14 jun 2013

29b-13. MOLLO-LA JUNQUERA. ETAPA 2. BEGET-CAN NOU. 14-6-2013.

Farallones de camino a San Aniol de Aguja.

Beget, La Farga, Col de Muls, Pla de la Plantada, Col de Talaixa, San Aniol de Aguja, Coll Roig, Coll de Basegoda y Can Nou.
14-06-2013.
Desnivel de subida 1800 m.
Desnivel de bajada 1100 m.
Distancia recorrida 26000 m.
Tiempo efectivo 09:30 h.
Sol.
Fácil.
El recorrido con calor y peso es un perfecto rompepiernas. No se trata de una etapa de alta montaña pero en nada le tiene que envidiar si se refiere a desniveles.
 Si además se le añade un embarque de cierta entidad se pone a prueba el temple de la resistencia.
Agua en San Aniol de Aguja y el Can Nou, dos lugares estratégicos en todo este largo recorrido.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.
 
Mapa de Beget a San Aniol de Aguja procedente de GR 11.Vía en amarillo.  

Mapa de San Aniol de Aguja- Can Nou procedente de GR11. Vía en amarillo.
  
            En la tienda y sobre crecida hierba no se hace demasiado duro para nuestras espaldas y caderas. Llevamos una esterilla partida como método para reducir peso y volumen en las mochilas.

            Llueve un poco durante la noche que no se hace larga en la tienda pues a las seis y cuarto de la mañana nos levantamos al 14 de Junio de 2013. Todo está húmedo pero no hay más remedio que recogerlo, ya se secará pues la mañana nos enseña un cielo despejado.

            Desayunamos y a las siete nos ponemos en camino por el ramal de carretera que tomamos ayer con el objeto de aprovechar el tiempo antes de que el sol caliente, que lo hará.

            Unos cientos de metros por la carretera siguiendo las balizas rojiblancas nos sacan de la misma y nos meten en un camino que quiere ascender hacia la sierra en dirección sur en busca de  un vallecillo por el que discurre el Torrente de Salomo, aunque no lo sabemos. Enseguida nos alcanza el sol.
 

            Pasamos junto a una derruida masía y poco más arriba alcanzamos una pista en las inmediaciones de otra masía que suponemos empleada por cazadores, quizás sea la Masía de Salomo.

            Continuamos ascendiendo para alcanzar un collado por el que pasa una carretera que sube desde Beget. Creemos que se trata del Coll Bucs situado sobre los 770 metros de altitud

            En el poste indicador seguimos con las indicaciones del GR 86 y por allí continuamos con la mosca tras la oreja y más ahora que la pista que llevamos se orienta claramente al oeste cuando tendríamos que caminar al este.
 

            Poco después alcanzado un cruce ya en descenso decidimos volver incluso si es preciso hasta Beget. Son las ocho y media.

            De nuevo en el collado suelto la mochila y marcho hacia el este por la carretera en busca de una indicación diez minutos más allá.

            Baja un coche, para y charlamos: estamos en un lugar equivocado, es un hostelero de Beget que viene de hacer la compra semanal, nos hace sitio y nos montamos. Nos dejará en el GR 11, y a pesar de todo hemos tenido suerte.

            Son las diez de la mañana cuando nos deja justamente en el puente junto al que hemos pasado la noche. En el poste indicador al que me propuse volver pero se me pasó, y en la dirección contraria a la que llegamos, estaba la indicación de la GR 11.

            Bueno, hemos sudado hora y media y hemos perdido dos horas cumplidas pero… son las cosas que suele acarrear una actividad que realizamos sobre un terreno absolutamente desconocido para nosotros.

 
            Son las nueve y cuarto, estamos a 450 metros de altitud y caminamos por la pista hormigonada que se alarga llana en dirección sudeste a través de una zona de labor hasta alcanzar la Farga, una masía que están rehabilitando.

            Allí, tras algunas breves dudas proseguimos por un camino que asciende en dirección sur-sudeste en busca del Coll de Muls.

            Se hace calor cuesta arriba y con peso pero estamos dispuestos a aprovechar la jornada a pesar del embarque.

 
            A media subida, la vegetación mixta de rivera ya ha desaparecido, nos detenemos en una sombra del encinar para echar un trago y un bocado. Un cuarto de hora más tarde proseguimos para arriba por el camino que pronto llaneará para descender enseguida por medio de un espeso bosque de encinas, castaños y algún alcornoque con sotobosque de boj un tanto disperso.  Se trata de un monte cosido de pistas y caminos establecidos sobre una vegetación bien desarrollada que nos deja sin perspectiva. No tenemos vistas la mayor parte del tiempo y cuando contemplamos el horizonte carecemos de referencias debido a nuestro desconocimiento de la zona.

 
            Descendemos por la ladera derecha del monte creo que un poco más de lo que acabamos de ascender hasta que dejamos el vallecillo para tomar otro en dirección norte que asciende al encuentro de una pista.

En el Coll de Talaixa.
 
            Perdemos las balizas en una zona de pastos con el monte muy aclarado y tras superar un par de amplias lazadas de la pista alcanzamos el Caserío de Can Vaquer. Allí tomamos de nuevo un camino que en dirección este y por la orilla derecha de un barranquillo nos conduce en ascenso al tan largamente esperado Coll de Talaixa situado a 760 metros de altitud. Van a ser las doce y media de la mañana.

            Se trata de un collado amplio pero sin visibilidad aunque un poco más abajo podemos distinguir el valle orientado al sudeste por el que discurre el Llierca y un caserío que suponemos es Sadernes vista la evolución de nuestra ruta.
 
            El camino bastante llano e indeciso prosigue al este transitando una ladera muy soleada y seca para alcanzar enseguida las edificaciones medio derruidas de la Quera, lugar en el que volvemos a perder momentáneamente el camino ya que hay trabajos de máquinas pesadas.
 
El valle hacia Sadernes.

            Recuperado prosigue por medio de una ladera muy escarpada y con algún paso artificial alcanza la Arista Este de la Sierra de Monards para girar al norte prosiguiendo con el rodeo en ascenso cuando esperábamos un descenso consistente.
 

            Proseguimos en ascenso sobre un camino rocoso de aspecto calizo y escalonado que transitará por medio de una pared antes de instalarse de nuevo en el encinar e iniciar un suave descenso a la vez que comenzamos a encontrar gente, pues hasta ahora salvo un par de grupos una a cada lado del Col Boixera no nos hemos cruzado con nadie.

            Pasado el tramo de camino que a la postre será de lo más exigente, descendemos largamente hasta que llegamos al emplazamiento de San Aniol de Aguja, situado en un minúsculo rellanito del Barranco de la Comella.
 
San Aniol de Aguja.

            Son las dos menos cuarto y estamos a 460 metros de altitud. Allí está tanto la ermita como un edificio en reconstrucción pero lo más importante es una fastuosa fuente que arroja un agua fresquísima y abundante.

 
            Sentados en un banco de piedra y a la sombra comemos, bebemos y descansamos puesto que la jornada viene cumplida y sabemos que no ha terminado para nosotros. Mi chica se solea un rato mientras descansa, yo descanso a la sombra pues soy lagarto de poco sol.

            La gente va y viene entre Sadernes y las pozas del Barranco de San Aniol unos metros más arriba de la ermita.

            Le idea primigenia indicaba esperar a que bajara la fuerza del sol para luego continuar  en mejores condiciones pero eso suponía  una espera de alrededor de cuatro horas, cosa que no estamos muy dispuestos a hacer. Consecuentemente abandonamos la idea y a las tres y cuarto, cargados de agua pues no sabemos hasta dónde llegaremos, continuamos camino.

            Pasamos entre la ermita y el edificio en reconstrucción y cruzamos inmediatamente el Barranco de San Aniol por el puente colgante para tomar en descenso el camino hacia Sadernes.

            Bajamos un poco por la orilla izquierda del barranco hasta que a nuestra izquierda aparece el camino que nos ha de llevar al Coll de Basegoda.     

            El camino transita en ascenso un amplio valle que subimos por su ladera izquierda en dirección este. El sol todavía está muy alto y se cuela por entre la vegetación metiéndonos en calores.

            Poco más arriba transitamos sobre unas pedreras que rellenan la ladera hasta que la abandonamos  para pasar a la otra ladera en las inmediaciones del Coll Roig, lugar en el que se suaviza la pendiente que ha sido bastante rigurosa.

            Proseguimos en dirección nordeste en suave ascenso en busca de Can Principi a la vez que aparecen las hayas. Pasamos por las inmediaciones de algún edificio derruido y seguimos en ascenso de nuevo consistente tras un breve descenso.

            Esperamos que sea la última subida de la jornada y así será puesto que un rato después, la pendiente se suaviza y alcanzamos el Coll Principi y prácticamente de llano el Coll de Basegoda situado a 1105 metros de altitud, poniendo fin a una larga y penosa subida.

Anémona fucsia en Basegoda.
 
            Son las seis y cuarto de la tarde cuando tomamos la pista que transita por la cabecera de la sierra en dirección sur. Bajamos unos metros con la misma y la abandonamos por un camino que sale a nuestra izquierda en dirección sudeste.

            El camino desciende de manera consistente por medio de un carrascal claro y seco, lleno de bloques calizos que lo escalonan continuamente. Bajamos con la marcha de resistencia y con ganas de terminar la jornada, sobre todo mi chica que lleva los pies bastante mal.

Regugio de Can Galan.

            Un rato después avistamos una edificación. Se trata del Refugio de Can Galán, nosotros creíamos que quedaba un poco alejado del GR. Estamos a 800 metros de altitud y el refugio está cerrado. Un cartel indica que se puede pedir la llave en Can Nou, una masía a medio kilómetro de aquí.

            Nosotros no tenemos intención de utilizarlo ya que no tiene agua y caminando prácticamente en horizontal por una pista herbosa nos llegamos enseguida a Can Nou. Charlamos con tres personas que viven en la masía y nos indican que la fuente está unos metros más abajo en la pista.

En la Fuente de Can Nou.
 
            Son las siete de la tarde cuando soltamos las mochilas en los muretes que rodean la fuente, han sido doce horas de jornada y creemos que ya vale por hoy.

            En la fuente que mana un chorrazo de agua fresca nos remojamos en soledad. Nos hacemos la cena y la liquidamos seguidamente a la sombra de la tarde que va cayendo.

            Buscamos y encontramos inmediatamente un  pequeño prado seco junto a la pista y allí nos vamos a quedar.

            Plantamos la tienda y hablamos con nuestra gente pues, cosa curiosa, hay cobertura telefónica aquí y a las nueve y media nos empiltramos dispuestos a compensar los 1800 metros subidos y 1100 bajados, no todos necesarios pero… Ha resultado una jornada durilla y nos dormimos tan cansados como satisfechos.

Si quieres seguir pincha en la Continuación.

Esta actividad tiene su Comienzo.
           

13 jun 2013

29a-13. MOLLO-LA JUNQUERA. ETAPA 1. MOLLO-BEGET. 13-6-2013.

Ruinas de Rocabruna en el horizonte.

Molló, Rio Ritort, Coll de Buixera, Moli de Sorolla y Beget.
13-06-2013.
Desnivel de subida 200 m.
Desnivel de bajada 860 m.
Distancia recorrida 11000 m.
Tiempo efectivo 03:15 h.
Sol.
Muy fácil.
Molló es un pequeño pueblo del Pirineo de Gerona próximo a la Frontera Francesa. Hay que ir específicamente hasta allí y no es fácil, menos en autoestop desde la Junquera.
Agua en Molló, en alguna de las masías y en Beget.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Molló a Beget procedente de publicidad. Vía en amarillo.

            Son las tres de la tarde cuando el que me ha cogido en autoestop en Camprodón me deja a la entrada de Molló.

            Habíamos pasado la noche anterior en Ripoll y por la mañana dejo a mi chica en Molló mientras que yo me marcho hasta la Junquera, aparco la furgo a la sombra de unos plátanos de la entrada del pueblo y a las diez y media de la mañana me echo la mochila a la espalda y comienzo a caminar por la Nacional II hasta salir de las rotondas y sacar el dedo en dirección a Figueras. Espero tener suerte.

            El tema se imagina complicado pero no más que los transportes públicos en el Pirineo, sobre todo para cambiar de valle y en este caso, para hacer alrededor de 100 kilómetros en varios tramos de carretera diferentes no puede ser una escepción.

            Es la servidumbre de las travesías, de eso sabemos bastante y tras tomar cinco coches diferentes incluido el de una gentil chica de Olot y el de un caballero que modifica su camino y me deposita en el inicio de nuestra travesía,  mi chica no lo puede creer cuando nos reunimos a las tres de la tarde.

            Sentados en un banco a la sombra de un viejo roble me como el bocata que habíamos preparado para mi comida en un momento imprevisible y aleatorio de mi ruta y a las tres y cuarto de la tarde iniciamos nuestra travesía: nos espera La Junquera que  no se ve desde aquí ya que queda un poco lejos.


            En la parte baja de Molló sobre los 1170 metros de altitud, cruzamos la carretera que sube de Camprodón y tomamos una pista que baja al encuentro del Rio Ritort bajo la óptica rojiblanca del GR 11. que nos ha de permitir completar el recorrido del Pirineo Catalán.

            Hace calor, estamos a 13 de Junio de 2013 y parece que, tras dejar el invierno ha llegado el verano; y pesan las mochilas mientras caminamos hacia el este en suave descenso al encuentro del Ritort que atravesamos por un puente a 1050 metros de altitud.

Atrás va quedando Mollo.

            En la otra orilla continuamos  para ascender enseguida hasta una zona aclarada con pastos siguiendo una pista que nos ha de conducir al Coll Buixera sobre los 1150 metros de altitud. El camino está perfectamente balizado y con indicaciones precisas en las bifurcaciones.


            Tras el collado nos introducimos en la masa arbolada y mediante un camino iniciamos el descenso. Alrededor de 200 metros más abajo encontramos una masía y poco después otra mientras vamos bordeando por el sur el promontorio en el que se asientan las Ruinas  del Castell de Rocabruna al que no subiremos.


            Luego alcanzamos el Molí de Sorolla, son las cinco de la tarde, y tras algunas dudas, tomamos un camino en la orilla derecha del Río Llierca para proseguir por las inmediaciones del mismo.



            Atravesamos un bosque mixto de rivera, cruzamos un par de torrentes mediante dos preciosos y viejos puentes de piedra  sumidos en una espesa vegetación y continuamos para abajo contemplando el erosionado cauce del río hasta que nuestro camino confluye con la carretera que sube de Camprodón.


Oreja de oso florida un endemismo de la caliza.

            Hay que abandonar la carretera enseguida y tomar otro tramo de camino que enseguida nos conduce a la entrada de Beget por su zona norte. Son las seis y cuarto de la tarde.


            Beget es un precioso pueblo situado a 590 metros de altitud que cuenta con un viejo caserío muy bien conservado y con la Iglesia Románica de San Cristofor todo ello articulado por un intrincado ramillete de viejas callejas en el que la piedra del país lo es todo.

Llegada a Beget.

            Soltamos las mochilas en un banco de la plaza y lo recorremos tranquilamente relajándonos de los 200 metros subidos y los 860 metros bajados.

            En la plaza hay un poste indicador con abundantes destinos pero no vemos la indicación del GR 11. sino la del GR 86. y terminamos por concluir que aquí deben coincidir.


            Bebemos abundantemente y cargando con agua suficiente para pasar la noche y también la mañana siguiente, tomamos el camino balizado de rojo y blanco y salimos por una pista de la parte sur del pueblo que nos conduce a una carretera.

            Enseguida atravesamos el Rio Llierca y en las inmediaciones del puente nos damos un remojón. Vamos buscando un lugar próximo para acampar.

            Alrededor de un kilómetro más adelante la carretera se abre en dos con un poste indicador. Nosotros atravesamos de nuevo el Llierca por el puente e inmediatamente encontramos un planito con cierto mullido de hierba y allí acampamos.

            Plantamos la tienda con alguna disparidad de criterio debido a la remota posibilidad de tormenta, cenamos, y alrededor de las nueve y media nos empiltramos dispuestos a aprovechar la noche desde ya, que está cayendo la tarde.

Si quieres aquí tienes la  Continuación.       

11 jun 2013

28-13. PEÑA PEYREGET. 11-6-2013.


Peña del Col de L'Iou desde el collado.

Aparcamiento del Valle de Aneou, Cara Oeste de Peyreget, Col de L’Iou, y Arista Sudeste.
11-06-2013.
Salida 10 h. Llegada 14 h.
Mixto.
Muy fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de la Peña del Col de L'Iou procedente de Prames. Vía en amarillo.

            La Peña Peyreget que no hay que confundir con el Pic Peyreget aunque se encuentren muy próximas ambas cimas, difícilmente soporta la competencia con el Pico y no digamos nada acerca de la profunda sombra que le proporciona el jefe, el Midi de Ossau, aunque la primera, vieja ya y anónima imagen que guardo desde la zona alta de Bious Artigues, posiblemente  sea de lo más agreste, modesto y altivo en mi universo montañero.

            Se trata de una cima de contrastes mientras que su arista nordeste tiene incluso un toque de amabilidad  en las inmediaciones del Col de L’Iou, su cara sudoeste es un vertical e ingrávido paredón cuya base descansa en los praderíos de Bious Artigues.

            Cada vez que subíamos a Canal Roya, Mala Cara o el Monje contemplábamos sus paredones gemelos del Casterau y la tentación seguía allí. Hoy 11 de Junio de 2013, una fecha impensable para los esquís en esta zona y altitud, nos vamos a remojarlos. Y nunca mejor dicho puesto que a las diez de la mañana cuando tomamos la nieve en el Valle de Aneou, está blandísima y muy húmeda ya que las lluvias de los días anteriores y las temperaturas elevadas así la han dejado.


            Y no es fácil coger nieve continua  ya que el Barranco de la Glera se ha desbordado y no nos deja pasar a la ladera nordeste del valle por el puente de siempre sino que nos obliga a hacerlo por el que se encuentra, más al oeste y en las inmediaciones de la Cabaña de Houns de Gabes situada sobre los 1750 metros de altitud.

            La primavera está llenando de narcisos, ranúnculos y gencianas un harto praderío que verdea a marchas forzadas una vez que la nieve le da un respiro pero lo nuestro es el blanco y sobre ese manto que cubre las laderas al oeste de Peyreget y que nos ofrece sus suaves y conocidos resaltes en busca del todavía lejano Col de L’Iou continuamos el ascenso.


Circo colgante de Aneu.

            Contemplamos la ladera que baja desde el Soum de Pombie  ya cortada en un par de puntos pero todavía esquiable y ganamos altura para contemplar los Pics de la Gradillera, Arazures y la Falsa Peña del Col de L’Iou que nos conduce inevitablemente hacia las Torres Cimeras del Pic de Peyreget.


            No hay huellas en el circo puesto que de un día para otro desaparecen y tampoco hay gente pues solamente veremos a un montañero en toda la mañana.


            La nieve muy blanda cede un poco más de la cuenta tan pronto como tomas una cierta pendiente y nos hace trabajar en las diagonales pero nos permite acercarnos al corredor que conduce a la Falsa Peña del Col de L’Iou siguiendo un suave ascenso altitudinal.

Pic Peyreget en el horizonte.

Falsa peña del Col de L'Iou.

            Van a ser las once de la mañana cuando desde el minúsculo collado contemplamos la Peña del Col de L’Iou y los aludes que bajados de la Oeste del Pic Peyreget cortan la trayectoria lógica  para alcanzar el collado.

            Decidimos perder unos pocos metros, atravesar los dos aludes que han llegado más abajo, uno de considerables proporciones y recubierto ya con las últimas nieves caídas y ascender suavemente al el encuentro del Col de L’Iou situado a 2200 metros de altitud.

            Almorzamos un poco en una peladura del collado mientras contemplamos la Peña Peyreget. Luego, cuando son las once y media pasadas, reanudamos nuestro camino y dejando a nuestra derecha la bajada hacia el Lac de L’Iou tomamos una ladera descendente  y orientada al noroeste que nos permite alcanzar un amable collado situado a 2150 metros de altitud en el que nace la Arista Sudeste de Peña Peyreget.

Contemplando la Peña del Col de L'Iou.

            Una pequeña cuenca perfectamente nevada nos conduce a la arista que inicialmente es una loma amplia, bien nevada y suavemente ascendente que se convierte en arista rocosa y allí dejamos los esquís.

            El comienzo de la arista con la transición a las botas rígidas y nuestro precario equilibrio es desagradable pero nada más. Enseguida progresamos utilizando pequeños asentamientos de pratenses que hacen más cómodo el avance en busca de la brecha que hemos contemplado desde el Col de L’Iou.



            Alcanzada una zona de pequeños dientes aparece un caminillo que inicia el faldeo de los mismos por el norte y con ello se resuelven nuestras dudas ya que el faldeo  conduce a la brecha de nuestras dudas. Más allá de la misma un casquete somital herboso nos conduce fácilmente a la Cima de la Peña Peyreget situada a 2252 metros de altitud cuando son las doce de la mañana.


            Hacemos una foto sobre el hito cimero y contemplamos un amplio paisaje desde esta extraordinaria atalaya: al norte la Depresión con el Lac de Bious Artigues y los Pics Aule y Gazies, la zona de Sesques difícilmente se distingue ya que la nubosidad que nos rodea secuestra mucho paisaje. Hacia el oeste Ayous, y la arista que engloba al Monje, Astún y  Mala Cara terminando en Canal Roya que nos ofrece el cordal divisorio hasta la Peña del Col de L’Iou. Más al sur queda toda la arista hacia el Portalet en la que destaca el Circo de la Gradillera perfectamente nevado y el Circo Colgado de Aneu que conserva muchísima nieve, por detrás aparecen las cabezas del Macizo de Aspe. Al este cierra el paisaje el Pic Peyreget y el todopoderoso y oscuro Midi de Ossau tocado con su gorra de nieblas deshilachadas.

Gazies y Aule.

 Casterau y Monjes.

            Un cuarto de hora más tarde iniciamos la vuelta por la arista hasta alcanzar los esquís con los que descendemos la loma en busca del collado y desde allí remontamos suavemente y con la talonera suelta hasta alcanzar el Col de L’Iou.

Hacia el Canal Roya.

            Desde allí, desechadas algunas posibilidades con otra nieve, iniciamos el descenso directo siguiendo nuestras huellas de subida, la nieve no está para otra cosa que para pasarla y olvidarla; pero cuando no madrugas ya se sabe lo que te puedes encontrar.


            Bajo el Corredor de la Falsa Peña del Col de L’Iou nos sentamos en una piedra a comer tranquilamente en medio de una soledad inusual en este valle.


            Media hora después, será alrededor de la una y media continuamos para abajo hasta las inmediaciones de la Cabaña de Hours de Gabes donde cargamos los esquís en las mochilas y nos llegamos porteándolos hasta el coche aparcado junto a la Cabaña de Arraille. Son las dos de la tarde y hemos liquidado nuestro impensable paseo en estas fechas en el que hemos movido un desnivel de alrededor de 600 metros en los que la nieve ha hecho que parecieran bastantes más.

Gencianas vernas.

1 jun 2013

27-13. SUERIO. 1-6-2013.

En el Cordal hacia Suerio.

Asín de Broto, Barranco del Lugar, Cara Oeste, Punta Fobións y Suerio. Descenso por la Ermita de San Mamés.
01-06-2013.
Salida 09 h. Llegada14 h.
Sol.
Muy fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Suerio procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Hacía tiempo que queríamos subir a Suerio pero desde aquel día que subiéramos a Manchoya por Ayerbe de Broto le habíamos puesto en cuarentena. Hoy 1 de Junio de 2013, por arriba está bastante complicado meteorológicamente hablando, nos vamos al asunto.

            Con la Yebra-Fiscal, llegar a Asín de Broto desde Sabiñánigo es un viaje muy corto a pesar de los 3 kilómetros de estrecha carretera desde la general con entrada imposible.

            Son las nueve de la mañana cuando aparcamos en la plaza del pueblo pues hay movida ya que van a subir a la Ermita de San Mamés para cambiarle el tejado entre otras cosas. Estamos a 1090 metros de altitud.

Esconjuradero e Iglesia de Asín de Broto.

Precioso roble frente al Esconjuradero.

            Dejamos casi todo el caserío a nuestra derecha y nos aproximamos a la iglesia que fotografiamos desde el Esconjuradero. Luego tomamos la pista que cambiamos de inmediato por el viejo Camino al Puerto y nos vamos para arriba en dirección este.


            El camino esta balizado de amarillo y blanco y muy cerrado de tal forma que lo perdemos inmediatamente antes de cruzarnos con la pista.

            En la pista localizamos unos hitos que nos invitan a abandonar la pista y proseguir por un camino poco transitado que acude al encuentro del Barranco del Lugar para continuar para arriba por la orilla derecha del mismo.

            Lazada a lazada proseguimos por la ladera oeste para arriba en medio de un sotobosque de genistas entre los que se establece el pino silvestre y el boj. La mañana está fresca y débilmente ventosa pero a pesar de que nuestro ritmo es suave, entramos en calor.


            Ganamos altura y alcanzamos un pequeño rellano de viejos prados desde el que avistamos Tendeñera entre nubes a la vez que el sol hace acto de presencia y perdemos las balizas.

            Del rellano partimos hacia arriba siguiendo caminillos de ovejas que han pasado no hace mucho. Atravesamos con alguna dificultad el espeso sotobosque de bojes hasta que salimos al praderío superior.

            Visualizamos lo que intuimos como Casquete Somital de Punta Fobions mientras que ascendemos el praderío, medianamente inclinado, suavemente venteado y al agradable sol de la mañana.

            La ladera es amplia y subimos por cualquier parte hasta encontrar un lugar protegido del viento donde nos sentamos a echar un bocado al sol. Estamos sobre los 1750 metros de altitud.

            Son las once menos diez cuando continuamos nuestro ascenso tras un cuarto de hora largo de parada.

            Poco más arriba al praderío le salen las características losas de areniscas, muchas de ellas sueltas y algunas clavadas sobre la arcilla, muy propias de los Estratos Plegados del Prepirineo que nos recuerdan a Oturia.

            Seguimos hacia el este y enseguida alcanzamos un rellano al que acude la pista que se ha dado una enorme vuelta  por el sur. La pista se va hacia los Cubilares faldeando la Punta de la Corona y nosotros directamente hacia la Cima de Punta Fobions situada a 1934 metros de altitud.


            Se trata de una loma muy plana desde la que visualizamos nuestro objetivo que es Suerio que aparece todavía algo distante.

Detalle de la Oeste de Suerio.

            Hay que descender en dirección nordeste una cincuentena de metros para alcanzar el verde collado de separación con la Punta de la Corona, una amable pirámide eje de la sierra del mismo nombre y que vamos a faldear por su vertiente sur siguiendo las trazas de una viejísima pista que se alarga hasta el rellano próximo a la Cima de Suerio.


            Un cuarto de hora después  remontamos suavemente hasta la amplia y plana Cima de Suerio situada a 1954 metros de altitud. Son las once y media pasadas. La mañana está ahora espléndida pues el viento ha ido cediendo y junto al vértice geodésico hacemos una foto.

 Castillo Mayor.

El Este de Ordesa.

            Contemplamos, mejor dicho, imaginamos un paisaje distante lleno de nubes del que a duras penas distinguimos algo de la Partacua, Tendeñera, Ordesa, Cotiella y  el Turbón. Más cerca y por tanto más visibles nos queda Mondiniero, Sestrales, Castillo Mayor, Guara, Oturia y Manchoya. No es un gran día para la fotografía. Contemplamos la depresión del Chate, la del Ara que se va a sumir en el Embalse de Mediano, el Sobrepuerto desde un lugar poco corriente para nosotros y media hora después nos vamos para abajo en busca de la vertiente sur con la intención de pasar por la Ermita de San Mamés.


Punta Fobions.

            Para ello desandamos camino hasta Punta Fobions  y desde allí nos vamos hacia el sur. El descenso del praderío es cómodo incluso el resalte pedregoso en el que alcanzamos la pista a la que han pasado una máquina recientemente. Luego de atravesar el rellano, el praderío deja paso a la genista horrida y tenemos que buscarnos la vida en una ladera todavía muy amplia.



            Lo suyo hubiera sido dar con la pista la enorme lazada que describe hacia el sur pero nosotros buscaremos camino de frente para abajo pero tras un corto tramo hemos de buscar  al sudeste unas zonas en las que se ha arrancado recientemente la genista y por ellas acercarnos a la pista.

Ermita de San Mamés.

            Alcanzamos la pista sin demasiados pinchazos y con ella nos llegamos a las inmediaciones de la Ermita de San Mamés situada a 1350 metros de altitud. Es la una del mediodía un poco pasada,

            Nos acercamos a la ermita a la que le están desmontando el tejado los vecinos del pueblo y tras charlar un poco con ellos, buscamos un lugar cómodo al sol y nos sentamos a comer.

            Alrededor de las dos de la tarde continuamos el descenso ahora ya por la pista que en dirección nor-noroeste baja directamente hacia el pueblo sin concesiones.

            Alcanzamos el punto en el que hemos  cruzado la pista a la mañana y tomamos el camino que nos deposita en la parte alta del pueblo Son las dos y media de la tarde y hemos liquidado nuestra circular con casi 1000 metros de desnivel.

Geranio robertiano en Asín de Broto.

            Visitamos la Iglesia, el lavadero, recorremos un poco el pueblo que tiene la cara muy bien lavada y un rato después nos montamos en el coche para volvernos a casa. El tiempo parece que se ha decidido a arreglarse un poco y ya empieza a ser hora de que se muestre un poco más benigna la primavera,