12 dic 2004

35-04.LARISTE Y POURTET OUBERT. 12-12-2004.

Portet Oubert y Lariste.

Aparcamiento de la Mina en Oza, Barranco de las Foyas, Cara Sur y Arista Sudeste. Continuación hasta Pourtet Oubert, Arralla de las Foyas y Barranco de las Foyas.
12-12-2004.
Salida 09 h. Llegada 14 h.
Sol.
Bastante fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Lariste procedente de Prames. Via en amarillo.

            El domingo 12 de Diciembre tenemos fiesta en plural y lo celebramos, como no, yéndonos al monte.

            La época no es de lo mejor del año pero, en cambio, el buen tiempo no va a faltar a la cita. Iremos a Lariste con todas, pues tenemos ganas de cepillarnos alguna pared de las que se pueda disfrutar. Recordamos de cuando lo vimos desde el Marmida y le tenemos ganas.

            Mi chica se empeña en madrugar más de lo necesario y así nos levantamos a las siete, noche oscura. A las ocho menos cuarto arreamos carretera adelante cuando ya amanece.

Sin demasiadas prisas nos llegamos hasta Hecho y con un poco de sueño afrontamos la carretera hacia Oza. Al fin, con ganas llegamos a la zona del Campamento Ramiro el Monje  y continuamos hacia La Mina aparcando a 1240 metros de altitud próximos a unos de Huesca que están almorzando.

            A las nueve y diez nos echamos al fresco de la mañana en dirección norte.
          
            Tomamos el camino del ibón, como reza el letrero, sabiendo que lo vamos a abandonar 400 metros más adelante para seguir el camino inverso del de las aguas del Barranco de las Foyas.

            La mañana está muy buena pero apetece caminar pues, a la sombra como nos encontramos, la temperatura no aconseja el reposo precisamente.

La Sur del Lariste desde el Barranco las Foyas.

            La senda asciende suavemente por la orilla izquierda del barranco hasta pasados los 1450 metros de altitud, lugar en el que el barranco se angosta un poco  y nos introducimos en el mismo para progresar fácilmente por su lecho prácticamente seco.

            Unos metros más arriba aparecen las primeras manchas de nieve venteada en el fondo del barranco y poco después se rellena de nieve una vez rebasada la estrangulación. Nosotros aprovechamos que está muy buena para progresar cómodamente sobre la misma en suave y constante ascenso.

            Alcanzamos las Foyas de Santa María por lugar similar al de la vez anterior, comprobamos que hay poquísima nieve, ha nevado poco en este 2004 y las temperaturas se han llevado lo poco que ha caído, y que se puede subir al pico prácticamente sin pisarla; elegimos una vía directa hacia el collado de separación del pico al que vamos con el Marmida.

La Arista Este de Lariste.

            El ascenso en dirección nor-nordeste es suave y relajado, así que, cuando queremos darnos cuenta estamos llegando al collado y eso está a 2020 metros de altitud.

            En el collado contemplamos el fácil ascenso hacia Marmida y tomando la arista en dirección nor-noroeste nos vamos en suave ascenso hacia la pared, que no arista como creíamos recordar, que defiende al pico.

Mallo de Acherito desde Lariste.

            La pared, algo inclinada pero nada más, se puede ascender por cualquier parte. Son 100 metros de desnivel los que nos permiten alcanzar fácilmente la Cima de Lariste de 2168 metros de altitud.

            Hay una arista que se prolonga hacia el norte con un par de dientes elegantes y hacia allí nos vamos.

Lariste desde los Gendarmes de la norte.

            En la primera brecha, una fina arista de nieve, no demasiado consistente nos deposita tras un largo paso en la pared del primer diente, algo descompuesta, pero que se sube bien, a pesar de que el inicio impresiona un poco al estar la pared suspendida sobre el vacío por ambos lados.

Chinebral, Mallo y Sobarcal desde Lariste.

Balaitus y Midi en dos planos diferentes desde Lariste.

Valle de Lescun,

            Inmediatamente alcanzamos la cima y de nuevo otra fina arista de nieve separa el primer diente del segundo. No tiene historia pero hay que sacar el piolet por lo menos. Así que, viendo que la arista se va hacia abajo complicándose de manera definitiva hacia el Pic Bacque, nos damos la vuelta sobre nuestro paso y nos volvemos a la cima de Lariste.

Mesa de los Tres Reyes desde Lariste.

Anie desde la Cima de Lariste.

Agujas de Ansabere desde el Lariste.

            Hacemos algunas fotos sobre un entorno impresionante: contemplamos hacia el noroeste, con su más desafiante aspectos, el Mallo de Acherito, las Agujas d’Ansabere y la Mesa de los Tres Reyes; un poco más lejos el Anie y Billare. Al sur y sudeste destacan el Castillo de Acher y el Bisaurín. Más al este Collarada, el Midí, las Frondiellas, el Balaitús, el Pallas, un extraordinario mar de picos emergiendo de un enorme dédalo de valles oscuros.

            Iniciamos el descenso por la arista sudoeste y antes de alcanzar el collado nos detenemos a almorzar en un lugar abrigado de la ligerísima brisa que corre. Al sol no se está mal.

            Hemos subido en dos horas escasas, hemos echado un cuarto de hora largo entre los dientes de la arista norte y las fotos, y ahora tras el almuerzo con café con leche caliente incorporado, continuamos arista adelante.

La Oeste de Lariste desde Pourtet Oubert.

            Dudamos entre hacer el faldeo hacia el Collado Sur de Punta Ralla para asomarnos al Ibon de Acherito o continuar por la arista decidiendo por la segunda opción. Por tanto nos enfrentamos al ascenso correspondiente al Pic Pourtet Oubert.

Petrechema y Mesa desde Pourtet Oubert.

La Este del Mallo de Acherito.

El ascenso es fácil siempre buscando la vía directa al pico dejando bajo nosotros las barras rocosas de la pared sur, por las que a lo mejor hemos de bajar y los primeros gendarmes de una arista de aspecto no demasiado agradable.  Encontramos una vía franca que nos permite alcanzar la cima del Pic Pourtet Ouvert de 2131 metros de altitud cuando son las doce de la mañana.

Hacia la Mesa de los Tres Reyes.

Arista hacia Larraille.

            El paisaje es similar pero a pesar de ello merece la pena disfrutarlo al menos hoy que el tiempo y la temperatura resultan favorables.

            Poco después iniciamos el descenso por un corredor amplio, inclinado y muy descompuesto pero faldeamos enseguida al sudoeste: bajo nosotros hay un consistente sistema de barras rocosas verticales a los que no hay que arrimarse.

Arista adelante.

Horizontalmente y de manera obligada alcanzamos la arista y con ella continuamos adelante en busca del collado de separación con el Pic de Pourtet Barrat. Todo marcha estupendamente hasta que nos acercamos al collado; la arista se ha afilado bastante y nos deposita en la cebecera de un pitón calizo vertical que nace en el collado.


Paredes en Lescun.

Un paso largo nos permite bajar a una pequeña repisa desde la que se puede acceder a un estrecho nicho en el que nace una grieta estrechísima y vertical. Me la miro con ganas de darme la vuelta pero me decido a probarla.

La grieta es difícil de bajar con la mochila por lo estrecha que resulta, no tiene fondo pues se extraploma, pero su pared derecha se escalona aportando buenas presas, muy verticales y forradas de aire por todos partes. Con todo ello permite bajar un par de metros que son suficientes para vencer el extraplomo y alcanzar una repisa franca aunque muy aérea.

La mochila se me engancha y me pega un buen susto al soltarla. En la repisa espero que inicie el descenso Rosa y, tras alcanzarme la mochila, baja con mayor facilidad. Luego unos verticales aunque fáciles escalones nos permiten salir del patio norte y facilitan nuestra llegada al collado. Han sido una docena de metros interesantes con una salida de grieta de III.

Me hace Rosa una foto y continuamos adelante con la esperanza de que las barras, que pierden potencia sobre la pedrera,  nos dejen acceder  a la misma y de allí alcanzar por terreno fácil el collado desde el que nos asomaremos para ver el Ibón de Acherito y quién sabe si no bajaremos por allí.

Enseguida nos introducimos en las barras rocosas caminando entre viras y repisas muy cerca de la pedrera pero tras un par de intentos fallidos de bajar tomamos una estrecha y empinada vira que nos mete en medio de la pared sur del Pic Pourtet Barrat.

La vira desemboca en un paredón vertical pero tiene una salida complicada en descenso para alcanzar otra vira todavía más estrecha y larga que cuenta con un enebro rastrero en medio para liar un poco más la progresión.

Progresamos sin esperanza siempre controlando la vuelta por el mismo camino y así será puesto que alcanzamos un vertical corredor y allí se acaba la fiesta. Es la una menos cuarto y hemos de volver con sumo cuidado sobre nuestros pasos tras otro intento de alcanzar la pedrera que no queda lejos pero...

Pilar de Salida en la Oeste de Pourtet Oubert.

Deambular por una pared desconocida buscándonos la vida por nuestra cuenta es algo que además de ser interesante nos gusta. Nos hace saborear los placeres de transitar una vía, prácticamente virgen, como procedimiento de alcanzar un objetivo prefijado. Pasar es ganar una especie de apuesta con la pared. Tener que dar la vuelta te deja un cierto regusto de insatisfacción, nunca de decepción puesto que ya conoces la grandeza de la montaña y las servidumbres que le son propias y cuyo préstamo resulta ineludible para quienes las frecuentamos. No se trata de que nosotros desdeñemos los caminos pateados ni mucho menos, pero gustamos de hacernos, de cuando en cuando, nuestros propios caminos.

Abandonamos la Pared Oeste de Pourtet Oubert.

Al final de las viras tomamos un corredor bastante vertical pero transitable y vestido de verdura que nos baja hasta alcanzar las pendientes más suaves próximas al fondo en la Zona Oeste de las Foyas de Santa María.

Tomamos la nieve que se camina bien y con ella el barranco hasta que no queda ni la más minúscula mancha blanca ya bajo la cabaña pastoril de la orilla derecha del barranco.

Poco después, tranquilamente, hemos liquidado hoy 1075 metros de altitud, llegamos al coche a las dos de la tarde.

Comemos en el coche puesto que la nubosidad creciente del sur ha cubierto el sol y media hora después ponemos el coche en marcha y distrayendo la vista en los alrededores del Aragón Subordán tanto como la reducida velocidad y la conducción segura del coche permite, nos llegamos a Siresa, luego a Hecho y a las cuatro a casa.

4 dic 2004

34-04.- MANCHOYA DESDE COTEFABLO. 4-12-04

Manchoya desde la Arista Oeste.

Boca Norte del Túnel de Cotefablo, Collado de Cotefablo, Arista Este, Punta Pelopín, Punta Pilón, Tozal de Metils y Manchoya.
04-12-2004.
 Salida 09 h. Llegada 17 h.
Sol.
Muy fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Manchoya procedente de Prames. Vía en amarillo.

El año 2004, si por algo negativo para nosotros puede ser recordado, será por los problemas que trajeron las vacaciones de Rosa y las consecuencias correspondientes, la reparación de algunos errores de bulto. No le corresponderá ningún puente, trabajará para Navidad y de los 5 días del puente, el sábado día 4 de Diciembre será el único festivo para ella.

Hemos decidido aprovecharlo y así será con permiso del tiempo que se arregla de cara al puente. Manchoya es una montaña dulce muy digna de ser visitada por el enclave que ocupa y que te proporciona un agradable paseo en esos días en los que las alturas no son demasiado aconsejables.

Cae una nevada a mitad de semana y se evaporan nuestros proyectos de subir altos. El 21 de Noviembre nos dimos la vuelta de media Pared de Aratille, en la semana siguiente se marcha algo de nieve y se nos hacen los dientes largos, pero...

Nos levantamos tranquilamente a las ocho de la mañana, abreviamos y aparcamos en la Boca Norte del Túnel de Cotefablo a 1420 metros de altitud. El aparcamiento ha sido limpiado por los quitanieves.

A las nueve y cuarto nos echamos al monte en dirección sudoeste atravesando el prado junto al barranco para encontrar el camino que asciende utilizando los restos de la vieja pista abandonada.

Un montañero ha salido delante de nosotros y nos alegramos puesto que podremos utilizar sus huellas sobre los 20 centímetros largos de nieve blanda que hay al inicio del camino.

Siguiendo sus huellas y algunas más recorremos la pista que en continuas lazadas gana los 250 metros de desnivel hasta colocarse en la parte superior del cordal que atraviesa el túnel. La mañana está muy buena y a pesar de que hemos traído material por si hay viento, esperamos no utilizarlo.

La pista se abre en dos y nosotros nos vamos hacia el sudeste en suave ascenso para enseguida ganar altura hacia Punta Ronata pero, aprovechando que la huella la faldea siguiendo la pista, nosotros nos vamos con las huellas suavemente para arriba.

Caminar aprovechando una huella sobre nieve medianamente profunda es cansado pero mucho más lo sería abrirla en estas circunstancias. Ya veremos hasta dónde nos lleva y que haremos luego nosotros puesto que llevamos las raquetas de nieve en previsión de encontrar nieve profunda.

¡Qué hará este coche aquí!
 
Cerca ya del Collado Noroeste de Pelopín encontramos un todoterreno. Está con una rueda pinchada y abandonado allí, no se sabe muy bien por qué. Está abierto, corresponde a una empresa matriculado en Madrid y resulta bastante extraño que haya llegado hasta allí.

Alcanzamos el collado a 1890 metros de altitud y continuamos con la pista algo rellena de nieve para faldear Pelopín por su ladera oeste.

La huella prosigue y nosotros con ella puesta que vamos de largo. Alcanzamos la Arista Sur de Pelopín y descendemos suavemente hasta la collada siguiente situada a 1930 metros de altitud. El camino es agradable puesto que el sol escapa ligeramente de los estratos nubosos del horizonte este.

Pasamos a media ladera oeste de Punta Pilón y a medio faldeo limpiamos unas losas y nos sentamos a almorzar un poco al tenue sol y al abrigo de la suave brisa que mueve en los collados.
 
Manchoya desde el Tozal de Metils.

Veinte minutos después continuamos camino en dirección sur hasta alcanzar el Collado Nde Punta Metils a 1890 metros de altitud. Hacemos alguna foto y contemplamos algo lejos todavía a Manchoya. ¡Ya veremos!

La huella faldea algo elevada la Cara Oeste de Punta Metils y en la arista sudoeste  empezamos a encontrar muchas huellas: de personas y de mulos, parece ser que el ejército ha estado por aquí de movida y han triturado toda la Ladera Sur de Metils, la Sudoeste de Manchoya y vueltas y más vueltas que han dado por todas partes.

Muy cerca de Manchoya.
 
Siguiendo ahora una de las múltiples huellas que se orientan hacia Manchoya en dirección sudeste, las hay a varios niveles, vamos ganando altura suavemente y aproximándonos al pico.

Cotiella desde Manchoya.
 
Algo sorprendidos alcanzamos la plana antecima oeste y ya por terreno en suave ascenso  y siguiendo la arista en dirección este alcanzamos Manchoya a 2033 metros de altitud cuando son las dos de la tarde. Junto al vértice geodésico hacemos algunas fotos, contemplamos Ordesa desde tan privilegiado lugar, la Arista Sur de Pineta, Cotiella, y más próximas la Montañesa, Guara y Oroel. A lo largo de toda la mañana hemos contemplado Partacua y Tendeñera.

El Nordeste de Ordesa desde Manchoya.

Noroeste de Ordesa desde Manchoya.

Detalle de la Brecha de Rolando desde Manchoya.
 
Cinco minutos después emprendemos la vuelta que ha de resultar casi tan larga como la ida, ya que, hemos de volver por arriba sin faldear los picos.

Montañesa.

En la Antecima Sur del Tozal de Metils, sobre los 1900 metros de altitud paramos a comer en las piedras de un pilón pequeño, a las que damos la vuelta para poder sentarnos.

Cancias y Gradatiello desde el Tozal de Metils.
 
Seguidamente alcanzamos la Cima del Tozal de Metils  a 1909 metros de altitud y proseguimos por la arista siguiendo algunas huellas hasta alcanzar la Punta Pilón a 1950 metros de altitud. Hacemos una foto y continuamos hasta el collado par ascender seguidamente a Punta Pelopín situada a 2007 metros de altitud.

En Punta Pilón.

La Oeste de Pelopín.
 
La tarde va de camino y el descenso hacia el collado lo hacemos directamente salvando un tramo de pared muy nevado que resulta cómodo de bajar. En el collado alcanzamos de nuevo la pista y con ella nos vamos ya directamente para abajo.

Erata y Partacua de Telonera.

Sierra de la Partacua.
 
Detalle de Collarada a Telera.
 
Al final del faldeo de Punta Ronata localizamos a un grupo que ha debido subir a Erata, unos con Raquetas, otros con esquís y alguno a pateta limpia. Nosotros bajamos a buen ritmo, abandonamos las lazadas que da la pista y nos bajamos de frente hacia el cordal del túnel. Dejaremos atrás a casi todos ya que cada cual baja a la suya y a las cuatro y media llegamos al coche, la hora exacta de mis cálculos. Han sido 900 metros que con nieve empiezan a ser bastantes metros de desnivel, al menos para nosotros, o quizá no sea demasiado el desnivel y sí la distancia, nosotros seguimos fieles a nuestra costumbre de abreviar de frente para arriba dejándonos de lazadas y zarandajas. 

14 nov 2004

33-04. PUNTA TRALLATA. O PUEYO BALLARIN. 14-11-2004.

La Norte de Punta Trallata.

Barrera Pista de Buesa, Collado Sierras, Collado Fonda y Arista Norte. Descenso por Estralieto y Serrulla.
14-11-2004.
Salida 10 h. Llegada 16 h.
Sol.
Muy fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Punta Trallata procedente de Prames. Vía en amarillo.

            Parece ser que el tiempo atmosférico y el calendario de trabajo de mi chica no marchan con el mismo compás y cuando tiene fiesta como en esta ocasión y además nuestra hija no marcha a Pamplona, ni el tiempo ni las condiciones de la nieve aconsejan determinadas actividades que han de esperar para mejor ocasión. Por ello, hoy 14 de Noviembre de 2004 nos vamos a Punta Trallata, algo que teníamos previsto para época más invernal.

            Como tenemos tiempo, nos levantamos a las ocho y cuarto, tranquilamente y sin prisas pero sin pausa, a las nueve menos cuarto estamos en carretera siendo brutalmente sacudidos por unas fuertes rachas de viento que invitan a mi señora a decir eso de “Nos tendríamos que volver a casa” y luego, “Pues por las puntas...”

Ventana con Las Peñas y Forato de camino a Buesa.

            Despacio y con cuidado llegamos a Biescas, subimos Cotefablo y nos llegamos a Broto. Pasada Nuevo Broto, tomamos la estrecha carretera que en un par de kilómetros ha de llevarnos a Buesa.

            Vamos con la intención de coger el camino tras la primera vuelta de la carretera pero optamos por subir hasta el pueblo y salir desde allí en horizontal valle adentro ya que los caminos confluyen en el valle.

            A la entrada del pueblo hay un pequeño aparcamiento y mientras preparamos las mochilas pregunto a uno del pueblo que baja por una pista que confluye en el aparcamiento. Me dirá que ese es el camino, que hay un par de kilómetros hasta la barrera y que es muy largo el camino. Yo le doy las gracias, le advierto de nuestra experiencia y de que no se preocupe que cerraremos las porteras; nos montamos en el coche y nos vamos pista adelante en dirección norte y valle adentro.

            Son las diez y cuarto de la mañana cuando comenzamos a caminar, tras dejar aparcado el coche junto a la barrera, a 1225 metros de altitud. Una pista bastante llana y en buenas condiciones transita la ladera izquierda del valle por el que discurre el Barranco de Arán, siempre bajo nosotros y a nuestra izquierda.

            Orientados al nordeste progresamos siempre a la sombra en una mañana fresquilla y algo ventosa en medio de un pinar que se va alternando con bosque mixto.

            Cruzamos barranquillos medio secos en los que quiere asomarse el hielo  y poco más arriba el Barranco Furco sobre el que la pista realiza una profunda lazada acercándose al sol ya que estamos en la cabecera del valle.

            Pasamos bajo una cabaña pastoril que, por cierto, el mapa sitúa al otro lado de la pista y, ya al sol  y sobre los 1600 metros de altitud continuamos con la pista hacia el norte cambiando el hayedo abetal que ha sustituido al pinar por la pradera alpina.

La pista llana se incorpora a la ladera derecha del barranco en su cabecera y nosotros la abandonamos yéndonos al nor-noroeste en fuerte ascenso por medio de pradera alpina vestida con los últimos pinos negros y enebros rastreros.

            Enseguida paramos a almorzar un poco, al sol, pues prevemos que tan pronto como salgamos a la parte alta no nos faltará viento.

Tendeñera y Otal.

            A la vez contemplamos como podríamos haber ido directamente al pico pero hemos preferido irnos hacia el oeste para echar una ojeada a la zona de Santa Ana Y Torla.

            Un cuarto de hora más tarde continuamos pradera para arriba y alcanzamos la loma junto al Collado de la Solana sobre los 1800 metros de altitud.

            Nos abrigamos un poco del viento y contemplamos un espléndido paisaje de la Sierra de Tendeñera, del Este de Panticosa y de la Entrada del Cañón de Ordesa, además de la Cara Sur de la Sierra de Las Cutas.

            Luego tomamos la pista que se ha ido a dar una vuelta alrededor de la Punta Juan Borra y con ella, en suave ascenso y en dirección nordeste  nos acercamos al Tozal de la Caña. Al norte queda la loma que conduce a Punta Estatón y a Acuta pero nosotros nos vamos hacia el sudeste alcanzando enseguida Collada Fonda vestida de Pino negro.

Casquete Somital de Punta Trallata.

            Enseguida pasamos por un puntón situado a 1905 metros de altitud y alcanzamos el Collado Xarlosa a 1866 metros de altitud.

            Nos queda ascender la arista norte del pico que se encuentra nevada así como la cara noroeste en la que se aloja un elevado pinar de pino negro sobre el que tendremos que progresar en claro ascenso.

Viento en la Cima de Punta Trallata.

            Alcanzamos la nieve que no es profunda y con ella nos vamos para arriba sin ninguna dificultad. Veinte minutos después, es la una y cuarto, alcanzamos el Vértice Geodésico de Punta Trallata o Pueyo Ballarín a 2027 metros de altitud.

Tres Sorores desde Trallata.

Montañesa desde Trallata.

Cotiella en el Este de Trallata.

            Contemplamos la mayoría de la cadena fronteriza del norte de Ordesa ya que la zona del Circo de Gabarnie esta tapada por la ventisca, hacemos algunas fotos y disfrutamos de un paisaje espléndido.

Mondarruego desde Punta Trallata.

            Poco después iniciamos el descenso por la soleada ladera en dirección sudoeste hacia el Collado Furco, a 1850 metros de altitud, al que llega la pista que ha subido desde el fondo del valle.

            En el collado continuamos ascendiendo suavemente hacia la amplia y plana Cima de Estralieto atravesando la parte superior de un profundo y joven pinar de pino negro que puebla toda la ladera noroeste del pico.

Viento en la Vía de las Escaleras al Perdido.

            Estamos a 1929 metros de altitud y la cima se alarga horizontalmente en dirección oeste hacia Sarrulla. Se trata de un perfecto ejemplo de instalación vegetal altitudinal debida a la orientación de las laderas de una montaña: al norte un profundo y joven pinar de pino negro y al sur una soleada y abrasada pradera alpina que baja largamente al encuentro del pino negro 200 metros más abajo.

            Casi en la cima de Sarrulla paramos a comer un poco al abrigo del viento, pero como hemos de penetrar un poco hacia el norte, comemos junto a la nieve y el sol no es suficiente cálido, por lo que junto a un poco de viento que entra de cuando en cuando, se nos hace frío.

            No empleamos ni siquiera media hora en la comida por lo que antes de las dos y media nos ponemos en marcha. Vamos a tomar la arista noroeste con la intención de alcanzar la pista de manera rápida y directa.

            La arista que es una loma está de momento limpia y nos permite bajar alrededor de 200 metros de desnivel Luego se introduce en el pinar de pino negro y vamos atravesando claros fácilmente.

            Viramos un poco hacia un espolón claro un poco más al oeste y nos conduce a un abrevadero en el que tomamos un camino por el que bajaremos, de nuevo un poco más hacia el oeste a través de bosque más mixto.

            Hemos bajado bastante, sobre 500 metros de desnivel más o menos, y en un claro perdemos el camino. La continuación se hace larga además de incómoda por inclinada y a través de un bosque bastante vestido. Vamos buscando las zonas más limpias de vegetación pero finalmente terminamos en el cauce del Barranco Cambo Fau y enseguida alcanzamos la pista sobre los 1320 metros de altitud.

En Ordesa el Tozal del Mallo.

            Luego pista abajo y al sol de la tarde en un momento nos llegamos a nuestro coche junto a la barrera cuando son las cuatro y cuarto. Hemos bajado en poco tiempo como pretendíamos y hemos movido hoy 1000 metros con relativa facilidad ya que la nieve no ha estado presente en la zona como esperábamos.

Y el Mirador de Calcillaruego.

            Seguidamente nos bajamos a Buesa y damos una vuelta por el pueblo que está en pleno renacimiento. A continuación nos bajamos hasta la urbanización Nuevo Broto y damos unas vueltas por algunas de sus calles contemplando como hay algunas edificaciones fuera de lugar en la actualidad, fruto de una desafortunada época anterior.

Despedida con el Mondarruego con las luces de la tarde y los cables de alta tensión.

            Cogeremos unas hortigas en Linás y todavía nos alargaremos hasta la pradera de Ordesa. Hace un frío que pela con la tarde ya caída pero mi señora tenía ganas. Comprobamos que la nieve está más alta de lo que esperábamos y sin más nos volvemos a casa cuando ya cae la noche y no pasamos por Pernambuco porque no se le ha ocurrido.

6 nov 2004

32-04. EL MALLO DE ACHERITO. 6-11-2004.

Mallo de Acherito desde el Collado de Linza.
 
Aparcamiento de Linza, Barranco del Barcal de Linza, Foya de Ingeniero y Cara Oeste.
06-11-2004.
Salida 08 h. Llegada 13 h.
Sol.
Fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa del Mallo de Acherito procedente de Prames. Vía en amarillo.
 
            Es 6 de Noviembre y las cinco y media de la mañana es una hora muy temprana, de las de antes, para ir al monte; pero hemos de ir hasta Linza y eso queda lejos tanto física como mentalmente.

            El Otoño 2004, entre otras cosas, ha traído nieves tempranas, lo que de alguna manera aporta ciertas dificultades para la actividad montañera, sobre todo si pretendes ir alto. Por ello, hemos descartado algunos de proyectos y nos quedamos con el Mallo de Acherito del que esperamos una adecuada ración de nieve.

            El cielo está estrellado a las seis de la mañana. Han anunciado buen tiempo con cierto viento en altitud. Esperamos llegar a Linza en un par de horas y por ello vamos con intención de abreviar.

            Las nieblas nos reciben ya en Pardinilla pero se disipan rápidamente. Sin circulación nos llegamos hasta Puente la Reina y enseguida estamos en Hecho.

            El paso a Ansó está como siempre y las obras anunciadas ni siquiera han comenzado. De allí para arriba con carretera más estrecha y sin sueño subimos bien hasta que alcanzamos un coche y juntos nos llegamos a Zuriza y finalmente a Linza a través de  una pista firmemente bacheada.

Poca luz sobre el Mallo de Acherito.
 
            Son las ocho menos veinticinco pasadas y a menos veinte iniciamos nuestro camino, veinte minutos antes de lo esperado.

            Estamos sobre los 1350 metros de altitud y en dirección este nos vamos de llano junto al cauce del seco barranco que baja del Barcal de Linza.  Nuestro camino transcurre por el fondo del barranco que nace en el Collado de Petrechema y con el mismo vamos a atravesar el hayedo del fondo vestido ya de subidos ocres.

            El camino asciende muy suavemente confluyendo con una pista que abandonamos casi en su final a la altura de la Cabaña de Linza que se encuentra ligeramente al norte algo elevada sobre nuestro camino.

            Vamos dejando atrás el hayedo paulatinamente sustituido por el pino negro y alcanzamos un rellano tras el que se cierra un pequeño circo al que el camino abandona incorporándose a su lado izquierdo en el que gana altura rápidamente aproximándose a los paredones calizos superiores.

            A través de la inclinada pedrera el camino alcanza la cabecera del circo en el que se abre otro circo superior que conduce hasta el Collado de Petrechema, es la Foya de Ingeniero.

Estamos alrededor de los 1800 metros de altitud y bajo los paredones de la cara oeste del pico, giramos  al sur y abandonamos el camino principal del valle.

No hemos tomado un par de caminos para abandonar el principal hacia el sur pero ahora lo hacemos a través de una pedrera caliza medianamente inclinada en la que se encuentra el nivel inferior de la nieve y en la que seguimos algunos hitos de piedras.

            Ganamos altura contorneando los paredones de la cara oeste a la vez que la nieve se uniforma.

Poca nieve en la Pala Somital de Acherito.
 
            Nos vamos orientando hacia el este al mismo tiempo que va asomando la nevada pared somital sudoeste.

            La atacamos directamente sin llegar a la arista sur, la nieve que no tiene espesor de consideración se deja hollar de manera relativamente fácil y nos permite ganar altura en la pared apoyándonos en minúsculos claros en los que aflora el pedregal calizo de tonos grisáceos.

            La pared se hace larga ya que, no en vano, salva 250 metros de desnivel, pero nosotros sabemos algo sobre el tema y nos aproximamos impenitentemente a las barras calizas verticales que defienden la cima en la parte central de la pared.

            Podemos subir al oeste de las barras pero atravesando por su base nos vamos al corredor situado el este de las mismas.

            El corredor está lleno de nieve no demasiado dura pues está ya al sol de la mañana y, como es bastante vertical, subimos por la roca de las barras en una trepada  con buenas presas no siendo nunca difícil la escalada.
 
Petrechema desde el Mallo de Acherito.

Collarada y Bisaurín desde el Mallo de Acherito.
 
            Alcanzamos la arista sudoeste cuando se arrellana y conduce tras unos metros casi planos a la Cima del Mallo de Acherito a 2378 metros de altitud. Son las diez y diez de la mañana.
 
Cima del Mallo de Acherito.
 
Hacia Midi de Ossau.

El ventarrón que soplaba  a media ascensión parece que ha cesado en su intensidad pero a pesar de ello no permaneceremos demasiado en la cima.
 
Mar de nubes desde la Cima del Mallo de Acherrito.
 
Deliciosas luces en Chipeta y Peña Forca desde Acherito.
 
Hacemos unas cuantas fotos con las Agujas de Ansabere en primer plano, un enorme mar de nubes algodonosas sobre los valles franceses, un dilatadísimo horizonte de picos al contraluz de entre los que destacan los de siempre y culminan por el sur con el Bisaurín y el Puntal de Agüerri. Más aquí el Chinebral de Gamueta.
 
Chinebral de Gamueta desde Acherito.

            Pretendíamos bajar hacia el norte para alcanzar el Pico Sobarcal y desde allí el Collado de Petrechema pero el corredor que está orientado al norte, lóbrego, frío, muy vertical y lleno de nieve poco asentada invita a pocas fiestas. Además, si el principio es vertical, al final se estrecha y no se ve claro que no se corte en su parte baja. Ya es sabido que con suma facilidad te puedes encontrar ante cualquier pequeño resalte de unos metros de nada y media vuelta.
 
Agujas de Ansabere.
 
            Por tanto, nos volveremos por el mismo camino sin siquiera buscar otro paso hacia el noroeste en el que imaginamos instalados los paredones que hemos visto desde abajo.

            Bajamos unos metros, buscamos el abrigo del viento al este de las barras rocosas y al sol de la mañana nos ponemos a almorzar. Son las diez y media pasadas.

            Quince minutos después, se está en el límite con el fresquillo, continuamos con el descenso. La nieve está de esas formas. Hay la justa si la vas buscando y cede suficiente para amortiguar los pasos: vamos a bajar como motos mientras podamos.

            Descendemos toda la pala pero aproximándonos un poco más hacia los paredones que hemos rodeado a la subida y enseguida alcanzamos nuestras propias huellas. Con ellas proseguimos unos metros para abajo hasta que se orientan perpendiculares al camino principal del valle. Entonces las abandonamos para proseguir el descenso por un valle colgado situado ligeramente al sur del valle principal y sobre el que hay camino transitado también. A este camino conducían los dos desvíos que he localizado a la subida.
 
Bajo la Sur del Mallo de Acherito.
 
            Charlamos brevísimamente con un montañero que sigue nuestros pasos y no tendremos oportunidad de hablar con nadie más. Será un día con poco personal en un valle atestado casi siempre de vascos y navarros.
 
Bosquecillo de pino negro en la Foya de Ingeniero.

            Nos incorporamos al camino principal al final de la pedrera inferior e inmediatamente dejamos el pino negro y nos introducimos en la pradera alpina mezclada con hayedo.
Tatmanchoya  vestido de Otoño.

En el Hayedo de Linza.

            La mañana es agradable camino abajo y sin otra cosa que seguir el camino nos llegamos al coche cuando es la una del mediodía y con un cierto sabor a poco, los 1025 metros movidos nos han dejado ese sabor después del madrugón, la kilometrada y la hora.
 
En el Rellano de Linza.

            Cabreados como monos al contemplar como los impresentables que están haciendo las obras en las inmediaciones del refugio han destrozado la pradera alpina dejándola llena de rodadas, nos vamos pista para abajo

            En Ansó nos vamos hacia Fago y Majones. No hemos estado nunca en estos pueblos y no conocemos la carretera que, por cierto, tiene una zona con un congosto calizo majete; el resto es  pinar seco, monte bajo y todo en general más seco de lo que suponía.

La carretera pasa por Villareal de la Canal y confluye con la de Pamplona en la vuelta de la casa, unos kilómetros al noroeste de Berdún.

            A las cuatro y cuarto estamos de vuelta en casa.