18 may 2026

47-26. CAMI DE CAVALLS E. 5. CIUTADELLA-CALA MITJANA. 9-5-2026.

Es una pena de día para cala Macarelleta.

Ciutadella, Cala Blanca, Faro del Cap de Artrutx, Son Xoriguer, Calas Macarelleta, Macarella, Galdana y Mitjana.

09:05-2026.

Desnivel acumulado 300 m.

Distancia recorrida 33000 m.

Tiempo efectivo de marcha 09:30 h.

Mixto.

Fácil.

La lluvia también es fricción más allá de la longitud de la etapa propuesta, te hace perder tiempo y te amenaza con su posibilidad a la hora de vivaquear pero con algo de nubosidad y poca lluvia realmente ha resultado una etapa muy llevadera.

El agua hay que llevarla, se puede coger en Ciutadella o comprarla fundamentalmente en Galdana.

Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Ciutadella-Cala Mitjana procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Sobre blandito colchón, ya nos tocaba, dormimos bastante bien pero siguiendo con la misma línea, lo hacemos a tramos y en los duermevelas hacemos votos para que a partir de ahora cesen las molestias que nos acosan.

            De cualquier forma a las seis de la mañana estamos despiertos y nos incorporamos al 9 de Mayo de 2026.

La única fuente que vimos en Menorca.

            Desayunados y con las mochilas sobre los hombros nos echamos a las calles de Ciutadella cuando son las siete menos cuarto. Hay que comenzar a caminar pronto ya que aunque la distancia convencional del Cami de Cavalls en la Costa Sur de Menorca es un poco más corta que la Norte, tenemos por delante una media de alrededor de 30 kilómetros diarios.

El Puerto de Ciutadella en el recorrido turístico de salida de la ciudad. 

            Hay que avanzar hacia el fondo del Puerto de Ciutadella y callejear un poco al sur por el casco antiguo de la ciudad para pasar por la única fuente que hemos visto en la isla y que se encuentra adosada al Real Alcázar, luego por la Plaza des Born para salir al sur hacia la Cala des Degollador.

            La mañana está algo nublada coincidiendo con las predicciones que manejamos pero no se camina mal con la moral del que es sabedor de que la mitad de nuestro reto ya ha pasado.

En Cala Degollador.

            Siguiendo balizas de calles nos llegaremos a Cala Santandria para rodearla largamente por sus dos lados y continuando muy cerca del agua por un paseo que lleva el mar al oeste y las urbanizaciones al este, nos llegamos a Cala Blanca tras un par de horas de camino.

            Allí abandonamos las zonas edificadas y proseguimos por un terreno virgen, pedregoso y muy llano, en el que iremos tocando las pequeñas calas de esta zona acantilada, el Faro de Cap de Artrutx todavía queda lejos pero ya lo vemos.

Cala Santandria.

            La mañana sigue con bastante nubosidad que facilita nuestro caminar que haremos persistentemente hasta que, cuando van a ser las diez, entramos en la urbanización. Rosa continúa directamente al faro y nosotros entramos a la misma en busca de un supermercado que hemos localizado.

            Compramos agua aunque llevamos y nos embarcamos para volver. Son las diez y cuarto cuando alcanzamos el Faro de Cap de Artrutx situado en el extremo sudoeste de la isla.

El camino es muy pedregoso pero aparecen algunos tramos con algo de tierra.

            También cerrado lo fotografiamos y cambiando la dirección sur por la oeste continuamos por la orilla hasta que enseguida nos sentamos en un banco a almorzar.

            Nos hemos chupado la primera parte de nuestra etapa de hoy con alrededor de 13 kilómetros y que el personal acostumbra a saltarse, al igual que el Tramo de Punta Nati a Ciutadella, pero nosotros hemos venido a caminar.

Acercándonos al Faro de Artrutx.

            Rebasamos Son Xoriguer y entramos de nuevo en una zona virgen bajo la amenaza de la nubosidad hasta que poco después, no sabría precisar, comienza a llover. Son unas gotas gordas que entre que paramos, sacamos las capas y nos las ponemos nos mojamos algo.

            Cuando estamos cubiertos cesa en intensidad la lluvia y nosotros proseguimos. Un cuarto de hora después, ha dejado de llover, nos quitamos las capas y sin recogerlas continuamos camino ahora pisando charcos y no sabiendo cómo evolucionará el asunto pues nos queda una buena parte de nuestra prevista jornada.

El Faro de Artrutx con mucha nubosidad.

            Cambiamos el terreno pelado de vegetación  por un tramo de bosque para, alrededor de las doce y cuarto, cruzar el Arenal de Son Saura por una larga pasarela de madera. Entonces hemos de volver a poner las capas pero será algo testimonial; no queremos volver a mojarnos pues nos estamos secando con la brisa y la temperatura que tenemos.

            La nubosidad se aclara un poco cerca de Cala Turqueta y nos sentamos a comer, es la una y cuarto. Media hora después continuamos por terreno boscoso y camino menos pedregoso y más amplio que nos lleva enseguida a Cala Macarella.

Hay algo de oleaje hacia Cala En Bosc.

            Antes, hay que dejar el GR para visitar la Cala Macarelleta a la que entramos por un pasaje estrecho. Hacemos unas fotos aunque sea una pena en un día como este, ya que se trata de una de las calas más bonitas de toda Menorca. Van a ser las cuatro menos cuarto.

Cala En Bosc tiene puerto privado.

            Para pasar a Cala Macarella hay unas escaleras sobre la roca pero nosotros preferimos no correr riesgos de embarque y volvemos por el mismo camino al lugar donde hemos dejado las mochilas. Cinco minutos después y por una pista terrosa con alguna remodelación, coincidimos con el camino de las escaleras y tras un descenso breve llegamos a Cala Macarella cuando son las cuatro de la tarde.

Cuando nos ponemos las capas ya nos hemos mojado

            El lugar está a la sombra ya, se puede vivaquear como habíamos previsto  pues  además hay un chiringuito pero… Juan propone continuar en busca de algún lugar más soleado y como sabemos que Cala Galdana está cerca y hay servicios de todas las clases pues continuamos. Así tomamos adelanto al programa. Descansamos un poco y continuamos cuando son las cinco

Hay que continuar hacia Son Saura pero sin retirar las capas

            Una subida mediante escaleras de madera nos saca del fondo de la cala y a su término, un rellano en el pinar  por el que van y vienen paseante y bicicleteros se alarga siempre al oeste durante un kilómetro largo para descender de nuevo todo lo que habíamos subido.

            Cerca de la cala, nos sentamos en un lugar discreto para descansar un poco y cenar. Estaremos alrededor de una hora.

Vallas y puertas también en la Sur de Menorca.

            A las siete llegamos a Cala Galdana que tiene adosada una urbanización con servicios de todas clases en una zona algo ajardinada pero nosotros no necesitamos más que un lugar que nos pueda salvar de la lluvia en caso de que se produzca.

            Dejamos las mochilas junto a la Cruz Roja y nos vamos a ver cómo está el patatar. Hay un par de sitios que no son del todo del agrado de mis chicos y visto lo visto decidimos continuar camino a ver qué sale, aunque a este paso no sabemos si terminaremos o no la etapa.

Acantilados en Cala Macarella.

            Caminamos buscando alrededor de un kilómetro para llegar a Cal Mitjana, no vemos nada que nos interese y cuando llegamos a la cala, en su parte oeste hay una casita de pescadores con un banco y un techo que ni colocado exprofeso para nosotros.

Matricaria o Chamomila cerca de Cala Galdana.

            Van a ser las nueve de la tarde-noche, la casita está cerrada a cal y canto y el suelo de mortero de la terraza va a ser perfecto para nosotros. Dormiremos con la música del oleaje y con algún riesgo de que si la mar se embravece igual nos remoja pero… será perfecto: nos ha tocado el Bingo.

Nuesttro vivac en Cala Mitjana.

            Alrededor de las nueve y media nos ponemos horizontales después de una jornada larga en tiempo y en distancia recorrida ya que habremos hecho  alrededor de 33 kilómetros y con un desnivel que se habrá ido a los 300 metros y no podemos pedir más después del chaparrón de media mañana.  Bueno si, sería perfecto si los pies dejaran de darnos la lata.

                Otras actividades en la zona:
Cami de Cavalls E. 1. Mao-Cala de Caldes. 5-5-26.
Cami de Cavalls E. 2. Cala de Caldes-Playa de Cavallería. 6-5-26.
Cami de Cavalls E. 3. Playa de Cavallería-Cala Morell. 7-5-26.
Cami de Cavalls E. 4. Cala Morell-Ciutadella. 8-5-26.

             

 

 




17 may 2026

46-26. CAMI DE CAVALLS E. 4. CALA MORELL-CIUTADELLA. 8-5-2026.

Hacia Punta Nati hay un desierto de piedras con ovejas desperdigadas. 

Cala Morell, Faro de Punta Nati, EDAR de Ciutadella, Calespiques, Torre del Ram, Cala en Blanes, Puerto de Ciutadella, Albergue Xubec.

08-05-2026.

Desnivel acumulado 200 m.

Distancia recorrida 23500 m.

Tiempo efectivo de marcha 06 h.

Mixto.

Fácil.

Con nuestra cuarta jornada que en realidad han sido tres y media, terminamos la Zona Norte del Cami de Cavalls y disponemos de casi un día para recuperar fundamentalmente nuestros pies que están pagando el peaje de los más de 100 kilómetros caminados ya que nada en este mundo es gratis. A nuestro favor, que llegados hasta aquí se han disipado nuestras dudas acerca de si estaríamos en condiciones de finalizar nuestro proyecto, no olvidando que “hasta el rabo todo es toro.”

De Cala Morell a Ciutadella no hay agua por lo que habrá que llevarla desde el comienzo. No creemos que haya demasiadas posibilidades pero en la Zona Antigua del Puerto de Ciutadella veríamos una fuente con agua, lo que es un asunto para nota.

Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Cala Morell-Ciutadella procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            En nuestra suite de Cala Morell nuestra discreción nos permite pasar inadvertidos de los pocos coches que transitan la calle cuando ya estamos horizontales. Llueve intermitentemente y solo en algunos momentos se ve alguna estrella en otra noche que también resultará larga hasta que un poco pasadas las seis nos levantamos al 8 de Mayo de 2026.

            Desayunamos, enmochilamos todos nuestros enseres y dejando el lugar escrupulosamente igual que lo encontramos pues es nuestra costumbre buscamos el GR223. En el lugar que lo abandonamos ayer. Son las siete.

Inicamos la jornada sobre una zona de vegetación próxima a los acantilados.

            La mañana está pelín nublada pero esa nubosidad no nos preocupa ya que hoy tenemos por delante poco más de media jornada y pasaremos la tarde y la noche en un albergue de Ciutadella.

            El camino que es pedregoso desde el principio se alarga al oeste transitando una zona arbustiva que enseguida nos va a abandonar sometida a la presión de la piedra, lo que no es buena noticia para los pies pero a cambio el terreno es muy llano con lo que compensamos.

No parece que cojan caracoles por aquí.

            Se trata de un recorrido de siete kilómetros largos de camino que transcurre alternativamente por tramos con vistas a la costa acantilada y otros de interior aunque realmente no estamos lejos de la costa.

            Siempre acompañados de las imperdibles paredes de piedra, vamos atravesando porteras y visualizando balizas que ahora pertenecen a la etapa 9. Como nota diferencial empezaremos a ver ovejas diseminadas que rapan los retazos de hierbas establecidos entre piedras y que hoy están húmedos lo que les debe compensar de la falta de agua.

En semejante rellano enseguida vemos el Faro de Punta Nati.

            Hemos comenzado a caminar a las siete y dos horas después alcanzamos la Carretera de Acceso al Faro de Punta Nati que viniendo de Ciutadella, a partir de allí, se convierte en pista entre dos hiladas de paredes.

            Rosa sentada en unas piedras pasa de faro que, por cierto, se ve perfectamente y además tendrá el acceso cerrado y se queda a descansar sus maltrechos pies. Juan y yo nos alargamos sin carga aproximadamente medio kilómetro para hacerle unas fotos y volvernos sin más en poco más de cuarto de hora.

Muros y cabañas de piedra para el ganado.

            Reunidos, cruzamos la carretera y tomamos el camino que ya hace un rato se había orientado al sudoeste y que seguirá girando para orientarse al sur, igual de pedregoso que el de tramos anteriores y también llano pero mi chica lo arregla con otro ibuprofeno y pelillos a la mar que no está lejos.

Costa acantilada en Punta Nati.

            Tenemos en el horizonte el perfil de algunas edificaciones que por la distancia nos invitan a pensar que puede ser Calespiques pero no, pues algo antes de llegar en lugar de continuar con un suavísimo ascenso, faldeamos  por el oeste el Bajoli que es una prominencia acotada sobre los 100 metros y enseguida alcanzamos el EDAR de Ciutadella. Previamente y sobre las diez y cuarto nos hemos sentado en unas piedras para almorzar, será una media hora tras la que mi chica sale revitalizada advirtiendo el ya próximo final de nuestra etapa.

Llegando al Faro de Punta Nati.

            Allí tomamos la carretera de acceso que abandonaremos poco después para recorrer otro tramo de camino pedregoso que nos acerca al Pont d’en Gil para que fotografiemos el puente natural sobre la superficie del agua. Es la atracción de la ciudad y el personal hace la excursión para verlo. Son las once y media.

Detalle del Faro de Punta Nati.

            Enseguida alcanzamos un primer gran edificio con aspecto de hotel que es un auténtico adefesio y comenzamos a callejear primero por la Urbanización de Calespiques, luego Torre en Ram y finalmente Cala en Blanes con un callejeo de 2’5 kilómetros que se hace bien gracias a las balizas rojiblancas colocadas casi exclusivamente en los postes de las señales de tráfico.

Enormes paredes en Punta Nati.

            Alcanzamos la Cala en Blanes por su fondo cuando son las doce y tras recorrerla por su orilla este continuamos con un paseo marítimo que serpentea rodeando pequeñas calas rocosas muchas de ellas sin acceso y donde el baño puede ser muy peligroso por el oleaje; bueno, es una de esas zonas que en el siglo pasado eran costas vírgenes pero que aquí y en este, tiene el lado interior poblado de parcelas seguidas, de buena extensión y la mayoría con piscina que suponemos de agua salada.

Menos mal que aparecen tramos con un poco de tierra. 

            Parece ser que se trata del nuevo estilo de vida que se ha querido implantar en la isla, por cierto vendida a extranjeros que teniendo el dinero por castigo, se han dicho eso de que no quieren más a cambio de tranquilidad. ¡Joder que facilona es la tranquilidad con pasta para aborrecer! Nosotros les vamos a vender el país para pillar pasta y cuando se acabe, que se acabará pues ya nos hemos chupado la de los abuelos y los padres, ya viviremos de alguna subvención.

Faldeando Bajoli por el oeste.

            Poco después alcanzamos la Bocana del Puerto de Ciutadella mientras vemos al otro lado una parte de nuestro camino de mañana y avanzando por callejas que recorren su orilla norte, pasamos el puerto deportivo y ponemos en marcha el navegador para que nos lleve al Albergue Xubec cuando estamos a 600 metros del mismo.

            Es la una del mediodía cuando llegamos. Nos reciben, nos dan las claves necesarias, pagamos la tasa turística que es un robo ya común y nos subimos a nuestra habitación: hemos llegado una hora antes de lo previsto y por tanto miel sobre hojuelas.

Preciosa flor de alcaparra cerca de Ciutadella.

            Todo estaba calculado y con ese guion nos duchamos con gula placentera, hacemos un poco de colada que tenderemos en la terraza para que seque y nos sentamos en la mesa de la misma para comer. Previamente me he escapado a un super a comprar unas cervezas frescas, un poco de pan tierno y unas naranjas.

En el Pont d'en Gil.

            Luego para reposar la comida nos ponemos horizontales en la cama y controlamos que no nos vuele ninguna ropa hasta que alrededor de las cinco y media  nos daremos un paseo hasta el Mercadona del pueblo que está en un polígono junto a otros de su especie para hacer la compra para los tres días siguientes ya que tenemos costumbre de sus productos. También compramos lo que nos apetece para la cena, entre otras cosas frutas, ensaladas, paella, cervezas, aceitunas, espárragos y algunos dulces.

Ya en la zona de las urbanizaciones llegamos a Cala en Blanes.

            Alrededor de las seis y media vueltos al albergue nos preparamos la cena en la cocina que tiene todo lo necesario y la liquidamos tranquilamente pues estamos solos.

            Luego recogemos la ropa seca, preparamos las mochilas y nos empiltramos antes de las nueve para tratar de olvidar los 23’5 kilómetros de nuestra jornada y los alrededor de 200 metros de desnivel que hemos acumulado hoy.

El Real Alcázar desde el Puerto de Ciutadella.

            Hemos terminado la Parte Norte del Cami de Cavalls y a nosotros nos salen algunos más de los kilómetros oficiales pero claro, esos no se embarcan y mejor para ellos, nosotros no tenemos nada mejor que hacer que meternos en las camas para dormir con los puños prietos.

            Otras actividades en la zona:
Cami de Cavalls E. 1. Mao-Cala de Caldes. 5-5-26.
Cami de Cavalls E. 2. Cala de Caldes-Playa de Cavallería. 6-5-26.
Cami de Cavalls E. 3. Playa de Cavallería-Cala Morell. 7-5-26.

            Para ver la Continuación.

 

 

           

             

           

 

 

           

 

16 may 2026

45-26. CAMI DE CAVALLS E. 3. PLAYA DE CAVALLERÍA-CALA MORELL. 7-5-26.

Saliendo de Cala Barril. 

Playa de Cavallería, Calas Mica, Binimel-la, Pregonda, Barril, Calderer, Pilar y Sa Bombarda, Aparcamiento de Algairens y Cala Morell.

07-05-2026.

Desnivel acumulado 750 m.

Distancia recorrida 29000 m.

Tiempo efectivo de marcha 07:45 h.

Mixto.

Fácil.

Cuando te imaginas el Cami de Cavalls piensas cándidamente en un paseo llanito de cala en cala y eso solamente es media verdad pues sí vas de cala en cala pero lo de llanito es una trampa saducea. En nuestra etapa de hoy y aunque  no es fácil estimar creo que habremos acumulado un desnivel cercano a los 800 metros y eso comienza a ser palabras mayores. La calificación de ser la zona más dura de la circular es muy justa.

En esta etapa no hay agua y hay que llevarla. En nuestro caso fueron 9 litros desde Fornells hasta Morell. Fueron alrededor de 37 kilómetros y tuvimos sobrada pero también hay que decir que nosotros estamos acostumbrados a pasar con poca agua.

Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Playa de Cavallería-Cala Morell procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Son pasadas las seis de la mañana cuando nos incorporamos del saco ha amanecido, todo está bastante húmedo como en la mañana anterior, la noche ha sido larga y hemos dado abundantes vueltas ya que la dureza del suelo se lleva regular con los huesos de nuestras caderas.

            Volvemos al lugar donde cenamos para preparar el desayuno que liquidamos enseguida y tras recogerlo todo nos echamos las mochilas a las espaldas y nos ponemos en camino cuando son las siete menos cuarto con un descenso breve al este para seguir recorriendo las calas del norte de la isla. Es la zona más natural por menos transformada de la isla lo que supone también la carencia de servicios.

Comenzamos la jornada acercándonos a Cala Mica.

            Enseguida y a través de un terreno con poca vegetación y algo escabroso alcanzamos la Cala Mica que atravesaremos para salir de ella por una pasarela tras la que comienza el primero de los ascensos consistentes de la jornada sobre terreno de escasa vegetación. Alcanzado un punto alto descendemos  en busca de la Cala Binimel-la a la que llegamos por unas escaleras.

            En las calas no acostumbra a haber balizas por lo que si no ves el camino de salida puedes embarcarte como nos sucede a nosotros. Tomamos una pista que inicia un rodeo al arenal de la cala y como no esperamos balizas continuamos hasta alcanzar un restaurante con un gran aparcamiento.

En las inmediaciones de Cala Binimel-la.

            Vamos, venimos; volvemos a ir hasta que al final del aparcamiento encontramos un cartel direccional hacia Cala Pregonda y allí nos reorientamos, encontramos las pasarelas de madera que no habíamos visto y proseguimos tras una media hora larga y alrededor de un par de kilómetros ambos inútiles pero eso también tenemos que afrontarlo pues forma parte de la fricción.

             Salimos de la cala remontando una prominencia que se está haciendo habitual hoy y poco después alcanzamos la Cala Pregonda  con sus edificios blancos en el extremo norte de la cala a los que no llegaremos ya que un nuevo ascenso nos lleva a coronar otra prominencia desde la que invariablemente descenderemos en busca de la Cala Barril, completamente salvaje y pedregosa, mientras contemplamos los quiebros y recovecos de la costa cerca de la que vamos avanzando. Son las diez menos cuarto.

Estamos en zona de grandes subes y bajas de Barril a Calderer.

            En Cala Barril iniciamos un remonte que será de alrededor de 100 metros y que termina haciéndose pesado coincidiendo con un rato de sol y calor.

            Estamos recorriendo la zona más dura  del Cami de Cavalls con desniveles sucesivos y considerables en una mañana en que la humedad y el calor están haciendo mella.

Llegando a cala Calderer.

            Un rato después alcanzamos Cala Calderer y comprobamos la justicia del nombre. En el fondo hay una casita de pescadores con sombrajo y mesa pero solamente echamos un trago de agua y continuamos con un fuerte ascenso que se hace pesado y van…

             Nos conduce a un dorso estrecho desde el que visualizamos un aparcamiento distante al que no llegaremos. Poco después y en la parte alta alcanzamos una caseta de ganado hecha a manera de zigurat de piedras que es frecuente en toda la isla y junto a ella nos sentamos a echar un bocado. Son las diez y media.

Caseta menorquina para ganado.

Nuestras clavículas se han acostumbrado al peso de las mochilas lo que es un alivio aunque sigan pesando endiabladamente pero los pies cada vez tienen más esparadrapos y las molestias son mayores, especialmente los de mi chica que  a estas alturas no sabe si le molestan más las ampollas o los ojos de gallo a pesar de que la callista se los limpió especialmente para venir y que tratará de mitigar con un ibuprofeno.

Media hora después continuamos con un largo descenso por un crestón con vistas que nos terminará depositando en la Cala del Pilar. A la hora del almuerzo nos hemos cruzado con un grupo de senderistas y ahora hacemos el descenso conversando con una pareja que va trotando cuando puede.

Un dorso de camino a Cala del Pilar.

La Cala del Pilar tiene una zona salvaje y otra arreglada con pasarelas y escaleras de madera pero no perdemos tiempo continuando en busca de Sa Bombarda a la que llegaremos alrededor de las doce y media. Es muy reconocible pues en su extremo noroeste tiene la considerable prominencia de Muntanya Mala.

Allí nuestro camino acaba con la dureza de los remontes continuados, abandonamos la costa y nos orientamos al sur por el fondo llano de la Canal de Sa Font des Porcs donde encontramos un clásico y maduro bosque mediterráneo con abundancia de pinos, robles, acebuches y lentiscos. Es una pista amplia y terrosa que nos compensa de los dispendios anteriores.

Descenso a Sa Bombarda.

Vamos en busca de la Font de Sa Teula más por encontrarla que otra cosa ya que llevamos agua suficiente, pues tenía noticias de que era la única fuente de toda la isla que no se secaba nunca y estaba hecha de piedra como la mayoría de los pozos con abrevaderos que vamos encontrando en nuestro camino.

No sabremos localizarla como tampoco la de Hort Nou un par de kilómetros más adelante aunque de esta no teníamos ninguna confirmación.

Camino llano y sombreado al encuentro de la Font de Sa Teula.

Alrededor de la una buscamos unas piedras a la sombra y nos sentamos a comer. Nos lo tomamos con calma y se nos van tres cuartos de hora en un suspiro.

Continuamos al este siguiendo por el interior en un camino que es una sombreada pista  hasta que, sobre las tres menos cuarto, alcanzamos el Aparcamiento de Algairens algo concurrido y desde el que continuando por una zona de bosques y terrenos cultivados podemos llegar a la Cala Fontanelles que cuenta con una especie de varadero hormigonado y allí nos quitamos las mochilas y nos damos un remojón de pies Entre el camino desde Sa Bombarda y el ibuprofeno, el tema de mi chica va mejor.

Nos remojaremos los pies en Cala Fontanelles.

Media hora después, sobre las tres y media, salimos de la cala junto a una especie de fuente con agua sospechosa y recorriendo un altiplano siempre al oeste, pasamos junto al Aljibe de Sa Marina sin uso, mientras que avistamos la Urbanización de Son Morell a la que llegaremos con el propósito de reponer agua, ya que no tendremos otra oportunidad hasta llegar a Ciutadella. Son las cuatro y media.

Se trata de una urbanización de aspecto relativamente reciente en la que preguntamos al primero que vemos por un super o algo para conseguir agua. Nos dicen que no hay ninguno abierto y que si acaso en la cala…

Llegando a la Urbanizacion de Son Morell.

La cala está hundida allá donde Cristo perdió las sandalias y bajamos un montón de escaleras para alcanzar un chiringuito que tiene gente en su terraza. Es el único que vemos abierto.

Tomamos unas cañas frías, compramos tres botellas de agua pues todavía llevamos cuatro litros largos y contemplamos la diminuta playa hormigonada mientras quiere gotear.

Spartum junceum o retama cerca de Cala Morell.

Luego, remontamos desde el fondo de la cala al encuentro del GR. que hemos abandonado y allí nos detenemos para visitar las Coves de Cala Morell  que son un conjunto de cuevas excavadas en la roca y utilizadas como monumentos funerarios que se pueden visitar libremente. Nos pasa por la cabeza que si la tarde se complica por la lluvia podemos refugiarnos e incluso vivaquear en una que tiene el suelo muy plano.

Terminada la visita salimos del caserío con el propósito de ver cómo organizamos nuestro vivac, pero enseguida el camino abandona Son Morell adentrándose en una zona  carente de posibilidades de nuestro interés y nos paramos para hacer la cena y ver qué pasa. Son las seis.

Tomaremos unas cañas y compraremos agua en Cala Morell.

Durante la cena goteará ligerísimamente por lo que nos tenemos que poner los chubasqueros. Mientras mis chicos la preparan yo me voy a dar una vuelta acercándome a la última calle de la urbanización junto a la que hemos pasado. Se trata de un conjunto residencial llamado Els Brucs constituido por pareados y rodeados de un jardincillo abierto en el que no se ven signos de estar habitados.

Entraremos a la Necrópolis de Cala Morell.

Terminada la cena bajo la lluvia, recogemos a toda pastilla y nos vamos  para que lo vean mis chicos: cada par de adosados tiene un pasillo común cubierto y en uno de ellos colocaremos las esterillas los sacos y las mochilas y pasaremos la noche a cubierto pues gotea débilmente y no conocemos la meteo de la zona.

Una de las Cuevas de cala Morell.

Alrededor de las ocho nos metemos en los sacos con la confianza de pasar la noche en seco que eso también cuenta. Tendremos tiempo suficiente para recapitular sobre nuestre tercera jornada en la que habremos recorrido alrededor de 29 kilómetros y un desnivel que habrá pasado de los 750 metros. La noche estará muy nubosa y goteará intermitentemente.

            Otras actividades en la zona:
Cami de Cavalls E. 1. Mao-Cala de Caldes. 5-5-26.
Cami de Cavalls E. 2. Cala de Caldes-Playa de Cavallería. 6-5-26.