23 may 2012

30-12. CIRCULAR A EZCAURRE Y ABIZONDO. 23-5-2012.

En la Cima de Abizondo.

Carretera de Anso a Zuriza en Borda de Arau, Pista del Barranco de Ezcaurre, Ibón de Ezcaurre, Cara Sur, Peña Ezcaurre, Aguja de los Pastores. Descenso al Collado Abizondo, Punta Abizondo y Entrada a Zuriza.
23-05-2012.
Salida 09 h. Llegada 16 h.
Sol.
Fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Ezcaurre y Abizondo procedente de Alpina. Vía en amarillo.

            La mañana del 23 de Mayo de 2012 es moza ya cuando aparcamos junto a la Borda de Arau en la Carretera de Ansó a Zuriza. Son las nueve y media de la mañana, no hemos madrugado gran cosa puesto que tenemos todo un espléndido día por delante y llegar hasta aquí se lleva hora y media de coche.


            Hay una pista que sale al oeste de la carretera que parece la entrada a la borda pero que se prolonga valle arriba hacia el noroeste. Está cerrada al tráfico, arranca de los 1000 metros de altitud, está  en perfectísimo estado y asciende por el Barranco de Ezcaurre.


            Describimos amplias lazadas por la orilla derecha del barranco hasta que cambia de orilla y prosigue para arriba en busca de la Borda Panchanet, que nosotros no veremos, en el punto en que se convierte en una tiradera de maderas, aunque tampoco la buscamos. Estamos a 1320 metros de altitud.

            Nosotros proseguimos ascendiendo junto al barranco y por medio de un hayedo que viste sus galas primaverales más espléndidas y donde el asfódelo de los claros luminosos se prepara para llenarse de sensacionales flores.

            Hay alguún hito de piedras que señalan un poco transitado camino que en un punto debe proseguir por las inmediaciones del barranco pero que nosotros no vemos, cuando la tiradera cambia de orilla para dirigirse hacia las laderas de Godia.

            Nosotros nos vamos con la tiradera para arriba en suave ascenso, estamos cerca del límite superior del hayedo y la loma divisoria con Navarra no está mucho más arriba.


            Tenemos alguna duda y terminamos por abandonar la tiradera de madera que se marcha muy horizontal hacia el oeste y nos volvemos hacia el barranco en travesía fácil, el hayedo lo permite ya que es bosque con poco sotobosque casi siempre y enseguida desaparece el arbolado depositándonos en una pradera alpina limpia y empinada que se sube por cualquier parte.


            Enseguida alcanzamos los depósitos de nieve reciente que el viento ha dejado bajo la loma y la misma loma ligeramente por debajo de los 1700 metros de altitud.

            Estamos donde queríamos estar para tratar de situarnos pasados diez años: aquella mañana de Julio de 2002 habíamos salido de la Pista del Barranco Berroeta, ascendimos a la cresta de su vertiente sudoeste y entró una niebla espesísima y húmeda como jamás habíamos visto. Cuando nos dimos de bruces con el Ibón de Ezcaurre que buscábamos, íbamos tan hartos de agua que plantamos la tienda en la parte este del ibón y allí nos secamos un poco.


            Hoy llaneamos junto a la valla para el ganado, ascendemos una amplia loma muy suave y accedemos a la Cubeta Lacustre del Ibón de Ezcaurre situado sobre los 1700 metros de altitud cuando son las once de la mañana.

Ibón de Ezcaurre.

            Echamos un bocado al sol de la mañana mientras contemplamos la reducida y lechosa lámina de agua del ibón rodeada de verdura por todas partes y tratamos de recordar.

            Media hora más tarde nos ponemos de nuevo en marcha y de nuevo especulamos sobre la Sur de peña Ezcaurre, que hemos visto desde el comienzo de la pista y que guarda hoy  abundantes manchas de nieve reciente.

            Subimos por libre al no localizar las balizas del GR. y de nuevo nos cuesta localizarlas a la entrada de la pared. Hoy no tenemos prisa, hace un buen día, buscamos y finalmente las localizamos en la vertical del del ibón y en dirección prácticamente norte.


            Se trata de un  corredor muy directo por el que iremos ascendiendo fácilmente con algún apoyo de manos y guiados por balizas abundantes.

            La entrada está muy escalonada y conduce a un estrangulamiento más erguido y encajonado que desemboca en un pequeño descansillo en el que se amplia y prosigue para arriaba sostenido.


            Encontramos las primeras manchas de nieve que irán acrecentándose hasta hacerse prácticamente continuas cuando el corredor se convierte en rampa amplia que nos deposita en las inmediaciones de la loma terminal que sube desde el oeste.

Aguja de los Pastores.

            Hay que atravesar una zona abrigada del viento en la que hay depositada una buena capa de nieve blanda y enseguida alcanzamos la loma terminal bastante cerca de la cima.

Plana Cima de Ezcaurre.

            Hemos subido el corredor en dirección nordeste y viramos al este prácticamente de llano para alcanzar la plana y amplia cima de Peña Ezcaurre situada a 2049 metros de altitud. Son las doce y media.


            La cima está llena de hitos y piedras colocadas de pie. Hace hasta feo pero… Nosotros nos vamos hacia la parte este para asomarnos a Zuriza e incluso perdiendo unos metros que recuperamos inmediatamente nos llegamos a la Aguja de los Pastores. De paso aprovechamos para contemplar los verticales paredones que jalonan la vertiente este del pico, a juego con los gemelos de Espelunga en frente y al otro lado del valle.

            Es un día excelente pero una cierta neblina y algunas nieblas acantonadas en la parte francesa deslucen un tanto el paisaje distante en el que destaca el Orhi todavía de blanco. Ya más al norte blanquean el Anie, la Mesa, Petrechema y Acherito luego el contraluz difumina y oscurece la sucesión de cimas que se alargan al sudeste. Más cerca Espelunga,  Castillo de Acher, Rincón de Alano y Peña Forca.

Castillo de Acher, Espelunga, Rincón de Alano y Peña Forca.


            Se nos va algo más de media hora dando vueltas por arriba hasta que tomamos la ladera norte y nos vamos para abajo al encuentro de las balizas rojiblancas. Con ellas vamos descendiendo hasta que la pared se inclina y nos introducimos en la conocida vira que nos bajará alrededor de 150 metros trazando una perfecta diagonal sobre la enorme placa caliza que conforma esta cara.


            La vira termina en un lomo herboso que unos metros más abajo se introduce en el Hayedo Abizondo.

Abizondo emergente del hayedo.

            Mientras descendemos  contemplamos la delicadeza emergente de la Punta Abizondo sobresaliendo del verde fastuoso de las jóvenes y tiernas hojas de las hayas, y agradecemos el frescor del arbolado en un serpenteante camino que se allana en busca de la zona baja del Collado de Abizondo.

            Pero antes de que el camino abandone el collado iniciando el descenso en dirección nordeste nosotros proseguimos prácticamente de llano con la intención de aproximarnos a la Punta Abizondo. Estamos a 1638 metros de altitud.

            Dudando entre claros y restos de un poco transitado camino atravesamos alrededor de 250 metros de hayedo hasta que alcanzamos la arista oeste.


            Iniciamos el ascenso de un pequeño resalte herboso al que seguirán un par de resaltes más erguidos y consistentes, en el que un transitado camino los supera ligeramente en la vertiente norte de la arista. Conducen a un pequeño descansillo herboso del que parte el resalte terminal perfectamente escalonado que se allana en la cima de Punta Abizondo situada a 1676 metros de altitud.

            Se trata de una cima estrecha sitiada por verticales paredes tanto al norte como al sur y que se alarga alrededor de 50 metros prácticamente en horizontal.

Vista atrás.

            La recorremos de oeste a este y al final nos sentamos a comer. Es un excelente balcón para contemplar la Cara Norte de Peña Ezcaurre por la que acabamos de bajar, las agujas y torres de su arista este, los paredones de la Cara Oeste de Espelunga que es a donde queremos subir mañana y el Rellano de Zuriza así como el Valle de Belabarze que nos conduce hacia Roncal.


            Media hora después, son las dos y media, levantamos el campo y nos vamos para abajo en un descenso que no tiene más historia que la que uno se quiera alojar en su cerebro. Mi chica quería comer después de bajar pero luego dirá que el descenso ha resultado más fácil de lo esperado.

            Recorremos el hayedo en sentido contrario y alcanzando el camino nos vamos para abajo.

            Desechamos un camino que se va a las pedreras de la Norte de Ezcaurre a pesar de que teníamos intención de acortar en lo posible el recorrido circular y proseguimos por el hayedo en suave y continuado descenso.

            Cuando el camino ya casi se orienta al norte orientado hacia el Collado de Arguibiela nosotros lo abandonamos y nos bajamos hacia el barranco por medio del pinar que está instalado en el barranco.
            Una vez que comprobamos que el barranco no nos ocasionará problemas para cruzarlo en caso necesario nos vamos bajando suavemente por la orilla derecha del mismo y girando con el mismo al sudeste hasta que terminamos en la carretera en las inmediaciones del paso canadiense.

Genciana acaulis.

            Estamos ligeramente por debajo de los 1200 metros y calculo que tendremos que hacer alrededor de 3 kilómetros carretera abajo.

            Nos servirá para comprobar que hemos acertado al no atajar antes hacia la carretera ya que donde no hay una zona de paredes la caja de la carretera tienen un talud poco recomendable.

            Hace calor por la carretera a pesar de las parciales zonas de sombra que se agradecen y de la proximidad del Veral que baja tan caudaloso como espumoso. Bajamos a 12 minutos por kilómetro y se hace largo pues al final serán prácticamente 4 kilómetros.

            Son las cuatro y cuarto cuando cerramos el bucle en la furgoneta aparcada junto a la Borda de Arau. Han sido 1100 metros de desnivel, no hemos visto ni un alma. Terminamos con ganas. Luego subiremos a Tatxeras a pasar la noche allí. Mañana nos iremos a Espelunga para contemplar lo que hemos hecho hoy. Nos queda una tarde espléndida.

17 may 2012

29-12. PICO DE PADERNA. 17-5-2012.

Paderna desde los ibones del mismo nombre.

La Besurta, Refugio de la Renclusa, Ibones de Paderna, Torrente de Alba, Corredor Sudeste y Arista Suroeste.
17-05-2012.
Salida 08 h. llegada 15 h.
Sol.
Fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Paderna procedente de Prames. Vía en amarillo.
 
            El Pico de Paderna es una esbelta torre que se levanta dominando la cubeta lacustre donde anidan los Ibones de Paderna.

            Recuerdo que la primera vez que subimos a visitar los ibones quedé fuertemente impresionado pero a pesar de ello, el enorme macizo de la Maladeta,  situado al sur, es tan importante y hay tantos picos en él que, a pesar de haber estado repetidamente en la Renclusa, nunca habíamos subido a ese pico.

            Muchos años después, cuando empezábamos con los esquís de travesía, nos llegamos a la Renclusa y se quedó pendiente la subida a los ibones por alguno de aquellos tubos. Mi chica quiere visitar una vez más los ibones, ese lugar tan querido y del que hasta nos han llegado a levantar la tienda en alguna ocasión, y a mí se me ocurre que podríamos hacer el pico: cada loco con su tema, y hoy 17 de Mayo de 2012 les va a tocar a los corredores, a los ibones y al pico.

            Nos levantamos a las siete de la mañana tranquilamente y a las ocho estamos dispuestos para la marcha. La noche ha sido más cálida que la anterior, tenemos 6º centígrados al levantarnos y poco rehielo habrá habido, lo que augura una nieve más bien blandurria.

            La Besurta está a 1920 metros de altitud y en dirección sudeste nos ponemos en marcha con los esquís en la mochila.

            Caminar con las botas rígidas resulta un poco más molesto que el día anterior ya que estamos un pelín cansados, será por ello que nos llena de envidia una pareja que, ligera, se va para adelante y con la que coincidiremos poco después cuando se pongan los crampones poco más arriba.

Por debajo de la Renclusa.
 
            La parte visible de la ladera hacia la Renclusa ya sabemos que no tiene nieve para los esquís y nuestra incógnita reside en saber dónde nos los podremos poner. Somos sabedores que los alrededores del refugio están bastante pelados, así que proseguimos a pie pasando un par de neveros que se podrían haber subido foqueando a pesar de los cortes intermedios.

Cuatro corredores hacia Paderna.
 
            Poco más de media hora después alcanzamos el Refugio de la Renclusa a 2160 metros de altitud y junto al Torrente de Alba cogemos agua, nos montamos en los esquís y nos vamos para arriba.

            Primero progresamos por la derecha del Torrente de la Maladeta para cruzar todavía de llano por el primer puente de nieve y situarnos bajo los corredores de acceso a los Ibones de Paderna.

            Son visibles cuatro corredores de los que descartamos el más oriental y corto que es por donde desagua el Torrente de Alba ya que suponemos que luego estará limpio de nieve; el inmediato siguiente tiene un lado bien nevado pero está salpicado de piedras por lo que tampoco nos gusta; terminamos por elegir el siguiente para combinarlo con el más occidental pues hay un quinto que se adivina pero no se ve además de que llega algo más arriba del emplazamiento de los ibones.

            Con cuidado pues escasea la nieve en algunos puntos nos acercamos a la base de nuestro corredor pasando junto a una barra de nivel de nieve, de esta forma sabemos por dónde hemos de volver sin tenernos que quitar los esquís.

            Salimos del rellano en dirección oeste para ganar altura sobre el corredor y por encima del gran islote pelado hacemos una travesía para introducirnos en el corredor de nuestra izquierda que será a la postre el que nos permitirá llegar arriba.

            Se trata de una ladera soleada y con nieve blanda que se yergue un tanto en el último tercio y que superamos con unas vueltas maría. Arriba nos espera un dorso rocoso con un pequeño laberinto de nieve que nos permite atravesarlo en suave descenso para colocarnos al sur del Ibón más grande los de Paderna pues los restantes están prácticamente colmatados. Estamos sobre los 2250 metros de altitud.

            El Torrente de Alba aparece limpio de nieve por lo que ni siquiera nos llegamos a la orilla del ibón. Lo rodeamos perdiendo la mínima altura y nos introducimos seguidamente en un vallecillo paralelo al torrente  y por su orilla derecha sin conocer su desarrollo. Hay alguna huella.

Ibón de Paderna.

            El vallecillo en dirección oeste y conformado por resaltes suaves se alarga y con un minúsculo corte nos deposita en la parte baja del Circo de Alba de donde arranca el torrente recién nacido de la nieve.

            No bajamos al fondo sino que conservando la altura describimos un amplio círculo a modo de faldeo con el sentido de las agujas del reloj que nos deposita en suave ascenso en la pared que cierra el circo y que conduce a la zona de los Picos de Alba.

 
            Estamos cerca los 2400 metros de altitud y solamente hay una huella de esquís clara de bajada, lo demás son viejas huellas de caminantes. No recordamos cómo es en realidad la zona del Collado de Paderna que es nuestro objetivo inmediato y por arriba se ven demasiadas rocas en medio de una pendiente paulatinamente más erguida.

            La decisión es inmediata atravesamos el enorme corredor en dirección al collado faldeando sobre nieve muy soleada que cede bajo el peso de los esquís y alcanzando una pedrera emergente soltamos los esquís y nos vamos para arriba con la certidumbre de que hemos solucionado el problema del día.

 
            Una meteorizada ladera metamórfica  bastante erguida está surcada por un par de neverillos que se elevan en busca de las paredes que nacen en el collado. Nos van a servir para progresar en diagonal y en dirección noroeste de manera cómoda con las botas rígidas.

            Rematados los neveros continuamos por una ladera muy erguida y arenosa que se sube bastante bien siempre buscando descansillos para algunos apoyos. Conduce a un trío de corredores también erguidos que se rematan con sus correspondientes cornisas de nieve.
 

            Elegimos el central que cuenta con un gendarme bastante alto y que nos permite ganar la arista a salvo de una enorme cornisa de nieve. Con algún apoyo de manos alcanzamos el Collado de Paderna situado sobre los 2500 metros de altitud. Al sudoeste tenemos un redondeado diente que accidenta el amplio collado y al nordeste un resalte escalonado de rocas metamórficas de buen tamaño que subiremos fácilmente entre trazas de camino.

            Unos metros más arriba el resalte se allana y nos deposita en una arista suave decorada con algunos neveros que nacen en la misma arista y que se descuelgan en busca del Vallón de la Pleta de Paderna.

 
Tuca y Tuqueta Blanca de Paderna con la canal Llusia.
 
            En poco más de diez minutos alcanzamos la Cima del Pico de Paderna situado a 2629 metros de altitud. Son las once de la mañana.


Paderna.
 
Salvaguardia y la Mina.
 
Alba.
 
            Se trata de una doble cima separada por una fina arista rocosa y nos vamos en busca de la punta situada más al este para hacer una foto que solamente se puede hacer desde allí: la imagen somital de los Ibones de Paderna. Tantas y tantas veces que hemos contemplado el pico desde los ibones bien se merecen que hoy contemplemos los ibones desde el pico.

Maladeta.

            Volvemos sobre nuestros pasos y en la punta oeste nos sentamos a almorzar y a bebernos un paisaje espléndido sin duda: el Glaciar de la Maladeta con su conocido rosario de cimas que terminan en el Collado de Alba y girando al este los Picos de Alba, la Tuca Blanca y la Tuqueta aquí mismo en primerísimo plano y al norte la Arista fronteriza con el Puerto Viejo de Benasque pero nuestra vista se va para abajo hacia el Bosque de Paderna y los corredores y rampas que no conocemos y que apalabramos para una próxima ocasión.

 

            Alrededor de las once y media nos vamos para abajo fácilmente, tan fácilmente que a mi chica se le hace corta la recuperación de los esquís y es que, parece ser, que se va convenciendo de que las botas rígidas que tienen sus conocidos inconvenientes relativos a la incomodidad para caminar tienen sus inestimables ventajas en la nieve, en terrenos descompuestos e incluso sobre hierba larga al clavarse como cuchillas y hacer presas donde no las hay.
 


            Son las doce cuando nos subimos a los esquís y volviendo al centro del corredor progresamos en ascenso realizando unas zetas que nos sitúan en la parte más erguida del corredor.
 
            Estaremos sobre los 2500 metros de altitud,  hacemos unos buenos escalones para los esquís, quitamos las pieles de foca cómodamente y a continuación nos vamos para abajo a disfrutar como auténticos potrillos sueltos de la nieve del corredor.

 
            Terminamos la pala pero algo nos cosquillea por dentro: la montaña es, entre otras cosas, sensaciones.

            En el descenso nos hemos ido orientando para el faldeo inferior de tal manera que prácticamente no tenemos que remar para situarnos en la cabecera del vallecillo paralelo al Torrente de Alba.

            El descenso del vallecillo está orientado por los Ibones de Paderna. Alcanzamos la cubeta lacustre, iniciamos el rodeo por el sur y nos llegamos hasta la orilla para sentarnos a comer sobre un  bloque de granito. Es la una menos cuarto.

            Hay una cierta capa de nubosidad que ha ido creciendo muy lentamente y que confirma la entrada del frente anunciado pero no nos inquieta puesto que se trata de una nubosidad muy alta.
 

            Comemos, hacemos algunas fotos y recordamos.

            Media hora más tarde recuperamos la huella de la subida y faldeamos entre las bloques de granito para alcanzar la cabecera de nuestro corredor.

            La cabecera del corredor está lo suficientemente erguida para impedir ver la mayor parte del mismo por debajo de la salida, lo que no resulta del agrado de mi chica que prefiere ver. Pero no hay que dejarla pensar porque no es bueno. Lo mejor es hacer un giro de entrada,  iniciar la diagonal alta y empezar a girar para abajo poniendo fin al pequeño problema.

            La nieve está más blanda que a la mañana pero se baja bien. Luego con mucho cuidado paramos y pasamos los dos puntos conflictivos y sin más nos llegamos al lugar donde hemos puesto los esquís por la mañana en las inmediaciones del Refugio de la Renclusa.

            Son las dos menos cuarto cuando enmochilo los esquís mientras mi chica se acerca a la Capilla de la Virgen de las Nieves y coge agua. Luego nos acercamos a las puertas del refugio al que no entraremos y seguidamente nos introducimos en el nevero más alto y nos vamos de frente para abajo y siempre que se puede por la nieve.

            De nevero en nevero el descenso es breve y buscándolos como posesos nos llegamos hasta el rellano cuando quiere empezar a gotear.

            Son las tres y media pasadas cuando llegamos a la furgo liquidando una jornada en la que hemos notado un poco el cansancio del día anterior ya que hoy no hemos movido más que alrededor de 830 metros de desnivel.

            Recogemos tranquilamente, comemos y bebemos un poco y luego carretera y manta para casa. Todavía marcharé a jugar nuestro partidillo de Futbol Sala de los jueves con los amigos, pero a la mañana siguiente estaré hecho unos zorros.    

16 may 2012

28-12. COLL DE LOS ARANESOS DESDE LA BESURTA CON PROPINA. 16-5-2012.


En la parte alta del Coll de los Aranesos.
 
La Besurta, Plan de Aiguallut, Depresión de Barrancs, Estany de Coll de Toro, Barranco de la Escaleta y Coll de los Aranesos. Descenso por la Escaleta, y Aigualluts.
16-05-2012.
Desnivel 1180 m.
Distancia recorrida 17000 m.
Tiempo efectivo 07:15.
Sol.
Fácil.
La nieve en esta ocasión estaba demasiado alta y exigió un fatigoso porteo.
Agua en la Besurta en el barranco de la Escaleta y en ciertos puntos de algunos ibones y barranquillos y en escorrentías.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.
 
Mapa del Col de los Aranesos procedente de Prames. Vía en amarillo.

            Queremos ir al Pico de Mulleres y con esa intención marchamos a Benasque. Se trata de nuestra escapada primaveral en busca de las últimas nieves de la temporada.

            Este año también ha nevado al final de la temporada y copiosamente pero unas temperaturas inusuales se han llevado la nieve de tal manera que nos ha sorprendido un poco a todos: en alrededor de una semana se ha pasado de estar cerrada la Carretera a la Besurta a estar limpio hasta más arriba del Plan de Aiguallut.

            Había visto alguna fotografía del Refugio de la Renclusa con los alrededores muy pelados de nieve y eso era una mala señal que comprobaríamos al llegar a la Besurta: la parte de la subida al refugio que se ve desde abajo está prácticamente sin nieve.

            Consecuentemente, el miércoles 16 de Mayo de 2012 lo comenzamos a las ocho de la mañana machacando hormigas con las botas de travesía y los esquís en la mochila.

 
            Hemos dormido en la furgo y a las siete de la mañana estamos  a 0º. Como decía aquel, ni frío ni calor cuando  nos metemos en camino en dirección sudeste coincidiendo con el que conduce a la Renclusa.

            Enseguida la senda del refugio se marcha al sur y nosotros proseguimos camino en busca del pequeño resalte que es el Cerrojo de Aiguallut. Pasamos junto un irrepetible abrigo pastoril y alcanzada la cabecera del cerrojo, descendemos suavemente en busca del Plan de Aiguallut.

            El Valle del Esera tiene un problema conocido y que deviene de su configuración natural demasiado llana para el esquí. El Hospital de Benasque está a 1750 metros de altitud, la Besurta a 1920 y el final del Plan de Aiguallut a 2100 metros  tras haber tenido que recorrer  primero 5 y luego 3 kilómetros más. Así que, toca remar en los dos sentidos.

Pico de Aiguallut.
 
            La gente ha marchado hacia la Renclusa por lo visto y nosotros tenemos todo el horizonte para nosotros mientras especulamos dónde podremos calzarnos los esquís.

Salvaguardia y la Mina.
 
            Nos asomamos al Forau de Aiguallut y pasamos de largo sobre la Cascada. A la bajada llevará más agua.

Valle de Barrancs.
 
            El Valle de Barrancs está muy mixto en su parte baja y el Barranco de la Escaleta, que suponíamos subir por el cauce nevado, está completamente limpio; el valle prosigue llano, lo sabemos y el asunto no pinta nada bien.


            Ascendemos el resalte final del Plan de Aiguallut por el camino a la izquierda del Barranco de la Escaleta y proseguimos adelante en suave ascenso pisando los primeros neveros entre pulidos bloques de granito trabajados por el glaciar.
 

            Subimos al sol y pisamos una nieve con buen rehielo cuando decidimos no bajar al barranco y proseguir en suave media ladera  hasta que casi enfrentados al Estany de Coll de Toro nos ponemos los esquís. Estamos prácticamente a  2200 metros de altitud y hemos porteado hora y tres cuartos.

 
            Estamos faldeando por el este el Pico de Aiguallut en la orilla izquierda del Barranco de la Escaleta del que guardamos vagas referencias. Localizamos Las Furcanadas perfectamente pero en el primer gran rellano del barranco situado ligeramente por encima de los 2200 metros el valle se abre en dos ramas una estrecha marcha un poco por la parte este pero no vemos su continuación y otra, la amplia se va un poco al norte y por ella la huella de tres esquiadores que han pasado delante y que localizaremos muy arriba.

            La huella hace unas zetas con vueltas marías para superar un primer resalte y nosotros nos vamos con ellas a lo mismo. La nieve está buena  pero en el final más erguido nos obliga a emplearnos un pelín más a fondo sin las cuchillas.

            Superado el resalte atravesamos una loma en dirección este para volver al centro del barranco y enseguida nos enfrentamos a un segundo resalte bastante más consistente y erguido que a mí no me suena de nada. Es más, estamos convencidos de que esto no es la Escaleta y creo que marchamos hacia el Pico Barrancs.

 
            Bajamos ligeramente al fondo del barranco y en la base del corredor decidimos sentarnos a almorzar tranquilamente para darnos la vuelta a continuación. Estamos a 2450 metros de altitud, nos hemos equivocado y hay que asumirlo.

            Hacemos un buen asiento para los esquís, nos sentamos tranquilamente y almorzamos. Media hora más tarde, alrededor de las once y media nos vamos para abajo siguiendo idéntico camino que a la subida pues no queremos sorpresas en un valle bien nevado pero con cortes y afloraciones rocosas repartidas un poco por cualquier parte.

Coll de Toro.
 
            Disfrutamos el descenso del resalte con una nieve soleada y blanda que nos gusta y no haciendo caso a la proposición de mi chica que quería acercarse hasta el estrangulamiento del este que hemos desechado nos vamos para abajo pasando a la orilla derecha del barranco y llegándonos hasta el Ibón  de Coll de Toro.

            Van a ser las doce y media y desde la orilla sudeste  contemplamos el entorno y comprendemos nuestro error.

Mulleres al fondo.
 
            Un cuarto de hora más tarde, ¿qué vamos a hacer a las tres de la tarde en la furgo? Le digo a mi chica que nos volvemos para arriba hasta el estrangulamiento y así de paso prospeccionamos el valle y vemos como está para otra ocasión.

Entrada al Valle de la Escaleta.
 
            Debajo del estany ponemos las pieles de foca y comenzamos de nuevo el ascenso ahora por la orilla derecha del barranco. Sin prisa pero sin pausa enseguida alcanzamos el estrangulamiento del mismo y vamos a ver cómo está.

            Han bajado por allí unos esquiadores que hemos visto cuando nosotros también descendíamos  y ya veremos de donde venían.

            El corredor es bastante estrecho, está bien nevado y tras una serie de pequeños escalones se amplía y allana en el lecho de uno de los Ibones de la Escaleta. Hay una vieja huella que se va directamente a la parte baja del Coll de los Aranesos y que en principio seguimos pero preferimos seguir por el fondo del valle, absolutamente amable e inmaculadamente nevado para ganar altura tranquilamente y luego desde un poco más arriba alcanzar el collado con una progresión suave.

            Pasamos el ibón por su orilla derecha y proseguimos con una serie de lomas suaves y resaltes escalonados que nos permiten una subida muy cómoda. Este  si es el valle que recordaba yo.

 
            El valle empieza a girar al sur y es entonces cuando nos vamos al este foqueando unas rampas muy suaves que nos depositan bastante por encima del Coll de los Aranesos, resuelto en una arista que se va afinando en dirección a la conjunción entre la Furcanada y el Turó de Tres Puntas.


            Buscamos una piedra ligeramente al nordeste de la arista y nos sentamos a comer. Estamos sobre los 2500 metros de altitud cuando son las dos y cuarto.
 
Estany des Pois.

            No habíamos estado nunca en este lugar que permite la comunicación entre el Valle del Esera y el Valle de la Artiga de Lin. Es un lugar ciertamente interesante puesto que además de facilitar un primerísimo plano de los Picos de la Furcanada, Forcanada o también Mall dels Puis, se puede contemplar el recóndito y coqueto Estany dels Puis o de la Furcanada y la Serra de Neres que se alarga hacia el norte; al otro lado de la parte baja del collado el Mall de la Artiga y en la vertiente sudoeste de Mulleres al Aneto pasando por la Cresta Salenques-Tempestades que custodian al Pico de Barrancs.

            Hacemos alguna foto y media hora más tarde nos montamos en los esquís para disfrutar de la jornada.


            Descendemos por el mismo camino que hemos subido esquiando con una nieve que cede entre 5 y 10 centímetros bajo la presión de los esquís amortiguando los giros como si de nieve polvo se tratase. Es una auténtica pena alcanzar el rellano del fondo del valle.

            Contorneamos el ibón, que nos oculta todavía sus aguas, por su orilla izquierda y  dejando atrás la zona descendida nos introducimos en el corredor vestido de nieve más blanda que nos deposita en el rellano siguiente en el que buscamos las huellas de los esquiadores que han bajado a media mañana, nos pueden guiar hasta el término de la nieve por algún pasaje diferente al que hemos utilizado para subir.
 
Los resaltes desde los que nos hemos dado la vuelta a la mañana.

            No será así, sus huellas se introducen enseguida en una zona cortada y nosotros optamos por remontar unos pocos metros con los esquís en la mano para recuperar el lugar de nuestra subida y proseguir para abajo.

            Alcanzamos el lugar en el que nos hemos puesto los esquís y recordando el ascenso atravesamos dos cortes sucesivos con todos los cuidados del mundo y nos bajamos los dos neverillos que hemos subido caminando y que nos depositan a unos pocos metros del Resalte de Aiguallut. Son las cuatro menos cuarto y estamos sobre los 2150 metros de altitud.

 
            Montadas las mochilas  proseguimos para abajo hasta el Plan de Aiguallut pasando a contemplar y fotografiar la fastuosa cascada coronada por el Aneto.

Cascada de Aiguallut.

            Luego, cansinamente y al paso, vamos desandando camino con ganas de terminar una jornada por un lado frustrante pues cuando no se consigue un objetivo siempre te asalta de alguna manera la frustración, y a la vez interesante y compensadora que nos ha aportado un innegable toque de placer; en la que hemos tenido que mover un desnivel de 1180 metros y no demasiado cómodos algunos de ellos.
 
Diente de perro.

            A las cinco de la tarde rematamos la jornada en la Besurta.