2 dic 2007

26-07. PEÑA FORCA POR OZA. 2-12-2007.

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Llegando a Peña Forca.

Oza, Barranco de Estriviella, Cuello de Lenito, Cara Sureste y Arista Este.
02-12-2007.
Salida 09 h. Llegada 16 h.
Sol.
Bastante fácil.
Rosa Mª Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Peña Forca procedente de Prames. Vía en amarillo.

            Fue allá por Marzo del 97 cuando subíamos a Peñaforca desde Tacheras. Había una nevada ciertamente interesante pero finalmente llegamos a la cima en compañía de una pareja de franceses. Buscando la ruta de verano sufrí mi primera caída en montaña: pisé una placa de hielo bajo una capa tenue de nieve y marché nevero abajo hasta que pude controlar mi cuerpo y detenerme con el piolet.

            Sabíamos que también se hacía el pico desde Oza pero la verdad es que  frecuentamos poco por la zona y además éramos sabedores de que el desnivel era ciertamente interesante.

            Comienza Diciembre y el domingo día 2, aprovechando que Rosa va a trabajar por la noche y que han dado un tiempo aceptable, decidimos hacer el pico diez años después.

            Nos levantamos a las siete y media y hay nieblas en nuestro entorno próximo. Salgo a la parte de atrás de la casa para ver cómo está el panorama y tras contemplar la Partacua completamente despejada nos reafirmamos en la decisión de marchar hasta allá con kilometrada incorporada, que tampoco es tanta.

            Se nos van, entre unas cosas y otras, hora y cuarto en la carretera hasta llegar a Oza Aparcamos junto a un par de coches, antes de pasar a la orilla derecha del Aragón Subordán y tras charlar con un trío de Zuera que se está preparando para subir al mismo pico, fotografío Chipeta celestialmente pintado al luminoso sol de la mañana y nos metemos en harina cuando son las nueve y veinte de la mañana.

            Estamos a 1125 metros de altitud y tomando una tiradera de madera en suave ascenso y en dirección oeste nos introducimos en el hayedo-abetar por la orilla izquierda del Barranco Estribiella.

Lenito desde el Barranco de Estiviella.
 
            Dejamos invariablemente prolongaciones del camino que conducen al barranco para tomar siempre la opción de nuestra derecha y continuar escuchando el persistente rumor del barranco, hasta que alcanzamos un murallón de calizas claras por entre las que, difícilmente, se abre camino el barranco en una vertical y espectacular cascada.

Achar de Forca y Rincón de Alano saliendo del Hayedo de Estiviella.

Barranco del Achar de Forca.
 
            El camino se pone de pié para  ganar la parte alta de la cascada con lo que salimos del hayedo y nos introducimos en un rellano cubierto de pradera alpina  que nos muestra inequívocamente la espectacular Peña del Rincón de Alano y el Collado de Estribiela del que baja el barranco y al que no se accede por el barranco sino por una rampa herbosa situada al este del mismo. Al sudoeste se adivina más que ve el barranco que baja desde el Collado de Lenito.

            Son las diez y cuarto cuando atravesamos prácticamente en horizontal y por la orilla izquierda del barranco el pastizal alpino hasta la zona oeste del circo colgado bajo el Collado de Estribiella.

La Norte del Collado de Lenito desde el Barranco Estiviella.
 
            El camino nos conduce hasta atravesar el barranco sobre los 1650 metros de altitud con la desagradable sensación de las piedras heladas bajo nuestros pies, suponiendo que en cuanto nos alejemos del lecho del barranco desaparecerá el hielo.

            Los hitos nos introducen en una ladera mixta y un indeciso camino nos incorpora a una amplia vira herbosa, vista ya desde abajo, que subimos con cuidado puesto que, orientada al norte, sigue helada: están heladas las piedras, la tierra y también la hierba por lo que hemos de extremar la atención.

            En lo alto de la vira, el camino serpentea hasta que finalmente se allana y nos deposita en un rellano también herboso en el que se recogen las aguas que bajan de la zona del Collado de Lenito.

            Y el collado allí está defendido por una pared que tendrá alrededor de 400 metros de los que la mitad superior está completamente pintada de un consistente blanco norte.

Corredor Norte al Collado de Lenito.
 
            Atravesamos el rellano y siguiendo tramos limpios iniciamos la ascensión de la amplia pedrera bajo el corredor que conduce al collado. Vamos poco a poco hacia la parte izquierda del mismo que nos puede permitir ganar altura de manera más paulatina hasta que lleguemos a la nieve continua.

            Los de Zuera vienen algo atrás, delante localizo a un par que se encuentran ya a medio corredor y enseguida coincidimos con sus huellas que perderemos pues preferimos buscar tramos con poca nieve. Luego, coincidimos de nuevo y con sus huellas entramos en el corredor.

            Dejamos atrás la aguja de la parte derecha del corredor en fuerte ascenso y afrontamos la subida del tramo final utilizando sus huellas, no demasiado afirmadas.

            Rosa quiere ir delante y así yo no puedo ampliar la huella pero bueno, vamos para arriba.

En el Collado de Lenito.
 
            En la zona terminal, la más erguida nos vamos hacia las rocas de la derecha y aprovechamos las mismas para apoyar las manos  y para hacer buenas huellas junto a ellas. Es un tramo delicado pero nada más, que liquidamos con la caricia del sol al alcanzar el Collado de Lenito a 2197 metros de altitud.

            Son las doce de la mañana y ante nosotros se despliega una pared, que como suponía, está prácticamente limpia de nieve pero que, siendo mixta, presenta la hierba cubierta de una delgada capa de hielo de fusión que le confiere peor aspecto del que realmente tiene. Se subirá bien aunque no progresando por cualquier parte siempre en dirección oeste-noroeste.

            Entre tramos de camino e hitos, unas veces cerca de la arista y otras más al medio de la pared ganamos altura hasta casi coronar la antecima este del pico que faldeamos puesto que prefiero los hitos.

            Poco antes del faldeo aparece ante nuestros ojos el casquete somital del pico y enseguida los recuerdos vienen a mi memoria salvando el tiempo y la diferencia del medio debido a la diferente cantidad de nieve.

En la Cima de Peña Forca.
 
            A media ladera alcanzamos la arista y el collado anterior al pico. Un cortísimo corredor medio nevado nos permite con facilidad alcanzar una amplia vira bajo la cima. Allí se encuentra tres de los dos que llevábamos delante. Seguidamente ascendemos otro corto corredor, lugar en el que me caí en su día y tras su fácil ascenso, una pequeña faja inclinada nos conduce a un par de fuertes escalones cuyo ascenso nos deposita en el Vértice Geodésico de Peñaforca. Estamos a 2390 metros de altitud y son las doce y veinte de la mañana.

Rincón de Alano y Mesa de los Tres Reyes desde Peña Forca.

Billare.
Los Cuellos de Lenito desde Peña Forca.
 
            No reconozco la cima sin nieve, si el paredón orientado al norte y la vía que utilizamos  por la arista noroeste.

Achar y Ralla de Alano desde Peña Forca.
 
            Hacemos algunas fotos, contemplamos la Sierra de Alano, La Mesa, el Billare y una multitud de montañas con perfiles conocidos que llenan el horizonte de oeste a este. Más cerca aparecen Secús, Bisaurín, Agüerri y detrás Collarada enmarcando al  Lenito.

Detalle de la Oeste de Peña Forca.
 
            Diez minutos después nos volvemos hasta la amplia repisa entre los dos corredores. Es un lugar abrigado y orientado al sol; allí están los tres zaragozanos  donde vamos a almorzar un poco.

            Charlamos  relajadamente mientras ellos están preparando los crampones. Al igual que nosotros no los han puesto para subir pero se los pondrán para bajar.

La Antecima Este de Peña Forca.

Arista de Lenito bajando de la Antecima Este de Peña Forca.
 
            Echamos un bocado deprisa, como siempre, es nuestro almuerzo y cuando están llegando los de Zuera que vienen de la antecima, nos vamos para abajo tras charlar un poco con ellos debajo del corredor. Es la una del mediodía.

            Bajamos los 200 metros de la pala hasta el Collado de Lenito con cuidado, siguiendo los hitos y las trazas de camino en las que la pared se escalona, pero ligeros y contemplando la arista oeste de Lenito. El sol ha hecho bien poco en la jornada.

Desde la Cabecera del Corredor Norte del Collado de Lenito.

            Cerca del collado, buscamos un lugar abrigado del viento y cómodamente al sol nos ponemos los crampones. Luego, con cuidado y tratando de pisar tierra y hierba nos llegamos al collado, hacemos alguna foto y para abajo como unos señores y a ritmo pues Rosa se encuentra cómoda.

Bajando el corredor por cualquier parte.
 
Colosales dimensiones de la Aguja de Lenito.
 
            Buscamos la nieve y descendemos un poco por cualquier parte sorteando las afloraciones rocosas. Pasamos el estrangulamiento de la impresionante aguja que desde abajo no se contempla en sus auténticas dimensiones y con el único objetivo de pisar nieve nos vamos hasta el fondo, cuanto más tardemos en quitarnos los crampones mejor.

El Tercio Superior del corredor
 
            La presencia de nieve nos acompaña y entre que si nos los quitamos y no, alcanzamos el rellano herboso tras pasar con cuidado el seco barranco. Yo ya tengo claro que la pared del barranco seguirá helada y que puede ser muy bueno bajar la parte alta con crampones.

Desde el Rellano del Achar de Forca.
 
            Así será. Pisando la mínima roca posible nos plantamos con toda comodidad, seguridad y rapidez en mitad de la ladera y ya, nos los quitamos por fin.

Bajando la Faja herbosa con crampones.
 
            A pesar de todo, tras cruzar el barranco Rosa resbala y parte las gafas que llevaba en la mano. Las encontré debajo de los Ibones de Ordicuso y hasta aquí han llegado.

            Poco más abajo, en mitad del praderío, a la sombra, antes de introducirnos en el barranco, paramos a comer ya que no lo vamos a poder hacer al sol. Son las tres de la tarde.

            Pasan los tres de Zaragoza que bajaban detrás y sobre las tres y veinte proseguimos nuestro descenso. Hacemos una parada para contemplar y fotografiar la cascada del barranco y luego a través del hayedo, antes de lo que pensábamos en principio, nos llegamos al coche cuando son las cuatro de la tarde. Hemos liquidado 1300 metros de desnivel que han resultado un pelín más peleones de lo previsto, pero el monte en invierno suele ser así.

            Todavía tenemos tiempo, a pesar de que Rosa ha de ir a trabajar por la noche, para darnos una vuelta hasta más arriba del campamento y luego emprender un regreso tranquilo, con parada incorporada en la Boca del Infierno, hasta casa. Llegamos a las cinco y media poniendo fin a una jornada de montaña estupenda.  

17 nov 2007

25-07. PUNTA CASTECH COMIENDO EN BUCUESA. 17-11-2007.

La Este de Punta Castech.

Aparcamiento de Lacuniacha, Ibón de Piedrafita, Cuello sur y Arista Sur. Regreso  previa visita a los Ibones de Bucuesa.
17-11-2007.
Salida 10 h. Llegada 18 h.
Sol.
Fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Punta Castech procedente de Prames. Vía en amarillo.

            Han caído las primeras y tímidas nieves del otoño 2007. En el lado francés hay, como siempre más nieve que en español y queremos dar la vuelta al Midí d’Ossau. Tenemos por descontado que la parte francesa tendrá nieve lo que encarecerá la marcha pero contamos ganar tiempo entre los collados de Suzon y Peygeret.

            Es 17 de Noviembre. Nos levantamos a las ocho menos diez y media hora después estamos en la carretera, para con otra media hora ponernos en el Portalet.

            El día es espléndido, hay hielo en la frontera y la zona del Valle de Aneu orientada al sol está cubierta con una ligera capa de nieve y tras una rápida evaluación, y teniendo en cuenta que queríamos hacerlo partiendo del aparcamiento de la Cabaña de Soqués, renunciamos al tema y nos damos la vuelta hacia abajo

¿Hacia dónde? Por la noche mi chica ha de ir al trabajo.

¡Vámonos a Punta Castech!

Durante la convalecencia de Rosa en el invierno pasado pasamos por debajo de la misma en una de nuestras innumerables caminatas. Para entonces ya hacía tiempo que yo quería conocer la aguerrida punta que, a la sombra de los paredones de la Partacua, surge hacia la parte central del Puerto de Piedrafita.

A las diez menos cuarto aparcamos en Lacuniacha y tras dejar crampones y piolets nos vamos pista arriba. A Rosa no le apetece demasiado pero es que todavía no ha asumido que las cosas “se hacen cuando se hacen” y otro día ya veremos lo que sale.

Corona del Mallo y peña Blanca desde la Pista a Lana Mayor.

Estamos a 1350 metros de altitud  y primero con la pista en dirección norte y luego girando al nordeste por el puerto nos llegamos hasta el Ibón de Piedrafita situado sobre los 1600 metros de altitud.

Peña del Medio desde el Ibón de  Piedrafita.

Peña Blanca y la Corona del Mallo ahora desde Piedrafita.

La mañana está divina, el ibón casi sin agua y la Canal de Cachibirizas prácticamente limpia de nieve. Hacemos algunas fotografías que saldrán bastante mal puesto que las sombras son muy duras y tomando rumbo oeste-noroeste  nos vamos puerto adelante, contemplando la Cara Norte de Telera.

La Norte de Telera.

Castech desde el Ibón de Piedrafita.

Punta Castech está medio en sol y medio en sombra. Mientras hacemos tiempo a que llegue el sol, buscamos una buena piedra que nos abrigue de la brisilla que corre y que es bastante fría y nos paramos a almorzar.

La Brecha de Cachibirizas.

Hemos dejado atrás Peña Telera y siguiendo paralelos a los paredones vamos ganando altura en el puerto buscando la arista sur de la peña que nos parece el mejor camino para alcanzar la cima.

La aproximación al pico incluye el faldeo de un par de lomas medianamente cubiertas de nieve que nos introducen en un barranco paralelo a la arista.

En la Arista Sur de Punta Castech.

 La ladera que conduce a la arista se puede subir por cualquier parte y decidimos atajar hacia la misma en lugar de acceder al collado situado al sur.

Ganamos la arista en su zona intermedia tras medio trepar unos tramos bastante descompuestos y la incertidumbre nos sigue acompañando puesto que desde el barranco hemos visto unos escalones rocosos, bastante lisos, de grandes dimensiones y de muy mala cara. El pico, curiosamente, está sumido en la sombra que le proporciona Telera  y le confiere un sombrío aspecto a estas horas de un día impresionantemente soleado.

Detalle de la Vira Oeste de Punta Castech.

La arista es fácil y en suave ascenso supera un par de pequeños dientes en los que se asientan aguerridos pinos negros; desde el más próximo al pico se disipan nuestras dudas: las caras este, norte y oeste son unos paredones verticales muy apropiados para entrenar la escalada pura, dura y de nivel; pero en la oeste hay una estrecha vira colgada en el vacío, que si no llega hasta arriba le debe faltar muy poco.

Espectacular Casquete Somital de Punta Castech.

Alcanzamos el último cuello, sorteamos un par de pinos y tomamos la vira que a pesar de estar llena de pinaza, un poco de hierba y algún pequeño material suelto se sube bien con cuidado. Son una treintena de metros los que nos dejan en un par de escalones rocosos debajo de la cima. Es camino único.
Lana Mayor desde Punta Castech.

En Punta Castech.

Son las doce del mediodía cuando alcanzamos la Cima de Punta Castech a 2099 metros de altitud, una cima en la que encontramos una minúscula planicie recortada de paredones por todas partes.

Detalle del Ibón de las Saleras.
La vista del Puerto de Piedrafita es sencillamente espectacular y abarca desde el ibón de Piedrafita hasta Escarra. Refulge luminoso el Ibón de Saleras o Tramacastilla y queda colgada en el horizonte la cadena que arranca en el Portalet y conduce hasta Balaitus, a la que se une el macizo de los Infiernos y las Argualas.

Aguerridos pinos en la Sur de Castech.

Hacemos algunas fotos y por el mismo camino nos volvemos a la arista. Hemos decidido subir a comer a Bucuesa y hay que menearse por tanto.

La Oeste de Punta Castech.

Dejamos la arista para incorporarnos poco a poco a un pedregoso barranco comprimido entre las Laderas de Cantal y las Paredes de la Partacua, con cuidado pues está cubierto parcialmente de nieve. Bajamos poco a poco en dirección oeste-noroeste hasta que alcanzamos la pista sobre los 1800 metros de altitud.

Hemos de caminar un par de kilómetros hasta colocarnos en el inicio del camino que atravesando el puerto en dirección oeste nos acerque a la Canal del Pan. Es la una menos cuarto.

La Canal Ancha.

Seguimos a la sombra y sabemos que si queremos comer al sol ha de ser arriba en el Rellano de Bucuesa  y como el día va de camino cogemos una marcha ligera y por conocidísimo camino atravesamos el puesto por debajo de los pedregales y nos incorporamos a la pedrera para subirla por el camino.

Escarra.


En el Paso de entrada a la canal del pan.

La Canal del Pan está limpia y la trepamos tranquilamente. En la punta charlamos con un par de Sabi que yo ya había localizado por las huellas. Es el hijo pequeño de Carlos Pardo que hace algo de montaña. Charlamos un poco de los alrededores, ellos se van para abajo y nosotros, en un momento nos acercamos al Ibón de Bucuesa situado a  2120 metros de altitud, y al respaldo de una piedra bien orientada, comemos mientras contemplamos el ibón. Son las dos y cinco.

Llegando al Ibón de Bucuesa.

Corral Blanco y Bucuesa en Otoño.

No perdemos mucho tiempo con el tema y veinte minutos después, a pesar de que se está de maravilla allí, nos vamos de vuelta.

Ascendemos  alrededor de 150 metros de desnivel y alcanzamos la conocida entrada de la vira que nos permitirá bajar hasta la Canal del Ganado. Se trata de una larga vira, muy fácil, que se estropea al final y te obliga a emplear las manos un poco más que como simples apoyos. Luego tomamos la pedrera de la canal con un enorme bloque que sorteamos por la derecha y continuamos bajando un largo pedregal que, cada vez más amplio, se introduce en la pradera alpina del Puerto de Piedrafita.

Ya sobre pradera medio manchada de nieve bajamos hacia los Manatiales de Goluso y tomando ya el camino proseguimos al encuentro de la pista que alcanzamos, a buen ritmo, cuando son las cuatro menos veinte.
Detalle de los Paredones de la oeste de Punta Castech.

Nos queda toda la pista que acostumbrábamos a hacer en coche y, consecuentemente, nos metemos en harina a ritmo, así entramos en calor pues la tarde está refrescando.

Arrieles y Pallas desde el Circo de Lana Mayor en Piedrafita.

Calculo que en hora y media podemos hacer la pista pero, por si acaso, cuando nos aproximamos a la zona del ibón atajaremos directamente hacia el refugio.

Luego por el camino, prácticamente ni tocamos la pista, nos llegamos al coche  cuando son las cinco de la tarde. Hemos liquidado 1170 metros de desnivel y además hemos incluido una pista que no imaginábamos hacerla caminando.

A la pareja que hemos visto desde la Canal del Ganado nos ha parecido verlos en la pista por debajo del Ibón de Piedrafita pero ahora no los vemos en el aparcamiento.

Nosotros nos vamos inmediatamente para abajo, recogemos unos tacos de abedul en la cuneta de la pista, pues la están limpiando y a las seis menos cuarto ponemos fin a una jornada que ha salido impensable. En la montaña no todo puede estar medido, pesado y calculado.

2 nov 2007

24-07. IBON DE LAS ALGAS SOLO PARA SARRIOS. 2-11-2007.

Esta maravilla es solamente para sarrios.

Pista de Sierra Plana en Panticosa, Cochata Baja y Barranco Losera.
02-11-2007.
Desnivel acumulado 1000 m.
Distancia recorrida 16000 metros.
Tiempo efectivo 06:00 h.
Sol.
Algo difícil.
Travesía fuera de sendero. La vía normal discurre a partir del Balneario de Panticosa.
Agua ocasionalmente en los barrancos y en el ibón.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa del ibón de las Algas procedente de Prames. Vía en amarillo. En rojo la vía Normal.

            Es 2 de Noviembre de 2007. La poca nieve que ha caído ya se ha ido en las laderas orientadas al sur, el día es algo más corto pero será espléndido  y aunque tengo muchas dudas al respecto de la ruta…  a pesar de todo, vamos al Ibón de las Algas.

            El Ibón de las Algas es poco conocido y menos visitado. ¿Quién hace la Arista de Feniás o la Punta Ordicuso? Las Argualas hacen demasiada sombra y además, la vista se va más lejos.

            No tiene ninguna vía ni fácil ni transitada. Debe haber un antiquísimo camino que remontaba el Barranco Losera pero…

            De cualquier forma, lo que podríamos llamar vía normal, pasa por ascender desde el Balneario de Panticosa hasta el Collado Noroeste de Ordicuso como si fueras hacia los Ibones de los Fornes y alcanzada la arista sobre los 2550 metros de altitud proseguir en descenso hacia el sur  

Foratata desde la Pista de Sierra Plana.

            Yo quiero otra cosa, la llevo en mente desde hace tiempo y para el Pilar tuvimos que dejarlo pero hoy a las nueve un poco pasadas,  estamos en la cadena que cierra el tránsito de la Pista de Sierra Plana, que nace en las proximidades del Embalse de Lanuza, sobre los 1300 metros de altitud y partimos en dirección casi sur, pista arriba para entrar inmediatamente en calor puesto que la pista sube consistentemente y hace una mañana deliciosa.

Pacino desde la Pista de Sierra Plana.

            Ganamos altura, alcanzamos el lugar en el que hace unos años hubo un alud de tierra que la cortó durante un tiempo, alcanzando posteriormente la vieja barrera a la vez que, vuelta a vuelta, la pista se orienta al sureste para posteriormente girar al este y dirigirse hacia la gran vuelta del Mondé cerca ya de los 1800 metros de altitud.

Telera desde la Pista de Sierra Plana.

            Allí hemos de abandonar la pista que se va casi horizontal para volver hacia la altura del Embalse de Lanuza en busca del repetidor.

Cochata Baja en la Sur de Feniás.

            Así lo hacemos. Dejamos la pista aunque el altímetro marque algo menos de lo que esperábamos y tomando una ruta en suave ascenso nos vamos en dirección nordeste, a media ladera, en busca de un collado que se perfila en la Arista  Sur de Feniás: la Cochata Baja.

Barranco Esforronías.

            No hay camino y transitamos tramos de sendas de animales en una ladera metamórfica muy descompuesta en la que abundan las pizarras completamente meteorizadas entre discontinuos asentamientos de pradera alpina. Atravesamos el barranco de Esforronías por el que baja ya agua, para lo que hemos de perder algunos metros de desnivel  además de dar la vuelta correspondiente y afrontamos el ascenso hacia la Cochata Baja por pradera alpina.

Peña Gabarda y detrás Foratula y Piniecho.

            Estamos sobre los 2000 metros de altitud y desde el collado vemos poco y lo que vemos no es ninguna maravilla. Hay una caseta derruida y en las proximidades buscamos un poco de abrigo al sol y nos ponemos a almorzar. Son las once y media.

            No perdemos demasiado tiempo con el tema y continuamos a media ladera en dirección casi norte tratando de  alcanzar el lecho del Barranco la Losera que es el desagüe del ibón.

Peña Ordicuso desde la Ladera Este de Feniás.

            Habrá que proseguir  con la media ladera en suave ascenso e introducirnos en el valle para ver si se amplía nuestro horizonte.

            Un tramo de travesía nos sitúa sobre un crestón muy inclinado que da paso a un estrecho barranco que baja de la parte este de Feniás. Lo atravesamos por inestable terreno buscando las viras menos descompuestas, hasta que finalizamos en otro crestón y otro corredor que hay que seguir atravesando pues el Barranco la Losera está allá abajo en el quinto infierno. Frente a nosotros, majestuosa domina el paisaje la Peña Gabarda mientras que detrás se aloja el Barranco Foratula y la Cara Norte de las Puntas de Piniecho pero en la otra orilla del Caldarés de Baños.

            El tránsito de corredores se alarga de manera que parece no tener fin. No conseguimos situarnos sobre terreno franco que nos conduzca a las proximidades del barranco y comienzo a colocar hitos estratégicamente.

            Un tercer y estrecho barranco hay que abordar en descenso y salir del mismo por un dorso muy inclinado y un tanto desagradable pero tiene la virtud de mostrarnos el tramo previo a lo que creemos puede ser la salida a terreno definido para alcanzar desde allí el ibón.

Tramo delicado en la Sur de Feniás de camino a las Algas.

            Se trata de un pasaje muy delicado compuesto por unas placas de roca, de apariencia caliza, muy verticales y lisas que se encuentran salpicadas de entrecortadas viras herbosas rellenas de hierbas de crecida talla y completamente agostada, sobre las que se encuentran salpicados algunos enebros rastreros. Para completar  el “asunto”, algunas zonas están surcadas por escorrentías de agua.

            La verdad es que el tramo es francamente desolador pues el paretazo es liso, vertical y se pierde allá abajo.

            A mí me ha parecido ver una compleja serie de viras que sube y baja entre placas y que atraviesa la mayor parte de la pared que tendrá alrededor de 150 metros de anchura. Luego el tema no está nada claro.

            El descenso hasta alcanzar el inicio de las placas es medianamente delicado. Atravesamos un pequeño nevero ya resistente de esta temporada y trepamos unos primeros escalones metamórficos algo descompuestos y bastante verticales que nos permiten alcanzar el comienzo de la vira herbosa. Rosa va a disgusto y la pongo delante aunque eso suponga ciertas dudas adicionales a la hora de escoger camino.

            La primera parte de la vira va en ascenso, atraviesa un par de escorrentías ya en horizontal y nos sitúa en un tramo bastante vertical entre enebros que hay que trepar utilizando la hierba como presa de manos. El paso es delicado pero bueno… se pasa y nos deposita en otro tramo de placas en el que la elección del paso es ciertamente dudoso, agravado por la continuación: las placas se están terminando y nos enfrentamos a una pared bastante vertical y muy descompuesta, y no hay otra alternativa que alcanzar la parte superior de la misma.

            Pasamos las últimas placas un  poco por arriba y afrontamos la escalada de la pared buscando los tramos menos descompuestos aunque son los más verticales. Utilizamos hasta los troncos de los enebros como apoyos para las manos.

Al fin entramos al Barranco Losera.

            Terminamos subiendo la pared y alcanzada la parte superior, que es a donde queríamos llegar, un corto faldeo nos saca de los cortados en una media ladera muy inclinada y nos permite situarnos en un pequeño barranco herboso que nos ofrece una progresión franca y bastante empinada por su orilla derecha.

            Unos metros más arriba, atravesamos el barranco y salimos a un hombro herboso desde el que contemplamos la ladera, medianamente herbosa, que nos conducirá al desagüe del ibón. ¡Ya teníamos ganas!
Barranco Losera con Feniás, Argualas, Ordicuso y Gabarda.

            Desde que hemos salido de las placas he ido haciendo hitos, en las placas no había material para hacerlas, que pueden tener un valor incalculable para la vuelta. De camino hacia el lecho del Barranco la Losera sigo haciéndolas mientras transitamos casi de llano.

Ibón de las Algas.

            Llegamos al barranco ya en ascenso, pasamos a su orilla izquierda y en fuerte ascenso en dirección norte, subimos los últimos 100 metros de desnivel que nos sitúan en el Ibón de las Algas a 2250 metros de altitud cuando es la una menos cuarto.

Barranco Norte del Ibón de las Algas.

Corredor en la Norte de Feniás.

            La cubeta lacustre está limitada por la Punta de Ordicuso al nordeste que tan bien se ve desde el valle, el collado que conduce a los Ibones de los Fornés al norte y las Peñas de Feniás al noroeste. En medio cuenta con una prominencia que divide a la cubeta en dos partes. La zona oeste es la ocupada por el ibón de pequeñas dimensiones, tendrá alrededor de una hectárea de superficie, no parece muy profundo y se encuentra ya  coronado de nieve. Es un lugar recóndito, solitario, delicado y absolutamente encantador que compensa de manera gratificante los cuantiosos esfuerzos que nos ha costado llegar hasta aquí. Es un lugar solo para sarrios, y aquí estamos nosotros.

La Oeste de Peña Gabarda.

            Al sol y en la orilla norte del ibón comemos y contemplamos la Ripera desde este especialísimo balcón.

Ibón de las Algas desde Ordicuso. 18-9-06.

            A la una y cuarto, nos hubiéramos quedado toda una vida, nos vamos para abajo. Nos preocupa bastante la vuelta.

El Verde y la Norte de Tendeñera desde el Barranco Losera.

            Especulamos acerca de si sería conveniente ganar la Arista Sur de Feniás pero no nos seduce demasiado. Preferimos “diablo conocido” que “santo por conocer”.

            La vuelta a partir del cruce del barranco se hace segura porque he hecho más hitos  de las que creía haber hecho. Confirman nuestro buen camino y nos proporcionan confianza y seguridad. No las deshago todas puesto que ya se encargarán sobradamente los aludes de este invierno.

Vía normal al Ibón de las Algas desde el Balneario de Panticosa. 27-7-07.

Desde Argualas, la Arista de Ordicuso y vías normales. 20-5-06.

            Bajamos bien el pequeño barranco herboso, dudamos con el descenso de la pared hasta alcanzar las primeras placas pero decidimos tomar pasajes con materiales firmes aunque las presa sean más pequeñas y los pasos sean más verticales. Terminamos fuera de la vira herbosa utilizada en la ida y bajamos algunas placas metamórficas rugosas en las que la adherencia es excelente hasta que alcanzamos el corredor nevado 30 metros más abajo.

La Noroeste de Ordicuso y la bajada hacia el Ibón de las Algas. 18-9-06.

Desde Lacuniacha. 24-2-06.

Argualas, Arista de Feniás, Ordicuso y debajo Cochata  Baja. 30-1-05.

            Ascendemos el corredor más por seguridad que por otra cosa hasta que encontramos nuestros pasos en la nieve y, confirmado el camino, no es demasiado conveniente perderse en una pared como esta,  atravesamos sucesivamente los barrancos aproximadamente por similares lugares hasta que alcanzamos la Cochata Baja cuando son las tres y media de la tarde. La vuelta ha resultado mejor de lo que presuponíamos.

            En nuestro descenso, atravesamos el Barranco Esforronías un poco más abajo y nos llegamos hasta la Caseta del Frondón que no está demasiado mal y en la que se puede pasar la noche con cierta comodidad.
Formigal desde la Pista de Sierra Plana.

Peña Castiecho en medio del Gállego.

            Ya prácticamente de llano, aunque no demos nunca ni media docena de pasos seguidos en horizontal, nos llegamos hasta la pista y por ella, en algo así como media hora alcanzamos el coche. Son las cuatro y cuarto y estamos satisfechos. Hoy no solamente hemos movido 1000 metros de desnivel, hemos degustado placeres exclusivos de los actuales dioses del Pirineo: los sarrios.