9 ago 2009

31-09. PASEO A LOS IBONES DE ARRIEL. 9-8-2009.

 
Pallas desde la Cubeta Lacustre de Arriel.

La Sarra, Rio Aguas Limpias y Barranco de Arriel.
09-08-2009.
Desnivel acumulado 800 m.
Distancia recorrida 14000 m.
Tiempo efectivo 05:00 h.
Nublado.
Facil.
En temporada invernal la vía es bastante avalanchosa  en las laderas del Pico Arriel y especialmente difícil en la zona del Paso del Onso.
Agua a lo largo de todo el camino.
Cesar Campos, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Arriel procedente de Prames. Vía en amarillo.

            A los Ibones de Arriel subimos en cualquier tiempo con excepción de los periodos invernales  en los que tanto las laderas de Arriel como las de las Frondiellas están peligrosamente cargadas de nieve sin estabilizar. Se trata de uno de nuestro lugares predilectos, claro que tenemos muchos,  y especialmente preferido por  mi chica.

            Relativamente cerca, en la Cabecera del Aguas Limpias, y a un prudente par de horas de camino a partir del Embalse de La Sarra, es un discreto, recóndito y encantador lugar que siempre agrada al visitante puesto que cuenta con un entretenido camino que ayuda a disimular un considerable desnivel no demasiado propicio para quien va a conocerlos.

            No sabemos muy bien el número de veces que hemos estado en ellos desde aquel Julio del 85 pero de nuevo volvemos, siempre son agradables.

Embalde de Lanuza.
 
            Es 9 de Agosto de 2009. Ha tormenteado salvajemente durante la noche, la mañana está muy nubosa, no presagia nada demasiado bueno para moverse por la montaña pero… nos subimos a media mañana hasta La Sarra dispuestos incluso a dar media vuelta.

            A las once llegamos allí y nos ponemos en camino por la Orilla Derecha del Aguas Limpias. Estamos a 1450 metros de altitud y tomamos en dirección norte el transitadísimo camino balizado en rojo y blanco pues es el GR11. con el que nos vamos para arriba.

Parte Inferior de la Cascada de Balzaroleta.

            El camino es una pista no transitada, hasta que se llega a cruzar el Barranco de Ministirio que baja casi sin agua. De allí en adelante la pista se convierte en camino, asciende un pequeño resalte metamórfico y se aproxima a la Cascada del Barranco de Balzaroleta. Previamente hemos dejado en la orilla izquierda del río el Barranco Musales con su enorme cono de deyección.
 
Parte Superior de la Cascada de Balzaroleta.

            Fotografiamos la parte superior de la cascada y también la inferior situada por debajo del camino y menos conocida y proseguimos hayedo adelante disfrutando del agradable sombrío que propicia, especialmente inestimable en esos días en el que el tórrido sol se apelmaza en las partes bajas del valle. Nos acompaña el agradable rumor de las espumeantes aguas que saltan y burbujean sorteando resaltes y  bloques de granito entre los que se han encajado insolublemente los troncos de hayas centenarias que han perecido con el paso del tiempo.

            Un camino en persistente ascenso con un par de rellanos intermedios para que el personal recupere el aliento deja al oeste primero el Barranco de Soba poco fotogénico al estar completamente invadido por los habitantes del, aquí bosque mixto, y luego el camino de entrada al Valle de Soba, una de las vías más utilizadas para subir a los Picos de Arriel.

Paso del Onso.

            Luego, se arrellana posteriormente y  gira un tanto al este para pasar el estrecho y colgado Paso del Onso; se  iguala en altura con el río y se introduce en el Rellano del Llano Cheto. Estamos a 1700 metros de altitud y hemos empleado una hora un poco larga puesto que hemos ido “de visita”.
 
Cascada Inferior del Barranco de Arriel.
 
            En el rellano han practicado una importante limpia del camino y enseguida alcanzamos las obras del Puente bajo la Cascada Inferior de Arriel, que ya hemos visto cambiar en repetidas ocasiones.

Parte Inferior de la Cascada del Paso del Pino.

            Nos encaminamos hacia el este y ascendemos hacia la Cascada del Pino en el Desagüe de Reespomuso hasta alcanzar el desvío a los Ibones de Arriel, debidamente señalizado.

            Abandonamos el camino principal del valle y tomamos otro que en dirección noroeste abandona la cuenca del Llano Cheto y gana altura rápidamente sobre la pared norte del mismo para pasar sobre la Cascada Inferior del Barranco de Arriel.

Secnecio florido en Arriel.
 
            Primero por inclinada pradera alpina y luego de un resalte granítico en el que hay que apoyar las manos, se introduce de nuevo en el hayedo, asciende un tramo más y se arrellana entre restos de víctimas de los aludes de esta temporada para retornar al Barranco de Arriel sobre los 1850 metros de altitud.

Cascada Superior de Arriel.
 
            Se pasa fácilmente a la orilla derecha del barranco puesto que la mayor parte del agua es reconducida por tubería hasta Reespomuso y bien junto a la orilla para contemplar de cerca la Cascada Superior de Arriel  o un poco más al oeste, por el centro de la pared, se va subiendo la enorme pedrera que ocupa la base de las paredes del sudeste del Pico Arriel.

Entrada a la Cubeta Lacustre de Arriel.
 
            Serpenteantes caminillos ascienden la pedrera orientándose respectivamente hacia la entrada inferior de la Cubeta Lacustre de Arriel por la que desagua el barranco. Hay otra entrada más al norte para la que hay que remontar un trozo más de pedrera y que conduce a la zona intermedia de la cubeta pero es poco utilizada y  nos recuerda un reconfortador limón en la base del persistente nevero que adorna la pared hasta bien mediada la temporada estival.

Ibón Inferior de Arriel.

            El camino ha girado al este y nos introducimos a la cubeta lacustre y en la entrada encontramos la captación de agua que ha de marchar entubada a Reespomuso, e inmediatamente el Ibón Inferior de Arriel situado a 2150 metros de altitud.

            Se trata de un pequeño y poco profundo ibón asentado en una reducida cubeta  de la que parte en ascenso y en dirección sudeste el camino que prácticamente de llano permite enlazar con el Ibón de Reespomuso a la altura de la pared de la presa mediante un camino de servicio practicado en los tiempos de las obras de los ibones.

Cascada entre los Ibones Medio e Inferior de Arriel.
 
            Una brecha situada en el nordeste  por la que baja un espumeante y crecido barranco permite el acceso hasta la parte intermedia de la cubeta lacustre en la que se asientan los dos Ibones Intermedios.

Ibón Medio de Arriel.
 
            La brecha nos ha encuadrado al Balaitus en la distancia y tras pasar a la Orilla Izquierda del Ibón Intermedio de Arriel, contemplamos la conocida imagen de la cara sur del Pico Pallas, en esta ocasión rellena de nieblas.

            El Ibón Intermedio de Arriel, el del paredón granítico vertical de su orilla noroeste, ya tiene unas dimensiones considerables tanto de extensión como de profundidad. Hoy nos regala una inquietante y sombría imagen pitada de espléndidos verdes aceitunados.

            Su orilla izquierda está recorrida por un artificioso camino labrado en el más puro granito del Pirineo Axial que gira al norte, superado el mismo, en busca del Ibón Superior. Nosotros nos vamos al noreste por el verde praderío salpicado de bloques graníticos al encuentro con el Ibón Alto de Arriel, en las Faldas de la Nordeste de las Frondiellas a 2200 metros de altitud.

Desde el Desagüe del Ibón Alto de Arriel.
 
            Se trata de un triangular y  reducido aunque profundo ibón que recibe la mayor parte de su caudal por un barranco que procede de las filtraciones de la Zona Este del Ibón Superior. Nos regala con un espléndido y profundo verde esmeralda oscuro en contraste con el inmaculado blanco de las espumosas aguas que se remansan en el ibón.


            Unas fotos en una breve parada y retornamos al camino que gira al norte hacia la pequeña presa que en dos pequeños tramos recrece el Ibón Superior de Arriel situado a 2250 metros de altitud.
 
            Son casi las dos de la tarde y en la orilla sur del ibón nos ponemos a comer.

          El ibón es el de mayor tamaño y capacidad de los cuatro, mejor dicho de los cinco ya que hay otro  que es el más pequeño en el camino hacia Reespomuso. No es demasiado profundo para su superficie y está compuesto de dos cuerpos en forma de ocho, no pudiéndose contornear completamente por la orilla del mismo debido a un par de pequeños paredones graníticos que se cortan a pico sobre la superficie del ibón.

Ibón Alto de Arriel y Arista de Batcrabere.

            A nuestro alrededor destaca poderosamente la Arista Este del Pico Arriel con su puntón tan característico, el amplio Collado de Arremoulit, el Pitón Von Martin como pórtico del Pallas, el Collado de Labedán y la dentada Arista de Batcrabere que se sumerge en las nieblas que acampan en la Cabeza del Balaitus.

Collado de Arremoulit.
 
            Gotea ligeramente en una tímida bajada de las nieblas, pero sin continuidad nos deja comer tranquilamente. Media hora después mis socios se van tranquilamente para abajo mientras yo me alargo por la orilla oeste hacia la parte próxima al Collado de Arremoulit. Voy al encuentro de viejos recuerdos y a la captura de una preciosa foto que tiene la Gran Diagonal del Balaitus desde aquí aprovechando el boquete por el que desagua el Ibón Helado, que no será posible hoy. A pesar de ello los ibones nos regalan su singular y especial encanto, que a eso hemos venido. Hasta el Pallas se quita la gorra en un momento como queriéndonos saludar.

Nieblas hacia Balaitus.
 
            Es más interesante el descenso haciendo el camino horizontal que nos permitiría transitar la avalanchosa ladera sur de las Frondiellas y echar una visual al Circo de Piedrafita desde la Presa de Reespomuso, aunque algo más largo; por ello y viendo que el personal novel anda justillo nos vamos para abajo por el mismo camino tratando de economizar esfuerzos que alejen un paseo placentero de un inesperado infierno.

            Nos entretenemos con alguna marmota cerca de la Cascada Superior de Arriel y contemplamos la aparición de las primeras campañillas de la digitalis purpúrea que junto a los también tempranos acónitos despiden a las últimas gencianas lúteas señalando el corto y preciso ciclo vital de la flora de montaña.

La Norte de Foratata.

            Luego disfrutamos de la espléndida fronda del hayedo del Llano Cheto desde las alturas tratando de que las neblinas que tamizan las Peñas de la Foratata no rompan el encanto y ya en el Paso de Onso nos deleitamos con las vertiginosas paredes de Musales  a las que les he estado echando una interesada visual.

Avellanas en la Sarra.
 
            Ya en pleno hayedo dejamos que el piloto automático nos guíe mientras nos deleitamos con los abundantes encantos de la masa forestal, el río y el granito, de cuando en cuando pulido por el glaciar, al encuentro de las pinguiculas ya muy pasadas y del orégano espléndidamente florido en las proximidades del Puente de las Faxas al que llegamos cuando son las cinco y media para poner fin a un espléndido paseo en el que, a la postre hemos movido 800 metros de desnivel que nos han llenado de placer y que nos han regalado algún que otro quebranto y es que ¡hasta las más bellas rosas tienen espinas!

2 ago 2009

30-09. PIC GAZIES. 2-8-2009.

Las dos Cimas del Pic Gazies sin nieblas.
 
Cabaña de Bious, Barranco de L’Aule, Cabaña L’Aule, Col Turon Garier y Cara Sur.
02-08-2009.
Salida 08 h. Llregada 15 h.
Sol.
Fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Gazies procedente del IGN. francés. Vía en amarillo.

            Tormentea en Bious Artigues a media tarde, entre recuerdos agridulces del Cervino de hace unos años y del Moncayo del Año pasado. Nos espera una noche cómoda y reparadora de los dispendios del Sesques.
 
Valle de Aule desde Bious Artigues.
 
            El 2 de Agosto  de 2009 puede ser un buen día con permiso de las nieblas que han madrugado más que nosotros pues deambulan de aquí para allá cuando a las siete pasadas nos decidimos a comenzar la jornada.

Cabaña de Bious, inicio del camino.

            Bajamos al aparcamiento de debajo de la Presa y a las ocho nos ponemos en marcha atravesando el Barranco de Bious Artigues por el puente y pasando junto a la Cabaña de Bious nos introducimos en el hayedo. Estamos sobre los 1275 metros de altitud.

            En dirección noroeste vamos a recorrer el Barranco de L’Aule. El camino transita la escarpada orilla izquierda del mismo, al principio en fuerte ascenso por camino muy transitado a través del hayedo, solamente al final del mismo se arrellana un poco para salir a la pradera alpina y acercarse al lecho del barranco.

Camino a ambos lados de Barranco de Aule.
 
            Sobre los 1600 metros de altitud el camino se abre en dos y progresa por ambos lados del barranco nosotros continuamos por la orilla izquierda, nos aproximamos al estrangulamiento y dando un giro al nordeste salimos del barranco, pasamos el estrangulamiento y volvemos en suave descenso, de nuevo al barranco en las proximidades de la Cabaña de L’Aule situada a 1700 metros de altitud. Media cabaña sigue amallatada en la cabeza de la loma que vimos ayer desde Bious Artigues.

Por encima de la Majada de Aule.

            El camino que ha progresado unos metros de llano con el barranco se yergue hacia una zona de grandes bloques erráticos que marcan la cabecera del resalte al noroeste de la cabaña, se aparta del Desagüe de los Lacs de L’Aule y se introduce en la ladera derecha de un profundo barranco por el que vierte sus aguas la cabecera norte del circo.

Nieblas en el barranco que baja del Turón Garie.
 
            Introducidos en las nieblas no disponemos de más referencias que el camino delante de nosotros y un menguado y rumoroso barranco que llevamos a nuestra derecha. El camino es poco agradable pues transita una ladera bastante inclinada muy descompuesta y con abundantes tramos terrosos en los que difícilmente se puede asentar el camino.

            Poco después el camino se asienta, la ladera se viste de verdura y por la altitud intuimos la proximidad de los Lacs de L’Aule. Una pequeña depresión en la ladera de nuestra izquierda nos permite contemplar como se despereza el mayor de ellos pues son dos. Las nieblas lo llenan todo de gris plomizo y nos han obligado a ponernos los chubasqueros. Son las nueve y media y estamos a 2025 metros de altitud.

En el Rellano bajo el Col de Turón Garie. 
 
            Enseguida abandonamos la cubeta lacustre y nos introducimos a través de un pequeño collado herboso en un barranquillo longitudinal, paralelo al de alimentación de los lacs y en el que el camino compite con el menguado curso de agua, transitando casi continuamente por la orilla derecha.

            El barranquillo se ensancha y se introduce en un rellano herboso situado inmediatamente al sudeste del Col Turon Garie y alrededor de los 2200 metros de altitud.
 
Arista hacia Gazies.

            No vemos el pico al que vamos, estamos ya bastante próximos, tendríamos que girar para orientarnos al norte, hay un poco marcado caminillo pero preferimos ir en busca del collado, allí tomaremos la arista y nos tiene que llevar al pico a pesar de las nieblas.
 
Las nieblas recortan el Col de Turon Garie.

            Ascendemos en dirección noroeste una ladera herbosa en la que pastan una pequeña manada de yeguas y enseguida alcanzamos el Col de Turon Garie situado a 2250 metros de altitud. Un camino viene por la arista desde el Turon Garie y prosigue arista norte adelante hacia un par de resaltes suaves, redondeados y cubiertos de verdura.

            Pero el camino prefiere atajar y abandona la arista introduciéndose en suave ascenso en la ladera norte del pico al que vamos y que no vemos.

            En un momento de nieblas volanderas visualizamos medianamente una ladera orientada al norte y adornada por dos prominencias rocosas, una a cada lado de la misma.

            Creo que estamos en el buen camino, una de las dos ha de sus nuestra cima y optamos por dar un margen a las nieblas y nos sentamos a almorzar. Son las diez y veinte.

            No es demasiado tiempo veinte minutos pero resulta suficiente para que, en un momento se aclare un poco hacia el norte y apreciemos que a cualquiera de las dos podremos llegar sin dificultad alguna. Yo me inclino por la situada al oeste.

            Tratamos de seguir trazas de animales y enseguida seguimos hitos que nos sacan un poco de la próxima arista y nos conducen bajo el resalte rocoso situado en la parte oeste.

            Bajo el resalte el camino es firme y está transitado. Subimos al este del mismo hasta que alcanzamos una zona de placas de pizarras metamórficas en las que desaparece pero da ya lo mismo. Hacemos una ligera travesía hacia el centro de la pared y alcanzamos el caminillo que une las dos puntas por la arista.

Cima Noroeste de Gazies.
 
            Giramos al oeste y las nieblas se ahondan ligeramente cuando alcanzamos la cima del Pic Gazies a 2457 metros de altitud. Son las 11 de la mañana.

            El Pic Gazies es una cima alargada con dos prominencias una en cada extremo, separadas por una suave silla y orientada de noroeste a sudeste.

Arista hacia la Cima Nordeste de Gazies.

            La ladera sur, por donde hemos subido es suave, la continuación hacia el noroeste tiene un resalte fácil hasta una prominencia gemela y hacia el sudeste se accidenta un poco de camino hacia el Pic de L’Aule, pero al norte es un vertical paredón que nos oculta completamente las nieblas que rellenan el valle.
 
Cardos azules en Gazies.

            Y al norte, en frente ¿qué?, porque a eso hemos venido: a Ver el Caperan de Sesques  y la Cresta de Serous por el lado que no vimos ayer.

            Será igual y hay que contar con ello. Nos damos un corto paseo y a las once y cuarto alcanzamos la punta sudeste, no sé si más o menos alta que la noroeste. Tienen ambas hito cimero.

Las dos Cimas del Gazies.

            Aguardaremos hasta una hora en espera de que las nieblas tengan la venia y nos permitan ver algo del norte pero será en vano. Tan solo de cuando en cuando se asoma oscuro el Midí sobre un mar de claras y espesa nieblas para indicarnos sin palabras que estamos en Francia. El Midí d’Ossau es un pico brújula.

Larga espera con nieblas.
 
            A las doce y cuarto, resignados con nuestro infortunio nos vamos para abajo desandando similar camino hasta las proximidades del Col Turon Garie en la que atajamos directamente hacia el vallecillo superior.

Lac de L'Oule.
 
 
            Poco después, sumidos de nuevo en las nieblas, tenemos alguna pequeña dificultad para introducirnos en la cubeta lacustre de los Lacs de L’Aule. Es la una del mediodía pero podría ser cualquier hora en función de la luz.

Ranúnculos en Gazies.


Gazies desde el Lac de L'Aule.
 
            Me voy hasta la parte oeste del mayor de los lacs para tratar de hacer alguna fotografía aprovechando que las nieblas se mueven, luego nos vamos por la orilla norte de los mismos hasta el desagüe del pequeño. No sacaré una foto decente de los lacs pero si, en un momento la Cara Sudeste del Gazies. Finalmente tras olernos que el descenso junto al barranco se puede complicar, remontamos ligeramente y nos incorporamos al camino de subida en la parte alta de la zona terrosa e inestable. Es la una y media.

Cabaña de Aule y Bious Artigues.

            Bajamos tranquilamente hasta la cabecera del resalte por encima de la Cabaña de L’Aule y finalmente las nieblas deciden quedarse entretenidas por los áticos.
 
En el Estrangulamiento del Barraco de Aule.
 
            Nosotros camino abajo hacia la luz, pasamos junto a la cabaña, descendemos el tramo de camino en la orilla derecha del barranco y nos llegamos al hayedo.
 
Entrando al hayedo.

            A las tres menos cuarto estamos cruzando el puente junto a la Cabaña de Bious liquidando una jornada con 1200 metros de desnivel y con incierto sabor aunque ciertamente sugerente: está el Chemin de la Mature y ese camino reclamado por mi chica que no nos puede llevar al Valle de Arrious.

1 ago 2009

29-09. CIRCULAR AL PIC DE SESQUES. 1-8-2009.


Cresta Nor-nordeste de Sesques.

Barranco de Sesques, Majada Vieja, Circo de Sesques, Collado de Sesques y Arista Sur. Descenso por Arista noroeste, Circo de Isabe, Lac de Isabe y Pista Barranco Bidet.

01-08-2009.
Salida 07 h. Llegada 16 h.
Sol
Bastante fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Sesques procedente del IGN. francés. Vía en amarillo.

            Siempre que subíamos a la zona de los  Macizos de Collarada, Aspe o Bisaurín lo buscábamos en el horizonte norte y allí estaba la oscura y desafiante Mole del Caperan de Sesques. Sabíamos que era un monolito patrimonio de escaladores pero, después de subir a su hermano en el Portalet d’Aneu, al menos, había que ir a verlo de cerca.

            Desconocemos completamente la zona, sabemos que se puede subir desde Etsaut o desde el Chemin de la Mature, pero nos llama mucho más la atención su vertiente norte: allí está el Lac de Isabe y queremos, de paso, hacer el Pic de Sesques que es el más elevado de la zona.

            Estudio un mapa del IGN. Francés y deduzco  alguna dificultad para acercarnos a la base del Caperan enlazándolo con el Escarpu, como así también se llama al Pic de Sesques. Veo la posibilidad de subir por el Valle de Sesques y bajar por el de Isabe o viceversa y… de cualquier manera son 1650 metros de desnivel y no creo que admitan demasiadas florituras.

            El 31 de Julio d 2009 pasamos el Portalet y nos arrimamos a la entrada del barranco de Bidet, 5 kilómetros más abajo de Gabás. Un cartel anuncia 1’6 kilómetros de pista regular hasta un pequeño aparcamiento junto a un puente por el que la pista principal del valle pasa a la orilla izquierda del barranco y prosigue para arriba un par de kilómetros hasta la entrada del Barranco de Isabe.

            Hay otra pista cerrada al tráfico que se alarga unos cientos de metros por la orilla derecha del barranco hasta finalizar bajo la tubería que canaliza las aguas del Barranco de Sesques. Hay un caminillo poco marcado que se acerca al barranco y que se junta con la pista principal en el inicio del Barranco de Isabe un par de kilómetros más arriba, y otro que arranca ligeramente al sudoeste, pasa inmediatamente bajo la tubería y alcanza un rellanito en el que nace un sendero balizado en naranja y poco más adelante se introduce en el Hayedo del Barranco de Sesques.

            Es suficiente de momento, subiremos por Sesques y bajaremos por Isabe.

        Cenamos, y dormimos en el coche, así podremos comenzar temprano una jornada que presumimos interesante.

            En el sombrío Hayedo del Bidet no entra la luz demasiado temprano. Son las seis y cuarto cuando nos desperezamos al 1 de Agosto y sin prisa pero sin pausa son las siete de la mañana cuando nos ponemos en camino a 950 metros de altitud.

            Tomamos la pista de la orilla derecha del barranco en dirección noroeste y que  en diez minutos nos deposita en la tubería. Pasamos por debajo de la misma, alcanzamos el rellanito, dejamos a nuestra izquierda el camino balizado de naranja y nos vamos por el otro que se introduce enseguida en el Hayedo de Sesques en fuerte ascenso y dirección sudoeste.

Rellano de la Cabaña Vieja de Sesques.

            El camino, perfectamente trazado para servicio de los pastores del valle asciende a cortas lazadas un resalte de 200 metros largos hasta que se arrellana en busca de la Majada Baja de Sesques donde se encuentra la Antigua Cabaña muy remozada y nos presenta la primera imagen del Caperan de Sesques.

            Atravesamos el rellano dejándola al este y nos alargamos hacia la parte oeste en la que contemplaremos un curioso fenómeno consistente en un puente natural de enormes proporciones  bajo la nieve de un potente alud, el agua y el aire se han encargado de tallar un impresionante túnel en la nieve.

Cabaña y Circo de Sesques.

            Perdemos unos metros, recuperamos el camino que se introduce de nuevo en el hayedo por encima de la majada y siempre por la orilla izquierda del Barranco de Sesques, progresa valle adentro hasta que se arrellana de nuevo, abandona el hayedo y se introduce en la pradera alpina en las proximidades del barranco y en las inmediaciones de la Cabaña Alta de Sesques situada alrededor de los 1650 metros de altitud. Son las nueve de la mañana.


            Estamos en el fondo de un circo en el que desaparece el camino, dividido de manera simétrica por el Barranco de Sesques  que luce en la parte baja de la pared un enorme nevero de alrededor de 250 metros de longitud. La erizada y oscura Cresta de Serous, el Caperan, su amplísimo collado  situado al oeste del mismo y un consistente resalte  de una clara y alomada peña que remata en el Collado de Sesques componen la parte sur del circo; en la norte queda la arista  sur que conduce a la Cima del Sesques y toda la enorme cresta nordeste que le separa del Valle de Isabe.



            Las paredes de Serous, albergan en su parte baja el ignoto y reducido Laquette de Sesques que queda muy al fondo en el valle, en la parte más elevada y próxima al Caperan hay unas agujas muy estimables y a juego con la Campana.

Caperan de Sesques.

            El Caperan de Sesques es una espléndida aguja  que me recuerda a las Clochers du Portalet en el Glaciar d’Orny. Clava buscando fondo sus pies en la ladera norte con una verticalidad apabullante y se afea un poco con una pirámide menor en la trasera sudeste. Durante casi toda la mañana nos muestra su iluminada cabeza y su cuerpo verticalmente oscuro.

            En las paredes de la parte norte del barranco hay una rampa herbosa que rompe la pared muy arriba y nos guía en principio, pero la subida es muy larga, son alrededor de 700 metros de desnivel y primero suavemente se va elevando por morrena   metamórfica mezclada con pradera alpina para luego incrementar la pendiente de manera considerable con lo que nos introducimos en la rampa herbosa.
            A media rampa nos cercioramos de que está rematada. por un zócalo de paredes de dudoso trato y, consecuentemente iniciamos una travesía hacia el barranco.

Corredor de acceso visto desde arriba.

            Siempre por debajo de las paredes atravesamos un par de corredores bastante herbosos, ganamos altura fuera todavía de la banda de placas ocres que es por donde deberíamos de haber progresado, pues no queremos introducirnos en el barranco y finalmente nos encaramos con un estrecho corredor de aludes, bastante vertical, de alrededor de 70 metros que todavía semicubierto de broza nos va a permitir, trepando su pared superior izquierda alcanzar un herboso e inclinado cono de salida.

Vertiente Sur del Pic Sesques.

Gencianas lúteas en la Sur de Sesques.

            Por encima del corredor aparece un amplio y poco inclinado rellano que culmina en suave ascenso con las paredes somitales de la Vertiente Este del Collado de Sesques.

Caperan, Gazies y Midi desde el Col Sesques.

            Las opciones son varias, tomamos una directa al este que nos obliga a utilizar un poco las manos y nos deposita en la pequeña Brecha del amplio Collado de Sesques sobre los 2400 metros de altitud. Son las diez y media de la mañana y al sol de una mañana espléndida nos sentamos a almorzar.


            La vertiente oeste del amplio collado es una planicie ondulada y llena de verdura en la que posiblemente coincidan los caminos tanto desde el Chemin de la Mature como desde Etsaut, separados ambos por la naciente Arista de Lespentouse. Las antenas de la Cima del Pic de Sesques afean el almuerzo pero todo se compensa  con la visión del circo orientado por el Midí d’Ossau.

Arista Sur del Col de Sesques.

Arista de Lespentouse remontando la Sur de Sesques.

            Veinte minutos después  tomamos dirección norte por las inmediaciones de la arista y cómodamente nos situamos en la pared somital un tanto terrosa y descompuesta para abordarla en las inmediaciones de la arista que cuenta con materiales más estables.

La Nor-noreste de Sesques.

Caperan de Sesques desde la Cima del Pic Sesques.

            Son las once y cuarto cuando alcanzamos la venteada Cima del Escarpu o Pic de Sesques situado a 2606 metros de altitud. Nos ponemos los cortavientos y nos disponemos a disfrutar de un paisaje medianamente desconocido y tintado de azules en los horizontes de este a oeste. No faltan a la cita desde el Balaitus, las Frondiellas, el Arriel, Ferraturas, Infiernos, Argualas, Telera, Midí, Collarada, Aspe, sumido en las nieblas ya Bisaurín e imaginados o semisugeridos la Zona de Acherito y en un momento de claridad la Mesa, el Anie, La Countende, el Dec de Lhurs, el Billare y el Soum Couy con el Valle de Lescun de frente. El nordeste desconocido.

La Noroeste de Sesques y el Pic de Isabe.

            Estamos media hora  de relajada contemplación pues el viento no es frío, hacemos fotos, echamos un trago y tomando la arista oeste-noroeste nos vamos para abajo: el camino de descenso por el Lac de Isabe es un libro abierto.

Hacia el Lac de Isabe.

            Hacemos un trocito de arista fácil, pasamos un pequeño diente metamórfico y, no siendo necesario continuar la arista hasta el collado, tomamos una rampa muy suave ligeramente en la vertiente norte del pico en la que hay algunos hitos.

            La rampa desaparece atravesando un par de pequeños corredores y seguidamente se va para abajo en el siguiente tan descompuesto que casi se puede patinar. Conduce a una pedrera que se arrellana un poco en busca del siguiente resalte. La ladera norte está estructurada mediante una serie de pequeños resaltes que suavizan tanto su ascensión como su descenso, todo ello en dirección nordeste y orientados por el Lac de Isabe o el lecho del mismo cuando no se ve directamente.

Lac de Isabe.

            El camino está jalonado de hitos y en las pedreras se distingue perfectamente las trazas del camino que conduce directamente al lac que sabemos se encuentra defendido de potentes paredes.

            Cerca del lac, el camino se introduce en la pradera alpina y bastante llano, comienza a contornearlo por el norte.


            La senda conduce a la cabecera de los escarpes desde los que hay un buen picado sobre la plancha de agua del lac, remonta un pequeño farallón y se reconduce hacia el desagüe del mismo.

Paredones de la Orilla Noroeste del Lac de Isabe.

            Es la una del mediodía cuando alcanzamos la desembocadura del Lac de Isabe a 1925 metros de altitud. El lugar es sencillamente encantador. El luminoso sol llena de colores todo el ámbito a excepción de las paredes del sudoeste por las que cae lánguidamente una pequeña cascada.

            Nos remojamos los pies en el lac y comemos disfrutando del momento y del lugar.

Antes de entrar al Hayedo de Bidet.

            Son bastante pasadas las dos cuando nos ponemos en marcha de nuevo. Lo hacemos en dirección nordeste por la orilla derecha del Barranco de Isabe. El barranco se va a un lado y el camino se aleja para bajar un abrupto resalte absolutamente cubierto de verdura primorosamente en flor.

El Cerrojo del Lac de Isabe.

            Las rodillas se quejan lo suyo pues no en vano son 400 metros de altura bajados consistentemente y llevan ya un tajo decente. Suerte que la abundante y policroma floración nos entretiene hasta que contemplamos la Cascada del Isabe ya en la zona inferior del resalte, nos introducimos en la pedrera cuando el camino se arrellana, fotografiamos el epilobium de gratos recuerdos alpinos, ¿será por que no es una especie vegetal demasiado abundante la razón por la que no tiene nombre castellano tan socorrido como adelfilla?, y nos introducimos en la fresca sombra del hayedo. Estamos a 1500 metros de altitud.

Flor de lis en el Bidet.

            El camino, en dirección este, también baja lo suyo a través del hayedo aunque suene a perogrullada, pues cómo si no se puede mover un desnivel de 1650 metros si el camino no sube o baja a destajo.

            Sobre los 1200 metros de altitud, finalmente el camino desemboca en el Barranco de Isabe y en la pista que llega hasta aquí.

            La tentación es muy fuerte y ni siquiera nos lo cuestionamos: ponemos el piloto automático y con la marcha de resistencia, opus tres y media nos vamos indolentemente pista abajo. Son alrededor de 2 kilómetros de pista medianamente sombreada y en suave descenso los que nos permiten alcanzar el Puente del Barranco Bidet donde se encuentra, convenientemente sombreado nuestro coche, a la vez que constatamos que este tramo de pista es el mejor de todo este valle.

            El remojón bajo el puente, la cerveza, la tranquilidad pues no tenemos prisa, anteceden a la tormenta que cumplidamente llegará después pero eso es otra historia.