16 ago 2004

22-04. PICO PERDIGUERO POR REMUÑÉ. ¡UNA DE PORTILLON, POR FAVOR! 16-8-2004.

Perdiguero desde el Hito Este del Perdiguero. 13-9-02.

Valle de Remuñé, Portal de Remuñé, Ibón Blanco de Literota, Cara Nordeste, Perdiguero Este, Perdiguero y Perdiguero Oeste. Vuelta a la Cima del Perdiguero.
16-08-2004.
Salida 17 h. Llegada 09 h.
Mixto.
Fácil.
2 d.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa del Perdiguero procedente de Alpina. Vía en amarillo.

            El Circo del Portillón de Oo está aquí, en el Pirineo, en este terreno natural y próximo de nuestras andanzas montañeras, que es algo así como decir de nuestra vida volitiva; y es curioso, que hemos hecho picos a granel pues llevamos cerca de los doscientos tresmiles ascendidos y este circo solamente cuenta con proyectos que, por unas circunstancias o por otras, siempre se han venido abajo.

            Como excepción, y nunca mejor dicho, en la travesía del verano 87 ascendemos al Perdiguero, ni siquiera sabemos que hemos pasado por el Hito Este del Perdiguero en su ascenso. Se trata sin duda de las únicas cumbres de toda la irrepetible guirnalda de tresmiles del circo, ya que en Octubre del 89 hacemos la arista desde Guías hasta Gourges Blancs que no pertenece precisamente al Circo de Oo.

 Desde Alba se ve de Perdiguero a Mall Barrat. 23-6-06.

            En el verano del 2004, también se va abajo uno de los innumerables proyectos, esta vez a propuesta de Miguel Lanaspa, y concretamente a causa del mal tiempo. Y es que a este circo que está orientado al norte y en el lado francés, y esto último no es ninguna perogrullada, creo que cuenta con el peor Tiempo Atmosférico de todo el Pirineo. Aristas y mal tiempo siempre han sido un combinado peligroso.

            Pero llega el 15 de Agosto y estamos dispuestos a todo, incluso a que el mejor día meteorológicamente hablando sea el 14, al día siguiente se espere también bueno aunque menos, para estropearse hacia la tarde del 16. Tenemos tiempo suficiente con el descanso corto de mi chica.

La Este del Perdiguero con algunas manchas de nieve. 18-7-09.

            Casi no me lo creo, pero sin prisas y después de comer tranquilamente en casa nos metemos en el coche a las dos de la tarde, tras ver la salida de Fernando Alonso en el Gran Premio de Hungría de Fórmula Uno, y como Rosa no se marea en la Guarguera puesto que se ha tomado una pastilla para el mareo, a las cinco menos cuarto hemos aparcado en el final de la inconclusa carretera de Benasque a Francia, nos hemos cambiado de ropas e iniciamos la marcha a 1800 metros de altitud por el Valle de Remuñé.

            Dos veces hemos recorrido ya este valle, y nunca el de Literola, a pesar de que en esta ocasión queremos ir a dormir en las proximidades del Ibón Blanco de Literola.

            En dirección oeste-noroeste caminamos valle adelante por un terreno que nos resulta bastante desconocido: transitamos una sucesión de pequeños resaltes que nos conducen a un circo inferior en el que suponemos situada una cabaña que no localizaremos y ya junto al barranco pero pasando a su orilla derecha ascendemos el resalte superior junto al cauce y alcanzamos el rellano de fondo del circo, donde los ibones no existen a 1350 metros de altitud.

Vertiente Norte del Perdiguero y sus dos acólitos.18-7-09.

            Echamos un trago de agua y comentamos que nos ha costado una hora y cuarenta minutos llegar hasta aquí a pesar de que anunciaban diez minutos menos.

            Localizamos en unas manchas de verdura del fondo del circo a una manada de rebecos que pastan tranquilamente cuando, tomando los hitos que se introducen en la pedrera en dirección oeste, continuamos con el ascenso.

            Rosa recuerda un enorme pedregal y así será. Subimos guiados por múltiples hitos y caminillos trazados sobre zonas de pedrera fina, pasamos junto a algún nevero residual blando y con esfuerzos evidentes pues nos encontramos algo flojos de piernas, vamos ganado altura dejando a nuestra derecha la Forca de Remuñé que cierra el circo y teniendo siempre a nuestra izquierda la arista que desde la Tuca de Remuñé conduce al collado que pretendemos alcanzar.

El Perdiguero desde nuestro campamento.

            Dejamos un pequeño ibón acunado entre neveros residuales y tomando un dorso  con materiales más firmes alcanzamos la enorme zona de lisas lajas de granito modeladas por el glaciar que nos aproximan al enorme collado conocido como Portal de Remuñé.

            Casi en lo alto derivaremos un poco entre neveros hacia la Forca hasta que aparece a nuestros ojos el Ibón Blanco de Literola y respiramos. Estamos a 2820 metros de altitud y a pesar de no llevar demasiado peso, la subida de 1000 metros no la han regalado, y eso que una cierta nubosidad de poca importancia nos ha cubierto del sol en casi la totalidad del camino.

            Tenemos agua por cualquier parte y buscamos un lugar para vivaquear que no parece fácil a pesar de que yo recuerdo pequeñas campas herbosas. Son las ocho menos cuarto de la tarde

Campamento cerca del Ibón Blanco de Literola.

            Iniciamos el descenso hacia el ibón y en una pequeña terraza del camino nos quedamos para acampar allí: está bastante llana, tiene gravilla fina y, mientras Rosa se va a por agua al final de un nevero recojo la grava de la parte superior, hago un murete de contención en la zona inferior y relleno, agrando y allano la superficie para montar sobradamente la tienda.

            Hacemos la cena, montamos la tienda y cenamos mientras contemplamos la llegada de un montañero que se sitúa más cerca del ibón y que se acuesta sin tienda casi de inmediato.

            Viene la noche y nos empiltramos sobre las nueve y media. Hay que descansar para el día siguiente. Pero la noche resultará movida: llueve un poco y duermo mal.

            A las seis y media de la mañana no escucho el despertador pero nos despertamos. Las nieblas aunque muy altas están sobre el Perdiguero y decidimos esperar un poco. Pero nos lo pensamos mejor y antes de las siete nos preparamos el desayuno dentro de la tienda, arreglamos las mochilas y a las siete y media partimos con la esperanza de que las nieblas no nos impidan realizar la actividad ya que, de momento, disponemos de una hora hasta que lleguemos arriba.

Deagüe del Ibón Blanco de Literola que cruzaremos. 12-6-05.

            Son las siete y media. Descendemos alrededor de 50 metros hasta el nevero que ocupa el desagüe del ibón  y tras comprobar que la nieve está blanda, lo que confirma una noche de muy buena temperatura, iniciamos el ascenso en dirección este por una pared rellena de pedrera granítica de variables proporciones y llena de hitos por todas partes.

            Enseguida entramos en calores y nos aforramos un poco. La pared tiene una pendiente uniforme por lo que no es preciso buscar mucho. Vamos de frente y para arriba a buen ritmo, en las pedreras de este tipo no se pierde ni un solo paso.

            Muy arriba y por encima de los 3000 metros, nos encontramos con las hitos que suben desde el Collado Obago. Compruebo el paso a través de la Brecha de Gargallosa, perfecto como alternativa por el sur para faldear las dificultades de la Arista Oeste del Perdiguero y ganar la cima ya por cualquier parte del amplísimo corredor sur y proseguimos para arriba contemplando como suben las nieblas desde el sur.

En la Cima del Hito Este del Perdiguero.

            En cincuenta y cinco minutos alcanzamos la Cima del Hito Este del Perdiguero a 3170 metros de altitud, una cima carente de características diferenciales y que no es más que una simple antecima. Creo que en su día debimos de pasar por ella. Aquí no da impresión de pico.

Vertiente Este del Perdiguero.13-9-02.

            Luego en dirección este-nordeste, entre tenues nieblas que ascienden por la ladera sur y se depositan al otro lado, empujados por el viento del sur, que no es frío y a través de una suave pendiente larga y uniforme rellena de pedregal granítico, alcanzamos la Cima del Perdiguero quince minutos después, tras comprobar que los recuerdos que tenemos sobre el pico tienen poco que ver con la realidad, lo que nos puede llevar a la conclusión de que podemos empezar a repetir cosas que nos sonarán a nuevas con bastante probabilidad.

Desde la Cima del Perdiguero con permiso momentáneo de las nieblas

Desde Perdiguero el Hito Este del Perdiguero y el Perdigueret. 12-6-05.

            Estamos a 3222 metros de altitud entre nieblas y como no podemos hacer fotos, no hay paisaje,  nos vamos sin parar en dirección oeste, arista adelante y en suave descenso. Bajamos por cualquier parte alrededor de 60 metros para seguidamente remontar fácilísimamente y alcanzar la suave y amplia cima del Pico Perdiguero Oeste de 3176 metros de altitud, cuya ladera norte está defendida por un corto aunque vertical nevero que no vamos a tocar para nada.

En la Cima del Hito Oeste del Perdiguero y vuelven las nieblas.

El perdiguero desde el Hito Oeste del Perdiguero. 13-9-02.

            Las nieblas ocultan casi siempre la mayoría del paisaje, descubren tan poco que ni siquiera permiten la fotografía. Esperamos un rato a ver si nos dan alguna oportunidad, nos abrigamos un poco, imaginamos más que vemos y finalmente por idéntico camino, tras comprobar que se puede faldear el Perdiguero perfectamente por su ladera norte ya que se trata de una amplia pedrera bastante tendida, nos volvemos a la cima del Perdiguero. Son las nueve y veinte y en cuarenta minutos, tranquilamente hemos hecho ida, vuelta y espera.

La Oeste del Hito Oeste del Perdiguero desde el Pequeño Pico del Portillón.18-7-08.

Puedes ver la Continuación.

8 ago 2004

21b-04. PEÑA DEL FORATO DE LOS DIAPLES. 8-8-2004.

Peña del Forato desde la Cima del Mallo las Peñas.

Cima del Mallo las Peñas, Cara Oeste, Corredor Sur, Rellano bajo la Cueva del Forato y Corredor Sur. Descenso  hasta el Rellano bajo la Cueva del Forato, Corredor Sudeste y Cabaña de la Fueba.
08-08-2004.
Salida 11 h. Llegada 15 h.
Mixto.
Poco difícil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de la Peña del Forato procedente de Prames. Vía en amarillo.
           
            Hacia el este de la  Cima del Mallo las Peñas visualizamos la dentellada arista que enlaza con el Forato d’os Diaples, los verticales paredones de su vertiente noroeste, los delicados parajes de la arista oeste y de la cara sudoeste del pico que es por donde pretendemos subir nosotros a continuación. Son las once y media de la mañana del 8 de Agosto de 2004.

Boca Sur de la Cueva del Forato de los Diiaples.
 
            Contemplamos una manada de rebecos casi en la misma cima y media hora después iniciamos el descenso por idéntico camino: primero la pared, luego el corredor estrecho, seguidamente el ancho y ya en la vira nos bajamos hasta la pedrera para atravesarla por la misma huella, en dirección este y remontando el dorso rocoso pasar bajo la Entrada de la Cueva del Forato y atravesando pequeñas pedreras que son conos de deyección de corredores que bajan de la arista, proseguir un poco más al este en busca de algún corredor que permita remontar la primera parte de la pared del pico.

Boca Norte de la Cueva del Forato de los Diaples.
 
            Enseguida encontramos un corredor bastante vertical, que no tiene mal aspecto y que remonta, parece ser, la parte inferior de la pared.

Vertiente Norte de la Peña Forato desde la Ripera. 12-5-07.
 
            Subimos unos metros que serán de IIIº y mientras Rosa espera, me voy rápido para arriba, paso un diedro muy estrecho y vertical con buena roca y me alargo hasta la arista. Faldeo un enorme bloque y tras advertir que estamos en la arista y no en la pared bajo el casquete somital del pico, me vuelvo para abajo con cuidado de no tirar piedras pues Rosa está debajo.

Reunidos de nuevo, destrepamos el corredor y proseguimos al este por la base de la pared.

Al fondo los Paredones de la Preña del Forato y el Cresterío hacia el Mallo las Peñas. 2-1-10.
 
Tres o cuatro corredores más al este y consecuentemente más en la pared sur del pico, atacamos otro corredor con buena roca, similar al anterior pero que desemboca una treintena de metros más arriba  en unas inclinadas manchas de hierba. Desde este punto y tras confirmar mi apreciación continuamos en ascenso buscando pasos fáciles y en diagonal hasta alcanzar la vertical del pico bajo los claros y empinados paredones somitales del mismo.

A media pared utilizamos un largo y erguido corredor que se sube muy bien por su derecha aprovechando escalones firmes fuera de la descompuesta  pedrera del fondo. Vamos dejando algunos chitos para el descenso.

Alcanzada la base de los paredones superiores, hemos de decidir si atacamos el casquete por el oeste muy vertical o por el este más tendido.

Mallo las Peñas y Sabocos desde la Cima de la Peña del Forato.
 
Decidimos cruzar al este bajo los mismos y en mitad de la travesía nos vamos de frente hacia el oeste. Unos tramos de buena roca bastante inclinada nos conducen a un estrecho y vertical corredor que tiene un paso de IIIº en un bloque empotrado. De allí para arriba el corredor se ensancha y aloma y nos conduce sin ninguna dificultad a la Cima Sur e inmediatamente a la Norte de la Peña del Forato de los Diaples de 2715 metros de altitud cuando es la una menos diez.

La vista es similar que la desde el pico anterior hacia el norte y hacia el sur pero nos ofrece una perspectiva nueva sobre la Cara Este del Mallo las Peñas y también la continuación hacia El Ripera.

Catieras, Ferreras, Escuellas, Forato y las Peñas desde Espelunz. 2-10-10.
 
Echamos un buen trago de agua y tentados por la suave pendiente y la proximidad de la alta zona este de Bachesango nos vamos directamente para abajo a ver si encontramos salida directa por el este del pico.

Descendemos sin confianza un poco hacia el este hasta que nos situamos sobre unos corredores con muy mal aspecto ya que el rellano inferior queda un tanto distante y no vemos nada amplio que facilite el acceso. En consecuencia y antes de que el asunto vaya a mayores le digo a Rosa, que va algo arriba intencionadamente, que inicie un faldeo al oeste en suave ascenso en busca del camino que hemos utilizado al subir.

Vertiente Norte de Forato y las Peñas con las dos cuevas. 20-1-07.
 
No nos cuesta demasiado colocarnos sobre zonas ya transitadas y a pesar de todo el “embarque”, nos ha evitado el descenso del corredor superior y el del intermedio.

Luego, atravesamos las campas inclinadas que nos conducen al corredor de entrada perfectamente indicado por los hitos que he colocado y  tras bajarlo tranquilamente iniciamos el descenso de la pequeña pedrera hasta el rellano en busca del corredor principal.

Detalle de la Norte del Forato en el Rincón del Verde. 20-7-07.
 
A la entrada del corredor he dejado un buen hito, siento que los hitos siguientes son pequeños, yo casi nunca dejo hitos pues entiendo que hitar una vía requiere mucho sentido común y muchísimo más conocimiento, y posiblemente las borrará la nieve del próximo invierno.

Precioso Paredón de la Peña del Forato. 3-10-10.
 
Marcos Feliu y Carlos Sainz dicen en su Guía del Pirineo Occidental Oscense que, para el ascenso por la Cara Sur del Forato, ignoran si hay alguna dificultad. Claro, está muy claro que ellos no han estado por allí. Hacen una guía pero no han estado allí y en realidad, el que pilla a su libre albedrío un buen corredor y da las vueltas necesarias no hallará mayor dificultad que algún paso de IIº, siempre y cuando tenga la suerte de atacar el ascenso por la zona central de la cara sur de la pared. El casquete somital tiene ya de todo por sí solo.

Las Cuevas de la Peña del Forato. 5-9-08.
 
Mientras nos hemos mantenido por encima de los 2300 metros de altitud hemos ido contemplando y recogiendo algunas preciosas y grandes de las  abundantes flores de nieve de este jardín privado tan poco transitado y menos conocido. Las repartiré.

Cara Norte de Tendeñera desde Panticosa los Lagos. 27-2-05.
 
           Por debajo de los 2300 metros, tras entrar en el corredor por su parte oeste, recogemos té de roca. Lo hacemos fundamentalmente mientras descendemos el corredor. A medio descenso nos paramos a comer y a beber pues lo hemos hecho poco en virtud de saber que no llevábamos demasiada agua.

Luego terminamos de descender el corredor completamente por su ramal este lleno de verdura y tras bajar la incómoda pedrera alcanzamos la Hoya Bachesango e iniciamos un faldeo en horizontal que nos conduzca a la loma que desciende de la Arista Sudeste del Mallo las Peñas y desde allí en dirección sudoeste cruzar el puerto hasta las proximidades del Refugio de la Fueba, lugar en el que recogeremos cardo azul, también para los vecinos.

La Norte de Peña del Forato desde Mandilar 27-2-05.
 
          Son las tres y veinticinco cuando alcanzamos el coche en medio de una tarde ya tórrida a esta altitud.

Nos montamos de inmediato tras comprobar que lo que nos quitaba la perspectiva era toda la arista sudeste del Mallo las Peñas y nos vamos para abajo.

Poco más adelante paramos a hacer una foto de la actividad ya con perspectiva y una hora después llegamos a casa cansados pues, entre pitos y flautas no nos ha salido por menos de 1670 metros movidos y contentos puesto que con el día de hoy hemos estado ya en todos los picos de la Sierra de Tendeñera.

Puedes ver el Comienzo

21a-04. MALLO LAS PEÑAS. 8-8-2004.

Mallo las Peñas y Peña del Forato desde el sur.
 
Refugio Pastoril de la Fueba, Praderíos de la Fueba, Corredor Sudeste, Cueva del Forato de los Diaples, Corredor Sur y Cara Oeste.
08-08-2004.
Salida 08 h. Llegada 11 h.
Mixto.
Poco difícil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.
 
Mapa del Mallo las Peñas procedente de Prames. Vía en amarillo.
 
            Cuando observas una panorámica de la Sierra de Tendeñera desde la distancia, por ejemplo desde Sabiñánigo, situado al sur de la sierra, no tienes ningún problema par distinguir perfectamente  Peña Blanca, Roya, Sabocos, Las Peñas, Forato, Ripera, Tendeñera, Otal y hasta Fenez. En la distancia tienen aspecto de unidad dentro de un conjunto.

            Sucede lo mismo el domingo 8 de Agosto de 2004 cuando transitamos la pista de San Bartolomé de Gavín y pasamos ya al Valle del Infierno. Subiremos hasta las inmediaciones del collado de separación, primero ascenderemos a Forato, a la bajada localizaremos la cueva y luego nos subiremos a Las Peñas para ver cómo está el paso hacia Sabocos salvando por debajo la brecha.

            Nos hemos levantamos a las seis de la mañana, media hora después estamos en la carretera con cierta nubosidad y a las ocho menos veinte, tras haber parado en el Barranco de San Bartolomé a coger agua por miedo a que no encontráramos agua limpia más arriba, pasamos el Refugio Matala y aparcando en el Refugio de la Fueba a 1540 metros de altitud, iniciamos la marcha. Han sido 11 kilómetros de pista.

Por el praderío con vacas  atravesamos el Barranco Refoya y un poco al este del mismo ascendemos a media ladera un tramo de pradera primero con bastante enebro y luego con mucha caliza suelta, siempre en dirección nor-nordeste llevando ya por debajo de nosotros a nuestra derecha una pequeña depresión y el Barranco Bachesango.

La Norte del Mallo las Peñas. 20-7-07.
 
            Queremos ganar altura pero manteniéndonos fuera de los paredones calizos de lo que suponemos es el Mallo las Peñas y digo suponemos porque ahora, debajo de los paredones, no se reconoce nada, ya que la pista ha entrado muy profundamente en la cadena montañosa. Además debemos alcanzar la Hoya Bachesango y desde allí progresar con cierta precisión.

            Localizamos la hoya poco más arriba puesto que el Barranco Bachesango gira hacia el norte y localizamos también la pedrera que nace en el corredor que hemos de tomar para progresar.

            Faldeamos claramente al este con el objeto de alcanzar el corredor fuera de las pedreras del cono de deyección del mismo y tras pasar una zona de placas calizas bastante erguidas pero que se suben bien, alcanzamos el corredor sobre los 2100 metros de altitud.

            Es amplio, tiene dos ramas herbosas pero nosotros subimos por el dorso intermedio ya que se encuentra muy escalonado y se sube bien.

Las Peñas y Sabocos desde Tendeñera. 23-5-06.
 
            Alrededor de 100 metros más arriba, las dos ramas del corredor se juntan en un pequeño rellano inclinado y prosiguen juntas para arriba sobre pedrera caliza suelta.

            Poco después abandonamos el corredor para proseguir un poco por su orilla izquierda de calizas más sólidas y porque, como el corredor asciende en dirección noroeste, creemos que nos pondrá demasiado encima del Mallo las Peñas.
 
Al oeste, izquierda del Forato aparece Las Peñas. 3-10-10.

            Ascendemos un poco más por cualquier parte y nos aparece a la vista el frontón de la sierra cuando el terreno se arrellana formando un amplio y plano balcón calizo de, a groso modo, unos 150 metros de ancho y del que divisamos como poco 1 kilómetro de largo.

            Aquí no distinguimos ningún pico, solamente tenemos vagas sospechas, tampoco tenemos hitos confirmatorias del camino y no apreciamos ningún collado. Eso sí, para acabar la jugada hay cavidades varias, como en toda zona caliza.

Forato, Las Peñas y Sabocos desde el nordeste. 12-10-08.
 
            Hemos pasado en nuestro ascenso por la cavidad SIE 105 y nosotros buscamos la 120, algo es algo.

            Caminamos en horizontal un poco observando tres pequeñas cavidades en un primer zócalo vertical anterior a los paredones y enfrentándonos a un corredor un tanto oscuro tras el que se inician paredones todavía más potentes hacia el este, decidimos volver hacia el oeste registrando la base del frontón que limita el rellano calizo.

            Nos acercamos a otra cavidad en una zona intermedia y comprobando que no tiene continuación seguimos hacia el oeste en busca de las pedreras donde si acaba el frontón y suponemos que es el Mallo Las Peñas.

            Atravesando pedreras de deyección de corredores que bajan de los paredones nos inclinamos hacia dos oquedades oscuras y estrechas  situadas en medio de los verticales paredones. Un poco al este nos ha parecido ver al principio una cavidad.

            Encontramos algunas trazas de camino bastante horizontal en las pedreras de materiales finos y alcanzando la parte superior de un  pequeño dorso calizo de materiales compactos que limita la pedrera principal por su parte este, nos encaminamos hacia un boquete oscuro en la pared.

Dentro de la Cueva del Forato de los Diaples.
 
            Hemos encontrado, según está marcado en la pared, la SIE120, es decir, El Forato de los Diaples. Son las diez de la mañana.

            La cueva tiene una ventana superior que no sirve de entrada sino para dar luz a la cavidad principal y una entrada inmediatamente al este, a nivel inferior y en la pedrera. Un descenso de tres metros por pedrera junto a la nevera de la boca nos deposita en la sala principal de modestas dimensiones. Sobre la parte norte se observa, a 10 metros de la boca de entrada una prolongación. Se trata de una galería estrecha y descendente de alrededor de 25 metros de longitud por la que penetra la luz. Bajamos sobre pedrera suelta y alcanzamos la irregular boca norte. A la izquierda de la salida un pequeño balcón horizontal nos permite contemplar el Valle de la Ripera a la altura en el que la pista prácticamente muere y hay que abandonarla para encaramarse al circo colgante del Collado de Tendeñera.

            A nuestros pies hay un paredón calizo y vertical de alrededor de 30 metros que exige un rápel para su descenso.

Tras la boca norte hay un paredón salvaje y vertical que se despeña en el Rincón del Verde.
 
            Hacemos un par de fotos y, quince minutos después, saliendo por la boca de entrada nos vamos horizontalmente al oeste hacia la cabecera de la pedrera principal al objeto de atravesarla sin perder altura  y encaramarnos a la arista, que por la derecha del corredor que hemos subido tiene que confluir con la Cima del Mallo las Peñas.

            Tendremos que perder unos metros para bajar del dorso rocoso a la pedrera y siguiendo una poco marcada huella en la misma, la atravesamos e iniciamos una pequeña trepada que nos deposita fácilmente en la mayor de las dos amplias viras herbosas e inclinadas  que recorren horizontalmente la mayor parte de la cabecera de la arista sudeste.

            Alcanzada la vira herbosa, contornemos hacia la derecha un pequeño resalte vertical y nos introducimos en una canal orientada al oeste que poco más arriba se estrecha, gira al sudoeste y se empina sobre materiales menos resistentes que la caliza general de la zona y nos deposita en un minúsculo collado de la arista sudeste.

En la Cima del Mallo las Peñas con la Oeste de Forato.
 
Mallo las Peñas desde Forato.
 
Rincón del Verde las Cuevas de Forato y el Mallo las Peñas. 3-10-10.
 
            Giramos a nuestra derecha y ascendemos por cualquier lugar en dirección norte los últimos 40 metros de desnivel que nos conducen a la Cima del Mallo las Peñas de 2656 metros de altitud. Son las once menos cuarto.

La Vertiente Norte de Tendeñera desde Panticosa los Lagos.
 
            Un poco al abrigo de la fresca brisa  que nos acerca  pequeños retazos de niebla contemplamos el paisaje y almorzamos un poco ya que hasta ahora ni hemos comido ni bebido nada.
 
Hacia el Rincón del Verde. 2-1-10.

            Las nieblas juguetearán un poco con las cimas circundantes pero a pesar de ello podremos contemplar el recóndito Circo de Refoya entre Las Peñas y Sabocos, la escondida brecha, el inestable y vertical corredor que sube a la cima por la ocre pedrera este y el descenso complicado hasta el collado de separación de estos dos picos.

Puedes ver la Continuación.

 

5 ago 2004

20-04. VIA DE LOS PASTORES A PEÑA GABACHA. 5-8-2004.

Peña Gabacha. Izquierda subida, derecha bajada. 28-5-11.

Final de la pista del Puerto de Biescas, Refugio de Usabas, Pilón de Acumer, Arista Sur y Cara Sur. Descenso por la Cara Norte, Cueva Zarrambucho, y Refugio de Usabas.
05-08-2004.
Salida 11 h. Llegada 16 h.
Sol.
Algo difícil.
Miguel Lanaspa y Mariano Javierre.

Mapa de Peña Gabacha procedente de Prames. Vía en amarillo.

            La Peña Gabacha se encuentra en la parte sur del Cordal de Telera, concretamente  entre Peña Ratona o Retona de Zarrambucho al norte, continuación del Tríptico y Punta Balposata al sur.

En la Sur de la Partacua desde Punta Espata. 28-10-06.

            La primera vez que recuerdo haber visto la Peña me llamó la atención poderosamente. Aquel castillo rocoso, modesto y desafiante a la vez, no tenía aspecto de presentar acceso fácil. Daba la impresión de estar defendido por murallas calizas por todo su alrededor.

Desde la Pista al Plan de Usabas. 28-5-11.

            Luego me enteraría que era la Peña Gabacha en bocas de la gente de Acumuer y de las inverosímiles historias que flotaban a su alrededor.

Refugio de Usabas y Gabacha. 28-5-11.

            Cuentan que allá por 1935, un tal Ramón al que le conocían como “Curro de Barbenuta, que según se dice, era “manco”, aunque yo no sé si se refieren a que era realmente manco o que “no era manco”, desde luego, asciende por primera vez utilizando algo así como una cincha de burro por todo material de escalada.

Botón de Oro en Plan Tubo y Gabacha. 28-5-11.

En Septiembre de 1941 Antonio Oliván de Aso y Santos Ainsa de Yosa, dos pastores de Sobremonte, ascienden de nuevo, parece ser que por la misma vía por  lo que toma el nombre de Vía de los Pastores, con la intención de cortar los pinos de la punta al objeto de no tener que bajar al bosque en busca de leña.

            No les debió gustar demasiado puesto que no repitieron. Lo que me extraña es que no llevaran ni un mal trozo de “ramal” para asegurarse al menos el descenso, con lo familiarizados que debían de estar en el uso de las sogas en tareas domésticas.

Cara Sudoeste de Peña Gabacha. 28-11-09.

La Peña Gabacha se encuentra entre el Plan de Usabas perteneciente al puerto de Biescas y el Plan de Igües  perteneciente a Acumuer. Por consiguiente son sus dos accesos más fáciles e igualmente utilizados para acceder a una zona no demasiado visitada.

Habíamos pensado marchar con Miguel Lanaspa al Portillón pero dan mal tiempo por lo que nos quedamos, pero aprovechando que el jueves 5 de Agosto parece que mejora, de entre unas cosas y otras decidimos ir a hacer la “Peña de los Gabachos”.

Llegamos a Biescas a las ocho de la mañana, en el Ayuntamiento nos dicen primero que no tienen llaves, luego que José Miguel Navarro nos deja una, nos dicen que no pueden hacernos la autorización. Por tanto, hemos de esperar hasta las diez de la mañana, hora a la que abre la oficina de turismo y recoger llave y permiso. ¡Buena hora para hacer turismo activo!

La Sur de Peña Gabacha que vamos a subir.

A las once estamos 900 metros más adelante del Refugio de Furcunfiecho. Acabamos de pasar el Barranco del Puerto y aunque la pista remonta todavía algo por su orilla derecha, nosotros aparcamos allí, sobre los 1600 metros de altitud y en dirección oeste-noroeste, nos vamos valle adentro por la orilla derecha del barranco.

Pasamos cerca de los coches de unos espeleólogos que encontraremos acampados en el Plan de Usabas junto al refugio y  virando un poco con el barranco nos orientamos al noroeste al objeto de alcanzar el Pilón de Acumuer a 2010 metros de altitud, transitando por su parte norte y aprovechando los escalones de verdura instalados fuera de las pedreras.

Vía de los Pastores a Peña Gabacha.

Hago una foto de la cara sur que será por donde vamos a ascender y a medio decidir, pues allí veremos, nos vamos para arriba primero por la loma terrosa y luego por cualquier parte de los rotos resaltes calizos que adornan la continuación de la loma.

Alcanzamos la base de la pared en el corredor central que separa las dos cimas y nos decidimos por la vía que discurre sobre el lado derecho de un diedro muy erguido que conduce directamente a la cima oeste: es la Vía de los Pastores.

Por allí vamos a subir.

Son las doce del mediodía cuando aseguro a Miguel que se va para arriba con cierto cuidado ya que se trata de una pared muy rota.

Se me hace largo el largo y valga la redundancia ya que no tengo costumbre de escalar. Se nos termina la cuerda de 60 metros que llevamos pero no vamos a hacer reunión: me incorporo al corredor central tras subir un par de metros de la pedrera y haciendo un flanqueo sobre la mejor roca de toda la pared me sitúo bajo el primer seguro al que trepo fácilmente y asegurado en el mismo le doy cuerda. Son 8 o 10 metros más que serán suficientes para la pared.

La vía tiene una entrada evidente con un paso largo y liso que se puede evitar por la izquierda del corredorcillo de inicio mediante un pequeño flanqueo posterior.

El corredor se eleva unos metros por buena roca muy vertical y se estrecha posteriormente.

Apareciendo ya las primeras presas rotas se coloca el primer seguro.

Yo me incorporo al corredor central hasta una buena repisa y realizando un flanqueo a mi izquierda con pequeñas presas pero muy buenas alcanzo el corredor y trepando sobre la parte más erguida del mismo, alcanzo el seguro desde donde le doy cuerda al Miguel, IIIº.

 Peña gabacha siempre objeto de fotos. 20-3-11.

La buena roca se termina tras la primera docena de metros luego hay que proseguir con mucho cuidado para salir de la parte estrecha del corredor con cuidado de no llevarte nada por delante. Son 3 ó 4 metros a la derecha del corredor para volver un poco hacia la izquierda de la pared que prosigue muy erguida y en la que aparecen minúsculas presas vestidas de verdura. Con ello se salva un lomo que nos conduce a un pequeño descanso. El tramo ha sido un largo paso de IIIº superior.

La continuación ofrece alternativas en un tramo de pared roto y sucio lleno de minúsculas manchas de verdura. Recojo el seguro y prosigo para arriba un tramo de pared menos expuesto que será de IIIº

El final de este tramo nos conduce a un estrecho corredor  sobre el que se ha instalado un arbusto que cierra el paso y es el lugar en el que se instalará un fisurero que me va a dar la lata para sacarlo. Luego, entre dudas de sí marchar hasta el fondo del diedro principal o bordear por la derecha de la pared opto por bordear un tramo un tanto alomado, expuesto y con presas llenas de pratenses pero que se salva bastante bien y enseguida se acuesta un poco ofreciendo abrigo y facilitando la llegada hasta al último seguro, IIIº.

Los últimos 10 metros son una placa lisa  que se puede subir o bien por la fisura del diedro o por la derecha de la placa. Optaré por la derecha de la placa, IIIº, y tras un pequeño resalte vertical con una buena presa y mucha basura, un pequeño corredor me permite salir fácilmente a la Punta Oeste de Peña Gabacha donde Miguel me asegura cómodamente sentado.

En la Cima de Peña Gabacha.

La punta oeste está recorrida por un crestón rocalloso que remata la pared sur y al norte un inclinado prado de jugosa verdura en el que hay instalados un par de docenas de pinos negros de pequeño porte, comunica las dos puntas. Hacemos una fotografía y nos sentamos a comer. Hemos empleado hora y media en la escalada desde el collado.

El mediodía es caluroso y tenuemente nublado a ratos. Se está bien en la cima contemplando los paredones que defienden la Peña Ratona y echando la visual  a los alrededores.

Luego recogemos los bártulos inspeccionamos el pedregoso collado entre las dos puntas, localizamos dos cochinos cordinos que de mala manera pueden asegurar el rápel superior del corredor central de la cara sur y nos vamos descendiendo a media ladera hacia la pared que da al collado norte.

Retona de Zarrambucho desde la Oeste de Telera. Detrás Gabacha. 28-5-11.

Buscamos sobre la cabecera de los verticales paredones en busca del rápel instalado, que no está, y con ciertas dudas acerca de la información que poseemos decidimos instalar un anillo de cuerda en condiciones y rapelar desde un pino.

El rápel es vertical por una pared bastante lisa y de buena caliza en la que en algún momento está casi volado. Ni son 2 de 25 ni 1 de 50, con un rápel de 30 metros sobra para salir de la pared en la vertical del Collado Norte.

La Oeste de Gabacha. A la izquierda el rápel de descenso. 20-5-07.

Recogemos las cuerdas y faldeando en ascenso por el lado oeste un pitón rocalloso, ganamos altura hasta casi la base de Peña Ratona e iniciamos un faldeo a media ladera, casi horizontal que nos ha de conducir a la Cueva Zarrambuchos sobre los 2250 metros de altitud.

Detalle de la Este de gabacha. 28-5-11.

Ratona y Gabacha desde Balposata.

Desde la pedrera que tapona la enorme boca de la cueva contemplamos una amplia sala que parece ser única de alrededor de 70 metros de larga, 30 metros de ancha y de 25 metros de altura media, de irregular superficie vestida de hortigas y en la que localizamos una pareja de crías de marmota.

Desde la Entrada al Plan de Igüés. 28-11-09.

No hay agua en las inmediaciones pero una tubería recién cambiada, puesto que la vieja se ha quedado recogida por allí, trae agua de poco más arriba del corredor y la conduce a un abrevadero situado una centena de metros por encima del Refugio de Usabas.

El el Collado del Pilón de Acumuer. 20-3-11.

Bajamos siguiendo la conducción y junto al abrevadero  recogemos cardo azul que está en su punto.

Ya en el Refugio de Usabas charlamos con uno de los espeleólogos y con la pareja que ha bajado de Telera y nos vamos hasta el coche. Son las cuatro y media de la tarde.

El Circo de Igüés. 20-3-11.

Bajamos hasta el Refugio Furcunfiecho que nosotros siempre hemos conocido por el del Puerto de Biescas, le indico a Miguel el forato para subir a Peña Telera desde aquí y nos vamos de tacada hasta Gavín a echar una cerveza. Bueno, voy con intención de saber si hay o no barrera en la Pista de San Bartolomé y cómo está el tema.

Espléndidas Ratona y Gabacha desde el Plan de Igüés. 20-3-11.

Nos dice que se comentó el poner barrera pero que no hay nada. Así que, con el tema solucionado nos bajamos para casa y otro día será. Esta vez a Rosa no le apetecía lo de los rápeles del descenso y por eso se ha quedado en casa. Ella se  ha perdido los 700 metros subidos y el placer de bajarlos. Por el contrario se ha ahorrado la adrenalina que hubiera derrochado a granel.