27 dic. 1987

6-87. PEÑA SABOCOS. 27-12-1987.


Sabocos desde Mandilar. 24-2-11.

Final Arrastre Panticosa 1900 m, Ibón de los Asnos, Corredor Oeste y Arista Oeste.
27-12-87.
Salida 08:30h. Llegada 15 h.
Sol.
Fácil.
Ascensión.
Rosa Casas, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Sabocos procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Suena temprano el despertador y no precisamente por la hora que señala sino porque hace poco que estamos en horizontal. Levantarse es el primer “repecho” del día.
            Desayunar un poquillo y a todo trapo coger mochilas y ropas de abrigo y al coche para recoger el personal. Esta vez no se llena el coche y voy a ir entre flores.
            Dejamos atrás Biescas y en Santa Elena viento como casi siempre.  Por aquí podríamos haber subido aunque más vale diablo conocido que el día es corto.
            Búbal está todavía dormido y solo, apenas amanece.

Mandilar desde la Pista de Hoz de Jaca.13-4-04.

            Te elevas hacia Hoz de Jaca echando algún vistazo a las primeras luces que pintan Telera y cuando te das cuenta entre tumbo y tumbo has perdido la pista. Ya nos pasó la vez anterior.
            Vamos ganado altura y confirmando que la pista está igual de mal que siempre y se nos llenan los ojos de Midi que pastorea allá detrás el Portalet.
            El cuentakilómetros señala 9 kilómetros hasta que la alcanzamos el arrastre de las Pistas de Esquí de Panticosa cuando la mañana es moza espléndida como así se esperaba.
            La pista que continúa bastante más arriba  se viste allí mismo con un poco de nieve y mucho hielo y nosotros comenzamos a especular entre los 2000 metros que marca el altímetro, los resbalones  y si nos ponemos los crampones pues en el hielo ya hay huellas  de algunos menos perezosos.

Forato, Las Peñas y Sabocos vertiente norte. 27-2-05.

            Aparece el Ibón de Sabocos gris plata vestido de hielo en su letargo invernal, el hielo cede a la nieve dura y ganamos terreno por la caja de la pista hasta dejar a nuestra derecha el impecablemente nevado sobre el hielo, Ibón de los Asnos.
            Son las nueve de la mañana. Echamos un vistazo al Collado de Tendeñera de gratos recuerdos y abandonamos el sol que brillantemente nos ha saludado entre los ibones. Cuando volvamos a verlo estaremos arriba. Nos separa del sol 600 metros de sombra y desnivel.
            La nieve se vuelve más profunda y hacer huella te quita la respiración cada quince o veinte pasos, más en un repecho tan pronunciado como es la aproximación al Portillo Chetro al que nos dirigimos directos.

Sabocos desde el Ibón de los Asnos.

            Penetramos más y más en la umbría y la nieve se endurece poco a poco lo que es ampliamente agradecido por las rodillas. Desde abajo la Cresta del Portillo Chetro echa fuego. La mañana es espléndida y la solución de continuidad que aparece clara a nuestra izquierda nos invita a hacer un alto. Comeremos algo aunque no tengamos demasiado apetito.
            Al final caerán las naranjas, las galletas y algunos quesitos más por el hambre que tenemos por la que se nos pueda hacer, la pala que viene tiene “usía.”
            Continuamos la marcha por la amplia canal orientada al este. La pendiente que en último tramo se había suavizado un poco se empina sin compasión hasta alcanzar una inclinación que en el tramo final pasará de los 50º.

 Corredor Oeste de Sabocos desde Peña Roya. 24-2-11.

            La nieve dura pero amable con la bota en la primera tramada de alrededor de 200 metros se endurece algo más con la pendiente por lo que frecuentamos los descansos y los piolets pasan de servir como simple apoyo a elementos de imprescindible seguridad ya que las botas son frecuentemente escupidas por la pared.
            -Oye, esto se está poniendo valiente.
            -Pues ya hace rato que os digo que no hago huella.
            -Sí, será mejor que pongamos los crampones.
            Estamos a la izquierda de un pequeño espolón rocoso que divide la pared, hacemos una travesía hacia allí y nos ponemos los crampones apoyados en el mismo.
            Continuamos. Se calientan enseguida los tríceps crurales haciendo puntas pero en cambio progresamos deprisa y nos aproximamos a un pequeño collado en el Espolón Norte que cierra la pared.

Sabocos subiendo a Mandilar. 24-2-11.

            La llegada es extremamente empinada y como siempre, la bofetada del aire que sube por la chimenea  es formidable.
            Nos reunimos sobre la gran cornisa que adorna la arista, con el viento y por fin con el sol del mediodía contemplando la pala que acabamos de subir y que desde aquí tiene un aspecto francamente impresionante.
            Andamos por el estrecho collado para superar varios escalones rocosos y cruzar la cabecera de un amenazador corredor para alcanzar la arista que proviene del Portillo Chetro que nos ha de conducir por nieve profunda  y suavemente ascendente a los 2757 metros de altitud a los que se encuentra la Cima de Peña Sabocos.

La Brecha de Sabocos desde el Verde. 9-3-14. 

            A esto y por esto hemos subido, la visión es emocionante como el día: Oroel, Peña Blanca. Telera, Collarada, El Midi de Ossau, la Foratata, Argualas, los Picos del Serrato, al fondo Vignemale, Cañón de Ordesa, Oturia, ¿quién da más?
            También el pilar del vértice geodésico descabezado y la neblina entre el Gállego y la Val Ancha. Estamos condenados a soportar la polución y sobre todo el vandalismo innecesario e injustificado.
            Comemos al sol y al abrigo del viento  contemplando las dos vías de la cara sur: el Barranco de San Bartolomé-Infierno y el Barranco de la Selva de Asieso completamente limpios de nieve hasta los 2500 metros.

En el Corredor Oeste de Sabocos. 14-12-97.

            Las fotografías de la constancia y aunque los tres nos querríamos quedar pues estamos en la gloria mucho más siendo un día de invierno como este, hay que bajar.
            Sin problemas hasta el collado norte. Con precaución y de espaldas al valle la parte superior de la pared para proseguir luego de cara al valle conforme la pendiente y la nieve se van tornando amables.
            El descenso es rápido. Cuando nos damos cuenta estamos ya en la zona de los ibones contemplando a un par de esquiadores que bajan de Mandilar y se pierden pista abajo.

 La Noroeste de Sabocos  desde cerca de la cima. 24-2-11.

            Nosotros que nos hemos quitado ya los crampones hacemos altas comedias en el hielo de la pista, dando incluso con los huesos en la pista con lo que en plan de broma alguien propone volver a ponerlos.
            Se acaba el hielo y  rescatamos nuestros ojos del Macizo del Balneario de Panticosa, determinadas atracciones son irresistibles y ya estamos en el coche tranquilos porque lo hemos dejado cuesta abajo por si las moscas, hay que evitar si se puede cualquier sorpresa. Son las tres de la tarde.
            Bajamos por la pista saltando entre piedras y al sol ya que al estar altos todavía nos acompaña con el correspondiente permiso de Telera que poco a poco va llenando de sombras al Valle de Tena.

Haciendo huella para los mallencos. 14-12-97.

            Con conversaciones  y comentarios propios del día nos llegamos al Bar de Hoz y pedimos tres cafés con leche. La economía mixta de estos valles en invierno a base de trabajar en las pistas de esquí dejan a los pueblos vacíos de gente joven y no tan joven; el servicio del bar es bastante precario, pero eso sí, con un abuelo al mando más tieso que un ajo, la cafetera fría, la leña de abedul junto a la estufa apagada todavía, el refugio cerrado. Estos pueblos no tienen vida hasta pasada media tarde que vuelve la gente al pueblo.
            Ya estamos en el asfalto y Búbal pueblo nos enseña tristemente su soledad y su abandono a la vez que su artificial y caprichosa cara nueva: hay que ver el trabajo que da el dejar caer los pueblos para levantarlos después  a base de los impuestos de los religiosos contribuyentes.

Cima de Peña Sabocos. 

            El paisaje conocido va pasando entre comentarios y proyectos. Un girón más de nuestra alma se ha quedado en la montaña en este 27 de Diciembre del 87.