24 oct 2017

70-17. DIAGONAL DEL FRAILE EN LA PARED DE BACHIMAÑA. 24-10-17.

Pedazo de Cascada del Fraile que hay que atravesar.

Balneario de Panticosa, Cuestas del Fraile, Diagonal del Fraile, Refugio de Bachimaña. Descenso por el Barranco de Labaza, Ibones de Lumiacha y Rellano de Bozuelo.
24-10-17.
Desnivel acumulado 600 m.
Distancia recorrida 7000 m.
Tiempo efectivo 03:15 h.
Sol.
Fácil.
Se trata de una vía diferente para superar la Pared de Bachimaña como alternativa a la totalidad de las Cuestas del Fraile.
Agua en las escorrentías y torrentes tributarios del Caldarés según costumbre.
Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Bachimaña procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Subíamos a la Aguja Oeste de Bachimaña  el pasado día 8 y por centésima vez mis ojos se fueron a la Cascada del Fraile. Estábamos en el umbral del circo en el que confluyen las aguas de Bachimaña, Coanga y Labaza. Creía tener en mente una ruta diferente para acceder a Bachimaña por el sur, además de las conocidas de las Cuestas del Fraile, Barranco de Labaza o Ibones de Arnales.
            Hoy 24 de Octubre de 2017, antes de que se pase nuestro asado nos vamos.

Balneario de Panticosa espléndidamente otoñal. 

            Sin prisas, para que el sol haga su faena matutina de desalojar el hielo de la roca de la Pared de Bachimaña y especialmente de las Cascadas del Fraile aparcamos junto a la Casa de Piedra sobre las diez de la mañana. Estamos a 1630 metros de altitud y la noche ha debido ser clemente por estas altitudes.

Se asoma ya la Pared de Bachimaña.

            Sin prisa pero sin pausa tomamos el Camino del Caldarés y por su orilla derecha nos vamos para arriba para comprobar enseguida que, a pesar de que el otoño solamente ha tenido un par de días de lluvias no especialmente importantes, el Caldarés de Baños baja caudaloso como en sus mejores momentos y eso no es bueno para nuestros propósitos esperando que no llegue a malograrlos.

Acercándonos a la Cascada del Fraile.

            El camino no tiene otra historia que caminar cuarenta minutos asomarnos una vez más a la Pared de Bachimaña y cercionarnos por una parte que la zona oeste se encuentra completamente bañada por el sol pero la Cascada del Fraile baja suntuosamente caudalosa como si estuvieran vaciando Bachimaña.

Rama Inferior Oriental de la Cascada del Fraile. 

            Luego tomamos las Cuestas del Fraile y a media subida abandonamos el camino para salirnos hacia la pared sobre los 2050 metros de altitud. Antes y aprovechando que subía delante me he salido en la revuelta anterior sabiendo que por allí no podría continuar para fotografías la Cascada del Fraile en su parte inferior en una zona acanalada por la que baja un manguerazo de agua de impresión.

Entrando a la Diagonal del Fraile en la Pared de Bachimaña. 

            Juan y mi chica, entre tanto, me adelantan y se introducen en una diagonal herbosa que en suave ascenso se acerca a la cascada en busca de un lugar para atravesarla.

Diagonal de la Pared de Bachimaña y las dos Ramas de la Cascada del Fraile. 

            Hay que decir que la cascada tiene dos brazos tanto en su parte superior como en la inferior, relativamente próximos y paralelos y que nuestra vira esperamos que atraviese la pared y de paso la cascada.

Descenso a la Rama Occidental de la Cascada del Fraile.

            Alcanzamos un pequeño hombro en la pared negociando camino con algún pino benéfico y contemplamos la faja que parte a las cascadas en dos. Se trata de una faja horizontal y medianamente amplia en la que el agua se remansa ligeramente en su tránsito vertical. Juan tiene algunas dudas pero yo empujo con toda la ilusión del mundo.

Mis socios entre las dos ramas de la Cascada del Fraile.

            Hay que perder una decena de metros fáciles por una rampa medianamente terrosa y amplia para alcanzar la rama oeste de la cascada que parece más fácil por ser menos caudalosa.
            En el borde exterior de la alargada poza hay unas piedras emergentes a modo de pasaderas que permiten atravesar esta rama. Son piedras pulidas por el agua que con hielo harían inviable su uso pero hoy están secas y deliciosamente dispuestas para nosotros.

La foto que ansiaba hacer desde hace tiempo en la Cascada del Fraile. 

            Al otro lado hay un reducido pradillo húmedo y la rama oriental de la cascada mucho más caudalosa, igualmente espumosa y que nos amenaza con propinarnos una soberana ducha

Agujas de Bahimaña y Cascada del Fraile desde la Diagonal de Bahimaña. 

            Con un cauce de alrededor de 8 metros, no tiene pasaderas como la rama anterior pero en cambio su cauce poco profundo se puede atravesar al paso en su primera mitad sobre pequeñas piedras emergentes. Luego después de un buen bloque de granito  aparecen tres piedras lisas que facilitan la finalización del paso de la rama este. También con hielo estas tres piedras podían propiciar un buen baño de pies cuando menos, pero están secas a pesar de la cortina de agua evaporada que nos envuelve.

La Diagonal del Fraile la Pared de Bahimaña es lineal y ofrece varias alternativas.

            Contento como un crío con zapatos nuevos les animo para que pasen, que esto es para hoy.
          Hago algunas fotos pues Juan ha olvidado su cámara y continuamos en dirección este por la faja herbosa que inmediatamente se amplía e inclina.

Algo arriba en la Diagonal de la Pared de Bachimaña. 

            De diferente anchura según tramos y con una pendiente que no superará más que en algún punto los 30º,  se va para arriba agradablemente ofreciéndonos variantes herbosas varias, aprovechando amabilidades de la pared que ya se acuesta en la cabecera de la misma.

Las Zetas de las Cuestas del Fraile desde el Final de la Diagonal de la Pared de Bachimaña.

            Mientras nosotros progresamos directamente por la diagonal para conocerla Juan explora otras alternativas sobre la vertical de la pared. El granito está lleno de fisuras practicables.

Llaneando hacia el Refugio de Bahimaña.

            Se puede alcanzar la ubicación del Refugio de Bachimaña por cualquier parte, incluso hay una línea de hitos de piedras a la salida de la Vía del Espolón del Pino en la que hay un par de alas de mosca pero nosotros nos llegamos hasta la parte este en la que localizamos otra línea de hitos que pasan junto a un gran bloque errático muy oscuro y desde allí alcanzamos directamente el refugio a través de pasajes herbosos suavemente ascendentes.

las Agujas de Bachimaña desde el refugio del mismo nombre.

Inicio del descenso hacia el Barranco de Labaza.

            Son las once y media pasadas, el Refugio de Bachimaña situado a 2190 metros de altitud está desierto y sentados en una de las mesas de la terraza de la solana almorzamos un poco. Luego, pasadas las doce iniciamos la vuelta que haremos al encuentro del Desagüe del Ibón de Coanga para alcanzar por la ladera  vestida de placas graníticas fuera de la Pared de Bachimaña el Barranco de Labaza.

Espolón Oeste de Peña Xuans.

La Pared de Bachimaña vista desde el Barranco de Labaza.

La Vía de los Jardines en la Pared de Bachimaña. 

            Allí tomamos el camino que nos bajara a los Ibones de Lumiacha, contemplaremos a un par de escaladores que progresan al oeste de la tubería, cogeremos tres robellones contados y cruzaremos el Caldarés por el Puente del Bozuelo.

Travesía hacia los Ibones de Lumiacha.

Ibonciecho Grande de Lumiacha. 

Mayor nitidez en la virtualidad que en la realidad.

Todavía queda algún lamio en flor en el Balneario de Panticosa.

            Alrededor de las dos llegamos al Balneario y con el coche nos iremos para abajo  para comer en casa. Hoy ha sido una jornada matutina en la que hemos sudado más bien poco pues el desnivel movido no habrá llegado a los 600 metros  pero nos ha permitido materializar un sueño largamente acariciado. Quizás otro día intentemos la Vía de los Jardines para conocer un poco más la Pared de Bachimaña.

23 oct 2017

69-17. EL BOSQUE DE LA PARDINA DEL SEÑOR. 22-10-2017.

El Otoño en el Bosque de la Pardina del Señor. 

Quinientos metros al oeste de Fanlo, Barranco Chate, Pardinas del Señor y Vallarín, Buesa y Camino del Cajicar a Sarvisé.
22-10-2017.
Desnivel ascendido 500 m.
Desnivel descendido 1000 m.
Distancia recorrida 17000 m.
Tiempo efectivo 04:30 h.
Sol.
Muy fácil.
Se trata de un recorrido por un bosque mixto en otoño, con camino transitado y bien señalizado que carece de espectacularidad colorista a causa de la ausencia casi total de cerezos. Se puede hacer en cualquiera de los dos sentidos combinando dos coches.
Agua en el Barranco Chate y en los torrentes que se atraviesan, según costumbre y condiciones de la temporada en concreto. Mejor llevarla.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Fanlo procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Con la llegada del Otoño los bosques de caducifolias mudan el color de las hojas de sus árboles antes de perderlas. Son unos momentos espectaculares en los que el bosque se llena de colores que suponen un poderoso reclamo para los visitantes de los mismos.
            Conocemos el Otoño en el Valle de Tena, en Canfranc, en Ordesa y en Irati por poner algunos ejemplos y hoy 22 de Octubre de 2017 sucumbimos a la llamada del últimamente popular Bosque de la Pardina del Señor y nos vamos a otoñar.

descendiendo hacia el Barranco Chate.

            Se trata de un camino lineal sobre las orillas del Barranco Chate que se puede cerrar en una circular poco interesante a base de 12 kilómetros de carretera pero que en la práctica se acostumbra a hacer combinando un par de vehículos. Se puede recorrer en cualquiera de los dos sentidos y nosotros elegimos el más light que saldaremos con alrededor de 500 metros de ascenso acumulado y casi mil de descenso. La mayoría de la gente lo acostumbra a hacer así.

Pasaderas para cruzar el Barranco Chate.

            Son las nueve menos cuarto de la mañana cuando aparcamos orillados en la carretera medio kilómetro al oeste del cruce-desvío al Caserío de Fanlo, estamos a 1350 metros de altitud.
            El camino, debidamente acartelado de amarillo y balizado de rojo y blanco puesto que se trata del GR15., parte de la carretera y con repetidas vueltas se ahonda al oeste en busca del barranco.

Espectacular roble de camino a la Pardina del Señor. 

            Tras un tramo de vueltas cortas en medio de un bosque mixto en el que abunda el pino, las lazadas se amplían y el camino se ensancha bastante transitado y humedecido por las recientes lluvias.
            Poco después alcanzamos el lecho del Barranco Chate y lo atravesamos utilizando unas buenas pasaderas para alcanzar la orilla derecha del mismo  por la que proseguiremos al oeste más o menos paralelos al barranco pero sin visualizarlo ya en ningún momento.

Robles perfilados a la luz de la mañana.

            Poco después atravesamos un barranco tributario del Chate, al rato otro de los varios y repetidos que atravesará el camino. En este tramo y con sotobosque de boj aparecen con el pino los fresnos los arces y los avellanos; también algunos abetos y las primeras hayas salpicadas de abedules.

En la arruinada Pardina del Señor.

            El camino es un continuo sube y baja muy llevadero hasta que alcanza la arruinada Pardina del Señor que ha sucumbido al asedio de los fresnos.
            Hemos empleado una hora hasta aquí y una tablilla indicativa nos conmina a continuar alternando tramos sucesivos muy frondosos orientados al sudoeste y al nordeste, de crestón a barranco y suma y sigue.

Hayedo de camino a la Pardina Vallarín.

            Hay un tramo en el que aparece un profundo hayedo con sus impresionantes velas colgadas en el infinito de un cielo azul al que se asoman algunos cirrostratos. El día ya ha perdido el frescucho que nos ha regalado la sombra temprana de la mañanada.

El Bosque de la Pardina del Señor nos ofrece imágenes deliciosas.

            Otra hora de camino, más descendente que otra cosa aunque alterne pequeños ascensos, nos deposita en una sucesión de pequeñas edificaciones arruinadas que creo forman parte de la Pardina Vallarín junto a las que aparecen los primeros muros de piedra seca tapizados por las hiedras y los musgos.

Fuente en uno de los muchos barranquillos que aportan aguas al Chate. 

            Enseguida llegamos una zona de prados a la que también llega una pista de servicio por la que no continuaremos. Tras atravesarlos y rodeando el último nos sentamos a echar un bocado al sol de la mañana. Son las once y cuarto.

El más alto de los Prados de Bun.

            Poco después nos cruzamos con tres navarros: Andrea, David y Josean que van en dirección contraria a la nuestra. Charlamos un poco con ellos y cuando ya nos hemos separado se me enciende la bombilla. Les llamo y les doy la llave de nuestro coche, nosotros les esperaremos en Sarvisé y así nos evitaremos todos de hacer dedo para recuperar los coches.

Luces y sombras en los Prados de Bun.

            Algo después  alcanzamos una zona más soleada y seca, orientada al sur y con vegetación menos espléndida en la que aparecen las genistas y son asiduas las zonas aterrazadas a base de muros de sostén entre los que se ha desarrollado un importante robledal.

Robles.

Arces,

            Nos cruzamos con Menchu, una antigua compañera de trabajo que viene desde Buesa para darse un paseo, echamos una charradeta y continuamos.

Rusco con frutos.

            Visualizamos la carretera al este de Sarvisé con los Llanos de Planduviar y Manchoya coronándolos y enseguida alcanzamos una pista que viene del este y que nos llevará a Buesa tras un kilómetro prácticamente llano y en perfecto estado cubierta de glan, perdón, de bellota.

Verdiamarillo de la hoja del arce.

            Va a ser la una y cuarto cuando llegamos a Buesa tras haber recogido unos puñados de endrinos maduros para hacer pacharán. El camino de entrada al pueblo es un pedregal escandaloso.

El camino finalmente alcanza una pista que sube a Buesa.

            No recordamos nada del pueblo que visitamos hace unos años cuando subimos a Punta Trallata pero junto a la iglesia, un poste indicador nos invita a abandonar el GR. que continúa hasta Broto y tomar el Camino del Cajigar, un PR. que baja directamente hasta Sarvisé.

Llegando a Buesa.

Llano de Planduviar junto al Ara. 

            El camino, para hacer honor a su nombre desciende a destajo por el robledal que llevamos transitando desde un buen rato antes de llegar a Buesa. Es un robledal maduro al que le faltan los ejemplares progenitores. Descendemos vuelta a vuelta por camino terroso mientras vamos contemplando Sarvisé a nuestros pies. Pasamos junto a los depósitos de agua del pueblo y nos llegamos al mismo por su entrada oeste.

El sombrío de un robledal maduro en otoño.

            Son las dos menos cuarto. Caminamos unos metros hasta el centro del pueblo y en el parquecillo nos sentamos en un banco a comer, a descansar y a esperar. Lo haremos durante un ratillo hasta que finalmente llegan los navarros con nuestro coche. Entre tanto tendremos tiempo sobrado para recuperarnos del paseo que estimo habrá sido de alrededor de 17 kilómetros.

Malvas de amizcle cerca de Sarvisé.

            Hay una importante movida en la carretera de Fanlo pero es en sentido descendente, tan solo cuatro coches partirán hacia arriba y consecuentemente constatamos que ha sido un error la elección del sentido de la actividad en función de recuperar el coche haciendo autoestop
            Otra charrada de monte que es lo común  y tras darnos las gracias mutuamente nos despedimos para proseguir cada cual a lo suyo. Nosotros volveremos por Cotefablo para dar una vuelta por la Feria de Biescas y a las siete y media en casa.

17 oct 2017

68-17. FORATATA POR LA CANAL SUR Y LA ARISTA OESTE. 16-10-17.

Canal Sur de Foratata. 

Urbanización de Formigal, Loma Sur, Canal Sur, Faja Horizontal y Cara Sur. Descenso por Arista Oeste y Collado del Forato.
16-10-17.
Salida 08:45 h. Llegada12:45 h.
Sol.
Bastante fácil.
Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Foratata procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            A pesar de que  Foratata fue uno de esos pocos picos que nos rechazara inicialmente en un día de nieve sin compactar, creo que el asunto quedó debidamente compensado con las sucesivas y posteriores  ascensiones por las tres vías que, de alguna manera, son consideradas como las normales, en el supuesto caso que el pico tengo alguna vía normal.
            Conocíamos la vía de la Arista Oeste con el Paso del Pino, la de la Grieta en la Noroeste y la de la Faja Herbosa a la Cara Sudoeste y conocí posteriormente algunas vagas referencias sobre un corredor en la Arista Sur  que nos podían facilitar otro acceso diferente y hoy 16 de Octubre de 2017 vamos a conocerlo. Creo, según me dice mi chica que José Miguel Navarro ha estado hace unos días por allí pues parece que se ha puesto de moda.

Canal Sur de Foratata tomada a la vuelta con perspectiva.

            Son las nueve menos cuarto cuando tras aparcar en el extremo nordeste de la Urbanización del Formigal a 1600 metros de altitud nos ponemos en camino por una pista que atraviesa una portera para el ganado y se orienta al este en busca del Collado de Baladriás.
            La lógica dice de alcanzar el collado y tomar la loma sur para ascender progresivamente por la misma hasta la base de la Pared Sur de Foratata donde nace la Canal Sur,  pero enseguida abandonamos el camino y atravesamos el praderío  en dirección  a la canal que ya se ve desde aquí.

Llegando a la Arista Sur de Foratata.

            Se trata de un crecido prado, algo agostado y lleno de cardos secos que enseguida se inclina con una pendiente sostenida en la que buscaremos los tramos más limpios entre enebros y sabinas rastreras.
            Nuestro objetivo es la parte alta de la loma que arranca del Collado Baladriás y a la que se puede acceder a cualquier parte de la misma. Nosotros tras aproximarnos  a una protuberancia rocosa alcanzamos la parte superior de la loma un poco por debajo de la pared alrededor de los 2000 metros de altitud.

Detalle de la Canal Sur de Foratata.

            Allí está un bastante transitado caminillo que sube desde el collado  y que siguiendo la loma se acerca a la pared. Nos extraña que esté tan transitado y enseguida nos daremos cuenta de que el ganado ha estado por aquí buscando el fresco de la loma.
            La canal evidente hace rato, arranca un poco al este de la loma y en su entrada localizamos un hito en un medio por el que parece que haya pasado todo un ejército.

Entrando a la Canal Sur de Foratata.

            Empleamos ya las manos en el paso de entrada que hacemos por la parte izquierda que está bien escalonada y con buena roca. Unos metros más arriba los hitos nos sacan de la canal hacia su parte este. Es tan evidente el camino que lo seguimos durante alrededor de 200 metros en un ascenso que terminará por depositarnos en la Arista Este de Foratata.

Travesía para retornar a la Canal Sur de Foratata.

            En este punto no hay continuación para nosotros por lo que hemos de dar la vuelta sobre nuestros pasos para volver a la canal. Se trata del primer embarque del día que corregiremos en un cuarto de hora.

Canal arriba de nuevo.

            Vueltos a la Canal proseguimos para arriba en busca de unos pinos que hemos visto por arriba. La canal se torna mixta con asentamientos de pratenses transitados y transitables que nos permiten ascender un tramo más con comodidad.

De una vez por todas de frente para arriba sin variantes.

            Aparece una faja herbosa e inclinada en la ladera oeste de la canal y la seguimos en ascenso; unos metros más arriba la vira muere en unas placas de la pared tras alcanzar un pequeño crestón y por segunda vez tendremos que desandar camino y retornar con cierto cuidado los tramos terrosos para tomar, de nuevo la canal directa.
            Con más hierba que roca, la canal muere en la arista junto a unos pinos aventureros y se alarga bajo la misma hacia el oeste con una rampa menos inclinada que rematará poco más arriba en el crestón del que nos hemos dado la vuelta más abajo.

Un pequeño jardín en la mineralidad de Foratata.

            En este punto se abandona la canal y se realiza la travesía de un corredor situado al oeste mediante una faja herbosa establecida entre paredes tanto por arriba como por abajo y en la que un caminillo baja unos metros para recuperarlos en un siguiente espolón gemelo del anterior.

Cambiando de corredor en la Sur de Foratata.

            Aquí la faja enlaza con la de la vía normal al pico por la cara sudoeste y nuestro camino ha aclarado aquella vieja idea que me había rondado por la cabeza siempre que habíamos llegado a este lugar pero Foratata me había impuesto su ley de prudencia y sensatez.

Iniciando la Pared Sudoeste de Foratata.

            Un corredor conocido, muy balizado de flechas rojas y equipado con varias cuerdas fijas, marcha pared arriba, poco que ver con aquella primera ocasión en la que un hito de piedras marcaba un dudoso inicio y punto salvo que la caliza en su mayor parte es excelente.

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Balizas y flechas rojas en la Sudoeste de Foratata.

            Creo que en aquella ocasión abandonamos la vía y hoy de nuevo la volvemos a abandonar  pero la progresión con costumbre el fácil y retornamos enseguida a la vía superando sucesivos pasos de IIº disfrutones.

Tramos mixtos en la Sudoeste de Foratata.

            Superada la entrada, el corredor se convierte en pared más amplia y termina por conducirnos a otra zona de placas verticales en la que abandonaremos esta zona para pasar a un corredor situado al este siempre perfectamente indicado.

Cambiando de corredor en la Sudoeste de Foratata.

            La roca sigue siendo buena pero al estar un poco más meteorizada la base se encuentra cubierta de pedreguilla terrosa por lo que hay que prestar un poco más atención para los apoyos de pies.

Se trata de una sucesión de pasos de IIº en la Sudoeste de Foratata.

            Una serie de pequeñas canales con excelentes apoyos de manos para compensar nos depositan enseguida en la Cima de Peña Foratata situada a 2329 metros de altitud. Son las diez y media de la mañana y posiblemente se trate de la vía de ascenso más rápida al pico que yo situaba en la directa desde la Sarra. Hemos empleado hora y tres cuartos pero quizás con poco más de hora y cuarto pueda ser suficiente sin prisa pero sin pausa.

En la Cima de Foratata.

            En la cima disfrutamos de la calima del cielo y del sublime paisaje de 360º que nos brinda este torreón calizo emblema del Valle de Tena: Tendeñera y el Valle del Gállego al contraluz de la mañana, Partacua, Formigal con Escarra y Anayet sus agujas titulares, Ferraturas, Soqués, Arrieles, Pallas, Balaitus, Frondiellas y la Zona de Panticosa de nuevo al contraluz.

Arrieles y Pallas desde Foratata.

            Hacemos unas fotos, nos sentamos a almorzar un poco y media hora después nos vamos para abajo. Lo haremos por la arista oeste que hace tiempo que no hemos recorrido.

Iniciando el descenso de la Oeste de Foratata.

            Se trata de una arista que arranca bastante llana pero enseguida se afila y se inclina decididamente vertiginosa aunque su tránsito sea cómodo con los debidos cuidados. Hay algunas balizas rojas que confirman la vía junto a algún hito de piedras y huellas de tránsito.

El vuelo del buitre leonado en la Oeste de Foratata.

            La ladera norte es hosca y muy inclinada muriendo en las paredes inferiores y la oeste son sencillamente paredes verticales por lo que su tránsito se convertirá pronto en destrepe vertical que hay que mirar antes de hacer. Se trata de un paso de IIIº en descenso que hacemos con el desconocimiento de no haber lo subido previamente, de alrededor de media docena de metros verticales en plena arista, con buena roca y decente de presas. Nos deposita en la cabecera del corredor de salida en el que se encuentra el Paso del Pino.

Destrepando la Oeste de Foratata por encima del Paso del Pino.

            Era Junio del 93. Creo recordar que había un pino cruzado en el corredor que servía para montar el rápel y poder recuperar la cuerda. Hoy hay un pino de pie y un poco más arriba en el que se puede asegurar pero exige de una cuerda de 50 metros. Un poco más bajo hay un potente anclaje de rápel justo para una cuerda de 30 metros pero buscamos otro sobre el bloque empotrado y no lo hay.

Abrazos al Bloque Empotrado del Paso del Pino en la Oeste de Foratata.

            Juan estrena otra cuerda de 30 metros y la atamos con la mía por si acá, luego comprobaremos que era suficiente con una de ellas. Hay que situarse sobre el bloque empotrado, y abrazado al mismo destrepar con presas de manos inversas hasta superar el extraplomo, los pies sirven de poco. Debajo hay una fisura paralela a una grieta que permiten destrepar otros tres metros y alcanzar unas repisas que escalonadas nos depositan en el collado.

Superando el contrafuerte en la Norte de Foratata Occidental.

            Bajo primero, Rosa lo hará seguidamente y termina el paso Juan, los tres asegurados. Recogemos las cuerdas, le echamos una visual a la Fisura de la Cara Noroeste que está aquí mismo y nos vamos para abajo por una canal amplia  y terrosa sitiada entre la pared del pico y un gendarme  nacido entre éste y el Foratata Occidental. Van a ser las doce menos cuarto.

Allá se quedan las Foratatas.

            Son unos metros terrosos y descompuestos que tienen un estrangulamiento que también han equipado con una cuerda y que nosotros hacemos utilizando un tramo algo descompuesto de la pared  de Foratata. Por debajo del paso el corredor se alarga hacia la Sarra  previo paso por el Pinarón de la Lana y al oeste aparece el caminillo que nos permitirá faldear Foratata Occidental por el nordeste. Hoy tenemos prisa y no pasaremos por la otra Foratata.

Peña Forato desde el Collado del mismo nombre.

Cardo pirenaico en Formigal.

            Se trata de un tramo de camino que realmente no hemos hecho nunca al completo. Más o menos horizontal alterna subidas con bajadas siempre al oeste en busca del Collado del Forato. Incluso tiene un pasaje en el que hay que emplear las manos para remontar unos metros sobre un crestón, evitando así tener que perder un  montón de metros que luego habría que recuperar.

Hacia Formigal desde el Collado del Forato.

            Alcanzamos el Collado del Forato situado a 2035 metros de altitud cuando son las doce pasadas, contemplamos Arafita y el Forato de gratos recuerdos y nos vamos para abajo abreviando orientados por el Caserío del Formigal al que llegaremos sobre la una menos diez. Hoy han sido 750 metros de desnivel acumulado en una jornada matinal y corta pero es más importante haber recorrido un acceso diferente a Foratata de los que ya conocíamos. Las montañas, incluso las más agrestes, suelen ofrecer alternativas para aquellos que estemos dispuestos a prospeccionarlas: es otro juego.