pendiente. En diez minutos nos llegamos a las mochilas y por la nieve remontamos unos metros para iniciar seguidamente un descenso suave en busca de los ibones Altos de Campo Plano. Se trata de un grupo de pequeños ibones anidados al sudoeste de la Faxa y todos en la Orilla  Izquierda del Barranco Campo Plano unos helados todavía, otros medio helados y alguno incluso limpio de nieve como hemos visto desde arriba.


            Nosotros vamos a bajar por el barranco que nace aquí y que recogerá paulatinamente las aguas de los ibones uno tras otro.

            Descendemos poco a poco primero al nordeste para girar poco a poco al norte. Los ibones se encuentran sobre los 2450 metros de altitud y debajo del inferior nos sentamos a comer cuando son las tres menos cuarto.


            Comemos tranquilamente y bebemos abundantemente ya que todavía nos queda la última riñonada de la jornada de alrededor de 600 metros de desnivel.


            Sobre las tres y media proseguimos nuestro camino en dirección norte al encuentro del que sube desde Reespumoso por las inmediaciones del barranco. Baja gente de la Faxa.


            Todavía tendremos que bajar un poco más  y eso que faldeamos unos neveros al objeto de perder la mínima altura yéndonos sobre los 2350 metros de altitud para iniciar un suave remonte al encuentro de la huella que transita los neveros que conducen al Rellano de los Ibones de la Faxa.

            Los últimos que están bajando se están cargando la huella, es moneda corriente y a nosotros nos fastidia bastante pero… ¡con lo bien que se patina fuera de la huella!


            Nosotros cruzamos la huella y abandonamos el nevero para ascender por una amplia rampa herbosa y paralela al nevero. Esta algo escalonada y se sube bastante bien. Nos deposita en el rellano en el que se asientan los tres Ibones de la Faxa situados a 2510 metros de altitud.

            Allí tomamos la huella que transita muy alta el nevero que ocupa la Oeste de la Faxa y reafirmando la misma que no está deshecha nos aproximamos al barranco que baja por el fondo del corredor en el que termina el nevero, cincuenta metros más arriba del asentamiento de los ibones.

            Ya fuera de la nieve seguimos un caminillo muy transitado para detenernos un poco más arriba y coger agua pues pensamos que ya no la habrá más arriba. Mis socios se remojan los pinreles.

            Enseguida llegamos al Collado de la Faxa situado a 2688 metros de altitud y tras echar una visual a la vertiente norte del collado tomamos el caminillo que se va a elevar en la Pared Oeste de la Faxa.


            Unos tramos por la pared en suave ascenso se alternan con otros en las inmediaciones de la arista norte e incluso por la misma. Siempre para arriba fácilmente y con constantes alternativas, tantas que a veces no resulta fácil seguir el camino que hemos elegido. En algún momento se apoyan las manos más como ayuda de piernas que otra cosa y casi siempre por no buscar alternativa más cómoda que casi siempre la hay.

            A mitad de la pared un largo corredor muy escalonado nos lleva a la arista y por ella continuamos un rato más acercándonos a la zona somital de la pared y en ella apoyando un poco las manos se solventan pequeñas dificultades que se estructuran en unos pequeños dientes fáciles que defienden el pico.

            Son las cinco y cuarto de la tarde cuando alcanzamos la Cima de la Gran Faxa situada a 3005 metros de altitud. Nos ha costado tres cuartos de hora subir la pared tranquilamente.

            Repaso la alargada cima en busca de alguna posibilidad y lo mejor se encuentra junto  a la Hornacina de la Virgen de Lourdes. Hay un pequeño emplazamiento en forma de ele pero no es ni cómodo ni suficiente para los tres. Lo sabíamos y no nos sorprende en absoluto.

            Justamente al este de este emplazamiento hay posibilidades de hacer otro. Hay materiales abundantes y nos ponemos manos a la obra haciendo un murete de un par de metros de largo por más de medio metro de alto y rellenar primero con piedras medianas y luego con pequeñas finalizando con arrastrar tierras de la zona de la cabecera. Se nos lleva una hora el tajo pero dejamos una pequeña joya para quienes vengan después.


            Terminado el vivac recrecemos un poco el murete para detener un poco el viento que ya se ha levantado cuando subíamos a media pared y que no nos va a abandonar mientras permanezcamos en la cima.

            Nos abrigamos un poco deshacemos las mochilas y preparamos la cena tranquilamente para liquidarla a continuación aprovechando para reponer líquidos ya que además del hartón de agua que nos hemos dado abajo hemos subido 6 litros.

            Mis chicos se ponen los cortavientos y se dedican a la contemplación yo me pongo horizontal mirando a La Meca desde dentro del saco a espera cómodamente la puesta de sol que se producirá sobre la Frondiella Sudoeste.

            Todavía se nos harán las diez de conversación mientras que las estrellas se demoran un poco a salir. Cuando nos demos cuenta estamos a punto de ser devorados por toda una galaxia absolutamente espléndida. Hay que dormir un poco aunque sea a tramos como siempre pasa.

            El viento seguirá amenizando la noche y la madrugada y el vivac resultará fresco de madrugada sin ser frío hasta que apunte el sol por Neouvielle. Pero tardará en alcanzar nuestro vivac que, a pesar de estar orientado al este, está tapado por un pequeño diente de la cresta cimera.


            Hacemos fotos, volvemos a los sacos y dejamos que se ponga en marcha cumplidamente la mañana del 5 de Agosto de 2013.


            Inusualmente en nosotros no tenemos prisa pues esperaremos en la cima a que lleguen los que suben desde Marcadau o Reespumoso para celebrar la misa. Contemplando un espléndido paisaje en el que destaca el Midi bien iluminado y qué no decir de los Infiernos o Balaitus. Hasta el Pallas y el Arriel se apuntan a la fiesta visual. Al norte Gran Barbat, Mount Ne y Ardiden; hacia el este ya algo difuminados el Midi de Bigorre, Neouvielle… también Ordesa  con Vignemale más próximo, y aquí debajo Bachimaña, Falisse y la tremenda arista este con tan mala pinta como le viera en su día


            Desayunamos mientras vemos al personal subir desde los Lacs de Faxa a través de los neveros que los conduzcan al Collado de la Faxa. A las nueve y media se reúnen en el collado para la bendición de piolets y al rato se van introduciendo en la pared.


            Se nos hace eterna la mañana pero… A las once y media comienza la misa y la celebración civil que se largarán hasta casi la una. Estaremos sobre 60 personas.


            Bajamos rápido adelantando a los primeros que han iniciado el descenso.
          Alrededor de la una y media comemos en el Collado de la Faxa y esperamos. Hay un grupo de Barbastro que ha dicho que quería bajarse con nosotros por el Collado Falisse y además, Pedro Estaún que fue quien me facilitó información me dice que también se bajará con nosotros.

            Finalmente hacia las dos de la tarde nos despedimos. Ellos faldearán el Falisse por el norte y Pedro que todavía no ha bajado lleva un tobillo fastidiado además de ir en zapatillas. Nos dicen que no esperemos más.


            Continuamos descendiendo  por los neveros hacia Wallon pero enseguida iniciamos un incómodo faldeo en busca de la entrada al Collado Falisse, en dirección sudeste atravesando pedrizas inclinadas y algunos neveros que compensan buena nieve con gran pendiente.

            Perdemos altura pero ni suficiente ni cómoda, ya que el Contrafuerte Este de la Faxa baja bastante más de lo deseado y nos obliga a pasar por debajo del mismo ineludiblemente.


            Cerca del lac más próximo a Falisse iniciamos el remonte por inestable pedrera en dirección sudoeste. Estamos sobre los 2550 metros de altitud y deberíamos haber bajado un buen rato más por el camino normal.

            La subida al collado es una amplísima pedrera metamórfica bastante estable por la que remontamos la mayor parte del repecho. Solamente los metros finales son más erguidos y descompuestos que salvaremos por las rocas, cada uno por su lado sin tener que tocar la nieve para nada.

            Van a ser las tres y media cuando alcanzamos el Collado Falisse a 2700 metros de altitud y como mis chicos no quieren acercarse al pico nos vamos para abajo trazando una diagonal descendente en la Pared Norte del Circo de Pecico que nos lleve al Ibón de Pecico de la Canal.


            Descendemos paulatinamente atravesando algún nevero residual  y siempre por encima de las paredes que intermitentemente defiende la orilla del Ibón de Pecico.


            Son las cuatro de la tarde cuando contemplamos y fotografiamos precioso y delicado Ibón de Pecico de la Canal situado a 2450 metros de altitud.


            Allí tomamos el camino que baja del Puerto de Marcadau y nos vamos siguiéndolo aproximadamente en dirección sur.

            El camino que inmediatamente abandona el Barranco de la Canal da unas amplias vueltas para alcanzar la Majada de la Canal ya en las inmediaciones de Bachimaña Superior.

            Fotografiamos el Circo de Bramatuero con el ibón Inferior de Bramatuero y nos vamos con el camino a cruzar el Barranco de los Infiernos que baja tan crecido como ayer, cerrando nuestra circular.

            Mojamos un pelín las botas pero no nos descalzamos y unos metros más adelante nos paramos a comer un poco.


            Luego continuamos con los tediosos aunque poco relevantes remontes que el camino realiza al contornear el Ibón de Bachimaña Superior para llegarnos a Bachimaña Inferior y continuar camino para abajo en dirección sur.

            Se nos irá casi una hora en este último tramo de descenso con lo que nos llegamos al Balneario de Panticosa cuando son las seis y cuarto.

            A la sombra de los arces de la Casa de Piedra ahogamos en cerveza los 2500 metros de desnivel movidos en nuestra circular. Luego nos queda la carretera y otro día más.

            La actividad tiene Comienzo.

36a-13. LLENA DE CANTAL DE CAMINO A LA GRAN FAXA. 4-8-2013.

Llena de Cantal desde el Collado de Tebarray.

Balneario de Panticosa, Ibones de Bachimaña, Ibones Azules, Collados de los Infiernos y Tebarray y Cara Sudoeste.
04-08-2013.
Salida 08 h. Llegada 12 h.
Sol.
Fácil.
Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez Mariano Javierre.

Mapa de Llena de Cantal procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            La Gran Faxa o Cúspide de Bachimaña es un pico al que hemos subido algunas veces y también es uno de los picos que me ha rechazado al intentar sin saber su prestigiosa Arista Este. Ascendimos por primera vez allá por Agosto del 87, cuando nuestra hija Biola tenía 4 años y nosotros podíamos contar los tresmiles realizados con los dedos de las manos.

            Este año volveremos con la intención de vivaquear en la cima. Sabemos que es mala para ello pero aprovecharemos la celebración hispanofrancesa que se realiza con motivo de la Virgen de las Nieves. Y ya que el día 5 está liquidado con los actos de la cima, aprovecharemos de subida el día anterior.
            Son las siete de la mañana cuando recogemos a Juan y las ocho menos cuarto cuando aparcamos en las inmediaciones de la Casa de Piedra en el Balneario de Panticosa a 1630 metros de altitud.

            Con unas mochilas que no pesan demasiado ya que no llevamos tienda, tan solo un par de plásticos por si le da por llover, nos ponemos en camino por la orilla derecha del Caldarés de Baños.


            El transitadísimo camino y archiconocido para nosotros está cambiado. Le han pegado una pelada de todo lo vegetal que se arrimaba al camino de aquí te espero. Bueno está que se limpien los caminos pero como le suelten la motosierra a algún destartalado… Se han cargado doscientos años de algún que otro pino negro que no molestaba en absoluto y además han dejado el primer repecho al sol. Con los trabajitos que les cuesta a estos pinos esgallinarse.

            Las cascadas bajan a reventar, atajamos  en el rellano y afrontamos la Cuesta del Fraile adelantando personal. En hora y cuarto nos llegamos a Bachimaña Inferior a 2175 metros de altitud, ya se pasaron los días en los que subíamos en una hora.


            Hemos subido fundamentalmente en dirección norte y seguimos más o menos al norte rodeando el Ibón de Bachimaña Superior, que está lleno de agua como jamás lo hemos visto, por su orilla derecha.

            Cruzar el Barranco de los Infiernos o Azules ya en la Cola de Bachimaña a 2220 metros de altitud se las trae. Por no descalzarnos terminamos cruzando allá arriba cuando el camino ya ha girado al oeste y se marcha decidido en busca del Ibón Azul Inferior.


            El rodeo de Bachimaña se nos hace más corto de lo esperado y enseguida faldeamos por la orilla izquierda del Azul Inferior y junto al cauce del barranco alcanzamos el Ibón Azul Superior.

Piedrafita desde el Azul Superior.

            Son las diez y cuarto cuando nos sentamos en la orilla nordeste del mismo a 2410 metros de altitud para echar un bocado mientras contemplamos la Norte de los Infiernos y el corredor muy lleno de nieve por el que tenemos que continuar. Me la he jugado a que no sería necesario material.


            Un cuarto de hora después reemprendemos camino en dirección oeste para tomar la huella que subirá tres tramos importantes de nieve pero que blandea ya a estas horas y con esta orientación.


Ibón y Pico Terbarray.

            Subimos sin demasiada prisa ya que se ha pegado a nosotros una parejilla de zaragozanos completamente inexpertos a los que animaremos hasta el Collado de Tebarray para que empiecen a saborear los placeres de la montaña contemplando primero el Ibón de Tebarray y luego el Circo de Piedrafita. Supongo que tenían suficiente con los Ibones Azules y con la Norte de los Picos del Infierno pero ¡a quién no le encanta un atracón de este manjar! A él se le caía la baba frente al Ibón de Tebarray y ella estaba loca por seguir con nosotros.

Infiernos.

            Allí se quedan a 2771 metros de altitud, sin creérselo mucho todavía, cuando son las once y media. Ellos se volverán taloneando y nosotros entramos al Circo de Piedrafita sin necesidad de pisar la nieve del corredor que ya está baja.


            Todavía atravesaremos el nevero superior siguiendo el camino al Ibón de Llena de Cantal pero enseguida lo abandonamos iniciando una travesía en dirección norte que nos permita un tránsito cómodo perdiendo la mínima altitud posible ya que  nos espera el Pico Llena de Cantal.

            Descendemos hasta las inmediaciones del Ibonciecho de Llena de Cantal situado sobre los 2600 metros de altitud en el que se abrevan mis socios e iniciamos seguidamente el ascenso de un resalte en el que encontramos algunos hito y algunas balizas de variados colores.


            No es necesario ni siquiera pisar prácticamente ninguno de los neveros que jalonan nuestro camino y alcanzada la cabecera del resalte ligeramente por encima de los 2700 metros de altitud, dejamos las mochilas y proseguimos con un corto ascenso por la orilla del nevero   que nace del pequeño circo al este del pico al que vamos.


            Se trata de un circo colgado de una extensión aproximada de una hectárea, prácticamente lleno de nieve y en cuyo fondo se aloja un precioso ibón de fondo helado, una de esas joyas que guarda este ignoto Pirineo.
            Cruzamos el nevero por donde tantos problemas me ocasionara el hielo la vez anterior y nos incorporamos a la Cara Sur del Llena de Cantal.

            El pico tiene mala cara lo mires por donde lo mires incluso por la sur que es a la que acabamos de entrar pero no es así: una rampa inclinada y descompuesta de materiales metamórficos  permite alcanzar una rampa ocupada por el nevero que se incorpora a la pared pero deja un pasillo limpio que permite ascender de este a oeste para alcanzar la pared en las inmediaciones de la arista sudoeste.


            La continuación a partir de un pequeño hombro es una rampa erguida y herbosa que se incorpora a la pared metamórfica en la que  se asciende con algún apoyo de manos fundamentalmente cuando se toca la arista sudoeste, especialmente en unos metros en los que bordea la arista para introducirnos en un corredor bastante erguido pero muy bien escalonado que permite subir una treintena de metros hasta que se acuesta, se amplía y nos deposita en la Cima del Pico Llena de Cantal a 2941 metros de altitud. Son las doce y media de la mañana.


            En la cima, alargada y estrecha hacemos algunas fotos y contemplamos  un paisaje espectacular comenzando por los fieros torreones que conforman la arista sur que conduce en el Pico Piedrafita escudado por Gaurier y Zarre al este con Vignemal que descuella sobre los Cresteríos de Panticosa,  y Tebarray, la Forqueta y Musales al oeste. Detrás los Infiernos se asoman impávidos y decorados al mármol claro.

Armeria alpina en Llena de Cantal.

Cambalés Aragón y la Faxa que es nuestro objetivo.

La Divisoria de la Forqueta y Reespumoso.

            El Ibón Llena de Cantal y el Circo de Piedrafita con el Ibón de Reespumoso lleno a rebosar nos conduce en la distancia desde la Partacua hasta el Midi de Ossau que da paso hacia el norte con la Arista de las Frondiellas, el Anónimo y el Balaitus. Desde allí, la Torre de Costerillou, La Aguja de Usell y las Crestas del Diablo nos acercan al Cristales  y de allí nos bajamos al Collado de la Piedra de San Martín para continuar con Cambalés, Aragón, la Pequeña Faxa y la Faxa que es nuestro objetivo pasando por Campo Plano.

Frondiellas y Balaitus.

Zarre y Gaurier delante de Vignemale.

Ibonciecho de Llena de Cantal, Piedrafita e Infiernos.

Si quieres seguir pincha la Continuación.
        

31 jul 2013

35-13. PUNTAL DE LABATA. 31-7-2013.


La Norte del Puntal de Labata que en invierno suelta tremendos aludes.

Aparcamiento de Candanchú, Collado Causiat, Paso de Aspe, Cantalera, Huerto Estanés, Laderas de Cantal, Fisura Arista Nordeste y Cara Norte. Descenso a Fisura, Foya de Aragüés, Lapiaz y Valle Colgado de Bernera, Valle de los Sarrios, Cantal de Escuarez y Paso de Aspe.
31-07-2013.
Salida 08 h. llegada 17 h.
Sol.
Bastante fácil.
Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa del Puntal de Labata procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            El Puntal de Labata o Lie Labate como figura en algunos mapas es un pico que suele despertar inquietud cuando lo contemplas en las inmediaciones del Valle de los Sarrios.

            Si pasas por la Cantalera después de contemplar los Torreones del Huerto de Estanés aparece la espectacular placa de su cara norte de aspecto inaccesible más si contemplas, al transitar por sus alrededores, las aristas este, y oeste defendidas por paredes verticales y te dices que algún día entrarás por el sur. Luego otro día te llegas por el sur a la Foya de Aragüés y en la cresta adviertes que la cima es un castillo defendido por una arista con dos torres de auténtico respeto.

            Los aludes de placa más colosales que he visto en el Valle del Aspe provienen de la Norte de Labata cuya pared se parte todos los años propiciando tan espectacular como peligroso aspecto, aunque por suerte, se trata de una zona poco transitada.

            Es un pico similar al Liouviella Norte que ya ascendiéramos en su día tanto en ubicación como en estructura y materiales y hoy, 31 de Julio de 2013 nos vamos a echarle un tiento.

            Son las ocho y cuarto cuando aparcamos el Candanchú a 1600 metros de altitud. La mañana está espléndida y presagia un buen día de monte.

            Iniciamos la marcha en dirección este y de llano para tomar el GR 11. y alcanzar el Collado Causiat a 1634 metros de altitud. A partir de allí el camino desciende suavemente por praderío alpino muy verde para introducirse enseguida en la Cabecera del Hayedo de Sansanet.

            Pasamos bajo las Paredes de Espert y alcanzado un punto bajo sobre los 1530 metros de altitud iniciamos la travesía de la pedriza primero vestida de verdura completamente florida y después desnuda, terrosa e inclinada que nos conduce al Paso de Aspe.

            Las lluvias y los aludes de este pasado año han deshecho un poco la senda y ha sido trazada un poco más abajo. Nosotros pasamos por donde siempre, cogemos agua en el Barranco de Aspe que baja crecidillo y proseguimos adelante por la cabecera del hayedo  hasta atravesar un par de barranquillos secos.


            Inmediatamente, cuando la senda quiere empezar a descender en dirección norte para pasar bajo unas paredes características, abandonamos el camino principal y tomamos una poco marcada senda en la pedriza, que en dirección oeste va a ascender por la Cantalera, un pequeño barranco lleno de grandes bloques calizos desprendidos de los Mallos del Huerto Estanés. Hay que saber donde se inicia el camino, ya que no está demasiado marcado.


            Ascendemos bajo las paredes de los mallos y tras pasar una ladera de verdura en la que hay flor de lys atravesamos la pedriza y alcanzamos el Huerto Estanés, un precioso rellano en el valle en el que encontramos un primer nevero residual y asfódelos todavía con capullos sin abrir, para atravesarlo longitudinalmente al noroeste y salir del mismo en persistente ascenso en busca del corredor que se resolverá con buenos pasos en la pared izquierda y que nos deposita a la entrada del Rellano del Cantal de Escuarez o de Escurez, como se quiera. Estamos a 1900 metros de altitud y van a ser las nueve y media.


            Aquí abandonamos nuestro particular camino al Valle de los Sarrios y a Estanés y  partimos en dirección sudoeste en busca de nuestra quimera que discretamente asoma en el horizonte.


            El Puntal de Labata es un contrafuerte (puntal) de la arista que conforma la Foya de Aragüés cuya cima está separada un centenar de metros de la cabecera del cordal. Por el norte se asienta sobre una ladera bastante uniforme de calizas claras salpicada de pequeños resaltes que se superan fácilmente con algún pequeño quiebro en el camino o empleando un poco las manos si no quieres molestarte en buscar paso.


            Las Laderas del Cantal que acogen neverillos residuales ascienden paulatinamente hasta alargarse a la base de la placa somital defendida por los restos moribundos de los aludes de la temporada.

            Ascendemos de frente hacia la mitad de la pared y especulamos sobre el lugar por el que vamos a empezar.

            La arista noroeste parece algo más amable y tumbada que la nordeste y que el conjunto del perfecto triángulo que conforma la placa; pero nosotros, según recuerda Juan, hablamos el día que subimos este invierno a la Mujer Muerta de una especie de vira de entrada a la arista nordeste que parecía permitir el acceso a la mitad de la placa. La entrada directa es un poco lisa y como que no nos apetece afrontarla desde abajo a pesar de que está bastante cuarteada y de que tenemos seguridad de poder subirla.

            Consecuentemente, tomamos una amplia vira herbosa que se aproxima  a la arista nordeste y tras pasar bajo el inicio de la misma continuamos para arriba ligeramente al este, a través de una ladera descompuesta que se puede subir por cualquier parte.

            Nuestra vista recurre continuamente a los paredones verticales que defienden la arista advirtiendo que la parte superior no tiene buen aspecto y no aparece en principio la vira de entrada que buscamos.

            Pasamos frente a una fisura que se podría ascender y proseguimos un poco separándonos de las paredes para tener perspectiva.

            Lo que vemos es desalentador, no hay nada oculto que pueda ser utilizable y decidimos atacar la fisura.


            Bajamos unos metros y nos acercamos a la entrada. Se trata de una fisura vertical de alrededor de 20 metros que no tiene mal aspecto salvo la entrada que tiene un paso largo y liso. Sacamos la cuerda, sube Juan y desde arriba asegurará un poco a Rosa que también sube sin ningún problema salvo la dificultad para ella de la entrada.

            Hago alguna foto y subo detrás. La fisura tiene caliza bastante descompuesta pero presenta sobrados apoyos francos lo que supone una trepada entretenida.

            Salimos ligeramente por encima del rellano herboso de mitad de la pared y tras salirnos unos pocos metros de la arista entramos en la placa y nos vamos para arriba siguiendo grietas que articulan la pared y en algunas de las cuales hay pequeños asentamientos de pratenses.


            La placa de la cara norte nunca supera los 40º y ofrece variadas alternativas de progresión. Nosotros vamos atravesando la pared en diagonal hacia el oeste hasta que tomamos una potente grieta que asciende más decididamente aproximándonos a la arista noroeste.

            Me alargo hasta arista, compruebo que las paredes persisten también a lo largo de toda la arista y luego, ya un poco por cualquier parte, la placa se acuesta un poco, alcanzamos la Cima del Puntal de Labata situado a 2407 metros de altitud. Son las once menos cuarto.


            Hay unos bloques  tras los que la cima se alarga hacia el sur unos metros hasta un escalón bajo el que aparece un potente gendarme y más allá otro todavía más erguido y sobresaliente. En la base del escalón hasta el que destrepo hay unos viejos anclajes de rápel.


            Desde la cima contemplamos de este a oeste desde la Zapatilla hasta la Llena del Bozo aquí mismo y detrás del Ruabe del Bozo. El Circo de la Foya de Aragüés prosigue con el Puntal del Bozo, una pirámide innominada y posteriormente el Cresterio Calizo Claro de Olibón. Más allá Bisaurín, Secús, Portaza y Liouviella. Detrás aparecen muy nítidos Acherito, Petrechema, Mesa y Anie; delante Acue, Estanés y Aguas Tuertas muy neblinoso. En el norte Sesques con el Caperan, Serous, Gazies, Midi y perfilándose casi al este la silueta del Diente de Anayet.

            Almorzamos y disfrutamos de esta cima tan largamente ansiada. No sube mucha gente ni hasta aquí ni por aquí.

            Media hora después, desestimamos la idea de bajar por la arista noroeste  y siguiendo las citas que he ido haciendo con las pocas piedras sueltas que quedan en la pared nos vamos para abajo. El mayor problema de estas paredes es perder la vía y terminar enrallado, lo que no es demasiado difícil.

            Destrepo la fisura de espaldas al valle y seguidamente lo hacen mis chicos. Será de IIIº seguro en descenso.

            Recogemos la cuerda y nos vamos para arriba en busca de la arista. Ascendemos un tramo descompuesto y seguidamente entramos en la zona de placas donde se puede elegir camino para progresar. Hay que decir que 200 metro más al este hay una rampa herbosa que sube fácilmente hasta la cresta pero nosotros no nos vamos a molestar en ir a buscarla.

            Tomamos una grieta muy amplia y erguida que tiene un bloque empotrado y salimos directamente a la arista. Son las doce y estamos a 2400 metros de altitud.

Los Torreones de la Sur del Puntal de Labata.

            Lo suyo hubiera sido tras bajar la grieta marcharse de vuelta pasando o no por el Ibón de Estanés con lo cual ya habría una vuelta cumplida. Nosotros queremos dar una vuelta por el Valle Colgado de Bernera que conocemos parcialmente pues el Pirineo aunque conocido, siempre guarda novedades.


            Iniciamos el descenso a la Foya de Aragüés por praderío y en dirección sudoeste contemplando por la ventana que aparece entre la Llena del Bozo y Olibón a Napazal y Mesola  que dan paso al oscuro Pirineo de pinares.

Llena del Bozo.

            Bajamos tranquilamente, cogemos agua fresca en una surgencia y faldeando  por la ladera oeste hacemos una travesía en busca de la entrada de Lapiaz de Bernera lo más alto posible y alejados del praderío del fondo de la Foya de Aragüés.

            Bajaremos finalmente hasta los 2200 metros de altitud lugar en el que accedemos al lapiaz iniciando el faldeo de la Cara Sur de Olibón


            Ascendemos suavemente por el lapiaz entre Olibón al norte y las dos puntas de Ruabe Bernera al Sur hasta que tras sortear un persistente nevero por su orilla norte lo cruzamos cuando se arrellana en el Collado de Ruabe Bernera a 2370 metros de altitud.



            La mañana está muy pesada y lo notamos. También lo debe notar el rebeco que se deja aproximar de manera poco usual, haciéndonos pensar que estaba enfermo. Ni siquiera nos acercamos para que los socios conozcan la trepada de los Dientes de Olibón y contemplar desde allí el Valle de los Sarrios. Nos reunimos allí e iniciamos el descenso del valle colgado en dirección oeste-noroeste  mientras preside el Bisaurín.

Bisaurín.

            Se trata de un pequeño valle glaciar vestido de pequeños resaltes de calizos completamente lleno de simas. Nos ha de conducir al Barranco de los Castillones por el que desagua la parte occidental del Valle de los Sarrios pero en modo alguno queremos bajar hasta el refugio de los Forestales: vamos a buscar algún atajo y sabemos que puede ser complicado.

            La Arista Oeste de Olibón que desciende paulatinamente hasta la Plana Mistresa vistiendo de paredes al valle de los Sarrios ofrece hacia el sur una ladera pedregosa y transitable fuera de las paredes cimeras. Nosotros a medio descenso del valle colgado lo abandonamos para introducirnos en la ladera siguiendo caminillos de animales que nos hacen el tránsito más cómodo ya que está bastante descompuesta.


            Sobre los 2225 metros de altitud nos acercamos a la arista para comprobar que no podemos atravesar todavía la sierra. Tendremos que bajar una ladera inclinada y vestida de verdura  para ver si más abajo es posible. Solamente por no dejar cabos sueltos me acerco de nuevo a la arista y me tropiezo con un corredor estrecho y erguido que rompe las paredes y termina en la pedrera lateral del Valle de los Sarrios.

            El corredor arranca alrededor de los 2150 metros y nos deja en la pedrera fácilmente tras bajarnos alrededor de 50 metros fáciles.


            Son las dos menos cuarto cuando nos detenemos a la sombra en la base del corredor vestido de jugosa y fresca verdura a comer. Como decimos aquí hace “una calor” importante y es que por aquí distinguimos entre el calor y la calor, qué vas a comparar.

            Media hora después continuamos con una travesía suavemente descendente por inestable pedriza para buscar el fondo del Valle de los Sarrios  en las inmediaciones de la divisoria de aguas.

Ibón Viejo.

            Alcanzada la divisoria a 2120 metros de altitud nos apartamos del camino unos metros para visitar el Ibón Viejo vestido de verdosas y encantadoras aguas en el que todavía moja sus pies un neverillo residual.

            Luego proseguimos en suave descenso y en dirección oeste al encuentro de la turbera  que rezuma agua por doquier y tras la que tomamos el camino de salida en la Trinchera.

Valle de los Sarrios.

            Bajamos unos metros por el camino y cuando éste gira al noroeste para desembocar poco más abajo en Estanés, nosotros lo abandonamos  para recorrer el Rellano Herboso del Cantal de Escuarez en dirección este y cerrar el bucle que hemos abierto a la mañana. Van a ser las cuatro de la tarde.

            Descendemos el corredor, atravesamos el Huerto de Estánés, bajamos la Cantalera y nos introducimos en el Hayedo de Sansanet con ganas de sombra.

Amapolas pirenaicas.

            Tras cruzar el Barranco de Aspe faldeamos con el camino bajo las paredes de Esper en las que fotografío unas amapolas pirenaicas y tras transitar la última zona de hayedo remontamos cansinamente hasta el Collado Causiat para llegarnos  con ganas al Aparcamiento de Candanchú. Son las cinco un poco pasadas y hemos liquidado con muchísimas ganas nuestra jornada que entre unas cosas y otras se ha ido a los 1250 metros de desnivel, aunque creo que lo peor del día ha sido el calor incluso por encima del desnivel.

            En Canfranc paramos a coger agua fresca para empezar a reponer los líquidos que hemos perdido a raudales.