18 mar 2015

22-15. PUNTA ESPATA 6-9. 17-3-2015.

Espata descendiendo la Pista de la Trapa.

Pista de la Trapa, Refugio del Cubilar de la Espata, Collado entre Ralla y Espata y Arista Norte.
17-03-2015.
Salida 10 h. Llegada 16 h.
Sol.
Muy fácil.
Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de la Espata procedente de Iberpix. Vía en amarillo.
 
            Punta Espata es uno de esos montes medio contrafuerte  de Telera situado en la Cabecera del Circo de Iguacel, conocido con diversos nombres como Cerro Tabletas o Bacún Norte, de imagen alomada y que mucha gente confunde con Punta Ralla situada al norte de la misma y con atrayente forma de aguja si se contempla desde Villanúa.

            Hemos estado bastantes veces tanto al hacer el Circo de Iguacel desde Acumuer como por Villanúa pero nunca con los esquís. Queríamos probarlo y de rebote lo intentaremos hoy sin conseguirlo ya que la parte alta está completamente pelada, lo sabemos, y habrá que patear un buen rato. 

            El 17 de Marzo de 2015 vamos a tratar de aprovechar la jornada antes de que se la borrasca que viene del sur estropee el tiempo. Aquí no dejará precipitaciones pero la nubosidad estará asegurada.

            Si se quiere subir por la Pista de la Trapa hay que solicitar el permiso por teléfono, lo dejan en la gasolinera de Villanúa. Nos lo confirmarán en la Oficina de Turismo de la Cueva de las Guixas después de un peregrinaje por el Ayuntamiento que abre a las nueve y la oficina que abre a las nueve y media. Total que tras un corto cuarto de hora de pista y 6 kilómetros, pasamos el inicio del Camino a la Trapa por el Barranco de Asus y en la llanada siguiente, un ventisquero nos corta el paso como era de suponer. No nos merecía la pena haber perdido el tiempo con el permiso puesto que hemos pasado solamente kilómetro y medio más allá de la barrera.

Empezamos con el porteo en la Pista de la Trapa.
 
            Comenzamos a portear pista arriba desde los 1330 metros de altitud ya que hemos visto de momento un corte en la nieve tras el ventisquero en el que hay algunas huellas de esquís y raquetas.

Al rato ponemos esquís y raquetas.
 
            Como no conocemos el estado de la pista aunque yo recuerdo una zona en la morrena orientada al sur en que seguro que se cortará la nieve porteamos un poco más de la cuenta hasta que alrededor de 20 minutos después decidimos calzar los esquís y continuar foqueando.

            La pista nos llevará al Refugio del Cubilar de la Espata suavemente y vuelta a vuelta entreteniéndonos con variados y abundantes cortes que tendré el capricho de contar a la vuelta: 6 de quitarlos obligatoriamente los esquís y 9 de pasarlos andando sin quitarlos.

Llegando al Refugio del Cubilar de la Espata.
 
            Se hace larga la pista pues foquearemos cerca de 7 kilómetros y cuando llegamos al refugio son las doce menos cuarto. Echamos un bocado al sol junto al refugio y especulamos.

            Entre subirnos hasta la Trapa y olvidarnos de Samola Baja optamos por acercarnos hasta Espata aunque sabemos que no vamos a esquiar prácticamente ya que la parte alta está completamente  pelada.

El Barranco Bozuelo.
 
            Alrededor de las doce nos introducimos en el Barranco Bozuelo continuando con la dirección este que hemos traído con la pista y entre calizas emergentes  alcanzamos inmediatamente el fondo del barranco perfectamente nevado y con algunos residuos de nieve polvo que enseguida nos hacen zuecos.

Remontando la Pared en la Oeste de Punta Ralla.
 
            Avanzamos en suavísimo ascenso hasta que el corredor que conduce al Collado de Marañán se estrecha y se inclina tentándonos pensando en su descenso y giramos al sur para trazar una diagonal sobre la pared de la Arista Oeste de Punta Ralla que orientada al norte y vestida de nieve muy dura nos obliga a poner cuchillas.

La Oeste de Punta Ralla.

            Alcanzado el hombro que conforma la arista atravesamos el rellano y buscando nieve sobre un lomo al sur de la arista ganamos un poco de altura pero sabemos que no será gran cosa ya que aparecen las peladuras y los retazos de nieve, salpicados de pequeñas piedras, que quedan son hielo puro. Podríamos subir un poco más pero no bajar; así que, alrededor de los 1900 metros de altitud dejamos los esquís y proseguimos ascenso en busca del collado de separación entre Ralla y Espata.

Buscando nieve al sur de la Arista Oeste de Punta Ralla.
 
            Con alguna dificultad por el hielo alcanzamos un pequeño rellano con nieve y salimos del mismo por una rampa  en la que elegimos terreno limpio para alcanzar el collado situado a 2040  metros de altitud.

La Noroeste de Punta Espata.

            En el collado tomamos dirección sur y por una amplia loma proseguimos en ascenso mientras que el viento que sopla del sudeste nos refresca convenientemente.

Loma Norte de Espata.
 
            Son alrededor de 150 metros de desnivel que se hacen pesados con las botas de plástico en una ladera llena de piedras sueltas escalonadas entre retazos de pradera alpina abrasada por el invierno.

Cima de Punta Espata.

            Es la una y media cuando alcanzamos la amable y amplia Cima de Punta Espata situada a 2193 metros de altitud. Hacemos algunas fotos especialmente de la alineación Collarada, Collaradeta, Nevera y Samolas Alta y Baja custodiadas por Bisaurín y Lecherines al oeste y por Retona  al este; también a las aristas de Bacún Sur y Leta que conforman el Circo de Iguacel y verificamos el acierto de desistir de Samola Baja: el corredor que veíamos desde abajo está estupendo pero incluso la continuación hacia el Cubilar de los Bueyes tiene un corte importante y no digamos la loma suroeste que presenta una peladura continua de más de 100 metros de desnivel además de que la parte baja próxima al Collado de Marañán y el casquete somital están muy pelados. Desde Sabi ya había visto unas grandes peladuras en la parte intermedia de la pala pero son salvables.

Iniciando el descenso con Callarada, Collaradeta, Nevera y Samolas.
 
            El viento que es frescucho nos enfría las manos y nos empuja para abajo, alcanzamos el collado y descendiendo unos metros buscamos el abrigo del viento para sentarnos a comer.

La Sur de Punta Ralla.
 
            Media hora después ponemos raquetas y crampones y nos bajamos relajadamente al encuentro de los esquís, no queremos penar con el hielo.

Entrando al Barranco Bozuelo.
 
            Alternando nieve dura que se esquía bien con alguna acumulación de polvo que te pega un buen frenazo nos llegamos al hombro para descender la pared hasta el Barranco Bozuelo que con una nieve estupenda nos propicia unos instantes de descenso delicioso.

Bajando la parte baja del Barranco Bozuelo.

Llegada al Refugio del Cubilar de la Espata.
 
            En el refugio del Cubilar de la Espata tomamos la pista y nos vamos para abajo deslizando bastante bien salvo algún contado tramo que hay que remar para avanzar. Serán pues las cuento por curiosidad, seis cortes en los que habrá que quitar y poner los esquís y nueve cortes que pasamos caminando con cuidado por la orilla buscando la hierba de la pista.

Espata desde el Refugio del Cubilar de la Espata.
 
            Nos cuesta cuarenta y cinco minutos alcanzar el coche al que llegamos a las cuatro menos cuarto. A la tonta nos hemos metido 870 metros de desnivel de los que han sido dos tercios con nieve y en los que prácticamente no hemos esquiado casi nada.

            ¡Habrá que pasar al norte!

14 mar 2015

21-15. CASTANESA EN UNA CIRCULAR COMPLICADA. 12-3-2015.

Cornisas en la Sur de Castanesa.

Pista de la Cabaña de Ardonés, Barranco y Pinar del Ubago, Cresta de Pasolobino, Pasolobino, Castanesa, Collado de Castanesa, Loma de Cuello Gordo y Pista al Ampriu.
12-03-2015.
Salida 10 h. Llegada 18 h.
Sol.
Bastante fácil.
Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Castanesa procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            La noche en Cerler es absolutamente reparadora además de más larga que el descenso del día, pues dormimos como cucos en la furgo diez horazas de vellón y consecuentemente nos echamos al 12 de marzo de 2015, a las ocho de la mañana sin llorar ni nada.

            No tenemos prisa pues queremos que el sol que se ha levantado por encima del Pico Cerler casi a la vez que nosotros, haga su faena antes de que transitemos laderas orientadas al norte y al oeste.

            Desayunados al gusto preparamos los bártulos tranquilamente y nos subimos hacia el Ampriu. ¡Joder lo que sube esa carretera! Son 7 kilómetros pero al menos los primeros son al 10% y la furgo se emplea a tope.

            Pasamos la gran vuelta a derechas en la que hay un pequeño aparcamiento en la entrada de la pista que marcha a las Cascadas de Ardonés y un poco más arriba hay una furgo orillada en la carretera al otro lado del comienzo de la Pista a la Cabaña de Ardonés.

            Hemos de subir hasta el inicio del Aparcamiento del Ampriu y dar la vuelta para  bajar alrededor de un kilómetro y orillarnos en la carretera junto a la otra furgo.

La Pista de la Cabaña de Ardonés nos meterá en el Pinar de Pasolobino.

            Son las diez de la mañana cuando iniciamos el foqueo a 1880 metros de altitud. La pista a la que ya llega el sol llanea en suavísimo ascenso y en dirección norte para introducirse en el Pinar de Ardonés y rodear, también por el norte, la Cresta de Pasolobino.

La pista está muy bien nevada.

            La nieve tiene un rehielo decente y se foquea con comodidad por lo que nosotros sin prisa pero sin pausa hacemos pista hasta que giramos al este y se torna sombría al introducirse en el Ubago de Ardonés. Luego  vuelve más al este todavía y próxima al Barranco Ubago que no vemos y  se acerca al mismo hasta cruzarlo por un puente, no sin antes servirnos abundantes dudas acerca del emplazamiento de la Cabaña de Ardonés que es, en principio, a donde nos dirigimos.

            Hemos empleado alrededor de hora y cuarto con dudas incorporadas cuando alcanzamos las inmediaciones del puente sobre el Barranco Ubago. Estamos a 2020 metros de altitud y a nuestra derecha o sur  hay un nutrido grupo de viejas huellas de esquís que abandonan la pista para introducirse en el pinar a través de un claro ascendente. Habremos recorrido alrededor de 3 kilómetros y más allá del puente la pista se alargará alrededor de un kilómetro más hasta la cabaña que no hemos localizado, pero no vemos una sola huella sobre la pista.

Zeteando en el Pinar del Barranco Obago.

            La ladera cubierta de pinos negros es bastante erguida, más de lo que nos gusta a nosotros; las huellas de los esquís están duras y ante la falta de huellas hacia la cabaña decidimos seguirlas tras ponernos las cuchillas.

            Hay tres trochas algo limpias que ascienden entre los pinos. La central es la que tiene zetas de ascenso y la seguimos. Son huellas viejas pero no ofrecen dudas para seguirlas.

La nieve está dura en las huellas y la pared severa.

            Tras la suavidad del comienzo la ladera se empina medianamente, pero poco más arriba la pared se pone severa y las vueltas maría continuas se complican en algún caso, fundamentalmente bajo la salida a un pequeño rellano en el que nos recibirá el sol. Superamos la pared pero no nos ha gustado el asunto.

            Estaremos por encima de los 2150 metros de altitud y en el rellano suavemente ascendente las huellas se van al sur por una pared poco amable, limpia de pinos y con abundantes rocas  que todavía nos gusta menos; tanto poco que seguimos al sudoeste  en suave ascenso alguna desperdigada huella que asciende entre pinos.

            Poco más arriba las huellas desaparecen y nos quedamos  frente a una pared que conduce a un erguido corredor. Lo que mi chica había querido ver no era más que una ilusión.

            La idea sería cruzar el corredor y ascender por la ladera noroeste muy erguida aunque  limpia de nieve pero cruzarlo con los esquís sería demasiado problemático por lo que hemos de quitarnos los esquís y cargarlos en las mochilas. Juan marcha para arriba pues las raquetas le agarran suficiente.

Llegando a la Cresta de Pasolobino, crampones y porteando.

            Nosotros arreamos pared arriba haciendo huella con las botas de plástico hasta que aparecen algunas manchas de hierba junto a las que la nieve es hielo puro. Mi chica, falta de confianza, lo pasa regular además de que nos eternizamos en la pared hasta que decidimos poner los crampones aunque la nieve se mezcla a partes casi iguales con zonas limpias.

            Con los crampones se acaba el problema de momento hasta que alcanzamos la loma  que se amplia y arrellana presentando más zonas sin nieve que con ellas. Suerte que no se camina mal con la carga de los esquís, los crampones puestos y las botas de plástico ya que se trata de una ladera metamórfica con abundantísimas pizarras meteorizadas. Son las doce y media y estaremos alrededor de los 2400 metros de altitud.

Buscando líneas de descenso en los Barrancos Clotet y Obago desde la Cresta de Pasolobino.

            La ladera presenta una cúpula con bastante nieve que nos engaña: nos queremos engañar y debajo de la misma nos sentamos a echar un bocado; bueno, a beber porque tenemos mucha sed. Es alrededor de la una y comenzamos a rellenar las cantimploras con nieve.

Tras la mancha de nieve, fin del engaño, Castanesa y Pasolobino en la lejanía.

            Un cuarto de hora después continuamos para arriba alcanzando la cúpula nevada que no estará más arriba de los 2500 metros de altitud y que nos desvela a medias nuestro áspero futuro: Pasolobino está allá donde Cristo perdió las sandalias y más allá todavía Castanesa. La nieve empenacha algunos tramos de la cresta que es rocosa fundamentalmente, bastante suave e incluso presenta una zona de dientes rocosos bastante afilada.

            ¡Menudo panorama! Hasta las tres no llegamos a Castanesa.

            No tenemos ganas ni de quitarnos los crampones  aunque hubiera sido más práctico hacerlo. Los esquís no se van a poder utilizar y no sabemos si no será necesario utilizar los crampones en la cúpula medio rocosa de Pasolobino.

Entrando a los dientes de la Cresta de Pasolobino.

            Estamos en la Cresta de Pasolobino  y nos aproximamos a la zona rocosa y erizada con la incertidumbre de no saber si habrá alguna brecha que termine de complicarnos la existencia.

            No la hay pero hemos de destrepar un par de escalones de espaldas y pasar un par de pequeños dientes  rocosos,  lisos, escalonados y fáciles que con crampones tienen su historia y se llevan su tiempo.

            El tramo tenía un faldeo por el oeste con nieve pero no hemos querido perder altura aunque quizás hayamos  perdido tiempo.

            Más allá la cresta se amplía la roca se mezcla con zonas terrosas de pizarras meteorizadas y tras un último resalte la arista se yergue nevada hacia las rocas cimeras de Pasolobino.

La Noroeste de Pasolobino

            Subimos con pena infinita un tanto desesperanzados   pues hemos dejado pasar la primera escapatoria para bajarnos cómodamente a Ballberdera y marcharnos de vuelta por donde debiéramos haber subido.

En la Cima de Pasolobino con Castanesa tras la antecima.

            Los crampones nos van bien para ascender la nieve cómodamente entre las rocas de la arista que rematan en una pequeña cúpula nevada. Es la Cima de Pasolobino situada a 2778 metros de altitud.

            Van a ser las tres menos cuarto, hemos hecho alguna foto, echado una visual al Ampriu, al Gallinero y a las laderas por las que en teoría debería hacerse la ampliación que aparecen más limpias de nieve que el culo de un bebé recién bañado, sobre todo la zona de loma que baja al Collado Basibé y la zona de Pleta Bella y del Home que esa ni conoce la nieve. ¡Menudo negocio se van a cascar con los eurazos de los contribuyentes! ¡Bendita crisis!  Lo único esquiable y con nieve es la Zona de Ardonés pero esta tierra nuestra está llena de “listillos” que se encargarán de pulirse nuestros impuestos… aunque nuestro cerebro está al nordeste.

Pasolobino desde la Antecima Sur de Castanesa.

            Hay que perder unos metros siguiendo un estrecho pasillo  de nieve junto a la arista que cae bastante vertical hacia el sudeste, para pasar con cuidado junto a una zona acornisada pues transitamos la nieve por comodidad con crampones, hasta alcanzar una antecima  desde la que continuaremos con menos nieve hasta llegar la Cima de la Tuca Castanesa situada a 2858metros de altitud. Son las tres de la tarde. Han sido cinco horas, de las que la mitad han sido con crampones y porteando los esquís.

Cima de la Tuca Castanesa.

            En la cima, pelada de nieve y cortada al norte por un brutal paredón  comemos un poco,  bebemos otro poco y liquidamos casi toda al agua que llevamos empezando a comer nieve, Rosa lo lleva haciendo ya un buen rato.

La Arista Norte de Castanesa sigue pelada. La Sur de las Maladetas al fondo.

            Media hora después  cargamos de nuevo con las mochilas y continuamos adelante en suave descenso hay algunas manchas de nieve pero no sabemos si será continua e imaginando que no lo será como así se cumplirá,

Roques Trencades y Serra Negra por delante. Aparece la nieve pero...

            Bajamos a buen ritmo hasta el Collado de Castanesa situado a 2680 metros de altitud y muy cubierto de nieve. Aquí tenemos la opción de remontar la cúpula medio pelada de Roques Trencades para bajar luego desde allí al Collado de Cuello Gordo o tratar de descender directamente que es lo que vamos a hacer.

            Se trata de una pared de nieve blanda en la que hago huella, mi chica baja detrás y Juan que se quita las raquetas trata de aprovechar nuestra huella. Salvada la parte dura del muro la nieve se ablanda y se llena de trampas pero bajamos relativamente bien. Juan despacio y con cuidado.

Desde el Collado de Castanesa larga diagonal por la Sur de Roques Trencades.

            La pared se arrellana y nos la jugamos: quitamos crampones y nos calzamos los esquís, son las cuatro pasadas y estamos por encima de los 2550 metros de altitud en la en la Oeste de Roques Trencades.

            Hemos visualizado algunas posibilidades de descenso continuo de nieve que pasan por seguir un largo faldeo bastante horizontal para atravesar la Zona de Roques Trencades y alcanzar el Lomo de Cuello Gordo sobre los 2500 metros de altitud.

Rellano de Cuello Gordo todavía en la distancia.

            La nieve está blanda pero enseguida recuperamos el tiempo perdido en la transición hasta que alcanzamos el nacimiento de una de las ramas del Barranco Ubago que está limpia por el viento lo que nos obliga a remontar cosa que haremos poniendo las pieles de foca.

            Alcanzada la Loma de Cuello Gordo y tras pasar un corte sobre hierba iniciamos el descenso de una larga franja de nieve que en dirección sudoeste nos tiene que  bajar hacia la Pleta Negra en las inmediaciones del barranco que hemos atravesado.

Penúltima diagonal por debajo de Cuello Gordo y van...

            Deslizamos maravillosamente con las pieles de foca puestas sobre nieve primavera  hasta que nos reunimos los tres de nuevo y tras quitar las pieles descendemos unas rampas erguidas que nos acercan al barranco para proseguir  con el faldeo sin llegar al fondo del mismo completamente cubierto de nieve.

Ballberdera. Por allí deberíamos haber subido y bajado.

            Unas diagonales suavemente descendentes nos permiten rodear la zona rocosa de la parte inferior de la Loma de Cuello Gordo y nos orienta hacia la Cabaña de Ardonés a la que no llegaremos porque atajamos bajando un erguido y largo corredor relleno de nieve residual y tras una diagonal, una corta pala nos deposita en la pista, a 200 metros del Puente sobre el Barranco Obago.

Casi toda la subida de la mañana que no es el corredor directo sino el central entre pinos.

            Son las cinco y diez cuando tras fotografiar repetidamente la pared que hemos ascendido a la mañana y coger agua bajo el puente para saciar nuestra sed cerramos el bucle abierto a la maña y respiramos relajados: al final lo hemos conseguido.

            Nos quedan tres kilómetros de pista en la que tendremos que remar continuamente incluso en los tramos descendentes, ya que la nieve se ha reblandecido demasiado y nos hundimos hasta con los esquís.

            En cincuenta minutos nos llegamos a la Furgo con ganas cuando el sol se está marchando de allí, sin haber visto a nadie en todo el día pues el personal no debe transitar ya estos andurriales.

            Son las seis de la tarde, recogemos los bástulos con los 1050 metros de desnivel de la jornada y nos vamos hasta la entrada de la pista de abajo que tiene un pequeño aparcamiento plano y nos echamos unas cervezas picoteando unos encurtidos y unos mejillones picantes mientras tratamos de estomagar la jugosa jornada que remataremos con un par de horas de furgo que nos dejarán en casa a las ocho y media.

            El anunciado cambio meteorológico para el fin de semana nos ha traído un atardecer  neblinoso que proporcionará una noche de nieblas altas en las que todavía se traslucirán las estrellas.

13 mar 2015

20-15. AL GALLINERO DESDE CERLER, AL FIN. 11-3-2015.

Entrando al Corredor Norte del Gallinero.

Cerler, Cota 2000, Collado del Gallinero y Corredor Norte.
11-03-2015.
Salida 10 h. Llegada 16:30 h.
Sol.
Fácil.
Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa del Gallinero procedente de Iberpix. Vía en amarillo.
 
            Al gallinero ya habíamos subido con los esquís desde el Ampriu. Lo hicimos por el Corredor Norte e iniciamos el descenso por la Pala Norte próxima al corredor. La nieve estaba estupenda y la estación cerrada ya.

            Hoy 11 de Marzo de 2015 vamos a subir desde Cerler, la base de la estación que también se conoce como Remascaro o el Molino situada a 1500 metros de altitud.

Ascendemos, siempre que es posible, por fuera de la Pista Planes.
 
            Hay poca nieve fuera de las pistas en esta parte baja de la estación y a las diez de la mañana cuando comenzamos a foquear es prácticamente inevitable hacerlo por las Pista de los Planes que  marcha para arriba en dirección sur. A pesar de ello transitamos por fuera  hasta que el Barranco  Puimestre nos cierra el paso y hay que introducirse en ella para seguir hacia arriba resalte a resalte y bien orillados.

Hacia atrás Perdiguero por encima de Cerler.
 
            La mañana está espléndida con un  cielo inmaculadamente azul sobre el que ya navega muy alto un brillante y cálido sol que nos invita a subir sin guantes.

Nos encontramos con Isel nuestra prima que vive en Benasque.
 
            No hay demasiada gente en la estación por lo que la subida es cómoda y por momentos en soledad y enseguida alcanzamos el Rellano del remonte que marcha al Rincón del Cielo momento en el que  nosotros nos introducimos en el Camino de los Planes para foquear una zona cómoda entre elegantísimos pinos negros en la que nos encontraremos con Isel una de nuestras primas que vive en Benasque y con la que charlaremos un poco.

            Creo que subimos por la Pista Fontanals para atravesar la Zona Familiar muy llana y alcanzar la Cota 2000, lugar en el que nos tuvimos que dar la vuelta debido a una avería en una de mis fijaciones, en la primera ocasión que intentábamos el ascenso, hoy es la segunda y…

El Gallinero desde la Cota 2000.
 
            Son las once y cuarto, tenemos tres pistas posibles para proseguir con el ascenso y elegimos la del Barranco que  se eleva en la vertiente este del Barranco Puimestre completamente cubierto de nieve.
 
            En el resalte de inicio, el único que tiene, pasamos bajo la silla y unos cachondos que suben en la silla nos dicen que si no tenemos forfait, les diremos que nosotros solamente lo empleamos para bajar en caso necesario, un chascarrillo sin más.

            Enseguida nos encontramos con Javier Sanagustín, su chica Pilar y su hermano y claro, echamos otra charradeta pues ahora nos vemos menos por el pueblo.
 
Con Ordesa al fondo.

            Ya hace un buen rato que nos orienta la Cima del gallinero pero todavía se ve lejos.

            En la confluencia con el Tubo del Barranco nos paramos a echar un trago y un bocado pues nos queda tajo todavía.

El Gallinero nos guía continuamente.
 
            Hay que avanzar ascendiendo muy suavemente por una pista enormemente ancha que se aproxima al Collado del Gallinero puesto que vamos dejando a nuestra izquierda o este el Pico Cerler.

Ampriu bajo Pasolobino y Castanesa. desde el Collado del Gallinero.
 
            Alrededor de las doce y media alcanzamos el Collado del Gallinero situado a 2260 metros de altitud. Juan se marcha de frente para subir por las Marmotas mientras que nosotros nos introducimos ligeramente en el Circo del Ampriu para continuar nuestro ascenso, un poco más suave, por la Pista Perdiz Blanca.

Cibollés y Gallinero desde el Collado del Gallinero.

            La nieve está un poco más dura pero la suelta nos hace algunos zuecos que molestan pero al paso nos facilitan los ascensos en los pequeños muros que salpican la pista.

Foqueando por Perdiz Blanca.
 
            Avistamos la Pala Norte que descendiéramos en su día y nos llevamos la primera sorpresa: tiene muchas rocas en la parte central con lo que casi no la reconocemos a no ser por una estructura metálica que suponemos para provocar aludes.

            Enseguida alcanzamos la llegada del arrastre más alto de la estación situado a 2620 metros de altitud en plena arista que rodeamos para introducirnos en un pequeño rellano en la base del Corredor Norte de Gallinero.

La nieve está muy dura y el corredor está cortado y con mucha roca emergente.
 
            Allí recibimos la segunda sorpresa. El corredor cuenta con poca nieve y dura, y tiene un estrangulamiento central a media altura además de estar salpicado de rocas emergentes que difícilmente se puede pasar y que para nosotros esta prohibitivo. Arriba no hay huellas de esquí.

Pasada la zona de rocas emergentes del Corredor Norte del Gallinero.
 
            Subimos el primer tercio y bajo el estrangulamiento dejamos los esquís, ponemos los crampones y nos vamos para arriba con la pequeña frustración que supone no poder salir esquiando desde arriba, pero las condiciones de la nieve son siempre determinantes.

Llegando a la Cima del Gallinero.
 
            Son 100 metros de corredor en los que nos cuesta más dejar esquís y poner crampones que subirlos. El final del corredor termina en la arista  que arranca de la base de la silla y por el borde de la Pala Norte se acerca a la cima que tiene un pequeño muro de nieve. Parece ser que toda la nieve del casquete somital se ha acumulado aquí.

Cima del Gallinero.

            Son las dos menos cuarto cuando alcanzamos la pelada Cima del Gallinero situada a 2728 metros de altitud. Hacemos fotos y nos sentamos al sol para comer y descansar un poco.

Cibollés desde Gallinero.

            No solamente la Pala y el Corredor Norte están con poca nieve y peladuras sino que la amplia arista que desciende al Collado de Cibollés está prácticamente limpia. No digamos de las vertientes este y sur: la Tuca de Urmella está de primavera-verano. Algún día hemos de subir la Pista de Arasán para hacerla con esquís.

Maladetas y delante la Cresta de Pasolobino, el tajo del día siguiente.
 
            ¡Cómo se está en Gallinero! Recordamos el frío tremendo que pasamos en esta cima en nuestra primera ascensión  por su cara sudeste con un sol infinitamente más resplandeciente que el de hoy ya que hay una cierta calima.

El Turbón y el descanso de mi chica en la Cima del Gallinero como en la playa.
 
            Mi chica incluso se tumba a descansar en la hierba cosa que inmortalizaré con el Turbón que tiene la Coma de San Adrián como si se tratara de la piel de un dálmata. Tanta nieve… ¡dónde estará la nieveee…!

Posets desde Gallinero.
 
            No recuerdo muchas cimas en las que hayamos estado tanto tiempo y tan bien como en esta si exceptuamos nuestros acostumbrados vivacs de altura. Se nos hacen las tres y nos vamos para abajo para recupera los esquís y aprestarnos a un dilatado descenso de casi 10 kilómetros y 1200 metros de desnivel pues eso venden y quizás con razón, en Cerler.

Iniciando el descenso con esquís de casi 10 kilómetros.
 
            Juan se baja por donde ha subido y mi chica quiere probar Marmotas. Yo voy a disfrutar de los pequeños muros con nieve divina de nuestra subida y los fuera de pistas cerca de la misma que están de vicio. Nos reuniremos en el Collado de Gallinero.

            Allí nos encontramos con Juan de mi chica no sabemos nada. Ha entrado a  Marmotas creyendo que era roja, ha visto balizas negras, ha creído que estaba en una pista equivocada y se ha dado la vuelta para bajar por donde ha subido; para colmo y en medio del disfrute se ha metido en una roja que la bajaba al Ampriu teniendo que darse la vuelta otra vez. Nosotros vuelta para arriba a buscarla que luego baja, bronca y amén.

            Del collado vamos para abajo un poco por fuera negociando nieve primavera hasta que nos metemos en el Tubo del Barranco a pesar de que indica cerrado, nosotros subiendo no lo hemos visto mal.
 
En el Tubo del Barranco con el Gallinero al fondo.

            El tubo está de cine, es disfrutón,  no cuenta nada más que con un par de pequeñísimos resaltes y una nieve excelente. No sabemos por qué lo habrán cerrado.

            Pasada la cota 2000 nos introducimos en la Zona Familiar, nos hacemos el Bosque Encantado y hacemos todos los fuera de pista que se pueden en las inmediaciones de la de Los Planes para llegar hasta el final con mejor nieve incluso que en la pista.

            Son las cuatro y media de la tarde cuando nos quitamos los esquís han caído los 1230 metros de desnivel y la esquiada ha resultado excelente y larga como ninguna otra hemos hecho jamás. Le teníamos ganas y creo que ha merecido la pena. Otro día puede ser el Pico Cerler o la Tuca de Urmella, mañana nos espera Castanesa. Entre tanto tenemos una enorme tarde de sol para echar unas cervezas que nos reconforten del sol del día y de la sudada olímpica que nos hemos metido a la subida.