26 jun 2012

38b-12. MONTE PERDIDO. 26-6-2012.

Corredor Oeste a Monte Perdido.

Collado de los Sarrios de Ordesa, Collado del Tozal del Fraile, Barranco de Góriz, Ibón Helado y Corredotr Oeste al Perdido. Descenso al Ibón Helado, Sur del Pitón Suroeste del Cilindro, Collado de la Cascada, Sur de la Torre y Corral Ciego.
26-06-2012.
Salida 08 h. Llegada 17 h.
Sol.
Fácil.
Clara Abadía, Raúl López, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Monte Perdido procedente de Prames. Vía en amarillo.

            La noche excelsamente estrellada se hace larga y no por fría sino por falta de costumbre al ser la primera de la temporada sobre la esterilla. Es una larga noche de estrellas que negociamos con abundantes vueltas.

            Nos hemos cubierto con unas grandes bolsas de basura pero a media noche las mandamos a freír espárragos ya que están humedeciendo los sacos debido a la falta de traspiración.

            Finalmente cuando son las siete y cuarto de la mañana nos echamos al 26 de Junio de 2012 tras una noche impagable a 2700 metros de altitud.

Recogido nuestro vivac.

            Desayunados sin prisa, hemos preparado unas mochilas reducidas, nos ponemos en marcha  para recorrer la faja en la que nos encontramos con dirección este. Son las ocho de la mañana.


            Una pareja ha pasado hacia el Corral Ciego, creo que irá a hacer los picos. Nosotros nos vamos faja adelante sobre una buena nieve y siguiendo múltiples hitos. A nuestra izquierda llevamos una grada importante que espero pierda potencia y desaparezca en el acceso a los Picos de la Cascada y Marboré, desde allí remontaremos en busca de el paso por debajo del Pitón Sudoeste del Cilindro.

            La Faja alcanza un pequeño collado y se prolonga al este siempre por debajo de las paredes que llevamos a nuestra izquierda. Más adelante comenzamos a ver el Perdido pero yo no estoy demasiado convencido de que llevemos el camino que busco: la faja sigue descendiendo suavemente, las paredes no pierden potencia, no aparece la entrada a Marboré y La Torre y el Col de la Cascada me da la impresión de que ya se han quedado atrás; pero hace ya tantos años que no hacemos este camino que prefiero perseverar con las hitos que siguen adelante.

            Pasamos un nuevo y pequeño lomo transversal, cogemos un poco de agua pues la mañana es muy cálida y se hace un poco de sed y nos aproximamos a un amplio collado que conduce al Barranco de Góriz. Nos orienta la inconfundible Punta de las Escaleras.

            A estas alturas ya estoy seguro de que no llevamos el camino que quería pero da lo mismo, entraremos al Barranco de Góriz y confluiremos con la subida del refugio al Ibón Helado. La única incógnita reside en cuánto desnivel habremos perdido.


            En el Collado  del Tozal del Fraile avistamos el Refugio de Góriz y el camino que sube barranco arriba. Estaremos sobre los 2600 metros de altitud, casi 400 metros por debajo de lo esperado pero era lógico pues en lugar de ir subiendo hemos ido bajando aunque muy suavemente.

            Desde la parte alta del collado y por encima de las paredes de la derecha del Barranco de Góriz, una senda recorre en descenso la cabecera de un pequeño circo en el que hay una nutrida manada de Rebecos.

            En la parte alta del circo comenzamos a subir en busca del lecho del barranco por el que desagua el circo que no el ibón, ya que es sabido que se filtra para engrosar la Gran Cascada de Gavarnie.

            El circo es muy amplio por encima de la Ciudad de Piedra y tampoco tenemos deseos de pasarla por lo sabidamente incómoda que resulta. Así que mejor será ir subiendo por libre que ya aparecerá el camino.

            Finalmente alcanzamos el barranco sobre los 2800 metros de altitud y por debajo de los resaltes bajo el Ibón Helado.

            Seguimos camino arriba, superamos el primer resalte y nos engaña el resalte de cierre que suponíamos más próximo pero de cualquier forma, alcanzamos el Ibón Helado situado a 2980 metros de altitud cuando van a ser las once de la mañana. Teníamos que haber llegado en suave descenso y nos hemos chupado un ascenso final interesante.

Dedo de Monte Perdido.

            Sentados en el inicio del lomo del Corredor Oeste del Perdido muy por debajo de la Escupidera almorzamos un poco. Luego nos ponemos los crampones.

            Un trío llega a nuestra altura y saca sus crampones. Enseguida la chica me dice que si le puedo ayudar con los crampones. Lo primero que le digo es que no debería pues no los ha utilizado nunca. A pesar de ello le enseño. El chico no pierde prenda pero lo que no sé es que pinta allí el que parece ser el padre. La nieve está buena y espero que no tengan problemas.

            Mis crampones nuevos que se los he dejado a Raúl le van a dar problemas ya que lleva una bota excesivamente blanda a mi juicio. Se le desajustan enseguida y mientras los ajusto de nuevo nuestras chicas se van para arriba.


            Cuando vamos a cogerlas otra vez lo mismo. Terminaremos juntándonos por encima de la Escupidera cuando se presenta la parte más erguida del corredor que con buena huella no supone ninguna dificultad.

Los Pliegues tumbados del Cilindro desde el Hombreo de Monte Perdido.

            El corredor tiene un desnivel de alrededor de 300 metros pero se suben bien a pesar de que el sol ya calienta lo suyo. Arriba se arrellana y nos conduce al Hombro del Perdido mientras recordamos la tormenta de nuestro vivac en la cima.


            En el hombro, la huella gira al sudeste y supera el resalte somital para alcanzar suavemente la Cima de Monteperdido con sus 3355 metros de altitud. Hemos subido el corredor en tres cuartos de hora  pues son las doce de la mañana.

            En la cima, fotos y recuerdos: allí está el Balcón de Pineta, los Astazu, el Soum de Ramond y los Baudrimont, la Torre de Góriz y la espléndida imagen del Cañón de Ordesa formado por el Arazas y el Cilindro de Marboré con su pliegue tumbado característico y el Ibón Helado a sus pies. Nuestros amigos casi están dispuestos a montar unas tiendas y quedarse por allí pero no será en esta ocasión puesto que nos queda la vuelta.


            Alrededor de las doce y media iniciamos el descenso tras reajustar de nuevo los crampones de Raúl. El descenso del Corredor Oeste del Perdido resulta ligero e incluso agradable y nos lo cepillamos en un visto y no visto sin correr pues en lugares como este no se debe hacer nunca.



            En el Ibón Helado nos juntamos con cuatro leoneses que nos preguntan por el camino a Sarradets.

            Les indico el inicio y les digo que si esperan un poco mientras echamos un bocado, nosotros vamos hacia allí.

            Charlamos un poco y prefieren adelantarse. Nosotros nos sentamos para quitarnos los crampones y comer contemplando el ibón que nos muestra más hielo que agua.

            Son las dos menos cuarto cuando nos ponemos de nuevo en marcha en dirección oeste y en suave ascenso para atravesar un par de neverillos residuales en los que hay una buena huella.

Rodeando el Cilindro.

            Enseguida alcanzamos un punto alto situado sobre los 2925 metros de altitud en la Sur del Pitón Sudoeste del Cilindro y desde allí continuando con el faldeo iniciamos el descenso hacia la entrada de las gradas inferiores al Circo de los Picos de la Cascada y Marboré que recordaba perfectamente y que esta mañana no apareció por ninguna parte.

            Los cuatro leoneses han tomado una huella alta en lugar de salir por el fondo del circo y se dirigen hacia uno de los collados existentes entre los Picos de la Cascada. Les hacemos alguna señal pero también sabemos que hay gente que maneja el tema. Así que nosotros nos vamos para abajo para bajar la pared por el punto en que pierde toda la verticalidad y potencia para tomar la grada por debajo de la pared y proseguir al oeste.

            La grada es muy larga además de amplia y está llena de nieve pues la última nevada de la temporada debió dejar algo más de un metro de espesor. Nosotros la recorremos por el borde sur siguiendo una de las múltiples líneas de citas.

            La grada se va elevando, alcanza un pequeño collado y nos muestras su amplia prolongación bajo el largo Collado de la Cascada.

            Como no hay más que remontar una treintena de metros les propongo a los socios asomarnos al Circo de Gavarnie. Para ello faldeamos a media ladera hasta alcanzar un pequeño dorso rocoso lleno de gravilla y con cierta pena alcanzar la parte este del collado justamente en la base de los Paredones de la Espalda.


            Desde allí contemplamos la inclinadísima terraza que  termina convirtiéndose en los verticales paredones por los que salta la Cascada de Gavarnie, Gavarnie, Sarradets, los Astazu el Pimené y los brutales paredones que tenemos sobre nuestras cabezas. Estamos a 2950 metros de altitud.

            Abandonamos el collado y nos volvemos al fondo de la grada para proseguir nuestra peregrinación hacia el oeste en busca del Corral Ciego, pues por lo visto por la mañana habrá que llegar por allí al no poder bajar directamente a nuestro campamento.

            Tras comprobar la imposibilidad de bajar a una terraza inferior continuamos por el borde sur de la grada siguiendo una línea de hitos que nos lleva a lo largo de un pasillo aéreo, estrecho, horizontal y transitado y que desemboca en un corredor que nos permitirá descender la pared.


            Se trata de un corredor que en dos tramadas sucesivas desciende alrededor de 30 metros muy encajonado, vertical  y con unas presas estupendas que será de segundo grado y que no recuerdo de haber pasado.

            Ya en la base del corredor nos vamos por la nueva grada adelante buscando su orilla sur que está defendida por otro potente paredón que es el que nos separa de nuestro campamento.

Allá abajo está la tienda y nuestro vivac.

            La grada se estrecha engullida por la Cara Sur de la Torre y nos conduce ineludiblemente a una terracilla estrecha salpicada de neverillos residuales en los fondos de los barranquillos que va atravesando y en los que un camino nos muestra huellas recientes.

Entrada al Corral Ciego y Casco.

            Atravesada la Sur de la Torre aparece el Corral Ciego que, lleno de nieve recorremos siguiendo la huella horizontal que pasa bajo el corredor de entrada a la Torre y se alarga hacia la Sur del Casco en busca del Collado de los Sarrios.


            Al final del nevero abandonamos el camino al Paso de los Sarrios y Brecha de Rolando y bajando una treintena de metros nos llegamos a nuestro campamento cuando son las cinco y cuarto de la tarde. Misión cumplida y un nuevo camino en Ordesa y con el que nos hemos chupado alrededor de 975 metros de desnivel.

Silene acaulis.

            La tarde es mejor todavía que la de ayer y el personal está un poco más sobado así que el descanso se agradece aprovechando para picotear y beber. Además, alrededor de las siete aparecen en la Sur de la Torre los leoneses, han debido llegar a alguno de los Picos de la Espalda, han visto el tomate, supongo que también el emplazamiento del refugio y ahora están medio enriscados en la pared.
            Dejamos la garganta hasta que entienden que han de subir a la Cima de la Torre y desde allí bajar.

            Suben, recorren la alargada y plana cima de lado a lado y terminan por iniciar el descenso por el lugar correcto pero se eternizarán con el tema al tener que poner crampones y abordar el descenso de un nevero bastante erguido. Pasamos una hora entretenida y ellos más. Al fin, cenamos y al pasar por encima de donde nos encontramos nos dan las gracias y prosiguen camino.

            Nosotros liquidamos nuestras tareas, bajamos a coger agua ya que por la mañana no hay fusión suficiente y sin más nos empiltramos dispuestos a descansar con los puños prietos. Será la segunda noche en nuestro vivac en la que repetiremos agradables sensaciones.

Segunda noche en el vivac.

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25 jun 2012

38a-12. TAILLON. 25-6-2012.

Subimos la Cara Este del Taillón y no la Norte que se ve.

Col de Tentes, Collado de Bujaruelo, Refugio de Sarradets, Brecha de Rolando, Arista Este y Taillón. Descenso a la Brecha de Rolando, Collado de los Sarrios y Campamento bajo el Corral Ciego.
25-06-2012.
Salida 11 h. Llegada 17 h.
Sol.
Fácil.
Clara Abadía, Raúl López, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa del Taillón procedente de Prames. Vía en amarillo.

            Fue allá por el año 85 cuando pisamos, con nuestras almas de jóvenes montañeros, la Brecha de Rolando por vez primera, tan llenos de inexperiencia como de ilusión. Aquello fue irrepetible y nos dejó, de manera imborrable, la huella de la picadura de Ordesa en nuestras mentes.

            Conocemos  Ordesa como para poder movernos sin mapa, vamos con cierta frecuencia y por lo general solemos hacer caminos distintos que los hay de manera inimaginable.

            Si hay que ir a Ordesa se va y ahora lo haremos con nuestros amigos Clara y Raúl para que disfruten un poco de lo que tanto hemos disfrutado nosotros.

            Es 25 de Junio de 2012, día de Santa Orosia para los del pueblo y alrededores, pero nosotros nos vamos de romería al Taillón.

            A las siete de la mañana se suben de Huesca y juntos continuamos viaje por el Portalet y Aubisque hasta Gavarnie. Allí tomamos la carretera que sube hacia el Puerto de Bujaruelo y llegados al aparcamiento del Col de Tentes nos bajamos del coche. Son las diez y media y hemos liquidado la dilatada tarea de acercarnos al Collado de Bujaruelo. La otra opción tiene menos coche hasta San Nicolás de Bujaruelo pero luego hay un par de horas con camino y carga.

El Taillón desde antes de llegar a Gavarnie.
 
            Almorzamos un poco en medio de una mañana espléndida, preparamos las mochilas y a las once y cuarto nos ponemos en camino en dirección oeste y por la carretera que en otros tiempos permitía la llegada de los coches hasta el puerto. La carretera llena de escombros que ya no retiran, en suave ascenso nos deposita en el Puerto de Bujaruelo veinte minutos después. Hemos salido a 2210 metros y estamos a 2268 metros de altitud.

 
            Allí tomamos el transitadísimo camino que en dirección este y alternando suaves repechos con tramos llanos avanza bajo la inconfundible Cara Norte del Taillón que hemos fotografiado y se acerca al barranco por el que suelta agua a montón el Glaciar de la Falsa Brecha prácticamente extinto.

            El cruce del barranco crecidísimo a estas horas de la mañana, no es muy fácil de hacerlo completamente en seco pero tampoco tiene importancia y, desde luego, subir utilizando la cadena pasamanos es seguro de un importante remojón; pero no hay problema porque las calizas ocres a pesar de estar muy pulidas tienen una buena adherencia en húmedo.

Sarradets, la Torre y el Casco de Marboré.
 
            Remontamos siguiendo multitud de caminillos establecidos en la pedrera y alcanzamos el nevero que se asienta al oeste del collado. Diez minutos después y a través de un nevero blando alcanzamos el amplio y plano Collado de Sarradets situado a 2590 metros de altitud.
 

            Charlamos brevemente con un grupo de Sabi que baja de la Brecha y ayudamos a pasar los neverillos que ocupan la vertiente nordeste del collado a un jovenzuelo que quiere ver la Brecha de Rolando.

 
            Es la una del mediodía cuando llegamos al Refugio de Sarradets. Estamos a 2580 metros de altitud, cogemos agua, echamos un trago, hacemos unas fotos y un cuarto de hora después nos ponemos en marcha con el horizonte en la Brecha, por tanto en dirección sur.


            El lomo de fina pedriza está descubierto prácticamente hasta arriba pero subida la primera mitad nos vamos a la nieve para subir más cómodamente la mitad superior más inestable.
 
Vertiente Norte de la Brecha de Rolando.

            Alcanzamos el rellano intermedio y contemplamos la Brecha de Rolando al completo. Queda por delante el resalte final algo más corto que el anterior.

            Los dos tercios inferiores están cubiertos de nieve y una buena huella atraviesa el rellano hacia el oeste para alargarse luego en creciente ascenso hacia el sudeste con lo que abandona la nieve debajo de la Brecha.

            Una serie de caminillos, pues la ladera se encuentra transitadísima, nos permiten ascender los últimos metros que nos depositan en la Brecha de Rolando a 2804 metros de altitud.

            Es un lugar espectacular sobre el que se ha dicho infinidad de cosas y del que todo montañero guarda sus emociones personales, supongo que inigualables: una formidable puerta de comunicación entre el Circo de Sarradets al norte y el Circo de Salarons al sur, ¡Ya estamos en Ordesa!

            Dejamos que el personal disfrute a gusto y disfrutamos el lugar mientras comemos un poco al amparo del Pico Bazillac. Hay que dejar la Brecha libre para que el personal inmortalice el momento mineral con sus cámaras. Son las dos de la tarde y el mediodía está espléndido.

Dedo de Bazillac.
 
            Media hora después y siguiendo el camino que recorre la base del Pico Bazillac en dirección oeste contorneamos el pico por su vertiente sur recorriendo los sucesivos vivacs que hay adosados a la pared mientras especulamos sobre la conveniencia de quedarnos a dormir aquí ya que, cosas que suceden, al llegar al Puerto de Bujaruelo he advertido que he olvidado la tienda en casa.

            Cogemos un poco de agua en una de las escorrentías de la pared y alcanzamos la Falsa Brecha, lugar por el que el camino recorre la arista hasta alcanzar inmediatamente el Dedo de Bazillac que faldeamos por el norte.

            Luego, un tramo de arista plana y amplia, con marcado camino nos deposita en la amplia Cara Este del Pico Taillón que subimos tranquilamente y sin carga, ya que hemos dejado las mochilas en uno de los Abrigos de Bazillac.

 
            Son las tres y cuarto de la tarde cuando alcanzamos la Cima del Taillón situada a 3146 metros de altitud. Fotos, explicaciones y recuerdos.

Gabietos.

Vignemale.
 
            Desde esta cima se contempla un amplio panorama del que destaca al oeste los Gabietos próximos y los ya más distantes, Otal, Tendeñera y la Partacua un tanto difuminada. El Macizo de Vígnemele que nos enseña el Glaciar de Ossoue, La Seda y Labas, el Macizo de Neouvielle del que destaca el Pic Long y el Campbieil, el Midí de Bigorre muy distante, la Gela y el Circo de Troumousse incluido el Gerbats, la Suca, y la arista que comprende  las Tres Sorores y el Circo de Marboré, Montañesa, Guara y Oroel de azul marinero y algunas mariquitas de siete puntos que pululan por doquier.


Original de la Brecha de Rolando.
 
            Un rato después desandamos camino en dirección este pasamos la Falsa Brecha, rellenamos un poco de agua, recuperamos las mochilas y tomamos la decisión de proseguir hacia el Collado de los Sarrios en busca de un lugar para montar nuestro campamento.


            Hay mucha nieve, bastante más de la esperada y claro, la nieve ocupa los rellanos, las vaguadas y los abrigos que nosotras buscamos para montar nuestro campamento. El tiempo es bueno y la nubosidad de mediano desarrollo que pulula por el cielo tiene que desaparecer con la caída de la tarde.

 
            Nos asomamos de nuevo a la Brecha de Rolando, son las cuatro y cuarto y tomamos el camino que en descenso faldea las Caras Oeste y Sur del Casco. Hemos de atravesar un par de neverillos con buena huella hasta que alcanzamos un punto bajo situado sobre los 2700 metros, lugar desde el que arranca el Pasamanos del Paso de los Sarrios.

             Se trata de una cadena anclada a la pared de alrededor de 40 metros que en ascenso permite salvar con seguridad un tramo de pared de calizas blancas muy astilladas pero que ofrecen suficientes presas para los pies. Con hielo es imprescindible pero hoy se puede pasar sin utilizarlo.

            Continuamos en ascenso por la base de la pared hasta que nos colocamos ligeramente por encima del punto bajo del Paso de los Sarrios a 2740 metros de altitud. Al sudoeste y debajo ha quedado la boca de la Gruta de Casteret.

            Un poco al este del Pico Anónimo en cuya cara oeste de encuentra la gruta, hay unas zonas rocosas limpias y en ellas creemos ver algo que nos puede interesar, siempre tenemos la posibilidad de volver a un abrigo que hemos dejado atrás en la Pared Sur del Casco.

            Bajamos ligeramente al sur del Collado de los Sarrios y enseguida encontramos un par de lugares planos y limpios de nieve para poder quedarnos. Son las cinco y cuarto, estamos a 2700 metros de altitud.

Primaveras farinosas en el Cuello de los Sarrios.
 
            En un abrigo de piedras bastante plano que cuenta con un poco de hierba plantamos la tienda, nosotros vivaquearemos con los sacos en una pequeña depresión herbosa y plana a la que practicaremos un murete de piedras para cortar el viento que entre por el oeste.

            Tenemos agua que escurre de los neveros unos metros más abajo, así que, pasaremos el resto de la tarde bebiendo y charlando hasta que se hace la hora de la cena.

            Hemos venido un poco cargados pero nuestros estómagos lo agradecerán. Nos hacemos una pasta, un buen trozo de tortilla de patatas, dulces y etcéteras. Tras el vaso de café con leche quedamos bien.

            Alrededor de las nueve y media nos empiltramos. Nuestra habitación tiene un espléndido ventanal desde el que contemplamos los paredones de la Sudoeste del Casco y los corredores que se encumbran en la Cima de la Torre. Estamos bajo el Corral Ciego pero qué maravilla de colores nos regalan los últimos rayos de sol sobre la refulgente caliza.

        Luego el cielo se oscurece débilmente para que de sus cenizas broten un sinfín de brasas incandescentes  que iluminen la quietud de la noche y nuestros recuerdos de vivacs pretéritos pasados con nuestra hija en la inmensidad de un paraíso llamado Ordesa.

            Si quieres seguir aquí tienes la Continuación.

16 jun 2012

37-12. MALLO DE LAS PEÑAS Y CUEVA DEL FORATO DE OS DIAPLES. 16-6-2012.

El corredor bajo la Brecha Sur y el Mallo las Peñas.

Refugio Alto de Gavín, Puerto de Gavín, Contrafuerte Sudeste de las Peñas, Barranco la Artica Gayola, Corrddor Este y Cara Oeste. Descenso pasando por la Cueva del Forato de los Diaples.
16-06-2012.
Salida 08 h. Llegada 16 h.
Sol.
Fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.
 
Mapa del Mallo las Peñas procedente de Prames. Vía en amarillo.
 
            El día 16 de Junio de 2012 amanece muy pronto pues dormimos en nuestro coche junto al refugio Alto de Gavín y las primeras luces de la mañana nos despiertan. A pesar de ello, la comodidad de los colchones  nos invita a continuar en horizontal y son las siete y cuarto de la mañana cuando nos levantamos.

            Con cierto sigilo pues la mayoría del personal todavía duerme en sus tiendas desayunamos y alrededor de las ocho menos cuarto nos ponemos en marcha justamente cuando aparece un inglés que viene de travesía desde el Collado de Gavín bastante desorientado.

            Nosotros que ayer reconocimos un camino remodelado que se introducía por la orilla derecha del Barranco de la Artica Gayola y que no nos gustó para nuestros objetivos, nos vamos hacia el norte por la izquierda del Barranco Refoya con la intención de ganar altura suficiente que nos permita alcanzar el rellano del Puerto de Gavín por debajo del Contrafuerte Sudeste del Mallo Las Peñas.

 
            Estamos a 1575 metros de altitud y avanzamos en mediano ascenso por entre las masas arbustivas que están engullendo el puerto hasta que subimos alrededor de 100 metros de desnivel y giramos al este por terreno limpio entrando en un amplio praderío que se eleva paulatinamente hacia el este por debajo del contrafuerte.

            Cruzamos, siguiendo caminos de animales que conducen a beber, un par de barranquillos y en dirección este vamos cogiendo altura a la agradable sombra de la mañana.

            En nuestro horizonte este tenemos un crestón por el que pugna para salir el sol y que en dirección norte se va elevando hasta las Paredes del Contrafuerte Sudoeste del Mallo de las Peñas que queremos contornear.
 

            Utilizamos una depresión en sombra para ascender todo lo posible pero finalmente alcanzamos la cabecera del crestón ya al sol de la mañana y alrededor de los 1900 metros de altitud.

            Al este del crestón va ascendiendo una de las ramas del Barranco de Artica Gayola que baja desde el Mallo las Peñas y que nos podría servir para nuestro ascenso, pero hay que perder bastantes metros y decidimos proseguir por el crestón para arriba en dirección norte.

 
            Encontramos algún hito pero nada a la entrada de la pared, así que tomamos una serie de viras que trazan una diagonal oeste-este y nos vamos con ellas para arriba. Se puede subir un poco por cualquier parte y lo hacemos de manera cómoda.

 
            Unos metros más arriba desembocamos en una cuenca herbosa y  diminuta y un nuevo hito  nos confirma la elección del camino. Enseguida alcanzamos la Cabecera del Contrafuerte Sudeste del Mallo Las Peñas y desde allí se despliega a nuestros ojos el Barranco de Artica Gayola y atrás cerrando el horizonte la Sierra de Tendeñera desde Las Peñas hasta El Ripera.

            Estamos sobre los 2150 metros de altitud cuando hago un hito bien perfilado en la cresta y tras poner en fuga a una manada de un centenar de rebecos elegimos camino que en suave ascenso nos lleve al fondo del barranco por el que progresaremos en dirección noroeste. Estamos en la vertical norte de la Cueva del Forato según mis recuerdos.

 
            Se que el corredor que buscamos para acceder al Mallo las Peñas queda oculto en las paredes desde aquí y que es bien visible desde la entrada a la cueva pero estamos aquí y hay que proseguir por el fondo del barranco convertido ya en irregular depresión hasta alcanzar una amplia pedrera comprimida entre la Arista de Tendeñera y el Contrafuerte Sureste de las Peñas.

            Poco después alcanzamos la base de la pedrera y por su orilla izquierda, buscando los materiales más estables nos vamos para arriba. La subida es corta pero penosa.

            Pasamos un poco por debajo del acceso a la cueva y cuando la pedrera va a morir en las paredes hacemos una travesía en horizontal para alcanzar la otra orilla junto a la cabecera en la que arranca nuestro camino en busca del corredor. Estamos sobre los 2500 metros de altitud

            Hay que apoyar las manos para superar unos primeros metros fáciles aunque erguidos que nos conducen a una pequeña rampa inclinada y herbosa  que nos permite alcanzar las paredes de una preciosa prominencia en el Contrafuerte Sudeste de las Peñas.

Desde la parte superior del Corredor.
 
            Pegada a la pared arranca una amplia vira medianamente inclinada que
 se alarga alrededor de 50 metros y que conduce a un corredor algo más erguido y orientado un poco más al oeste.

            El corredor se sube bien con apoyos de manos sobre calizas ocres muy bien escalonadas y después otros 50 metros nos deposita en un pequeño collado herboso que el contrafuerte practica frente a la cara sudoeste del casquete somital del pico.

 
            Allí giramos a nuestra derecha o norte  e iniciamos el ascenso del casquete somital del pico un poco por cualquier parte ya que se trata de una rampa inclinada con bastante material suelto que te permite elegir camino. Enseguida alcanzamos la Cima del Mallo las Peñas situado a 2656 metros de altitud.

 
            La cima es amplia y desde ella contemplamos el Corredor Este de Sabocos por el que subimos ayer, el Circo Refoya y el Collado del mismo nombre que permite el paso hacia el Rincón del Verde y conecta con la Ripera.

La Oeste del Forato.

Hasta Vignemale.
 
La Este de Sabocos.
 
            Comprobamos la seriedad de las paredes de la norte del pico, y la sartenada de gendarmes que nos separan de la Peña del Forato. Luego buscamos un lugar abrigado al sol para sentarnos a almorzar son las diez y cuarto de la mañana.

            Media hora más tarde iniciamos el descenso que haremos por idéntico camino a la vez que reafirmo algunos hitos y coloco un par de ellos a la entrada de la pared en la parte alta de la pedrera pues no había ninguno.

 
 
            Alcanzamos la cabecera de la pedrera y faldeándola en horizontal en lugar de bajar por ella, ascendemos unos pocos metros con lo que alcanzamos una pequeña grada bajo las paredes y avanzando unos metros por ella en dirección este llegamos a la entrada de la Cueva del Forato de los Diaples. Estamos sobre los 2500 metros de altitud   cuando son las once y cuarto.

Boca sur.

 
            La cueva en su parte sur tiene una entrada en descenso ocupada parcialmente por un nevero y a un nivel superior una ventana que sirve para la iluminación de la sala principal. La sala no es muy alta, tendrá una longitud de alrededor de 25 metros y una anchura un poco menor. En el extremo opuesto un boquete pequeño es el acceso a un estrecho corredor que en descenso pedregoso y suelto permite alcanzar la Boca Norte que es la que se ve desde la Ripera.


 
            Fuera dispone de una pequeña terraza a modo de balcón que permite contemplar los paredones de su alrededor y que en el mejor de los casos exigen un rápel algo por encima de los 50 metros. Luego unos inclinados neveros se alejan de la pared en busca del praderío del Verde.

La ventana y la Boca sur.

Boca norte.
 
            No hay que confundir esta boca con la de la Gran Cavidad situada un poco más al este y a un nivel un poco más inferior y a la que llega la pedriza.

En la Boca Sur.
 
            Hacemos algunas fotos y retornamos a la sala principal para salir al exterior.

            Nos queda la Peña del Forato y por ello iniciamos a partir de la cueva una travesía por la base de las paredes de la peña en dirección este. Nuestro objetivo inmediato es encontrar el corredor que utilizáramos hace ya unos años para salvar el primer resalte bastante vertical y que nos depositara en la pared algo más amable.

            Recordamos que probamos uno en la parte oeste de la peña y que luego forzamos otro más en la vertical de la cima; por ello, recorreremos la base de la pared en busca de algún hito de entrada a la misma pero resultará infructuosa pues superamos claramente la cima hacia el oeste sin encontrar rastros de tránsito ni corredor que tenga futuro aparentemente.

            Bastante al este y utilizando un cono de deyección que sube unos metros nos introducimos en un corredor que desechamos enseguida y volvemos sobre nuestros pasos al encuentro de otro que a nuestro juicio tenía posibilidades.

            Una veintena de metros muy tiesos pero asumibles nos depositan en una especie de pórtico tras el que una rampa muy inclinada está surcada por un corredor vertical. Nosotros evolucionamos un tanto al nordeste del corredor bajo el criterio de la trayectoria que recordamos vagamente hasta que de nuevo somos tentados por el corredor  en medio de una pared que no es muy complicada pero que requiere una atención considerable.

            Mi chica no se siente a gusto pensando más en el descenso que en otra cosa. Hemos remontado alrededor de 100 metros y para ella no ha habido ningún relajo mental. Todo ha sido aproximadamente igual, no tiene demasiada pinta de cambiar y yo lo veo claro: nos damos la vuelta y otro día será. En estas paredes sin ganas no se va a ninguna parte.

La Sur del Forato.
 
            Descendemos deshaciendo los hitos que he ido haciendo en ascenso y lo hacemos, según confesará, de manera más fácil de la esperada.

            En la base de la pared nos espera la pedrera que conduce a las inmediaciones de un gran bloque errático en el que está un trío de navarros.

            Les indicamos el emplazamiento de la Cueva del Forato, la vía para hacer el Mallo las Peñas que hemos dejado llena de hitos y nos sentamos a comer a la sombra del bloque mientras contemplamos su ascenso hasta la entrada de la cueva. Son las dos de la tarde.

 
            Media hora después continuamos camino de descenso con alguna pequeña vuelta hasta alcanzar el fondo del barranco. Una vez allí, enseguida alcanzamos el hito dejado en la cabecera del contrafuerte y seguidamente descendemos el tramo inicial de pared hasta alcanzar el crestón terroso límite de la parte del Puerto de Gavín que hemos subido.

Lotus corniculatus en las Peñas.
 
            Desde allí atajamos directamente descendiendo en dirección sudoeste por una zona de praderío pedregoso en la que nos tropezamos con unos champiñones. Más abajo registraremos algún corro de brujas pero sin éxito, hasta que nos introducimos en la zona de barranquillos y siguiendo aproximadamente el mismo camino que hemos utilizado para la subida nos llegamos hasta el Refugio Alto de Gavín o de la Fueba cuando son las cuatro de la tarde pasadas.

            Hemos movido un desnivel de 1100 metros  y, al menos, 200 metros más sin beneficio aparente que han supuesto una jornada entretenida. Luego vendrá una larga y agradable despedida en el refugio con nuestros amigos valencianos y pista para abajo a liquidar la jornada.