12 mar 2000

4-00. DIRECTA AL PICO DE MARCADAU. 12-3-2000.

Marcadau desde Bachimaña.

Balneario de Panticosa,  Bachimaña Inferior, Cola de Bachimaña Superior y Cara Sur.
12-03-2000.
Salida 09 h. Llegada 17 h.
Sol.
Fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.
 
Mapa de Marcadau procedente de Prames. Vía en amarillo.

            Anuncian para el mediodía del domingo 12 de Marzo la entrada de alguna nubosidad, pero ni siquiera lo creemos. Este año 2000 viene seco como no se recuerda otro desde que existen las estadísticas al respecto.

            El sábado por la tarde preparamos las mochilas dispuestos a disfrutar de un domingo enorme en el monte ya que íbamos a cenar en casa de los vecinos y consecuentemente suponíamos que se haría algo tarde para madrugar, la caminata se preveía larga y queríamos volver a casa pronto y con tiempo.

        A las ocho menos cuarto nos levantamos, antes de que suene el despertador. En media hora estamos comprando pan y sin perder tiempo nos vamos hasta el Balneario de Panticosa con poca circulación, tan poca como nieve debe haber en las estaciones de esquí.

 Argualas, Garmo Negro y Aguja de Pondiellos subiendo a Bachimaña. 6-11-05.
 
            Son las nueve cuando aparcamos junto a la Casa de Piedra a 1650 metros de altitud, y con las mochilas al hombro partimos por archiconocido camino en dirección norte.

            Subimos relativamente despacio y nos llegamos al Ibón de Bachimaña Inferior en hora y cuarto

La Sur de Marcadau desde la Orilla Oeste de Bachimaña. 28-8-10.
 
            La mañana es estupenda pero a 2200 metros de altitud la nieve que encontramos rodeando por el oeste el Ibón de Bachimaña Superior está como para poner atención en determinados lugares de cierto riesgo.

            Viramos al este abandonando la  huella que conduce a los azules y nos vamos a cruzar el Barranco del mismo nombre desechando el puente de nieve ya viejo y ruinoso para cruzar un poco más abajo.
            Paramos a comer un dulce, a coger agua y a sacar los piolets de la mochila. Son cinco minutos de descanso ya que Rosa no quiere parar para almorzar un poco a pesar de que son las once de la mañana y llevamos ya dos horas de camino.

            Continuamos en dirección nordeste para ir girando poco a poco al norte y enfrentarnos a la cara sur del pico. Para ello vamos atravesando las campas de falsos llanos situadas al norte del Ibón Superior de Bachimaña, con la vista en la, de momento, enigmática pared que tenemos que subir. Dudo mentalmente entre empinados neveros que no se sabe cómo estarán de duros, o espolones rocosos que no sabes si te cerrarán el paso con alguna pared erguida, o entre la erguida arista oeste y la nevada abajo y dentellada arriba arista este. Al final lo de siempre: arriba veremos y lo más seguro es que iremos por medio.

Marcadau desde las Balsas de Lumiacha. 6-11-05.
 
            Atravesamos el Barranco de la Canal de Pecico y puestos en la base del pico, el nevero se yergue poco a poco, nosotros ganamos altitud con él en busca de un espolón rocoso que se eleva entre dos corredores nevados. Los últimos 75 metros son bastante erguidos, nos enseñan la línea general de la pared y hay que hacer huella en serio.

            Alcanzado el espolón donde se encuentran  escalones de pradera alpina salpicados  de afloraciones rocosas oscuras, rojizas y muy descompuestas sobre el sustrato granítico del batolito de Panticosa, continuamos el ascenso de esta segunda parte, también en fuerte pendiente buscando vía, lo que se convierte en una tarea fácil, atractiva e interesante, es la magia de progresar en un terreno del que sabes que no hay camino, que no te vas a encontrar a nadie y que casi nadie va por allí.

            Rosa viene detrás tranquila y cansinamente, no es su día y me dirá luego que se acordó mucho de M’Goum. No pensaba yo que subía tan mal.

Detalle de la espléndida Cara Sur de Marcadau.13-8-06.
 
            El tramo rocoso nos subirá alrededor de 150 metros y, preveyendo el descenso por el mismo camino, coloco algunos hitos estratégicamente que pueden resultar, llegado el caso, de un valor inestimable; ya que perderse y consecuentemente embarcarse luego en una pared así es más sencillo de lo que a priori parece, puesto que se dan muchas vueltas en busca del mejor camino de los varios que suelen aparecer a cada momento.

            Al final la pared se toma un pequeño descanso, se arrellana un poco  vestida de nieve y nosotros aprovechamos para almorzar.

            Son las doce y cuarto cuando le digo a Rosa que en media hora estaremos arriba y con la duda de sí  nos ponemos los crampones o lo dejamos para unas afloraciones rocosas que hay un poco  más arriba nos metemos de nuevo con la pared que ha vuelto a ponerse erguida en el casquete somital del pico.

            Pero la nieve está buena, no ha entrado viento y a pleno sol se encuentra compacta y estupenda, tanto que creo que no vamos a necesitar los crampones.

            Hemos subido un tramo mixto y muy erguido y ya solamente nos queda el nevero somital en el que la pendiente supera de largo los 45 grados incluyendo la cornisa final que el viento del norte ha laminado  hacia esta cara sur.

En la Cima de Marcadau.
 
            Los dos últimos metros son verticales pero la nieve muy soleada y de gran densidad permite tallar escalones con la puntera de los pies de una resistencia a prueba de bombas. Cuando saco la cabeza por encima de la cornisa me llevo la sorpresa de que estamos en la Cima del Pico de Marcadau, un casquete plano de unos 8 metros cuadrados en el que convergen tres aristas. La plataforma de la cima está muy compacta y ascendemos a ella. Es la una menos cuarto cuando nos ponemos de pié sobre la cima. Estamos a 2727 metros de altitud.

            Allá abajo al noroeste se queda el Collado de Marcadau en el que hay un nutrido grupo de franceses,  suponemos venidos del norte, pues por este lado solamente hemos visto a una pareja que bajaba de los Picos del Pecho. Detrás el Falisé y la Gran Faxa con los Ibones de Pecico totalmente cubiertos de blanco y Punta Zarre. Girando hacia el oeste el Piedrafita y Los Infiernos. Hacia el norte Francia y el Valle de Marcadau con el Refugio Wallon al fondo, es la primera vez que lo vemos y al este muy próximo el Pico de Paterneille, el Macizo de Vignemale detrás y el inmenso Serrato dueño y señor de Bramatuero y Bachimaña un poco más al sur.

La Oeste de Marcadau. 13-8-06.
 
            Hacemos una fotografía, comprobamos que bajar hacia el Collado de Marcadau o de Panticosa tiene una pala fuerte, larga y muy orientada al norte, lo que nos puede traer alguna complicación y mucho tiempo que  supone cansancio, mi chica  no está para muchas jotas, y consecuentemente, decidimos volver por el mismo sitio aunque ella se quede sin ir al Collado de  Marcadau.

            No tenemos mucho más que hacer por lo que a pesar de que en la cima se está de cine decidimos salir pronto para abajo, la pared sur está muy recalentada y un arrastre de culo sería largo y muy peligroso.

Marcadau desde el Lac Nere. 14-8-06.
 
            Salimos antes de la una y cuarto y con cuidado descendemos la cornisa y el vertical nevero de la misma de espaldas al valle. Luego patinamos el rellano.

 Alcanzado el tramo rocoso el descenso se hace más relajado y el encuentro de los hitos que he ido dejando nos lleva para abajo sin inconvenientes dudas.

            Rosa baja cansada de piernas y poco segura, conoce las reglas de la hierba y de las rocas sueltas, pero en un momento pega un resbalón y marcha al suelo. Yo que voy unos metros delante buscando cómodos caminos en la pared como procedimiento de ganar tiempo que a mí me sobra, le pego un grito:

            -¡Rosaa! No sé para qué, pero es instintivo. E instantáneamente doy la vuelta pues bajaba cara al valle y de espaldas a ella e inicio unos pasos hacia mi derecha para detenerla.

            Entretanto ella se da la vuelta y se agarra a todo lo que aparece por sus manos. Caerá alrededor de tres metros y para agarrada a no sé qué, ahora que yo ya le echaba mano y no creo que se me hubiera pasado sin detenerla.

Bajo la Pared Sur de Marcadau.
 
            Se limpia las manos y los guantes de tierra y hierbas, se sacude el pantalón y repasa los repelones de los antebrazos. La evaluación resulta  satisfactoria: ¡Esta es mi chica!

            Luego entramos en el primer nevero, descendemos de espaldas al valle la parte más erguida ya que creo que es mejor para ella y después nos damos la vuelta y de la mano patinamos para abajo el nevero mientras la pendiente lo permite.

            A las dos y cuarto ya en el rellano y sobre unas pulidas rocas junto a la Canal de Pecico paramos a comer. Estamos alrededor de los 2250 metros de altitud y el rato está espléndido.

 Bramatuero Inferior bajando del Barranco de Pecico. 28-8-10.
 
            Media hora después, recogidas las polainas y colgadas sobre las mochilas reemprendemos el camino por nieve ya muy blanda y con abundantes trampas de nieve. Atravesamos el Barranco de Los Infiernos y ascendemos hasta alcanzar la huella que rodea al Ibón de Bachimaña Superior.

            La gente ha ido ya para abajo y la nieve está mejor que por la mañana. Tranquilamente pues llevamos un ritmo relajado nos llegamos hasta  el inicio de la Cuesta del Fraile que ahora será descenso por suerte.

            Delante de nosotros baja un grupo de gente que adelantaremos en el rellano antes de asomarnos a la Cubeta del Balneario.

            Nos cuesta tanto bajar desde el Ibón Inferior de Bachimaña como la subida por la mañana, así que a las cuatro y media llegamos al coche dando por liquidada una movida de 1100 metros de desnivel que a pesar de la poca nieve que hay este año ha resultado bastante pesada.

            Echamos un café con leche en el casino y a las cinco menos cuarto al coche y en casa a las cinco y media. 

27 feb 2000

3-00. MONTE NAVARIECHO. 27-2-2000.

Arista a Pastorón y Navariecha desde Toronzué.
 
Boca Este del Túnel de Cotefablo, Collado de Cotefablo, Arista Sur, Tronzue y Navariecho.
27-02-2000.
Salida 11 h. Llegada 16 h.
Sol.
Muy fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Navariecho procedente de Prames. Vía en amarillo.
 
            Febrero ha sido un mes seco a juego con el invierno 99/00.

             El día 27 es espléndido y mozo ya cuando a las diez y cuarto todavía estamos comprando el pan tierno en la panificadora.

            Nos llegamos a Biescas sin circulación y a la Salida del Túnel de Cotefablo aparcamos en el aparcamiento asfaltado. Si hasta Biescas había poca circulación, de allí para acá menos todavía. Aquí se refleja la importancia de la nieve para estos valles.

Ladera Oeste de Navariecho. 7-4-07.
 
            A las once menos cuarto, a 1428 metros de altitud y en dirección oeste comenzamos a caminar cuesta arriba y atravesando irresponsablemente el prado, como lo hace casi todo el mundo para encontrar los hitos del transitado camino, que siguiendo las huellas de una vieja pista abandonada; nos coloca, tras un repecho interesante, en lo alto de la loma bajo la que discurre el túnel

            Alcanzado este punto situado a 1586 metros de altitud, tomamos la dirección norte hacia los Puertos de Gavín y Linás de Broto siguiendo el trazado, todavía visible de la pista.

Tendeñera, Otal y Toronzué Navariecho desde Güé. 4-2-07.
 
            Pasamos un par de suaves lomas prácticamente en horizontal y alcanzamos el pequeño collado que sube desde la curva fuerte del inicio de la última parte del Puerto de Cotefablo por la Vertiente de Linás.

            La vieja pista desaparece a la vez que el camino se empina y se introduce en una zona de boj, enebro y genista que saca la cabeza del pinar de la ladera oeste naciente en el Barranco del Puerto.

Ripera, Tendeñera y Navariecho desde Toronzué. 15-2-13.
 
            Allí encontramos de nuevo el camino que nos depositará poco después en la abrasada pradera alpina junto a la valla de alambre de espino que sirve para delimitación de los puertos.

            Rosa se va quedando. Dice que está cansada de esquiar el jueves, un gran día de esquí en Formigal, con el que ella abría la temporada y quizás también la cerraba. Era nuestra particular celebración de la Semana Blanca.

Toronzué subiendo a Navariecho. 24-10-09.
 
            Atravesamos la valla hacia el Lado de Linás, más arriba pasamos junto al nevero de la antecima y diez minutos después alcanzo la Cima de Toronzue a 2260 metros de altitud cuando es la una menos cuarto.

            La arista prosigue en suave descenso hacia el norte y sin más continuamos adelante para superar una suave loma y afrontar un corto ascenso que nos deposita en la Cima de Navariecho a 2242 metros de altitud, cuando es la una y cuarto y lo que yo había calculado como una hora, se ha ido casi a hora y media. Al final han sido 925 metros de desnivel cuando habíamos salido de paseo.

Casquete Somital de Navariecho. 24-10-09.
 
            El mediodía sigue espléndido y toda Tendeñera a tono con la jornada. Contemplamos los verticales Paredones de la Cara Este de Sabocos, la enorme Pared del Mallo Las Peñas, el Ripera y la impecable Arista Sur de Tendeñera, lugar por el que ascendimos la última vez. Más al este las Paredes de Otal y Fenez ponen fin a la Cadena. Detrás está Ordesa impecable, Cotiella muy blanca y la Montañesa oscura como siempre. En la parte sur: Cancías, Oturia, Erata, Güé, Oroel, San Salvador y Cuculo, y cerrando el panorama Peña Blanca y Peña Telera.

La arrogante Cara Norte de Tendeñera desde Navariecho. 24-10-09.
 
            A media comida se levanta un poco de viento, casi imperceptible pero poco agradable para estos momentos. Luego nos recostamos sobre la hierba al sol, en un intento de evitar el vientecillo, pero no será posible y decidimos salir para abajo y así acabar con la molestia.

            Son las dos de la tarde cuando por idéntico camino comenzamos el regreso.

Collado Norte de Navariecho paso entre el Puerto de Yésero y el de Linás. 24-10-09.
 
            La vuelta a Toronzue es breve y agradable ya que Rosa recupera el calorcillo que le faltaba en la comida.

Pastorón y Toronzué desde Navariecho. 24-10-09.
 
            De Toronzué para abajo esquiamos el nevero y tranquilamente nos bajamos hasta la base de la pilona de alta tensión.

            Echamos un trago pues se ha hecho un poco de sed y luego continuamos en horizontal al encuentro del tramo de vieja pista que inicie el descenso final hacia el túnel.

            Por no dar un poco de vuelta alcanzamos la bajada atajando a través de un pasaje corto pero vestido de aliagas, genistas y espinos que estimulan decididamente las iras de mi señora. Suerte que ha sido ella la que ha sugerido la tan interesante variante.

            A las cuatro de la tarde llegamos al coche.

            Luego nos llegamos enseguida a Gavín para echarnos un trago en uno de los bares de la carretera, no sin antes dar una vuelta por la nueva urbanización que están levantando tras la iglesia y que tiene buena pinta

            A las cinco en casa de las abuelas. Más tarde habrá que ir a felicitar a la abuela Carmen en su 78 cumpleaños.

30 ene 2000

2-00. LAS GORGAS DE SAN JULIAN. 30-1-2000.

En las Gorgas de San Julián.

Parte alta de la Urbanización de Gratal Golf, Barranco de San Julián, Gorgas de San Julian y Ermita de San Julián.
30-01-2000.
Desnivel acumulado 150 m.
Distancia recorrida 3000 m.
Tiempo efectivo 01h.
Sol.
Muy fácil.
Actividad que se puede realizar en cualquier época del año.
Agua en las Gorgas pero es mejor llevarla.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Las Gorgas de San Julián procedente de Prames. Vía en amarillo.

            Corría el año 1979 cuando conocíamos las Gorgas de San Julián. Era con motivo de la boda que allí celebraron Adela y Alvarito Santolaria, Correas. Desde entonces no habíamos vuelto por allí. Alguna vez lo habíamos pensado y dejado para algún invierno en que las pésimas condiciones atmosféricas y las de la nieve desaconsejaran salir hacia el norte.

            El invierno 99/00 va estupendo en cuanto al tiempo y sin aspecto de cambiar, por lo que decidimos aprovechar la ocasión: mi abuela está recuperándose en San Jorge de uno de sus achuchones y aprovechamos el domingo 30 de Enero, para visitarla y darnos una vuelta y así caminamos un poco al mediodía.

            A la una menos cuarto estamos en el desvío de Arascués.

            Allí tomamos la carretera que rodea  al Gratal Golf y que conduce a la urbanización que están levantando al norte del campo.

            Recorremos algunas de las calles de la misma, contemplamos algunos chalets ya terminados y otros en construcción y llegados a la parte más alta nos metemos por una pista indicada  con carteles del belén que Peña Guara coloca cada año en Las Gorgas.

El Barranco de San Julián y Gratal detrás.
 
            Poco más adelante la pista se estropea y tras un paso áspero aparcamos el coche en un  almendral junto a la pista. Estamos sobre los 725 metros de altitud.

            Comenzamos a caminar a la una y media en dirección nor-noroeste y suavemente, por transitado camino pasamos las últimas fajas de labor que recordábamos. Vamos al encuentro del barranco que nace entre la Peña del Mediodía, el Cerro Caballo y el Pico San Julián.

Paredes del Barranco de San Julián 22-11-12.
 
            Se trata de un espléndido día soleado en el que las aromas del romero florecido ponen una decidida nota celestial en el mediodía del somontano.

            Alcanzado el Barranco de San Julián el camino se empina un poco entre crecidos bojes y abundante rosal silvestre y se encajona entre coloristas paredones calizos.

Interior en ls Gorgas de San Julián.

            Enseguida alcanzamos el receptáculo de las Gorgas de San Julián cuando son las dos de la tarde. Estaremos alrededor de los 900 metros de altitud. Allí se encuentra el Belén de yeso y un lugar que recordamos muy vagamente con el altar en el que se celebró la misa de la ceremonia y al fondo el estrangulamiento definitivo del barranco.

En el fondo de las Gorgas de San Julián.
 
            Un hilillo de agua baja del angostísimo y vertical corredor para encharcarse y servir de bebedero para las chovas y filtrarse inmediatamente  en las grabas del fondo.

Abandonando la Sala de las Gorgas de San Julián. 22-11-12.
 
            El ambiente huele a chova que mata. La verdad es que quedamos un tanto decepcionados y tras hacer una fotografía para el recuerdo salimos del fondo de las Gorgas.

La Ermita de San Julián en la base de las paredes. 22-11-12.
 
            Hemos visto gente por arriba y suponemos que irán hacia la ermita de San Julián, por el cartel que hemos localizado antes en el camino.

            Como son poco más de las dos y suponemos que no estará muy lejos, decidimos acercarnos hasta allí.

            En poco más de diez minutos alcanzamos la concavidad del paredón calizo oeste del barranco en la que se asienta la Ermita de San Julián situada a 950 metros de altitud. Son las dos y media.

Ermita de San Julián de Adriá. 22-11-12.
 
            Entramos en la ermita, contemplamos el aljibe que recoge las filtraciones de la roca y que han tenido que tapar para evitar que lo llenen de basuras, y tras cerrar la puerta  convenientemente nos disponemos a comer sobre la hierba de al lado al cálido sol de tan recogido lugar.

            A las tres de la tarde, tranquilamente nos volvemos hasta le coche cruzándonos con paseantes que van para arriba a matar la tarde, ya que el paseo no habrá movido más allá de 250 metros de desnivel.

            A las tres y media pasadas estamos cambiándonos de ropa junto al coche. Luego nos bajamos a Huesca y nos vamos a pasar la tarde de visita en San Jorge.

            La abuela se encuentra bastante bien dentro de lo que cabe. Ahora solamente queda esperar que tarde mucho en repetirse.

16 ene 2000

1-00. LAS ARROYERAS. 16-1-2000.

Arroyeras con la Pala de Ip de intrusa. 10-4-10.

Aparcamiento de Anayet, Barranco Culibillas, Rellano Lacustre de Anayet, Cara Norte y Arista Oeste. Descenso por el Tubo Norte.
16-01-2000.
Salida 10 h. Llegad 14 h.
Sol.
Fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Arroyeras procedente de Prames. Vía en amarillo.

El final de año 99 resulto atípico por culpa de la gripe, no nos despedimos ni del año ni del siglo marchando al monte. Terminamos las vacaciones con la sensación de que nos las habían robado.

            El  16 de Enero, no sabemos si subir a esquiar o marchar al monte pues el día se anuncia bueno a pesar de las terribles nevadas previstas para asolar al país.

            El sábado sale bueno y tras decidir que a pesar de que se espera poca gente en las estaciones de esquí, no vamos a subir a esquiar, ya que dicen que la nieve es poca y está de pena. Decidimos, por tanto, marchar al monte.

Con el sol ancho patalero y las prisas de quienes nos adelantan nos subimos hasta el Corral de las Mulas.

En el aparcamiento de Anayet hay pocos coches a las diez cuando llegamos nosotros. Nos ponemos las polainas, nos echamos las mochilas a la espalda y con las raquetas en la mano comenzamos a andar quince minutos después.

Barranco Culibillas.

Tras la Silla de Anayet nos colocamos las raquetas e iniciamos el camino a 1700 metros de altitud  y en dirección sudoeste al encuentro del Barranco de Culivillas progresando primero por nieve pisada, para tomar a continuación una huella compartida por caminantes y esquiadores, que es la que vamos a llevar.

La mañana es espléndida y el sol nos acompaña cuando atravesamos el barranco y el camino se orienta hacia el oeste, valle arriba. Delante de nosotros suben dos.

La nieve está estupenda y como hay huella hecha se debe ir mejor sin raquetas, pero por no cargar con ellas las llevamos puestas.

Unos pasos estrechos junto al barranco nos llevan, a continuación, a atravesarlo para proseguir ya por su orilla izquierda.

Frente a la Punta de la Garganta alcanzamos a la pareja. Se trata de un guía con su cliente que conoce a Javier Lafita.

El Cerrojo de Anayet. 10-4-10.

Les dejamos y proseguimos adelante juntándonos con  cuatro esquiadores que vienen desde el Portalet. Con ellos, pues llevamos ritmos parecidos, subimos el resalte final que nos deposita en la Cuenca Lacustre de Anayet sobre los 2200 metros de altitud.

La Norte de Arroyeras desde el Rellano de Anayet. 11-1-09.

Alcanzado el llano viramos suavemente y por nieve profunda hacia el sudoeste para ir al encuentro de la huella que transita claramente por la Cara Norte del Pico de las Arroyeras.

En una roca, cuando ya alcanzamos la huella que ha subido directamente desde debajo del último resalte por el corredor norte, paramos a dejar las raquetas y a comer unos dulces.

Rellano Lacustre de Anayet y Arroyeras. 10-4-10.

Los que suben delante, algo atrancados según parece, hacen huellas con esquís y andando. Me he dado cuenta de ello y lo vamos a aprovechar.

Mientras comemos los dulces un grupo de esquiadores que sube directamente desde abajo nos alcanza. Con ellos, aunque cada uno por su sitio, proseguimos para arriba al encuentro del collado al que ya han llegado los de delante.

La Oeste de Arroyeras desde el collado.

En el penúltimo resalte se les complican las cosas a los esquiadores y nosotros nos echamos para arriba. Cogemos algún tramo de nieve dura con poca huella pero alcanzamos fácilmente el Collado Norte de las Arroyeras situado a 2415 metros de altitud cuando son las doce y media.

Allí hay dos pares de esquís clavados y gente que sube la soleada y empinada pala orientada al sudoeste.

Unos pasos de hielo al abandonar el collado nos aconsejan poner los crampones: es el mejor lugar en el que jamás hayamos puesto los crampones: al sol, sin viento, de llano y con rocas que utilizamos de calzador; podemos hacerlo sentados. Bueno, recuerdo el día que nos los pusimos para pasar el Glaciar de la Cara Norte del Perdido en busca del Collado del Cilindro, pero ni hacía sol, ni las teníamos todas con nosotros en aquella ocasión.

Diez minutos más tarde, pasamos el tramo de hielo que ya no volverá a aparecer, y por cualquier parte nos subimos la empinada pala, que nada tiene que ver con la idea que teníamos del pico, y diez minutos después, tras subir alrededor de 150 metros de desnivel, alcanzamos la Cima del Pico de las Arroyeras situado a 2573 metros de altitud cuando es la una menos diez.

Cima de Arroyeras.

Allí están los cuatro que han subido delante.

¡Buen trabajo! Les digo. Me contestan que porque a uno de ellos no se le pegaban las pieles de foca.

Otras veces ha sido al revés. La verdad es que ha resultado ser una cómoda subida de escaleras.

Escarra y Pala de Ip desde Arroyeras.

Rosa no quiere comer ya que prefiere hacerlo más abajo. Por tanto, echamos un trago de agua mientras charlamos y contemplamos la dilatada vista que nos ofrece el, todavía para nosotros, dudoso oeste; intercambiamos unas fotos y casi a la vez, quince minutos después, nos vamos para abajo.

El descenso a buen ritmo y por buena nieve nos lleva al collado. Con los crampones puestos, ni el hielo del collado ni la nieve dura de debajo en el inicio del corredor tienen historia.

            Alcanzamos el rellano en el que hay un   nutrido grupo de esquiadores y continuamos corredor abajo al encuentro de las raquetas.

            Nos quitamos los crampones y nos ponemos las raquetas al objeto de practicar, ya que creemos que, con la excepción  de la parte de corredor que vamos a bajar y que no hemos pisado todavía, iríamos mejor sin nada.

            Con las raquetas puestas continuamos bajando el corredor. Poco después nos adalantan los cuatro de arriba que se van por la ladera derecha del valle, mientras que nosotros continuamos de frente para abajo para acabar todo el corredor y alcanzar el valle principal y al sol que todavía da allí en una roca sobre la que nos sentamos para comer. Son las dos menos diez.

El Tubo Norte de Arroyeras desde el Barranco Culibillas. 10-4-10.

Comemos con cierta prisa para ganarle al sol en su declinación y veinte minutos después, tras habernos echado un buen trago de café con leche caliente del termo metálico que nos hemos regalado para reyes, continuamos para abajo.

Siguiendo aproximadamente el mismo camino que hemos llevado a la subida, ahora trilladísimo,  nos llegamos al cruce del barranco y poco después a la Pista de Esquí de Anayet, que, por cierto, sigue con una nieve polvo estupenda.

Barranco Culibillas desde Campo Troya. 13-4-06.

No hay colas en la cuatriplaza  cuando nos quitamos las raquetas al final de la nieve en el aparcamiento de Anayet.

Son las tres y media cuando llegamos al coche tras dar alguna vuelta que otra para encontrarlo.

Damos una vuelta por la zona de servicios y descanso de la estación contemplando la nueva pista de debutantes que han hecho y a las cuatro cogemos el coche y nos vamos poco a poco para abajo sin prisas.

El día sigue estupendo, ha sido un regalo del invierno al que nosotros le hemos añadido 900 metros de desnivel, con lo que hemos conseguido tener un día completo de montaña. No ha sido la ya acostumbrada despedida del 99 en la montaña, pero en cambio ha sido un estupendo comienzo del 2000

8 dic 1999

14-99. EL ANZOTIELLO. 8-12-1999.

Mallo Gorreta y Anzotiello desde la Foya de Gamueta. 27-11-11.

Pista del Barranco de Gamueta, Norte del Mallo Paco y Arista Oeste.
08-10-1999.
Salida 10 h. Llegada 16 h.
Sol.
Fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Anzotiello procedente de Iberpix. Vía en amarillo.
 
            Había nevado muy pronto en este Otoño 99 pero poca cosa y el enorme Acueducto de la Inmaculada-Constitución nos llena el Pirineo de gente a falta de nieve. Por lo tanto, decidimos no ir a esquiar pero al menos marchar al monte el día 8 último del puente. El tiempo está bien y decidimos marchar a la zona de Ansó: una vez al año vamos al “lejano oeste.”

Nos levantamos a las siete y media, a las ocho y media nos vamos a por los 90 kilómetros de carretera y pista que nos esperan: una pesadez de categoría.

Es cosa rara, pero no me pega el sueño. Subimos por Hecho, con toda la carretera nueva y pasando hacia el Valle de Ansó hay un poco de humedad en la misma, fundamentalmente en algunas curvas, pero con cuidado no hay ningún problema.

De Ansó a Zuriza encontramos alguna mancha de rosada y en el cámping nos vamos, por error hacia Tatxeras. Son 3 kilómetros de hielo que hacemos por las rodadas y con muchísimo cuidado.

Cuando llegamos al final, me doy cuenta de que hemos errado el camino, que deberíamos haber ido hacia Linza y 3 kilómetros más arriba entrar a la derecha a la pista del Barranco de Gamueta.

Entrando a la Pista del Barranco de Gamueta. 27-11-11.
 
Volvemos con el mismo cuidado, despacio pero a tope. Suerte que no hay tráfico, pues en estas condiciones, cualquier contingencia se te lleva una eternidad.

Llegados de nuevo al cámping tomamos la carretera correcta, asfaltada en su primer tramo, y 3 kilómetros más adelante en medio de la curva más helada de todas, aparcamos orillando el coche a la entrada de la Pista del Barranco de Gamueta.

Estamos a 1290 metros de altitud. La nieve lo llena todo por lo que nos ponemos las raquetas y con las mochilas a la espalda salimos pista adelante en dirección este cuando son las diez y media.

Detalle del Barranco de Gamueta desde el final de la pista. 27-11-11.
 
Por la orilla izquierda del barranco, en dirección este, discurre la pista que en suave ascenso penetra valle adelante a lo largo de un par de kilómetros. Nosotros por ella nos llegamos hasta el final de la misma, acompañados de las huellas de un grupo y de un solitario par de raquetas. Podríamos haber ido por la huella sin las raquetas, pero con ellas se camina bastante bien.

Media hora después nos vamos continuando a la izquierda del barranco. Seguimos las huellas de las raquetas.

El camino elegido transita el hayedo e inmediatamente se pone de pie. La pendiente es fuerte, pero como la nieve no está muy dura, con cuidado subimos bastante bien.

Será un tramo de cerca de 200 metros de desnivel el que nos permitirá abandonas el hayedo y salir al sol del limpio puerto en su ladera sur completamente limpia de nieve en contraste con la ladera norte prácticamente llena de nieve.

Anzotiello desde la Foya Gamueta. 27-11-11.
 
Ascendemos una suave loma apartándonos de las Foyas de Gamueta y alcanzamos la divisoria del Barranco de las Eras con el de Gamueta.

Recorremos la divisoria en dirección este hasta que se funde en el valle y paramos al sol para almorzar un poco. Son las doce del mediodía.

Media hora después, tras calzarnos los crampones, nos vamos tranquilamente un poco al sur para atacar el resalte por un dorso frontal vestido con poca nieve, por el que suponemos que podremos subir bastante bien.

Anzotiello, Gorreta y Mallo Acherito. 11-6-11.
 
Cien metros más arriba sorteamos fácilmente una barrera rocosa, atravesamos una terraza inclinada y vestida de nieve profunda y entre pasos fáciles por terreno misto alcanzamos la parte superior del resalte, en el que nos ha vigilado largamente un precioso buitre leonado.

Él emprende el vuelo aburrido de que tardemos tanto en llegar y nosotros, por fin alcanzamos la dilatada planicie, ligeramente elevada hacia el este, a cuyo extremo más elevado nos dirigimos.

Anzotiello Y Gorreta desde Quimboa Alto. 11-6-11.
 
Buscando la nieve menos profunda y más resistente nos alargamos algo más de un kilómetro, ascendiendo finalmente la loma terminal que no tendrá más allá de 50 metros de desnivel en la parte final.
 
Son las dos menos veinte cuando alcanzamos el Hito de Piedras del Pico Anzotiello situado a 2202 metros de altitud. Desde aquí contemplamos divinamente el Estriviella y los lóbregos Paredones de la Sierra de Alano al sur; al norte la Mesa de los Tres Reyes; al oeste, muy al fondo se adivina más que divisa la conocida Cara Sur del Orhi, se trata de la vista que del pico se tiene subiendo al Puerto de Larrau. Mucho más cerca y al nor-nordeste el Mallo Gorreta, La Gorreta de Gabatxos, La Foya Gamueta y el Chinebral de Gamueta.

El Collado de Anzotiello sobre el Extremo Este de Quimboa Alto. 11-6-11.
 
El día está estupendo cuando nos damos la vuelta sobre nuestros pasos y siguiendo la huella que hemos trazado nos vamos hasta el inicio de la pared. Aprovechando que llevamos los crampones puestos y que la nieve nos sostiene bien, nos vamos para abajo buscando la nieve y en un momento nos llegamos al lugar que hemos almorzado

Desde Maz: Chinebral de Gamueta, Gorreta de Gabachos, Mallo Gorreta y Anzoniello. 25-8-13. 
 
Son las dos y media y decidimos comer antes de continuar con el descenso, ya que aquí al sol puede ser uno de los mejores lugares de los que podamos encontrar en el descenso.

Anzotiello subiendo a Quimboa Bajo. 11-6-11.
 
Estamos al sol, pero de cuando en cuando, un ligero vientecillo, no demasiado cálido, nos invita a abreviar con el asunto.

Anzotiello desde cerca de Quimboa Alto. 27-11-11.
 
A las tres menos diez reanudamos el descenso siguiendo nuestras propias huellas que han resultado ser bastante buenas.

Refugio de la Plana Diego y Manchoya. 27-11-11.
 
Media hora después alcanzamos la pista tras el fuerte descenso junto al barranco. Luego ya, tranquilamente y a ritmo descendemos la pista  llegándonos al coche a las cuatro menos diez cuando ya no hay nadie aparcado. Había dos coches cuando hemos llegado, pero no hemos visto a nadie en todo el día.

Han sido 900 metros los que hemos movido, pero a pesar de la nieve, gracias a las raquetas, lo hemos hecho muy bien y sin demasiado esfuerzo.

Barranco de Gamueta desde la cabecera. 27-11-11.
 
Recogemos los bártulos en el coche y dando la vuelta en la carretera, que aquí está hecha un cristal, nos vamos a por el asfalto.

La tarde que todavía está soleada, se quiere arañar un poco.

Rellano de la Fuente de los Clérigos y Barranco Gamueta. 25-8-13.
 
En Puente la Reina nos encontramos con la marabunta  que abandona el Pirineo al final del puente. Terminamos con ganas de abandonar la riada  y eso que la carretera es mala y que la autovía se retrasa a pesar de la presión de los vascos y navarros.