11 may 2016

36-16. BACHESANGO EN PEQUEÑA CIRCULAR. 10-5-2016.

Preciosa plástica de la Norte de Bachesango. 

Pista y Refugios del Barranco del Puerto de Yésero, Arista Norte y Bachesango. Descenso por la Arista Sur a Pista por debajo del Refugio Bajo.
10-05-2016.
Salida 08:30 h. Llegada 14:30 h.
Mixto.
Fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Bachesango procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            La Sierra de Tendeñera cuenta con una serie de contrafuertes más o menos paralelos que articulan su vertiente sur. El primero de oeste a este separa el Puerto de Biescas o Lasieso con el de Gavín encabezado por Campaniacha o Sarasé. Seguidamente, Bachesango es la culminación del segundo contrafuerte que lo separa del Puerto de Yésero. A continuación y como separación con el de Valle de Linás de Broto está la Arista de Toronzué y sucesivamente  las Fuebas, Fañanizas y Suaso que articulan el Sorrosal. Finalmente la Arista de las Comas que arranca de Fenez es el último y limítrofe con Bujaruelo y Torla.

La Fuentiacha en la Pista del Puerto de Yésero.

        Creo que habíamos visitado, algunos de forma repetida, a todos con la excepción de Bachesango: son cosas que pasan y vamos a compensar la omisión.
            Metidos en una semana de nubosidad, lluvias y alguna que otra tormenta espectacular, se nos ofrece una dudosa ventana para la mañana del 10 de Mayo de 2016. El asunto nos puede cuadrar bastante bien, ya que es una buena parte del ascenso utilizaremos la Pista del Barranco del Puerto y así al paso damos tiempo a que se escurra la vegetación tras una noche de lluvias torrenciales. Luego ya sobre la marcha.

Maravillas del agua en la Pista del Barranco del Puerto. 

            La mañana aparece con cielo despejado y aunque no sabemos cuánto durará son las ocho y media de la mañana cuando aparcamos  junto a la barrera que restringe el paso a la Pista del Barranco del Puerto de Yésero en el inicio del Puerto de Cotefablo a 1150 metros de altitud.
            Sabemos desde hace muchísimos años que nos espera una pista de alrededor de 5 kilómetros que subíamos en coche cuando no estaba restringido el tráfico para los comunes de los mortales, y nos lo tomamos con calma y al contraluz de la mañana pues el sol se cuela ya por encima de la Arista de Toronzué.

Una de las muchas cascadas del Barranco del Puerto. 

            En dirección nordeste para luego orientarse al norte y por la ladera derecha del barranco ganamos altura para pasar por la Fuentiacha y alcanzar seguidamente las dos grandes lazadas de una pista bastante rectilínea que transita un bosque mixto de fronda joven.
            La pista es atravesada por ocasionales torrentes que, en un día como hoy son barrancos pues además del deshielo ha debido llover de lo lindo esta noche. Las laderas, escalonadas por las areniscas nos entretienen la vista con varias y preciosas cascadas de aguas espumosas.

Cascada por la que volveremos a la Pista del Barranco del Puerto.

            Pasadas las lazadas alcanzamos la cascada más espectacular de todas ellas que contemplamos enmarañada por la fronda del bosque primero y más nítida en la pequeña vuelta que la pista da hacia el este. Creía que se trataba del Barranco de las Gradas pero en los mapas  ni siquiera aparece el torrente. Será precisamente por aquí cuando volveremos a la pista.

Llegando al Refugio Bajo del Barranco del Puerto.

            La pista, en bastantes buenas condiciones y limpiada de vegetación en sus orillas se arrellana un poco y enseguida nos deposita en el Refugio Bajo donde acaba a 1590 metros de altitud. Son las diez menos cuarto.
            Los escasos espacios que el bosque permite al pradrerío están verdes que revientan y un pequeño rebaño de vacas pasta junto al refugio que tiene dos partes cerradas y en decente estado de conservación aunque los colchones están en el habitáculo de los animales.

La Blanca y Tendeñera desde el Camino al Refugio Alto.

            Un caminillo no demasiado visible parte del refugio también por la Orilla derecha del barranco y tras unas lazadas atraviesa un tramo vestido de hayas para proseguir con un claro del bosque cubierto de asfódelos todavía sin flor.

El Refugio Alto del Barranco del Puerto.

            Siempre paralelos al barranco y mientras contemplamos Ripera  o la Blanca y Tendeñera vestidas de blanco pues el agua ha sido nieve a partir de los 2000 metros, alcanzamos enseguida la entrada del circo en el que se asienta el Refugio Alto del Barranco del Puerto situado a 1850 metros de altitud.


Ascenderemos directamente al oeste del Refugio Alto. 

            Contemplamos la cascada superior del circo que baja tumultuosa, nos olvidamos de cruzar el barranco para acercarnos al refugio pues al no haber puente no hay manera con estos chorros de agua y olvidándonos de alcanzar el fondo del circo y desde allí el Collado de Yésero nos vamos atajando al oeste para alcanzar la arista más arriba del collado.


Dejamos abajo el Refugio Alto del Barranco del Puerto.

            Se trata de una ladera excavada por los hielos y que enseguida se empina vestida de praderío y limpia de nieve debido a la orientación.


Saxifraga opositifolia en Bachesango.

            Tomamos las zonas más escalonadas cuando la ladera se pone de pie y tras coger agua, alcanzamos un pequeño rellano en el que se asienta un nevero que rodeamos por encima para alcanzar un crestón que nos deposita en la Arista Norte de Bachesango 50 metros por encima del Collado de Yésero situado a 2100 metros de altitud.


Por encima del Collado de Yésero.

            La arista está cubierta de nieve  al igual que la ladera oeste y el cordón de viento de la este que nos ha de acompañar hasta arriba. Hay una debilísima capa de nieve reciente sobre la vieja que ni dura ni profunda nos va a facilitar el ascenso.


En la Arista Norte de Bachesango.

            Faldeamos con cuidado un primer resalte por debajo del cordón de nieve cimero de la ladera este y retornamos a la arista para proseguir ya por ella hasta la cima que se alarga al sur tras otro par de resaltes suaves.


Buena nieve en la Norte de Bachesango. 

            Las nieblas que sitian intermitentemente las cimas más altas también rebosan de los valles en ascenso paulatino a nuestro encuentro con lo que la evolución esperada se está cumpliendo a rajatabla. Son las once y media.


Volviendo a la Cima de Bachesango.

            Cuando la arista sudoeste quiere comenzar a ahondarse hacemos un foto con nieblas a la parte intermedia de la misma, una de las opciones de descenso en circular y nos volvemos a la cima envueltos en nieblas. Hacemos algunas fotos testimoniales más que otra cosa y  abandonamos la Cima, de Bachesango que en algún mapa aparece como Salleta, acotada a 2256 metros de altitud.


En la Cima de Bachesango.

            Como la arista no tiene cornisas hemos podido subir por el filo, al paso contemplar toda la ladera orientada al sudeste y hemos elegido vía para el descenso: lo haremos por la arista Sur que arranca de la misma cima.


La Arista Sur de Bachesango.

            Se trata de una arista alomada, medianamente inclinada y vestida de verdura que nos va a permitir perder bastantes metros cómodamente aunque yo sé que el descenso es algo más ya que se sumerge en el bosque, calculo que entre los 1750 ó 1800 metros aproximadamente.
            Perfectamente rectilínea ofrece un par de casetones derruidos y testigos tanto del cese de las actividades económicas de la zona como de la evolución de las formas de trabajo. En la inferior paramos a echar un bocado al abrigo de la brisilla que corre por la arista pues el cielo ya se ha cubierto completamente y parece que para durar.
            Un cuarto de hora después, son las doce y media, continuamos con el descenso al encuentro de un camino que tiene que venir desde la majada de la arista sudoeste para atravesar toda la ladera hacia los Refugios del Barranco del Puerto pero cualquiera sabe cómo estarán esos caminos y si los encontraremos.


Parece un parásito del enebro en Bachesango.

            La arista hace un último rellano herboso antes de sumergirse en el bosque a la altitud de 1750 metros que es por donde tendría que pasar ese esperado camino que sí hemos visto arrancar de la majada de la arista sudoeste.
            Nosotros a pesar de buscar en el rellano no vemos nada por lo que proseguimos para abajo introduciéndonos en el bosque.
            Enseguida se cierra muy vestido  descendiendo consistentemente. Es un bosque mixto en el que menudean las hayas y nos ofrece un sotobosque aclarado parcialmente que descendemos siguiendo pasillos en los que se ha depositado hojarasca de haya que se alternan con tramos más vestidos por los bojes.
            El camino que buscábamos hemos debido de dejarlo ya muy arriba cuando transitamos una ladera que se pone vertical y nos obliga a flanquear al oeste para salirnos tanto de la verticalidad como del susurro de las aguas  que no pueden más que complicar el descenso.
            No estamos perdidos pero realmente no sabemos dónde nos encontramos. Lo cierto es que tenemos un dilema entre proseguir para abajo, lo que significa que habrá que descender más metros hasta encontrar la pista o tratar de faldear hacia el nordeste para que el ascenso de la pista acorte nuestro descenso, aunque el faldeo que ya iniciábamos con esa intención hemos tenido que cortarlo para salir del barranco a la inversa.


En la cascada junto a la pista por debajo del Refugio bajo.

            Yo bajo bien, el jabalineo me va, pero mi chica lo lleva peor y tras un periodo de estoicismo ya protesta descaradamente cuando echando un poco de imaginación creo ver un camino, poco transitado, muy vestido pero es un camino. Estamos sobre los 1550 metros de altitud.
            El camino transita bastante llano, lo hemos tomado hacia el nordeste y enseguida comenzamos a cruzar los barranquillos de los que nos hemos alejado poco antes pero está lo suficientemente limpio para poderlo seguir sin dudas incluso en  los cortes de las torrenteras y sin mojarnos pues a pesar de su estrechez está bastante abierto.
            Calculo que caminaremos alrededor de kilómetro y medio cuando alcanzamos una cascada importante e inmediatamente me doy cuenta de que estamos en la vuelta de la pista por debajo del Refugio Bajo. Hacemos fotos de la cascada que ya habíamos hecho a la mañana y diez metros más allá está la pista.


Gencianas nivalis en Bachesango.

            Solamente nos queda caminar pista abajo alrededor de media hora para llegarnos a la barrera tras la que está nuestro coche.
            Son las dos y media de la tarde y no nos hemos mojado pues ha habido un momento en que quería gotear además de que el bosque estaba muy húmedo.
            Hemos realizado una circular bastante adecuada a las condiciones del día en el que hemos acumulado 1125 metros de desnivel.
            Por la tarde lloverá un poco y por la noche acantaleará. Tenemos una Primavera lluviosa como pocas se recuerdan.

9 may 2016

DIENTE DE PERRO.




                El diente de perro, de nombre científico Erythronium desns-canis, es una planta nativa de Europa originada de un bulbo con forma de diente de perro del que deviene su nombre.


                Es una planta peremne con una roseta basal compuesta por dos hojas opuestas, lanceoladas y manchadas de marrón negruzco que suele presentar una flor solitaria tras un pedúnculo cobrizo de entre 10 y 30 centímetros.


                La corola está formada por seis pétalos de color lila y también blanco que se arquean hacia el cielo dejando al descubierto seis estambres y un pistilo llamativos.


                Es un vegetal que  gusta de suelos sombríos y ácidos poblando bosques y claros y que no soporta las heladas tardías, aunque no siempre son imprescindibles estos parámetros.


                Se encuentra en estado nativo en las montañas septentrionales de España especialmente en Pirineos observándose con frecuencia sobre prados soleados, medianamente secos y  exentos ya de nieves invernales por encima de los 1000 metros de altitud.



                Son comunes sobre sustratos graníticos, bien conocido por esquiadores y senderistas cuando en primavera  se acercan a la nieve en Panticosa, Piau-Engaly, Cauterets o Benasque, señalando claramente la Primavera y anunciando el final de las nieves invernales. 

Variación crómatica del diente de perro.

¡No dejéis de contemplarla cuando calcéis los esquís en la Besurta!

6 may 2016

35-16. PIC DE PIAU PARA DISFRUTAR. 4-5-2016.

Hemos de recorrer la arista de este a oeste en Piau Engaly.

Piau Engaly, Laquette,  Silla Engaly,Arista Nordeste y Arista Norte. Descenso por la Combe de Piau.
04-05-2016.
Salida 08:45 h. Llegada 12:45 h.
Sol.
Fácil.
Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Piau Engaly procedente del IGN. francés. Vía en amarillo.

            El entorno de Piau Engly lo conocemos y no por frecuentar la estación como esquiadores de alpino a la que  suelen acudir con bastante frecuencia españoles, sino porque la hemos recorrido en varias ocasiones con nuestros esquís de travesía ya que ofrece una gran cantidad de posibilidades en un entorno amable que ofrece abundante nieve en momentos en los que escasea en la vertiente sur del Pirineo.  Su carretera limpia hasta los 1870 metros de altitud no es fácilmente igualable.

Atardecer sobre la Norte del Pic de Piau.

            Acudimos de cuando en cuando para disfrutar y en ello estamos hoy 4 de Mayo de 2016. Hemos dormido largamente en la furgo y nos despierta el sol de una espléndida mañana de primavera. Hasta las botas de plástico entran mejor al estar soleadas pues son las nueve menos cuarto cuando calzamos esquís en la Pista des  Isards a una decena de metros  de la furgo.
            La estación lleva ya muchos días cerrada y exenta de balizas y esquiadores se nos ofrece  toda para nosotros.

Ascendiendo por medio de Piau Engaly.

            Partimos de la zona noroeste de la estación y hemos de alcanzar la sudeste de la misma con lo que vamos a tener que atravesarla completamente. Para ello nos orientamos hacia el Laquette de Piau foqueando en dirección sur  y antes de que los declives nos quieran llevar al Col Cantoural perdemos unos metros y alcanzado el rellano continuamos con el ascenso.

Fin de la Silla Engaly y atrás el Pic Ludette.

            Nos sirve de referencia el final de la Silla Engaly y también la cima de la Ludette a la que no llegaremos y progresamos por la Pista Grives  que sostenida y con nieve más dura que por fuera de ella nos lleva directamente  a nuestro primer objetivo.

Las tres aristas del Pic de Piau.

            Estaremos por encima de los 2100 metros cuando conectamos con la Pista Grand Bleu que conocemos. Nos servirá para remontar con rapidez  y mediante un par de importantes lazadas, el considerable desnivel de esta zona de la estación.

Asomándonos desde la arista nordeste.

            Foqueamos relajadamente pero sin pausa y poco después alcanzamos la arista nordeste del pico al que nos dirigimos. Estamos sobre los 2400 metros de altitud y nos asomamos para contemplar el Valle de la Gela. Bueno, el valle verse no se ve sino que se adivina  hasta que se hace realidad la zona del Rellano de Barroude  con sus espléndidos murallones. También el Collado y los Picos de Barrosa y Puerto Viejo y la Arista Marioules-Bataillence con Garlitz y demás.

Col los Murallones des Cintes Blanques.

            Orientados al noroeste proseguimos un ascenso engañoso de esos que parece que no suben pero que te obligan a controlar el ritmo y en las frecuentes “paradiñas”  nos permite contemplar al Soum des Salettes y una buena parte de nuestro tajo de ayer en Lenquo de Capo.

Mucha y buena nieve en Piau y atras el Lenquo de Capo.

            También contemplamos las tres aristas visibles del Pic de Piau cada vez más próximo cuando finalmente la arista se allana y pasa junto a la caseta de servicio para provocar aludes, mientras recordamos los ventiscones que nos hemos benefeciado en esta zona bastante desprotegida.


Foqueo suavemente ascendente y continuado que nos acerca a Piau.

            Contemplamos el descenso de una pareja que marcha directamente para abajo, luego comprobaremos que se tiran desde el hombro y que no han subido al pico y enseguida alcanzamos la llegada de la Silla Piau al punto más alto de la estación y situado a 2530 metros de altitud. Van a ser las once menos cuarto.

Bajo el hombro de la Norte del Pic de Piau.

            Quitamos esquís, ponemos crampones y nos vamos para arriba por la arista norte que arranca aquí.
            El ascenso con esquís no es complicado pero lo conozco y no me gusta. La arista tiene cornisas que desaconsejan ascender por la zona amable de la misma y obligan a foquear con cuchillas imprescindibles por la cara oeste que, aunque tiene aspecto amable a tramos,  se corta brutalmente enseguida vestida de nieve dura poco soleada y sin transformar.


Casquete Somital del Pic de Piau. 

            Tras la entrada estrecha y cortada debido a la explanación hecha para el remonte, una pequeña pala medianamente erguida nos deposita en el hombro de la arista que se amplía y allana amable. La nieve está divina para los crampones.


Soum des salettes, Lenquo de Capo y Campbieil desde Piau.

            Un centenar de metros del hombro muy esquiable y desde donde se ha tirado la pareja que hemos visto, se estrechan y se empinan convirtiéndose en fina arista que obligan a Juan a dejar las raquetas y ponerse los crampones.


Murallones de Barroude y Pic de la Gela desde Piau.

            Nada más tocar la arista se abandona para superar unos metros de pared orientada al oeste y con una nieve durísima que enseguida nos deposita en la alargada cima del Pic de Piau situada a 2696 metros de altitud. Son las once y cuarto.


En la Cima del Pic de Piau. 

            Contemplamos el oscuro Valle de Aure y el lejano Pic de Aret al que debemos visita y la zona de Suelza. Incluso localizamos el inicio de la Senda de las Pardas asomándose tras el Collado de Barrosa.
            Aquí mismo al sur el Pic de la Gela y la Hourquete de Charmentas que se adivina; luego el Circo de Troumouse y la Cabecera de Ordesa al completo y ya hacia el norte  Campbieil,  Estarange, Mechant y Bugatet con su acostumbrado traje de paredes vertiginosas.


Descenderemos hacia el Laquette de Piau.

            Sentados en unas pizarras echamos un bocado, la mañana está espléndida.
            Media hora después desandamos la arista tranquilamente y nos llegamos a los esquís cuando la nieve de la oeste quiere empezar a revenir.


Cruzando hacia la Combe de Piau.

            Juan marcha hacia el Col Cantoural mientras que nosotros nos vamos por la arista nordeste disfrutando de una nieve espléndida.


Acercándonos al Laquette de Piau desde el Col de Cantoural. 

            Casi al final de la arista tomamos  la Combe de Piau que es por  donde ha subido un trío tras nosotros que se ha quedado en el final de la silla sin subir al pico y nos vamos para abajo atravesando toda la estación de este a oeste. Se trata de una ladera absolutamente esquiable que está cosida de huellas viejas por todos partes. La nieve está tan buena que no notas diferencia cuando pasas nieve vieja pisada o sin pisar.


El Laquette de Piau.

            Podíamos llegar al Col Cantoural pero en las inmediaciones del mismo nos bajamos hacia el Laquette de Piau para reunirnos con Juan y cerrar la circular abierta unas pocas horas antes.


Ultimos giros junto a la furgo.

            Solamente nos queda deslizarnos hasta las inmediaciones de la furgo con una nieve que blandea mucho en los lugares bajos y abrigados.
            Es la una menos cuarto cuando liquidamos una esquiada de 850 metros que hemos subido previamente. Esperemos que no sea la última de la temporada.


Narcisos en Piau Engaly.

            Comemos, recogemos los bártulos y nos echamos a la carretera. A las tres y media estamos en casa. Nos ha costado menos la vuelta que la ida.