22 may 2026

50-26. MALADETA AL GUSTO DE MI CHICA. 20-5-2026.

Remontando la Arista Cimera de Maladeta.

Aparcamiento de la Besurta, Refugio de la Renclusa Glaciar de la Maladeta, Corredor del Collado de la Rimalla y Arista Oeste.

20-05-2026.

Salida 07:45 h. Llegada 16 h.

Sol.

Fácil.

Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Maladeta procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Volvemos de Menorca con los pies fastidiados y la meteorología poco propicia nos invita a descansar y a ponernos al día en casa que también nos va a ir bien, pero mi chica no deja de darle vueltas al asunto de Benasque pues no tiene todavía descontado que este año no va a ser.

            Pero la meteorología se arregla un poco pues siempre que llueve para y aparecen un par de días propicios y le digo de ir a Benasque y no se hable más. Juan tiene compromisos familiares pero… iremos solos.

Porteando hacia la Renclusa.

            Será al gusto de mi chica incluso desde el principio ya que ella prefiere ir el día anterior y dormir en la Besurta sin problema de aparcamiento en caso de llegar a las ocho de la mañana y tiene razón aunque en esta ocasión habrá gente pero no problemas de aparcamiento.

            De esta forma el 19 por la tarde marchamos a buena hora, gotea cuando llegamos a la Besurta sobre las ocho y media pasadas de la tarde, cenamos y nos empiltramos en la furgo  sobre las diez para pasar una noche excelente y con una temperatura muy decente.

Los alrededores de la Renclusa están limpios de nieve, tomado a la vuelta. 

            A las siete menos cuarto del 20 de Mayo de 2026 estamos los dos despiertos y nos levantamos con una temperatura de 5º centígrados a 1930 metros de altitud, lo que esperábamos. Preparamos bártulos, desayunamos y a las ocho menos cuarto comenzamos el porteo en busca de la nieve por el Camino de la Renclusa, no subimos solos pero quizás el personal haya marchado antes mayoritariamente.

Buscamos la nieve desde el Barranco Maladeta-Paderna.

            Ascendemos al sur hasta que alcanzados los pinos vemos la nieve muy cortada salvo la salida alta que es muy erguida para foquearla y continuamos el porteo  que en esta ocasión prolongaremos como los dos grupos de delante hasta alcanzar la Renclusa tres cuartos de hora largos después.

Salvada la zona del arranque del foqueo la Renclusa se queda abajo.

            Los alrededores de la Renclusa a 2160 metros de altitud están pelados como no los habíamos visto nunca, tanto que ni siquiera buscamos la trasera del refugio que es por donde acostumbramos a proseguir sino que, con los demás, nos llegamos al Barranco de la Maladeta. Algunos continúan porteando para subir por la zona del barranco próximo a Paderna y nosotros calzamos los esquís e iniciamos el foqueo orientados hacia el Pico de la Renclusa al objeto de alcanzar sin demasiados cortes las fajas que conservan más nieve para entrar en el glaciar.

La duda: subir por el Barranco Maladeta o junto a los Portillones.

            Tras un primer resalte en el que uno pone cuchillas, nosotros pensamos que no van a ser necesarias y nos vamos para arriba. No tendremos cortes pero hemos de hacer algunos quiebros que no sabemos si recordaremos para la vuelta.

            Con un par de pasillos de nieve nos centramos un poco en el Glaciar de la Maladeta y aparecen las conocidas palas amplias que en mediano ascenso nos permiten ganar altura dejando abajo a la Renclusa.

Ya hay nieve reciente desde un poco más abajo del Portillón Inferior

            Hay gente por arriba que podemos seguir pero nosotros tratamos de ganar altura siguiendo intermitentes huellas de nuestro gusto y buscando los declives más amables hasta que sobre los 2300 metros quizás un poco pasados aparece nieve reciente que oculta la vieja manchada y que permite foquear con un poco más de comodidad ya que no está transformada. Otra cosa será como se deje girar en descenso pero eso no está en nuestras manos.

Entran nubes por el sur y hace viento racheado a la altura del Portillón Superior.

            Ganamos altura un poco por medio como acostumbramos hasta que  nos ponemos a la altura del Portillón Inferior y comenzamos a ver el desvío de caminos hacia el Portillón Superior con Maladeta. A la vez algunas nieblas sueltas que aparecían por las alturas ganan consistencia y se quieren sentar en el glaciar empujados por el viento del sur que ya se nota por aquí y con eso no contábamos.

            Subimos bastante bien mientras comenzamos a pelear con el viento que empuja racheado y son las once menos cuarto cuando alcanzamos la divisoria de caminos situada sobre los 2900 metros de altitud.

Echamos un cafetín en un nicho pretejido mientras contemplamos el resto de subida.

            Hay un nicho de viento que protege un poco de las rachas y allí tomaremos un cafetito caliente con una pasta pero se nos olvida beber, como siempre. Creo que hemos subido bastante bien, será porque como hemos entrenado a nivel del mar…

            El viento se pone pelín peleón para hacernos trabajar pero no es frío. Rosa, un poco antes de la parada, se ha tenido que detener un par de veces para que no la tirara pero a mí, poco más arriba me pillará con mal equilibrio y me tirará. Será de las últimas rachas fuertes pues a partir de entonces amaina bastante y las nubes se convierten en nieblas volanderas que saltan por encima de la Arista de las Maladetas.

Saliendo del Corredor del Collado de la Rimalla.

            Sin que nos resulte tan agobiante como la subida de hace un par de años que la hicimos al día siguiente de hacer Mulleres, alcanzamos la base del Corredor del Collado de la Rimaya  situado a 2125 metros de altitud. Nos hemos cruzado con tres que ya bajaban y hay un par que he dejado el material donde nosotros lo vamos a dejar. Son las once y media.

            Ponemos crampones, sacamos los piolets y marchamos a por el corredor que tiene un cono de deyección con un tamaño nunca visto y vestido con nieve blanda labrada en tierno. Rosa marcha delante mientras me enrollo con la atadura de un crampón.

Nieve venteada y helada en la Cima de la Maladeta.

            La alcanzo tras cruzarme con uno que baja y me pongo delante para elegir y reafirmar huellas hasta la parte central que tiene algo de nieve dura pues algún esquiador que lo ha derrapado ha despojado a ese tramo de la nieve blanda que viste el corredor. La  gente que ha subido hoy, pocos, han hecho alguna comedia pues no ha advertido que en la zona soleada de la izquierda del corredor hay una huella perfecta pero un poco tapada  que nos va a ir de maravillas, a nosotros y a una chavala de acento suramericano que baja y se la dejamos expedita.

Foto de Cima en la Maladeta.

            Son las doce cuando alcanzamos la Salida del Corredor al Collado de la Rimaya situada a 3230 metros de altitud, Allí nos recibe el viento que está muy modoso, nos orientamos al este e iniciamos el ascenso del casquete somital del pico que en la parte alta tiene las rocas forradas de nieve ventada y helada que me detengo para fotografiar.

            A las doce y cuarto alcanzamos la Cima de la Maladeta situada a 3312 metros de altitud. Estamos solos, hacemos una foto de cima con algún problemilla, contemplamos al Aneto vestido de nieve y nieblas y a la cresta del Medio señora de la zona y un cuarto de hora después nos vamos para abajo tranquilamente.

Descendiendo el Corredor del Collado de la Rimalla.

            Descendemos el corredor de espaldas al valle como siempre siguiendo nuestro guion de hoy y pasadas la una nos sentamos sobre los esquís para echar un bocado, beber todo lo que nos apetezca que no es mucho y descansar lo que podamos pues para mí se ha acabado lo bueno ya que llego aquí demasiado cansado de piernas.

            Pasadas la una y media, hemos recogido y nos montamos en los esquís iniciando el descenso. La nieve alta no está mal pues no se clava como presuponíamos  pero esquiamos algo sentados como siempre y ya se sabe: mi chica se suelta y yo bajaré haciendo frecuentísimas paradas.

Hay que esquiar con cuidado con esta nieve del Glaciar de la Maladeta.

            Tratando de bajar por donde hemos subido incluyendo una incursión por el corredor erguido entre los dos Portillones nos llegamos a la zona en la que desaparece la nieve nueva y aparecen frecuentes cortes.

            No localizaremos el pasillo que hemos utilizado para subir y a cambio hemos de descalzar un corte con una lengua de nieve corta y muy erguida para volver a calzarnos los esquís y llegar al refugio por nuestro camino habitual de la parte trasera del mismo que, escaso de nieve, no tiene todavía mas que la limpia de alrededor del refugio. Son las tres menos cuarto pelín pasadas.

Algunos tramos de nieve nueva del Glaciar de la Maladeta están muy aceptables. 

            Mientras Rosa coloca los esquís en su mochila yo me acerco al refugio para que me confirmen el parte meteorológico para mañana que coincide con el que manejamos. Un cuarto de hora después no nos molestamos en bajar la parte del tramo superior  que se puede esquiar con algún cuidado  y nos vamos de frente para abajo con una nieve blanda que amortigua los pasos y hasta igual ganamos tiempo.

Diente de perro en la Renclusa.

            Pisando al máximo la nieve de que disponemos y los tramos de hierba que salen al paso pues resultan más cómodos que el granito, nos  llegamos a la furgo cuando van a ser las cuatro de la tarde liquidando la Maladeta de mi Chica con sus 1400 metros de desnivel acumulado. Supongo que será la última de esta temporada en la que hemos hecho 32 salidas con los esquís que en un  año tan rarito a mí me parece que no ha estado mal.

Luego, en las mesas del sombrajo junto al bar que está abierto y que vende cervezas como si no hubiera mañana, vamos secando bártulos, echamos unas cervezas con picoteo, charlamos con unos de Zaragoza con los que tendremos al fin conocidos comunes y damos unas vueltas por los alrededores del aparcamiento, mientras perfilamos nuestra actividad de mañana que será en el Salvaguardia, tan visible desde aquí.

Mirando camino hacia Salvaguardia.

            Sobre las siete nos hacemos la cena que liquidamos religiosamente y alrededor de las ocho, cuando se acaba de marchar el sol nos empiltramos. Había junto al barranco una titi que andaba en bikini pero nosotros en la furgo tras ajusticiar al mosquerío nos tendremos que quitar ropas pues hace un calor que a duras penas mitigamos de esta forma. Y claro, a la una ya estamos despiertos bebiendo agua pero no nos parece que estemos muy cansados.

             Otras actividades en la zona:
Maladeta, pico de la, 24-8-97, 22-5-10, 20-5-16, 22-5-19, 6-5-21,18-5-22, 10-5-24,
Abadías, pico, 24-8-97,
Schmidt-Endel, gendarme, 19-8-03,
Maldito, pico, 24-8-97, 19-8-03,
Astorg, punta, 24-8-97 19-8-03,
Medio, pico del, 24-8-97 19-8-03,
Coronas, pico, 24-8-97, 19-8-03,
Coronas Sudeste, pico, 24-8-97, 19-8-03,
Oliveras-Arenas, pico, 8-8-12,
Aneto, pico, 21-8-93, 19-8-03,  8-8-12, 12 -5-15, 11-8-15, 20-5-18,
Collado de la Rimaya, pico del, 28-8-05,
Mir, pico, 12-8-99, 1-10-25,
Sayó, pic, 12-8-99, 1-10-25,
Cordier, pico, 12-8-99, 1-10-25,
Alba, diente de, 8-10-88,
Alba, muela de, 8-10-88,
Alba, pico de, 8-10-88, 23-5-19,
Paderna, pico de, 17-5-12, 7-5-17,
Delmás, punta, 12-8-99, 1-10-25,
Le Bondiodier, pico, 8-10-88, 12-8-99, 1-10-25,
Le Bondidier Norte, 8-10-88, 12-8-99, 1-10-25,

49-26. CAMI DE CAVALLS E.7. ES CANUTELLS-MAO. 11 y 12-5-2026.

En Punta Prima con el Faro y la Isla del Aire.

Es Canutells, Binissafuller, Binibequer Viel y Nou, Son Ganxo, Punta Prima, Calas Alcaufar y Sant Esteve, Es Castells, Es Vilars y Puerto de Mao.

11 y 12-05.2026.

Desnivel acumulado 300 m.

Distancia recorrida 33000 m.

Tiempo efectivo de marcha 08:30 h.

Sol.

Fácil.

2 días.

Suele ser algo habitual que terminemos con ganas cualquier actividad ya que se trata de un reto y más si es algo de cierta consistencia y en esta ocasión se confirma esa realidad: terminamos con ganas fundamentalmente por culpa de nuestros pies ya que el resto lo damos por bueno incluso el peso de las mochilas y no se nos escapa que Cami de Cavalls hubiera sido muy distinto sin esa pejiguera.

La meteorología nos acompañó y nos facilitó la consecución del reto que al final se nos hizo algo monótono como suponíamos a priori pero había que conocer Menorca, cosa que no sé si logramos.

El agua hay que llevarla y en este caso, para siete días comprarla y el asunto requiere una planificación previa pues no en todas las urbanizaciones y pueblos hay servicios. Nosotros llevamos un máximo de tres litros cada uno en los momentos en que cargábamos a tope y nos sobró, pero creo que nosotros pasamos con poca agua. No tuvimos que llamar en ninguna casa para que nos dieran un poco de agua.

Solamente vimos una fuente y en Ciutadella.

Juan Castejón, Rossa Mª. Martínez y Mariano Javierre.  

Mapa de Es Canutells-Mao procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            La noche está algo más despejada que las anteriores y la humedad ambiental lo ha impregnado todo, lo que es habitual ya, cuando nos levantamos al 11 de Mayo de 2026. Esto está tocando a su fin.

            En poco menos de una hora hacemos nuestras tareas muy sabidas y a las siete nos ponemos en marcha. Diez minutos después entramos en Es Canutells, vemos el merendero pero no hubiéramos estado mejor para dormir, si acaso la cena hubiera sido un poco más cómoda.

Un buen tramo por el interior hacia Binissafuller.

            Ni siquiera nuestro camino nos lleva a la playa sino que enseguida nos mete en una carretera interior en la que falta alguna baliza del GR. Sabemos que la carretera tiene que ser breve, vemos un desvío  pero no lo comprobamos y al rato cerca de la siguiente baliza que no vemos nos damos la vuelta para comprobar lo que tendríamos que haber comprobado a la primera y el embarque se nos lleva media hora.

Asfódelos floridos en toda Menorca.

            Un tramo interior de alrededor de alrededor de 4 kilómetros nos devuelve a la costa en Benissafuller cuando son las nueve menos cuarto, para recorrer la urbanización y visitar la cala del mismo nombre.

            Continuamos junto a la costa con un paseo marítimo que recorre una serie de urbanizaciones seguidas hasta que alcanzamos Benibequer Viel todo encalado de blanco y de nuevo nos liamos marchando junto a la costa cuando el GR. se ha ido por dentro.

En Binibequer Vell ottro pequeño embarque.

            Es un día con mucho sol y algo más de calor y nuestros embarques no ayudan pero…

            Callejeamos un poco por el interior y sin solución de continuidad alcanzamos Benibequer Nou. Allí encontramos un merendero y nos sentamos en una de las mesas a la sombra, que se agradece, para echar un bocado pues son las nueve y media.

Paseo Marítimo hacia Biniancolla.

            Con veinte minutos tenemos suficiente y a la salida de la urbanización encontramos otra algo más dispersa  que atravesaremos en el límite entre las vallas de los chalets y la costa, un poco menos masificada que enseguida nos llevará a Biniancolla con su cala y poco después a Son Ganxo.

Cerca de Punta Prima.

            Vamos al oeste sudoeste viendo ya la Isla del Aire con su faro hasta que alcanzamos la Playa de Punta Prima cuando son las once. Luego, a la salida de la urbanización tenemos un tramo de vegetación arbustiva, cerca de la costa y que recorremos con la vista puesta en la Torre de Alcaufar Vell avanzando al noroeste.

            Nuestro camino no la visita pero Juan y yo nos acercamos desviándonos del camino. Es un torreón de porte sólido y sobrio y a su sombra corre una brisa deliciosa pero estamos en otros menesteres.

Como este hay alrededor de 2000 en Cami de Cavalls.

            A Rosa ya no le pregunto cómo le van los ibuprofenos, los pies mal, aunque hoy va más ligera supongo que con ganas de acabar.

            A mi meñique derecho que va forrado de esparadrapos ya no le cogen todas las ampollas que tiene y cada vez que paramos a algo, los siguientes apoyos y no pocos me obligan a cojear hasta que me acostumbro al dolor  y no tengo mejor solución que caminar un poco más despacio por lo que me tienen que ir esperando.

Torre de Alcaufar Vell.

            Salidos del torreón para alcanzar la Cala Alcaufar me adelanto  y enseguida me pasa Juan trotando como si tal cosa. Se que el hecho carece de intención pero me deja con la impresión de que estoy hecho una porquería y además estoy algo enfadado pues mis chicos con la escusa de pegarse una ducha, se les ha ocurrido la feliz idea de buscar un hotel en Mao. ¡Si les habrá abandonado el desodorante!

Precisas y cuidadas indicaiones en todo el camino, no así con los carteles muy deteriorados.

            Por una causa mayor se cambia un programa y no pasa nada. Yo les había propuesto seis vivacs y ellos lo aceptaron y ahora, por una puñetera ducha hay que cambiarlo… pues bien, yo no participo y que se las ventilen.

            Joder si se las ventilan: Rosa llama a nuestra hija Biola y claro que nos busca hotel, pues no hay pocos; además yo ya había estudiado el asunto pero como les parecío bien el último vivac en Cala Figuera…

Calor entre paredes de camino a Cala Sant Esteve.

            Bueno, luego se descolgará Juan con que lleva levantadas las uñas de los dedos gordos y dos o tres dedos ensangrentados pero no se los ha protegido con esparadrapo a lo que yo diré amén y a otra cosa.

            En la Cala de Alcaufar, son las doce, volvemos al interior en un largo y caluroso tramo entre paredes de piedra y tierras de labor, de lo poco virgen que queda en esta parte sur de la isla que sufre la influencia de Mao.

Molino de aspas a la Entrada de Es Castells.

            En el caserío localizamos un merendero con sombra, compramos unas cervezas frescas en un super próximo y nos sentamos a comer.

            Serán alrededor de 4 kilómetros que se hacen pesados con el calor, los que nos llevan a la Cala de Sant Eteve que solamente tocaremos por su fondo para continuar un poco más y alcanzar la carretera que nos lleve a Mao.

El Muelle de Cos Nou en el Puerto de Mao con nuestro ferry atracado.

            Vemos el Castell de Sant Felip con su bandera ondeando al viento pero ya no estamos para muchas contemplaciones, un kilómetro nos lleva a la entrada de Es Castells con su característico molino de aspas y un tramo más de aceras al siguiente molino que señala la entrada a Es Vilar. Junto a la Gasolinera de la Galp está el Hotel Son Vilar. Son las tres menos cuarto.

            Identificada la reserva, pagamos la tasa turística y subimos a la habitación. Juan se queda con la ducha toda para él solo mientras que nosotros nos  subimos a la piscina y nos metemos un baño campanillero, es una piscina pequeña pero el agua está divina.

Vemos Cala Figuera que hubiera sido nuestro último vivac.

            Luego nos duchamos y cambiados de ropas nos vamos al centro de compras. Malditas las ganas que teníamos pero nos damos un paseo para comer al gusto: cervezas, carne, frutas, ensalada y algunos dulces de capricho.

            Cenamos pronto y nos ponemos horizontales, hemos empezado a recuperar los pies. La noche será larga y calurosa y se nos hace raro la cama blandita.

Casi todo se ha cumplido descansando en el Ferry a Barcelona.

            El 12 de Julio de 2026 comienza a una hora de relax son las siete y cuarto y sin prisas nos echamos a la calle sobre las ocho y media de camino al puerto. Para ello hay que avanzar, con el GR. hacia el Centro de Mao para callejear por la parte antigua y bajarnos luego hacia el fondo del Puerto donde se ubica el Puerto Deportivo y allí cerramos nuestro Cami de Cavalls para entrar en el puerto y embarcar sobre las diez y media. Habíamos llegado con tiempo sobrado.

            En la última etapa habíamos caminado entre unas cosas y otras alrededor de 33 kilómetros con alrededor de 300 metros desnivel acumulado incluyendo la aproximación al puerto del día siguiente.

            En el ferry y después de contemplar el Puerto de Mao que en el viaje de ida no pudimos contemplar al ser una hora poco propicia, también vemos el lugar para el vivac que finalmente no hicimos, tenemos tiempo suficiente para cerrar nuestro Cami de Cavalls que con sus 5 etapas completas y dos medias nos habían permitido recorrer 207 kilómetros, embarques incluidos y alrededor de 2750 metros de desnivel acumulado aunque esta cifra no es demasiado fiable.

La Barceloneta.

            En Barcelona casi no nos dejan desembarcar y tenemos que salir con los camiones. Oscar nos recoge y luego en casa nos hace una barbacoa como nos había anunciado.

            Al día siguiente y tras llevar a los críos al cole nos venimos para Sabi finalizando nuestro tema Menorca y el imprescindible Cami de Cavalls. Bueno, no ha estado nada mal pero tampoco conviene exagerar y una nota importante: No hemos tenido en ningún momento la más mínima falta de agua; de hecho, en mi mochila llegó a casa una botella de litro y medio. 

             Otras actividades en la zona:
Cami de Cavalls E. 1. Mao-Cala de Caldes. 5-5-26.
Cami de Cavalls E. 2. Cala de Caldes-Playa de Cavallería. 6-5-26.
Cami de Cavalls E. 3. Playa de Cavallería-Cala Morell. 7-5-26.
Cami de Cavalls E. 4. Cala Morell-Ciutadella. 8-5-26.
Cami de Cavalls E. 5. Ciutadella-Cala Mitjana. 9-5-26.
Cami de Cavalls E. 6. Cala Mitjana-Es Canutells. 10-5-26.

19 may 2026

48-26. CAMI DE CAVALLS E. 6. CALA MITJANA-ES CANUTELLS. 10-5-2026.

Cruzando la zona inundable del Barranco Son Boter.

Cala Mitjana, San Tomas, San Jaume, Son Bou, Calas En Porter Llucalari y Es Canutells.

10-05-2026.

Desnivel acumulado 450 m.

Distancia Recorrida 31000 m.

09 h.

Mixto.

Fácil.

A estas alturas de la actividad tenemos descontado casi todo y automatizado el trabajo, solamente hay que dejar que transcurra el día pues nuestro piloto automático se encarga y ya no nos molesta casi nada ni tampoco nos maravilla y podríamos decir eso de que estamos en los “minutos de la basura.” Los proyectos se disfrutan más cuando se preparan que cuando se realizan y eso es un defecto de esta sociedad que lo quema todo.

El Aguas hay que llevarla comprándola en los muchos lugares que ofrece la Costa Sur de Menorca. Nosotros nos quedamos con las ganas de probarla en el Barranco Sa Coba.

Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de cala Mitjana-Es Canutells procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            ¡Qué bien se duerme vivaqueando al resguardo de la lluvia! Pues eso, la dureza del suelo no cuenta, la humedad del mar tampoco y las vueltas en el saco son menos vueltas… o es que nos estamos acostumbrando, lo que también cuenta.

            Son las seis de la mañana del 10 de Mayo de 2026 cuando estamos de contemplación sentados dentro del saco: hoy ha sido una noche en primerísima línea de playa.

Abandonando nuestro vivac en Cala Mitjana.

            En un lugar cómodo las tareas cotidianas resultan más fáciles y son las siete cuando tranquilamente nos ponemos en camino a por la penúltima para fotografiar nos en nuestra suite y alcanzar el fondo de la cala pues cuando vimos la cabaña ayer no nos preocupamos de más ya entre dos luces.

Prados verdísimos en el Barranco de Sa coba por el que corre el agua.

            Inmediatamente abandonamos la cala utilizando un camino amplio que se va a liar por el interior en una serie de subes y bajas que son muy asumibles al sol y sombra de la mañana, primero al nordeste para luego continuar al sudeste en un tramo que pasará de los 7 kilómetros con seguridad.

Avanzamos al este por terreno fundamentalmente sombreado.

            Después de un rellano nuestro camino nos baja hasta unos prados naturales y verdísimos que son atravesados por el Barranco Sa Coba, será el único en el que veamos correr el agua de toda la isla y nos entran tentaciones de pegarnos un remojón pero es muy temprano y tenemos mucha jornada por delante.

            Seguidamente continuamos con subes y bajas suaves con camino bastante sombreado que nos acercará al Barranco de Binigaus por medio del que llegaremos a la playa del mismo nombre, tras dos horas y media de camino pues vamos suaves ya que es la marcha que nos conviene.

Paredes, puertas y un camino perfectamente señalizado.

            Hay un camino con mucha arena suelta que paralelo a la playa nos acerca a las urbanizaciones, suerte que es un tramo corto y enseguida mejora el firme, para poco después depositarnos en Sant Tomas que recorreremos seguidamente siguiendo su paseo marítimo.

            Luego un tramo de camino junto a la playa nos lleva a la entrada de la Albufera de Son Bou. Se puede seguir por la misma playa pero nuestro GR la va a rodear por el interior y por allí continuamos.

En la Playa de Binigaus.

            Es una pista amplia y terrosa que se camina bien y en la que, a la entrada nos han anunciado que hay una zona inundable.

            Vemos tortugas, un par de cochinas muy marranas que se revuelcan en el cieno del Barranco Son Boter y al rato llegamos al punto en el que hay que cruzar el barranco en una zona muy llana y empantanada.

Unos cochinos muy marranos en la Albufera del Barranco Son Boter.

            Hay pasarelas de hormigón pero el agua las cubre ligeramente por lo que hay que descalzarse, arremangarse los pantalones y adelante con cuidado pues hay un tramo central de piedras que se han movido de su asentamiento original y si pisas fuera de ellas te hundes en el cieno hasta la rodilla. Es un tramo de algo más de un centenar de metros que hay que hacer con cuidado, tanteando las piedras con los pies y del que los paseantes mayoritariamente se dan la vuelta prudentemente. Otro sin bastones empiezan pero de seguro que acabarán con agua hasta el culo.

Tortuga mediterránea en el Barranco de Son Boter.

            Un tramo fuera de la Albufera nos lleva a Sant Jaume, una urbanización que atravesamos siguiendo las balizas  que nos depositan en Son Bou para desde allí fotografiar la Basílica Paleocristiana hecha una auténtica ruina.

            Son las doce y cuarto, vemos un merendero con sombra pues hace bastante calor y preguntamos por un super que está cerca por suerte. Compramos unas cervezas y nos sentamos a comer y a descansar a la sombra.

Han anunciado que la albufera tiene una zona inundable.

            Alrededor de la una menos cuarto continuamos para salir de la urbanización y continuando por el lecho de un torrente seco alcanzamos enseguida la pedregosa y reducida Cala Llucalari, cuando es la una y cuarto y de inmediato salimos en ascenso para recorrer por el interior un largo tramo de alrededor de 7 kilómetros que nos permitirá acercarnos a Cala En Porter.

La Urbanización de Sant Jaume desde el GR223.

            Son las tres y media  cuando entramos a la urbanización adosada a la cala pero en lugar de acceder a la misma, nuestro camino marcha por fuera en ascenso para alcanzar la parte alta de la urbanización. Allí encontramos un parque infantil con suelo de hierba artificial y sombreado que nos llama poderosamente para que soltemos las mochilas y nos quitemos las botas. Nuestros pies siguen siendo, quizás, el único problema que nos acucia.

Ruinas de la Basílica Paleocristiana de Son Bou.

            Charlamos con un dominicano que ha venido a la isla para ganar un poco de dinero extra pues tenía trabajo en Barcelona. Hasta nos aconseja un super barato para comprar agua.

            Comprada el agua que necesitamos continuamos camino cuando son las cuatro y media, la tarde es tórrida pero ya no nos queda demasiado tajo.

Acercándonos a Cala Llucalari.

            Salidos de la urbanización continuamos por un camino algo sombreado que poco después nos llevará a Cales Coves, un pequeño arenal en las inmediaciones de un par de grandes cuevas. Allí tranquilamente nos remojamos los pies, una pequeña delicatesen que nos permitimos.

Cala En Porter desde la urbanización.

            Media hora después, la cala no nos ofrece nada especialmente apetecible por lo que continuamos camino a ver si sale algo adecuado para nuestro vivac. Caminaremos casi tres cuartos de hora y cuando estamos ya próximos a una urbanización encontramos unas gradas de roca  que pueden irnos muy bien para cenar y nos quedamos.

Orquidea piramidalis cerca de Sa Coba. 

Mientras mis chicos preparan la cena yo me alargo hasta Es Canutells. Hay un gran merendero a la entrada pero cuando vuelvo a todo trapo para avisarles ya es tarde.

En Cales Coves.

            Son las siete, la cena está medio preparada, el butano se ha terminado y nos servirá para comprobar que la pasta china que llevamos no necesita hervir. Además Juan ha encontrado un final de prado llano y con un poco de hierba que nos va a servir perfectamente para vivaquear cosa que haremos tras desalojar a una tortuga que no tiene excesivo interés por permanecer en el lugar. Son las ocho y cuarto cuando nos metemos en los sacos con los 31 kilómetros que hemos recorrido y los alrededor de 450 metros que habremos acumulado. ¡Ya solo queda una!

              Otras actividades en la zona:
Cami de Cavalls E. 1. Mao-Cala de Caldes. 5-5-26.
Cami de Cavalls E. 2. Cala de Caldes-Playa de Cavallería. 6-5-26.
Cami de Cavalls E. 3. Playa de Cavallería-Cala Morell. 7-5-26.
Cami de Cavalls E. 4. Cala Morell-Ciutadella. 8-5-26.
Cami de Cavalls E. 5. Ciutadella-Cala Mitjana. 9-5-26.