17 oct 2015

69-15. TUCAS DE LA ESPIGANTOSA Y DE LA PEÑA FORADADA Y TUCON REDONDO EN CIRCULAR. 15-10-15.

El tajo que nos aguarda desde la Tuca de la Espigantosa.

Eriste, Puente de Tramarrius, Palanca de la Val, Cara Sudoeste, Tuca de la E spigantosa, Cota Intermedia, Tuca de la Roca Foradada, Tucón Redondo, Refugio del Forcau, Puente de Tramarrius y Eriste.

15-10-15.

Salida 09:15 h Llegada 18:30 h.

Sol.

Bastante fácil. 

Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Espigantosa a Redondo procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            A Benasque hay que ir de cuando en cuando,  para no empacharse,  pues es conveniente  hacer recuento de posesiones y al paso tratar de aligerar una lista poco menos que interminable que yendo más allá de esos caminos pintados en los mapas, son infinitas.

            Estamos a 15 de Octubre de 2015, ha refrescado un pelín a juego con el otoño, hay una ligera pintada de blanco en algunas umbrías a también  a cierta altitud pero el tiempo está de vicio por lo que vamos a aprovecharnos.

            Sin madrugar y en hora y tres cuartos estamos aparcando en la plaza de Eriste y con mochilas reducidas tomamos, tras callejear brevemente, el Camino hacia el Puente de Tramarrius en dirección norte.
De Eriste hacia el Puente de Tramarrius.

            Un transitado camino nos conduce entre rumores de la azequia y entre prados  emparetados hacia los pinares del Tozal de la Seca y del Tusol de Seira que limitan la Aigüeta de Eriste. Sabemos que va a ser una jornada dura  pues arrancamos a 1090 metros de altitud.

            Son las nueve y cuarto de una espléndida mañana y en suave ascenso salimos al sol acercándonos al cauce del barranco al que llegaremos un rato después tras un suave descenso.

            Subimos en busca de un desvío que nos conduzca hacia la Aigüeta de la Val pero alcanzamos el Puente de Tramarrius y deducimos que nos lo hemos debido de pasar.

El Barranco de la Val es una sucesión de cascadas.

            En las inmediaciones del puente, a 1275 metros de altitud, sale un camino no señalizado que inicia un fuerte ascenso por la Orilla Derecha de la Aigüeta de la Val y que suponemos que más pronto o más tarde nos ha de conducir a la Palanca de la Val.

            El barranco es una cascada continua llena de blancas espumas por lo que en algún momento llegamos a pensar que puede ser el camino para los que descienden el barranco, pero a través de un crecido bosque con abundante sotobosque mixto proseguimos para arriba de manera consistente.

            Alcanzamos el barranco en una presilla para el desvío de aguas y proseguimos para arriba, vuelta a vuelta, rampa a rampa en un camino que se puede seguir bien pero que carece de balizas e hitos. La única pena es que la espesura de la vegetación no deja contemplar a gusto las numerosas cascadas del barranco.
Llegamos a la Pleta de Ixordical o de Bacarizal.

            Un rato después aparecen unos hitos en una pedrera tiesa que se aleja del cauce del barranco y que tras remontar alrededor de una treintena de metros coincide con el camino principal del valle. Estamos a 1700 metros de altitud y son casi las diez y media de la mañanal.

            Luego por un camino más amplio y transitado proseguimos valle adentro contemplando las delicias ópticas del otoño  y especulando acerca de dónde se encontrará nuestro objetivo, nunca lejos del cauce del barranco.

            Creemos recordar algo de este tramo de camino que ya habíamos recorrido en alguna ocasión anterior y poco después alcanzamos la Palanca de la Val a 1800 metros de altitud lugar por el que pasamos a la orilla izquierda del barranco.

            El camino remonta unos metros pero  prosigue paralelo al curso de agua para alcanzar enseguida la Pleta y Cabaña de Ixordical o del Bacarizal, lugar donde acampamos en su día. La cabaña al menos no está llena de estiércol como en aquella ocasión.

Iniciando la Pared de la Espigantosa.

            Son las once y media de la mañana y junto a la misma nos sentamos en unas piedras a echar un bocado. Un cuarto de hora después proseguimos para arriba.

            El camino asciende moderadamente mientras vamos esperando la aparición de la Cabaña del Foradet que situamos imaginariamente en el rellano que hace el barranco poco más adelante.

            Remontamos hasta un pequeño rellano desde el que contemplamos el giro que da el barranco al noroeste y nos encontramos ante una pared herbosa  que rellena toda la ladera este del barranco y que hace ya un rato que le habíamos echado el ojo.

            Nos olvidamos de la cabaña pues ya estamos casi a su altitud y no debe quedar muy lejos y nos vamos para arriba.
Subiendo la Pared de la Espigantosa.

            Subiremos por cualquier parte pues toda ella es similar en su enorme amplitud. Enseguida toma pendiente con lo que ascendemos el primer tercio que nos deja en una segunda parte más erguida, con algunas afloraciones metamórficas bastante dispersas que utilizaremos convenientemente y salpicada de pinos aislados.

            El tramo está bastante erguido y por encima de los 45º. Con ello nos subiremos alrededor de 150 metros que resultan bastante cómodos ya que la pared está llena de escalones herbosos y los apoyos son francos además de que puedes utilizar manojos de hierba muy resistente a la tracción.

            El último tercio se va acostando paulatinamente y nos conduce directamente a una cota intermedia entre Roca Foradada y Espigantosa. Nos hemos chupado el paretazo que habrá tenido alrededor de 450 metros de altura.

Tuca Espigantosa desde su Antecima Oeste.

            Alcanzada la arista la tomamos al sudeste para remontar suavemente unos metros bien a toda arista que es de andar  o bien faldeándola ligeramente al oeste por unas viras de hierba que enseguida nos depositan en la Cima de la Tuca Espigantosa situada a 2504 metros de altitud cuando es la una del mediodía.
En la Cima de la Tuca de la Espigantosa.

            Desde la cima  contemplamos al oeste la Arista de Cambra con la Tuca Cambra el Tozal del Box y las Lleras de Cecilia hasta el Eriste Sur además de la zona de los Picos e Ibones del Cierco y los del Cabo la Val. Al nordeste toda la arista que nos espera y que termina en las Agujas de Sillerets, la Tuca de la Llantía y detrás el conglomerado de Turets, Forqueta y Espadas que culminan en Posets.

Maladetas con una ligera mano de blanco otoñal.

            Al nordeste el Llano de los Ibones y Escorbets espectacular dominando la Aigüeta de Eriste; más al este todo el Macizo de la Maladeta tocado ligeramente de blanco, Castanesa, Gallinero… hasta el Turbón al sur.
Descendiendo hacia la Antecima Oeste de la Espigantosa.

            Hacemos algunas fotos y poco después emprendemos la arista ahora en dirección noroeste.

            No hay que perder más que una treintena de metros para remontar brevísimamente y alcanzar la cota intermedia que algunos mapas nominan cono Sincorgüels y acotan sobre los 2475 metros de altitud. 
La Arista Cimera de la Roca Foradada es alargada y plana.

            Unos pocos metros más de descenso por una arista muy suave nos conducen, de paseo, hasta un collado herboso del que arranca una pala también herbosa y que permite remontar fácilmente unos metros hasta que se alcanza de nuevo la arista que prácticamente llana  y se alarga al noroeste para alcanzar la poco significativa, desde aquí, Cima de la Roca Foradada situada a 2533 metros de altitud. Es la una y media.

En la Cima de la Roca Foradada.

            Hacemos una foto de cima enmarcando la espléndida aguja de la Tuca de la Llantía y contemplamos  el resto de arista que nos ha de llevar a las inmediaciones del paso de la Llantía tras alcanzar el Tucón Redondo.

Vista atrás desde Foradada.

            Aquí se acaban las rebajas y la arista cambia como de la noche al día hasta el punto de que no tenemos demasiado claro que resulte sencillito alcanzar nuestro objetivo pues hay de por medio un rosario de gendarmes con muy mala pinta, primos hermanos de los próximos de Sillerets, que nos pueden aguar la fiesta.

De Foradada en adelante la arista cambia radicalmente.

            Descendemos a una primera brecha apoyando las manos y nos enfrentamos al primer grupo de gendarmes con fácil acceso a la parte alta pero que se cortan enseguida en un paretazo que conduce a una segunda brecha.

Faldeo por el nordeste de los dientes más orientales.

            Juan se va a ver y nosotros tomamos un corredor sombrío, amplio y duro pues está todavía helado e iniciamos un faldeo por el nordeste.

            Con cuidado, ni siquiera perderemos 50 metros, bajamos hasta la base de un espolón e inmediatamente iniciamos el remonte por un pequeño tramo de pedrizas metamórficas que nos conducen a una doble rampa herbosa que nos puede devolver a la arista.

La Este del Tucón Redondo es entretenida.

            Queriendo aprovechar el viaje, atravesamos en diagonal ascendente en busca de alcanzar la arista del corredor más lejano sin darnos cuenta de que el colladito no pertenece a la arista que vamos recorriendo sino a un  contrafuerte que sale hacia el nordeste. Llegado a este punto tendremos que trepar el gendarme de más que habíamos faldeado y retornar a nuestra arista a la que llega Juan que también ha tenido que faldear los gendarmes por el sudoeste. Nos dirá que el muro se podía descender pero es algo que ha visto desde abajo.

La Cima del Tucón Redondo ensombrecida por la Tuca de la Llantía y la Canal Roya.

            Nos queda un segundo tramo de gendarmes y ni siquiera lo intentamos. Faldeamos el primero muy arriba e iniciamos un largo faldeo en suave descenso justamente por debajo de las placas cimeras. Se trata de las Canales Royas y precisamente, una de ellas será el objetivo de nuestro faldeo que se prolongará un centenar de metros pestosos pero asumibles y que nos depositarán en una erguida canal herbosa por la que ascenderemos alrededor de 50 metros y que nos retornaran a la arista fuera de las hostilidades.
La Canal Roya que utilizamos es muy erguida.

            Un par de suaves resaltes nos conducen a un casquete rocoso de potentes placas  en el que buscamos una corta progresión para alcanzar la Cima del Tucón Redondo situada a 2642 metros de altitud. Son las dos y media y este tramo de arista se nos ha llevado una hora.

            Ni siquiera miramos la continuación pues no nos interesa aunque no tiene mal aspecto. Lo que hemos visto nos sirve y mucho nos tenemos que equivocar pero bajaremos directamente sin tener que desandar la arista que acabamos de hacer y que ya teníamos descontada.

En la Cima del Tucón Redondo.

            La cima no tiene otra especialidad más que la de contemplar en primerísimo plano las Agujas de Sillerets y la Aguja de la Tuca de la Llantía absolutamente espléndidas.

            Comemos brevemente al abrigo de la brisilla que deambula discreta por estos parajes después de una complicada foto cimera y veinte minutos después iniciamos el descenso hacia el Refugio Angel Orús o del Forcao que está allá abajo recostado al solecillo de la tarde y en el fondo del Valle de Sillerets.
Iniciando el descenso directo hacia el Refugio del Forcau.

            Hay que descender una pala al norte del pico para orientarnos seguidamente al nordeste a salvo de las paredes y en busca de una comba  en la Ladera de los Sillerets.

            Utilizamos unas canalillas fáciles un tanto sombrías que bajamos con cuidado al encuentro del rellano. Desde allí descendemos un resalte en diagonal al este que nos sitúa en un amplio corredor bajo las paredes de la Norte de la Peña Foradada y desde el que contemplamos la ventana natural que es el origen del nombre del pico.

La Brecha de las Agujas del Forcau.

            Luego salimos un poco al sol y de resalte en resalte, todo ellos herbosos y fáciles vamos  bajando el vallecillo, mientras contemplamos la menos conocida de las estampas de las Agujas del Forcau,  hasta que tras describir una pequeña diagonal al este alcanzamos el emplazamiento de un ibonciecho en el que se origina el Barranco de la Espigantosa.

Reflejos de Escorbets desde el Ibonciecho de Espigantosa.

             Hacemos algunas fotos  y proseguimos con un par de resaltes fáciles más que nos depositan en el Refugio del Forcau situado a 2100 metros de altitud. Son las cuatro menos veinte.

            Los chicos se lo toman con calma visitando el refugio yo me quedo en la terraza al sol como los lagartos hasta que casi media hora después he de llamarles a capítulo: nos quedan 1000 metros por bajar y las botas me hacen bastante daño.

            Luego de reemprendido el descenso recordaremos el camino y nuestras andanzas por la zona llegándonos al Barranco de Eriste y paralelos al mismo continuar para abajo en busca de la Cascada de la Espigantosa a la que llegaremos finiquitando el camino, cruzando el puente y tomando la pista.

            La cascada siempre espléndida, cada día es más difícil de fotografiar debido al desarrollo de la vegetación circundante. Deberían cortar un par de árboles de hoja caediza y dejar una ventanilla para las instantáneas del recuerdo.

Imagen frontal de la Aigüeta de la Val desde la pista.

            Luego, pista abajo, tras pasar por el aparcamiento en el que hay un solo coche, nos recorreremos los casi tres kilómetros de la misma hasta alcanzar el Puente de la Tramarrius y cerrar el bucle que habíamos abierto a la mañana. Hay que decir que si se sube con vehículo por la pista hasta el pequeño aparcamiento de las inmediaciones del puente, se puede evitar medía hora de subida y otra media de bajada.
Milenrama cerca de Eriste.

            Nos queda únicamente desandar el camino de la mañana que por la orilla derecha del Barranco de Eriste nos llevará al pueblo para liquidar una espléndida jornada con un desnivel exigente de alrededor de los 1650 metros más que menos. Son las seis y diez y nos ha costado un par de horas del refugio hasta aquí.

            En la plaza del pueblo charlamos con un desocupado abuelo al que el sol le está echando para casa, mientras recogemos los bártulos. Nos queda tarde, no mucha, para echar unas cervezas, picotear unas aceitunas, cenar y descansar. Mañana será otro día en el que nos ganaremos la comida.

11 oct 2015

68-15. DE AÑARON A AILLARY. 9-10-2015.

Desde Risté a Rouge para terminar en Acue.

La Mina, Loma Mallo Añarón, Cara Sudeste, Puerto del Palo, Burcq, Risté, Col Cuarde, Rouge Noroccidental, Rouge Sudoriental, Punta Despeñaperros, Aillari, Col de Arlet, Aguas Tuertas y Puente los Chitanos.

09-10-2015.

Salida 08:45 h. Llegada18:30 h.

Sol.

Fácil.

Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Añarón Aillary procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Aquel día de Baralet y demás, en la Cima de Aillary recordábamos nuestra primera ascensión  y la arista que a partir de allí estaba pendiente, desde tiempo inmemorial, allá por el 2000.

            Mucho después y desde el Puerto del Palo o de Pau, se vuelve a hacer presente el proyecto hasta que finalmente hoy 9 de Octubre de 2015 vamos a ver qué sale.
La Loma Sur de Añarón.

            Oza siempre está lejos al menos para nosotros pero nos reconforta cuando pensamos en Linza: el oeste siempre está igual de lejos. Son las nueve menos cuarto cuando nos llegamos  a la Mina en la confluencia del Barranco Acherito con el Aragón Subordán, hora y cuarto no te la quita nadie.

            Tomamos, a 1230 metros de altitud,  el camino que en dirección  norte se orienta hacia el Barranco las Foyas. Nada más entrar en el barranco lo abandonamos  para volver a la Loma Sur del Mallo Añarón.
5r5
Casquete Somital de Añarón.

            En plena loma, cubierta de praderío con mucha mojadura, ganamos altura siguiendo las abundantes zetas que describe el camino balizado ya de viejo, se trata de la Calzada Romana del Summo Pyreneo que comunica con Francia por el Puerto del Palo, uno de los pasos fronterizos fáciles hacia Lescun. 

            Al solecillo de una estupenda mañana que a la sombra refresca las manos nos acercamos al Casquete Somital del Mallo Añarón cuando el camino quiere faldearlo por el este.

Echando la vista a Burcq.

            Al mallo se puede subir por su cara sur aunque las vacas suben por la este. Nosotros tomamos la pared en la zona sudeste y superando unas gradas escalonadas y muy fáciles alcanzamos enseguida la loma este y de inmediato la Cima del Mallo Añarón o Arañón situada a 1838 metros de altitud. Son las diez de la mañana.

            Se trata de una modesta cima de contrastes con una pared norte importante y  separada del cordal fronterizo, que ofrece unas imágenes extraordinarias del Circo de las Foyas de Santa María que contemplamos y fotografiamos  pastoreado por la Punta Cristián o Pic Lariste.

La Nordeste de Añarón desde el Rellano de las Foyas.

            Unas rampas suaves de verdura nos permiten descender suavemente por su arista este hasta un pequeño hombro desde el que perdemos unos pocos metros para situarnos en el Rellano Alto de las Foyas para continuar siempre al nordeste por el camino que habíamos abandonado hace un rato.

Llegando al Puerto del Palo.

            La depresión que conduce al Puerto del Palo es clara y está enmarcada por una poco significativa prominencia del Cotcogui al oeste y el Pic de Burcq al este, sombrío y algo más significativo.

            Para alcanzarlo hay que ganar altura merodeando por el amplio barranco que conduce a las inmediaciones del puerto primero al norte para reorientarse finalmente al nordeste y depositarnos en el amable Puerto del Palo situado a 1944 metros de altitud cuando son las once menos cuarto.

Hacia Lescun.

            Buscamos abrigo en la vertiente norte y nos sentamos a almorzar brevemente contemplando el valle hacia Lescun y el horizonte norte en el que destaca Sesques y al que se asoma el Midi mostrándonos el contraluz de la mañana en el este.

            Veinte minutos más tarde, nos cruzamos con un grupo de franceses que han llegado al puerto para darse una vuelta y tomamos la arista que  nos ha de llevar al sudeste con un lejano destino que adivinamos más que vemos, oscuro en nuestro horizonte.

La Noroeste de Burcq.
  
            La arista tiene una parte inicial herbosa, amable y alabeada que nos deposita en el inicio de la pared noroeste guiados por un medianamente transitado camino.

Puerto del Palo desde Burcq.

            En la base de la pared un amplio corredor entre grandes bloques nos deposita en la pared que está escalonada y con hitos que nos permiten un ascenso corto, cómodo y que hacemos un poco por cualquier parte.

La larga arista que nos aguarda desde Burcq.

            La pared se arrellana y nos deposita en la Cima del Pic Burcq a 2104 metros de altitud cuando son las once y media de una mañana otoñalmente espléndida. Una arista alomada  que arranca de las Foyas de Santa María permite el acceso a la cima sin tener que afrontar la pared noroeste.

Lenito, Peña Forca y Alanos.

            Fotos hacia el sudoeste con Lenito, Peña Forca y Alanos a la luz de la mañana, vista atrás al Puerto del Palo Lariste, Chipeta Alta,  Petraficha, Acherito, Petrechema, Mesa, Dec de Lhurs y Anie, y proseguimos camino descendiendo suavemente por una amplia loma  al Col de Burcq situado una treintena de metros más abajo.

Risté desde Burcq.

            Desde el amable collado una suave rampa herbosa nos permite alcanzar relajadamente la Peña de Risté o Pic Riste situado a 2114 metros de altitud cuando son las doce menos cuarto.

La Arista que nos aguarda desde Burcq.

            Los franceses andan por un caminillo que horizontalmente y flanqueando estas puntas por su vertiente norte debe conducir al Refugio de Arlet mientras que nosotros  continuamos con un relajado paseo únicamente mediatizado por la distancia a la que aparecen las prominencias significativas a las que nos dirigimos.

            Enseguida alcanzaremos un amable cordal alomado, ópticamente horizontal y vestido de praderío que recorreremos  tras alcanzar un punto bajo. Se trata del Puerto de Cuarde situado sobre los 1950 metros de altitud y en el que encontramos una placa de cerámica conmemorativa de les Amis de la Montagne. Son las doce.

Desde Riste el Anie, Dec de Lhurs y Burcq.

            Pisando mirtillos que abundan en la loma mezclados con brecina y enebro rastrero nos acercamos en suave ascenso  lo que parece el final del tramo amable  mientras contemplamos la cabecera del Circo de Lhers con sus hayedos que están iniciando la otoñada.

            Descendemos de uno de los varios promontorios por lo que hemos pasado  e iniciamos el ascenso de un primer resalte ya rocoso en el que seguimos un débil caminillo sin hitos.

Rouge y Aillari desde el oeste.

            Siempre de manera fácil ganamos altura hasta las inmediaciones de los 2100 metros  para alcanzar  un tramo un poco más afilado y lleno de gendarmes que se pueden pasar pero que faldeamos por el nordeste.

Cresta Oeste del Pic Rouge.

            Recuperamos la arista empleando las manos en unas placas cortas y algo húmedas, también se podía flanquear un poco más hasta la cima, e inmediatamente alcanzamos la Cima del Pic Rouge Noroccidental situado a 2133 metros de altitud.  Se trata de una cima de materiales metamórficos granates de los que deviene su nombre.

            Un pequeño descenso y de nuevo otro tramo de arista fácil en general nos deposita en la Cima del Pico Royo o Pic Rouge Sudoriental situado a 2176 metros de altitud.

Punta Despeñaperros, Aillary y Arlet.

            Son las dos menos cuarto pasadas y nos sentamos a comer en esta cima inconfundible ya que arranca de la misma una potente aunque corta arista en dirección nordeste. De la anterior cima y pasado el Col de Saoubathou, arranca otra incipiente arista que conducirá al Pic de Labigouer.

Pequeño faldeo por el Sudeste.

            Media hora después reemprendemos camino descendiendo y destrepando un resalte de la arista  que faldeamos por el oeste, para continuar con una prominencia rocosa también faldeamos por el oeste y alcanzar la Punta Despeñaperros a 2188 metros de altitud a la que llegamos por una rampa herbosa suavemente inclinada.

Aillary desde la Cota Intermedia.

            Desde aquí visualizamos ya el Refugio de Arlet pero no hemos llegado todavía a Aillary que es nuestro objetivo en esta larga arista.

Rouge desde un faldeo por el Sudoeste de la arista.

            Nos queda un corto descenso en un tramo de pared fácil hasta alcanzar el Portillo de Despeñaperros  y comenzar el remonte final no sin antes afrontar el paso de otra protuberancia rocosa bastante consistente  y vestida de placas algo lisas que faldearemos por el oeste siguiendo un poco notorio caminillo más de rebecos que de personas.

En la Cima de Aillary.

            Desde el collado al otro lado de la prominencia, una corta rampa mixta nos deposita en la alargada y plana Cima del Pic Aillary situado a 2212 metros de altitud.

            Son las dos y media y ya empezábamos a tener ganas de llegar por aquí.

Refugio y Lac de Arlet desde Aillary.

            Hacemos algunas fotos y contemplamos fundamentalmente la Cabaña y el Lac de Arlet con su enorme rellano situado al este, las amables Cimas de Souperet y Baralet y la arista que prosigue al sudeste con los sucesivos picos de Arlet, Arri, Gabedeille y Acue.

Refugio de Arlet desde el collado del mismo nombre.

            Recorremos la fácil arista descendente hasta el Collado de Arlet en la que nos cruzaremos con una montañera que se va al pico y a media arista mis socios se alargarán hasta  el Refugio de Arlet guardado y con una deliciosa zona libre. Mientras tanto y en el collado espero, fotografío y disfruto recordando una jornada, también otoñal de hace cuatro años y la continuación por la arista que hoy no haremos.

            Alrededor de las tres iniciamos el descenso en dirección oeste desde los 2100 metros del collado hasta los 1620 de Aguas Tuertas.

Cardo florido bajando a Aguas Tuertas.

            Van a ser 400 metros que iniciamos por camino pero que enseguida abandonamos para bajar por el puerto recolectando champiñones, macrolepiotas y pardillas y que nos va a dar un cierto trabajillo fundamentalmente porque no recordábamos la pared escalonada que está establecida entre el collado y el Cerrojo de Aguas Tuertas.

Arri y Acue desde Aguas Tuertas.

            Nosotros bajamos por medio pero hay que decir que es la zona precisamente a evitar haciéndolo bien al oeste o más al este lugares en los que las rampas de verdura son más continuas.

Los meandros de Aguas Tuertas.

            Con algunas vueltas para conectar rampas entre verticales y lisas paredes nos juntamos y tras descalzarnos para atravesar el barranco nos llegamos hasta el Dolmen de Aguas Tuertas para fotografiarlo. Son las cuatro y media.

Detalle del Dolmen de Aguas Tuertas.

            Creo recordar, erróneamente parece ser, que había un camino que bajaba directamente hacia el valle entre la pista y el barranco. Lo buscamos pero en vano, lo que nos es mayor problema puesto que bajamos una pedrera bastante vestida y muy inclinada que nos deposita en la última revuelta de la que si salen trazas de camino que por la orilla izquierda del río nos conducen al Puente los Chitanos.

            Cruzamos el Aragón Subordán por el puente y ya por su orilla derecha,  siguiendo caminos de vacas nos iremos acercando a las instalaciones del Viejo Cuartel de la Mina pero se hace muy largo el descenso que no hace casi nadie ya que el personal prefiere la comodidad monótona de la pista.

Monumento funerario del Barranco del Mallo Blanco.

            Localizamos los monumentos funerarios del Barranco del Mallo Blanco y de las Fitas y nos llegamos con ganas al coche cuando son las seis y media de la tarde y el sol se marcha del valle, finiquitando un recorrido circular en el que habremos realizado un desnivel por encima de los 2250 metros.

            La cámara fotográfica para celebrar sus 10000 primeras fotos no me ha permitido descargar las primeras realizadas antes de reiniciarse la cuenta, con las del 1 en adelante no ha habido problema. Están allí pero… no sé cómo les meteré mano. Mientras tanto me sirvo de las de Juanillo. 
             Mas fotos cuando las rescate.