22 ene 2016

6-16. MANDILAR POR PEÑA ROBLA. 21-1-2016.

La Sudoeste de Mandilar desde Peña Robla.

Panticosa, Pista de Santa Cruz, Mazaranuala, Peña Robla, Divisoria de Hoz, Faldeo por la Norte, Este y Casquete Somital Sur de Mandilar. Descenso por Estrimal.
21-01-2016.
Salida 10 h. Llegada 15 h.
Sol.
Muy fácil.
Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Mandilar procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Hay un refrán de nuevo cuño que dice que “de bondad, nieve y santidad la mitrad de la mitad.”
        Hay poca nieve se diga lo que se diga al menos de los 2000 metros para abajo y por encima dependiendo del capricho de los vientos. Dicen que el otro día salieron foqueando de Sallent pero… nosotros subimos a Panticosa hoy 21 de Enero de 2016 no asegurando nada pues sabemos que la Pista de Santa Cruz que ahora llaman del Bosque está cerrada.

Empezando la Pista de Santa Cruz.

            Tampoco hay la anunciada inversión térmica aunque la temperatura es excelente a las diez de la mañana cuando, tras aparcar junto al teleférico, no hay ni siquiera cuatro gatos, cruzamos el Caldarés a 1150 metros de altitud. Los cañones de la parte baja de Estrimal funcionan a tope.
            Sabedores de la posibilidad de remontar el tramo inferior de la Pista Estrimal en caso de falta de nieve, tomamos la Pista de Santa Cruz que tiene una pequeña capa de nieve sin transformar sobre el hielo viejo que le sirve de base. Inicialmente creemos que habrá que quitar los esquís en algún momento pero no será así.

Fauna de Panticosa en la Pista de Santa Cruz. 

            La pista que ahora llaman del Bosque la hemos subido en bastante peores condiciones pero sigue teniendo el encanto de atravesar un bosque mixto que hace muy agradable el ascenso y casi siempre en soledad más ahora con la nueva pista en marcha con nieve reafirmada por un montón de cañones.
           Foqueamos tranquila y relajadamente, atravesamos cuatro veces la Pista Estrimal y nos llegamos al Rellano de Santa Cruz para contemplar la nueva Fauna de Panticosa.

Entrando en Mazaranuala por la Zona de Zorros. 

            Antes de alcanzar Selva Verde y las instalaciones de la estación de esquí abandonamos la pista para proseguir ascenso en dirección sur-sureste por medio de las Laderas de Mazaranuala. Estamos sobre los 1500 metros de altitud.

Remontando Mazaranuala.

            Seguimos la trayectoria de una pista que casi nunca está abierta, se trata de la Pista Zorros que poco más arriba coincidirá con la Mazaranuala, también cerrada por falta de nieve. Se trata de una ladera medianamente inclinada, herbosa y cubierta de una capilla de nieve que no llegará a los 10 centímetros pero como no tiene demasiada piedra se foquea sin riesgos para las pieles.

Poca nieve hacia Peña Robla.

            Salimos al sol ya muy arriba cuando atacamos directamente el Casquete Somital de Peña Robla una amable loma  en la divisoria con los Puertos de Hoz de Jaca y que se viste de escarpes rocosos en su arista sur que nada tienes que ver con el resto completamente alomado.

La nieve está bastante alta en el Valle de Tena.

Casquete Somital de Peña Robla.

 Hemos subido zeteando ampliamente sin necesidad de hacer vueltas marías y proseguimos igualmente hasta alcanzar la Cima de Peña Robla situada  a 1888 metros de altitud. Son las doce menos cuarto.

Remontando la Oeste de Peña Robla.

Cima de Peña Robla.

Echamos un café mientras contemplamos la desierta Zona de Petrosos con algún esquiador perdido, la severa Norte de Mandilar con poca nieve y la loma divisoria que hacia allí apunta mostrándonos el camino que vamos a seguir.

Zona de Petrosos desde Peña Robla.

Hacia Narronal por la Divisoria de Hoz de Jaca.

Diez minutos después atravesamos una reducidísima zona en la que afloran algunas piedras y descendemos la loma divisoria aprovechando para esquiarla su vertiente sur situada a sotavento de los vientos dominantes y cubierta con nieve suficiente.

El verde.

Luego siguiendo una serie de ondulaciones junto a la alambrada  nos acercamos a la Pared de Mandilar y a la pista que sube desde Hoz. Hacemos una travesía larga y cómoda  y de igual manera proseguimos por la pista de enlace con la parte alta de la estación por la que, de cuando en cuando, baja algún esquiador.

Corredor Norte de Sabocos.

Entramos rodeando por la Este de Mandilar, pasamos bajo la silla, avistamos el Verde y prosiguiendo en suave ascenso nos colocamos entre los Ibones de Sabocos y los Asnos para atacar el ascenso del casquete somital.

Ibón de Sabocos.

La vertiente sudeste del pico está cosida de huellas por todas partes lo que nos hace pensar que habiendo tan pocos esquiadores la nieve tiene que estar muy bien pues a esta altitud hay bastante nieve.

Foto de cima en Mandilar o Narronal.

Es la una y cuarto cuando alcanzamos la Cima de Mandilar o Narronal situada a 2212 metros de altitud, es la hora calculada pues Peña Robla se nos habrá llevado como poco un cuarto de hora extra.

Ferreras y Tendeñera desde Mandilar.

En la cima nos sentamos a comer al sol de un espléndido mediodía a la vez que mi chica se ocupa de los complementos relativos a sus cuitas de chapa y pintura. Se está de cine contemplando un paisaje circular del que destaca toda la Norte de Tendeñera con el arrogante pico homónimo al fondo, Sabocos y sus dos corredores, Toda la Partacua, el Formigal, las Argualas, el Valle del Caldarés… estamos en el Mirador de los Valles.

La Partacua sobre el Embalse de Bubal. 

Tras permanecer casi una hora en la cima iniciamos el descenso olvidándonos de las pistas y girando por una nieve polvo deliciosa. Parece ser que el medio está cambiando poco a poco y esperemos que el agua no vuelva a malograrlo.

Peña Robla desde mandilar.

Un poco por la Pista Hoz de Jaca, medio obligado y con una nieve excelente nos coloca en el descenso hacia Petrosos que hacemos al este de las pistas. Hay poca nieve pero suficiente para disfrutar un rato más del polvo de Panticosa.

La este de Mandilar tiene una nieve inmejorable.

Nos llegamos con ello al tramo de pista que nos ha de bajar con muy buena nieve a la Zona de Selva verde. Juan baja al trote y nosotros más deprisa de lo que solemos hacerlo ya que nos gusta ir de aquí para allá sin prisas.

Por debajo de Petrosos.

Se puede descender con seguridad la primera lazada de la Pista de Santa Cruz, el resto calculo que no tiene suficiente nieve como para aguantar la presión de los esquís y ante esa tesitura, cortamos por lo sano y nos bajamos por la Pista Estrimal rellena de nieve atormada  que no aporta nada más que no sea un descenso con seguridad para las suelas de los esquís.
Se trata de una pista larga y amplia compuesta por una serie de muros variados en cuanto a longitud y pendiente y que no sé yo si es demasiado adecuada para evacuar a principiantes en caso de que el teleférico no pueda funcionar. De cualquier forma, si no paras tú la pendiente te lleva para abajo en un pispás.

Buena nieve en Panticosa.

Juan que ha bajado trotando y patinando con sus raquetas nos dirá abajo que hemos bajado en treinta y cinco minutos bien sudados por su parte pues no son ni siquiera las tres de la tarde.

Recogemos los bártulos y los casi 1100 metros de desnivel de la jornada y nos echamos a la carretera casi en soledad ya que es un miércoles de enero y ya se sabe que quitando bomberos parados y jubilados nadie campa por estas latitudes, lo que no es más que un delicado placer.

18 ene 2016

5-16. PIC GRADILLERE.17-1-2016.

Con Gradillere a la espalda. 

Aparcamiento de Aneu, Cabaña Houns de Gabes, Col de Aneu, Antecima Norte y Pic de Gradillere. Descenso faldeando la Antecima, Falsa Peña del Col de L’Iou y Cabaña Senescau.
17-01-2016.
Salida 11 h. Llegada 16 h.
Sol.
Fácil.
Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Gradillere procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Parece que ha llegado el invierno con todos sus rigores, es decir con ventiscas extraordinarias que no nevadas y con bajas temperaturas que acompañadas de viento pueden ser bastante bajas
            En estas condiciones resulta poco agradable salir al monte cuando tienes todo el tiempo del mundo para esperar climatologías más benignas. Es una de las ventajas que tiene la jubilación pero no creáis que todo son ventajas pues los inconvenientes inevitables no faltan.

Pasamos por la Cabaña Houns de Gabes.

            En estas estamos pues son las once de la mañana del domingo 17 de Enero de 2016 cuando pasamos el Portalet y nos bajamos, que digo, pues los coches aparcados llegan casi hasta la frontera, para aparcar orillándonos en la carretera en cuanto podemos. El Valle de Aneu está sembrado de personal que viene a por la nieve fuera de los riesgos de aludes. Ayer hubo varios de placa por fortuna sin víctimas.
            Sabíamos que podíamos tener problemas para aparcar a estas horas pero así utilizaremos la parte del día más cálida para darnos una vuelta por el valle y subirnos al Pic Gradillere.

Cruce en la confluencia de barrancos.

            El valle no tiene demasiada nieve a pesar de que presenta un aspecto muy aseado pero nos permite bajar desde la carretera hasta el puente que atravesaremos sin nieve para continuar atravesando los dos puentecillos de madera  que nos permiten introducirnos en la zona norte del valle.
            Nuestro objetivo inicial es alcanzar el Col de Aneu y para ello disponemos de varias rutas. Todas ellas parten de los 1700 metros de altitud del Puente del Barranco de Aneu  y todas nos han de conducir a los 2087 metros del collado. Nosotros elegimos la del medio  que recorre la Orilla Izquierda del Barranco Senescau al que se le une a medio curso el de la Gradillere.

Canal Roya y Gradillere.

            Una transitada huella pasa por las inmediaciones de la Cabaña Houns de Gabes  y prosigue junto al barranco en dirección oeste. Nos facilita la progresión sobre la nieve polvo caída en esta semana y nos lleva a cruzar un barranco subsidiario para proseguir con un resalte que transitamos por un  lomo amable que ya hemos recorrido en alguna ocasión y ya por debajo de la huella más convencional que se marcha para arriba en busca del Col de L’Iou.

Remontando en busca del Col de Aneu.

            Vamos ganando altura  adelantando a grupos que pululan por cualquier parte y desechamos perder unos metros para cruzar el barranco en la confluencia con el que baja del Pla de la Gradillere y olvidarnos del último y tedioso cruce del  barranco naciente bajo el Col de L’Iou que, por cierto, es el más escabroso y profundo de todos.

La Arista del Portalet como impecable telón de fondo.

            Remontamos palas amables siempre en la orilla izquierda del barranco pasando tramos venteados con poca nieve reciente que no se ha adherido a la nieve vieja que es hielo puro.
            Ya bajo la  Falsa Peña del Col de L’Iou atravesamos el barranco y Foqeueamos directamente en busca del collado por terreno amplio y suavemente alomado.

Más cerca del Col de Aneu.

            Juan sube directamente a la parte norte  del enorme collado  próxima a Arazures mientras que  nosotros faldeamos el diente intermedio del mismo. Todavía en dirección sur faldearemos una pequeña prominencia tras la que nos introducimos en la Norte de Gradillere.

Dejamos al norte Arazures, Midi y Peyreget. 

            La ventisca ha hecho estragos en la parte baja de la pared que está limpia de nieve polvo y nos enseña la más desagradable de sus caras vestida de hielo. Sé que hay un par de resaltes que tienen que estar con hielo y además el personal solamente llega a la antecima norte, la cima queda más al sur.

Iniciando el remonte de la Norte de Gradillere.

            Podemos poner las cuchillas pero llegados al primer resalte y aprovechando un lugar protegido dejo los esquís y pongo crampones. Rosa que quería subir con cuchillas también lo hará.
            Echamos un café caliente con un dulce rápido y nos vamos para arriba.

Llegando a la Antecima Norte de Gradillere.

Valle de Aneu por el que hemos subido.

            Hay un francés con el que charlará Rosa que da unas cuantas vueltas para superar el primer resalte y tras el hombro se da la vuelta por no poner cuchillas. El ascenso con crampones es fácil y mejor por las placas duras que por las reducidas acumulaciones que aparecen en puntos protegidos. Enseguida alcanzamos la Antecima Norte de Gradillere situada a 2252 metros de altitud, coronada con un enorme hito de piedras y nominada en algunos mapas. Más al sudoeste y tras una depresión con pared incorporada de 25 metros aparece la pala cimera del Pic de la Gradillere a la que los esquiadores no suelen ir, hoy solamente ha subido un  rebeco.

Cima de Gradillere desde la Antecima Norte.

Descenso de la Antecima Norte de Gradillere.

            Es la una menos cuarto, hacemos algunas fotos mientras se nos hacen los dientes largos con el blanco e inmaculado Valle de Bious y tras bajar con cuidado el paretazo especialmente Juan con sus raquetas afrontamos el ascenso de la amable pala cimera que enseguida nos deposita en la Cima del Pic de la Gradillere situada a 2272 metros de altitud.

En la Cima de Gradillere.

Canal Roya, Bagúer y Mala Cara desde Gradillere.

Desde la cima que se despeña vertical al Col de la Gradillere contemplamos el "mercadillo dominguero" del Canal Roya, se ve una fila cimera de más de 50 metros y el tomate que hay en el Col Houer no creo que quepa arriba. Se ven sin exagerar por encima de 200 personas en la zona de Canal Roya.

Pallas, Balaitus, Infiernos, Argualas y demás desde Gradillere.

Alrededor de la una y media iniciamos la vuelta comentando con Juan la dificultad del faldeo de la antecima por el oeste pero como las huellas del rebeco se van para allí pues nos vamos.

El faldeo de la Antecima Norte de Gradillere no es fácil.

Tras un diminuto collado aparece una pared mixta que en su mejor punto tendrá una docena de metros muy tiesos y no aptos para las raquetas ni para las botas sin crampones. Lo sabemos pero Juan marcha para abajo para cerciorarse de lo sabido en busca de algún paso asequible. Seré yo el que prospecciones el corredor que se ahonda al oeste y aprovechando que está cargado de nieve nos puede permitir una salida pero ya bastante más debajo de la antecima.

Nieve profunda en el faldeo de la Antecima Norte de Gradillere.

Bajamos bordeando las paredes de la cubeta en la que muere el corredor y hundiéndonos más de media pierna hasta que remontando suavemente a un crestón duro nos incorporamos a la parte intermedia del resalte inferior. Hubiera sido mejor remontar hasta la antecima pero así conocemos otra opción.

Dejamos atrás el Col de Aneu o de Bious.

Recuperamos los esquís y con ellos nos bajamos hasta debajo del Col de Aneu y nos sentamos a comer un poco al solecillo del mediodía que se cuela intermitentemente por entre las masas  nubosas que van penetrando por el oeste.

Una gentileza de Juanillo en el descenso.

Son las dos y media pasadas  cuando continuamos con el descenso hasta la cabecera del Barranco Senescau, ponemos las pieles e iniciamos el remonte hasta coronar la Falsa Peña del Col de L’Iou a 2120 metros de altitud. Se trata de una pala amable y soleada que remontamos en dirección norte con horizonte en el Pico Peyreget y que nos permitirá un descenso por la parte norte del valle mejor que el faldeo de barrancos a media ladera que es la alternativa sin remontar. No serán más de 100 metros de desnivel.

Gradillere y Arazures a la sombra de la perturbación. 

Desde la blanca y alomada cima iniciamos el descenso final del día bajando el corredorcillo que no tiene huella a pesar de estar bien nevado, para proseguir por la parte alta del circo como procedimiento de encontrar los puentes adecuados sobre las depresiones que hemos de atravesar y alcanzar la Cabaña Senescau. La nieve polvo está mejor para tirarse por pendientes que  para descender suavemente pero es lo que hay. Nos permite alcanzar los puentes que cruzamos con cuidado y recoger los esquís en el último puente para remontar hasta el coche con los esquís al hombro.

Poca visibilidad en el Tubo de la Falsa Peña del Col de L'Iou.

Son las cuatro de la tarde cuando recogemos bártulos. Hoy han sido 800 metros de desnivel acumulado en una agradable jornada de meteorología envidiable pues para nada se han cumplido las bajas temperaturas anunciadas.

16 ene 2016

4-16. GRATAL POR LAS GORGAS DE SAN JULIAN DE ADRIA. 15-1-2016.

La Sur de Gratal.

Nueno, Golf Gratal, Gorgas y Ermita de San Julián, Parideras de Bernazal, Collado Sur de Gratal y Cara Norte. Descenso por la Pedrera Este, Pista a Parideras de Bernazal y Nueno por el tendido eléctrico.
15-01-2016.
Salida 09:45 h. Llegada 16:15 h.
Sol.
Fácil.
Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Gratal procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            A Gratal se suele ir desde el Embalse de Arguis bien por el Barranco Bayón o por el Gaseoducto para terminar ascendiendo el casquete somital por la cara norte.
            La Cara sur suele ser una perfecta desconocida y hace ya algún tiempo que había puesto los ojos sobre ella; bueno, quería ascender por la cara sur.
            En principio pensé en partir de Lierta y utilizar la pista que sube hasta los Prados de Fenés pero luego  me di cuenta de que partiendo de Nueno las pistas se comunicaban y daba lo mismo partir del final de la Urbanización del Campo de Golf que del pueblo.

Gratal tras unos viejos almendros en flor.

            No nos ponemos muy de acuerdo sobre la meteorología del viernes 15 de Enero de 2016 pero… solamente puede suceder lo que tantas veces nos ha pasado y es que disfrutemos en Guara de un tiempo de perros.
          Son las diez menos cuarto cuando tras atravesar Nueno en dirección oeste llegamos al cementerio del pueblo situado en las afueras a 765 metros de altitud, aparcamos allí y tomamos la pista que prosigue hacia el oeste.
       Tras recorrer alrededor de un kilómetro llegamos a la zona deportiva en la parte alta de la Urbanización de Gratal Golf, lugar al que llega una carretera asfaltada que sale también de Nueno.
            Recorremos unos metros más de pista y la abandonamos pues vamos a transitar por  un camino que en parte conocemos y que nos llevará hasta la Ermita de San Julián previa visita a las Gorgas.

Gratal desde el Camino a las Gorgas de San Julián. 

            El Camino a las Gorgas de San Julián recorre la ladera izquierda del barranco del mismo nombre ascendiendo progresivamente por medio de un sotobosque de enebros coscojas, romero y gayuba entre otras lindezas propias de Guara. Muy transitado pues no en vano conduce a uno de los varios lugares emblemáticos del senderista oscense, nosotros lo conocemos desde hace tiempo y especialmente porque allí celebramos la boda de Alvarito Correas y Adela hace un porrón de años pues fue el 8 de Julio del 79.

La Pared de la Ermita de San Julián desde la entrada las Gorgas.

            En poco más de media hora entramos en el estrecho del barranco y progresando entre vegetales de mayor porte entre los que aparecen los madroños, los bojes y sanguinos y una sucesión de gradas de conglomerados calizos nos conducen a las Gorgas de San Julián situada alrededor de los 925 metros de altitud.

En la sala de las Gorgas de San Julián. 

            Se trata de una sala de altas paredes que prácticamente se cierran a modo de techo, amplia en la entrada  se va estrechando hacia el norte  hasta angostarse completamente en el final de la misma por el que baja la escorrentía del Barranco de San Julián. En el fondo hay una diminuta charca de agua cristalina y el inicio de una vieja ferrata de la que localizamos tres clavijas. Además hay una cabra negra que probablemente se ha despeñado, a la que le han cortado la cabeza y empieza a oler.

Agua en el fondo de las Gorgas de San Julián. 

            Hacemos fotos, recordamos pretéritos momentos y un rato después volvemos sobre nuestros pasos para desandar  un tramo final del camino, cruzar el Barranco de San Julián y ascender unos metros por un camino que busca las paredes de la orilla derecha del barranco en las que se asienta la Ermita de San Julián de Adriá.

Hacia la Ermita de San Julián de Adriá.

            Se trata de una modesta ermita rupestre que aprovecha una cueva de la pared orientada al sur y cerrada por un solo muro en la que está practicada la puerta de acceso. En el interior están almorzando los tres de Huesca que hemos visto poco antes y con los que charlamos un ratillo. Nos invitan a un  trago de vino con aceitunas de la tierra.

La Ermita de San Julián de Adriá. 

            Ellos se quedan recuperando fuerzas y nosotros tomamos un camino balizado que en dirección sudoeste va a recorrer la base de las paredes de la orilla derecha del barranco.

Sanguino en flor en el Barranco Fenés. 

            El camino rodea por el sur el contrafuerte que separa los Barrancos de San Julián y Feners y en las inmediaciones de su confluencia  cambiamos de barranco y seguimos el camino que remonta el Barranco de Feners por su orilla izquierda.
            No permaneceremos  más que unos cientos de metros  en esta orilla puesto que el camino atraviesa enseguida el barranco y vuelve en sentido contrario unos metros más  para abandonarlo y alcanzar poco después la pista que viene desde Nueno y que hemos dejado para pasar por las Gorgas de San Julián.

Hacia Peña Mediodía.

            Estaremos sobre los 850 metros de altitud  y proseguimos al oeste para pasar unos metros por encima de las Parideras de Bernazal por las que sube la pista que asciende desde Lierta.

En la pista hacia los Prados de Fenés.

            La pista abrigada del viento que corre en algunos tramos de camino asciende paulatinamente en dirección oeste, muy soleada y a través de un encinar de ladera en el que desechamos algunos caminillos que parten de la misma al norte para, tras una importante largada con un tramo final más empinado, volver al este y abandonarla  por un caminillo con hitos  que atajará la misma.

Atajo en las Lomas de Monte Gratal.

            El caminillo faldeará las Lomas de Gratal por el oeste mientras que la pista lo hace por el este. De cualquier forma ganamos altura suavemente a la vez que contemplamos los verticales paredones de la Sur del Pico Gratal que nos indican que es terreno solamente para buitres. ¡Cómo de lo pasan los jodidos con la ventolera que hace por arriba!
            Paramos a echar un bocado aprovechando un lugar abrigado y al solecillo de la mañana que se cuela entre cirrostratos muy altos y volanderos  pues son las doce pasadas.

Gratal desde el Collado de las Lomas de Gratal.

            Poco después retomamos el camino que tras un tramo un poco más erguido y vestido de vegetación espinosa nos deposita en el Collado Sur de Gratal donde coincidimos con la pista.
            Recorreremos unos pocos metros de pista en dirección norte, ahora ya en busca de los Prados de Fines y enseguida la abandonamos por un ramal que sale discretamente hacia el oeste. Hay que saber que paralela a la pista principal actualmente en uso, hay otra que discurre paralela a ésta pero unos metros por encima. Está abandonada y prácticamente ha sucumbido al empuje de la genista. Por ella discurre un camino amojonado que nos permite ganar altura muy suavemente sobre la Cara Este de Gratal mientras contemplamos las pedreras que bajan desde la cima y que conocemos ya.

En la pista abandonada de la Sudeste de Gratal.

            La vieja pista se va alejando paulatinamente de la principal y desde una de las  vueltas nos permite  reconocer la conexión con la parte inferior de las pedrizas en medio de un intrincado sotobosque que puede resultar complicado de atravesar a pesar de que sea un tramo muy reducido.

            Un tramo más de camino nos permite alcanzar la entrada al casquete somita del pico en medio de su cara norte coincidiendo con el camino que viene de los Prados de Fines y de Argüís.

La Norte de Gratal.

            El casquete somita vestido de intrincado sotobosque característico de la zona está recorrido por un caminillo que primero terroso y luego pedregoso  se va elevando poco a poco y vuelta a vuelta en busca de la cima en la que aflora la roca caliza descaradamente.

En la Cima del Pico Gratal.

            La tierra húmeda está helada y las piedras también por lo que habrá que bajar con cuidado en el caso de que lo hagamos por aquí. Subimos frescos, a la sombra y en medio de un viento racheado que resulta francamente frío y terminamos por salir al sol prácticamente cuando alcanzamos la Cima del Pico Gratal situado a 1567 metros de altitud.

Las Lomas de Gratal y parte de nuestro camino de acceso.

            Es la una y cuarto, hemos llegado con el propósito de abrigarnos un poco pero no se está mal al este de la cruz que corona la cima. Hacemos unas fotos, contemplamos el Pirineo ahogado por la ventisca que nos lo oculta totalmente y tras deshojar la margarita nos vamos a por las pedreras.


Pedrera de descenso en la Nordeste de Gratal.

            Desde la naciente arista este del pico arranca un amplio corredor encajonado entre paredes, mixto de roca madre y materiales sueltos en pequeñas dosis que hay que bajar con cuidado pues además está un poco helado. Se trata de una pequeña contribución de alrededor de 50 metros que bajamos con el propósito firme de no arrastrar el culo.

Inicio de las Pedreras Nordeste de Gratal.

            El corredor se estrangula y tras unos metros obligados nos deposita en la pedriza por la que perderemos metros cómoda y rápidamente. No es una pedriza muy larga pues no tendrá más allá de 100 metros pero hay que conocerla pues no termina donde se ve. La pedriza se alarga por medio de una canal estrecha entre bojes y genistas llena de piedra menuda tan cómoda con la anterior.
            Termina en el zócalo rocoso que hemos estudiado desde la pista y que hay que descender utilizando trazas tenues de caminillos practicados por los que solemos bajar por aquí. En cualquier caso se encuentra fácilmente paso que atraviesa una decena de metros finales de sotobosque tras los que alcanzamos de nuevo la pista y con ella nos vamos para abajo al amor del solecillo que hace muy agradable el mediodía.
            Alcanzado el collado, desistimos de recorrer el Camino de los Pozos de Hielo dejándolo para otra ocasión y nos vamos por la pista para conocerla.
            No tiene más historia que rodear las Lomas de Gratal por el este, en medio de un encinar, carrascal decimos por aquí, con ejemplares aceptables que llevan tiempo alejados de la presión humana.
            Un rato después nos sentamos al sol para comer, son las dos y media.

Hacia las Parideras de Bernazal

            Alrededor de las tres reemprendemos vuelta, cerramos el bucle que hemos abierto a la mañana y proseguimos pista abajo para tras la gran revuelta orientarnos al este en busca de las Parideras de Bernazal, descartando la peregrina idea de bajarnos a Lierta.

            No queremos volver por las Gorgas y tendremos que buscar la pista un poco al sur y debajo del tramo que hemos recorrido finalmente. Con ella derivaremos bastante al sur para alcanzar una zona de campos de labor y prados hasta coincidir con la pista que va directamente de Nueno a Lierta. Nos sirve de orientación el tendido de alta tensión bastante  coincidente con el trazado de la pista.

Gratal y la Peña mediodía desde los campos del sur.

            Llaneamos con la pista ya claramente al este, contemplamos frontalmente el Barranco de San Julián y tras recorrer un par de kilómetros finales alcanzamos la zona deportiva de Gratal Golf. Diez minutos después llegamos al coche aparcado en el Cementerio de Nueno.
Son las cuatro y cuarto cuando finiquitamos una agradable, no corta jornada  que hay que abordar con buen sentido de la orientación y en la que hemos movido un desnivel acumulado de alrededor de 900 metros. Guara ha sido compasiva con los caminantes y nos ha regalado una agradable jornada nacida de inciertos presagios. Por arriba, de donde hemos huido hoy, el día ha sido infernal.
Al anochecer nevusquea en Sabi: ¡Qué bien! Pero al día siguiente reina la ventisca en el horizonte; así que, como decía aquella abuela: “No en saldremos de manta cagada y guelta ta casa.”