17 jul 2022

3-22. ALPES 22. ETAPA 3. CLOT DE LA CHALP DE QUEYRON A LACS DE MIROIR. 9-7-2022.

En el Col de Bramousse iniciando el descenso hacia Ceillac.

Merendero de la Chalp de Queyron, Le Chatelard, Escoyers, Puente, Caserío, Chalets y Col Bramoussse, Ceillac, Telesilla Melezet y Lacs de Miroir.

09-07-2022.

Salida 06:45 h. Llegada17:30 h.

Tiempo efectivo de marcha 06:45 h.

Desnivel ascendido 1650 m.

Desnivel descendido 1400 m.

Distancia recorrida 23000 m.

Sol.

Fácil. 

Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa General de la Travesía  Alpes 22.

            La noche resultará espléndida en el Merendero de la Chalp de Queyron situado a 1982 metros de altitud y prácticamente ni hay mojadura cuando nos levantamos pasadas las seis de la mañana. Estamos a 9 de Julio de 2022.

            A las siete menos cuarto y con las mochilas a la espalda nos vamos pista adelante hasta el mirador y de allí iniciamos el descenso hacia las Cabañas de Queyron abandonando la pista que morirá en las inmediaciones de las mismas.

Mapa del Clot de la Chalp de Queyron a Lacs de Miroir procedente de Geoportail. Vía en amarillo.

            Bajamos por el GR de la Dent de Ratier que abandonaremos enseguida ya que marcha al oeste hacia el Refugio Fourtande, mientras que nosotros iremos descendiendo hacia el primero de los caseríos que es Le Chatelard, muy cerca de una prominencia en la que el camino que desciende al sudoeste continúa al sudeste.

Enseguida alcanzamos las Cabañas de Queyron.

            Estamos a 1700 metros de altitud y contemplamos el Valle de Bramousse que tenemos en frente cuando nuestro camino se orienta al este  en busca de el pueblecito de Escoyeres que es al que llega el camino bajo desde Villar Gaudin.

            El camino zigzaguea algo en zona de barrancos con pendiente hasta que alcanza las casas más bajas para echarse para abajo en un camino parecido a la Senda de los Cazadores de Ordesa. La pista que se convierte en carretera lo hace un poco a nuestra izquierda en una serie rítmica de revueltas.

El Valle de Bramousse desde el descenso a Le Chatelard.

            Nos hemos montado en el GR58. y nos derrumbamos por una ladera seca, terrosa y descompuesta que recorremos  al sur con la vista puesta en la carretera y el río que nos esperan abajo.

            Son las ocho ligeramente pasadas cuando alcanzamos la carretera que baja de Aiguilles hacia Guillestre. Allí tenemos el Puente de Bramousse que permite pasar el Río Guil. Estamos a 1185 metros de altitud.

En Escoyeres.

            La pesadilla de las travesías es siempre la misma: tienes que bajar a los Infiernos para subir inmediatamente a los Cielos. Los puntos bajos está muy abajo y los altos siempre altísimos pero hemos venido a esto sabiéndolo.

            Sin solución de continuidad, tal como hemos bajado comenzamos a subir.

Vertiginoso descenso hacia el Puente de Bramousse.

            Y subimos con garbo, menos mal que lo hacemos a la sombra con lo que del mal el menos y en tres cuartos horas alcanzamos Bramousse sobre los 1450 metros de altitud. Allí el camino atraviesa por medio de un desarticulado amasijo de casas, nos lleva a una fuente y seguidamente nos ofrece un claro muy amplio y arrellanado de praderío rodeado por el bosque.

En el Puente de Bramousse.

            Hay una pista que prosigue praderío arriba pero nosotros seguimos un camino que enseguida se sumerge en el bosque y prosigue ascenso en busca de los Chalets de Bramouse, un grupo de casas de labor desperdigadas, convertidas en viviendas de turismo rural y situadas en un siguiente y amplio claro,  alrededor de los 1850 metros de altitud.

            Junto al más alto y alrededor de los 1900 metros nos sentamos a almorzar. Son las diez y cuarto.

Iniciando la subida a Bramousse.

            La mañana está calentita con un sol radiante cabalgando un cielo azul en el que se irán colgando algunos cúmulos muy salpicados y de poco desarrollo. Una meteorología a pedir de boca.

            Media hora después continuamos el ascenso. Hemos estado sentados tres metros debajo de una fastuosa fuente abrevadero en la que echamos un trago sin más porque vamos sobrados de agua.

Vista atrás a nnuestro descenso hacia el Puente de Bramousse.

            Un cuarto de hora más de ascenso a la sombra del bosque nos depositan en el Col de Bramousse. Estamos a 2257 metros de altitud y ante nosotros se despliega un valle medianamente profundo al que tenemos que bajar. Detrás y en horizonte este aparecen algo difusas las Puntas de la Font Sante y algo más al sur y con toda claridad la Pointe de la Saume.

Senderos bien señalizados en Queiras.

            El descenso a Ceillac no ofrece ninguna duda. Un caminillo bastante transitado y muy bien señalizado atraviesa el praderío alto para sumergirse a continuación en el bosque de alerces, repitiéndose la secuencia que ya es habitual.

            En aproximadamente una hora estamos callejeando en Ceillac tras atravesar anteriormente otro pueblecillo turístico de esos que aparecen como las setas en temporada. Son las doce.

Subiendo hacia el Col de Bramousse.

            Contemplando las evoluciones de los parapentistas que sobrevuelas el Bosque de Eysselieres y aterrizan en un prado señalizado y concurrido, atravesamos el rellano adjunto al pueblo en dirección sudeste por una carretera que coincide con la que recorrimos hace tres días al hacer el depósito de alimentos. Han sido alrededor de 3 kilómetros de llano que se han hecho pesados.

Los Chalets de Bramousse.

            Pasamos por delante de los dos cámpings y nos llegamos al final de la vía rodada en el límite con la estación de esquí. Juan ha llegado unos metros delante y se marcha a recoger el depósito; entre tanto nosotros evaluamos la situación: las mesas del merendero están a pleno sol y… tenemos una inestimable sombra bajo la plataforma de arranque de una de las sillas de la estación de esquí, está muy limpia, nos podemos sentar… y allí nos quedamos, frente a la espléndida Cascada de la Pisse, a 1700 metros de altitud.

Detalle de la Norte de la Pointe de la Saume desde el Col de Bramousse. 

            Con las mochilas a la sombra revisamos los alimentos pues la bolsa exterior se rasgó un pelín al dejarla y han entrado ratones. Solamente tocaran una esquina del pan, una punta de un paquete de galletas y una naranja. Hemos tenido suerte ya que las hormigas que podrían estar por la bolsa solamente están dentro de la naranja.

            Recompuesto el pequeño desaguisado nos vamos a remojar en el Torrente de Melezet para mitigar calores aunque nos creemos que, a pesar de que hemos terminado la etapa de hoy, continuaremos nuestro camino.

Bajando a Ceillac vemos los Picos de la Font Sante y de la Saume. 

            Pero eso será  a su debido tiempo. Hemos puesto a refrescar en el barranco unas cervezas y nos abrimos unas aceitunas para comenzar la comida como está mandado. Es nuestro pequeño “capricho de Dioses.” Luego vendrá nuestra ensalada de pepino y cebolla, dos latas de garbanzos  y un bote de conserva que no somos capaces de terminar. Luego nos repartimos las dos naranjas y comemos un poco de chocolate.

Espléndidas margaritas mayores bajando a Ceillac.

            El sueño que nos entra con la “fartera” lo liquidamos con una siesta a la sombra para que se vaya ajustando todo el condumio en el estómago antes de afrontar el ascenso a la Pointe de la Saume.

            Inicialmente había planeado el ascenso  siguiendo el Tour de la Font Santé y el Vallon de la Saume, camino poco transitado, pero luego dándole vueltas al Geoportail aparece una vía diferente que nos puede economizar esfuerzos y a ello vamos.

Llegando a Ceillac.

            A las cuatro de la tarde hemos recogido todo, llevado la basura a los contenedores y continuamos nuestro camino que coincide con el GR. que asciende al Lac Miroir por el que está subiendo mucha gente para la hora que es.

            El camino arranca muy cerca de la Cascada y es el recorrido de una de esas carreras de montaña, concretamente la que vimos ayer  debajo del Col de Tronchet y asciende consistentemente metiéndonos en calores pues hay tramos en los que el bosque no oculta el sol.

La Caascada de la Pisse.

            Un rato después el camino se aproxima al barranco y prosigue para arriba junto al mismo pero con pendiente más moderada, hasta que se arrellana un poco más y aparece un desvío que continúa junto al Barranco de la Pise y que es el que debemos tomar y que toman los corredores. Estamos a 2166 metros de altitud.

            Nosotros continuamos al sur siguiendo el GR. y cinco minutos después, en suave ascenso, alcanzamos el Lac Miroir situado a 2214 metros de altitud y al que le había bailado la cota en mi esquema. Son las cinco

Pointe de la Saume desde el Lac Miroir.

            Se trata de un lago medio colmatado y rodeado de verdura que forma parte de un pequeño circuito circular que permite visitar el Lac de Sante Anne. Hacemos unas fotos, contemplamos lo que suponemos como Pas de Cure y nos volvemos a la intersección de caminos para continuar llaneando por la orilla izquierda del barranco. Hay que hacer notar que la Cascada de Pisse no es el desagüe del Lac Miroir sino que es el Barranco de la Pisse que baja del Pas de Curre.

            Hemos de desandar la última parte de nuestro camino para alcanzar el cruce a 2166 metros y tomamos el camino que transita la orilla izquierda del barranco en muy suave ascenso.

            Nuestro objetivo para hoy está más que cumplido y lo único que nos interesa es encontrar un campamento decente  con el agua que tenemos asegurada de momento. Consecuentemente alcanzamos un rellanito en el que se asienta el otro de los Lacs de Miroir y buscamos sitio en sus alrededores que los hay. También encontramos los manantiales que alimentan el lago con un agua que corta el morro y allí a 2225 metros de altitud nos quedamos. Son las cinco y media.

Nuesttro campamento en los Lacs de Miroir.

            Bebemos abundantemente mientras contemplamos como pasan los corredores muy separados y todavía más muertos pues llevan una kilometrada escandalosa en el cuerpo. También contemplamos una pequeña manada de caballos que juguetean en un cercado. Mientras esperamos la hora para la cena hacemos un balance de la jornada en la que hemos subido 1650 metros y bajado casi 1400, con un recorrido aproximado de 23 kilómetros.

            Cenamos parte de la comida de monte que nos correspondía hoy y terminamos la conserva que no hemos comido abajo; con ello y tras montar la tienda, nos empiltramos sobre las nueve y cuarto. Todavía pasa algún corredor de los últimos ya que poco después bajará la organización recogiendo todas las balizas.  

            Para ver la Continuación.

           

 

              

 

 

 

           

           

16 jul 2022

2-22. ALPES 22. ETAPA 2. LA LAUS AL CLOT DE LA CHALP DE QUEYRON. 8-6-2022.

En el Col Perdu o Arpelin de camino al de Izoard.

La Laus, Col de Arpelin o Perdu, Col de Izoard, Col Tetraille, Lac Souliers, la Chalp. Arvieux, la Cassiere, Villar Gaudin y Clot de Chalp de Queyron.

08-07-2022.

Salida 06:45 h. Llegada 16 h.

Desnivel ascendido 1400 m

Desnivel descendido1175 m.

Distancia recorrida 25000 m.

Tiempo efectivo de marcha.08:15 h.

Sol.

Fácil.

Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa General de la Travesía Alpes 22 procedente de Geoportail. Vía en amarillo.

            La noche, ligeramente ventilada, se nos hace larga y damos muchas vueltas sobre la esterilla hasta que se hacen las seis y diez de la mañana, hora a la que nos levantamos al 8 de Julio de 2022.

            Desayunamos, recogemos, enmochilamos y media hora después,sobre las siete, comenzamos nuestro camino siguiendo la pista al sur por la que llegamos ayer y que avanza junto al Barranco Bletonnet. Estamos a 1750 metros de altitud.

Mapa de la Laus al Clot de la Chalp de Queyron procedente de Geoportail. Vía en amarillo.

            Vamos buscando algún cartel que nos indique la presencia de un sendero botánico para cruzar el barranco y progresar en busca del Barranco Izoard.

            La mañana, a la sombra, está espléndida para caminar y enseguida alcanzamos una desviación de la pista principal con un cartel del Sendero Botánico y debajo otro con la palabra Izoard y no le concedemos crédito prosiguiendo pista arriba.

La Pista de Bletonnet asciende muy suavemente.

            Yo estoy convencido de que tendríamos que haber cruzado ya el barranco cuando finalmente vemos una tienda acampada y un puente que cruza el barranco.

          Nos dice un montañero que por allí también podemos llegar al Col de Izoard pero pasando previamente por el Col Perdu o Arpelin según nos indica. Estamos muy cerca de la Cascada Bletonnet, sobre los 2050 metros de altitud.

Finalmente cruzamos el Barranco Bletonnet cerca de la cascada. 

            Cruzamos el barranco y orientados al sur ganamos altura todavía a la sombra y por un camino poco transitado pero con hitos de piedras. Poco más arriba salimos al sol cuando ya se perfila un poco a nuestra derecha lo que suponemos es la depresión del collado. Parece ser que en lugar de rodear l’Arpelín por el norte lo vamos a hacer por el sur.

            Una ladera pobre de hierba que subimos por cualquier parte nos coloca en un caminillo alto que nos lleva al Col de Arpelín o Perdu situado a 2479 metros de altitud.

El Col Perdu se intuye ya.

            Son las nueve de la mañana cuando contemplamos las revueltas de la carretera en la Vertiente  Sur del Col de Izoard, el Refugio Napoleón y el camino que desciende desde esto collado al de Izoard. Nuestro error se ha saldado con una ascensión de 100 metros extras y no ha sido un precio caro.

            Un caminillo bastante terroso y con algún tramo que nos recuerda al tramo del GR11. en el Barranco de Aspe nos permite en diez minutos llegar al Col de Izoard situado a 2362 metros de altitud que, en obras, poco a nada se parece al recuerdo que tenemos de la ocasión en la que pasamos por aquí.

Vertiente Este del Col Perdu.

            Tal como llegamos nos marchamos tratando de atajar las primeras revueltas que la carretera practica en la vertiente sur del paso. Luego y viendo que la posible continuación al oeste de la carretera se ahonda demasiado en un valle que baja directamente a Arvieux, nos metemos en la carretera y bajamos hasta un punto bajo en el que hay un Monumento Conmemorativo a los cilistas Fausto Coppi y Luison  Bobet.

            Luego hay que remontar unos pocos metros hasta alcanzar un collado, creo que se llama Tetraille, en el que hay un mirador con un par de paneles orientativos y el camino que estamos buscando.

El Col de Izoard está en obras.

            Son las diez menos diez y tras contemplar con alguna dificultad para identificar  las cimas que pretendemos en días próximos, cosa normal ya que no las hemos visto nunca, nos sentamos a almorzar; mientras contemplamos por primera vez a un nutrido grupo de senderistas que parten en nuestra dirección desde este elevado punto a 2212 metros.

            Alrededor de las diez y cuarto continuamos nuestro camino. La carretera marcha para abajo fundamentalmente al sur en busca de Brunisard y nosotros lo hacemos por transitado camino, en suave ascenso hacia el este-sudeste con el objetivo próximo de alcanzar el Col de Tronchet.

Monumento conmemorativo a Coppi y Bobet en el Col de Izoard.

Primero a la sombra del bosque y luego por praderío claro, visualizamos el collado al que nos dirigimos y puesto que llevamos una excelente hora decidimos darnos un pequeño homenaje: estamos por encima de los 2300 metros, buscamos la sombra de un alerce, dejamos las mochilas y ligeros como los pájaros nos vamos al norte, que es a donde va la mayoría del personal.

Se trata de un ascenso suave que acumulará un desnivel de alrededor de los 150 metros  y que, tras pasar por las inmediaciones de un rebaño de ovejas, se ve muy poco ganado y mucho pasto por comer, nos deposita en la Cubeta Lacustre del Lac de Souliers situada a 2495 metros de altitud.

Buscamos los picos que queremos ascender: la Saumme y la Font Sante.

Hacemos algunas fotos de un lago rodeado de praderío y en un circo de montañas amables camino de otros lugares y enseguida nos damos la vuelta sobre nuestros pasos para recuperar las mochilas cuando son las once y cuarto.

Luego proseguimos muy de llano en busca del Col de Tronchet y cuando visualizamos un poste direccional en las inmediaciones del mismo nos echamos para abajo atajando un poco, mientras Juan se acerca  hasta allí

Abandonando la carretera de camino al Lac Souliers.

El camino desciende una ladera herbosa para introducirse en el bosque. Una de las opciones es el GR58.por el que discurre el Sentier de la Dent de Ratier y por el que sube una carrera de montaña proveniente de Brunisard; la otra se introduce en el bosque  al sudoeste  y nos vamos con ella a la sombra tornasolada de la mañana que se agradece.

Es un descenso balizado que alterna tramos de camino que se convertirán en pistas cada vez más firmes hasta alcanzar finalmente otra en uso que nos sacará del bosque y nos dejará en los prados de la Chalp en los que está instalada una pequeña estación de esquí.

Tronchet desde Souliers.

Son las doce y media cuando alcanzamos la carretera que baja del Col de Izoard y llaneando alrededor de un kilómetro entre prados salpicados de casas aisladas nos llegamos a Arvieux situado a 1552 metros de altitud cuando va a ser la una del mediodía.

Atravesamos el pueblo siguiendo la carretera, tiramos nuestra basura en unos contenedores, cogemos agua y en medio del mismo encontramos un cubierto para senderistas: un sombrajo con fuente, banco y mesa y nos sentamos a comer y a decidir ya que la etapa está prácticamente concluida.

Bajando hacia Brunisar y la Chalp.

A las dos menos cuarto continuamos al sur por la carretera con la intención de  llegarnos a Villar Gaudin donde suponemos que habrá algún sitio llano donde acampar con agua.

Para ello, como no vemos ningún cartel en el pueblo continuamos carretera abajo hasta la Cassiere donde tiene que haber un puente que nos permita cruzar a la orilla derecha del Torrente de Izoard.

Brunisard desde las inmediaciones de la Chalp.

Sobre los 1530 metros de altitud y al este del reducido caserío aparece el puente y lo tomamos sin duda pues en una ladera tan inclinada y boscosa no puede ir a otro lado. El camino avanza al sudeste coincidiendo con la dirección del barranco y la carretera pero a pesar de que llanea bastante va ganando altura en relación a ellas.

La ladera está muy inclinada y sin camino no iríamos a ninguna parte, pero lo que nos preocupa es que está muy seca pues a lo largo de este tramo de camino solamente cruzaremos un torrente prácticamente seco del que en el peor de los casos podríamos obtener agua a costa de volver a buscarla.

Acercándonos a Villar Gaudin.

El camino finalmente asciende un poco, el bosque se limpia entre prados y nos deposita en Villar Gaudin un pequeño caserío situado a 1600 metros de altitud en el que lo primero que encontramos es una espléndida fuente que nos alegra la tarde cuando son las tres menos cuarto.

Soltamos las mochilas para buscar lugar de acampada y el camino de continuación pero nos encontramos con el eterno problema de las nomenclaturas no siempre coincidentes con las que manejamos procedentes de Geoportail y eso suele ser un problema no menor.

Campanulas glomeratas que nos acompañan por el Queyras. 

Pero, una vez más, la suerte se alía con nosotros y charlamos con una chica que parece argentina y que regenta un hostal en el pueblo. Nos dice que hay un camino más o menos llano que ataja la ruta que nosotros queremos hacer y que yo tenía localizado; sale de mitad del pueblo. El otro sube y baja bastante más pero tiene una zona con merendero y agua que nos recomienda. También hay una pista pero más larga.

Media hora después ella se va a trabajar y nosotros también decididos a alcanzar el merendero aunque para ello tengamos que prolongar algo nuestra actividad del día.

El Valle de la Bramouse que subiremos mañana de camino a Ceillac. 

El camino está muy limpio y bien indicado aunque la terminología no sea la que manejamos. Lo subimos al tornasol de la tarde y nos pegamos un calentón interesante que nos lleva a coincidir con la pista en un rellano-mirador con banco pero sin agua.

Hay que proseguir un poco más en una ladera boscosa que se ha acostado bastante hasta que nos deposita en el Aparcamienro del Clot de la Chalp de Queyron situado a 1982 metros de altitud. Son las cuatro de la tarde y hemos terminado, por fin, nuestra jornada.

Hay 3 fuentes, terreno llano con varios bancos y mesas de madera: perfecto. Pasaremos una noche mucho más confortable que en la calima del valle.

Nuestro campamento en el Clot de la Chalp de Queyron. 

También hay dos miradores con mesas orientativas. Uno de ellos no nos interesa gran cosa pero el otro nos enseña nuestro camino de descenso y la continuación en ascenso del día siguiente. También y ya un poco más cerca la zona de picos que querremos visitar.

Ponemos a secar los sacos y la tienda, hacemos colada que se secará muy pronto y bebemos abundantemente un agua fresca que es un auténtico regalo.

Cenamos pronto, alrededor de las siete pues sobre las siete y media se marcha el sol y poco después de las ocho nos empiltramos con ganas pues hoy hemos subido alrededor de 1400 metros y bajado 1175, recorriendo una distancia de alrededor de 25 kilómetros. Las mochilas no nos han castigado demasiado nuestros hombros y eso hay que celebrarlo

Para ver la Continuación.

 

15 jul 2022

1-22. ALPES 22. ETAPA 1: MONTGENEVRE A LA LAUS. 7-7-2022.

La Cabaña y el Lac des Sarrailles para cambiar de valle.

Col de Montgenevre, Rellano y Col de Gondran, Cabaña y Lac des Serrailles, Bergueria de Peyre Moute, Cervieres y La Laus.

07-07-2022.

Salida 12:45 h. Llegada 17:30 h.

Desnivel ascendido 650 m.

Desnivel descendido 700 m.

Distancia recorrida 13000 m.

Tiempo efectivo de marcha 04:15 h.

Sol.

Muy fácil.

7 d.

Senderismo.

Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa general de la Travesía Alpes 22. Vía en naranja.

            Habíamos pensado que podíamos volver a los Alpes y preparamos una actividad para el Verano de 2020, con tiempo, como es nuestra costumbre. ¡De ninguna manera nos podríamos imaginar la que se nos iba a venir encima aquel 14 de Marzo en el que nos damos la vuelta desde Truchas, para marchar con nuestros hijos y nietos antes de que se cerrara la libre circulación de personas a causa de una pandemia anunciada de la que no imaginábamos su posible alcance!

            No queríamos más cuatromiles, de Zermat hacia el este se extendían unos Alpes que, quizás por muy distantes, nos atraían poco y si no íbamos a continuar hacia el este podíamos hacerlo hacia el sudoeste.

Inicialmente  había pensado en partir de La Berarde para pasar por Ecrins que ya conocíamos y continuar al sur  fuera de territorio glaciar, lo que suponía arrastrar el material de hielo, absolutamente innecesario para el resto de la travesía y el asunto no me seducía en absoluto.

Consecuentemente lo comentamos con los socios que comparten mi tesis y decidimos saltarnos los Ecrins conocidos. A partir de esa decisión todo se hace más fácil y no me cuesta demasiado planear la actividad: comenzaríamos  en Montgenevre y nos llegaríamos hasta Embrun atravesando el Parque Natural Regional de Queyras.

Mapa de Montgenevre-la Laux procedente de Geoportail. Vía en amarillo.

En unos pocos días de Geoportail me redondeo la actividad y la dejo vista para realizarla allá en Agosto, pero el 14 de Marzo todo se marcha al traste, llega el verano y mediatizados por la problemática que podría surgir como consecuencia de que alguno de nosotros se infectara de Covid durante la misma, decidimos aplazar la travesía para tiempos mejores.

Seguiríamos haciendo actividades al paso que capeábamos el temporal, en nuestro caso sin consecuencias importantes y de manera poco cruenta y así, casi sin darnos cuenta nos quitan la mascarilla un par de años después y nos dicen que si te infectas que no te preocupes, que puedes salir incluso a trabajar, que ya hemos hecho bastante el paripé y que con tanta dosis de vacunas muere ya muy poca gente, joder… y tenemos ya tantas ganas de marcha...

Lamentamos mucho los numerosos fallecimientos a causa del covad, estamos de acuerdo en que la vida tiene que seguir pero tenemos cruzadas en la boca del estómago muchas chapuzas que se hicieron a santo de la pandemia.

Llega la Primavera de 2022 y desempolvamos el proyecto con una sola modificación: sería en Julio y no en Agosto por condicionantes de calendario.

Comenzamos la travesía en Montgenevre.

El programa es de nuestro estilo: día y medio de viaje y avituallamientos, siete días de travesía con dos depósitos de alimentos y otro día y medio para el viaje de vuelta. Saldría redondo con permiso del tiempo.

El primer trío de jornadas serían de senderismo, de creciente intensidad y sin refugios por lo que llevaríamos la tienda;  tras el primer avituallamiento, los tres días siguientes serían más alpinos con dos etapas en las que incluiríamos algunos  tresmiles y con refugios sin guardar y la última etapa, tras el segundo avituallamiento volvería a ser de senderismo con lo que, a groso modo, nos haríamos 125 kilómetros con alrededor de 7000 metros de desnivel acumulados.

Tendríamos que subir de Embrun hasta Montgenevre con transporte público y alguna indecisión pues el ferrocarril no pasaba más allá de Briancon por lo que nos quedaba el autobús o el taxi. Allí a media mañana comenzaríamos la travesía con una etapa cortilla de alrededor de 10 kilómetros y 600 metros de desnivel que serviría de calentamiento y que nos llevaría a  nuestro primer campamento en Cervieres.

Al día siguiente la etapa sería más consistente: nos pasaría por el Col de Izoard y nos bajaría a Arvieux tras un recorrido de 18 kilómetros largos y alrededor de 1000 metros de desnivel.

Buscamos camino en la derecha del Durance con el Sommet de Chateau Jouan.

La tercera etapa y última del primer grupo nos llevaría  hasta Ceillac tras 20 kilómetros de camino y 1500 metros de desnivel. Allí recogeríamos nuestro primer depósito de alimentos que incluiría una copiosa cena sin tener que llevarla a cuestas y los alimentos para los tres días siguientes.

La siguiente etapa nos llevaría de Ceillac a la Cabaña des Challances  pasando por la Cima de Pointe de la Saume, el primer tresmil de la travesía. Serían alrededor de 1500 metros de desnivel y aproximadamente 12 kilómetros de recorrido.

La quinta etapa iría de la Cabaña des Challances a la Cabaña des Houerts pasando por la cima de un par o tres de tresmiles: la Pointe de Escreins y el Pic de Panestrel y los Pics de la Font Sante, con un desnivel acumulado de 1500 metros y un recorrido de alrededor de 12 kilómetros.

La siguiente etapa y última del segundo bloque nos llevaría de la Cabaña des Houerts hasta la Cabaña de l’Ecuelle en el Col de Vars, tras una jornada de senderismo en la que acumularíamos alrededor de 800 metros de desnivel acumulado y 21 kilómetros de recorrido  y trataríamos de comprar pan tierno en Sant Paul Sur Ubaye.

Allí recogeríamos el segundo avituallamiento que incluiría otra copiosa cena y la comida del día siguiente.

Entre pistas de esquí y el campo de golf, Montgenevre se va quedando abajo.

La séptima y última etapa de nuestra travesía nos llevaría de la Cabaña de l’Ecuelle a Embrun, tras 400 metros de subidas y un largo descenso de 1700 metros con una pateada de 23 kilómetros. Allí  nos esperaría el Embalse de Serre Poncon, un merecido baño una pequeña compra de alimentos perecederos y la furgo que nos devolvería a casa tras otro día y medio de carretera.

Las listas de alimentos y materiales son sencillas pues conocemos bien nuestras necesidades, los dos avituallamientos se saldaban con tan solo 100 kilómetros de carretera adicional entre idas y vueltas, podíamos abandonar la travesía en caso de problemas en varios puntos  especialmente en los finalers de etapa, no iríamos demasiado cargados siendo autónomos y aunque no bebíamos los vientos por una actividad de este tipo, nos seducía lo suficiente como para llegar “engrasados” al comienzo de la misma que fue fijada finalmente para el 5 de Julio.

Consultamos la meteorología de la zona y encontramos unas previsiones poco fiables por ser a muy largo plazo, bastante decentes con un pequeño empeoramiento hacia el final de la travesía, pero es lo que hay y echamos las capas a las mochilas.

En el Rellano de Gondran nos vamos algo al oeste hacia el Col de Anges.

Las últimas compras y las tareas de cocina se organizan con el objetivo de que estén dispuestas para el día de la partida que sería al mediodía. Comemos, recogemos y con todo dispuesto recogemos a Juan para echarnos a la carretera a la una del mediodía pues nos espera una buena kilometrada.

Hace calor cuando pasamos por Boltaña y Ainsa ya que últimamente en nuestras marchas a los Alpes lo hacemos por el Túnel de Bielsa pues enseguida nos pone en Lannemezan.

A la salida del túnel, tras hora y media de carretera nos zambullimos en esas nieblas galas que por una vez agradecemos ya que mitigan considerablemente los calores caniculares que tenemos por estas fechas. Será otra hora y media agradable pero cuando se quieren disipar estamos ya de camino a Toulousse.

Hacemos la base del triángulo de Capens a Villafranche Lauragais y circunvalando Carcasonne nos vamos directamente a Beziers sin acercarnos a Narbonne. Las carreteras son medianuchas con muchas circulares pero las prefiero a la autopista.

Travesía al este por el Rellano de Gondran para recuperar nuestro camino.

Luego con un tramo de la A75 circunvalamos Mompellier y en las inmediaciones de Lunel damos por terminada la primera jornada de viaje con alrededor de 530 kilómetros.

Son las nueve de la tarde y hace calor pero ya lo sabíamos. Cenamos y nos empiltramos en la furgo alrededor de las diez y media. Dormiremos acunados con el concierto de las chicharras.

El 6 de Julio lo empezamos a las seis de la mañana. Media hora después volvemos a la carretera y deambulamos algo por Nimes, pasamos por Remoulins y nos llegamos a Avignon donde volvemos a callejear de circular en circular tomando la opción directa que nos lleve a Embrun sin pasar por Orange ni por Gap. Creo que será un error ya que las carreteras son peores de lo esperado.

A las once y media pasadas cruzamos el Embalse de Serre Poncon, comprobamos que está muy bajo de nivel y en la primera circular nos llegamos hasta el centro del pueblo.

Arnica montana en el Replant de Gondran.

En la Gare de Embrun nos informamos del viaje a Montgenevre con transporte público, localizamos un supermercado para la vuelta y media hora después salimos por la parte este del pueblo para volver a la N94.

Enaseguida nos llegamos a Guillestre y optamos por hacer primero el depósito más distante que es el del Col de Vars.

Se trata del subidón de un clásico puerto de montaña que nos lleva a los 2100 metros de altitud. Allí comemos y seguidamente marchamos hacia la Cabaña de l’Ecuelle para dejar nuestro segundo avituallamiento a la sombra de unos alerces, visitar la cabaña que está a veinte minutos del collado  y tras darnos un remojón en un torrente próximo nos volvemos a la furgo tras comprobar todo lo que queríamos saber, pues será nuestro sexto campamento.

Pasadas las tres nos bajamos tranquilamente hasta Guillestre y allí tomamos la carretera hacia Ceillac que suponemos será menos empinada al ascender casi 400 metros menos.

Ecrins desde el Lac de Sagne Enforce.

No será así es una carretera mucho peor, primero muy estrecha y con túnelos y luego con rampas más duras pero las carreteras de montaña pueden ser así.

Identificado el lugar y al final de la zona apta para el tránsito de vehículos hacemos el depósito de víveres y luego de estudiar la posibilidad de quedarnos a pasar la noche allí muchísimo más frescos que en Embrun, el vientecillo y la sombra que va a ocupar el valle nos indica bajar un poco de carretera y buscar un lugar en la zona de los túneles donde arranca una pista y allí nos quedamos.

Son las seis y media, echamos unas cervezas con picoteo, luego cenamos tranquilamente y tras empiltrarnos pasamos una noche cómoda. Todo ha ido según lo previsto.

Nos levantamos a las seis y media de la mañana al 7 de Julio de 2022, día de San Fermin. Es nuestro primer día de travesía, tenemos programada una jornada suave y no tenemos prisas; por ello, pensamos tomar el autobús a las nueve de la mañana, hay alguno antes y así vamos con tranquilidad.

El Col de Gondran por el que hemos pasado desde el Lac des Serrailles. 

Desayunamos, terminamos de montar las mochilas y nos bajamos a Guillestre para llegarnos a Embrun sobre las ocho. Allí buscamos un lugar que nos parece adecuado para dejar la furgo. Estará a la sombra durante gran parte del día y es una zona residencial muy tranquila y no lejos de la estación.

Dejamos a Rosa en la estación con todas las mochilas, nos volvemos con Juan al aparcamiento, desconectamos la batería y regresamos andando a la estación.

A las nueve, con un poco de retraso, parte el autobús. Pasará y parará en varios pueblos del valle incluso sin recoger ni dejar pasajeros pues vamos cuatro gatos, de tal forma que, hacer alrededor de 40 kilómetros, le va a costar hora y media pero no es problema: estamos en Briancon y allí tenemos que esperar al siguiente autobús que nos llevará hasta Montgenevre y que sale a las doce. Bien se vale que trabajamos con margen.

A las doce y en un microbús, continuamos viaje. Hará algunas paradas pero a la una menos cuarto, con algo de adelanto respecto a su horario programado nos deja en la última parada.

Bajando hacia Cervieres por les Fonts.

Montgenevre en un pueblecito turístico y fronterizo entre Francia e Italia por el que hemos pasado en las ocasiones en las que hemos ido a los Ecrins que han sido dos.

La carretera lo atraviesa de este a oeste y en la parte alta de la misma hay un túnel que recuerdo, sobre el que se asienta la parte central del pueblo. Allí a 1810 metros de altitud nos deja el microbús con las mochilas y un mediodía cálido y soleado.

Tendríamos que haber parado en la tercera y no en la última de las paradas pero… sacamos los bastones, ponemos las gorras, cargamos con las mochilas y comenzamos la marcha a la una menos cuarto y en busca del Durance  que llega a la parte baja del pueblo proveniente del sur para marchar valle abajo por donde hemos subido nosotros.

Es un momento de “tránsito” en el que contemplamos una enorme incógnita que se ha alojado en nuestro cerebro, pero como dijo alguien, una travesía comienza con un primer paso y lo damos al oeste sobre la plataforma del túnel  en busca de un lugar por donde  cruzar la carretera y entrar al praderío en el que se encuentra ubicado un original campo de golf que recuerdo perfectamente.

Avistando la Bergeríe de Peyre Moutte.

Los últimos hoyos están en la ladera y rodeados de una valla, por lo que caminamos al lado de la misma en busca de la depresión por la que baja el Durance, único barranco de la zona y que nos orienta. También un  arrastre que parte al sur como nuestro camino que encontramos enseguida en medio de unas casas de montaña y balizado.

El camino enseguida se empina y bastante rectilíneo, asciende por la orilla derecha del barranco, entrando enseguida en un bosquete de alerces sobre el que se abre paso el arrastre y una de las pista de descenso de la estación de esquí.

Nuestro primer punto de paso es el Embalse de Gondran, un laguito que suponemos artificial y destinado al uso de la estación.

Está situado sobre los 2050 metros de altitud y como luego sabremos en la parte baja del Rellano de Gondran. Alcanzada la entrada del rellano el caminillo que llevamos se orienta un poco al sudoeste, pero como no vemos el embalse seguimos subiendo hasta que ganados los 2150 metros de altitud, yo estoy algo mosca, aparece por debajo de nosotros indicándonos que no llevamos el camino correcto.

El Valle por el que continuaremos mañana a paertir de la Laux.

Seguimos el camino que conduce al Col Norte de Sommet des Anges y cuando observamos terreno uniforme de praderío lo abandonamos para realizar una larga travesía al este en busca del camino que ha subido directamente al sur.

El Rellano de Gondran no es tal rellano sino una suave ladera muy amplia y llena de verdura no comida por el ganado y se cruza bastante bien a pesar de los abundantes manantiales que alberga.

Cruzamos en suave ascenso hasta que alcanzamos el Collado de Gondran en el que se aleja el diminuto y colmatado Lac de Sagne Enfonza a 2307 metros de altitud. Son las dos y media.

Vista atrás saliendo de Cervieres y nuestro descenso de derecha a izquierda.

No tenemos ninguna duda de dónde nos encontramos puesto que unos metros al sur del collado aparece la Cabaña Sarrailles y unos metros debajo el Lac del mismo nombre confirmando la dirección sur del camino. La cabaña está cerrada y a la sombra de la misma nos sentamos a echar un bocado. Mientras que los senderistas van y vienen.

Un camino marcha al nordeste en busca de la Cima del Chenaillet pero nosotros, media hora después, iniciamos el descenso hacia el lago por terreno más seco y menos herboso.

El lago es pequeño pero lleno de encanto a pesar de que no tenga mucho futuro, está dominado por la Mole de Le Lasseron pero tiene de por medio un valle al que tendremos que bajar y donde se encuentra Cervieres.

Llegando a la Laux.

El descenso no se va a hacer directamente al sur sino que habrá que hacerlo al sudoeste hasta alcanzar unas cabañas pastoriles donde aparece el praderío algo más fino. Luego continuaremos descenso al sudeste con el objeto de perder altura contorneando el escabroso paraje de Roche Moutte y finalizar en un valle que denominan de les Fonts pero que agua tiene más bien poca. A pesar de ello encontramos algún punto de agua.

Ya muy abajo descendemos una zona muy descompuesta con un paso equipado con una pasarela y nos llegamos a la Ermita de San Michel en las inmediaciones de Cervieres cuyo caserío vemos desde hace un buen rato.

Son las cuatro y media cuando entramos en el pueblo situado a 1610 metros de altitud y compuesto fundamentalmente por viejas casonas muchas de ellas en ruinoso estado. En la fuente abrevadero echamos un buen trago, cogemos agua y tras alcanzar la parte baja del pueblo cruzamos la carretera que sube por el oeste desde Briancon y nos introducimos en el Barranco Izoard

Nuestro primer campamento en la Laux.

Una pista al este de la carretera que da una gran lazada,  se introduce paralela al barranco hasta alcanzar una zona de escalada. Hay un caminillo que cruza el barranco para llegar a las vías y aprovechamos para remojarnos un poco en el barranco pues no sabemos dónde acamparemos.

Luego, la pista coincide con la carretera que marcha hacia el Col de Izoard y nosotros proseguimos otro kilómetro más hasta alcanzar las edificaciones de La Laus, una pequeña estación de esquí de fondo.

Pista y carretera se separan en el rellano sobre los 1750 metros de altitud e inmediatamente aparece un pequeño merendero con un par de mesas banco y una fuente junto al barranquillo que muy llano baja de la Cascada de Bletonnet. El sitio es perfecto y allí nos quedamos, son las cinco y media de una tarde con sol ligeramente venteada.

Juan en su dormitorio.

Aquí terminamos nuestra primera etapa que tenía la misión de servir de suave inicio y que ha tenido una extensión de alrededor de 13 kilómetros con unos desniveles acumulados de 650 metros subidos y 700 metros bajados.

Bebemos abundante agua pues hemos tenido un sol de justicia, hacemos tiempo, luego la cena y alrededor de las ocho y media, tras montar la tienda nos empiltramos. Juan vivaqueará encima de una de las dos mesas del merendero todos acunados por los tintineos de las esquilas de un pequeño rebaño de ovejas y cabras que tenemos próximas.  

Para ver la Continuación.