21 feb. 2019

17-19. A LA RACA CON LUNA LLENA. 20-2-2019.


Luna Llena en apariencia diminuta desde Astún.

Aparcamiento de Astún y Prado Blanco.
20-02-2019.
Salida 22 h. Llegada 01:30 h.
Luna Llena.
Muy fácil.
Esquís de Montaña.
Necho Ciprés, Gabriel Miranda, Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de la Raca procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Hacía ya algún tiempo que no nos hacíamos nuestra acostumbrada Raca con Luna Llena, lo hemos hecho tantas veces que bueno… Pero casi sin querer la organizamos a la carrera. La Luna Llena de Nieve fue ayer, estuvimos en Espelunciecha y Arroyeras y hoy 20 de Febrero de 2019 nos vamos. Se apunta Nacho que quiere recordar tiempos pasados de juventud esquiadora.

Luces de Astún.

            Salimos de Sabi a las nueve de la noche, nos juntamos en Torrijos con Gabriel y a las diez estamos preparados en Astún a 1700 metros de altitud para comenzar la marcha.

Preparados para disfrutar de la Luna Llena.

Poco a poco para arriba en las Pistas de Astún. 

            La temperatura es espléndida y ni hiela ni lo hará mientras estemos sobre la nieve: estupendo.
            Las máquinas de la estación andan faenando aquí y allá pues no han terminado la faena todavía; nos dejan la estación planchada y con una nieve deliciosamente tierna: sensacional.

la Luna Llena de Nieve ya ha ganado bastante altura en el Cielo de Astún. 

            No corre viento y solamente hay un pero: el polvo sahariano que estos días trae el viento del sudeste proporciona una neblina algo preocupante cuando salimos de casa, luego cuando vayamos ganado altura el cielo se limpiará bastante y: a disfrutar.

Las Pistas de Astún están recién pisadas.

            Unos con raquetas y otros con esquís junto a un par de grupos que andan a nuestro alrededor nos vamos para arriba  por la Pista de Salida para continuar por Sarrios y disfrutar del agradable silencio que la noche nos procura.

Con esta nieve subimos hasta sin cuchillas.

            Progresamos tranquilamente y alcanzamos Prado Blanco con su nuevo artefacto, una terraza-almacén iluminada. Hemos subido al sur y ahora describiremos la gran lazada que nos depositará en la Rampa Final de la Raca.

Foto de Cima en la Raca. 

Luna Llena desde la Raca.

            Unas cuantas zetas con nieve amable que nos permite progresar  con absoluta seguridad sin cuchillas nos deposita en la Cima de la Raca a 2277 metros de altitud. Son las once y media y hemos subido en hora y media.

La noche está espléndida como pocas en la Raca.

Preparados para el descenso.

            En la cima charlamos con un grupo numeroso que ha subido delante de nosotros, hacemos fotos, comemos unos dulces y echamos un café con leche caliente mientras contemplamos una Luna Llena espléndida que domina el cielo ya por todo lo alto.

Venga, que nieve como esta, pocas veces.

Disfrutando de la Nieve de la Raca con Luna Llena. 

            Media hora después iniciamos un descenso que será de lo más delicioso que recordamos aquí en la Raca: la luminosidad espectacular y la nieve de delirio. Bajamos haciendo múltiples paradas y disfrutando giros hasta que se nos termina por hacer fresco.

Nacho recordando viejos tiempos. 

El el descenso de la Raca. 

            Son las doce y media cuando nos llegamos al coche tras un delicioso descenso de casi 600 metros de desnivel que nos ha sabido a poco a pesar de que lo hemos estirado al gusto.

Jornada agradable en la Raca. 

Deliciosa nocturna a la Raca con nieve inmejorable y temperatura divina.

            Recogidos los bástulos nos metemos a la calefacción del coche y a la una y cuarto cada mochuelo está en su olivo finalizando una actividad de esas de aquí te pillo, aquí te mato.
           

20 feb. 2019

16-19. CIRCULAR A ESPELUNCIECHA CON ARROYERAS DE PROPINA. 19-2-2019.


La Norte de Arroyeras vestida de blanco. 

Aparcamiento de Anayet. Barranco Culibillas, Ibones de Anayet, Cara Sudoeste y Arista Sur de Espelunciecha, Rellano de Anayet, Cara Norte y Arista Oeste de Arroyeras, Tubo de Arroyeras, Glera de Anayet y Negra Foratata.
19-02-2019.
Salida 10 h. Llegada 16:15 h.
Sol.
Fácil.
Esquis de Montaña.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.


Mapa de Espelunciecha-Arroyeras procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Febrero de 2019 va a pasar a la Historia de la Meteorología como aquel mes de invierno con un anticiclón eterno. Estamos a 19 y casi no nos acordamos cuando terminó el tren de borrascas ni qué día cayó la última gota o copo. Yo no llevo muy bien la cuenta pero en este nuestro atípico invierno, a finales de Enero nos nevó en Panticosa y… nada más se supo.
            Hoy, mi chica y yo, nos vamos de novios a dar una vuelta por “nuestras propiedades.” Los Barrancos Bacarizal y Culibillas no tienen que estar mal.

Royo y Culibillas entrando al Barranco Culibillas desde Anayet.

            Sin prisas, son las diez de la mañana cuando nos ponemos a foquear desde el Aparcamiento Añayet a 1720 metros de altitud. Esperábamos, como así es, que el rehielo fuera bueno y ha sido extraordinario; cuando nos vamos en suave ascenso en busca del Barranco Culibillas, Bacarizal para otro día. Hay una huella excelente que faldea por la Orilla Derecha del Barranco Culibillas y que nos introduce  ya al oeste en la Garganta de Culibillas sin tener que mirar por dónde trazamos entre ramas de barranco hoy todas cerradas.

La Entrada al Barranco Culibillas tiene una buena huella.

            La mañana está espléndida y el foqueo es cómodo en busca del Gendarme de Culibillas mientras nos cubre las espaldas la Mole del Campo Troya del que me gustaría saber de dónde le han sacado tal nombre.

Hacia atrás Campo Troya.

            Ya pensábamos que íbamos a estar solos en el barranco pues suponemos que la mayoría del personal que sube a los Ibones de Anayet lo acostumbra a hacer por la Glera de Anayet pero llegados a la confluencia de vías pues tampoco. Un trío viene tras nosotros.

Hacia el Gendarme de Culibillas.

            El Tubo de Arroyeras culpable de nuestro inicio en esto del esquimo está sombrío y la Pala de Cierre de los Ibones de Anayet, soleada pero sin una huella definida y sí muy transitada como todo el barranco, debió de haber overbooking el fin de semana.

Pala de Cierre de los Ibones de Anayet. 

            Un par de zetas salerosas con largadas amplias son suficientes para remontarla y asomarnos al siempre espléndido Diente de Anayet sobre inexistente ibón. Luego aparecerá sublime como siempre el Midi de Ossau cuando ya enfilamos a por la Sudoeste de Espelunciecha con su arista sur algo pelada.

Diente de Anayet una de las imágenes titulares del rellano lacustre. 

            Ponemos cuchillas y enseguida, con comodidad alcanzamos la arista sur en la que aparecen las primeras peladuras. Poco más arriba hay más.

Foqueando hacia Espelunciecha. 

            Son salvables con dificultades descolgándose un poco en la pared sudoeste pero viendo que el corredor cimero tiene piedras y que los tres que vienen por detrás dejan esquís y raquetas en la arista decidimos cargar los esquís en las mochilas  para hacer cima sin necesidad de poner crampones.

Porteando esquís en la Sur de Espelunciecha.

            Son las doce y cuarto cuando alcanzamos la Cima de Espelunciecha a 2396 metros de altitud. Charlamos un rato. Alexander y sus dos compañeros son de Huesca y tenemos conocidos comunes tanto allí como en Sabi  y una pasión compartida: los montes de los alrededores. 

Foto de Cima en Espelunciecha. 

            Un buen rato después, nosotros continuamos por la arista noroeste  hacia abajo  en busca del nicho en el que nos sentaremos a echar un bocado y a hacer la transición. El brevísimo descenso será de lo más lioso del día.

Almorzando con el Diente de Anayet. 

            Es la una cuando comenzamos con los primeros giros de la jornada bajando hasta el hombro para desde allí dibujar una diagonal de giros que atravesará en descenso la cara sudoeste. La nieve está justa de sol pero bueno, más abajo aparece algo de costra que la convertirá en buena.

La Pala Sudoeste de Espelunciecha está justilla de sol. 

            Seguidamente alcanzamos el rellano de los ibones y lo atravesamos en dirección sur tras poner pieles. Nos orienta, por si hiciera falta el Arroyeras o Arroyetas que es nuestro destino inmediato.

Dejamos atrás Espelunciecha camino de Arroyeras. 

            Bueno no tan inmediato pues hay que arrearse una foqueada un poco más larga de lo que se acostumbra a presumir pues la vía amable describe una amplia vuelta un poco al oeste y entramos en calor por si hiciera falta.

Acercándonos al Casquete Somital de Arroyeras. 

            Escarmentados por la Oeste de Acue ni siquiera nos molestamos en alcanzar la arista. Dejamos los esquís unos metros debajo en un buen lugar para hacer la transición y solventar fácilmente  los nuevos problemas por la falta de costumbre con las ataduras Dynafit, nos ponemos los crampones y brevemente y por buena nieve, mejor de la esperada, alcanzamos la arista y proseguimos al este.

Arista Somital Oeste de Arroyeras. 

            El inicio de la misma tiene bastante roca siendo un paso obligado luego mejora con peladuras puntuales y la llegada a la cima está pelada. No eran necesarios los crampones pero nos facilitarán un descenso rápido.

Iniciando el descenso de Arroyeras. 

            En la Cima de Arroyeras a 2556 metros de altitud, son las dos y media, lo de siempre: unas fotos  y la idea que tienes en la cabeza del descenso no por la arista sino faldeando la cara sur que no evitaría las rocas iniciales obligadas.

Nieve prensada en el Tubo de Arroyeras. 

            Recuperamos los esquís en una transición cómoda y nos vamos para abajo por el Tubo de Arroyeras  con algunas prisas antes de que se vaya el sol.
            El tubo tiene dos secciones algo erguidas pero la nieve está muy decente. El superior se baja muy bien y nos deposita en el rellano con nieve apelmazada y costrosa que malogran un tanto este tramo del descenso en el que te relajas y disfrutas. El tramo inferior es más largo pero igualmente agradable pues se va acostando paulatinamente para depositarnos en el Barranco Culibillas.

Espelunciecha desde el Tubo de Arroyeras. 

            Unos metros barranco abajo y la disyuntiva de siempre o bajar más barranco para remontar con pieles o faldear la Sur de Espelunciecha con las taloneras sueltas y nos decantamos por esta última, también como siempre.

Punta de la Garganta desde el faldeo de la Sur de Espelunciecha. 

            La nieve está muy buena y a pesar de la pendiente del paretazo inicial, la diagonal se hace bien. Luego las espátulas se clavan sobradamente en la nieve primavera y permiten un imperceptible remonte hasta la Glera de Anayet. La parte final la hacemos muy alta e incluso deslizamos a tramos.

Es extraño que los aludes no hayan barrido la Sur de Espelunciecha. 

            En la Cabecera de la Glera de Anayet echamos un breve bocado al sol de la tarde y nos vamos para abajo  mayormente por una pista negra, creo que es la Foratata que transita por la orilla sur de la del Solano. En la parte llana está que si sí que si no pero luego al ganar pendiente tiene una nieve gravillosa, tormillo fino, que es una delicia por la nobleza en los giros.

Campo Troya nos señala la meta por hoy.

            A las cuatro y cuarto, todavía al sol pues estamos ya a mediados de febrero, nos llegamos al coche para liquidar una jornada variada y agradable a pesar de los 1025 metros acumulados. Luego en el coche pararemos en Escarrilla para coger “agua no tratada”  pues hoy nos hemos bebido todo lo que llevábamos y hace mucho tiempo que no nos pasaba esto.
           

18 feb. 2019

15-19. ACUE DESDE LES FORGES DE ABEL. 17-2-2019.


Rellano de Couecq, Acue y Arri. 

Forges de Abel, Aparcamiento y Hayedo de Espelunguere. Rellano de Couecq, Col y Arista Oeste de Acue.
17-02-2019.
09:30 h.
16 h.
Sol.
Fácil.
3 p.
1 d.
Esquí de Montaña.
Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Acue procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Cuando a las nueve y media de la mañana del 17 de Febrero de 2019 porteamos una docena metros en les Forges de Abel a 1070 metros de altitud, un travesero comenta que si hemos venido todos aquí. Habrá alrededor de una docena de coches aparcados de la central hasta el puente.

Salimos al sol en la Pista de Couecq.

            Está anunciado un día excelente con algunas dudas en relación al viento y a pesar de que en casa estábamos sobre cero, hacia Canfranc hace algo más de fresco pero la mañana a la sombra y rodeados de nieve no está nada mal cuando comenzamos a foquear, nunca desde tan abajo.

Atajando la Pista de Couecq tras el Pont Thezy.

            La jornada se presume larga, la pista está excelentemente nevada, con una nieve algo atormada y rehelada pero se foquea bien. Hay que hacer camino en dirección oeste.
            Enseguida cruzamos el Pont de Thezy y salimos al sol atajando la lazada subsiguiente en la que adelantamos a un grupo.

No recordamos una pista tan bien nevada en la Central de Estaens.

            Tras un par de kilómetros largos de pista  alcanzamos la Central Eléctrica de Estaens a 1280 metros de altitud, a la sombra del Barranco de Escalé que llevamos a nuestra izquierda. Un par de largadas más arriba nos espera el Aparcamiento de Espelunguere y la barrera que limita el tráfico de vehículos. Hemos echado cincuenta minutos.

Llegando al Aparcamiento de Espelunguere. 

            La pista con sus largas revueltas sigue elevándose suavemente  hasta que una bifurcación a nuestra derecha  o norte, dos largadas más arriba,  con un cartel de prohibido circular de nuevo, nos saca de la pista principal  para continuar  para arriba.

Acue y Gebedeille desde la Parte Alta de la Pista de Couecq.

            Más sepultada por la nieve y barrida en su parte alta por el alud de siempre  también tiene huellas de tránsito y tras una serie de revueltas cortas en medio de la Parte Alta del hayedo de Espelunguere nos  deposita en el Borde del Valle Colgado de Couecq a 1620 metros de altitud cuando son las once y cuarto de la mañana.

El faldeo alto nos permitirá alcanzar con relativa facilidad el Collado de Acue. 

            Allí encontramos a otro grupo que adelantamos tras un pequeño descenso para entrar  al Rellano de Couecq. Las cabañas estás más que medio enterradas por la nieve.

Vista atrás hacia el Rellano de Couecq.

            No vamos nunca a las cabañas que quedan algo hundidas y remontamos suavemente, de nuevo al noroeste por una serie de lomas suavemente ascendentes que nos aproximan a las Laderas de Gebedeille. Nuestro objetivo es el visible Collado de Acue que es el punto más vulnerable del circo.

llegando al Collado de Acue. 

            Alcanzamos la Base de las Paredes de Gebedeille y trazando una suave diagonal ascendente alcanzamos el fondo del barranco amable y soleado y en lugar de cruzarlo para acercarnos en suave ascenso a las Paredes de Arri, proseguimos por el fondo del mismo hasta que se pone de pie para abandonarlo al norte y tras un remonte cómodo alcanzar el Collado de Acue en una diagonal muy horizontal.

En el Collado de Acue con el Castillo de Acher. 

            Estamos a 2000 metros de altitud. Son las doce y media y echamos un café rapidillo aquí al abrigo bajo el collado. Sabemos que la continuación acostumbra a ser poco agradable.

Hacia la Cara Noroeste de Acue. 

            Hay que remontar una veintena de metros para alcanzar el Collado de Acue  donde acostumbra a acampar el viento y el hielo que son los titulares del lugar, hoy también.
            La mejor táctica suele pasar por poner cuchillas pero no lo hacemos para transitar en suave ascenso y en dirección sur con algún cuidado y buscando restos de nieve polvo que ha resistido al viento.

La Arista Oeste de Acue. 

            El tránsito de la base de las paredes hacia la Arista Oeste de Acue es igualmente incómodo que siempre y terminamos poniendo cuchillas a pesar del poco desnivel que hay que salvar, cosa que se va a revelar como un acierto ya que la arista está como un cristal.

La Arista Oeste de Acue. 

            Los que vienen detrás se quedan, Juan se ha ido pared arriba y como que esquiar esa nieve tan dura y venteada pues como que no nos apetece un pelo, remontamos un primer resalte y en el diminuto hombro nos quitamos los esquís, ponemos crampones y amén.

llegando a la Cima de Acue. 

            Hay un grupo que está subiendo delante de nosotros, unos por aquí, los otros por allá y una pareja a los que orientamos de lo que viene. Cinco minutos más tarde nos reunimos con Juan que empieza a abajar a nuestro encuentro y enseguida alcanzamos la Cima de Acue a 2258 metros de altitud cuando es la una y media de la mañana.

Foto de Cima en Acue. 

            Unas fotos y media vuelta por la nieve que cubre prácticamente la cima, sin afloraciones metamórficas, como nunca.

Castillo de Acher tras la Oeste de Acue que acabamos de subir. 

            Recuperados los esquís, la transición es larga pues hay que quitar crampones y cuchillas además de  recoger pieles. El viento aparece para no perderse la fiesta y termina por hurtar la bolsa de los crampones de mi chica. No hay manera de recuperarla pues se pierde hacia Aguas Tuertas y nosotros, tal y como parece estar la nieve entre dura venteada y costrosa, no iremos tras ella en circular como hemos hecho en otras ocasiones.

Bajando hacia las Cabañas de Couecq.

            Alcanzar el Collado de Acue no es nada agradable con una nieve tan cambiante pero es lo que hay. Rosa dijo la vez pasada que no volvería pero no le faltaba razón si nos atenemos a la parte terminal.

Llegando a nuestro comedor, el Collado de Acue. 

            Debajo del collado corre el viento y decidimos bajar el tramo más inclinado que vestido de nieve primavera está sencillamente delicioso. Luego en unas piedras al sol nos sentamos a comer cuando son las dos y media.

Deslizando pista abajo. 

            Alrededor de las tres continuamos para abajo con la esperanza de que haya merecido la pena el esfuerzo y así será. La nieve no está maravillosa pero si muy decente mientras desandamos la subida con tramos en los que ya ha desaparecido el sol.

Buena nieve en el Hayedo de Espelunguere. 

            Un pequeño remonte con los esquís en la mano, no tenemos ganas de más pelea, nos depositan en la pista que continuamos para abajo disfrutando del sol del Hayedo de Espelunguere y de una nieve primavera extraordinaria que todavía mejorará cuando alcancemos la pista principal mayormente a la sombra de la tarde.

En la Conexión de Pistas de Couecq. 

            Son las cuatro de la tarde cuando nos llegamos al coche  con ganas, después de un recorrido de alrededor de 20 kilómetros en el que hemos acumulado un desnivel de 1200 metros que sin ser demasiado nos ha puesto en cintura especialmente los 150 metros finales que poco o nada tienen que ver con el perfil general de la actividad.
            Igual han tenido razón los franceses que se han dado la vuelta desde el Collado de Acue.