28 abr 2016

33-16. PEÑA BLANCA DE LA LARRI. 26-4-2016.

Peña Blanca de la Larri se destapa a nuestros ojos.

Aparcamiento de Pietramula, Barranco Sobrestivo, Collado de las Puertas, Ibones de la Larri, Corredor de las Peñas del Hombre y Arista Sur.
Salida 09:15 h. Llegada 16:15 h.
Sol.
Fácil.
Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Peña Blanca de la Larri procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            No sé si batimos nuestro record de permanencia en el saco pero, en todo caso, la marca no es nada desdeñable. Tras once horas de resistencia son las ocho y cuarto de la mañana del 26 de Abril de 2016 cuando nos levantamos y sin llorar ni nada ¡eh! Como unos hombres.
            Tenemos el propósito de salir aproximadamente a la misma hora de ayer, pero a las nueve y cuarto de una mañana en que la isoterma de 0º ha debido rondar los 1800 metros, ahora estamos ya a 3º pues el sol va de faena, nos metemos en marcha desde el Aparcamiento de Pietramula a 1920 metros de altitud y en dirección noroeste.

Subimos entre los Barrancos Sobrestivo y Pietramula para pasar sobre la cascada.

            El camino de verano que se suele utilizar para buscar el Collado de las Puertas sale de la Gran Revuelta de Pietramula y por medio de los barrancos que forman el Real gana la Cara Sur de Chinipro. Hay una ruta de invierno en las inmediaciones del Barranco de Sobrestivo pero además de ser muy erguida tiene más piedras que nieve.
            Nosotros utilizaremos el camino de verano y para ello partimos con los esquís en la mochila y de forma cómoda cruzar el Barranco del Clot de los Gabachos y poco más arriba el Barranco Pietramula tras subir un neverillo con un potente y viejo alud.

La Rampa de la Punta de las Puertas y detrás Robiñera. 

            Tras el cruce, aparece un nevero alomado y erguido que es el final del porteo tras media hora un pelín larga y sin prisas. Ponemos los esquís y empezamos a foquear aproximándonos al Barranco Sobrestivo de cuya orilla izquierda arranca la pala que buscamos fuera de las hostilidades iniciales Estamos sobre los 2100 metros de altitud y viramos al norte.
           Se trata de una larga pala situada al sur de la Punta de las Puertas que tiene una cierta orientación oeste con una arista alomada y algo pelada cuando se inclina hacia el Barranco del Clot muy vestida de paredones por lo que no resulta demasiado agradable.
          Nos olvidamos de la arista y progresamos por medio de la pared siguiendo una débil huella, la del bombero vasco que ha pasado la noche junto a nosotros.

Iniciando el remonte de la Rampa de las Puertas.

            El rehielo ha sido decente y los tramos que están recibiendo el sol están duros por lo que alrededor de los 2250 metros y en la base de un resalte un poco más erguido ponemos cuchillas que en principio pueden ser suficientes pero poco más arriba, alrededor de los 2400 y en el tramo más erguido el personal ha puesto crampones y porteado esquís.
            Sabemos que la travesía por la Sudeste de la Punta de las Puertas está bien soleada que es amplia pero también sabemos que tanto por arriba que no importa como por debajo hay muchas paredes y que no se puede entrar al Barranco del Clot.
            Hemos venido a disfrutar, ponemos crampones y colgando los esquís en las mochilas en un lugar cómodo  e iniciamos el flanqueo.
            Hay un primer tramo bastante largo y suavemente ascendente que con buena nieve casi nos hace arrepentir de la decisión pero tras pasar sobre una vieja colada, la travesía se empina y marcha hacia las paredes superiores en un tramo expuesto que no nos deposita en el collado que buscamos sino que, tras otro tramo más horizontal sobre un corredor muy empinado, se alarga de nuevo para arriba.

Finalizando la travesía en la Este de las Puertas.

            Subirá hasta situarse por encima del aparente nivel del Collado de las Puertas que es de donde se suele acceder a la Cara Sur del Robiñera, pero el corredor que por fin se ha decidido a acercarse a nuestra línea de travesía, todavía está algo profundo.
            Habrá que superar otra tramada ascendente más para alcanzar un minúsculo hombro desde el que habrá que llanear u poco y perder finalmente unos metros para alcanzar el corredor  donde quitaremos crampones y calzaremos los esquís.

En el Collado de las Puertas.

            Un tramo amplio y suavemente inclinado de corredor nos deposita en el Collado de las Puertas situado a 2524 metros de altitud. Son las once y media.
            Desde el collado contemplamos la Cubeta Lacustre de los Ibones de la Larri completamente innivada y con nieve dura pues el sol poco ha hecho hasta ahora  en esta altitud. También contemplamos al fondo, nordeste, la Oeste de la Munia y en el lado oeste el Tozal de los Gorgos y las Peñas del Hombre tras las que se esconde discretamente Peña Blanca que es blanca en verano debido a sus calizas claras y blanquísima en invierno por estar perfectamente cubierta de nieve; vamos, como para dudar de su nombre.

El Corredor de las Peñas del Hombre está más tieso de lo que parece. 

             El circo se completa con Robiñera al este y con las Puertas y Chinipro al sur.
          Hemos superado dos de las dificultades sabidas de la jornada pero Peña Blanca queda lejos y muy arriba desde aquí.
            Pasamos por la orilla este del Ibón Inferior de la Larri, junto a nuestra “piedra comedor” y en un resalte entre los dos ibones coincidimos con el bombero que es un esquiador de fuste. Ha salido una hora antes que nosotros y ya vuelve.
            Almorzaremos juntos y charlaremos de montaña. Nos dirá que el corredor por el que ha bajado está estupendo y que los tres que iban a subir a la Mota y que también han dormido junto a nosotros, se han venido por aquí y están accediendo a la arista somital a partir del Corredor de las Peñas del Hombre. Son los que han salido a las siete y media.
            Nosotros sabemos que el circo se alarga hacia el norte con resaltes asumibles pero del final del circo al pico queda una pala demasiado erguida para hacerla con los esquís a pesar de estar orientada al este.

Remontando el Corredor de las Peñas del Hombre.

            La opción que barajamos es subir un poco por medio del circo hasta alcanzar unos puntones situados por encima de los 2700 metros y desde allí hacer una travesía  al oeste hacia el collado norte de las Peñas del Hombre ya en plena Arista Sur de Peña Blanca pero como el corredor adosado a las Peñas del Hombre está tan bien y nos lleva al destino buscado…
            Son las doce y media cuando buscamos la base del corredor y nos vamos para arriba con una nieve que está buena en esta orientación que es una auténtica sauna. El trío está en la arista cimera.
            El corredor tendrá alrededor de 150 metros de desnivel  y la mitad superior pasará de los 45º pero la nieve está de vicio. Así que, fiel a mi costumbre me olvido de la huella y me lío con una largada exigente con la que cruzo todo el corredor y me planto a mitad, no me gustan demasiado las vueltas maría y eso que aquí son una delicia.
            En una siguiente zeta también amplia coincido con la huella que en lugar de retornar al corredor se va a la pared derecha del mismo en busca del collado que originalmente pretendíamos pero no me gusta porque las pocas rocas que afloran en esta parte del circo están aquí y el paretazo es soberano. Así que me olvido de nuevo de la huella y en otra larga y consistente travesía alcanzo el final del corredor que se allana en busca del collado pretendido.


De frente a la Arista Sur de Perña Blanca.

            Juan se queda contemplando las maniobras de mi chica que se ha quedado detrás por libre pues no le ha gustado mi huella y yo me voy hasta el collado para definir continuación.
            Creía que tras el collado la ladera seguiría en ascenso pero se hunde  con lo que trazar una diagonal larga buscando un arranque alto queda descartado pues cuando alcanza el nivel al que me encuentro estamos en plena cara este del pico.
            Así que haremos lo que han hecho pero sin subir los esquís en la chepa. Dejamos los esquís, ponemos crampones y nos vamos para arriba hacia el oeste en busca de los últimos 200 metros. Los crampones no serán necesarios pero nunca tienes toda la seguridad.
            El bombero ha subido por la cara este que es por donde finalmente subirá Juan y nosotros tomamos la huella que han hecho dos del trío y nos vamos para arriba de frente por un palón demasiado erguido para nosotros con los esquís, con crampones se terminaron los problemas. Mientras subimos el trío bajará un poco más al sur pues también esquían bastante.


Desde la Arista Sur de Peña Blanca el casquete somital del pico. Juanillo diminuto en la este.

            Tras el paretazo que tendrá alrededor de 100 metros nos queda el casquete somital pues hemos alcanzado la arista sur del pico. Está muy bien tanto para foquear como para esquiar pero los esquís se han quedado donde los hemos dejado.


Llegando a la Cima de Peña Blanca de la Larri.

            Coincidimos con Juan que se ha tenido que emplear a fondo con el paretazo y alcanzamos la Cima de Peña Blanca de la Larri a 2902 metros de altitud cuando son las dos menos cuarto.


En la Cima de Peña Blanca de la Larri.

Guara y Fragineto tras el Collado de Añisclo. 

La Munia desde Peña Blanca.

            Hacemos fotos pues Ordesa, la Munia y Robiñera nos rodean y un cuarto de hora después nos volvemos para abajo peleando con los zuecos de mis viejos crampones sin antizuecos que llevo por ligeros.


El paretazo es bastante tieso y bajamos de espaldas al valle.

            Bajamos la pared de espaldas al valle, es el mejor procedimiento contra zuecos y alcanzamos los esquís los tres a la vez. Son las dos y media.
            La transición es breve pues los esquís se han quedado listos y nos echamos al corredor sin retintín alguno, disfrutaremos como niños con zapatos nuevos descendiendo el corredor sin problemas de pendiente: la gloria tiene que ser algo parecido a esto.

El Corredor de las Peñas del Hombre tiene una nieve deliciosa.

            En la base del corredor flanqueamos el Ibón Alto de la Larri por su orilla oeste y nos bajamos al inferior para probar si resiste, je, je.


Un par de moscas en el Corredor de las Peñas del Hombre.

            Luego, remontamos agradablemente sin tener que poner pieles ni penar hasta el Collado de las Puertas pues la nieve  se ha puesto en condiciones.


Cruzando el Ibón Bajo de la Larri se esconde Peña Blanca.

            Nos quedan cuatro agradables giros corredor abajo para vencer la tentación de continuar puesto que sabemos que se complica demasiado y nos llegamos al inicio del flanqueo de la Este de las Puertas.


Breve remonte al Collado de las Puertas con el Circo de la Larri detrás.

            Como hay que remontar una veintena de metros nos echamos los esquís al hombro y nos vamos para arriba. Coronado el resalte y aprovechando que las botas hacen una excelente huella nos bajamos el primer tramo erguido por fuera de la huella y un poco más abajo hago un par de plataformas y cómodamente nos calzamos los esquís.


En busca de la Diagonal de las Puertas con Comodoto en el horizonte.

            El resto de la travesía es agradable y al final de la misma esperamos a Juan, cosa rara, que se ha tenido que quitar las raquetas y se clavaba a cada paso.
            La rampa que esta mañana nos ha obligado a poner cuchillas y luego crampones está como debería estar siempre y la bajamos disfrutando de punta a punta incluso junto a la loma pelada sabedores de que esto se acaba.

Bajaremos hasta el cruce del Barranco Pietramula y no va más.

            Siguiendo fielmente nuestra poco visible huella de subida nos llegamos hasta el barranco, allí remojamos y colgamos en la mochila los esquís echamos un cumplido trago de agua  y porteamos para abajo relajadamente  beneficiándonos de alguna que otra trampa de  nieve de la poca que queda.
            Son las cuatro y cuarto cuando soltamos las mochilas, recogemos un poco y comemos en la furgo para equilibrar los 1000 metros de la jornada. ¡Joder como están las cervezas!
            A las cinco y media echamos demasiado humo blanco pista abajo, debía ser debido a una mala combustión del motor frío y prácticamente sin acelerar. Luego pasaría nada más empezar a acelerar en carretera.
            ¡Qué pocos días de esquí nos quedan en esta temporada!

27 abr 2016

32-16. DE LA MOTA A PUNTA RUEGO EN LIENA. 25-4-2016.

Espectaculares cornisas en la Noroeste de la Mota. 

Aparcamiento de Pietramula, Cabaña Barbietos, Plana Ruego, Collado Noroeste de la Mota, La Mota, Puntas Oriental y Occidental de Liena, Punta Ruego y Cabaña Barbietos.
25-04-2016.
Salida 10:15 h.Llegada16:30 h.
Sol.
Fácil.
 Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Liena procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            La Sierra de Liena para nosotros es poco más que un trozo de Pirineo dibujado en los mapas pues acostumbramos a acudir por la zona muy de tarde en tarde, aunque haciendo memoria  son varias y viejas nuestras actividades por el Circo de Barrosa o por el Real para subir, como no, a Robiñera.
            Aquella mañana de primeros de Octubre del 14 cuando recorríamos la arista intermedia de la sierra que arranca en la Aduana y culmina en Robiñera,  accedimos a la misma en el Collado Noroeste de la Mota en busca del Collado de las Pardas para recorrer la Senda en circular. Durante la cabalgada, además de las suaves lomas que recorrimos nuestra atención se centró en las Planas de Ruego un inmenso y amable praderío que ni pintado para nuestro gusto con los esquís. Luego, en el Collado de las Pardas tanto la continuación de la arista como la Senda de las Pardas ya es otro mundo.
            Solamente nos faltó una tentación llamada Lameteoqueviene y hoy 25 de Abril de 2016 allí estamos a las diez de la mañana.

Tras la Gran Revuelta de Pietramula algo nos dice que habrá algún corte en la nieve.

            Hemos dejado atrás un mes de Abril con una meteorología mala como pocos para la nieve. Es algo tarde, todas las estaciones de esquí han cerrado hace días pero quizás tengamos completamente limpia la Pista de Chisagüés lo que puede ser algo bueno y a la vez malo.
            Hemos de parar en Bielsa y esperar a que abran para comprar pan y nos retrasamos  algo pero la pista transitada y en perfecto estado incluso para la furgo nos permite llegar hasta 100 metros antes del Aparcamiento de Pietramula a 1920 metros de altitud.
            Son las diez y cuarto cuando nos ponemos los esquís en una pista que se ha llenado de nieve de súbito antes de la Gran Revuelta de Pietramula. Nos huele que más arriba tendrá cortes.
            Así será  pues en el contrafuerte rocoso  de la Sobrespluca hemos de quitarlos para portear un par de cortes importantes al sol de la mañana que ya es moza. Ha habido un buen rehielo.

La pista se rellena de nieve y nos deposita en el praderío fundamentalmente blanco.

            Un rebeco nos vigila impertérrito desde su inexpugnable atalaya mientras calzamos de nuevo los esquís cuando la pista se vuelve a llenar de nieve a la entrada del puerto tras cruzar el Barranco Ruego.

La nieve brilla a la luz de una espléndida mañana

            Hay algunas manchas de tierra en los terraplenes de la pista pero el resto aparece cubierto de un manto blanco, liso y refulgente al sol der la mañana cuando alcanzamos la Cabaña de los Barbietos.

Debajo la pista de acceso desde Pietramula.

            Ante nosotros se extiende un mundo de suaves lomas que nos enseñan la arista desde el Collado de las Pardas a la Sur de la Mota.

El Collado de las Pardas es inconfundible.

            Vamos dejando atrás tanto Sobrespluca como Espluca Ruego y dudamos entre ir de oeste a este como teníamos previsto o viceversa.
            Pensando más que otra cosa en el descenso decidimos irnos al este y comenzar por la Mota. Para ello hay que atravesar todo el puerto que es la Plana Ruego en busca del Collado Noroeste de la Mota que de momento no es visible.

Campos de nieve amables e impecables.

            Hace rato que nos hemos olvidado de la pista, por otra parte ilocalizable en el rellano y avanzamos cómodamente disfrutando del rehielo que en algunos dorsos orientados al oeste está más duro de lo deseado y nos obliga a alguna maniobra que otra dentro de una línea de foqueo absolutamente placentera.

La Oeste de la Mota tras la Hoya.

            Van a ser las doce cuando contemplamos toda la Pala Oeste de la Mota, el collado noroeste que buscamos y la Hoya que recorreremos por su cabecera en un soleado flanqueo.


En el Collado Noroeste de la Mota.

            La llegada al collado es erguida y la nieve está algo dura pero llegamos sin cuchillas. Estamos a 2546 metros de altitud y ante nosotros se extiende una arista vestida de impresionantes cornisas fruto inequívoco de una temporada campanilleramente  ventosa como pocas.
            No es demasiado frecuente ver cornisas de esta magnitud en Pirineos. La línea de rotura que localizamos en el collado tendrá fácilmente media docena de metros y ante esta situación y evaluando el riesgo de rotura  en algún giro poco controlado por nuestra parte, decidimos dejar los esquís, poner crampones y marchar par arriba a pesar de que no es más que una amplia loma.
            Hay que pasar dos pináculos  acornisados para alcanzar el  resalte cimero en muy suave ascenso y llegar el Vértice Geodésico de la Mota situado a 2579 metros de altitud. Es la una menos cuarto.

En la Cima de la Mota con Robiñera y la Munia.

            Hacemos algunas fotos de una panorámica indescriptible pero  no disfrutamos a nuestro gusto de la cima puesto que nos gusta asomarnos por todas partes y hoy como que no.


Fulsa y Suelza desde la Mota.

            Imaginamos más que vemos la ladera este que baja hasta la Antigua Aduana y que nos permite contemplar tras ella la zona de Suelza y Trigoniero  de gratos recuerdos, Maristás y Orbar  y Montañesa aquí mismo, Suelza impresionantemente blanca y Fulsa oscura para contrastar y un este acaballado con  Portillón, Posets y Maladetas en bloque, y seguidamente nos damos la vuelta en busca de los esquís.


Con toda la arista del día por delante.

            En uno de las escasas rocas metamórficas emergentes de las inmediaciones del collado nos sentamos a echar un bocado, poco  más de un cuarto de hora.


Año de vientos en la Noroeste de la Mota. 

            El Poste indicador que tendrá sus buenos dos metros está prácticamente enterrado y la brecha de paso entre vertientes hoy es inexistente. Contemplamos la última parte de nuestro ascenso de hace un par de años y nos vamos en busca de las dos Cimas Innominadas que yo conozco por algunos mapas  como Punta Liena.


Punta de Liena Oriental.

            Para ello hay que continuar el recorrido por la arista en dirección oeste con un resalte poco consistente que enseguida se aloma y nos permite subir cómodamente los alrededor de 50 metros que nos depositan en la Cima Oriental de Liena acotada a 2602 metros de altitud. Son las dos de la tarde.
            La arista completamente alomada se alarga al oeste de llano y luego en suave descenso y nos enseña la cúpula nevada de nuestra siguiente prominencia a la que llegaremos  contemplando las cornisas que la adornan en su vertiente norte.


La Arista de Liena tiene más cornisas que desniveles. 

            Van a ser las dos de la tarde cuando alcanzamos la Cima Occidental de Liena situada a 2604 metros de altitud y que será a la postre nuestro punto alto de la jornada.
            Su panorámica norte es ciertamente interesante  con Trigoniero, Garlitz, Bataillence, Marioules, Puerto Viejo, Piau, más atrás Midi de Bigorre y todo el Macizo de Neouvielle.


En el descenso hacia Punta Ruego.

            Quitamos pieles y nos echamos para abajo puesto que el collado próximo se encuentra casi 100 metros por debajo. La nieve está divina y cometemos el error de no bajar 50 metros más hasta el rellano y remontar cómodamente.
            Juan se va por la arista que presenta algún tramo rocoso y erguido y nosotros a media ladera en una pendiente importante que unida a la nieve demasiado reblandecida nos obliga a descender ya con las pieles puestas de nuevo en plan a lo que salga.


En la Cima de Punta Ruego. 

            Luego, una larga diagonal nos permite remontar la mayor parte de lo perdido  y nos deposita en las inmediaciones y seguidamente, tras unas zetas en la Cima de Punta Ruego situada a 2589 metros de altitud cuando son las tres de la tarde.


De Espluca Ruego a Robiñera desde cerca del Collado de las Pardas.

            Nuestro horizonte oeste nos enseña tras un tramo de arista alomada y descendente el Collado de las Pardas que es inconfundible pues aquí se cortan bruscamente las amabilidades de la sierra: un paretazo enorme y vertical  es la continuación hacia Espluca Ruego en cuya cara norte discurre la Senda de las Pardas, para continuar elevándose hacia Sobrespluca  y culminar en Robiñera, apareciendo al norte una buena parte del Cresterío de la Munia; bajo el Robiñera se adivina el Collado de las Puertas pues no se ve el fondo como tampoco la subida desde Pietramula, si en cambio, la diagonal en la Este de la Punta de las Puertas que es lo que nos va por nuestras cabezas. Más al oeste y girando al sur aparece Ordesa desde Astazus  hasta el Portillo Tella y Bachaco. El día es espléndido.


Disfrutando de una nieve inmejorable en la Sur de Liena.

            Juan se baja hasta el Collado de las Pardas para echar una visual ya que él no ha estado por allí pero nosotros no lo hacemos puesto que cambiamos la ida y la vuelta con muy suave pendiente,  ya que no queremos entrar en el territorio del Barranco Ruego, por la preferida pala sur de pico y bajar luego por donde hemos subido.


En la Sur de Punta Ruego. 

            Mientras se alarga hasta el collado nosotros quitamos pieles y nos aprestamos tranquilamente para disfrutar del sublime gozo de la nieve primavera: hasta parece que sepamos esquiar.
            Hemos quedado para comer en unas piedras que afloran en la parte inferior de la Pala Sur de Ruego, aproximadamente en la ubicación de un ibonciecho que no localizaremos al estar completamente cubierto de nieve y allí estaremos al sol hasta las tres y media que reanudaremos el descenso por lomas y palas ya más suaves pero que se esquían divinamente.
            El descenso es corto, placentero y rápido a pesar de estirarlo un poco. Cerramos el refugio que hemos abierto a la mañana para que se secara un poco y nos introducimos en la pista para bajarnos hasta el primer corte.


Terminando la jornanda bajo la Cabaña Barbietos.

            Quitamos esquís y con ellos al hombro bajamos unos metros de pista y atajamos por praderío escalonado directamente a la furgo que nos espera al sol y con compañía de dos congéneres más.
            Son las cuatro y media de la tarde cuando ponemos los bártulos a secar.  Mientras Rosa se queda con el asunto Juan y yo nos vamos a ver cómo está el cruce de barrancos de camino al Collado de las Puertas pues también tenemos otros planes opcionales.
            Cruzaremos el puente del Real y enseguida veremos casi todo lo que se puede ver y que es de nuestro interés: mañana intentaremos Peña Blanca.
            Nos queda una enorme tarde para relajarnos de la jornada en la que hemos movido un desnivel cercano a los 850 metros y ahogar los no demasiados esfuerzos con unas cervezas y un picoteo vario para colmar la sed. Luego vendrá una cena caliente por derecho y prontito a la duerma pues el sol se despedirá sobre las siete y enseguida viene le fresqui y luego las estrellas que cambiaré decididamente por el amor del saco y a otra cosa.

24 abr 2016

31-16. CANCIAS EN CIRCULAR DESDE FISCAL. 23-4-2016.

La Norte de Canciás desde el desvío a Lardiés. 

Fiscal, Carretera a Lardiés, Pista Barranco San Salvador, Refugio de Icona, Cara Norte, Collado Gradatiello, Cima de Canciás, Punta Este, Cara Sur, Puerto de Laguarta, Hayedo del Barranco San Juste, Pista a Borastre y Fiscal.
23-04-2016.
Salida 08:45 h. Llegada 16:30.
Mixto.
Fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Canciás procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            A Canciás hemos subido veces varias. Primero lo hicimos por Fablo, después por Laguarta en su vertiente sur y más tarde  por el norte  desde Fiscal. En todos los casos repetíamos camino a la vuelta. Hoy 23 de Abril de 2016 vamos a hacer una circular a partir de Fiscal que nos permitirá conocer el Barranco de San Juste, la subida y parte del descenso ya lo conocemos.
            La mañana está muy nublada y con nieblas sueltas que se apelmazan en la Norte de la Sierra de San Pedro. El norte está peor todavía pero con cierto retraso marchamos a ver qué pasa.
            Son las nueve menos cuarto cuando aparcamos en la parte vieja de Fiscal concretamente en el inicio de la Carretera a Lardiés. Estamos a 760 metros de altitud.

Canciás saliendo de Fiscal.

           En dirección oeste y por la Orilla Izquierda del Barranco de San Salvador hacemos alrededor de un kilómetro de carretera  guiados por carteles indicativos que nos sacan de la carretera y nos meten en una pista que se acerca poco a poco al barranco para cruzarlo.

Antes de entrar en la Pista del Barranco San Salvador. 

            Las balizas del PR. que seguimos prosiguen por un camino muy limpio que ya recorriéramos en una ocasión anterior  y que  tras perderse nos obligó a una buena vuelta por las inmediaciones de los Túneles de la Yebra Fiscal. Hoy echaremos un cuarto de hora largo para arriba para volver seguidamente a la pista, tras recordar, y proseguir por ella con media hora perdida.

Puente sobre el Barranco San Salvador.

            La pista en muy buen estado prosigue paralela al barranco  pero por su orilla derecha hasta que algo más arriba se decide a zetear  ganando altura en la ladera muy suavemente. Se desarrolla sobre un bosque mixto en el que predomina el pino silvestre.
            Pasamos un desvío que nos puede llevar a la Ermita de San Salvador pero no lo vamos a hacer pues la vuelta es larga, ya llevamos propina y se esperan tormentas ocasionales para la tarde.

Cascada del Segundo Barranco de la Pista San Salvador. 

            La pista se estropea un poco, pasamos un par de barrancos que la cruzan, el segundo con cascada incluida y enseguida alcanzamos el Refugio del Icona que está en regular estado. Hemos pasado junto a otro algo más abajo y que estaba deplorable. Estaremos alrededor de los 1350 metros de altitud.

Segundo Refugio de Icona. La pista se estropea.

            A partir de allí la pista empeora y se convierte en una tiradera de madera avanzando por un hayedo que emerge del conglomerado calizo de base.

Se alternan las hayas sobre el conglomerado calizo emergente.

            Hemos avanzado en dirección sudoeste y no estamos lejos de la Arista Noroeste de Canciás cuando giramos un poco al este alcanzando poco después un crestón que se arrellana cubierto de praderío sobre los 1450 metros de altitud.

Collado en la Noroeste de Gradatiello.

            Aquí iniciamos una travesía al este en la que incluso perderemos altura más que ganaremos y que a través de un frondoso hayedo nos ha de depositar en la Cresta Norte del Pico Gradatiello coronada por el repetidor pasivo.

Llegando a la Norte de Gradatiello.

            Son las doce menos cuarto y nos sentamos en unas piedras del praderío para echar un bocado. Poco después continuamos para arriba superando pequeños resaltes que culminan en reducidos rellanos de verdura.

La nieve ocupa las depresiones de la Cara Norte de Canciás bajo las paredes.

            A pesar de las abundantísimas balizas indicativas ya que por aquí se realiza la Carrera de Canciás, en un momento determinado iniciamos una travesía unos metros por debajo del camino y tenemos que volver a recuperarlas. A partir de aquí el camino avanza con una pendiente más consistente ya entre neveros residuales aproximándose a las paredes.


Bajo las Paredes de la Cara Norte de Canciás. 

            La nieve está blanda y nos permite ganar altura de nevero en nevero buscando la base de las paredes siempre guiados por tablillas como por marcas amarillas o hitos de piedras.


Roca característica sobre los Resaltes Rocosos de la Norte de Canciás.

            Alcanzada la pared una sencilla trepada por conglomerado que hacemos con cuidado pues está algo húmedo nos permite superar un par de cortos tramos guiados por una gran  piedra característica que tras una pequeña travesía nos deposita en el Collado Gradatiello situado a 1860 metros de altitud. Son las doce y media pasadas.
            Al oeste se extiende un caminillo asediado por la genista que recorre una loma que se arrellana tras un resalte inicial y que en alrededor de diez minutos nos puede llevar a Punta Gradatiello, un lugar bien visible desde Sabiñánigo por contar con una pantalla repetidora similar a la de Ibonciecho en Sallent.
            Nosotros tomamos un dudoso camino que se va para abajo hacia el sur entre gesistas hasta alcanzar el fondo de un vallecillo colgado que ascenderemos en dirección este tras perder alrededor de 100 metros.


Precioso espolón de Conglomerados al este del Collado Gradatiello.

            En algunas ocasiones hemos continuado hacia el este, superado una pared  que arranca de la cresta orientándose al sur y que permite continuar el camino directamente hacia Cancías sin perder altitud;  pero el tránsito se realiza sobre un continuo manto de genistas que no son precisamente del agrado de mi chica y ni siquiera lo he  sugerido.


La Cima de Canciás desde el valle suspendido.

            Ascendemos suave y paulatinamente, atravesamos algunos neverillos residuales y alcanzamos la arista oeste por la que suavemente llegaremos la Cima de Punta Canciás situada a 1929 metros de altitud.


Remontando en busca de la Oeste de Canciás.

            Es la una del mediodía cuando junto al vértice geodésico hacemos algunas fotos sobre un paisaje secuestrado por nubes de desarrollo ancladas alrededor de los 3000 metros de altitud.


En la Cima de Canciás. 

            No hay ni mucho que contemplar hoy, ni demasiado tiempo que perder por lo que enseguida continuamos recorriendo la arista cimera hasta su extremo este y contemplando al paso los verticales paredones que conforman su cara norte.


Recorriendo la Arista Cimera de Canciás. 

            Desde el extremo este iniciamos el descenso de la ladera sur vestida de genistas de poco porte salteadas de afloraciones de conglomerado. Es una ladera amplia y tendida que nos ha de situar en la parte alta del Praderío del Puerto de Canciás.


Vertiente Sur de Canciás hacia el Puerto de Laguarta. 

            Estamos en la Vertiente de Laguarta y la señalización es más bien escasa, lo que no será mayor problema puesto que conocemos el terreno.


Canciás desde el Puerto de Laguarta. 

            Alcanzado el praderío seguimos el camino salpicado de hitos de piedras  y que poco después nos conducen por discontinuos tramos de viejas pista a un punto bajo situado sobre los 1650 metros de altitud donde nace el Barranco de las Tratus.


Narcisus poéticus en la Sur de Canciás. 

            Perdemos la pista  vestida con traje de praderío pero atravesamos la majada un poco por medio ganando altura hacia la loma, lugar en el que encontramos de nuevo y los indicadores  que buscaba y que nos dirigen o hacia Laguarta o a Borastre y Fiscal que es nuestro objetivo. Estamos a 1680 metros de altitud.
Entrando al Hayedo del Barranco de San Juste.

            Son las dos de la tarde y la nubosidad de evolución avanza inexorablemente. Por ello nos echamos hayedo abajo por un camino balizado de blanco y amarillo aunque sin las tablillas indicativas de la carrera que hemos tenido a la subida por la cara norte.
            El primer tramo del hayedo discurre hacia el este pero enseguida se orientará al norte para alcanzar las Mallatas,  un rellano de praderío en medio del hayedo, lugar en el que nos sentamos a comer al sol que se cuela entre espesas nubes.
            Un cuarto de hora después y con cierta premura continuamos el descenso con otro largo tramo de camino que se desarrolla entre el hayedo de las varias ramas del Barranco de San Juste. Descendemos persistentemente alternando tramos de camino cubiertos de hojarasca con algunos resaltes en los que aflora la roca.

Cruzando una de las ramas del barranco de San Juste.

            Poco más abajo el camino se convierte en tiradera de madera pues ni siquiera tiene la categoría de pista y comenzamos a atravesar pequeños torrentes subsidiarios del barranco principal que discurre a nuestra derecha. En uno de ellos más caudaloso que cruzaremos un par de veces nos las vemos para no tener que descalzarnos. Hoy baja agua por todas partes.
            El hayedo se va quedando arriba  y aparece el pinar cuando continuamos con una vieja pista con dudosas huellas de tránsito rodado que se arrellana para transitar  largamente por la ladera izquierda del Barranco San Juste. Comienza a gotear fina y mansamente. Solamente hemos escuchado un lejano trueno que ha servido para proseguir con el largo descenso que se acumula en las piernas. Al rato dejará de llover.


Vista atrás sobre el Barranco de San Juste.

            Poco después localizamos la carretera que viene desde San Juste, la principal del valle ya hace algún rato que está en nuestro horizonte  y cuando empezamos a cansarnos de tanta pista aparece Borastre  al que llegaremos tras un corto descenso. Son las cuatro y cuarto.
            Cruzamos el pueblo ya por la carretera con la que hemos coincidido a la entrada y con ella nos recorremos el último kilómetro de la jornada con ganas de terminarla. Son las cuatro y cuarto de la tarde cuando llegamos al coche tras contemplar el Portal de Jánovas que fotografiamos.


Canciás desde Borastre.

            Hemos liquidado una jornada que casi se nos ha hecho un pelín dura pues llevamos una temporada con poca actividad. Los parámetros de la circular que hemos recorrido hablan de 1350 metros de desnivel y 25 kilómetros de recorrido. Nosotros con los embarques nos habremos ido a los 1500 metros  y a los 26 kilómetros de pasada en siete horas escasas de camino efectivo en los que la nieve de la cara norte no ha supuesto retraso prácticamente.
            Media hora después estamos en casa para ducharnos con San Jorge solaneras en nuestro pueblo. Por arriba está medio decente. Luego sabríamos que el día se había comportado por Panticosa  pero… contemplar la montaña a la que queremos ir en directo desde casa sin Webcams tiene sus ventajas, los inconvenientes están en nuestra comodidad y nuestras falta de ganas de pelea con los elementos.