6 dic. 1991

6-91. ANIE. 6-12-1991.

La Noroeste del Anie. 27-3-16.

Curva Helicoidal, Sur de Arlás, Arres de Anie y Cara Sur.
06-12-1991.
Salida 08:30 h. Llegada 14:30 h.
Sol.
Fácil.
Ascensión.

Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa del Anie procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Más allá del Bisaurín, ese monstruo dormido que emerge allá por poniente, casi no conocemos nada. Sabes que está Petrechema, la Mesa de los Tres Reyes, Peña Forca… y el Anie, el monte de los vascos que llaman Auñamendi.
            Mentalmente queda fijado cono ese recóndito picacho del fondo del horizonte, allá lejos, al fondo del Valle de Roncal, pariente cercano de los de Hecho y Ansó.
            La verdad es que también está lejos de coche y más de una vez piensas en ir pero no encuentras el momento apropiado. Nosotros lo aparcamos para hacerlo en esa tercera travesía en la que trataríamos de completar el Pirineo Aragonés, hasta que de buenas a primeras, hablando de lo que podríamos hacer en este Puente de la Constitución 91, que tan bien ha caído…

Arlás y Anie.

-          Podríamos ir al Anie.
-          Eso es una idea… una gran idea, ¡por qué no!
-          Pero está muy lejos de coche y es largo de andar, ¿no es eso?
…Con esta nieve deberíamos ir al refugio de Balagua.
-          No mujer, con hora y media de coche, tres y media de andar…
            A  media tarde miro el tiempo en el teletexto, le envío un recado a Juan por si acaso y encargo que le digan a Rosa que marcharemos pues anuncian buen tiempo.
            Dejamos a Biola con mi madre y mi abuela para que duerma en su casa y así menos lío cuando a las seis de la mañana suena el despertador pero estamos despiertos y a las seis y media en carretera con circulación en sentido inverso.
            Puente la Reina, Berdún, Sigüés, me pega el sueño, Isaba Roncal en medio de un sueño infernal y a ritmo caracolero. Total que son las ocho y media cuando, tras dejar atrás el Refugio de Balagua, paramos en la Curva Helicoidal. Una pareja de un coche nos dice que el camino sale de allí mismo.

De camino al Anie.

            Nos ponemos las botas y los anoraks y nos echamos a la nieve en una mañana fresquita del 6 de Diciembre. Está dura a 1770 metros de altitud, eso es estupendo.
            En busca del sol nos vamos por un terreno que esperábamos ondulado y así es: lomas y hondonadas se suceden propias de una zona kárstica y siempre con abundantes huellas de caminantes y esquiadores.
            Pasamos al sur del Pico Arlás y continuamos por un fuerte repecho que conduce al Collado Pescamou: el perfil lejano del pico nos guía.
            En pleno Arres de Anie paramos a almorzar, son las diez menos cuarto. Hemos buscado unas piedras pero el sol calienta tan  poco que diez minutos después estamos andando de nuevo en este rompepiernas que es el camino; suerte que la nieve está muy buena.
            Calculo una hora cuando hemos rebasado el Soum Couy y comenzamos a contornear el pico. El día está espléndido y la nieve se empieza a hacer un pelín profunda.

Arres de Anie. 7-3-16.

            Frente a la cara sur iniciamos una vira al oeste  para alejarnos de los escarpados paredones de la cara este y franquear así en primer resalte rocoso del pico. Nos ponemos las polainas pues la nieve es ya profunda y la pareja que viene detrás nos adelanta: ¡Ya era hora de que otros abrieran huella!
            La vía normal atraviesa en diagonal la cara sur del pico para alcanzar la cresta este y por ella se llega a la cima suavizando así la pendiente. Nosotros tomamos la directísima a la cima. Se trata de una pala de nieve de 45 grados que se puede subir bien. Son más de 150 metros de desnivel para lo que tenemos que poner nuestra marcha de resistencia.

En la Cima de Anie.

            Con ella alcanzamos a los de delante pero reabrir una tímida huella cuesta lo suyo.
            Como las paradas son frecuentes me pongo delante de Rosa y de tirada nos llegamos hasta la cima con toda la ropa puesta y un calor de mil diablos que nos hace sudar la gota gorda. Son las doce. A la vez sube un gendarme desde Lecún  que se vuelve en polvo con otro que casi no hace cima.
            Estamos a 2507 metros de altitud y han sido 750 metros teóricos que en la práctica casi serán 1000.

Otra  Cima de Anie. 27-3-02.

            Intercambiamos comida con la pareja, charlamos, descansamos y admiramos un paisaje desconocido para nosotros. Destaca la Mesa de los tres Reyes y más a lo lejos el inconfundible Bisaurín, los tres Picos de Aspe, Collarada, Pala de Ip, Telera, Lurien, Pallas, Arriel, Balaitus  y más al fondo todavía los Macizos de Ordesa y Vignemale, además de un enorme mar de picos franceses y navarros que desconocemos.
            Hechas algunas fotos de rigor, media hora después nos vamos para abajo. Primero un poco por la cresta este y ya a media ladera la pala somital. El día sigue siendo maravilloso y la conversación placentera sobre nuestras respectivas experiencias en Alpes y Pirineos. Nuestros compañeros son de Mondragón, tienen veinte y pocos años y están todos los fines de semana en la montaña, por algo veía a lo lejos que andaban bien. Se quieren ir a Bolivia.

Anie y Casquete Somital de Soum Couy. 27-3-16.

            Nos cruzamos con gente que sube, les damos de nuestra agua a unos conocidos de éstos; nos encontramos, ya próximos a los coches, con los que hacen esquí de fondo que son bastantes y a las dos y media estamos en el coche. Con dos horas hemos tenido suficiente para el descenso.
            Nos despedimos deseando volver a encontrarnos en el monte, nos deseamos suerte y nos vamos a por agua en la “Surgencia de los Caballos” cerca del refugio de Belagua para pararnos a comer en el Parque de Isaba.

Anie desde Soum Couy. 27-3-16.

            Luego, el sol que se va tornasolando nos invita a levantar el vuelo y de nuevo, con el calorcillo del coche, me volverá pegar el sueño. Antes de Salvatierra paro a echar una ”cabezana.”
            A las cinco continuamos para abajo al encuentro de la riada de circulación que va hacia Pamplona y a las seis recogemos a Biola, no excesivamente cansados y con los pies en excelente estado: la nieve.

10 nov. 1991

5-91. TEBARRAY. 10-11-1991.

Pico e Ibón de Tebarray desde el Pequeño Pico Blanco.28-8-10.

Balneario de Panticosa, Ibones de Bachimaña y Azules, Collados de los Infiernos y Piedrafita y Arista Este.
10-11-1991
Salida 09 h. Llegada18 h.
Sol.
Fácil.
Ascensión.

Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Tebarray procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            El Tebarray es un pico remoto que te siembra de dudas cada vez que piensas en ir: no sabes si hacerlo por Panticosa o por Sallent, ¡está allí en medio…! Hemos pasado alguna vez por al lado pero siempre con las prisas que no te aconsejan subirlo.
            Es uno de tantos casi tresmiles solitarios de nuestro Pirineo, al que muy poca gente va, pues padece la desigual competencia de los Infiernos, y eso es, todavía, mucha competencia. Además está mentalmente lejos; luego analizándolo fría, racional y animosamente, como debe de hacerse siempre que se pretenda ir a la montaña, está allí…, solo…, esperándonos.
            Teníamos que inaugurar el Otoño 91 de una vez pues se había pasado el Pilar con mal tiempo y el Puente de Primeros de Noviembre con peor. Ya habíamos descartado Benasque y nuestro último baluarte en Ordesa nos parecía algo fuerte para un día, fundamentalmente a mi esposa: también el Soum de Ramond tendría que esperar.

Azul Inferior desde el Superior. 3-7-07.

            El domingo 10 de noviembre, a pesar de que el teletexto no nos asegura el tiempo, queda señalado para la marcha. ¡Ya teníamos ganas!
            A las siete de la mañana al cielo de Sabiñánigo  le pasa como a los toros, que hay sol y sombra pero salimos hacia el Balneario de Panticosa. La carretera remodelada está bastante bien a excepción del desvío a Panticosa, sobre todo desde el desvío hacia arriba, ¡no le hacía falta ni nada!
            Sin prisas nos vamos hasta la Entrada del Circuito de Fondo donde aparcamos. Nos vamos a calzar y mi esposa advierte que lleva una sola media en las botas: esas cosas que al igual que los guantes suelen ir por pares. Pues no,  mi esposísima había colocado solamente una y yo al preparar los bártulos vi medias en las botas y…
            Con calcetines de algodón y media pierna al aire no es plan por lo que recurrimos a la Casa de Piedra. Los guardas están durmiendo y no es plan de molestar, la mayoría de la gente ya ha marchado pero Daniel Sanz Gurbindo, un navarro que ha pasado mala noche en el refugio con su estómago no presta un par de medias ya que no las va a utilizar. ¡Salvados!

Azul Superior y Piedrafita. 3-7-07.

            Son las nueve menos diez cuando salimos para arriba. Subimos sin pérdida de tiempo pero no excesivamente deprisa pues nuestra forma no nos lo permitiría y no queremos fundirnos antes de hora guardándonos para alguna posterior necesidad que yo presagio.
            Un conocidísimo camino tachonado con algo de hielo nos lleva hasta la Cuesta del Fraile que, ahora con mejor ritmo, subimos con el sol en la espalda, acercándonos a tres montañeros a lo que alcanzaremos en el Ibón Inferior de Bachimaña.
            Hemos subido desde los 2638 metros a los 2190 en una hora y diez minutos, lo que no está mal dadas las circunstancias. Sin parar proseguimos por la Falda Este de  los Picos de Bachimaña en busca del Ibón Superior para bordearlo por su derecha.

 Vertiente Sur del Collado de los Infiernos. 3-7-07.

            La nieve se hace continua a mitad del ibón y la huella comienza a ser profunda a tramos pero la vamos sorteando bien hasta alcanzar la soleada cola del ibón en el Inicio del Barranco de los Infiernos.
            Cruzamos el barranco y seguimos el Camino de los Ibones Azules con nieve profunda de nuevo. Alternamos camino y piedras descubiertas hasta alcanzar el Ibón Azul Inferior. Son las once y paramos a almorzar. Estamos a 2350 metros de altitud y hay que recuperar energías ya que el plato fuerte viene ahora.
            Se nos van veinte minutos al sol entre los escandalosos crujidos del hielo del ibón debido al calentamiento rápido de las piedras soleadas de la orilla.

Ibón de Tebarray desde el Collado de los Infiernos. 

            Nos ponemos las polainas y apartándonos cuanto nos es posible de la nieve profunda ganamos la Cubeta del Ibón Azul Superior a 2415 metros; siempre ya en dirección oeste nos vamos al encuentro del Corredor de los Infiernos en busca de la sombra y de la nieve más dura si es que la hay.
            Nos hundimos casi hasta la rodilla aun por la sombra. Sacamos los piolets y cruzamos el barranco para tomar nieve soleada, blandísima pero menos profunda una vez que hemos superado el primer resalte.
            Proseguimos de esta forma lejos del fondo del corredor y siempre ganado altura de manera progresiva. La verdad es que en medio del primer resalte no las tenía todas con llegar al pico, pero ahora, guiado por la inclinación y la altura del Espolón Norte de los Infiernos, estoy convencido de que llegaremos. Subimos un segundo resalte algo más tieso y con nieve más dura.

Ibón, Pico y Collado de Tebarray. 3-7-07.

            La pendiente se suaviza, ganamos el fondo del corredor y alcanzamos el Collado de los Infiernos a 2721 metros de altitud cuando el reloj marca la una.
             A nuestros pies está el inequívoco Ibón de Tebarray con su recordada senda marcada sobre la Gravera Metamórfica de las Marmoleras. Al frente el Collado de Piedrafita y la enhiesta y arrogante pirámide del Pico Tebarray.
            -¡Venga, vamos!
            En diez minutos alcanzamos el Collado de Piedrafita, 60 metros más alto que el de los Infiernos con el cansancio acumulado de toda la mañana.

Cima de Tebarray con Tendeñera y Vignemale. 

            Iniciamos la cresta este del pico que se afila y nos conduce enseguida hacia la pared sur. Diez minutos me digo, pero la nieve blanda y profunda, el cansancio de piernas, el calor y esos casi 150 metros de fuerte pendiente se llevan un cuarto de hora. Enseguida llega Rosa pelín fundida. Es la una y media, estamos a 2916 metros de altitud en la Cima de Tebarray y en medio de un esplendoroso mediodía.
            Nos recuperamos mientras nos comemos un limón con azúcar, hacemos unas fotografías y contemplamos un suntuoso paisaje: Telera, Sallent, Formigal, la cadena fronteriza con el Valle de Soba, el Circo de Arriel, el Macizo de Balaitus con los Circos de Piedrafita y Campo Plano, los próximos Picos de Llena de Cantal y los del Pecho. Se nos van veinte minutos sentados sobre la nieve de un pico que hoy ha sido solo nuestro.

Tebarray desde el Infierno Occidental. 2-7-07.

            Nos vamos para abajo por medio de la pared y a buen ritmo. La nieve blanda le da a mi esposa la tranquilidad suficiente para tirarse descaradamente para abajo cogida a mi  mano.
            Recordamos nuestra primera travesía en el Collado de Piedrafita. ¡Cómo pasa el tiempo!
            Hago una fotografía en el Collado de los Infiernos y me olvido el piolet clavado en la nieve que recuperaré enseguida volviendo sobre mis pasos treinta metros de nieve blanda; el que no tiene cabeza…

Cima de Tebarray. Al fondo Infiernos. 

            En cincuenta minutos nos llegamos al Azul Superior después de habernos cruzado con unos franceses que no creemos vayan más allá del collado.
            Comemos al sol que veinte minutos después se ocultará tras la Cresta de los Infiernos y ya, poco a poco, a la sombra de la temprana tarde, vamos desandando la mañana a la vez que charlamos distendidamente sobre mil temas que convierten la tarde en un agradable descenso por medio de unos paisajes suficientemente conocidos.
            Cuando llegamos a Bachimaña Inferior alcanzamos de nuevo el sol que ha hecho su trabajo: nos ha regalado un espléndido día y ha deshecho el hielo que profuso dominaba el camino a la mañana.

De Frondiellas Sudoeste  a Cristales. 3-6-12.

            Estamos cansados pero bajamos a gusto. ¡Qué pocas cosas hemos hecho durante el pasado año y medio! La casa se lo ha llevado casi todo. ¿Merecerá la pena? A veces, cuando veo solamente los fallos que tan bien conozco y escucho únicamente las protestas, tengo mis dudas, pero me duran poco: esa casa es mi casa, es como es, la compartiré con quien sea necesario  pero siempre será mi casa.
            A las cinco y media estamos en el Balneario de Panticosa. Daniel se ha ido ya. Solamente nos queda tomar el coche y saboreando unas frutas que había dejado preparadas, llegarnos a casa poco antes de las seis y media.

            Por correo devolveremos a Daniel sus medias y le recordaremos agradablemente ya que su detalle nos ha permitido un día de montaña sencillamente delicioso.

15 sept. 1991

4-91. CIRCO DE GAVARNIE. ORDESA CENTRAL. 15-9-1991.

Un detalle de la Cascada de Gavarnie. 10-4-17.

Refugio de Sarradets y  Puerto de Bujaruelo. Gavarnie, Circo de Gavarnie, Gran Cascada y vuelta a Gavarnie.
15-09-1991.
Desnivel ascendido 200 m.
Desnivel descendido 500 m.
Distancia recorrida 9000 m.
Tiempo efectivo 05:15 h.
Sol.
Muy fácil.
Senderismo.

La visita al Circo de Gavarnie es uno de los paseos emblemáticos del Pirineo Francés y gemelo del Camino a la Cola de caballo en Ordesa. Nosostros hemos acumulado a la actividad el descenso de Sarradet al Puerto de Bujaruelo, con lo que tiempo, ditancia y deniveles no se ajustan estrictamente al paseo.
Agua en el Barranco de Sarradets y en la parte alta del barranco bajo la Cascada de Gavarnie.

Rosa Mª. Martínez y Biola y Mariano Javierre.

Mapa de Gavarnie procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            A las seis y media de la mañana nos llaman a la puerta de la Cocina Libre del Refugio de Gavarnie, han de coger algo y a las siete, es la tercera, nos levantamos pues es ya una hora prudencial.

Vertiente Norte de la Brecha de Rolando. 31-7-10. 

            Recogemos, desayunamos y preparamos las mochilas dispuestos a aprovechar el día. Cuando vamos a salir me pongo a charlar con la cara conocida de la noche anterior; es, por fin caigo, el francés de la “Cámara de Comercio de Pau” que acompañaba a los franceses en Les Demeuges de la Cote de Argent y que también encontramos en…

Glaciar de Taillón o de la Falsa Brecha. 31-7-10.

            Son las ocho y diez  y arrancamos para abajo, estamos a 2587 metros de altitud  en medio de la espléndida mañana  del 15 de Septiembre de 1991, llena de franceses que suben en manada para arriba.

Torrente del Glaiar de la Falsa Brecha. 31-7-10.

            Hay hielo en el barranco y un follón monumental. Pasamos sin parar por otro paso junto al habitual y continuamos para abajo entre el trasiego de gentes que van para arriba. A las nueve y media estamos en el coche preparando una pequeña mochila en el Puerto de Bujaruelo.

Llegando al Puerto de Bujaruelo. 31-7-10.

            Tomamos la carretera para abajo, nos detenemos a contemplar las evoluciones de una marmota junto a la carretera con la especial atención de Biola que no las ha visto nunca tan cerca y a las diez y cuarto aparcamos junto al cartel que  prohíbe la circulación en dirección al Circo de Gvarnie y nos vamos andando hacia adelante junto al barranco.

Camino de Bujaruelo a Sarradets. 31-7-10.

            No hay apenas movimiento, parece ser que es temprano todavía. Paramos a almorzar a medio camino, aproximadamente en el mismo lugar que le diéramos de comer a Biola la primera vez que la trajimos aquí allá por el 85, y en dos horas nos llegamos hasta el Hotel del Circo.

En Gavarnie. 10-4-17.

            Esta vez continuamos para arriba con la intención de dar la vuelta por el fondo, la mañana está estupenda y tenemos tiempo.

Con los burros de Gavarnie

            El Circo de Gavarnie tiene unas considerables proporciones. Un transitado camino nos lleva hasta la base de la Gran Cascada, pero llegar a ella supone remontar  un repecho inesperado desde el hotel y azotado por la cortina de agua pulverizada que nace tras el choque del agua en su monumental caída de 400 metros.

El Circo de Gavarnie. 10-4-17.

            Hacemos un par de fotos, contemplamos la senda que, rompiendo por la parte más amable del enorme paredón del circo, remonta hacia Sarradets y saltando sobre el pedregal calizo nos vamos para abajo. En el hotel nos encontramos con algunos de los franceses que se unieron a nosotros para el regreso el día anterior.

Picos de la Cascada y Espalda desde Gavarnie. 10-4-17. 

            El camino está ahora concurridísimo, no en vano el Circo de Gavarnie es el lugar más visitado de todo el Pirineo. Volvemos a buen paso y en hora y media estamos de nuevo en Gavarnie. Son las dos de la tarde.

Bajo la Cascada de Gavarnie. 

            Rosa ha prometido comprar un helado a Biola y lo hace; consecuentemente somos robados a mano armada como era de esperar: nos cobran 10 francos y además nos cambian 5000 pesetas a 22 pesetas franco cuando el franco está a 18. Total que el helado nos sale aproximadamente por cerca de 1100 pesetas, algo que esperaba pero no con esta colosal magnitud. Pero no hay que  preocuparse, a la cándida de mi esposa le ocurrirá esto siempre. Me cabreo como un mono pero mi señora ni se lo esperaba ni escarmentará para la próxima.

Cascada de Gavarnie desde el Casco. 23-8-12.

            No encontramos pan un domingo al mediodía en Gavarnie y nos vamos para abajo. Cogemos agua y junto a una de las defensas para aludes de la carretera nos paramos a comer.
            Luego, sin sueño, nos liamos en Argeles pero nos damos cuenta enseguida. Subimos los Puertos de Sulor y Aubisque con una buena tarde en la que Biola se marea como tiene por costumbre.

Volviendo del paseo por Gavarnie. 10-4-17.

            En Gabas se nos cae el tubo de escape que depositamos en un contenedor de basura y haciendo un estruendo espantoso, a escape libre, nos presentamos en casa a las seis y cuarto tras un fin de semana en líneas generales satisfactorio, esperando que a partir de ahora se repita con más frecuencia.

Para ver el Comienzo.

14 sept. 1991

3-91. PICO DE LA ESPALDA DE MARBORE. ORDESA CENTRAL. 14-9-1991.

Picos de la Cascada, Espalda y Torre desde el Casco.  30-9-10.

Casco, Cara Sur, Corredor Sudoeste, Contrafuerte Oeste, Cima de la Torre, Collado de los Glaciares, Brecha Sur y Puntas de la Espalda de Marbore. Vuelta por la Brecha de Rolando a Sarradets.
14-09-2017.
Salida 10:30 h. Llegada 18:45 h.
Mixto.
Fácil.
Ascensión.

Rosa Mª. Martínez y Biola y Mariano Javierre.

Mapa de la Espalda de Marboré procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Son las diez y media  y dispuestos a no perder mucha altura ni a dar demasiadas vueltas, desde la Cima del casco a 3006 metros de altitud bajamos por el tramillo de arista  al corredor desandando el camino de subida para a continuación atravesar la pedrera en dirección al oscuro Corredor Oeste de la Espalda sin salir del Corral Ciego.
            Allí, descansando a la sombra de la mañana hay un numeroso grupo que se recupera ante de iniciar el ascenso del corredor. Nosotros les alcanzamos y continuamos para arriba.

 Desde el Col de Sarradets. 25-6-12. 

            El corredor sombrío por la mañana, está entre nevado y helado; no es muy largo pero es muy fuerte. Lo subimos de izquierda a derecha aprovechando algunas huellas y piedras limpia.
            Casi 100 metros más arriba salimos al cegador sol y rodeando el embudo por la parte superior nos vamos horizontalmente y con cuidado, pues hay verglás, al plano Espolón Oeste de la Espalda de Marboré, uno de los pináculos más espléndidos del Circo de Gavarnie a 2950 metros de altitud.

El Corral Ciego y el Casco. 26-6-12.

            Desandamos los últimos metros y una vez alcanzada la parte superior del embudo progresamos por la caliza cresta que nos permite salvar el escalón somital del pico y, ya casi de llano, alcanzar la amplia Cima de la Espalda de Marboré con 3012 metros de altitud: es el segundo tresmil del 14 de Septiembre del 91, una hora después del primero, y quedan varios por delante.
            Buscamos el abrigo del viento y con la vista al norte  almorzamos un poco entre el deambular del amplio grupo de franceses que ha llegado a la cima.

En el Corral Ciego. 13-8-16.

            Allí debemos tener todos los picos franceses, los conocidos y los no conocidos: Vignemale, Pimene… nos deleitamos con la enorme densidad del Pirineo Francés. Al sur van creciendo y tomando consistencia las nieblas.
            Son las doce menos cuarto cuando nos vamos cresta adelante por el Col de la Cascada contorneando la Torre de Marboré en busca de los Picos de la Cascada.

Espolón Oeste de la Torre de Marboré. 

            Poco después, en un primer Contrafuerte de los Picos de la Cascada dejamos la cresta para pasar bajo los paredones de la cara sur de los picos y continuar al encuentro de la brecha que nos permita salvar la pared y ascender a la zona somital de los mismos.
            Vamos alternando graveras calizas y neveros residuales siempre con la vista puesta en la pared que la nieve alejada de la misma ha dejado descubierta en toda su verticalidad y longitud. Consecuentemente aquella fácil trepada que vamos buscando no la encontramos, por lo que  continuamos hacia el este al encuentro de la fisura central de la pared, ya frente al Marboré; con lo que hemos tenido que dar una considerable vuelta.

En la Cima de la Torre de Marboré. 

            Ahora, salvada la pared, hemos de volver al oeste hasta el contrafuerte en el que hemos abandonado el Col de la Cascada.    
            Biola que no encuentra toda la distracción que pretende se cansa y protesta. El suave repecho que nos llevará de nuevo a la cresta está salpicado con neveros minúsculos y de negativas a continuar caminando, los sortearemos sin apenas variar la dirección.

Gavarnie desde la Torre. 13-8-16.

            El Pico de la espalda tiene cuatro puntas. Pasamos por debajo de la principal y nos vamos hacia las dos más occidentales.
            Son las dos menos cuarto cuando alcanzamos la cima más elevada de las occidentales con 3067 metros de altitud. Todavía proseguiremos unos metros al oeste, ahora por una cresta afilada, con las protestas de mi señora que, por cierto, no se queda, hasta llegar al Espolón Occidental de la Espalda, un balcón impresionante  sobre el Col de la Cascada y el Nacimiento de la Cascada de Gavarnie.

El Col de la Cascada desde la Torre. 13-8-16.

            Hacemos una fotografía mientras contemplamos cómo ha ido empeorando el tiempo a consecuencia del aumento considerable que han experimentado las nieblas.
            Volvemos sobre nuestros pasos y luego por cresta facilísima nos vamos a la Punta Central del Pico de la espalda, la más alta de las cuatro con 3073 metros de altitud.

En el Col de la Cascada, 14-9-91.

            No vamos a continuar más adelante, a duras penas  consigo que hagamos la Punta Oriental un poco más baja que la anterior. Son las dos y cuarto cuando llegamos al cuello que separa l Espalda con los Picos de la Cascada y nos vamos para abajo en busca del camino que hemos traído iniciando el regreso.
            Dejamos el anfiteatro superior por el mismo portillón  y junto a un pequeño ibón  nos paramos a comer en medio de un ambiente más bien fresco, ya que el sol hace un buen rato que nos ha abandonado. Son las tres menos cuarto.

La espalda y los Picos de la Cascada desde la Sur del Cilindro. 26-6-12.

            A las tres y media reemprendemos la vuelta. Enseguida nos encontramos con un grupo de franceses que van hacia Góriz, algo perdidos pues quieren llegar a Sarradets. Les hacemos entender que nos sigan e inmediatamente no sumergimos en la niebla.
            Deambulamos dudando un poco buscando el paso que nos permita salir de la Pared de la Torre de Marboré a la que nos estamos aproximando. Lo hacemos utilizando el tercero y más utilizado de los descensos para bajar el escalón. Allí se acaban las dudas y también se abre un poco la niebla.

Pico de la Espalda.

            Nos cruzamos con otros franceses  y enseguida bajamos la sirga remontando hasta la Brecha de Sarradets que aparece desierta a estas horas: son las seis y cuarto.
            Intentando salvar las planchas de hielo que se asoman bajo la suelta pedreguilla caliza que nos proporciona algún que otro resbalón bajamos la maltrecha y empinada senda que nos lleva  al refugio media hora después.

Desde la Espalda los Picos de la Cascada. 10-8-96.

            Ponemos fin a diez horas de andar no salvando excesivo desnivel pero sin parar más que lo justo. El refugio está lleno a rebosar confirmando lo que no habían anunciado. El comedor abarrotado, dos turnos de cenas, la cocina a tope; en fin, que tenemos que cenar en la calle.
            Salvada esta contingencia de la mejor manera posible nos queda un último problema: no hay literas para nosotros y el comedor igual no queda disponible hasta pasadas las once con el agravante del madrugón que nos darán los tempraneros será de rigor, tanto más cuanto que nosotros no tenemos ninguna prisa.

Neveros en el Corral Ciego de vuelta de la Torre. 13-8-16.

            El guarda del refugio que conoce nuestra situación, posiblemente pensando en la soba que llevará Biola ya que hemos charlado con él un rato a la hora de pagar, nos facilita la alternativa de echarnos a dormir en la cocina libre y, dicho y hecho, colchonetas, mantas y llave por dentro. Está algo húmeda pero nos lo montamos bastante bien.
            Son las diez, estamos panza arriba descansando de una jornada que no ha sido excesivamente dura pero que ha supuesto un interesante esfuerzo, sobre todo para Biola. Nosotros estamos machacados más por falta de forma que otra cosa, lo que de alguna manera también ha perjudicado a la cría.

Pasando el Paso equipado del Cuello de los Sarrios. 27-6-12.

            Nos dormimos pensando en la faena que les podemos hacer a los que madruguen y tengan que hacer algo en la cocina, sin pensar en que la faena nos la harán ellos a nosotros, que nos despertarán.

Para ver la Continuación.