12 oct 2001

19-01. PICO GAURIER. 12-10-2001.

Cara Sur de Gaurier desde la Brecha de Arnales. 6-9-11.

Cima de Piedrafita, Arista Este, Collado Gaurier, Cara Oeste y Cima Gaurier, descenso directo al Ibón Azul Superior e Ibones de Bachimaña.
12-10-2001.
Salida 12 h. Llegada 16 h.
Sol.
Poco difícil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Gaurier procedente de Prames. Vía en amarillo.

            Diez minutos más tarde, son las doce menos veinte de la mañana de un estupendo día del Pilar de 2001,  iniciamos nuestra variante del día. En lugar de volver sobre nuestros propios pasos conocidos  para descender desde la Cima del Piedrafita al Marmoleras, continuamos en dirección nordeste para abajo. Se trata de un paredón bastante inclinado y mixto con nieve fresca, blanda y medianamente profunda. No llevamos ningún material y nos ayudamos de nuestra experiencia y cuidado. Yo bajo bien haciendo de vez en cuando huellas en la nieve y Rosa me deleitará con un par de culadas consecuencia de sendos resbalones intrascendentes.

Contemplando Gaurier desde la Cima del Piedrafita.

            La Cima del Piedrafita está a 2916 metros de altitud. Bajamos aproximadamente los primeros 80 metros y alcanzamos la arista que gira al este y tras un pequeño rellano se vuelve a inclinar ahora brutalmente. Unos metros más abajo, cuando estaremos a unos 30 metros del collado, la arista se afila imposible para nosotros. Ya lo había visto desde arriba y desde luego para mis adentros no descartaba tener que darnos la vuelta.

Gaurier y Zarre desde el Infierno Oeste. 2-7-07.

            Por el sur disponemos de un estrecho corredor muy practicable pero relleno de nieve del año anterior y por lo tanto como no llevamos nada no es para nosotros. Por lo tanto hay que buscar alternativa al norte.

            Se trata de una pared vertical en la que bajaremos 25 metros largos a base de empalmar un par de pequeños corredores con una travesía por una estrecha vira partida por un bloque. Luego otro corredor no tan vertical nos deposita en un tramo que en el que practicaremos una travesía que nos aproxime al collado al que ascenderemos luego por un último corredor inclinado y fácil ya.

La arista de descenso del Pico Piedrafita desde Zarre. 6-9-11.

            Contemplo como hace Rosa el tramo final en ascenso y lo cierto es que cuando nos reunimos le enseño la pared que hemos bajado y en la que no soy capaz de ver la vía que hemos hecho, es más, tengo dificultades para localizar el inicio del paso.

La Oeste de Zarre y Gaurier desde Llena de Cantal. 1-7-10.

            En el collado de separación con el Pico Gaurier y ante la dificultad  que presenta la arista decidimos contornear un poco la cara sur del pico y si no resulta muy costoso subir para arriba, yo ya he estado.

Marmoleras y sucesivamente Piedrafita, Gaurier y Zarre desde Tebarray. 30-6-12.

            Por la parte superior de la pedrera que nace de la pared  y luego por una vira amplia e inclinada en la base de la misma contorneamos el pico, con la duda de si no nos embarcaremos en mitad de la pared por ir demasiado altos, hasta que alcanzamos el centro de la pared sur. Por ella y de frente nos subiremos para arriba, ya que no hemos tenido que perder ni siquiera un solo metro de altitud.

            Por cualquier parte de un amplia e inclinada pared y siempre orientándonos hacia la arista que es nuestra referencia, ganamos altura fuertemente y más arriba del rellano horizontal e increiblemente aéreo de la arista a la que llego, tomamos un corredor central muy practicable a pesar de estar muy inclinado  nos conduce a la arista ya fácil a partir de aquí.

Gaurier, Zarre y la Faxa desde la Arista de Bachimaña.

            Poco después alcanzamos la Punta Sur del Pico Gaurier. Seguidamente descendemos a la brecha y a toda cresta alcanzamos la Punta Norte del Pico Gaurier situado a 2918 metros de altitud. Es la una menos veinte.

            Recuerdo la vez anterior que estuve aquí con Miguel Lanaspa y el mastín de la Casa de Piedra. Contemplamos la arista que conduce a Punta Zarre y sus verticales lajas que rapelamos, los minúsculos ibones que tachonan el pequeño circo situado al norte del pico, echamos un trago, hacemos una fotografía y nos vamos de vuelta.

El Circo de los Infiernos desde el Ibón de Labaza. 27-7-07.

             Bajamos a la brecha y escalamos el bloque que Rosa ha faldeado antes haciendo un par de “pasos de hombre”, una preciosa grieta los facilita. Luego ya de la punta sur iniciamos el descenso siguiendo el mismo corredor que hemos utilizado a la subida.

Infiernos tras Piedrafita desde Gaurier. 13-7-06.

            Salimos del corredor y nos orientamos en la pared en busca de pedreras finas que nos permitan abreviar en el descenso. Bajamos tramos de pedrera no demasiado apropiados al efecto pero bajamos deprisa a pesar de ello. Luego, más abajo alcanzamos la pradera alpina y en diagonal nos llegamos al Ibón Azul Superior situado a 2458 m de altitud.

Zarre desde Gaurier. 13-7-06.

            Cogemos agua en el ibón y tras una roca al abrigo del viento del sur que entra valle arriba nos ponemos a comer. Son las dos menos veinte.

Marmoleras y Piedrafita desde el Azul Superior, la clásica de siempre. 3-7-07.

            Hay un par de grupos que van para abajo en medio de un mediodía un poco más claro y al final quedamos solos como la severa compañía de los blancos paredones de los Infiernos que tímidamente se asoman al delicado espejo del ibón.

            Media hora después siguiendo ya el camino balizado nos vamos para abajo con nuestro cansancio particular, Rosa ya ha subido mal y yo ahora lo voy a notar.
            El tránsito por los Azules se hace entretenido. Más pesado se va a hacer la vuelta al Bachimaña Superior a pesar de que nos crucemos con varios grupos de jóvenes montañeros con materiales para vivaquear, es viernes de un fin de semana en el que el Pirineo va a contar con un tiempo, al menos, decente.

            Bajamos la Cuesta del Fraile con ganas de llegar pero todavía nos queda un buen trecho en el que llevaré medio arrastro a mi pierna izquierda.

Una de las Cascadas del Caldarés de Baños. 14-8-06.

            Recuperamos la cerveza que hemos dejado a refrescar y a la sombra de un copudo pino laricio junto al barranco nos la bebemos con sed. Además de pasarse un poco la sed, se me pasa el dolor de la pierna.
Ibón de los Baños de Panticosa. 14-8-06.

            Son las cuatro y cuarto cuando llegamos al Balneario. No han llegado a nueve horas las que hemos empleado en subir y bajar los 1500 metros de desnivel que hemos movido y para los que se calculaban 12 que a mí me sonaban a exageración.

            A las cinco estamos en casa dispuestos a estrenar un enorme fin de semana festivo, ya que hoy es el Pilar y por tanto fiestas en Puente de Sardas.  

Para ver el Comienzo.

15 sept 2001

18-01. PUNTA ARAGÓN Y LAS FAXAS. 15-9-2001.

Pequeña Faxa. 3-7-08.

Cima de Cambales, Collado Aragón, Punta Aragón, Collado de la Pequeña Faxa, Pequeña Faxa, Collado de la Faxa, Cima de la Gran Faxa, Collado de la Faxa, Ibón de Campoplano, Refugio de Piedrafita y La Sarra.
15-09-2001.
Salida 10 h. Llegada 17 h.
Sol.
Fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Aragón y las Faxas procedente de Prames. Vía en amarillo.

            Pero lo que más nos interesa hoy es la Arista Sur del Pico Cambales en el que nos encontramos almorzando tranquilamente ya que queremos recorrerla hasta la Pequeña Faxa. El 15 de Septiembre de 2001 parece ser que va a dar juego.

            La mayoría de las actividades que realizamos en Pirineos es el recorrido de aristas haciendo varios picos a la vez. Ya hemos pasado por la época de ir exclusiva y generalmente a un solo pico y si en la arista no hay tresmiles la obtención de información resulta complicada cuando no imposible. Por lo tanto, nuestras salidas tienen casi invariablemente el encanto de la aventura en parajes poco transitados en el mejor de los casos y casi siempre fuera de camino, lo que tiene su emoción al menos para nosotros y además nos mantiene en la incertidumbre. Es por esto por lo que casi siempre salimos solos pudiendo llevarnos a gente que querría salir con nosotros. Preferimos salir solos que renunciar a nuestro particular placer.

Las cimas del día  vista desde nuestro descenso a la Brecha de Latour. 13-7-05.

            Hoy, por ejemplo, conocíamos por informaciones la Vía Normal al Cambales desde La Sarra, sabíamos también la Vía a Punta Aragón desde el Collado de la Faxa, conocíamos las Vías Normales a la Pequeña Faxa y a Cambales desde el Refugio Wallon; es decir, disponíamos de información abundante de caminos acerca de los picos que queríamos subir pero en ninguna teníamos descrita la travesía de los tres picos. Consecuentemente imaginábamos alguna dificultad importante en torno a Peña Aragón e incluso la imposibilidad de hacer la arista sin dar importantes rodeos.

La realidad es otra como comprobaremos posteriormente y la consecuencia es concluyente: la gente no va ni a picos que no tienen nombre ni a aristas para encadenarlos, no sabemos si porque no hay mapas o no hay mapas porque la gente no los utiliza; y nosotros, seguiremos con nuestras particulares aventuras.

Balaitus, Cambalés y Aragón desde la Cima de la Faxa. 3-7-08.

A las diez menos diez tomamos la arista en dirección sur para abandonarla un poco más abajo siguiendo unas viras herbosas en la cara sur del pico y retomarla poco después para comprobar un acceso posible desde el norte por un empinado corredor al oeste del Collado Aragón al que llegaremos enseguida. Mi esposa puede, por fin llamar a su niña, pero ya ha dicho: “estos móviles...”

El Collado de Aragón es un paso natural entre Francia y España situado a 2817 metros de altitud. Contemplamos al sur del collado los dos pequeños y recónditos ibones sin nombre, alimentados todavía por sus correspondientes neveros residuales, que nos regalan una de esas imágenes indescriptibles por las que indudablemente merece la pena la montaña.

Contemplamos el diminuto Glaciar de Aragón y atravesando por medio el collado nos vamos directamente a la cara norte de Peña Aragón. Habíamos pensado ir a la arista para tomar una vira que atravesaba la cara en ascenso de este a oeste saliendo muy arriba pero subimos por medio y de frente el enorme y asentado pedregal granítico de grandes proporciones, que a la sombra se sube de cine por cualquier parte. Incluso nos permitimos intencionadamente una pequeña trepada antes de salir a la arista oeste, solo por puro placer.

 La Pequeña Faxa desde la Nordeste del Falisse. 6-9-11.

Son las diez y veinticinco cuando alcanzamos la cima de Peña de Aragón a 2918 metros de altitud.

Rosa sube por su cuenta.

-Me parece que vamos a tener que perder un montón de altura.

-¿Qué ocurre? ¿Está mal o qué?

-¡Hombre...! Hay una brecha...

-Oye, si está mal bajamos y damos la vuelta.

-Bueno, yo pasaría, pero tú...

Llega Rosa y con la broma casi no se entera de que estamos en la Punta de Aragón. Además como tampoco hemos de perder tiempo en hacer fotos ya que he traído la cámara sin carrete, nos vamos hacia abajo en dirección sudeste por una pedrera amplia hasta un diminuto collado para ascender un pequeño crestón, un poco al sur de la arista, y bajarlo para alcanzar el collado de separación de la Pequeña Faxa. Estamos a 2859 metros de altitud.

La Pequeña Faxa desde Aragón. 3-7-08.

Aquí tomamos la arista oeste y por el mismo filo o un poco en la cara sur ascendemos directamente a la cima.

La Gran Faxa desde la Norte del Falisse. 6-9-11.

            Son las once menos cinco cuando alcanzamos la cima de la Pequeña Facha a 2947 metros de altitud. Nos han sobrado cinco minutos de los cálculos.                    
            Contemplamos los Lagos de Opalo, echamos una última mirada a los Lagos de Cambales y contemplando las agujas de la arista este, que como ya le he dicho a Rosa esta mañana, no hemos de pasar, nos vamos abreviando para abajo. A mi señora se le ha ocurrido sugerir que igual subíamos a la Gran Faxa, como vamos bien de tiempo... ¡No te digo!

Gran Faxa. 3-7-08.

Hemos subido ligeros y vamos a bajar sin perder tiempo. Si a las once y cuarto somos capaces de estar en el collado a las doce podemos estar en la punta, calculo mientras iniciamos el descenso que vamos a hacer en dirección sudoeste primero un poco al oeste por la pared que hemos subido para luego alcanzar y atravesar el corredor que sube de las proximidades del Collado de la Faxa e incorporarnos después a la arista sur de Peña Aragón.

A la hora prevista llegamos al Collado de la Faxa a la vez que cuatro jóvenes que van a competir con nosotros al principio de la subida. Pero parece ser que las ganas de competir se les pasan enseguida que ven que nosotros nos alejamos ligera y delicadamente por la arista noroeste del pico.

Arista Noroeste de la Faxa. 3-7-08.

La vía es muy fácil pero está muchísimo más empinada de lo que recordaba. Más bien, lo que recordaba era una arista completamente acostada y de eso no tiene nada. Tendré que releer mis escritos para comprobar que estoy en el pico que creo estar.

Son 340 metros de desnivel con múltiples caminos pues el pico está absolutamente trillado y, en consecuencia, se sube por cualquier parte, y en cualquier momento dejas inesperadamente el mejor. Se sube fácilmente con frecuentes apoyos de manos si no buscas un poco en la pared.

Alcanzamos pronto a un grupo que ha salido para arriba un rato antes que nosotros. Son unos franceses de nuestra edad que vuelven al pico después de muchos años, como nosotros y con los que charlamos un poco.

Ibones de la Faxa. 3-7-08.

Solamente en la parte superior, cuando la arista se acuesta parece ofrecer alguna resistencia sin importancia, que las guías califican como pasos de segundo y que pasamos rápidamente para alcanzar la Cima de la Gran Faxa a las doce menos cinco de la mañana alcanzando así los 3005 metros de altitud.

Circo de Piedrafita desde la Cima de la Gran Faxa. 25-6-09.

            En la cima está la Hornacina de la Virgen vacía como hace 14 años, la caja de mensajes no existe ya y recordando el primer tresmil de Biola nos vamos para abajo como motos pues, además de que hemos prolongado más de lo previsto la actividad teniendo en cuenta que Rosa debe ir a trabajar por la noche, queremos coger al escandaloso grupo de vascos del refugio que nos hemos cruzado a media pared y que nos han dicho que ya nos quedaba poco.

Bajamos sin prisa pero sin pausa siguiendo las trazas de camino que nos parecen mejores y sin perder mucho tiempo en seleccionarlas, así bajamos fundamentalmente de frente. En el collado alcanzamos al grupo de vascos

La Gran Faxa desde el Barranco de la Faxa. 3-7-08.

Poco después tras cruzar los dos neveros del lado oeste del ibón grande nos vamos para abajo sin correr pero sin detenernos. Queremos bajar hasta el refugio para comer allí y recoger algunas cosillas que hemos dejado. La verdad es que la mochila ni la he notado. Así si que se puede ir por la montaña.

En Campoplano visitamos la cerrada caseta del pastor y tras pasar junto a los Ibones de las Ranas nos llegamos al Refugio de Respomuso cuando son las dos de la tarde.

Las dos Faxas desde Zarre. 6-9-11.

Comemos tranquilamente en el refugio y a las tres menos veinte, nos calzamos las botas de nuevo y para abajo.

Pasamos la altura de la presa y a medio camino con el Paso del Pino paramos a coger seneras, ya teníamos ojeado el arbusto y en poco más de diez minutos cogeremos algo así como 200 gramos, que para ser seneras ya está bien. Comemos también algunos arándanos y frambuesas, y echamos un buen trago de agua antes de llegar al  Barranco de los Arríeles.

Circo de Piedrafita de Cambalés a Campo Plano. 1-7-10.

En el Llano Cheto nos cruzamos con algunos grupos que suben y agradecemos el frescor del hayedo ya que la tarde está bastante templada.

El fresco Hayedo del Aguas Limpias. 14-7-05.

Recuperamos la cerveza que habíamos dejado en el barranco a la altura del Llano de Tornadizas y tras liquidarla mano a mano nos llegamos con ganas al coche cuando son las cinco menos cinco de la tarde. Hemos movido en veinticuatro horas 2175 metros de altitud, y menos los 762 metros que subimos ayer, el resto ha sido todo hoy.

Cogemos agua en la fuente de La Sarra y escuchando la vuelta por la radio nos presentamos en casa las seis menos veinticinco, muy buena hora para que Rosa se acueste un poco después de la ducha y antes de ir a trabajar.

Para ver el Comienzo.

17-01. CAMBALES. 15-9-2001.

La Sur del Pico Cambales y Punta Aragón. 6-9-11.

Embalse de la Sarra, Llano Cheto, Embalse de Respomuso, Refugio de Piedrafita, Ibón de Campoplano, Ibones de la Faxa, Corredor de Azun y Cara Sur.
15-09-2001.
Salida 16 h. Llegada 10 h.
Sol.
Fácil.
2 d.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Cambales procedente de Prames. Vía en amarillo.

            Vamos a despedir las vacaciones de mi chica yéndonos al monte. La verdad es que de vuelta de los Alpes se está bien en casa, además de que yo también trabajo por la mañana. El primer fin de semana de Septiembre del 2001 tenemos la Puyada, el segundo nos vamos a Salou y éste a la montaña.

            El viernes 14 después de comer tranquilamente en casa terminamos de preparar las mochilas y a las tres y media nos vamos hasta La Sarra sin prisas y escuchando la contrareloj de la Vuelta.

            A las cuatro y cuarto aparcamos el coche entre los pocos que hay y nos vamos para arriba en la archisabida dirección norte al encuentro del Llano Cheto. La tarde está soleada pero casi fresquita. Nada parecido a la cerrada nubosidad de primeras horas de la mañana.

Cascada Inferior de Arriel. 13-7-05.

            Son las cinco y cuarto cuando estamos en el desvío de los Arríeles tras virar al este. Luego iremos caminando y comiendo seneras, arándanos y más arriba frambuesa ya que la temporada está algo pasada.

En el Ibón de Piedrafita. 2-12-01.

            Ni siquiera nos acercamos a la capilla de la Virgen de las Nieves ni a ver las obras de mantenimiento de la presa. A las seis y veinte estamos en el Refugio de Respomuso.

            Entran las nieblas por la Piedra de San Martín como siempre, hace fresco y hay dos gatos al sol, al final de la tarde seremos cuatro, pues la gente parece ser que no va al monte ya en Septiembre y eso que está el Balaitus y La Faxa. Calcula los que irán, por ejemplo, a Cambales mañana.

            Nos metemos dentro del refugio pues se está mejor que fuera, tomamos el sol, leemos, charlamos y a las siete y media cenamos en un comedor que no llega a medio. Nada que ver con lo que hemos visto en los Alpes y el Balaitus en los Pirineos es equivalente a los mejores de los cuatromiles de los Alpes.

            Nos permitimos el lujo de las aceitunas rellenas con cerveza y nos arreamos una tortilla de patatas que nos sabe a gloria, entre otras y abundantes cosillas.

            Terminamos de cenar a las ocho y media cuando parece que llega gente. A las nueve, tranquilamente nos vamos a la piltra. Yo me dormiré echando virutas y Rosa velará mis dulces y, según dice, sonoros sueños. Ya se sabe que el último que se duerme se ha de beneficiar de toda suerte de sensaciones acústicas.

            Se me hace calor. Me despierto a la cuatro, hay movida y de nuevo a las seis. Está comenzando a amanecer y hay que esperar un poco todavía.

            A las seis y media, ha amanecido muy despacio, nos levantamos al sábado 15 de Septiembre. Echan la luz cuando llegamos al comedor. Desayunamos, cogemos un poco de comida y tras dejar en la cocina libre el resto, nos calzamos y a las siete y cuarto partimos del refugio.

            Terminamos de rodear el Lago de Respomuso por su orilla derecha y siguiendo el viejo camino del fallido Embalse de Camporoplano nos vamos en dirección este, por un camino que ya hiciéramos hace 14 años con Biola y que hoy casi no recordamos.

Gran Faxa desde Campoplano. 28-7-07.

            Perdemos 50 metros ya que el Embalse de Camporoplano está a 2150 metros de altitud y el refugio a 2200 metros y tras pasar junto al embalse que está tan cochino como siempre y por el prado junto a nuestro campamento con nuestra hija, empezamos a ascender por marcado camino en la Orilla Izquierda del Barranco de Camporoplano que en hora y diez nos deposita en los Ibones de La Facha situados a 2517 metros de altitud.

Ibones y Vertiente Oeste del Collado de la Faxa. 19-7-07.

            Hemos subido solos hasta aquí, no se ha visto a nadie por los alrededores y nos creemos que más solos vamos a estar a partir de ahora. Abandonamos el camino del Collado de La Facha tras pasar el primer nevero residual y rodeamos los dos ibones este por su orilla derecha, momento en el que localizamos el ibón oeste y nos orientamos definitivamente.

            Hemos virado a nuestra izquierda y ahora en dirección nor-noroeste comenzamos a ascender un amplio y poco empinado corredor que remata de frente en lo que suponemos es el Port de Azun.

La Gran Faxa y los ibones al pie desde el corredor al Port de Azun.

            A medio corredor o poco más arriba, en una amplia rotura de la pared izquierda del mismo, abandonamos el corredor en fuerte ascenso en dirección norte y tras dejar un poco al este el Collado de Aragón atacamos de frente la Cara Sur del Cambales. Se trata de una pedrera granítica de buenas proporciones y bastante asentada que se sube bien.

Lac Inferior y Pico Cambales. 14-8-06.

Cambales y Peyregnets. 14-8-06.

            Despachamos a una nutrida manada de rebecos que no sé si comerán mucho, ya que la hierba está absolutamente socarrada y es madera pura. Mas, a pesar de ello, estamos convencidos que se sabrán buscar mejor la vida de lo que haríamos nosotros puesto que son abundantes los neveros residuales y consecuentemente, muchas las escorrentías de agua que hay esta temporada, a pesar de que ha sido un verano seco como pocos se recuerdan.

Cambalés, Aragón y la Pequeña faxa desde la Gran Faxa. 6-9-11.

Desde Balaitus, tras la Norte de Cristales  nuestro recorrido del día con Vignemale al fondo. 13-7-05.

Cambales, Aragón y la Pequeña Faxa desde Zarre. 6-9-11.

            Contemplamos a un pequeño rebaño de ovejas en la Ladera Este del Pico de Peira, sucias como difícilmente pueda imaginarse lo que nos puede dar una idea de que no han visto el agua en todo el verano y a las nueve y veinticinco alcanzamos la Cima del Pico Cambales a 2968 metros de altitud.

Circo de Piedrafita y al fondo de Cambales a Campoplano. 1-7-10.

            La mañana es espléndida con las consabidas nieblas ocupando los valles bajos del norte de las que emergen las cúpulas más elevadas y de las que destaca por solitario el Midí de Bigorre. Más al este se recorta toda la zona de Neouvielle a excepción del Ramougn tapado por el Tres Conseillers. Más cerca el Gran Barbat, El Ardiden y el Ibón de Gaube. Oscuramente al este el macizo de Vignemale, girando al sur el Taillón y poco más de Ordesa y de cine al sur y oeste desde Otal hasta Bisaurín con los Infiernos es primerísimo plano y un poco más atrás el Midí de Ossau. La vista es interesante.

Para ver la Continuación.

26 ago 2001

4.01. DOME DE NEIGE DES ECRINS. 26-8-2001.

Rimalla en la Dome de Neige des  Ecrins.
 
Cima de la Barre des Ecris, Pic Lory, Brecha Lory, Cara Norte y Cima de la Dome de Neige des Ecrins. Descenso a la Brecha Lory, Glaciar Blanco, Refugio des Ecrins y Pre de Madame Carle.
26-08-2001.
Salida 08 h. Llegada 15 h.
Sol.
Bastante Fácil.
Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

               Mapa de la Dome de Neige des Ecrins procedente del ING. francés. Vía en amarillo.

            A la Cima de la Barre des Ecrins, situada a 4101 metros de altitud llega la cordada que hemos adelantado y les dejamos sitio, nosotros siempre compartimos. Charlamos con el que va de último al que hemos conocido y con el que habíamos charlado en el refugio y el guía se ofrece a hacernos la foto de la cima. Algo se ha debido obrar en su interior ya que ahora está muy amable y resulta ahora hasta agradable. Nosotros no hemos tenido problemas ni los tenemos ahora, él sabrá. A lo mejor ha debido reflexionar y quizás haya llegado a pensar que: estos tíos no son unos mataos, van por aquí casi como si se tratara del pasillo de su casa.

Cara Norte del Pico Sin nombre desde el Primer Resalte del Glaciar Blanco.
 
            Con quince minutos escasos tenemos suficiente. Son las ocho de la mañana, nos despedimos y nos vamos de vuelta. Tenemos todavía por delante todo el 26 de Agosto de 2001.

Dome de Neige des Ecrins desde la Arista de la Barre des Excrins.
 
            Volver al Pico Lory tiene una corta historia de cuarto de hora por camino conocido y sin crampones. Desde la cima, a 4086 metros de altitud contemplamos a una cordada que sube por la arista, a la gente que se mueve en el glaciar bajo nosotros y enseguida continuamos con el descenso de la zona más erguida de la arista pero a muy buen ritmo.

Desde la Oeste del Pic Lory la Dome de Neige des Ecrins.
 
            Poco más abajo, en un tramo de paso obligado, de los no demasiados que hay, cedemos el paso a la cordada que sube, algo lenta por cierto y cuando están terminando el paso, por debajo de ellos, nos perdemos arista para abajo.

            La poca nieve que pisamos está bastante soleada y con un tacto más amable que a la subida. Descendemos el resto de la arista siguiendo en ensamble y en el paso de salida me asegura Juan por si acaso no vaya a regalarme algún resbalón inoportuno la repisa de salida. No será necesario pues viniendo de roca se puede pasar con presas de manos en la pared que hacen casi prescindibles los apoyos de pies y a las ocho y media aseguro con mi piolet el paso de los socios.

 Rimalla en la Norte de la Dome de Neige des Ecrins. 23-7-95.
 
           Nos ponemos los crampones tranquilamente en la Brecha Lory y continuamos en dirección oeste por la pared superior del glaciar para atravesar inmediatamente la rimalla superior que está muy rota y enseguida alcanzar la Cima de La Dome de Neige a 4015 metros de altitud, tercer y último cuatromil del día y también último por este año. Son las nueve menos veinte.

Detalle de la Rimalla en la Norte de los Ecrins.
 
            La cima está concurrida y nos vamos un poco al sur sobre unas afloraciones rocosas para comer y contemplar el paisaje. Charlamos con una pareja de italianos mientras Juan hace algunas diapositivas y nos hacen alguna a los tres.

Espléndida mañana en la Cima de la Dome de Neige des Ecrins.
 
Desde la Dome de Neige  la Barre des Ecrins y el Pic Lory. 23-7-95.
 
            Charlamos también con una pareja de catalanes y media hora después dejamos al personal soleándose en la cima y nos vamos para abajo.

En la Cima de la Dome de Neige des Ecrins. Del fondo venimos.
 
Vamos a almorzar en la Dome de Neige des Ecrins.
 
       Con los crampones puestos vamos a bajar a tren. Pasamos la rimalla más abierta si cabe, aceleramos el paso en la zona batida por los aludes, somos apedreados por alguno que anda por arriba haciendo tonterías, y salidos de la zona de caídas de materiales recuperamos la marcha y continuamos para abajo ahora perdiendo altura consistentemente.
        Son alrededor de las diez de la mañana cuando alcanzamos el rellano glaciar bajo la pared y pasado el límite al que llegan los materiales de avalanchas nos quitamos los crampones y recogemos la cuerda.

Desde la Dome de Neige des Ecrins el Glaciar Blanco.
 
            Echamos un trago con sed pues hace calor en este abrigado lugar y luego tranquilamente continuamos glaciar abajo siguiendo la huella sobre una nieve que empieza a blandear. Paramos a contemplar la pared comentando lo complicada que se puede poner debido a la temperatura y al montón de gente que está por arriba todavía y lo que te rondaré. Algunos puentes que hemos pasado bajando estaban complicándose a marchas forzadas. La última grieta que hemos atravesado nos ha exigido un potente salto, y cara arriba será francamente problemática.

            Nos acercamos al refugio y decidimos subir la pared de frente y desde abajo. Será un cuarto de hora de trepada entretenido, buscándonos la vida por cualquier parte. Son las once y media cuando aparecemos en la vertical del refugio.

            Nos descalzamos y con las chancletas nos metemos al refugio. Bebemos con sed, comemos lo que nos apetece, pues llevamos de sobra, aderezado con ese condimento especial que tienen algunos momentos finales  y descansamos un poco al amor de la penumbra del comedor con los relojes vitales medio parados. Luego montamos las mochilas, nos despedimos del personal y tras volver a calzarnos tomamos el camino para abajo. Es la una menos veinticinco.

Por debajo del Enorme Rellano del Glaciar Blanco.
 
             El descenso del tramo bajo del Glaciar Blanco es un mero trámite. Hay que bajar y lo hacemos con aire de despedida en un día  climatológicamente extraordinario. Vamos ligeros de ropa y por tanto  con las mochilas llenas aunque no pesen demasiado. Recordamos nuestro descenso anterior un tanto insatisfechos y ansiosos pues nos íbamos al Cervino, hoy nos vamos a casa.

         Terminado el glaciar nos incorporamos a la morrena lateral izquierda del mismo con gentes diseminadas por todo el camino ya que es domingo y hace buen tiempo. A pesar de que nuestro ritmo no es fuerte sí que es persistente por lo que vamos pasando a gente y seguimos cruzándonos con más.

            En el barranco próximo al Refugio del Glaciar Blanco echamos un buen trago pues tenemos sed y continuamos pacientemente para abajo. Alcanzamos la lengua terminal del glaciar y agradecemos el frescor que nos proporciona el agua del mismo. La verdad es que nos encontramos un pelín machacados. De nuevo, y van tres de tres, en poco más de 24 horas hemos movido 2369 metros de desnivel de los que hoy han sido la mayoría, es decir, 1068 metros subidos y 2369 metros bajados y la sensación de desgana que se quiere apoderar de nosotros es similar a la que recordamos del 95.

            Cuesta remontar la casi imperceptible subida que tenemos tras el cruce del barranco hasta las gastadas rocas de la parte superior del escalón final; y costará más todavía bajar hasta abajo, incluso nos llegará a fallar el cálculo horario.

            Con mucha más gente que sube y baja que malagana, lo que ya es decir, descendemos el polvoriento y transitado camino que nos ha de llevar a cruzar el puente del Barranco Desagüe del Glaciar Negro con nuestro imperecedero recuerdo para Tito y Calvo. Siempre que venimos aquí nos pasa y hoy, desde la cima de La Barre des Ecrins, ha tomado Juan perfectamente el corredor en el que perdieron la vida.

El Rellano del Glaciar Blanco con la Barre des Ecrins y la Dome de Neige.
 
            Son las tres y cinco cuando llegamos al coche. Lo sacamos un poco hacia delante y en su lugar, a la sombra de los sauces cabrunos, preparamos la mesa y disponemos la comida. Será una relajadísima comida llena de sensaciones y recuerdos, el día es extraordinario y certificamos que es la primera vez que salimos de los Alpes con tan buen tiempo; además que, con seguridad, hemos tenido el mejor tiempo de todas las veces que hemos venido a Alpes y eso que hemos tenido suerte siempre. Esto dentro de un año tan malo como éste puede haber supuesto el disfrutar de la mejor semana del verano 01, ya que muy lejos quedan la tormenta y las nubes del viaje de ida.

            La cerveza está fría de glaciar y por tanto de vermut para adelante todo marcha sobre ruedas. Comemos al gusto y abundantemente pues la despensa lo resiste y los estómagos lo soportan. Postre, café, pacharán y música: estamos contentos y relajados. ¿Será la experiencia?

            Entre unas cosas y otras, hablamos de lo divino y de lo humano, se nos hacen las tantas. Tendré que llamar al orden a mis socios y a mí mismo pues estamos a 900 kilómetros de casa que a donde queremos llegar.

            Son las cinco de la tarde cuando terminamos de recogerlo todo y nos metemos en el coche. Hay que echar mano de la reserva moral ya que las ganas de conducir brillan por su ausencia. Poco después pasamos el Río Durrance y nos pegamos un remojón campanillero. Cambiados de ropa, frescos y hechos unos brazos de mar nos metemos de nuevo en el coche y a la carretera. Pasamos Embrun y su enorme embalse.

            Cerca de Gap decidimos quedarnos y frente a La Roche des Armadans, en un altozano en el que se alternan pequeñas manchas de pino de repoblación con campos de gramíneas segados, en uno de ellos encontramos un pajar con un pequeño trozo  de una especie de era delante, plana y sombreada y allí nos quedamos. Sacamos la mesa y las sillas, abrimos una lata de aceitunas y unas cervezas frescas y allí nos relajamos como dioses en el séptimo día de la creación. No son más de las siete y media.

            ¿De dónde han salido las cervezas frescas? Pues de la combinación de la nevera y la imaginación. Subíamos hacia el Pre de Madame Carle y cuando pasamos junto al alud que llegaba casi a la carretera se me encendió la bombilla. A la bajada podíamos llenar de nieve la nevera, colocar dentro las bebidas y así no tendríamos que depender de los cubitos de hielo de alguna gasolinera.

            Cenamos tranquilamente en la agradable y reconfortante soledad del monte y a los postres descorchamos una botella de sidra  que, por cierto, está helada y brindamos, somos gente de costumbres. Brindamos por nosotros y también por las montañas que tan buenos momentos nos han propiciado, de los otros ya ni nos acordamos, y por los momentos felices que esperamos nos sigan proporcionando.

            Tomamos café y un poco de pacharán. No nos fumamos un puro sencillamente porque no fumamos y recordamos: nos vienen a la memoria momentos similares de pasadas ocasiones a la vuelta del Rimpfischorn, o del Monch, en Martigny, en Tach o en el campo base del Toubkal; momentos en los que te has dicho, casi con plena satisfacción; “misión cumplida.” Ahora cuando escribo  esto, es 14 de Octubre, no puedo dejar de pensar en Pepe Garcés que anteayer día 12 se quedó para siempre en el Daulaghiry y siento una pena tremenda porque no haya podido decir también, “misión cumplida.” O a lo mejor es que yo soy un simple y no puedo comprender que también él lo haya dicho con tanta satisfacción como pena por sus conocidos.

            Plantamos la tienda pronto y nos empiltramos.

       Comenzamos el lunes 28  temprano, a las cinco y media, es de noche y la temperatura está estupenda. Hay que espabilarse y prestar atención recogiendo la tienda puesto que no se ve prácticamente nada. Menos mal que tengo cierta práctica al respecto.

            Ni siquiera perdemos tiempo en desayunar. Recogemos un poco el coche y nos echamos a la pista e inmediatamente a la carretera entre dos luces pues está amaneciendo. Empezamos la jornada con las luces del coche y sin circulación.

              En Serres nos liamos y serán las ocho menos cuarto cuando llegamos a Bollenne, mejoramos la carretera pero aumenta la circulación pues no en vano es lunes. Antes de llegar a Nimes paramos a desayunar en una sombra junto a la carretera, ya que hace un rato que no nos sale nada decente para parar. El día está soleado y por aquí, cálido como no puede ser de otra manera.

            Pasamos Mompellier y nos introducimos en la autopista. En el área de servicio de Cousán, vieja conocida nuestra, es la  última antes de abandonar la autopista en Narbonne, paramos y almorzamos un poco. Se nos va media hora en el asunto.

            A buen ritmo facilitado por la escasa circulación nos llegamos a Carcasonne con ganas de tomar el desvío hacia Auterive y Capens. Unos kilómetros más adelante buscamos y encontramos el área de descanso próxima a Auterive, que tan bien conocemos. Es la una y media y paramos a comer. Luego pasamos St Gaudens, Montrejeau, Lannemezan y Tarbes.

            Subimos el Portalet y a las ocho y veinte pasamos la frontera cuando ya va cayendo la tarde. Paramos en Escarrilla como siempre y echamos el trago que queríamos, ya no nos queda otra cosa que llegarnos hasta el pueblo. En casa nos espera nuestra hija con mesa puesta y cena preparada.
 
           El sábado 1 de Septiembre volvemos al monte para colaborar con la Puyada y al fin de semana siguiente, aprovechando que Rosa sigue de vacaciones y se ha estado recuperando de todos los “turnos” que ha tenido que hacer en los Alpes, nos vamos a la playa para compensar los 6655 metros de desnivel que hemos movido y los enormes montones de satisfacciones que nos han regalado.

         Otro día con las familias cenaremos para “celebrar la vuelta.” ¿Alguien había pensado que teníamos la intención de no volver? Pues no tenemos planes ni nada. Después dejaremos correr el tiempo que ese sí que va deprisa, haré cuentas de un recorrido de 3011 kilómetros, en el que  hemos movido 6655 metros de desnivel y hemos hecho 7 cuatromiles más de los que 6 han sido nuevos y van ya 47.

            Luego, el día que el azar señale de entre el infinito calendario; ése, el esperado y por ende deseado; en el que los astros se confabulen para ofrecer placer al populacho, en ése en el que ya creamos que se han agotado todas las posibilidades para la admiración  y la existencia toda de la esperanza más estoica; veremos, por fin, las diapositivas de Juan y lo celebraremos, directamente, por todo lo alto con loas y alabanzas sin tasa ni cuento. Y no es que, como dice el anuncio de la tele, “nos ilusionemos por cualquier cosa”, no; ni mucho menos, es que resulta mucho mejor vivir a gusto hasta reventar de placer que otras músicas celestiales que se puedan ofrecer como alternativas. ¡Diga usted que sí!