9 ago 2014

54-14.GARMO DE LA MINA O CHIMINEL EN CIRCULAR DESDE LANUZA. 7-8-2014.

Ibón de la Sartén y Garmo de la Mina.

Lanuza, Punta Plana, Sudoeste  y Oeste de Cerrez, Barranco Torozuelo, Brecha Torozuelo, Ibón de la Sartén y Arista Sur del Garmo de la Mina. Descenso al Ibón de la Sartén, Ibón de las Albas, Barranco de Pondiellos y Sallent.
07-08-2014.
Salida 07 h. Llegada16 h.
Sol.
Bastante fácil.
Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.       

Mapa del Garmo de la Mina procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            El Garmo de la Mina o Chiminel es uno de esa multitud de picos que goza espléndidamente del olvido del personal, o sea, un auténtico chollo para algunos mortales que solemos gozar con estas menudencias. A la sombra de los Infiernos, el Garmo Negro y las Argualas se encuentra rotundamente solo, soltero y con pocas posibilidades de matrimoniar a pesar de que es un partido indiscutible.

            Lo teníamos localizado desde hace ya algún tiempo y apalabrado desde el otoño pasado en el que probáramos su arista norte y el estado de la nieve nos aconsejara dejarlo para mejor ocasión.

            Aquel mismo día advertimos las posibilidades de la Cara Este en la que las rampas herbosas se encumbraban sin dificultad especial y la elegante Arista Sur visualizada desde el Ibón de la Sartén.

            El camino del Barranco de Pondiellos que es el lugar más natural para acceder lo conocíamos sobradamente y no es fácil de olvidar, quizás se trata del camino peor conservado y menos mantenido de todo el Pirineo; no sé si habrá que felicitar a Prames o al Ayuntamiento de Sallent por ello, pero desde aquí mi “más sincera felicitación.”

            Nosotros queríamos algo diferente, algo que le diera un toquecillo de distinción que podía ser el acceso por el sur, siempre la Cara Sur de las Argualas.

            Hoy 7 de Agosto, dan un día mediano que yo no creo y a las siete y media de la mañana estamos aparcando nuestro coche un kilómetro más adelante de Lanuza en la carretera que va a Sallent, en el inicio del Camino del Mirador que en circular subirá al mismo para bajar desde allí hasta Lanuza y que ya conocemos de una anterior ocasión.

            El Hayedo de Pacino, el Embalse de Lanuza y la Peña Foratata están todavía adormilados cuando tomamos el camino que se va para arriba en dirección a Peña Plana transitando la reseca ladera en dirección este.
Ladera de subida al Mirador tomada a la vuelta.

            Asciende lazada a lazada entre los Barrancos Suscalar y Portet balizado de amarillo y blanco y de claro en claro sobre un sotobosque de boj y siempre a la orilla de reducidas masas de pino de las proximidades de los barrancos.


            Subimos a la sombra de una mañana cálida que nos mete en sudores y que nos aproxima a Peña Plana conforme vamos dejando abajo el embalse.

En Peña Plana y hacia las Güérdulas.

            Hemos arrancado a 1300 metros de altitud y el pequeño plano y herboso Collado de Peña Plana que se encuentra a 1660 metros de altitud nos enseña tanto la ladera recorrida como nuestro primer objetivo al otro lado del profundo Barranco del Portet: el repetidor del mirador al que llega la pista que arranca en la Cabecera del Embalse de Lanuza. De por medio, el camino transitará suponemos por una zona de erguido pinar que moja sus pies en el barranco y que llaman las Güérdulas.

            Bastante transitado prosigue en ascenso aproximándose al barranco hasta atravesarlo momento en el que lo abandonamos pues estamos casi a la altura del repetidor yéndonos directamente en ascenso hacia el norte y olvidándonos de los caminos en un buen rato.

Abandonando el camino hacia el Lentejar.

            Tomamos la ladera por la orilla izquierda de un torrente seco que nos permite ascender el Lentejar hasta que finalmente y dejando ya bastante abajo la pista y el repetidor alcanzamos un hombro herboso en el Crestón Sudoeste de Cerrez situado a 2200 metros de altitud.

La Oeste de Cerrez desde el Lentejar.

            Desde el crestón visualizamos la Arista Oeste de Cerrez que nos ofrece una ladera bastante amable y sobre la que trazamos visualmente una travesía suavemente ascendente que nos tiene que llevar en dirección norte igualmente hasta el lugar donde se perfila momentáneamente un rebeco.

            La diagonal transita una ladera bastante escalonada en la que aparecen reducidos asentamientos de pratenses y algunas zonas de materiales metamórficos sueltos que no llegan a molestar, lo que sí ha molestado de cuando en cuando ha sido el ritmo: 500 metros la primara hora y otros 500 la segunda que deben hacer mil y no somos nada.

Desde la Oeste de Cerrez vemos la Cresta de Torozuelo.

            Enseguida alcanzamos la Arista Oeste de Cerrez y desde allí se nos muestra un tomatazo de cierto calibre: La Cresta de Torozuelo que supone el final de nuestra travesía está todavía lejos como esperábamos y además no parece nada cómoda. En ella hay un amplio y plano collado que identificamos como nuestro objetivo a alcanzar y una brecha al este del mismo que a dónde llegaremos finalmente.

            -¿Una hora hasta allá…?

            Estamos a 2350 metros de altitud si no se ha mojado el altímetro y ese collado se encontrará a 2500 metros de altitud, pero ópticamente nos parece que no se encuentra 150 metros más alto de nuestro emplazamiento. A pesar de ello nos olvidamos de la disquisición y nos vamos al turrón.

            Una primera parte más descompuesta pero todavía amable nos conduce a unas afloraciones metamórficas en las que habrá que buscar pasos fáciles que conseguimos sin ningún problema.

            Las pasamos en ascenso con algún apoyo de manos y en la cabecera nos encontramos con una serie de pequeños corredores a los que hay que bajar   y subir sucesivamente transitando  un continuo sube y baja en busca de pasos sencillos. Estamos en la Hoya Articaldosa que se ahonda hacia Sallent y por encima tenemos la Pared Oeste de Cerrez cuya arista se acaba de abrir en dos ofreciéndonos un perfecto frontón.


Desde el crestón vemos el Barranco de Torozuelo y la Brecha por encima del collado.

            Juanillo va delante prospeccionando pasos cómodos  hasta que alcanzamos un crestón que baja hacia el noroeste, es el último antes de alcanzar la Arista de Cerrez; por medio tenemos el Barranco Cerrez  que se encumbra en la rinconada del mismo nombre.

            Estamos sobre los 2400 metros de altitud, hemos ganado poca altura últimamente a pesar del remonte al último crestón y ahora hay que bajar al Barranco Torozuelo para cruzarlo y ascender  a su orilla derecha que es la Cresta Torozuelo.

            Tenemos suerte de que encontramos un corredor muy erguido y descompuesto que con algo de cuidado nos deja bajar alrededor de 50 metros pestosos tras los que ya en suave ascenso nos permiten atravesar el barranco por un pedregal continuo para proseguir con el ascenso en busca de la Brecha de Torozuelo, nos hemos olvidado del amable collado de más abajo al que hay una complicada llegada.

Garmo de la Mina desde la Brecha Torozuelo.

            Salidos  del pedregal del barranco ascendemos una ladera bastante verde que nos deposita en la brecha ligeramente por debajo de los 2500 metros de altitud. Nos ha costado una hora justa, lo estimado.

            Se puede bajar al Barranco de las Albas pero no se ve desde ella el Ibón de la Sartén como suponíamos. Pretendíamos llegar a un amplio collado situado al sur del ibón desde el que lo veríamos sin duda y alcanzaríamos bajando alrededor de 100 metros de pedrera, pero ese collado está al este de donde nos encontramos y algo más alto por lo que tendríamos que perder bastante más altura. En realidad nos encontramos en la Brecha Torozuelo, una vieja conocida con nieve de la primera vez que visitamos el Ibón de la Sartén cuando subimos por el Barranco Torozuelo pensando que lo hacíamos por el de las Albas y por eso no la reconocemos al principio.

            La descendimos con nieve profunda y lo hacemos ahora patinando algunos tramos de pedrera metamórfica con lo que abreviamos y tan pronto como salimos de las paredes iniciamos una travesía descendente por la ladera que termina en el barranco.

De la Brecha Torozuelo al Ibón de la Sartén.

            Perderemos 100 metros finalmente hasta que cruzamos el barranco justamente por debajo del Ibón de la Sartén y allí nos sentamos a almorzar satisfacción por la empresa montada a la vez que decidiremos definitivamente volver por el Barranco de Pondiellos, ya vale de guerra por hoy.

A por el Corredor Sur del Garmo de la Mina.

            Serán las once de la mañana cuando nos ponemos de nuevo en marcha en dirección norte y directamente en busca del Corredor Sur del Garmo de la Mina. Una ladera metamórfica llena de pedriza a medio estabilizar nos permite superar ampliamente el nivel del ibón y alcanzar la entrada del corredor en la que aparecen materiales firmes.

            El corredor bastante amplio subirá alrededor de 30 metros bastante erguidos y a la vez escalonados y con asentamientos de pratenses, permite elegir camino sobre el mismo y lo hacemos buscando la roca firme que aflora y entre la que aparece el granito.

Desde el hombro herboso la Arista Sur del Garmo de la Mina.

            El corredor alcanza un amplio hombro herboso en la recién nacida Arista Sur que se nos ofrece toda para nosotros. Hay una vira bastante herbosa que faldea toda la arista y que será por donde bajará mi chica pero de momento nos encaramamos en la arista que propone un tránsito asequible y más elegante.

            Alcanzamos la cresta faldeando el primer gendarme y proseguimos cresta adelante en suave ascenso.

            A un tramo muy sencillo que hacemos de camino le siguen una serie de gendarmes que irán ganando en dificultad hasta que uno de ellos nos obliga a un faldeo por el este después de haberlo escaldo con algo más que apoyo de manos.

En la Sur del Garmo de la Mina.

            El faldeo nos devuelve a la arista por un erguido corredor y proseguimos un poco por la misma que se alarga algo más de lo que suponíamos.

            Pasamos a toda cresta otro gendarme y faldeamos por el sur un último tras el que una corta rampa acostada nos deposita en la Cima del Garmo de la Mina o Chiminel situada a  2589 metros de altitud. Son las doce menos cuarto. Hay un pequeño hito de piedras.

Hacia atrás una buena parte del camino recorrido.

La Sur del Garmo de la Mina que acabamos de subir.

            La cima es un amable casquete que nos ofrece unas imágenes poco usuales además de espectaculares. Tal y como hemos llegado nos asomamos a la arista norte que nos esconde algunos de los gendarmes que nos obligaron a dar la vuelta en su día; detrás Tebarray y el Infierno Noroeste con su preciosa marmolera que acuna un poderoso nevero residual y cerrando el firmamento Argualas, Balaitus y Crestas del Diablo hasta Cristales. Hacia el oeste Forqueta, Sancha Collons, Musales, Arriel y toda la Arista de Ferraturas-Soqués. Girando al sur Formigal y la Partacua y aquí mismo, el Contrafuerte Norte de Cerrez, Cerrez, Feniás, Algas Norte tapando al Macizo de Argualas y Garmo Negro. Los Ibones de las Albas aquí debajo y al otro lado la doble cascada del desagüe de los  Ibones de Pondiellos. Seguro que con estos atributos no hay ningún problema para casar bien a este mozo.

En la Cima del Garmo de la Mina.

Las Cascadas del Barranco de Pondiellos y los Infiernos.

            Hacemos fotos disfrutamos de nuestra felicidad particular y un cuarto de hora después nos vamos para abajo, la vuelta será tan larga como la ida.

El Garmo de la Mina se mira en el espejo del Ibón de la Sartén.

            Mi chica toma la vira herbosa que faldea la arista y más feliz que una perdiz se larga relajadamente hasta el hombro inferior de la arista mientras que nosotros desandamos la arista en busca de recuperar los bastones faldeando algún gendarme y nos llegamos al hombro mientras que mi chica arrea corredor abajo con la santa idea de darse un remojón en el ibón a 2400 metros de altitud.

Remojón suicida en el Ibón de la Sartén.

Las delicias del Ibón de la Sartén.

            Mientras que yo lo rodeo para hacer mis fotografías desde la orilla sur mi chica se pega un remojón campanillero en el Ibón de la Sartén para recuperar su tradición suicida pues las aguas están frías que matan. A pesar de ello, je, je,  le sugiero que se meta otra vez que le hago una foto.

Ibón de las Albas.

Armerias alpinas en el Ibón de las Albas.

            Tardamos una hora desde la llegada a la cima a la recomposición de la formación de maniobras del Ibón de la Sartén para abajo. Luego, barranco abajo por una pedrera infernal que castiga duramente mis pies nos llegamos a los Ibones de las Albas situados sobre los 2250 metros de altitud hacemos algunas fotos a unas preciosas armerías alpinas y seguidamente proseguimos camino para descender al rellano inferior por la orilla derecha del Barranco de las Albas.

Precioso ramo de iris germánica en el Rellano Inferior de las Albas.

            En el rellano cruzamos el barranco y tomamos el camino que conocemos y lo seguimos para abajo con alguna dificultad ya que, además de poco transitado está sin mantener y los pinos negros se lo están comiendo.

            En las inmediaciones del Barranco de Pondiellos contemplamos una pequeña cascada de la rama oeste del barranco y tomamos el camino que se va para abajo por la orilla izquierda del barranco. Poco después y a la sombra de un pino nos sentamos a comer cuando son las dos de la tarde

Milenrama en Pondiellos.

            Media hora después proseguimos con el camino siempre próximo al barranco. Es  difícil de seguir y en algún momento lo perderemos sin otro problema que mantener la idea general del mismo que termina por salir al praderío y allí entremezclarse con abundantísimas trochas de animales que se establecen entre las diversas surgencias de agua.

            La caseta de piedras nos orienta cuando ya avistamos Sallent y solamente nos queda deambular en descenso de bancal en bancal siguiendo un camino asediado por el rosal silvestre que se lo pone difícil hasta a las vacas.

            A las cuatro de la tarde llegamos a Sallent metido en fiestas, con los turistas remojándose los pies en el Barranco de Pondiellos  que pasa por medio del pueblo y en el que a gusto me daría un buen paseo para aliviar mis pinreles.

            Tratamos de visitar la ermita de San Pedro y nos encontramos que se trata de una casa particular y nos extraña.

            A la salida de Sallent tomamos la carretera de la orilla norte del embalse y tras caminar poco más de un kilómetro nos llegamos al coche cuando son las cuatro y cuarto poniendo fin a una circular en la que hemos movido alrededor de 1400 metros de desnivel liquidando uno de nuestro proyectos, pero no hay problema puesto que tenemos más.             

6 ago 2014

L'ARAGONÉS, LENGUA BIBA

Astí ye o cartel d'as chornadas d'Aragonés que se ferán iste berano en Ayerbe.


¡Entabán con a nuestra fabla!

2 ago 2014

53-14. PICS ER, AULE Y AULERE. 31-7-2014.

Aulere y Aule desde Er.

 Aparcamiento Circuito Er, Hayedo Gelan, Lac Er, Cara Este, Pic Er, Col Norte de Aule, Cara Este, Pic Aule, Arista Sudeste y Pic Aulere. Descenso a Laquettes de Aulere y Lac Er.
31-07-2014.
Salida 08 h. Llegada 16 h.
Mixto.
Fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Aule procedente del IGN: francés. Vía en amarillo.

            Estuvimos ayer a un tris de que se malograra nuestro proyecto cuando de vuelta a Fabreges tengo que cambiar una rueda de la furgo pues estaba sin aire y no me fiaba de la de repuesto. Finalmente  decidíamos quedarnos pues tan caro quiera el diablo.

            Son las ocho y cuarto cuando llegamos al pequeño aparcamiento habilitado en la orilla este de la carretera, un kilómetro más debajo de Gabas. Estamos  sobre los 970 metros de altitud y vamos a despedir este mes de agosto de 2014, no sé si como es debido pero si al menos como nos gusta.

            Al lado oeste de la carretera hay un pequeño picnic,  un cartel que anuncia Circuito del Lac de Er y un camino que se introduce en el Hayedo-abetar de Gelan que tomamos de inmediato.

            El camino va a discurrir, lazada a lazada, entre los Barrancos de Ayguebere al sur y Er al norte permitiendo una subida continuada ya que se trata de una ladera uniforme y consistente.

            Muy bien balizado suplirá nuestro desconocimiento total de la zona aunque tengamos algunas dudas al alcanzar un rellano  en el que una pareja se va de frente hacia un corredor muy erguido y sin camino aparente. Nosotros seguimos el camino que inicia una amplia travesía al norte aunque la línea general sea la sudoeste recorriendo la amplia loma que es la Cresta Ayguebere.

            Las nieblas nos cubren cosa que se nota cuando alcanzamos algún rellano en pequeños claros de la vegetación en los que podemos tener alguna perspectiva de nuestro camino.

            Encontramos a una pareja que baja, charlamos momentáneamente con ellos y enseguida el camino se abre en dos a la salida del bosque: la rama derecha se marcha directa al Pic Er y la izquierda rodea un pequeño promontorio y se introduce en la cubeta en la que se asiente el Lac de Er con tanta niebla que impide ver el agua.

En el Lac Er.

            Estamos a 1764 metros de altitud, son las nueve y media y el panorama, fuera de algunas ilusiones esperanzadas es francamente sombrío.

            Echamos un trago y del mal el menos decidimos reorientarnos al norte con el objeto de alcanzar el camino balizado que unos metros antes se marchaba, suponemos, al pico.

Hacia el Rellano Intermedio.

            Inmediatamente, trazas de camino nos conducen al que buscamos que muy transitado se orienta al oeste y marcha al encuentro de las paredes ya que el lago se encuentra en una perfecta y reducida cubeta vestida de paredes en su parte oeste  y que enseguida empezaremos a ver ya que las nieblas quieren disiparse al hundirse hacia el valle dejándonos al descubierto un cielo cada vez más azul.

El camino rodea afloraciones metmórficas.

            Enseguida alcanzamos la entrada a un corredor descompuesto que el camino badea iniciando una serie de recovecos siempre en busca de una progresión fácil y cómoda que nos saca de la cubeta y nos deposita en un primer rellano pues los picos a los que vamos están muy atrás.

Hacia abajo desde Cezy al Arre Sourin.

            Hay un pequeño lac que veremos desde arriba en una de las depresiones del falso rellano que seguimos ascendiendo sin saber muy bien hacia donde: tenemos claro que las paredes que llevamos a nuestra derecha pertenecen al Pic Er y quizás, un poco a la izquierda de estas aparece el Pic Aule. Es una suposición que se cumplirá posteriormente.

Aparece el Aule.

Cabaña de Er y Aulere.

            El camino que da muchas idas y venidas gana altura hasta que nos enseña la Cabaña de Er acunada en un segundo rellano y defendida de paredes sobre las que se eleva un tercer rellano en el que se asientan los Laquettes de Aulere. Eran nuestro objetivo a priori, a partir de ellos decidiríamos la continuación.

            Ahora estamos ya por encima de la cabaña, a nivel de los laquettes y con una ladera de verdura  amable que se marcha casi al norte, ni siquiera vamos en busca del collado al que se llega por un amplio y amable corredor de verdura inigualable: marchamos para arriba sabedores que ese es nuestro camino e incluso nos olvidamos de los hitos pues estamos perfectamente orientados.

Er desde la Antecima Oeste.

            Una ladera de verdura que subimos por cualquier parte nos deposita en la cresta sudoeste del pico y enseguida en la antecima desde la que avistamos el casquete somital un poco más al este.

Cima de Er.  

            Un corto tramo de cresta vestida de enebros, rododendros y arándanos  nos conduce enseguida, siguiendo un camino estrecho y fácil al resalte somital en el que, con algún apoyo de manos, nos deposita en la Cima del Pic Er situada a 2205 metros de altitud. Son las once menos cuarto.

Los Rellanos de Er.

            Desde la cima al sol de la mañana que está muy agradable nos sentamos a almorzar y a contemplar el paisaje que ayer no vimos desde Sagette-Herrana aunque un tanto azulado y distante: Cezy, Ger, Amoulat, Arre Sourin, Geouges de Arre, Tourettes, Lie, Pallas, Lurien… al este. Al norte la Cresta de les Serous que tapan al Caperan de Sesques y escasamente dejan ver las antenas del Sesques; debajo el Valle de Gazies con su cabaña y sus neveros residuales. Al oeste rotundo Gazies y Aule muy próximo y hacia el sur Aulere y sobre todo Midi que lo rige todo.

Valle de Gazies y Les Serous.

            Media hora después ya hemos contemplado la vertiente nordeste del Aule, nos vamos a ello.

Bajando al Collado Nordeste de Aule.

            Bajamos casi 100 metros por la amplia loma que hace de arista contemplando las paredes que se precipitan al Valle de Gazies y especulamos sobre los dientes que adornan la Arista Nordeste del Aule. Creemos que se puede subir con algún faldeo pero decidimos una opción cómoda y segura que la faldea por el este.

La Arista Nordeste de Aule.

            Alcanzamos el Collado Norte de Aule e iniciamos el ascenso por las inmediaciones de la arista. Se trata de una ladera suave de verdura escalonada que se sube por cualquier parte y tranquilamente nos vamos para arriba.

Zocalo metamórfico en la Este de Aule.

            A media pared hay un zócalo rocoso bien escalonado que se sube sin ninguna dificultad por el oeste de un pequeño barranco. Nos permite alcanzar la parte superior de la pared en cuyo praderío pasta un rebaño de ovejas custodiado por un par de escandalosos mastines del pirineo.

 Er desde la subida a Aule.

            Evolucionamos hacia la arista sudeste del pico, lugar por el que pensábamos acceder en el caso de que hubiera complicaciones directas entre Er y Aule y alcanzamos un par de neveros residuales en los que cogemos un poco de nieve. Tenemos sed pues ayer bebimos menos de lo debido.

Cima del Pic Aule.

            Son las doce y cuarto cuando alcanzamos la Cima del Pic Aule situado a 2392 metros de altitud. Se trata de una cima amable y alargada vestida de severas paredes en su vertiente norte y en la que hay una pareja de franceses con los que charlamos largamente acerca del numeroso conjunto de cimas que desde aquí se observan.

La Arista de Aulion. Soum de Aas y Turón Garie con el Lac de Aule.

            Contemplamos la Arista de Aulion, Soum de Aas y Turon Garie con el Lac de Aule sin nieblas  y el Valle de Aule que hemos recorrido alguna que otra vez, detrás Tortiellas, Aspe, Bisaurín, Castillo de Acher, aquí mismo Gazies, hasta Anie aparece por una ventanilla. Nos preguntan por Lespentouse, visualizamos perfectamente la Hourquette de Arre y el Col de Auseilla, les localizamos a los Infiernos, Garmo Negro, Argualas, Escarra, Pala de Ip, Collara y Moleta…

Er desde Aule.
-¡Estos conocen  más que nosotros! Se dicen.

-Bueno, llevamos media vida en el Pirineo y algo sabemos.

Intercambiamos correos electrónicos y después fotos.

La Sudeste de Aulere.

            Media hora después les dejamos y tomamos la arista sudeste y en descenso marchamos hacia Aulere.

            Se trata de un suave y corto descenso por una loma amplia que conduce a un resalte intermedio. De allí hay que bajar una veintena de metros para alcanzar un pequeño collado del que arranca una arista rocosa y afilada.

Aster alpino.

            Llena de áster alpino y saxífragas nos obliga a algún apoyo de manos y a caminar con cierto cuidado ya que se trata de roca metamórfica un tanto descompuesta en la que se ha instalado la clásica verdura arbustiva de la zona.

Cima de Aulere con Aule  y Gazies atrás.
            En poco más de un cuarto de hora alcanzamos la Cima del Pic de Aulere situado a 2287 metros de altitud. Es poco más de la una.

            Desde la cima, la arista se alarga al este con los Pics Houratatere y Biscau, nos ofrece una espléndida imagen de Bious Atigues pero lo que más nos interesa es visualizar la ladera por la que hemos de volver al camino de subida antes de descender al Lac Er.

Saxifraga androsácea.

            Diez minutos después desandamos la arista, remontamos el promontorio intermedio y tras un corto y suave descenso iniciamos una larga diagonal al norte que en persistente descenso nos ha de llevar a un crestón que domina los Laquettes de Aulere.

            Unos metros más para abajo y alcanzamos la orilla del mayor de los Laquettes de Aulere situados sobre los 2160 metros de altitud.

Laquette de Aulere.

            Van a ser las dos de la tarde cuando nos sentamos a la orilla para que mi chica se dé un remojón, luego comemos y disfrutamos un rato del encantador entorno. El laquette más pequeño ya se ha desecado.

            Sobre las tres menos cuarto pasadas nos ponemos de nuevo en marcha para continuar el descenso en dirección norte, coger agua en una surgencia y poco después tras visualizar el rellano en el que se asienta la Cabaña de Er retornar al camino que hemos utilizado para subir.

Lac Er.

            Bajando el resalte inferior fotografiamos el Lac de Er sin nieblas y luego no queda más que bajar el camino del hayedo adelantando a gente que ha subido a disfrutar del circo que, parece ser, cuenta con predicamento en la zona.

            A las cuatro y cuarto llegamos a la furgo que nos espera calentita, incluso más que nosotros que nos hemos metido un aceptable meneo de 1400 metros de desnivel.

            Un valle más que hemos recorrido y conocido, unas cimas nuevas que hemos alcanzado y unas piezas más de nuestro mapa pirenaico que han encajado en el puzle de nuestra vida. Y otro día más.