21 ago 2007

16-07. GABARDIELLA. 21-8-2007.

La Sudoeste de Gabardiella.

Presa del Embalse de Belsue, Collado de las Paules, Collado de Luna del Pueyo y Arista Nordeste.
21-08-2007.
Salida 10 h. Llegada17 h.
Nublado.
Fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Gabardiella procedente de Prames. Vía en amarillo.

            Es martes 21 de Agosto y vamos a  ir a la Sierra de Guara.

            A las ocho menos cuarto estamos en la Estación Intermodal tratando de hacer tiempo pues no sabemos muy bien qué hacer.

            Guara está muy cubierto aunque aquí en Huesca está despejado. La mañana es fresca y ventosa de tal forma que el día puede resolverse de cualquier manera.

            Damos un paseo haciendo tiempo y a las ocho y media decidimos finalmente irnos al monte no sabiendo qué nos dejará hacer el día.

Desde el Aguila se ve Belsué, Gabardiella y Guara.20-2-05.

            De las varias opciones de las que disponemos elegimos la más sencilla a priori y que consiste en subirse por la autovía hasta Nueno allí tomar la carreterilla que pasando por Sabayés llega a Santolaria de la Peña. De allí, por una larga pista que no conocemos llegaremos a la presa del Embalse de Santa María de Belsué.

            Han asfaltado desde Santolaria hasta el Collado de la Peña de San Miguel pero allí hay que coger la pista en dirección norte.

            Será n alrededor de 11 kilómetros de pista caliza que cuenta con algún tramo regular pero que en general se puede transitar decentemente. Sube y baja como todas las pistas y da vueltas a granel pero finalmente nos acerca a las nieblas depositándonos en el Refugio de Santa María de Belsué situado a 970 metros de altitud, justamente en la vertical de la Presa del Pantano de Belsué.

            Son las nueve y media pasadas cuando aparcamos el coche cerca del refugio y salimos a una mañana fría ventosa, desagradable y con nieblas consistentes 200 metros por encima de nuestras cabezas. El embalse está muy sangrado.

            Nos cambiamos de ropa y con la idea de ¡a ver qué pasa! Nos ponemos en marcha. Son las diez de la mañana pero parece que sean las seis.

Presa de Belsué.
 
            Lo primero consiste en localizar el camino de bajada a la presa situada 100 metros más abajo. Para ello encontramos un camino lleno de escalones de obra que en un principio nos conducen hacia la parte inferior de la presa por la que transita una vieja pista que va por la orilla derecha del Embalse de Cienfuens.

            El camino está roto en un tramo vertical y nos obliga a volver sobre nuestros pasos y tomar la opción buena que sigue también escalonada hasta alcanzar la pista de uso restringido que llega a la presa de Belsué.

Embalse de Cienfuéns medio seco.
 
            Atravesamos la presa, descartamos el camino que va aguas arriba y otro que sale por las pedreras en dirección este y tomamos un amplio camino que se orienta en dirección sudoeste  por la orilla izquierda del Embalse de Cienfuens.

Paredes de Cienfuéns.
 
            Al camino le han practicado una limpia importante lo que nos confirma que es el nuestro. Al principio desciende un poco hasta mitad de camino entre las paredes de los embalses, nos enseña la menguada Cola del estrechito Embalse de Cienfuens y los espectaculares, verticales y coloristas paredones calizos de la vertiente derecha del embalse.

            Poco después comienza a ascender a la vez que se separa del lecho del Flumen embalsado y se introduce en el Barranco de las Paules cubierto de un bosque mixto de carrasca, pino, boj, griñolera y genista.

          Bastante arriba se alcanza una pista y ascendiendo suavemente con ella alcanzamos un amplísimo rellano herboso medio colonizado de genista en el que pace un rebaño de vacas. Es el Collado de las Paules.

            El collado de dimensiones colosales, pues tendrá alrededor de 2 kilómetros de largo con una anchura media de 250 metros, está recorrido por unas suaves rodadas en dirección este-oeste.

Vertiente del Guatizalema desde el Collado de las Paules.
 
            Sabemos que del collado parte un camino en dirección norte y avanzamos buscándolo a nuestra izquierda. Superamos el collado, bajamos con la pista un par de vueltas y convencidos de que el desvío nos lo hemos tenido que pasar, volvemos sobre nuestros pasos hasta mitad del collado aproximadamente.

Buscando camino en el Collado de las Paules.
 
            Entre las crecidas hierbas y la genista encontramos trazas de un posible camino que no está indicado en absoluto pero que enseguida se confirma cuando alcanzamos los restos de unas derruidas construcciones. Estamos sobre los 1300 metros de altitud  y la falta de indicaciones que suponíamos debería de haber nos ha costado algo más de media hora.

            Un cuarto de hora después y por un amplio camino alcanzamos un pequeño collado herboso en el que un hito nos orienta un poco más al norte.

            Hemos de tomar un discreto espolón calizo que asciende directamente al Pico de las Paules para llanear muy arriba y reorientarse un tanto al nordeste en busca del claro  Collado de Luna del Pueyo.

Guara desde Luna del Pueyo.
 
            Para alcanzar el collado hay que perder cerca de 100 metros de desnivel y, en previsión del viento que debe correr por la loma, buscamos un lugar abrigado a media bajada y nos paramos a comer ya que solamente hemos comido un dulce al cambiarnos de ropa. Son las doce y media.

Collado y Pico Luna del Pueyo.
 
            Comemos con la media barra de pan que se nos había quedado en el coche desde ayer, pues no nos hemos acordado de comprar en Huesca pero es más que suficiente pues llevamos de todo lo habitual y media hora después seguimos para abajo por un indeciso camino sobre cumplido sotobosque hasta alcanzar el Collado de Luna del Pueyo  sobre los 1475 metros de altitud.

Antecima de Gabardiella.
 
            La continuación se realiza por la arista que orientada al nordeste nos tiene que conducir a la cima del Gabardiella.


En la parte alta de la Sierra de Gabardiella.
 
            La aristas nunca se ve cerrada ni por el sotobosque ni por afloraciones rocosas y ofrece numerosos trozos de camino a través de la misma alcanzando el Pico de la Luna a 1652 metros de altitud cuando es la una y media.

            Desde aquí localizamos nuestro objetivo pero para ello hemos de recorrer una larga arista  al principio en dirección este, tras un suave descenso a través de un camino que serpentea afloraciones rocosas y asentamientos de matorral espinoso propio de Guara, para alcanzar una prominencia en la cresta un poco más alta que el Pico de la Luna.

Vértice geodésico de Gabardiella.
 
            Luego la arista fundamentalmente llana se orienta hacia el nordeste y de manera similar alcanza la cima del Pico de la Gabardiella a 1695 metros de altitud. Son las dos de la tarde.

En la Cima de Gabardiella con Guara.
El Borón desde Gabardiella.
 
            Desde el pico y desde la larga arista somital que hemos recorido se divisa un dilatado paisaje a caballo entre los Valles del Flumen y del Guatizalema. Al oeste la depresión de Belsué con la Punta del Aguila y más atrás todavía Gratal; al este Nocito y Peña Guara con la Cresta de Fragineto y al sur Vadiello con todos sus acólitos visibles. Es un buen lugar para contemplar la zona oriental de Guara.

De vuelta hacia el Pico de las Paules.

El Aguila, las Paredes de Cienfuéns y la Hoya de Belsué.
 
            La vuelta con un viento que ha ido amainando poco a poco la hacemos por idéntico camino y se nos hace algo más corta que la ida ya sin dudas ni embarques. Salidos de la cresta, al sol de la tarde se hace calorcillo con lo que terminamos por disfrutar de un día que ha resultado muy decente a pesar de las premoniciones del principio.

Detalle de la Norte del Borón.
  
Pico Luna del Pueyo de vuelta.
Bajando hacia el Collado de las Paules.
 
            Cerca de la presa recogemos unos tacos de carrasca que junto a los 411 escalones que hemos de subir nos hacen sudar lo suyo. A las cinco menos cuarto llegamos al coche. Han sido 975 metros  y alrededor de 20 kilómetros. Una más de Guara.

            Comemos y bebemos un poco y volvemos la pista parando para localizar pero sin conseguirlo el Dolmen de Belsué pues no tenemos ganas de bajar sin saber exactamente dónde estará. Lo que si hemos hecho a lo largo de la pista ha sido ver bandadas de perdices, incluso alrededor del refugio. Eran bandadas muy numerosas lo que confirma que el 2007 ha sido un buen año para estas aves al menos.

20 ago 2007

15-07. IBON DE ESCARRA DESDE ESCARRILLA EN CIRCULAR. 20-8-2007.

Escarra desde el Camino de los Forzados.

Escarrilla, Camino de los Forzados e ibón de Escarra. Vuelta  por el Collado de Tarmañones y Barranco de Escarra.
20-08-2007.
Desnivel acumulado 625 m
Distancia recorrida 10000 m.
Tiempo efectivo 03:00 h.
Sol.
Muy fácil.
Agua en Escarrilla y en el Barranco de Escarra.
Biola Mª. Javierre, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Escarra procedente de Alpina. Vía en amarillo.

            Es lunes 20 de Agosto de 2007 vamos a dar un paseo en familia aprovechando que han dado un buen día.

            Como no es necesario ni conveniente madrugar, dadas las circunstancias, llegamos a Escarrilla sobre las once de la mañana. Aparcamos el coche en la boca sur del túnel  e iniciamos el camino sobre los 1200 metros de altitud para irnos elevando sobre la ladera sur del Cachinio.

            El camino que ya hemos recorrido anteriormente se conoce como Camino de los Forzados, probablemente a causa de alguna vieja historia relativa a penados, aunque a pesar de la espectacularidad del mismo no debió requerir grandes trabajos para su realización.

            Se inicia en la parte derecha de la boca sur del túnel con unas rampas en suave ascenso a través de un pinar mixto que nos regala una agradable sombra y atravesando por encima del túnel, enseguida se aproxima al Barranco de Escarra pero a diferentes niveles: el camino asciende poco a poco por la pared mientras que el barranco se va quedando cada vez más abajo.

            Llegamos a la parte más erguida de la pared y el camino prosigue a base de cortas lazas ascendiendo un empinado corredor y salvando un paredón importante. Luego y por encima del mismo sigue elevándose en dirección noroeste ganando altura sobre las Grampas hasta que finalmente se allana y se aproxima al Collado de Pazino lugar en el que desaparece la vegetación arbórea.

Barranco de Escarra por encima del Salto. 11-9-07.

            No sube hasta el collado sino que sobre los 1670 metros de altitud vira un poco al sudoeste y se encamina en suave descenso hacia la presa del Embalse de Escarra.

Hacia la Presa de escarra. 20-8-07.

            Poco después alcanzamos la pared de la presa para atravesarla hasta su orilla derecha y mientras yo me voy hasta el viejo y derruido chalet, mis señoras se bajan hasta el nivel de las aguas para remojarse un poco los pies.

Tendeñera desde la parte alta del Camino de los Forzados.

            Es la una menos cuarto y tras abrigarme un poco pues corre un viento algo fresco a pesar del sol, espero a mis señoras descansando. Ayer estuvimos corriendo con Biola una hora, yo no suelo hacerlo y esta mañana me he levantado con un dolorcillo de en la cadera derecha unido con otro en la misma rodilla que me ha obligado a subir un tanto incómodo y cojeando de cuando en cuando.

Escarra desde Pacino.14-1-06.

            Al sol y protegidos del viento comemos junto al chalet disfrutando de la vertiente norte de la Sierra de la Partacua a la que se suman tanto el Circo de Bucuesa como Escarra e Ip. El día tiene una luz espléndida.

Detalle Invernal del Lago de Escarra. 14-1-06.

            Alrededor de las dos de la tarde iniciamos la vuelta que vamos a realizar a través del Collado Sur de Cochata. Para ello hemos de ascender suavemente en dirección casi sur para alcanzarlo sobre los 1755 metros de altitud en poco más de cuarto de hora.

Escarra e Ibones de Sobachiella y Saleras. 30-5-09.

            Luego siguiendo el camino iniciamos el descenso procurando mantenernos lo más cerca posible de la pedrera que rellena la Vertiente Este de Cochata y Cantero, quiero dar una sorpresa a mis señoras.

Circo de Piedrafita desde la Cima de Telera. 18-7-07.

            Mantenemos el descenso en dirección este hasta que estando ya próximos a la pista, abandonamos el camino atajando en dirección norte y utilizando un lomo herboso, alcanzamos un camino, bajo que ha salido de la pista y que se orienta en dirección oeste.

Detalle desde la Cima de Telera. 18-7-07.

Cochata y Midi desde la Norte de Tarmañones.

            Serpenteamos con el transitado camino y con un ligero sube y baja nos aproxima al cauce del Barranco de Escarra, para unos metros más adelante mostrarnos la cascada.

Cochata y Cantero.14-1-06.

            El Salto o Churro, como aquí se le conoce, es una espléndida cascada en la que las aguas saltan alrededor de 10 metros de altura tas salir por una estrecha brecha de la pared oeste y precipitarse limpiamente, mediante una olímpica parábola, sobre la elegante superficie de una verde, fresca y deliciosa balsa. El lugar es conocido por su extraordinaria belleza y frecuentado por el turismo del lugar ya que está relativamente cerca de Escarrilla.

            Luego damos la vuelta sobre nuestros pasos y alcanzamos poco después la portera a la que llega la pista. No la tomaremos sino que en su inicio parte, hacia el nordeste el camino que baja directamente al pueblo por la orilla derecha del barranco de Escarra para alcanzar Escarrilla en la curva de la vieja carretera justo en la boca sur del túnel.

            Son las cuatro y cuarto cuando llegamos al coche tras una deliciosa excursión en la que hemos movido 625 metros de desnivel, lo que no sido más que un agradable paseo.

Cochata desde Escarrilla. 30-1-05.

            La salida a la carretera hay que hacerla con extremada precaución. Es mucho mejor aparcar a la izquierda del túnel que a la derecha, hay más sitio, se sale mejor y no hay prohibición de circular. Pero eso será en otra ocasión que volvamos ya que hemos de hacerlo puesto que he olvidado la cámara fotográfica y, además, es un paseo muy agradable para medio día de invierno.

12 ago 2007

14c-07. CRESTEANDO ALREDEDOR DEL COL DES CRABIOULES. 12-8-2007.

Desde Maupas hacia el oeste el cresterío del día y mucho más.

Refugio de Maupás, Glaciar de Crabioules, Col des Crabioules, Tusse de Remuñé, Pico Rabadá, Pico Navarro, Pico Rabadá, Tusse de Remuñé y Aguja Jean Garnier. Regreso al Refugio de Maupás y vuelta al Albergue de Lis.
12-08-2007.
Salida 07 h. Llegada 16 h.
Poco difícil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Rabada-Navarro-Tusse- Garnier procedente del IGN. frencés  Vía en amarillo.

            A las seis y cuarto la mañana está medianamente bien y amanece. Es el domingo 12 de Agosto de 2007.

            No son todavía las siete cuando ya estamos en marcha. Ascendemos en dirección sur la Arista Norte de Maupás y al cuarto de hora, alcanzamos el rellano y allí la brecha por la que un empinado camino permite desmontarse de la arista y bajar al Glaciar de Crabioules.

El casi extinto Glaciar de Crabioules.

            Hay algunos hitos que se desperdigan en una pedrera granítica de enormes proporciones y que cuesta atravesar. Luego viene un caos de glaciar pedregoso completamente inestable que conforma una morrena lateral por cuya cresta transita el camino.

            Del alto de la morrena que se incorpora a la Cara Norte del Maupás hay que bajar para atravesar las prolongaciones inferiores del reducidísimo Glaciar de Crabioules y transitar en diagonal y en suave ascenso una enorme rampa en la que, acumulaciones de materiales nuevos bajados de la cresta, tratan de asentarse manteniendo un pobre equilibrio sobre las placas de granito extraordinariamente pulidas por el glaciar.

Bajo el Collado de Crabioules por su vertiente norte.

            Buscando minúsculos rellanos y atravesando escorrentías sobre las resbaladizas placas ganamos altura hacia una potente afloración metamórfica que retiene a la pedrera granítica superior.

            El glaciar se encumbra al este de la afloración y al oeste aparece un falso collado al que nos dirigimos como vía más factible, a priori.

            Un paso de IIº sobre materiales oscuramente metamórficos nos lleva al falso collado. Es una brecha y desde allí no se puede incorporar a las pedreras superiores  sino es bajando a un nevero residual y superando un resalte bastante pulido y sombrío.

            El camino no es por aquí y desandando los últimos metros faldeamos hacia el este de la afloración y allí encontramos de nuevo algunos hitos que conducen a la cabecera de la afloración fuera del lecho nevado del glaciar.

            Alcanzadas las pedreras superiores aparece, cuando los materiales lo permiten, un caminillo en diagonal hacia el Collado de Crabioules. Conduce directamente a una serie de corredores fáciles que permiten superar la pared de alrededor de 30 metros de altura y que fácilmente nos depositan en el Collado de Crabioules situado a 3010 metros de altitud cuando son las nueve menos cinco.

El la Tusse de Remuñé, debajo Literola.

            La vía más pisada toma la decisión por nosotros: nos vamos con ella hacia el este en suave ascenso y enseguida alcanzamos la adorsada Cima de la Tusse de Remuñé a 3041 metros de altitud revestida de pedrera granítica clara en la que encontramos un trabajadísimo vivac. Son las nueve de la mañana.

            Desde la cima contemplamos en primer plano el Ibón Blanco de Literota con sus acólitos helados y la arista circular que nace, por decirlo así, en el desagüe del Ibón Blanco y que incluye desde el Hito Este del Perdiguero hasta los Crabioules  para volver hasta aquí, cerrando el círculo con la pequeña arista que baja hasta el Portal de Remuñé. Al este quedan en la arista el Rabadá, el Navarro y finalmente el Maupás que se recorta oscuro al contraluz de la mañana, y al sur de ésta, el Valle de Remuñé.

            Hacemos algunas fotos y como hemos venido a hacer la cresta, descendemos fácilmente la arista hacia el este no perdiendo más allá de 30 metros  hasta una pequeña brecha y a partir de allí los vamos a  recuperar, también fácilmente, por una arista de materiales graníticos cargados de líquenes oscuros.

En la Cima del Pico Rabadá con el Perdiguero detrás.

            Son las nueve y diez cuando alcanzamos la cima del Pico Rabadá desde el que se domina el mismo paisaje que desde el anterior. Estamos a 3045 metros de altitud y son las nueve y cuarto

Pico Navarro y detrás Maupas desde el Rabadá..

            Sin parar proseguimos hacia el este descendiendo con un poco más de cuidado alrededor de 50 metros hasta una profunda brecha de la que hay que salir trepando alguna laja lisa y faldeando algunas placas y pequeños monolitos de material granítico muy firme. La arista es aérea pero noble y nos deposita en la cima del Pico Navarro a 3043 metros de altitud cuando son las nueve y media pasadas.

En la Cima del Pico Navarro.

            Era un crío todavía pero jamás olvidaré aquel verano en el que leí la infausta noticia de la muerte de Rabadá y Navarro en la cara norte del Eiger. Aquel suceso noticiado me impactó sobremanera a pesar de mi galáctica distancia con la montaña viviendo en Sabi rodeado de ellas.

De vuelta al Rabadá.

La Este de la Tusse de Remuñé desde el collado de sepación con Rabadá.

            Por razones que desconozco me invadió una tremenda pena que jamás me ha abandonado en los momentos en que, por alguna circunstancia de la vida en la montaña, llega el recuerdo  a mi memoria vidriándome los ojos. Me pasó al hacer los Picos de Baudrimont a los que pretenden llamar Rabada y Navarro, me sucedió en Grindelwald, me pasa siempre y también hoy.

Nuestra vía al Collado de Crabioules desde el Refugio de Maupas.

            Fotos y media vuelta con cuidado. Pasamos de nuevo por la cima del Rabada y también por la cima de la Tusse de Remuñé en la que localizamos el camino de descenso de la arista por la vertiente sur para alcanzar el Portal de Remuñé, la Cubeta de Literola o el Collado Inferior de Literota, del Collado de Crabioules no se puede bajar directamente. Son las diez.

La Aguja Jean Garnier en la Este de Crabioules.

Hacia Jean Garnier.

            Sin parar continuamos hacia el oeste pasamos el Collado de Crabioules e iniciamos un largo faldeo por la vertiente norte de la arista que nos conduce finalmente a la arista y a la Cima de la Aguja Jean Garnier a 3025 metros de altitud. Son las diez y cuarto un poco pasadas y acabamos de coronar el cuarto y último tresmil del día; bueno, alguno con poco esfuerzo, poco individualizado y carente de notoriedad.
La Este de Crabioules desde la Aguja Jean Garnier.

            La parte final de la arista resulta un tanto compleja, rellena de enormes bloques graníticos de entre los que resulta ciertamente difícil distinguir la aguja y en algún momento la progresión se complica fundamentalmente por no elegir pasos.
Tusse de Remuñé desde la Aguja Jean Garnier.

            Todavía  me iré unos metros adelante para contemplar las complicaciones de la Arista Este del Crabioules Oriental y a la vuelta, nos bajamos de la arista y al abrigo de la pared nos paramos a almorzar contemplando el Glaciar de Crabioules.

Cerca de la Aguja Jean Garnier, armerías alpinas.

            Veinte minutos después emprendemos el descenso sin llegar al corredor de acceso al Collado de Crabioules y sin prisa pero sin pausa desandamos el camino ya sin dudas hasta alcanzar el paso del contrafuerte. Hay un grupo de cinco que vienen y que hemos localizado mientras almorzábamos que están liados en el nevero sin crampones.
Navarro, Rabadá y Tusse de vuelta de Jean Garnier.

            Les indicamos el camino y ayudamos a una pareja que está pasando alguna dificultad a que salga del glaciar y se incorpore a la vía.

Los Pics Quairat desde debajo del Collado de Crabioules.

            Tras asegurarnos de que saben que no se puede bajar directamente desde el collado, pues marchan al Refugio del Portillón, los dejamos bien encaminados y nos vamos para abajo.

           El descenso ya sin dudas se hace rápido pasando el caos de bloques por la parte alta y alcanzando enseguida la rampa de ascenso a la Brecha de la Arista Norte de Maupás.

            En el rellano nos apartamos del camino un poco, localizamos un laquette diminuto y nos pegamos un remojón para quitarnos el sudor y disfrutamos un poco del momento. El día se está arañando pero sin prisas. Son las doce del mediodía.

            Tres cuartos de hora después reemprendemos el descenso y alcanzamos el refugio cuando es la una.

            Charlamos con Yvette, la tranquilizamos por los cinco que iban al Portillón pues lo controla todo, nos sonríe y nos dice que funcionamos bien, le pagamos con propina incluida y tras despedirnos efusivamente, media hora después, nos vamos para abajo.

            El largo descenso se lleva lo suyo pero al paso, en dos horas y diez minutos, nos plantamos en el Albergue de Lis donde tenemos aparcado el coche. Van a ser las cuatro de la tarde y finalizamos un día en el que hemos subido 1000 metros y bajado 2300 metros. Gotea un poco pero nos salva el hayedo que retiene lluvia.

            Han sido 4150 metros movidos en tres días y estamos un poco cansados pero satisfechos pues además de conocer un precioso valle al que le sobra intervención humana y un maravilloso refugio, hemos hecho  seis nuevos tresmiles para nuestra colección.

            Para comer buscamos abrigo por si gotea y lo encontramos en el pequeño atrio de una capilla muy próxima a Bagneres de Luchón.

            A las cinco, comidos como unos príncipes nos vamos hacia el Peyresurde. Nada más subir las primeras rampas tenemos que detenernos. Ha habido un accidente de un coche español con otro francés que llevaba remolque cargado de colmenas y el conductor del coche de matrícula española está atrapado.

            Para entonces ya han llegado los bomberos, los gendarmes y una ambulancia y están por una parte medicando al accidentado y por otra cortando coche para desenclaustrar al conductor.

            Van a tardar lo que no está escrito en los libros, lo sacarán y lo tendrán un rato eterno sobre la camilla en la carretera. Los bomberos terminan marchándose, evacuan con una grúa, que pasa junto a nosotros, los restos del coche siniestrado; los helicópteros de tráfico vuelan y revuelan para ver el tamaño del atasco y, finalmente, quizás al ver que no se muere, deciden evacuarlo con la ambulancia hacia Bagneres de Luchón pero sin prisas ¡eh!, pues no son nadie los franceses para una urgencia. Además de que cuando algún francés trabaja, no importa si medio país se tiene que parar. Hemos estado detenidos alrededor de tres horas cuando el accidente ha sucedido en un lugar donde había  buenos ensanches a los dos lados de la carretera nada menos y tres coches de gendarmes para haber organizado, aunque hubiera sido un paso lento y alternativo, pero es mejor mirar y joder la manta a todo bicho viviente mientras pasa la jornada de trabajo en día festivo. ¡País!

            Luego que han dispuesto de tiempo hasta para hacer la carretera nueva nos dan paso y viene la lluvia subiendo y bajando el Peyresurde con la suerte de que enseguida adelantamos a unos pocos y ya sin circulación vamos haciendo carretera. A las once nos llegamos a casa poniendo fin y remate a una actividad en la Cara Norte de los Pirineos en la que hemos disfrutado de un tiempo absolutamente maravilloso como excepción a la norma.

También puedes ver el Comienzo.