15 dic 2014

78-14. OTURIA UNA MAÑANA MAS. 14-12-2014.


Oturia llegando al Puerto de Santa Orosia.
 
San  Román, Puerto de Santa Orosia, Cueva de Santa Orosia, Ermita de Santa Orosia y Cara Sur.
14-12-2014.
Salida 09 h. Llegada 14 h.
Mixto.
Muy fácil.
Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Oturia procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Queremos caminar un poco y quizás vayamos a dar una vuelta por Cancias pero la meteorología es tan gris que gotea ya a las ocho y media de la mañana cuando recogemos a Juan. Estamos a 14 de Diciembre de 2014 y  puede suceder esto.

Punta del Mallo desde el Camino de San Román.

            Sigue goteando cuando dejamos el coche y tomamos el Camino de San Román para subir a Santa Orosia. Juan lleva paraguas y lo emplea; mientras, a la marcheta cruzamos los campos, dejamos atrás las margas azules y nos introducimos en el bosque mixto en busca de las paredes de conglomerados de pudingas mientras combinamos pinos silvestres con robles de hoja marcescente que ya han soltado abundante bellota y se guardan la hoja para pasar el invierno que puede ser crudo incluso en estas tierras acostadas a la solana.

Covachos en el Camino de San Román.
 
            La temperatura es espléndida para infortunio de las estaciones de esquí e incluso un ritmo suave nos mete en calores y la persistencia de la lluvia nos invita a ponerse el chubasquero.

            En alrededor de una hora alcanzamos el Puerto de Santa Orosia  y tras comprobar que Oturia ha recogido unas bolisnas, osea copos, de nieve y se adorna de unas tenues nieblas,  iniciamos un suave descenso al este,  por medio de la genista que no cesa en su empeño de apoderarse de la pradera, para acercarnos a la Cueva de Santa Orosia.

La Cascada de la Cueva de Santa Orosia.

            En un cuarto de hora y empujados suavemente por la fresca brisa que se adueña del puerto nos llegamos a la cueva bien guiados por el tendido eléctrico.

Sin flash en la Cueva de Santa Orosia.

            La Cascada de la Cueva baja guapa como siempre y la cueva tiene la entrada bastante húmeda. Dentro nos recibe con su calor acostumbrado, su clásica humedad oscura  y sus todavía más oscuros moradores permanentemente colgados de los techos de la cueva contrastando con un ramillete de perlas acuosas que brillan a la luz de las frontales.

Uno de los moradores de la Cueva de Santa Orosia.
 
            De vuelta a la Ermita de Santa Orosia sigue lloviendo y las manos se enfrían al llevar unas ramas de boj para hacer fuego.

            Las dos chimeneas de los refugios humean cuando llegamos al pequeño. El fuego está encendido, hay gente del pueblo con los que charlamos. Calentamos una tortilla de patatas que regamos con unos tragos de vino y acompañamos luego con dulces y café.

            Las manos han entrado de sobra en calor, nos quitamos un poco la humedad de la ropa y luego, tranquilamente, nos marchamos a Oturia, no habrá más allá de cuareta minutos.
 
De la Ermita de Santa Orosia a Oturia.

            Ha dejado de llover y atravesando el pinar en el que nos tropezamos con unos pies azules, nos vamos a los abrevaderos de la Majada de Javierre para ascender por el barranquillo y la cara sur tan subida y conocida.

En la Cima de Santa Orosia.

Cancias.
 
            Ni siquiera es la una del mediodía cuando hacemos unas fotos junto al Pilote de Oturia situado a 1925 metros de altitud. Ordesa is missing al igual que la mayoría del amplísimo paisaje que acostumbramos a disfrutar desde aquí. Cancias está medio limpio pero por la Bal Ancha viene lloviendo.

Gencianas nivalis en flor en la Sur de Oturia.
 
            Empujados por el vientecillo que sopla por aquí  echamos una vista a la Estiva sin nieve y nos vamos para abajo tras fotografiar unas gencianas nivalis en flor que ya han soportado un par de nevadas.

En el Camino de San Román.

Yebra desde el Camino de San Román.
 
            Salidos de la cima la temperatura se torna agradable y dentro del pinar incluso cálida. Luego, remontamos ligeramente, nos despedimos del puerto y de Oturia y tomamos el Camino de San Román.

Precioso y humilde roble del Camino de San Román.
 
            Camino abajo el día se aclara un poco más como si quisiera hacernos olvidar la lluvia de la mañana. No hay problema en el monte se puede disfrutar incluso un día como hoy  en el que sin querer nos hemos chupado unos agradables 1000metos de desnivel y cualquier otro día pues más.        

13 dic 2014

77-14. GRALLERAS SUR ESTRENANDO LA TEMPORADA 14-15. 12-12-2014.

Nieve virgen en la Majada de Espelunciecha.

Aparcamiento de Espelunciecha, Rinconada, Puerto de Canal Roya y Arista Sur.
12-12-2014.
Salida 10 h. Llegada 14 h.
Sol.
Muy fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Gralleras procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Nevó a finales de Noviembre pero no fue gran cosa y además la meteorología subsiguiente se encargaría de impedir el comienzo de la Temporada de Esquí para el Puente de la Inmaculadaconstitución.

            La nieve está muy alta, ha sido fuertemente venteada y con este panorama o vas muy alto o no tienes nieve pero nosotros, sin tener excesivas prisas, vamos a sacar a remojar los esquís sabiendo que el asunto puede estar complicadillo para nuestra competencia.

            El viernes 12 de Diciembre de 2014, si hay nieve baja la habrá en Espelunciecha y en ello estamos cuando llegamos al aparcamiento que se encuentra cubierto de una fina capa de hielo espabilamerluzos.

En el Aparcamiento de Espelunciecha no hay prácticamente nieve.
 
            Sextas a 1500 metros de altitud está limpio de nieve y aquí a 1770 metros  hay poco más que lo que han hecho los cañones pero la Majada de Espelunciecha que es por donde se desarrolla la Pista de la Rinconada parece bastante cubierta. Nos despedimos de algunas alternativas que teníamos en cartera y nos vamos directamente  en busca del puente sobre el Barranco Espelunciecha.

            La mañana, a las diez y media, está de postal con inversión térmica y enseguida entramos en calor mientras disfrutamos  de preciosas y conocidas imágenes de un valle encantador y padecemos los primeros foqueos de la temporada.

            Superados los dos primeros resaltes con una pista bastante irregular y con nieve muy variada pues no ha sido pisada recientemente la abandonamos para introducirnos en el Rellano de la Majada de Espelunciecha que está virgen.

En la Majada de Espelunciecha.

            Atravesamos el rellano en dirección oeste y con nieve costra para ir cruzando pequeños cursos de agua con dudosos puentes de nieve que nos permiten saltarnos el Barranco Espelunciecha ya que vamos a visitar el ibón.

Suaves resaltes de nieve costra hacia el Ibón de Espelunciecha.
 
            Subimos unos suaves resaltes de nieve que va de costra a dura y enseguida alcanzamos el borde este de la cubeta lacustre.

En el borde de la Cubeta Lacustre de Espelunciecha.

Ibón de Espelunciecha todavía a la sombra de la mañana.

Buscando la salida de la cubeta lacustre.
 
            Hacemos alguna foto desde la orilla sudoeste y tras comprobar que la salida es un barranco sin puente de nieve, no nos queda más remedio que volver un poco sobre nuestros pasos para atravesar el desagüe un poco más abajo.

En busca de la Rinconada.

            Recuperamos la pista zeteando un poco  para ascender por el oeste de la misma el penúltimo resalte cuando avistamos el amplísimo Puerto de Canal Roya.

La Punta Sur del Puerto de Canal Roya.
 
            El Resalte Final lo afrontamos hacia el oeste mientras que la pista se va aproximando a Gralleras.

Nubes de viento sobre la Arista de Canal Roya.

            En el collado nos recibe el Diente de Anayet espléndido como siempre que nos recuerda la subida por la Vía del Sarrio de este verano, ahora cubierta de nieve en su mitad superior mientras que nosotros iniciamos el tránsito del collado en dirección norte tratando de localizar el Ibonciecho de Canal Roya.

Las dos Gralleras desde el Puerto de Canal Roya.
 
            Dejamos que nuestra vista recorra la Arista de Canal Roya y que se pinte de ocres en Aneu, ocres que aparecen renovados en Gralleras Norte. Delante queda la amable cúpula de Gralleras Sur con nieve gazpeada de hierbas y hacia allí nos vamos.

Con el Diente de Anayet.

            Hay una huella que asciende próxima a la arista sur pero que nos conduce  a las placas de hielo de la cara este y ante la gran profusión de piedras que afloran entre el hielo  bajamos unos metros, dejamos los esquís y subimos andando los últimos metros que nos depositan en la Cima de Gralleras Sur. Es la una del mediodía y estamos a 2204 metros de altitud.

Barranco de Bacarizal y Campana de Aneu.
 
            Desde la cima contemplamos la Cabecera del Barranco Bacarizal y la Sur de la Campana de Aneu y sus verticales calizas ocres, Cuyalaret con poquísima nieve, el Valle de Canal Roya que culmina en la Rinconada y algún esquiador que merodea por el Puerto de Canal Roya.

            Luego nos bajamos hasta los esquís y nos sentamos a echar un bocado al tibio sol del mediodía ya que han ido entrando altoestratos. Las nubes de viento que adornaban el cielo han desaparecido y la hora está agradablemente quieta.

En un tramo decente de la Rinconada.

            Media hora después nos montamos en los esquís y nos vamos para abajo aprovechando la nieve pisada por las máquinas. La mejor está bastante dura, hay placas de hielo, nieve atormada y el firme está bastante irregular y por fuera hay nieve costra. El descenso no difiere demasiado a nieve sin pisar pero es lógico, la pisaron en su día para que el viento no se la llevara y no la han vuelto a tocar. Se supone que para mañana que abren la trabajarán para dejarla en condiciones.

Una parada en el primer descenso de la Temporada en la Rinconada.
 
            El descenso no tiene más historia que la de los primeros y torpes giros de nuestra temporada y el reducido placer que nos proporciona la nieve un poco más decente en la parte baja del valle que nos anuncia que esto se termina.

            A las dos llegamos al aparcamiento tras liquidar un paseo con un modesto desnivel de 500 metros que, parece ser, se está convirtiendo en clásico para nosotros.

10 dic 2014

CHAPUZA MADE IN SPAIN.



No suelo entrar casi nunca en facebook pero en casa y de cuando en cuando se abre y fue por casualidad que apareció ante mis ojos una curiosa fotografía
 
 

La foto pertenecía al Centro de Vialidad Invernal del Nuevo Espacio Portalet, un chiringuito más de los infinitos que mantenemos en este país y en este caso como colaboración franco-española o hispano-francesa que es lo mismo.

Se trata, dicen, de un proyecto de coordinación de medios de ambos países con el objetivo de colaborar, se supone para optimizar el rendimiento de los medios disponibles de cara a la vialidad invernal.

No parece ser que hayan coordinado demasiado, según parece y llueve sobre mojado.

El pasado 7 de de Abril apareció cortada la Carretera del Portalet con un cordón de nieve en la parte superior de la misma que impedía incluso la utilización del aparcamiento este. Todo lo demás estaba limpio de nieve, el riesgo de aludes estaría allá abajo, donde siempre, pero por aquí ni siquiera se podía bajar al Aparcamiento del Valle de Aneu completamente limpio de nieve y sin riesgo de aludes.

También por casualiad, en un foro de pirineos3000 manifesté tan infausto hecho, se me acusó de “malpensado” y se me sugirió que para aplacar iras mejor cogía el pico y la pala.

Pues bien, Pirineista, sigo afirmando mis apreciaciones  y opiniones manifestadas . En este país, cada día conocemos a más chupópteros, chorizos, prevaricadores, organismos que duplican o triplican funciones e inventos varios que tienen como misión principal colocar a los amigotes.

Ya sé que soy un “mal pensado” pero estoy bastante escarmentado, como un buen número de españolitos de a pie, y el alzeimer no puede todavía con mi cerebro.
Harías bien recomendándoles a esos iluminatas que no han debido de coordinar mucho, que emplearan esas herramientas que me recomendabas a mí para que agrandaran la puerta y así pudiera entrar el quitanieves, era un medio que se poseía ya,  en  el garaje. Pero no, este organismo no está para estas leches  lo que sería una casi impensable opción, debe estar para lo que ya sabemos.

¿Hay alguien que todavía no esté convencido  de, en este país ni podemos ni debemos permitirnos tanta inoperancia y tanto despilfarro si no es que esté chupando del bote?

Mientras que en Europa están adelgazando las administraciones a marchas forzadas,¿ habéis oído aquí algo al respecto de tanto Congreso, Senado, Comunidad Europea, Comunidades   Autónomas, Diputaciones Provinciales, Entes Comarcales, Ayuntamientos, y demás oenegés de mal pelo?
 
 
¡Algún día haremos algo decente en este país!
 
¡Que tengáis un buen día!
 

4 dic 2014

76-14. FORCAS Y CALCIN. 3-12-2014.

Calcin y Forcas delante de Bucuesa y Escarra.

Barrera Pista Tramacastilla, Ibón de las Paules, Barranco Ordecito, Cara Sur, Forca Nordeste, Forca Central, Forca Suroeste, Calcin Este, Calcín Oeste, Collado Armenuso y faldeo de Punta Escuach.
03-12-2014.
Salida 09 h. Llegada 17 h.
Sol.
Bastante fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de las Forcas y Calcín procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Las Peñas de las Forcas y del Calcín conforman un crestón calizo que hace de divisoria entre las partes altas de de los Circos de Lana Mayor o  de Piedrafita con el de Balsera o de Tramacastilla de Tena. Insignificantes desde la perspectiva de los Paredones de la Norte de la Partacua y algo distantes desde la Arista Sur de Formigal, a mí siempre me había atraído y especialmente al contemplarla, tantas y tantas veces, desde la Canal del Pan. También las había contemplado desde Fuente la Liana en épocas en las que marchábamos a acampar con nuestra hija y aquellas paredes  eran un auténtico tajo entre los puertos que conocíamos. Consecuentemente nuestras opciones de visitarlas pasarían necesariamente por la Vertiente Sur a partir del Puerto de Lana Mayor.

Entrando en calor en la Pista de Tramacastilla con nieve altitudinal en Argualas.

            Es 4 de Diciembre de 2014.  Dejamos pasar ayer, un día mediano después de un montón lluviosos para coger una jornada de postal como así será. Ha helado de buena manera y a las nueve y media de la mañana aparcamos en la Barrera de la Pista de Tramacastilla a 1430 metros de altitud con ganas de meternos en marcha ahora que se asoma el sol saltando por encima de Tendeñera.

Foratata, Arriel y Pallas desde el Ibón de las Paules.

            Ni siquiera nos hemos molestado en solicitar permiso y llave, sabemos que el tema es un camino de problemas y pasamos de pedir favores. Una hora después estamos llegando al Ibón de las Paúles o de Tramacastilla situado a 1690 metros de altitud.

            La pista que fundamentalmente avanza en dirección oeste, rebasado el ibón en el que hay una máquina pisanieves, se orienta al norte en descenso para pasar sobre el Barranco Ordecito.

Canal Putrito y Forca Nordeste de guía.

            Pasado el puente abandonamos la pista y en dirección oeste iniciamos el ascenso del puerto cubierto de pradera alpina crecida y seca. No conocemos esa parte del puerto pero nos orienta el Casquete Somital de la Forca Nordeste que es nuestro próximo destino.

            Ascendemos suavemente, atravesamos depresiones del praderío llenas de agua y nos enfrentamos a la rama norte del barranco que tomaremos por su orilla izquierda. Nos conduce a una arista alomada que desciende de un promontorio situado al sur de las Forcas. Será nuestra aproximación a la cresta.

Forca Nordeste y Escarra y la loma que no subimos.

            Pero ganados unos metros nos tienta el collado por el que hemos de pasar necesariamente e iniciamos el faldeo del promontorio. Será nuestro error pues deberíamos haber continuado loma arriba limpia, suave y soleada.

            El faldeo es largo, sombrío y presenta restos de nieve tanto reciente que está transitable, como de hace quince días que se encuentra muy dura y que cuando se combina con mediana pendiente se hace incómoda de lo más obligándonos a ir sorteando neveros para terminar ascendiendo por el praderío  vestido de arándano y brecina  y manchado de nieve; total por no perder una docena de metros.

Lana Mayor y Circo de Bucuesa.

            Desde el amable collado situado a 2000 metros de altitud contemplamos las Rinconada de Armenuso y las paredes del Circo de Bucuesa, tomamos dirección norte e iniciamos el ascenso del praderío al encuentro de las paredes.

            Se trata de una pared muy escalonada y medianamente cubierta de genista y enebro que se puede ascender un poco por cualquier parte con algún apoyo de manos. Siempre encuentras paso fácil a salvo de alguna afloración de pared más tiesa.

Cima de Forca Nordeste inicio de unacabalgada con final en Armenuso.

            Tras el zócalo inicial bastante erguido, la pared se acuesta un poco y nos permite un ascenso cómodo que nos deposita en la alargada Cima de la Forca Nordeste situada a 2139 metros de altitud.

Pacino, Cantero y Cochata con Escarra desde Forca Nordeste.

            Son las doce menos cuarto de una espléndida mañana y nos sentamos al sol a echar un bocado. Un cuarto de hora después nos vamos a la parte este de la punta y hacemos alguna panorámica pues el lugar es ciertamente espectacular. Allí están todos para nuestros ojos el Midi  discreto, Lurien y todos los demás sin excepción hacia el este pata terminar en Peña Blanca; al sur y pasada la Depresión del Gállego en la que no faltan desde Guara a Oturia, tenemos toda la Norte de la Partacua que nos catapulta al Circo de Bucuesa y Escarra al norte, y luego, sucesivamente hacia el este: Tres Huegas, Tres Hombres, Condiana, Sorpena, Tosquera y Pacino para ahogarse en el Ibón de Escarra.

             El paisaje se repetirá con más o menos detalle a lo largo de toda la cresta que orientada de nordeste a sudoeste contemplamos con cierta inquietud que deviene del desconocimiento que tenemos de la misma: es nuestra próxima tarea.

Arista inicialmente fácil pero se han visto brechas.

            Se trata de una arista amable y suave que tras un corto tramo horizontal inicia un descenso no muy pronunciado que recorremos de manera agradable y cómoda. Nos permite alcanzar un punto bajo en el que iniciamos un suave ascenso a toda cresta, para alcanzar enseguida la Forca Central, una amable loma aristada y alargada situada a 2132 metros de altitud desde la que valoramos la anterior cima que acabamos de abandonar y contemplamos la estampa sombría y helada del recoleto Ibón de Sobatiella en la parte sudoeste del Circo de Balsera.

            La cara sur de la cresta tiene un tramo acostado y transitable por el que se pasa muy bien, al igual que por la misma cresta, otra cosa bien distinta es la pared norte que arranca vertical del filo de la misma y no ofrece ninguna concesión fuera de la verticalidad.

Ibón de Sobatiella en Balsera.

            Todavía ascenderemos a una Segunda Forca Central y bajaré hasta la primera brecha de la arista desde la que hay un corredor practicable para salir de la arista. La continuación por la misma tiene una placa vertical, algo cuarteada y vestida de pequeñas presas que se puede subir con bastante cuidado pero que la posibilidad de tener que destreparla nos invita a iniciar el faldeo de la misma.

            En el collado entre la primera y la segunda de las cimas centrales un corredor de verdura nos permite un descenso fácil hasta el inclinado praderrío que faldea la arista por el sur y por el mismo faldeando contemplamos el corredor que arrancaba en la base de la placa que nos ha echado para atrás, faldeamos la Tercera Forca Central y aproximándonos a una pequeña brecha iniciamos el ascenso de la Forca Oeste que ya habíamos localizado desde lejos.

Llegando a la Forca Sudoeste.

            Se trata de una pared también muy escalonada y similar a la de la Forca Este que se sube con comodidad siempre progresando  un poco hacia el centro de la pared. Nos ayudamos de las manos en algún lugar puntual más por equilibrio que por dificultad y alcanzamos poco después la Cima de la Forca Sudoccidental situada a 2138 metros de altitud pues se trata de una serie de puntas de altura equivalente.

            Contemplamos las Peñas del Calcín en primer plano, imaginamos el Collado de las Forcas que no vemos desde aquí, recorremos un trozo de arista en descenso pero la falta de seguridad de alcanzar el pradrerío inferior nos invita a darnos la vuelta y descender cómodamente por donde hemos subido.

Llegando al Collado de las Forcas con el Calcín Este.

            Un corto faldeo por el sur nos conduce al Collado de las Forcas a 2091 metros de altitud desde el que contemplamos la espléndida aguja que conforma la Pared de las Forcas y contemplamos el paretazo con el que arranca Calcín Este y que no subiremos directamente por aquí. También localizamos la posibilidad de haber bajado hasta aquí por la pared sin darse la vuelta pero eso lo vemos desde abajo y no desde arriba.

            La lógica nos dice que cuanto más al oeste más corta será la pared pero lo cierto es que tan pronto como nos enfrentamos a ella enseguida tomamos un corredor similar a otro hermano gemelo un poco más al oeste y nos vamos para arriba.

            No hemos buscado demasiado y la pared nos va a obligar a efectuar sucesivas travesías hacia el centro de la misma, nuestra izquierda u oeste, y al paso emplear las manos un poco más. Los escalones están medio cubiertos de nieve y pasar sin pisarla a ser posible para no mojar las suelas que han de pisar hierba larga y húmeda pone su toque de dificultad. Voy haciendo hitos para el descenso.

            La pared se articula con alguna faja suave pero rellena de nieve y para faldearla volvemos un poco hacia el este para alcanzar la largada Cima de la Punta Calcin Este situada a 2182 metros de altitud. El ascenso ha resultado pestosillo.

La arista entre las Puntal del Calcín no parece complicada pero no la vemos bien desde Calcín Este.

            Contemplamos una espectacular imagen de la vaticana Escarra, la Punta del Porrón, no localizamos el Ibón de la Sierra y tenemos por delante Calcín Oeste bueno, Calcín Oeste y algo más.

            Tenemos la creencia que el descenso hacia el Collado de Armenuso es suave y cómodo, creencia que luego confirmaremos y consecuentemente proseguimos adelante huyendo del pestoso descenso conocido y en busca de la última punta que aparece algo defendida. En cualquier caso no queda lejos para darse la vuelta.

            La arista es cómoda y desciende agradable y escalonada en busca de un par de dientes que accidentan el collado y que son la fuente de nuestras dudas.

            Enseguida alcanzamos los dientes que presentan un paso cómodo entre nieve pero a la salida del collado aparece un profundo nicho contenido entre un afilado crestón al sur y una pared erguida al norte y compuesta por un largo diente fisurado por brechas estrechas y profundas cubiertas de nieve. El fondo del nicho también está cubierto de nieve y habrá que pasarla, con lo que el ascenso que habíamos visto a priori se acaba de esfumar.

            La nieve está muy dura pues casi no le ha debido entrar el sol, el fondo es muy irregular y con nuestras botas no le hacemos ni cosquillas a la nieve; así que iniciamos el transito del mismo sin bajar al fondo ya que las pequeñas rampas de entrada no nos lo aconsejan. Creo a posteriori que hubiera sido mejor.

            Tratamos de utilizar las rocas que afloran de la nieve, hacemos pequeñas huellas a punterazos y con los bastones, utilizamos las grietas de contacto con la roca y avanzamos muy despacio siempre con la amenaza de bajar culo arrastro hasta el fondo con rocas emergentes.

Salidos del Nicho de los Dientes Centrales que nos ha dado trabajito.

            Ya casi al final, hemos ido bajando paulatinamente  y tenemos que optar entre unos metros duros y sin piedras de apoyo o encaramarnos en la pared aprovechando la rimalla con la roca.

            Tomamos la segunda opción que nos obligara a un largo paso de IIIº en el que remonto a mi chica y por fin abandonamos este tramo de nicho que se continúa con otro más llano y con nieve transitable. Los últimos treinta metros se nos han llevado por encima de veinte minutos.

A por Calcín Oeste.

             Vamos más con ganas de llegar al Collado de Armenuso que de ascender al pico cuando  aparece un corredor bastante practicable y medio limpio de nieve que nos puede subir para arriba y por allí nos vamos.

            Son una treintena de metros que se hacen con relativa comodidad-seguridad y que no nos llevan a la Cima de Calcín Oeste a pesar de haber dejado atrás las brechas que están rellenas de nieve.

Las Puntas del Calcín y el Nicho desde Calcín Oeste.

            El corredor termina en una pequeña brecha en plena arista con una piedra colocada para acortar un largo paso en una placa lisa que es la llave de la cima, pero hoy no es día para esas leches, así que, ascendemos unos pocos metros y alcanzamos la cabecera del hombro media docena de metros más bajo que la auténtica Cima de Calcín Oeste que está acotada a 2165 metros de altitud. Son las dos y veinte.

            Hacemos unas difíciles fotos por separado y nos vamos para abajo con la inquietud de no saber todavía si no tendremos que deshacer primero el nicho y luego la pared.

            Alcanzado el nicho de nieve que se alarga hacia el oeste para perderse en la pared norte de las inmediaciones del collado, lo cruzo con cuidado y tras pelear con nieve dura unos pocos pasos me encaramo al crestón que limita con el sur y me asomo a la ladera que amablemente y vestida de hierba nos depositará en el Collado de Armenuso, para gritarle a mi chica ¡Bingo!

Bajando hacia el Collado de Armenuso cesan las hostilidades.

            Bajamos unos metros y nos sentamos en la hierba para comer al sol contemplando la, sombrías ya, norte de la Partacua y el Circo de Bucuesa.

Bucuesa y el Circo de Balsera con Escarra.

            Dedicamos poco rato al asunto a pesar de que se está divino pero son las tres de la tarde cuando tenemos que ponernos en marcha pues la vuelta no es corta precisamente.

Gendarme Norte y Calcín Oeste desde el Collado de Armenuso.

            Aún me acercaré al collado situado a 2049 metros de altitud  para contemplar el amable descenso hacia Balsera completamente vestido de blanco y para fotografiar La Punta Norte de Calcín, un inmisericorde gendarme  desgajado de la arista, vestido de horrendas paredes por todas partes y que al no alcanzar la cima de la punta oeste no habíamos visto desde arriba. Me recuerda al Caperan de Sesques o a la Aguja Grande de Labasar.

            Desde el collado arranca hacia el sur un corredor de verdura amplio y por su orilla izquierda iniciamos el faldeo de regreso. Allí se queda la Arista que escalonada y llena de torreones se encumbra en busca del Puntal de Armenuso y me conduce luego a mi particular fábrica de sueños.

Cólchico de Otoño en la Sur de Calcín.

            Ni siquiera bajaremos al fondo de Lana Mayor sino que trazaremos un faldeo diagonal suavemente descendente desde el que no veremos demasiado bien la cara sur de toda la arista que acabamos de recorrer.

            Es más tarde de lo previsto y abreviamos pues hay mucho que patear. 
     
Vertiente Sur del Collado de las Forcas.


           Contemplamos el Collado de las Forcas ya un poco separados del mismo y con mejor perspectiva la Arista de las Forcas mientras avanzamos hacia la Loma de Escuach que es por donde hemos previsto bajar directamente al Ibón de las Paúles y cerrar el circuito.

La Sur de la Arista de las Forcas.

            Llegados al punto donde hemos de iniciar el remonte al Cerro Alto nos puede la pereza e iniciamos el faldeo de su cara este, podría haber sido nuestro segundo error del día ya que los pocos metros que había que subir hubieran, posiblemente compensado el rosario de barranquillos que hemos de atravesar durante el faldeo del Cerro Alto, la Punta Escuach y el Cerro Bajo aunque no pasemos demasiado lejos de los mismos.

Atrás han quedado Calcín y las Forcas.

            De cualquier forma serán las cuatro y cuarto cuando llegamos al Ibón de las Paúles y tomamos la pista con garbo para abajo. La tarde va cayendo, la temperatura también y la pista que atajamos en la zona de lazadas.

            Son las cinco cuando llegamos a la barrera y al coche, un poco antes de lo calculado cuando terminamos de comer en el  Collado Armenuso. Han sido 800 metros de desnivel para una jornada espléndida en la que hemos conocido una arista nueva que puede presumir de poco visitada.